GetBackers: Derrotando los demonios
DISCLAIMER: Ningún personaje en la siguiente historia (salvo alguna excepción) me pertenece, sólo los empleo para mi recreación y entretenimiento. Estos personajes le pertenecen a Yuya Aoki y Rando Ayamine.
NOTA: Este fanfiction se ubica luego de los acontecimientos del manga, dentro de la historia iré explicando que fue lo que sucedió ya que el final del anime diverge MUCHISIMO de la historia original… Es decir que cualquier aspecto que el anime haya cambiado dentro de un personaje o situación va a ser tratado como en la historia original… Un ejemplo de esto son los hermanos Miroku, en el anime eran dos y en el manga son 7… Así que están avisados MANGA SPOILERS.
Capítulo IV: Laberinto.
Cuando llegaron se encontraron con un Shido agotado, nervioso, ansioso y desesperado. Tan mal estaba que Ban no tuvo ganas de molestarlo como de costumbre. Ban no esperaba que el sitio estuviera tan dentro de la ciudad, esperaba tener que salir de la ciudad ya que en ese tipo de casos siempre se elegía un lugar alejado y remoto, sin embargo se hallaban entre el final de la zona segura de la ciudad y el barrio previo a la Fortaleza Ilimitada. Era un casa muy grande pero de una sola planta. Shido les explicó que parecía un laberinto, más que una casa. Además todas las ventanas estaban selladas con tablones y era bastante vieja y abandonada. Explicó que sus animales habían sentido la presencia de Madoka y otra persona, nadie más. Shido les dijo que debía existir alguna salida secreta, porque no había mucho sentido en llevar a Madoka a un sitio donde la única vía de escape era el mismo para entrar.
-"A menos que sea una trampa"
Ban no dejaba de estudiar a Shido, ni siquiera en la lucha contra los Kyruudo se veía tan mal, el agotamiento físico era demasiado evidente. Y venía a su cabeza el recuerdo de su última conversación. Matarlo, como si fuera algo tan sencillo, más que el aspecto físico eran las consecuencias lo que pesaba.
-"No deberías entrar, Ginji y yo podemos encargarnos."
Sintió la furia como una cachetada.
-"Estás agotado, no estás en las mejores condiciones, sólo nos retrasarás."
Ginji sabía que Ban tenía la razón, hasta él había notado las condiciones de Shido, pero lo conocía lo suficiente para saber que no se detendría. Efectivamente Shido comenzó a lanzarle improperios a Ban, mientras el oji-azul encendía un cigarrillo como si quisiera espantar una mosca. Luego de unos minutos decidieron entrar. Todo estaba tan oscuro que sus ojos tardaron en acostumbrarse a la poca iluminación que ofrecían las pequeñas velas, era un pasillo largo, la tensión era evidente, sin más llegaron a dos puertas, una al lado de la otra, tan simples y planas, nada sospechoso en ellas.
-"¿Nos tendremos que dividir?"- Al rubio no le agradó la idea.
-"Tú y el chico mono irán juntos por esa"- Mientras señalaba la puerta de la derecha- "Yo iré por ésta"- Señalando la izquierda.
No le agradaba la idea de separarse del rubio pero bajo las condiciones físicas del Maestro de las Bestias era mejor que tuviera el apoyo de Ginji, además seguramente eran mejor equipo del que podían hacer Shido y él. Ginji debió pensar lo mismo porque no hubo queja alguna pero Shido no estuvo de acuerdo.
-"Iré solo."
-"Ban-chan no te metas en problemas." Ignorando totalmente el comentario de Shido.
-"Lo mismo digo Ginji"
Ambos GetBackers chocaron sus manos y abrieron las puertas.
/OOO/
Las luces eran tenues, sus pasos lo perseguían, el suelo era de madera pero las paredes estaban cubiertas de una tela negra gruesa. Estaba descendiendo, sin embargo el camino no era recto, ya había encontrado giros inesperados y cambios bruscos. Se sentía observado, su instinto estaba alerta pero su cazador no estaba cerca. No sabía cuánto tiempo había pasado, tanto silencio lo desconcertaba. Se paró en seco. Su instinto le envió una alerta. Esperó un poco, encendió un cigarrillo y continuó. A los pocos pasos encontró una puerta. Al abrirla no era más que una habitación vacía, una muy grande pero sin nada en especial. Igual que el pasillo, seguía siendo de madera y forrado con tela negra y pocas lámparas. Sintió la descarga de adrenalina proveniente de su espalda. Sin pensarlo esquivó el golpe.
-"Tan escurridizo como siempre Midou."
Su cuerpo se erizó, escupió el cigarrillo. Y lanzó una maldición en sus adentros. Frente a él estaba más que sonriente y un mejorado Fudo.
-"¿No te alegra verme?, es una lástima, porque mi sangre hierve de solo verte."
Sabía que no tendría de otra que luchar y alejarlo de la puerta.
-"Eso no será tan fácil Midou."-
Sintió el cinismo en su voz.
/OOO/
Un chibi-Ginji se arrastraba por el suelo mientras Shido iba con una gota en la cabeza. El panorama no había cambiado mucho, piso de madera, iluminación escasa lo único que cambiaba era que las paredes estaban cubiertas de cuero. El pasillo seguía en línea recta, ninguna curva, ninguna subida, ninguna bajada. Ginji había insistido en regresar, mientras Shido insistía en seguir.
-"¿Cómo le irá a Ban-chan?"
-"De estar en problemas lo sentirías"
Shido tenía razón, entre ellos había una conexión muy particular, cuando uno estaba en peligro el otro lo percibía, hasta ahora todo estaba tranquilo y era por eso que seguía y no regresaba. Caminaron una hora más hasta que al fin encontraron una puerta, al entrar era una habitación igual a donde había llegado Ban. Sin ventanas, no más puertas, poca iluminación, demasiado sospechoso. Entraron sin mucha sorpresa. Ginji comenzó a tocar todo.
-"¿Qué haces Ginji?"- Un Shido cansado
-"Descarto puertas escondidas… Es lo que haría Ban-chan."
Escuchó la puerta cerrarse.
-"¿Shido?"
El chico le daba la espalda. Al escuchar su nombre se volteó muy lentamente, su expresión era vacía.
-"Lo siento Ginji."
Sin más, se abalanzó contra el rubio.
/OOO/
Comenzó a respirar con dificultad, la falta de ventilación de la habitación comenzaba a afectarlo, hacía tiempo que sus músculos no trabajaban de esa manera. Se dio cuenta que Fudo no peleaba a su 100 por ciento como siempre lo hacía.
-"Tres segundos Midou"
Intentó esquivar el golpe, sus instintos lo guiaron a su izquierda pero ya Fudo había previsto el movimiento y sintió el golpe en sus costillas.
-"Estás algo oxidado Midou."
La sonrisa malévola de Fudo lo sacaba de sus casillas.
-"Te doy algo de ventaja, desde que tienes esa mano de vuelta golpeas como un niño de dos años."
Era una mentira, desde que había recuperado su mano Fudo seguía tan temible como siempre, ya que el último encuentro casi le cuesta la vida.
-"¡Oh Midou, mi sed de sangre me fortalece, mis ganas de verte muerto son infinitas!
Sus manos comenzaron a moverse de manera frenética.
-"No pareciera que me quieras muerto"
No sentía a Ginji, no sentía peligro cerca del rubio. ¿Habrían recuperado a Madoka? Atacó a Fudo, intercambiaron puños, patadas, ambos recibieron la misma cantidad de daño. Los ataques eran cortos pero rápidos. Su mente trabajaba rápido. Era una trampa. Fudo jamás se había contenido, y aunque atacaba con fuerza no sentía esa sed de sangre que tantas veces le había causado estragos. Jamás le dejaba tiempo para respirar esas ganas de matarlo lo volvían una bestia pero no estaba sucediendo, era claro que buscaba desgastarlo… Buscaba tiempo.
-"Tres segundos."
Se abalanzó sobre él. Ban luchó contra sus instintos y logró golpear a Fudo. No le daría pausas, si buscaba tiempo no le daría ese placer. Volvió a atacarlo. Pero esta vez el que recibió golpes era él. Continuó atacándolo hasta que necesito aire. Fudo también comenzaba a cansarse, lo notó en su respiración.
-"¿Tienes prisa Midou?, ¿No te agrada nuestro encuentro?"-
Fudo rio con ganas. Y Se abalanzó contra Ban. Escuchó el sonido de su hombro. Al alejarse vio cómo su brazo no respondía. Ban había logrado dislocarle el hombro, pero no salió ileso en el proceso, estaba en el suelo vomitando sangre. En un segundo volvía a tener a Ban encima. Sentía como se estaba dejando de juegos, el agarre de su mano derecha se sentía más pesado y desesperado por puntos vitales. Su sangre comenzó a hervir mucho más. Se paró en seco. Sus instintos conocían la sensación. Ban estaba invocando a Asclepios.
La gran serpiente comenzó a rodearlo.
/OOO/
Su electricidad no surgía efecto, no quería dirigirla de manera directa a Shido pero todo su alrededor era anti-conductor de electricidad. No quería pelear contra él. Estaba agotado de esquivar cada golpe. Shido no estaba con rodeos y lo atacaba con todas sus fuerzas. Tampoco sentía a Ban. Se sentía muy confundido. Shido no dejaba tiempo de razonar. No le daba tiempo de hablar. Atacaba y atacaba y atacaba. Perdía resistencia.
-"Shido, dime ¿Qué está pasando?, ¿por qué haces esto?"
Recibió otro ataque mortal. Sin mucha suerte intentó esquivarlo. Su pecho comenzó a teñirse de rojo. Le costó respirar. El dolor hizo que se durmiera todo. De la nada su cuerpo reaccionó antes que él arrojando una descarga eléctrica tan fuerte que le quemó las ropas a su atacante. Confuso miró sus manos, su cuerpo estaba empezando a brillar. El Emperador Relámpago había muerto en su pelea contra el Rey Voodoo ¿no? Sintió miedo.
-"Shido… ¿Por qué?"
Vio el dolor de Shido en sus ojos. De nuevo arremetió contra él pero todo fue muy rápido, sintió su cuerpo caer al lado de la puerta mientras Shido soltaba una maldición y era arrinconado al otro lado de la habitación. Al subir la mirada sus ojos no podían creerlo.
-"Parece que necesitas ayuda para controlar a la bestia Ginji-Kun"
Kimiko estaba a su lado brindándole una sonrisa.
Fin del capítulo.
