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Capítulo 27 - Amanecer de los amantes

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Los rayos de sol emitidos por aquel día clarearon primero en los ojos de Hodgins, que se puso a recorrer el cuerpo desnudo de la mujer que él había escogido amar. Le recorría buscando abrigo, buscando sentir que aquella noche había sido real y que después de estos largos meses que estuvo esperándola ahora podía despertarla entre besos.

-Buenos días, mi amor –dijo dándole un beso a Ángela y despertando de su velada noche.

-Buenos días –dijo retribuyendo el beso.

-¡Vaya! ¡Sí que te he agotado! –dijo él besando su espalda.

-No estoy cansada, sólo espero el desayuno –dijo poniéndose sobre él.

-Desayuno servido, señorita Montenegro –dijo riéndose de su apetito matinal. Ángela se puso a besarle y a volverle a hacer el amor una vez más…

La luz se adentraba en el departamento de Brennan. Ambos amantes estaban acostados en el suelo.

Booth dormía tranquilo atado a Brennan. Ésta, por su vez, ya sentía la claridad de la intensa luz del día que se infiltraba perturbando sus sueños. Brennan sintió la luz en sus ojos y se quiso ocultar, pero había casi como olvidado en donde y con quien estaba dormida. Se acurrucó en el pecho de Booth, y al hacerlo, vino en sí. Cuando sintió el olor que desprendió el cuerpo de él respiró fuerte y sonrió al recordar que había pasado la noche con él, y aun más, que estaba recostada sobre él.

Abrió los ojos levemente ante la claridad pero se quedó quieta unos minutos disfrutando de esta increíble sensación de bienestar que tenía. Después de un tiempo así decidió mirarlo. Booth estaba dormido como un niño, Brennan se puso más arriba para verlo de frente, el rostro de él parecía estar iluminado por una deslumbrante luz que le agradaba a ella. Brennan cogió la manta que tenía sobre ellos y se cubrió por encima de sus cabezas con ella. La claridad de la luz disminuyó, pero el rostro de él seguía iluminado. Se aproximó y lo besó despacio, se alejó un poco y luego volvió a besarlo. Booth despertó sintiendo la boca de ella y le retribuyó el beso tiernamente. Cuando ella sintió que él le retribuía el beso se propuso a intensificar este, le besaba calurosa y apasionadamente.

Booth subió la mano hasta el cabello de ella y se puso a enredarse en él haciendo imposible que se separasen sus bocas. Se quedaron perdidos en este beso, un largo tiempo, pero Brennan quería más, salió de su boca y se dispuso a besarle el cuello. Besaba y mordía, quería sentirlo, quería tenerlo una vez más. Debajo de aquellas sabanas ambos cuerpos volvieron a encenderse.

Brennan le recorría el torso haciéndole las más diversificadas caricias. Booth pasó de un sueño tranquilo a una realidad ebria de pasión, buscaba la boca de Brennan desesperadamente, pero ésta no le obedecía en lo más mínimo, le daba cada mordisco en el pecho, haciéndole a él pensar que le iba a arrancar los diminutos vellos, lo arañaba como si sus uñas no pudiesen hacerle daño, le succionaba como si quisiera marcarlo como su propiedad. Booth la quería controlar, quería hacerla de él como antes, con ternura y caricias, pero ella no lo quería así. Brennan se subió hasta su boca con la intención de sacarle el aire y agitarlo, le besó con intensidad pero Booth aún seguía con la manía de ir despacio.

Brennan no aguantó más, entre besos succionadores cerca de su oído le susurró:

-Se salvaje, agente Booth –dijo mordiendo su cuello en la forma que sabía que lo iba a incendiar por completo, luego buscó su rostro. Booth la vio a los ojos y podría jurar que nunca los había visto tan vivos. Brennan ya respiraba eufórica, se aproximó a la boca de él y le mordió el labio con fuerza y lo dejó rojizo.

Booth ya no pudo aguantar su caballerismo. Ella quería un Booth salvaje, pues lo iba a tener. Booth se abalanzó para ponerse sobre ella y le besó fugazmente, le mordió muy fuerte el labio. Cuando lo soltó, éste estaba rojo. Las miradas de ambos se encontraron, Booth le dio una sonrisa pícara como si dijera "tú lo has pedido". Brennan había desatado el fuego y deseaba quemarse en él.

Booth empezó a recorrerle el cuello, le besaba de tal forma que Brennan se agarraba a él con las uñas en su espalda. Booth le recorría el cuerpo, le besaba, le succionaba y le mordía haciendo que Brennan se avivara más. Ambos cuerpos se llenaron de llamas. Booth buscó la boca de Brennan y la encontró rebelándose contra sí misma, le besó sacando su rebeldía y su aire. Brennan intentó girarse y ponerse sobre éste, pero él se lo impidió. No sólo se lo impidió, también le cogió las manos y le prohibió tocarlo sujetándolas hacia arriba. Esto despertó en Brennan una furia enamorada, pues le gustaba mandar y no ser sumisa a mandatos. Booth le seguía besando con fuerza y le impedía tocarlo cada vez más, quería demostrarle que ella le pertenecía a él y que ya no había vuelta a atrás, quería disfrutar de su cuerpo al máximo y lo iba a hacer. Brennan se volvía irracional queriendo más de este hombre, y no poder hacer que él se lo diera, creía que necesitaba tocarlo para ello.

Booth se aproximó a la boca de ella y le besó al mismo instante que volvía a hacerla de él de una forma más constante y decidida que la anterior. Cuando se separó de la boca de ella ésta gimió y respiró por la boca como si el aire se hubiera quedado enganchado ahí. Brennan lo miró como si estuviera sorprendida por la forma en que él estaba. Booth al ver sus ojos sonrió pícaro y se puso a disfrutar de su cuerpo, de poder tocarlo con una extraña libertad la cual ella había proporcionado. No paraba de besarla y sus movimientos le hacían morderle y besarle más. Ambos cuerpos rivalizaban, pues ya no había barreras ni físicas ni biológicas, hasta la del sonido ya se había ido y lo único que oían era a sus corazones gritando fuerte que se entregasen más uno al otro.

Brennan ya casi no podía más, casi no podía respirar y Booth no se lo ponía fácil, Booth aun parecía muy agitado y esto le daba fuerzas y ganas a Brennan de complacerle más, ya no le importaba estar sumisa. Al contrario, si supiera que Booth llevaba dentro una fiera lo hubiera despertado antes. Booth se empezó a notar cansado y le besó a Brennan demostrando que ya no podía y ésta le retribuyó de la misma forma. Ambos respiraban con fuerza, se había terminado. Booth se acostó hacia un lado y Brennan siguió donde estaba, miraba hacia arriba atónita por lo que había pasado ¿Qué era esto? ¿Qué le hacía Booth que su mundo racional desaparecía ante su tacto? ¿Era este el amor? ¿Esta sensación de querer más a una persona que te olvidadas hasta de ti misma? ¿Acaso sabía Booth que le provocaba esto?

Booth también respiraba atónito, antes temía como despertaría Brennan, pero ahora no tenía miedo de esto sino de que algún día no pudiera despertarse así. Viró la mirada hacia Brennan, la veía luchar para respirar como si no hubiera aire suficiente en aquella habitación. Brennan aun respiraba fuertemente cuando sintió que Booth le cogía de la mano, miró hacia su lado y lo vio ahí acostado, respirando fuertemente y con una sonrisa enorme. Brennan no evitó reírse, se acercó a él y le dio un pequeño beso, juntó su frente con la de él. Booth sonrió mirándola amorosamente y le dijo en bajo tono:

-Buenos días, mi amor.

Brennan sonrió, tenía los ojos cerrados, los abrió delicadamente viéndose reflejada en los ojos marrones de él, ojos que le miraban con ternura y apasionamiento. Se sentía atada a estos ojos, no sólo por lo que había pasado, sino también porque estaba segura de que había hecho lo correcto al permitirse amar y ser amada. Booth le volvió a dar un tierno beso y dijo:

-¿No me vas a dar los buenos días? -dijo poniéndose de lado para mirarla más cómodamente. Brennan sonrió y buscó la boca de él, la acarició con la suya sin besarle y dijo:

-Ya te los di, ¿O no te gustaron mis "buenos días"? -dijo y se mordió la boca. Booth sonrió al verla así y la besó, abrazándola con delicadeza.

-Sí que me gustó, espero despertarme así todos los días.

Ella sonrió y buscó sus ojos.

-¿Todos los días? -dijo juntando su frente con la de él sin dejar de mirarle a los ojos.

-Sí, todos los días, si quieres así, mi amor, ¿quieres despertar conmigo todos los días? -dijo llevando la mano a su rostro y acariciándolo delicadamente. Brennan al sentir su mano en su rostro cerró los ojos y respiró ya relajadamente, toda la euforia de minutos antes ya casi se había ido, lo que quedada ahora era una sensación de enamoramiento y dulzura por parte de los dos. Brennan buscó la boca de Booth aun con los ojos cerrados, parecía que su boca ya estaba enseñada a buscar a la de él, le dio un pequeño beso y asintió con la cabeza, para luego volver a besarlo. Brennan también empezó a acariciarle el rostro cuando terminó de besarlo.

Se quedaron así un largo tiempo, parecía que sus ojos, sus caricias y los pequeños besos que se robaban a cada instante les sustituían las palabras, hasta que Brennan lo abrazó con fuerza demostrando que algo le preocupaba.

-¿Qué pasa, mi amor?

Brennan lo soltó un poco y lo miró volviendo a juntar su frente con la de él.

-¿Cómo lo haremos, Booth? ¿Cómo serán las cosas en el Jeffersonian? Yo no quiero que te separen de mi ¿y si esto interfiere en nuestro trabajo? -dijo mirándolo preocupada.

-No lo sé. Pero nunca, ¿me estás oyendo?, nunca voy a permitir que me separen de ti, y no nos ha de interferir en lo absoluto -dijo intentando ser firme.

-Pero, ¿y si sí interfiere, Booth? ¿Si nos peleamos y te marchas sin querer verme? O si…

Brennan fue callada por un beso de Booth, beso que le dio intentando demostrarle todo el amor que tenía para ella.

-No pasará, ¿bueno? Estoy y voy a siempre estar contigo, Brennan, pase lo que pase. En este momento lo que teníamos y lo que tenemos tendrán que convivir juntos… -dijo volviendo a besarla apasionadamente. Brennan le correspondió con el mismo amor. Cuando se separó de su boca lo abrazó, Brennan no le negó a Booth que tenía miedo de lo que estaba por empezar en ningún momento, Booth sentía que tenía miedo.

-¿Te arrepientes, Brennan?

Ella lo miró seria.

-En lo absoluto, no me arrepiento en lo absoluto, de esto no dudes, Booth.

Él sonrió ante su certeza y le besó con ganas de demostrarle que él tampoco.

-Me alegra, porque yo al igual que tú no me arrepiento y te digo que volvería a hacerlo.

Brennan sonrió y lo abrazó, se quedaba tranquila y segura al hacerlo. Booth le besaba el cabello y le acariciaba. Todo el fulgor de su pasión ahora estaba expandida en una atmosfera enamoradiza que los hacía quedarse sin saber lo que decir o hacer. Brennan rompió el silencio con una frase que era enteramente de ella:

-Booth, tenemos trabajo, debemos ir al Jeffersonian

Booth se rió y la abrazó con fuerza.

-¿Es que sólo piensas en trabajo, Dr. Brennan?

Brennan lo miró sonriendo.

-¿Y qué quieres? ¿Pasar todo el día aquí?

Booth le dio un pequeño beso.

-Sí.

-Pero tengo hambre, y si nos vamos podemos irnos a desayunar en el Dinner antes de ir al Jeffersonian -dijo como si le avergonzara.

Booth empezó a reírse.

-¿Tienes hambre? -dijo pícaro, con una sonrisa encantadora.

-Booth, ya lo hicimos, y muy bien hecho, por así decirlo.

Booth sonrió ante su forma de decir que había disfrutado. Brennan se sentó y cogió la manta para taparse.

-¿Y no quieres volverlo a hacer? -dijo él intentando volver a acostarla.

-No, no quiero -dijo enfrentándose a él muy tentadoramente. Booth puso cara de perrito.

-¿De verdad no quieres? -dijo intentando sentarse para tenerla más cerca, pero ella cogió la manta y le cubrió la cara. Booth se acostó decepcionado.

-¡Bren!

Brennan comenzó a reír.

-No, no, Seeley, nada de nada hasta después del desayuno.

Booth empezó a reír y se quitó la manta del rostro.

-¿¡Seeley! ¿Desde cuándo me llamas así?

Brennan lo miró tímidamente.

-¿No te gusta que te llame así?

Booth se sentó a su lado.

-No es que no me guste, es que tienes tu forma de decir ¡Booth! -dijo lo último imitándola. Brennan rió de su imitación.

-Y tú también de decir ¡Huesos!, sin embargo ahora sólo me llamas Brennan o Bren.

Luego, Brennan se puso a reír analizando su forma de referirse a sí misma como "Huesos".

-No te gusta que te llame Brennan, ¿no es verdad?

Brennan balanceó la cabeza asegurando que no le gustaba. Booth sonrió.

-Pues vamos mi Huesos, vete a vestir para que podamos ir a desayunar -dijo dándole un beso. Brennan se levantó cubierta con la manta y él también se levantó buscando sus prendas de ropa, pero Brennan se dio cuenta de que el teléfono y la lamparita de su mesita estaban en el suelo.

-¡Booth! ¿Qué hiciste? -dijo apuntando a las cosas caídas en el suelo.

-¿Yo? ¿Por qué yo? Si fuiste tú la que las tiraste -dijo sonriendo.

-¡Booth! -dijo con cara de "no te creo nada". Booth se aproximó a ella y la tomó por la cintura.

-Huesos, ¿recuerdas lo que pasó anoche? -dijo pícaro.

-Sí, lo recuerdo perfectamente -dijo muy seria y firme.

Booth sonrió y le dijo entre besos:

-Pues recuerda… que… cuando te hice mía… estabas tan excitada… que tiraste de los… de los cables que… estaban pasando bajo… el sofá

Brennan sonreía por sus besos.

-Yo no recuerdo eso.

Booth juntó su frente con la de ella.

-Pues deberías, porque tienes una bella y dolorosa costumbre de agarrarte a las cosas cuando estás excitada -dijo pícaro.

-Eso no es verdad, nunca me han dicho nada -dijo dándole un beso.

-Pues yo sí te lo digo, y si quieres te demostraré como es verdad

Brennan lo miró desconfiada de su demostración.

-¿Demostrar cómo?

Booth sonrió.

-Pues mira lo que le hiciste a mi espalda -dijo girándose. Brennan se quedó pasmada al ver los rasguños que ella le había hecho.

-¿Yo te hice eso? -dijo aun sin creerlo.

-Sí -dijo sonriente.

-Booth, ven, te voy a curar eso -dijo intentando tirar de él, pero éste la trajo de vuelta a sus brazos.

-No, no, son tus marcas y no me las vas a quitar -dijo seductor.

-Booth, no seas tonto, te puedes inflamar y sé que te duele -dijo intentando librarse de sus brazos e ir por algo para éste.

-No, Huesos, no insistas, no me duele. Me gusta, es como si me marcaras como tu propiedad y esto me gusta -dijo lo último besándola calorosamente.

-Eres demasiado besucón ¿sabías? Y muy, muy persuasor

Booth la abrazó más.

-¿Persuasor? -dijo pícaro.

-Booth, no -dijo firme para que él la soltara. Booth volvió a poner cara de perrito.

-¿Ni un poquito?

Brennan se rió.

-Ni un poquito, vamos que me voy a cambiar -dijo dándole un besito y saliendo hacia la habitación. Booth sonrió, le gustaba esto, su forma de ser a veces cariñosa, otras gruñona, otras enamorada y otras sólo su Huesos, la que le hacía sentirse el hombre más afortunado del mundo.

Booth se vistió y empezó a recoger las cosas que tenía en la sala, mientras las recogía pensaba en como les contarían eso a todos los del Jeffersonian. Y no le gustaban las conclusiones, pues sabía que Ángela se iba volver insoportable con preguntas, Hodgins con sus chistes sin gracia, Cam con sus comentarios y Sweets les iba a poner en terapia intensa o tal vez les iba a pedir un alejamiento como pareja, ya que su relación supone un vínculo no permitido por el FBI. Pensó y pensó, pero no era una decisión de él sino de ambos, así que se fue a la habitación de Brennan y se sentó en la cama a esperar que ella saliera del baño. Brennan cuando salió se sorprendió al verle allí.

-¿Qué haces ahí? -dijo dirigiéndose a su armario.

-Mirarte ¿o es que no puedo?

Brennan cogió unas prendas de ropa y fue hasta la cama.

-No estarás intentando persuadirme ¿no, Booth? –dijo poniéndose el pantalón. Booth sonrió y luego se puso serio. Brennan lo miró detalladamente mientras se cerraba el pantalón.

-¿Qué ha pasado? ¿Por qué traes esa cara de preocupado? -dijo aproximándose a él y sentándose a su lado en la cama.

-¿Quieres ocultarlo, Huesos? -dijo con un tono de confusión.

-¿Ocultar qué? -preguntó extrañada.

-Pues esto, lo que está pasando entre tú y yo -dijo cogiendo su mano.

-Nunca he ocultado una relación, no veo el sentido para hacerlo, no me importa lo que dicen o dejan de decir.

Booth la miró y respiró hondo, lo que ella decía era verdad, Brennan nunca ocultaba nada, era sincera y no le importaba lo que decían de lo que estaba haciendo o no, pero él, al contrario de ella, siempre las ocultaba. Todas sus relaciones eran siempre reveladas después de mucho tiempo de que habían empezado.

-Lo sé, pero las normas del FBI son muy estrictas con respecto a las relaciones entre sus agentes.

Brennan se aproximó y le besó.

-Yo no soy una agente del FBI.

Booth sonrió.

-No, no lo eres, pero estás asignada al trabajo de campo bajo mi responsabilidad y esto te convierte en una agente, de forma que si te pasa algo el FBI es el que tiene que ser responsable por ti.

Brennan se levantó de la cama y se fue a coger una blusa, no sabía cómo responderle, no le gustaba ocultar las cosas, pues nunca fue buena en las mentiras, pero si no lo hacían la separarían de él. Booth la vio levantarse con una mirada medio perdida, se levantó y fue junto a ella, le abrazo por detrás diciendo:

-Si no quieres no lo haremos, solo te lo digo para que sepas.

Brennan respiró hondo.

-No, no te arrepientes ¿verdad, Booth?, no te… te echas atrás

Booth la giró y la miró firme a los ojos confusos de ella.

-Ni al menos pensé en eso. Ya te dije que no me arrepiento y que volvería a hacerlo. Te quiero Brennan, y estés segura de que ni el FBI ni nadie me quitará de tu lado, ¿entendiste?

Brennan lo besó cuando terminó de hablar. Fue un beso intenso que demostraba que ella sentía todo lo que él había dicho, después del beso le abrazó fuerte.

-De acuerdo, acepto que lo ocultemos, pero te advierto de ante mano que no soy muy buena mintiendo y no me voy a privar de cosas que me gusta hacer, pero intentaré ser discreta ante los del FBI y del laboratorio, principalmente ante Ángela y Hodgins que son muy buenos descubriendo este tipo de cosas.

Booth sonrió, ella pensaba lo mismo que él, que Ángela y Hodgins son muy astutos y cogen este tipo de cosas casi en el aire.

-Huesos, ¿qué quieres decir con "cosas que te gustan hacer"?

Brennan lo miró pícara y lo volvió a besar. Booth sonrió y pensó -"dios mío, que pretenderá esta mujer hacer conmigo"- y luego se hundió en el beso de ella. Había empezado una nueva etapa en la vida de los dos, habían cosas nuevas de las cuales tenían que enfrentarse y tendrían que hacerlo juntos, porque era así que funcionaban enfrentándose unidos a lo que iba a venir de ahora en delante… ¿Resistirá su amor a esto o será pasajero este fuego que quema dentro de los dos en ese exacto instante?… no lo saben, pero seguirán adelante unidos ante todo lo que aún va a pasar…


Hi! Estoy de vuelta. Mmm... parece que los dos están muy seguros... ;) Gracias a todas las que comentan jajajajaxD me hacen reír con sus reviews y me animan a subir cada 3 días un capi nuevo.

Ah! y, esto que les voy a decir es sumamente importante, así que si leen este fic por favor léanlo:

IMPORTANTE: sé que varias de ustedes me han preguntado que cuántos capítulos voy a subir. Bueno, la verdad es que yo al principio del fic tenía pensado subir todos los capítulos. La autora del fic, "Annyday", me envió todos los capítulos del fic que ella publicó en Fotolog, que fueron 84 capítulos. Ella no terminó la historia así que me dijo que yo le podría dar un final. Y lo voy a hacer, claro que sí. Pero ese no es el punto. El caso es que yo no sé si ustedes estén dispuestas a leer tantos capítulos, porque hay algunos en los que sólo se narra un poco de la relación de ByB como pareja, con Parker, citas, cosas así, así que yo podría saltarme ese tipo de capítulos y sólo subir en los que se desarrollan los problemas que vienen pronto para ese par, para sí acortar la historia y que no sea tan larga.

Les planteo esta situación porque estoy consciente de que no a todos les gusta leer cosas que son tan largas, más si son 85 capítulos (contando el cap final), así que espero que ustedes me digan si quieren que los suba todos, si están dispuestas a leerlos o si no lo están, en cuyo caso subiré los más importantes.

Si optan por lo primero yo los subo todos encantada, porque eso es lo que yo quiero, pero al fin y al cabo subí el fic es por ustedes y para ustedes, así que ustedes deciden. Los capítulos que les digo que se ve un poco de ByB no son relevantes en la historia ni en los problemas, sólo le da más romanticismo al fic.

Piénsenlo y díganme qué opinan y dependiendo de lo que la mayoría diga así lo haré.

Bye! Nos leemos prontito 0_0

BerryFlower