ESTE FIC PERTENECE A DAYANE DA SILVA Y BONES Y SUS PERSONAJES A HART HANSON Y FOX.
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CAPÍTULO 28 - UN JUEGO PARA CALMAR PASIVIDADES
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Para amar es necesario que ambos cedan un poco, que ambos se apoyen en cosas aunque no les agraden pero que tengan que hacer, porque es lo mejor para los dos, es lo mejor para su amor.
Brennan y Booth salieron del departamento en dirección al Royal Diner, dentro del auto Brennan no negaba en lo más mínimo que le agradaba esta nueva forma de estar con Booth, estuvo todo el tiempo coqueteándole y haciéndole caricias. Bienvenidos eran los semáforos aquel día, pues Booth la podía corresponder con sus más dulces besos y sus más tiernas miradas, parecía que no había nada más que ellos. Llegaron al Diner y se fueron a la mesa de siempre, pero antes de sentarse Booth la detuvo.
-Huesos, ¿por qué no nos sentamos en la mesa de allí atrás? –dijo apuntando a una mesa que no estaba a la vista de las cristalerías del lugar, siendo un sitio más discreto.
-Siempre nos sentamos aquí, ¿por qué quieres sentarte allí? –dijo ella sin comprender los motivos de Booth.
-Es que aquí todos nos miran, y si vamos allí estaremos a solas y no corremos riesgos de que aparezca de pronto alguien del laboratorio –dijo pícaro.
Brennan sonrió y asintió con la cabeza. Booth le tomó la mano y se dirigieron a una mesa arrinconada, donde Booth podía ver todos los que entraban y salían, para así tener más tiempo para estar con Brennan. Se sentaron y pidieron lo de siempre. Cuando el camarero se alejó de ellos, Booth no evitó atraer la boca de Brennan y besarla dócilmente, parecía inevitable para ambos el contacto de sus bocas. Después del beso Brennan se apoyó en la mesa y miró a Booth y luego hacia la salida.
-¿Crees que vendrán Hodgins y Ángela por aquí hoy?, ¿por eso nos sentamos en esta mesa?
Booth sonrió y aproximó su rostro al de ella.
-Nos sentamos aquí para estar solos, y aquí nadie nos interrumpe –dijo besándola y atrayéndola a él.
-No nos tienen que interrumpir, pues no estamos haciendo nada… -dijo pícara cogiendo la corbata de él y atrayéndolo más a ella para que no se alejara mucho de su boca.
-Sabes que no deberíamos estar de este modo aquí, ¿no? –dijo intentando aclarar para que parara.
-Yo te lo advertí, que no me iba a privar, Booth –dijo apartándose de él como si le enfadara esa situación. Booth la trajo de vuelta a él.
-No quiero que te prives pero, ¿y si lo tomamos como un juego? –dijo intentando persuadirla.
-¿un juego? –dijo acercándose con una cara de que le gustaba la proposición.
-Sí, un juego, para que podamos aguantar las horas de trabajo.
Brennan puso cara de estar cada vez más interesada por el "juego".
-¿Y que juego es?
Booth se apoyó en la mesa y sonrió por su agitación, luego la miró firme.
-Pues el juego es simple, no nos podemos tocar, ni besar, ni acariciarnos…
-Pero entonces no podemos hacer nada –dijo interrumpiéndolo.
-Si me dejaras explicarte y no interrumpieras…
-Está bien, perdón, no te enfades –dijo ella sonriendo para hacerle gracia. En ese momento el camarero trajo el desayuno, ambos empezaron a comer. Booth había parado su explicación y no había seguido más.
-¿Me vas a decir de qué se trata el juego o no? –dijo dándole un sorbo a su café.
-Ah, sí. El juego, pues como te dije, está prohibido cualquier roce en los horarios de las ocho cuando llegamos al Jeffersonian hasta la una cuando salimos a almorzar. Luego, desde las dos y media hasta las ocho de la noche cuando normalmente deberías salir del Jeffersonian –dijo muy tranquilo, pues pensaba que sería fácil aguantarse esas horas.
-No veo nada de divertido en este juego. No, no me gusta –dijo apoyándose en la mesa y girando la cucharilla en el café.
-No es para gustarte, es para que guardes todas las ganas que tienes durante el horario de trabajo y las liberes en los horarios libres –dijo intentando parecer gracioso.
-Esto no nos va a funcionar –dijo sabiendo que no se iba a aguantar tanto.
-Pues tendrá que ser así, si lo hacemos de esta forma no nos confundiremos cuando estemos en el Jeffersonian y toda la tensión que acumulemos en el día la liberaremos cuando estemos a solas –dijo lo último recorriendo la pierna de ella con la mano, cosa que provocó a Brennan, la cual se acercó a él.
-¿qué hora es? –preguntó ella.
Booth la miró extrañado pero respondió:
-Faltan veinte minutos para las ocho, ¿por…
Booth no terminó de hablar y Brennan lo besó con fuerza. Los labios viciosos de Booth la estaban volviendo adicta a ellos. Booth siguió el beso y Brennan fue llegando cada vez más próximo a él, hasta que éste la paró.
-Huesos, ¿qué pretendes?
Brennan sonrío pícara.
-Aun no son las ocho, eso significa que aun eres mío y pretendo aprovechar –dijo siguiendo el beso.
Booth la volvió a parar.
-Huesos, pero aquí no es seguro que hagas esto, y si nos vamos al auto será más seguro allí, pues los cristales son negros –dijo lo último pícaramente.
Brennan sonrió.
-No, no quiero eso, sólo quiero que me beses, Booth, sólo que me beses –dijo acercándose a su rostro delicadamente. Booth sonrió, acercó la mano al rostro de ella y lo acarició, para luego hundirse en un beso muy dulce y sin maleficios. Brennan sólo quería sentirle los labios y disfrutar del nuevo sabor que tenía desde que habían despertado. Se quedaran en su aura enamoradiza un largo tiempo hasta que decidieron ir al Jeffersonian. Llegaban felices, así que no contenían las risas embobadas uno del otro. Había llegado la hora, tenían que entrar en el instituto. Brennan antes de entrar miró a Booth y asintió como si dijera "listo, es hora". Booth le sonrió y se dispusieron a entrar.
En la plataforma estaba Clark, solitario. Booth entró como si empujara a Brennan hacia adentro con una mano en su espalda recostada muy delicadamente. Se iban dirigiendo hacia la oficina de Brennan como si quisiesen pasar desapercibidos pero Cam los vio y vino en su dirección diciendo:
-Vaya, vaya…por fin llega la pareja más famosa de toda DC.
Booth y Brennan se congelaron de arriba a abajo al oír estas palabras ¿Quién era Cam, una bruja o qué? Apenas los había mirado y ya sabía que eran pareja. Booth apartó rápidamente la mano de la espalda de Brennan. Ambos se miraron rápidamente y respondieron con énfasis su más vieja frase.
-¡No somos pareja! –dijeron los dos al unísono.
Cam los miró extrañada y balanceó la cabeza de lado a lado.
-¿Están practicando como decir esa frase, no? Porque cada vez suena menos convincente.
Brennan miró a Booth confusa y él a ella, y Cam a los dos que parecían estar atormentados.
-Está todo bien entre ustedes, ¿no? Se ven muy raros –dijo Cam analizándolos con cuidado. Booth se mordió los labios y se tapó la boca con el puño cerrado, Brennan lo miró, éste aparentaba estar muy nervioso y pensó cómo es que un agente del FBI se ponía tan nervioso por una tontería, luego miró a Cam.
-Sí, Cam, estamos bien, pero ¿a qué viene lo de "pareja"? –dijo con una postura muy firme sin mostrarse nerviosa.
-Deduzco por sus caras que no han leído el periódico hoy –dijo al ver que ellos no sabían de qué estaba hablando.
Booth al oír lo del periódico pensó "dios mío, ¿qué ya salió hasta en el periódico lo mío con Brennan?". Cam miró a Booth y su forma de estar en ese momento mientras le daba el periódico a Brennan.
-¿estás bien, Seeley?, pareces nervioso.
Booth se quitó la mano de la boca y se puso serio. Brennan lo miró rápidamente y se puso a mirar el periódico.
-Sí, Cam, estoy bien. Haber… ¿Qué dice el periódico? –dijo mirando a Brennan que respondió graciosa:
-Pues que somos la pareja más famosa de DC.
Booth al oír lo que dijo y en la forma en la que lo dijo se quedó desconcertado. Se aproximó a ella y miró el periódico leyendo en voz alta:
-La pareja formada por el Agente Seeley Booth y la Antropóloga forense y escritora Temperance Brennan fueron considerados como la pareja más famosa de DC, por su servicio prestado al estado en el cumplimento de la ley.
A medida que iba leyendo más avergonzado se sentía, por un minuto pensó que Cam los había descubierto, y peor, que lo habían publicado hasta en el periódico. Brennan miró la forma en que Booth a medida que leía se ponía menos nervioso, y le dijo:
-¿Verdad que somos la pareja más famosa de DC hoy? –dijo queriendo reírse de él. Booth la miró y al verla así, queriendo reírse de él, tuvo unas ganas enormes de llenarla de besos, pero le respondió jocoso:
-Sí, lo somos, pero yo salgo mejor en la foto.
Brennan al oírlo lo fulminó con la mirada. Cam los observaba y no evitó preguntar:
-Chicos, ¿de verdad están bien?
Ambos la miraron.
-Sí Cam, estamos bien, ¿hay algo nuevo en el caso? –preguntó saliendo en dirección a la plataforma. Booth la miró, parecía que no le afectaba en nada lo que estaban pasando minutos antes, de pronto sólo era la Dra. Brennan preocupándose por el caso como siempre lo hacía. Cam la siguió y él se quedó parado mirando. Brennan se aproximó a Clark y Cam le dijo:
-Hemos encontrado fracturas post mortem en la base del cráneo, puede que al mover el cuerpo de la víctima…
Clark continuó.
-También he encontrado una fisura en las falanges y en el epicóndilo lateral derecho.
-¿Has comparado las marcas para saber si fueron hechas por lo mismo que hizo las del cráneo? –preguntó Brennan sin quitar el ojo del cadáver. Booth subió a la plataforma y les quedó observando.
-He retirado las pruebas para analizarlas, pero necesitaría a Ángela, pues las marcas son muy pequeñas.
-Pues cuando los tengan podrían avisarme, estaré en mi oficina… -dijo bajando de la plataforma.
-Sí, Dra.
Booth la siguió.
-Espera, huesos –dijo cuando ella ya iba entrando en la oficina.
-¿Qué pasa, Booth? –dijo sentándose en su silla.
-Nada, es que vas muy rápido –dijo apoyándose en la mesa a su lado. Brennan sonrió y lo miró.
-Creo que tendremos que esperar a que venga Ángela para que podamos identificar a la víctima –dijo seria y luego miró al ordenador.
-Para quien no sabe mentir finges muy bien, ¿sabías, Huesos?
Brennan lo miró sonriendo.
-Booth, ¿qué quieres?, me prohibiste que tuviéramos contacto físico, así que tengo que concentrarme en algo.
Booth sonrió por su sinceridad.
-Bueno, entonces para que no te sientas tentada a besarme mejor me voy al FBI, ¿de acuerdo? -dijo levantándose, luego se levantó para salir pero Brennan se levantó tras él diciendo.
-Booth, ¿vendrás a recogerme para que almorcemos juntos?
Él se aproximó a ella y le cogió la mano.
-Claro que vendré a buscarte.
Brennan sonrió y luego miró la mano de él que estaba acariciando la suya.
-Habías dicho que están prohibidos los roces y las caricias –dijo señalando sus manos. Booth sonrió.
-Y lo están, pero así te dejo ansiosa para la hora de la comida.
Brennan sonrió.
-Deberías irte –dijo señalando la puerta, pues si éste tardase un poco más ella lo iba a besar sin medir las consecuencias.
-Ya me voy y si encuentras algo sobre el caso antes de la hora de la comida llámame que vendré corriendo –dijo con cara de que vendría más por ella que por el caso, luego se fue.
La mañana nunca había pasado tan lenta. No había señal de Ángela y Hodgins. Brennan intentaba concentrarse en el caso, pero a veces sin percibirlo estaba pensando en Booth. Esto no era distinto en la oficina del FBI, ya que Booth pasó toda la mañana pensando en si era real o no la noche y la mañana que había pasado al lado de Brennan, pero necesitaba saber si sus dudas eran ciertas y si Sweets los apartaría si su relación saliera a flota, así que fue a la oficina de él.
-Hola, Sweets –dijo entrando en la oficina.
-Ah, hola agente Booth, ¿pasa algo? –dijo yendo en dirección a su sillón y tirando unas carpetas encima de la mesa. Booth se aproximó sentándose.
-No, no pasa nada, ¿por qué crees que pasa algo? –dijo nervioso.
-Por nada, pues ¿a qué me vino a ver? –dijo Sweets acomodándose en su sillón.
-Pues… sabes esto… lo que paso entre huesos y yo… lo del sueño… -dijo dando vueltas sin saber cómo explicarse, pero Sweets lo interrumpió.
-Que pensaste que estabas enamorado de la Doctora –dijo tratando de aclarar sus vueltas.
-Sí, eso y… ¿y si… ya sabes, y si es verdad? –dijo aun sin saber cómo decirlo.
-Agente Booth, ya hemos tocado este tema muchas veces, usted cuando estuvo en coma asimiló lo que la Doctora escribió en su libro, pero ambos sabemos que la Doctora no lo ve como usted a ella.
-Sí, Sweets… pero ¿y si Huesos me corresponde?, ya sabes, ¿y si ella quiere ser mi pareja?…
-Tendría que separarlos –respondió Sweets tranquilo.
-¿Por qué? –dijo exaltándose.
-Son las normas del FBI, agente Booth, pero eso no será necesario, ¿no es verdad? –dijo desconfiando de la reacción de Booth.
-Ah… sí, sí… necesario… no será necesario –dijo nervioso.
-Agente Booth, ¿no estará usted pensando en declararse a la Doctora, o sí? –dijo intentando sacarle la información.
-No, que va Sweets, ¿yo? ¿Declararme?, que, que va –dijo levantándose para salir pero se dio la vuelta cuando estaba en el marco de la puerta.
-Sweets, pero si no existieran las normas del FBI, personalmente, qué dirías, ¿podríamos estar juntos?
Sweets, que aún estaba sentado le respondió muy sinceramente.
-No, agente Booth…
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Hi! Como están? A petición del público subiré los 85 capítulos (siiiiiiiii! :D) Gracias por apoyar la causa, así que los subiré completicos :)
¿Que tal el capi? ¿Cómo que Sweets no cree que hagan buena pareja? El próximo capítulo lo subiré dentro de dos días y los seguiré subiendo así a petición de dos muy fieles lectoras.
Aiiiiiii! y el otro fic no lo he actualizado porque ando tan corta de inspiración. Demasiado. Escribo una línea y ya no quiero escribir más :'(
Bien!, saluditos a Marie, Lesly azenet, Sukatao, Marifer26637, Militha93, BonezitaEmily, Gaby, Pequeboreanaz, Daniela, Alejandra, Anonybones, CherieCurie, y YessiEv que siempre andan tan pendientes del fic.
Nos leemos dentro de dos días.
BerryFlower.
