ESTE FIC PERTENECE A DAYANE DA SILVA Y LOS PERSONAJES SON PROPIEDAD DE HART HANSON Y BONES DE FOX.


Anteriormente:

-Sweets, pero si no existieran las normas del FBI, personalmente, qué dirías, ¿podríamos estar juntos?

Sweets que aún estaba sentado le respondió muy sinceramente:

-No, agente Booth… no podrían…

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CAPÍTULO 29 - EL SENTIMIENTO DEL AMOR

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La aceptación de los amigos en la materia del amor hace que ésta sea mejor, ya que es siempre bueno que tus amigos te digan que has tomado una buena decisión al estar con aquella mujer o aquel hombre que amas...

-No, agente Booth… no podrían, personalmente, DEBERÍAN, o mejor dicho, DEBEN estar juntos.

Booth al oírlo sonrió ampliamente.

-Gracias, chico –dijo animado saliendo de la oficina, pero Sweets le preguntó.

-Pero agente Booth, ¿a qué vinieron…

Booth cerró la puerta tras de sí diciendo:

-Hasta luego, Sweets.

Sweets continuó.

-…vinieron esas preguntas?

Respiró fuerte y se quedó allí sentado. Booth se marchó feliz por saber que Sweets los apoyaba y triste por saber que no se podrían remediar las normas del FBI. Se fue derecho al Jeffersonian, al llegar buscó desesperado a Brennan en la plataforma, quería verla, necesitaba verla, pero no estaba, así que se fue rápidamente hasta su oficina.

-Huesos, ¿estás aquí? –dijo al entrar, pero ella tampoco estaba allí. Ella también quería verlo, así que estaba atenta en todo momento a que él fuera a buscarla, cuando lo oyó buscándola salió de la sala de Ángela y le dijo ansiosa:

-Booth, estoy aquí.

Booth sonrió al verla y se fue a donde estaba ella, que después de hablarle volvió a dentro de la oficina de Ángela. Él corrió para verla de cerca, moría de ganas de besarle, pero cuando entró en la oficina de Ángela por su desgracia vio que estaban allí Cam y Clark junto a ella.

-¿Qué hacen todos aquí? –dijo al entrar un poco decepcionado. Brennan intentó no mirarle, pues se estaba aguantando para no darle un beso a sus viciosos labios desde el momento en que oyó su voz, así que respiró y le respondió normalmente.

-Hemos identificado a la víctima, se llama Darius Salterrar, es de aquí de DC, su hermano denuncio su desaparición hace cuatro meses, ésta es la dirección de su hermano –dijo aproximándose a él para darle unos papeles y junto con estos una contenida sonrisa y una mirada ansiosa por la presencia de Cam y Clark allí en ese momento.

-Bien, pues vámonos Huesos, tenemos que hablar con su hermano –dijo intentando llevársela de allí cuanto antes para estar con ella, pero Brennan no lo comprendió.

-Pero dijiste que íbamos a comer juntos –dijo desanimada, pues pensó que él ni al menos la había echado de menos. Booth le sonrió desesperado.

-Sí, Huesos, vamos a "comer" y luego a hablar con el hermano de la víctima, ¿ok? –dijo volviendo a llevársela.

-Está bien, voy por mis cosas y nos vamos –dijo saliendo y yendo hacia su oficina. Booth la siguió. Cam, que estaba allí mientras los dos hablaban, se quedó más desconfiada que antes.

-¿No cree que estos dos ocultan algo, Sr. Edison?… -dijo Cam, pero Clark la miró con cara de "estás un poco loca, doctora". Cam al ver cómo la miraba Clark controló sus sospechas- … déjalo, es mejor que me vaya yo también –dijo saliendo y dejando a Clark solo.

Brennan y Booth se fueron hacia la camionera. Apenas pusieron los pies dentro de ésta y cerraron las puertas, y ya estaban hundidos en un largo beso que deseaban desde que se habían dado el último hacía algunas horas.

Brennan se alejó diciendo mientras sujetaba el rostro de Booth y le daba pequeños besitos:

-Cuando… dijiste que íbamos… a comer… ¿a qué te referías?… ¿a comida de verdad? … ¿o a que… te iba a… comer… yo?… -dijo lo último dándole un beso más largo. Booth sonrió y la atrajo a él lo más que podía dentro del auto.

-Pues a lo que quieras primero… -dijo pícaro besándola desesperado.

-Tu departamento está más cerca de aquí que el mío –dijo también pícara.

-Pues que no se diga dos veces, Dra. Brennan –dijo dándole un último beso antes de encender el auto para irse. Durante el camino Brennan pasó todo el tiempo provocándole con caricias y tentaciones como desabrochar los primeros botones de su blusa sabiendo que esto aceleraba el corazón del pobre hombre. Cuando bajaron del auto Booth no esperó dos veces para abrazarla y besarla en plena calle.

-Te echaba de menos, mi amor –dijo abrazándola y levantándola para llevarla así hasta el ascensor del edificio. Presionó el botón y mientras esperaban se comían vivos la boca uno del otro, pero por su desgracia cuando la puerta se abrió dentro estaba una viejita que los miró asustadiza.

Brennan contuvo las ganas de reír. Entraron en el ascensor, Booth se puso las manos en los bolsillos para no agarrar a Brennan allí dentro del ascensor con la viejita mirando, pero ésta de lo contario quería hacerle sufrir, así que se quedó mirándolo frente a frente haciéndole juego con la mirada. Cuando el ascensor paró ella le cogió de la corbata y le llevó fuera de éste, haciendo que él la dejara acorralada en la pared. Booth, que sabía que la viejita los estaba mirando, intentó controlarla.

-Huesos… -dijo en voz baja pero de pronto se oyó una voz que venía de atrás de él.

-¡Haber, chico! ¿La vas a agarrar o tendré que enseñarte?, ¿es que no vez que ella está a punto de morirse de ganas?… la juventud de hoy en día no sabe cómo aprovechar el tiempo, si fuera mi época ella ya estaría hasta sin ropa… -dijo la señora dentro del ascensor mientras éste se cerraba. Booth y Brennan no soportaron, empezaron a reírse de lo tontos que parecían. Booth recostó la cabeza en el hombro de ella mientras reía y le susurró:

-Huesos ¿ves lo que provocas? –dijo y la miró sonriendo.

Brennan lo miró con cara de niña como si dijera "no me lo digas así" y se mordió la boca. Booth la miró, se veía preciosa cuando ponía esa carita de niña y le miraba con los ojos sencillos y delicados, aunque dentro de estos se pudiese ver la pasión que le consumía por dentro. Él llevó la mano a su rostro y le acarició muy suavemente.

-No me mires así mi amor, que me matas –dijo esto y le dio un beso temeroso y delicado. Muy distinto a los de antes, era difícil para ambos comprender como de pronto sus besos cambiaban de fogosos a tímidos, y de delicados a llenos de pasión.

Booth le acariciaba el rostro mientras le besaba, Brennan le soltó la corbata y le enlazo por el cuello. Se quedaron así hundidos en aquel beso durante unos largos minutos, cuando se separaron ella lo abrazó con fuerza y él le susurró al oído:

-Te quiero, Brennan, mi niña, te quiero –dijo lo último dándole en beso en el hombro. Brennan sonrió al sentirle así, se sentía relajada al tenerle así con ella. Luego, después de un tiempo así, ella no aguantó más, le deseaba, así que le susurró:

-Haber, chico, ¿me vas a agarrar o tendré que enseñarte? –dijo pícara cortando el aire romántico y poniendo uno apasionado. Booth sonrió y le miro pícaro.

-Pues creo que tendrás que enseñarme, Dra. Brennan –dijo Booth mirándola a los ojos y a la boca deseosa de ella mientras la acorralaba más en la pared.

-será una honra, agente Booth –dijo sonriendo hasta que lo besó con fuerza. Booth se dejó llevar por ella que lo besaba muy fuerte pero al mismo tiempo muy afectuosamente.

Brennan lo sujetó firme de la camisa y lo giró para acorralarlo a él contra la pared. Luego él hizo lo mismo y se giraron el uno acorralando al otro hasta que Booth la acorraló frente a la puerta del departamento de él. Se besaban, acariciaban y mordían mientras él intentaba abrir la puerta, pero Brennan se estaba consumiendo de deseo de entrar cuanto antes en el departamento.

-¿Vas abrir esto o te desnudaré aquí mismo? –dijo mientras lo besaba.

-Pues no sería mala idea –dijo pícaro mientras intentaba encontrar la cerradura de la puerta con la llave, pero no la encontraba.

-Huesos… no puedo abrir –dijo porque ésta no le dejaba ni al menos respirar. Brennan no le hizo caso y siguió con sus caricias, Booth se estaba volviendo loco, quería abrazarla más intensamente pero no podía, pues no conseguía abrir la puerta.

-Booth… ¿quieres que la abra yo? –dijo mientras le mordía los labios.

-No, lo hago yo –dijo demostrando quién era el macho alfa. Brennan lo seguía besando y torturando, hasta que él encontró la cerradura de la puerta.

-¡Entró! –dijo y la miró eufórico, ya que ahora por fin la podía hacer suya.

-¡Vaya!, pues yo no lo he sentido –dijo graciosa mirándolo.

-Muy graciosa, Huesos… muy graciosa… -dijo y la volvió a besar, mientras abrió la puerta y entró en el departamento nuevamente llevándola atada por la cintura.

Al entrar Brennan se soltó de él, se giró y dio unos cuantos pasos hasta que sintió una extraña sensación al observar el departamento de él. Booth cerró la puerta y se fue junto a ella deseoso de volver a las caricias. La abrazó por detrás muy placenteramente y le susurró:

-¿Qué pasa? –dijo al percibir su mirada perdida en el departamento. Brennan respiró hondo al sentirle atándola por la cintura.

-Me es… es extraño –dijo dudando de sí.

-¿Qué es extraño? –dijo acurrucándose en el cuello de ella.

-Estuve aquí muchas veces, pero ahora tengo miedo –dijo sin pensar al menos. Booth la giró para mirarla.

-¿Miedo? ¿A mí? –preguntó confuso.

-No, no a ti, sino a lo que estoy experimentando.

Booth sonrió.

-¿Qué experimentas, Brennan?

Ella se giró.

-No lo sé, una vez dijiste que lograría sentir como Ángela y tú… y al mirar tu departamento me siento inquieta, hay algo que no sé cómo explicarlo y me impacienta por dentro, Booth, algo que… que me hace vivir a cuenta de querer sentir como tú –dijo volviendo a mirarlo.

-Gracias, mi amor.

Brennan lo miró extrañada.

-No sé por qué me das las gracias.

Booth juntó su frente con la de ella.

-Porque es la forma más bonita que he oído a alguien decir que me quiere.

Brennan bajó la mirada y pensó para sí misma si era cierto ¿era esta la sensación del querer? ¿Esta inquietud? ¿Esta dependencia a alguien ajeno a ella? ¿Cómo podía Booth convivir con esto? Era agobiante querer más de una cosa que no te sacia aunque lo tengas allí junto ti.

Booth le levantó la mirada y la acorraló en sus calientes ojos. Brennan no sabía qué hacer, lo sentía y deseaba sentir más, ¿Qué le pasaba? ¿Por qué sus ojos la dejaban así ahora? ¿Era esto lo que le ardía en un placentero fuego del cual anhelaba quemarse siempre? Miraba los ojos de él buscando sus respuestas. Booth le tomó una mano y llevó la otra mano a su rostro, poniéndose a acariciarlo suavemente mientras le susurraba:

-Te quiero.

Estas palabras le subieron como un escalofrío a ella. Toda la euforia de minutos antes se había ido y estas palabras le hacían preguntarse ¿querer? ¿Quería a Booth? ¿Por eso solo le bastaba el sutil toque de él para provocarle los más distintos temores y deseos? Booth se aproximó a ella con su boca y le besó tenuemente. Beso que le erizó toda la piel que le hizo sentirse la mujer más importante del mundo en unos segundos. La boca de Booth sabía distinta, como cuando estaban en el club para parejas y ella se cortó el dedo. ¿Era este el gusto del amor? ¿Había llegado su hora de amar? ¿Era esto lo que dijo Ángela? Y finalmente: ¿Lo amaba?, ¿Amaba a Booth?

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Buen capi? A mí la última parte me pareció tierna, pero me encanta más el próximo capítulo, va a estar super tierno... Jajajaja pobre Sweets todo lo que ustedes le dijeron. Ya ven que él no es malo, a mí me encanta ver al pobre Sweets en la tele peleando con Booth.

Mmm... Le atinan cuando dicen que para Brennan es más difícil. Yo tampoco resistiría tanto en su lugar =D

Saluditos de nuevo a todos esos lugares que jamás pensé que este fic sería leído; a Puerto Rico, Argentina, México ¿Hay alguna mexicana aquí?, Chile... y a las colombianas!

Nos leemos dentro de dos días.

BerryFlower.