ESTE FIC LE PERTENECE A DAYANE DA SILVA Y BONES JUNTO CON SUS PERSONAJES A HART HANSON Y FOX


Regalo de cumpleaños para Temperance 34.


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CAPÍTULO 33 - INTENTO DE NORMALIDAD

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Los amantes no cuentan el tiempo, pues este para ellos no es importante ya que si amas el tiempo se para. Pero si contasen para ellos los días dirían que sólo son una nueva forma de recordatorios, las horas son instantes de los cuales no se quieren olvidar, los minutos son cuenta atrás que desean dejar de contar y los segundos son un mar de eternidades que les hacen perderse en el cuerpo y en el deseo de tener la persona que amas junto a ti, para que los meses y los años sean los más felices y más gratificantes que un pobre mortal pudiese tener.

Booth amaba a Brennan con intensidad y ahora que sabía que estaba dispuesta a luchar para que estuviesen juntos la quería aún más. Brennan no sabía qué sentía, sólo que no admitiría perderlo ni en el trabajo ni como su amante, aunque supusiera ser un riesgo perder todo lo que había conseguido hasta ahora, aun así quería seguir, pues aún no había sentido lo que deseaba y anhelaba sentir. O sí lo había sentido pero no lo sabía, ya que nunca había amado de esa forma a alguien y deseaba amar a Booth con más fuerza aun.

La noche pasó rápidamente. Booth la ayudó a redactar los informes que tenía. A la mañana siguiente se fueron a casa, cada uno a la suya, ya que ambos se merecían una buena ducha para poder enfrentarse a su primer día en la oficina con Ángela y Hodgins, ya que se esperaba que apareciesen lo antes posible. Brennan volvió sola al Jeffersonian ya que sabía que si iba con Booth, ambos se perderían en los semáforos y en los segundos que tenían antes de bajar del auto. Al llegar no había aún nadie. Ya eran casi las siete cuando llegó Clark que rápidamente al verla subió a la plataforma para ayudarla con los exámenes que estaba haciendo. Después llegó Cam, que le habló como si lo que había pasado anoche nunca hubiese existido.

Booth también llegó allí y fue hasta su oficina, sólo para invitar la a comer.

-Vamos, Huesos, por favor. Te prometo que sólo será un desayuno normal en el Diner -dijo poniendo cara de perrito.

-Booth no, sabes muy bien que si voy acabaré desayunando otra cosa además de comida y no me conviene ser tan específica -dijo para que él entendiera que quería ir pero que no podían fallar ahora.

-Te juro que me voy a portar bien, Huesos, pero por favor acompáñame –dijo implorándole a ella que lo miraba muy seria.

-Booth, no…

Booth hizo señal de que iba a decir algo pero ella lo paró:

-... y no insistas. Si quieres después de hablar con el hermano de la víctima podremos ir a comer…

Booth nuevamente intentó decir algo y le volvió a parar…

-Pero sólo después -dijo para concluir. Luego iba a salir de la oficina, cuando él la detuvo.

-Al menos un beso -dijo Booth casi con la carita del gatito de Shrek.

Brennan se aproximó como si lo fuera a besar.

-No -dijo y se alejó. Booth se quedó con la boca deseando el beso.

Brennan empezó a reírse de él, que volvió a pedir:

-Bren, sólo uno. Mi amor, uno pequeñito -dijo allegándose a ella y cogiéndola por la cintura. Brennan no podía resistirse, deseaba besarlo tanto cuanto él a ella.

-Sólo uno, ¿bueno? -dijo muy tierna con él.

Estaban ya muy juntos. Booth terminó de acortar la distancia dándole un beso apasionado e intentando quitarle el aire. Brennan se perdió en la boca de él, le gustaba perderse en él, pero cuando éste subió la mano hacia su cabello para enredarse en él e impedir cualquier alejamiento por mínimo que fuera, ella supo que era hora, tenía que parar, pues si continuaban no se separarían hasta que ambos estuviesen desnudos.

-Booth, era sólo uno -dijo entre besos.

-Quien dice uno, dice dos -dijo atándola más a él y buscando llevarla hasta la pared detrás de la puerta de cristal de la oficina, donde el cristal de la vitrina de la momia impedía a cualquiera que no estuviese dentro de la oficina verlos.

-Booth, ya basta, nos…

Era imposible gesticular palabras para pararlo ya que se volvía loca en su boca y en la forma en que él jugaba dentro de ella. Booth la acorraló en la pared y empezó a besarla más intensamente. Brennan ya respiraba con fuerza. Bajó las manos hasta el pecho de él con intención de alejarlo, pero no pudo, estaba tan bien así que no lo alejó, por el contrario, le cogió por la camisa y le atrajo más. Booth al ver que la había convencido con su beso, salió de su boca y fue a su cuello. Cuando lo iba a besar Brennan lo separó:

-No que me marcas -dijo en voz baja.

-Esa era mi intención, marcarte por mía -dijo pícaro y volvió a acercarse buscando nuevamente su boca.

-No, Booth, ya basta. Puede que entre alguien en cualquier momento y nos vea -dijo muy seria impidiéndolo. Booth dio un suspiro y la abrazó.

-Un poquito más, mi amor -dijo apenado.

-Eres…

Brennan no sabía qué era él, sólo que le gustaba que fuera así.

-Soy… -dijo Booth sonriendo y volviendo con intención de besarla.

Brennan se mordió los labios para impedir que la besara pero fue imposible, él volvió a sus labios tan suavemente que cuando se dio cuenta ya estaba amarrándola a él. En ese momento llegaron Ángela y Hodgins muy abrazaditos a la plataforma donde se encontraban Clark y Cam.

-Buenos días a todos -dijeron con una gran sonrisa al pasar por la puerta.

Brennan se perdió unos segundos en aquel beso hasta que oyó la voz de Ángela y lo alejó con fuerza.

-Booth, Ángela.

Booth se alejó y miró con cuidado por la puerta.

-Sí, han llegado Hodgins y Ángela -dijo y volvió a donde estaba, frente a Brennan. Desde donde estaban nadie los podía ver a no ser que entrara en la oficina.

-Deberías irte -dijo aproximándose a él y limpiándole el brillo de labios que llevaba ella y que lo había manchado a él cuando lo besaba.

-Sí, tengo que irme, te vengo a recoger lo más pronto que pueda -dijo mientras ella le limpiaba la boca, luego le dio un beso en la frente.

Cuando Brennan pensó que él se iba éste le robó un beso de súbito y la apretó contra la pared y luego se alejó sonriendo. Brennan quedó boquiabierta por lo que había hecho y lo empujó:

-Vete -dijo empujándolo para que se fuera antes de que empezasen nuevamente. Booth se dirigió hacia fuera de la oficina y Brennan corrió rápidamente a sentarse en el sofá. Tenia unas carpetas allí asi que se puso a mirarlas para darle tiempo a Booth de que se marchara. Booth salio de la oficina y se dirigió hacia Ángela y Hodgins que aun se encontraban en la entrada.

-¡Vaya!, por fin ha vuelto la parejita desaparecida -dijo bromeando hacia Hodgins y Ángela, que al oírlo lo miraron de inmediato.

-¡Vaya, tigre! Se ve que me echaste de menos, aun después de haberme dejado plantada -dijo Ángela aproximándose a él muy jocosamente.

-Angi, creo que has preferido ser plantada por mí que olvidada por Hodgins -dijo Booth sonriendo.

Ángela se aproximó y le cogió de la corbata.

-Sí, tigre, pero así no he probado lo bueno del FBI -dijo con cara tentadora, que puso rojizo a Booth.

-Hodgins, pensé que te había dicho que la saciaras -dijo espantado por la forma que Ángela le hablaba. ´

Hodgins se fue aproximando diciendo:

-Créeme, hermano, lo he intentado pero fueron muchos meses de celibato y sólo dos días para saciarla. Mis pobrecitos son potentes pero no tanto, ¿o sí, mi amor? -dijo lo último atrayéndola a él y dándole un beso.

-Sí, mi amor, muy poco tiempo -dijo y volvió a besarlo.

Cam también bajó de la plataforma y se dirigió hacia los dos.

-Haber, los quiero a los dos ahora en mi oficina.

Ángela miró sonriendo a Hodgins y se marchó junto a Cam. Hodgins fue luego tras ella, pero antes de irse pasó al lado de Booth y le preguntó:

-¿Una larga noche? -dijo sonriendo ya que sospechaba que la comida que Booth le había pedido era para él y Brennan.

Booth sonrió ante su comentario y le respondió serio:

-Corta, amigo mío, muy corta -dijo y se fue.

Hodgins puso cara de "no te creo nada" sonriendo, luego se fue hacia la oficina de Cam.

El día después de esto fue largo. Brennan y Booth sólo tuvieron el tiempo del almuerzo para estar juntos, pero sin hacer nada, pues temían hacer como el día anterior. Hablaron con el hermano de la victima y el resto del día hasta la noche no se volvieron a ver. Brennan en el laboratorio esquivaba las preguntas de Ángela sobre si ella sabía a quien le había llevado Booth la comida Japonesa que le compró Hodgins. Booth le había dicho que pasaría por ella en la noche para que fuesen a su casa, que él le iba a hacer la cena. Ya eran case las ocho cuando él llegó. Ángela fue la primera en verlo, le volvió a hacer un par de insinuaciones pero no de sí, estaba buscando lo que Brennan no le quiso decir pero Booth también se esquivó.

Salieron los dos del Jeffersonian lo más rápido que pudieron. Cuando entraron en el auto Brennan casi que dejó a Booth sin boca y sin aire, ya no podía más aguantar estar lejos de él. Fueron a casa de Brennan, Booth le hizo una cena deliciosa pero menos apetecible que sus bocas que apenas se separaban para comer. Después de la cena él no la dejó limpiar la cocina, la tomó en brazos y la llevó a la habitación. Era la primera vez que iban a hacer el amor en la en la habitación de Brennan y sería la primera de muchas noches que estarían allí. Booth la tomó muy delicadamente pero luego la cintiles de los deseos junto con la fugaz sensación de querer más uno del otro, hizo de aquellas tiernas caricias un mar de lujurias.

Después de esa noche los días empezaron a pasar más rápidos mientras las noches eran cada vez más deseadas y enviciadas por los dos, ya que eran en estas cuando se unían uno en el otro, haciendo que tanto el apartamento de Brennan -como el de Booth- se llenara de vivas llamas del más puro y lujurioso amor. Brennan en ningún momento dejaba de demostrar que aquella relación que tenía con él se hacia mas fuerte a cada instante.

Booth después de mucho se dio cuenta de que nunca se protegía con ella y que todas las veces que lo hicieron él nunca se privaba de llegar al extremo, pero ella le disipó todas las dudas y expectativas que tenia él sobre si ella pudiese estar o quedar embarazada. Eso le dejó triste a Booth pero a la vez contento, pues ella le dijo que pensaría en lo de tener un hijo pero que aun era pronto, quería pasar esos tres meses y le prometió que después le daría una respuesta. Ya habían pasado casi dos semanas desde que ambos habían empezado a amarse incógnitamente. Era un viernes en la noche. Brennan estaba en su oficina cuando Booth la llamó:

-Brennan.

-Hola mi amor -dijo con una voz de un triste enamorado.

-Booth ¿sabías que es la cuarta vez que me dices lo mismo hoy? -dijo sonriendo ya que le hacía gracia que Booth siempre le digiera lo mismo, una y otra vez. Booth sonrió ante su gracioso comentario.

-Ah, no sabia que contabas hasta las veces en que te llamo, ¿significa eso que esperas todo el día a que te llame, Dra. Brennan? -dijo pícaro.

-Claro, agente, no va a ser que el FBI me deje sin protección -dijo provocando a Booth.

-Tranquila, Dra. Brennan, si el FBI no la quiere proteger yo lo haré muy placenteramente -dijo sonriendo, pues sabía que ella lo quería provocar.

Brennan empezó a reírse y se giró en la silla quedando de espaldas a la puerta.

-Haber, Booth ¿qué quieres?, pues ya deberías estar aquí, te estoy esperando desde hace diez minutos -dijo ella con voz deprimida por su retraso.

-Mi amor, no me lo digas así que me matas. Sé que me estas esperando, por eso te he llamado -dijo desesperado por su voz.

-¿Qué pasa? ¿No vendrás a recogerme?

-Mi amor ¿recuerdas la cena que te dije que te iba a hacer hoy?

-Sí, y estoy deseando probar aquellas cosas exquisitas que compraste -dijo intentando volver a provocarlo.

-Es que tendrás que esperar hasta mañana -dijo con aire de "perdóname y no me regañes" en su voz.

-¿No vendrás a casa? -dijo desanimada de verdad, ya que desde que habían empezado no había pasado una noche sin él.

-No, mi amor, claro que voy a ir a casa hoy, sabes que no paso una noche sin poder tocarte -dijo intentando remediar lo que ella había pensado.

-Entonces ¿Qué pasa? ¿Por qué no me vienes a recoger, ni me vas a hacer la cena? -dijo desconsolada porque él se lo había prometido y no lo iba a hacer.

-Es que me ha llamado el subdirector Cullen y me pidió que le llevara unas cosas a él, pues Amy recayó de nuevo y él esta en el hospital con ella -dijo explicando sus motivos, los cuales ella los entendió, sabía que Booth le tenía mucho respecto a Cullen y mucho cariño a Amy.

En ese momento Ángela entró en la oficina. No vio a nadie allí ya que Brennan estaba de espaldas y de una forma que no se le veía sentada en la silla, así que se iba a marchar cuando oyó:

-No te preocupes, hago yo la cena mientras te espero en casa –dijo Brennan muy cariñosamente. Booth sonrió y Ángela que la oyó se giró y se quedó intentando oír más de aquella extraña conversación.

-No, no la hagas, yo pasaré a un restaurante y compraré algo. ¿Qué prefieres: chino o tailandés? -dijo para que ella no se incomodara ya que sabía que estaba cansada.

-No, la hago yo. Si no me dejas hacerla no te dejaré tocarme cuando estemos en la cocina, ni al menos te dejaré darme un besito, tampoco te haré un masaje en la bañera como tenía planeado hacerlo -dijo tentadoramente.

Ángela se quedó boquiabierta con las palabras de la antropóloga. Booth con esas palabras tan tentadoras se quedó loco de ganas de tenerla.

-Mi amor, no me hables así que me dan ganas de dejar a Cullen de lado e ir por ti ahora mismo.

Brennan empezó a reírse, le encantaba verlo desesperado para tenerla.

-Bueno, te espero en casa, no tardes. Sabes que el agua de la bañera se enfría muy rápido si no estás dentro de ella -dijo para acabar de volverle loco.

Ángela abrió más aun la boca, ni ella era así de explicita con Hodgins, o al menos no por teléfono.

-No te preocupes, iré lo mas rápido que pueda. Te quiero, mi amor -dijo lo último muy tiernamente. Brennan sonrió al oírlo.

Ángela estaba alucinando tras ella, pues aquellas palabras le hacían desear hacerle hasta ella un masaje a Hodgins.

-Te espero -dijo y colgó. Sonrió sin saber por qué, suspiró enamoradamente y se mordió la boca para luego darse la vuelta en la silla, deseando irse a allí y esperar a Booth con su cena en casa, pero se deparó con Ángela…


hI! Girls! Un tierno y apasionado capítulo más de este fic, que por cierto, es para felicitar a cierta cumpleañera, Marie, en sus 18 años! Ojalá que hayas disfrutado este día y que disfrutes el resto de tu cumple! :D

¿Qué hará Brennan? ¿Ángela los descubrió?

Bye Bye! Saluditos y gracias x sus reviews!