Hola, ¿que hace? Leyendo historias en FF o ¿que hace? Bueno no, eso ya paso de moda cx Ok ya, me pondré seria.

Holaaaaaaaa! Ya se que hoy no es miércoles pero finjamos que si para que yo este feliz.

A todas las hermosas personas que len esta cosilla rara que escribo les quiero pedir perdón por que de verdad no pensé que me fuera a demorar tanto en subir! Pero pasaron tantas cosas en mi vida (mi cumpleaños, me cortaron la luz, me inscribí a un concurso, tuve un trabajo de verano y ya entre a la prepa de nuevo, solo me queda este año y pasare a la universidad!) y no había tenido un momento de paz e inspiración para terminar el cap y asi.

Pero bueno, ya esta aquí y solo me queda volver a disculparme y pedirles que lean y disfruten .w.

Disclaimer: Homestuck, al igual que todos los personajes que aparecen en esta historia son propiedad de Andrew Hussie.


Capitulo cuatro.

Una conversación normal.

-¡Mi turno!- exclamo una chica de orejas de gato.- ¿Verdad o reto?

-Reto, hehe. Dame algo bueno pequeña.- contesto una chica de gafas rojas de forma retadora.

-De acuerdo… te reto…-Nepeta tomo un poco de su leche tibia antes de seguir.- ¡a quitarte el brasier!

Terezi rió escandalosamente, metió sus manos debajo de su blusa y en un hábil movimiento desabrocho el sostén y lo saco por debajo de su ropa. Un lindo bra rojo con un poco de encaje. Lo tomo entre sus manos y como si de una liga se tratase lo lanzo directo al pecho de la menor, que estaba sentada frente a ella en el piso de la habitación.

-Serán mis nuevas orejas.- decreto la pelinegra mientras se quitaba sus orejas de gato y se ponía el sostén en su lugar.- Creo que me gustan más estas.

Después del incidente en el parque Nepeta y Terezi se habían vuelto buenas amigas, a pesar de la diferencia de edades. A la pelirroja le encantaba hablar con la pequeña ya que era muy ocurrente y linda, sobre todo cuando jugaban a juegos de rol, que le fascinaban la minina. Ese día su pequeña amiga había invitado a Terezi a pasar la noche en su casa, a lo cual ella había aceptado gustosa.

-Bien Leijon… ¿verdad o reto?

-Tus retos son algo extremos.- confesó la chica haciendo énfasis en la última palabra.- Elijo verdad.

-¿Quién te gusta?- soltó sin más Terezi.- ¿Es alguien que yo conozca?- agrego de forma picara y con una enorme sonrisa.

-Ehh… bueno…- la pequeña se sonrojo violentamente.- pues… veras… yo…

La confesión de Nepeta fue interrumpida por un grito de su hermana mayor que provenía de la sala. Su hermana gritaba extremadamente fuerte y le informaba a la menor que saldría al cine con su novio. Al escuchar el ruido de la puerta cerrándose Nepeta gateo hacia la entrada de su cuarto y asomo la cabeza, rápidamente se levantó, cerró la puerta con seguro y se recargo en ella. Unos minutos después se escucharon unos pequeños golpes en la puerta.

-¡No pienso dejarte entrar! ¡¿Qué demonios haces aquí?!- grito la pelinegra alterada.

-Solo vine a visitarte.- respondió una voz masculina del otro lado de la puerta.

-¡Visitarme! ¿Qué te hace pensar que yo quiero verte?

-Tal vez porque traigo eso- argumento la voz masculina.

Nepeta gruño y pateo la puerta con el talón, el conocía una de sus debilidades y siempre la usaba a su favor. Terezi escuchaba la escena confundida, sabía quién era el dueño de aquella voz detrás de la puerta pero aun no entendía porque su amiga lo odiaba tanto. La menor abrió la puerta a regañadientes para dejar entrar a Gamzee que río divertido al ver las "orejas" de Nepeta. El chico saludo a la pequeña con un beso en la frente y le dio una bolsa de papel que la chica se apresuró a guardar en el interior de un peluche de gato.

-Oye tu.- dijo la pelirroja dirigiéndose a Gamzee.- ¿Por qué le vendes droga a una pequeña niña indefensa?- pregunto de forma exageradamente dramática.

Gamzee se encogió ligeramente de hombros.

-P-purro… ¿Qué no eres ciega?- pregunto Nepeta poniéndose nerviosa.

-Sí, pero eso no me impide oler la hierba gatera que acabas de esconder.- Terezi pudo escuchar como la pelinegra parecía estar al borde del llanto.- Leijon, tranquila. Actúas como si fuera a arrestarte, aunque no niego que esposar gente sea excitante.

Nepeta la miro divertida por el comentario y entendió que Terezi no tenía intenciones de juzgarla. Un poco más calmada la pelinegra froto sus ojos para limpiarlos de las pequeñas lágrimas que amenazaban con salir. El moreno en un intento de tranquilizarla la abrazo por la espalda, lo cual termino por alterar a la chica y hacer que se removiera entre sus brazos tratando de escapar. Una vez fuera del alcance de Gamzee, tomo su monedero y aviso que iría a la tienda.

-¿Quieres que te traiga algo?- pregunto dirigiéndose a la pelirroja.

-¡Unos skittles!

-Yo quiero un putisimo Faygo.- pidió el muchacho con su habitual tono de calma mientras tomaba asiento en la cama del cuarto.

Nepeta salió de la habitación, bajo las escaleras, tomo su gabardina verde olivo que estaba colgada en el perchero dejando en su lugar el brasier rojo, y salió de la casa dando un fuerte portazo. Por su parte Gamzee se recostó boca abajo en la cama de la pelinegra mirando hacia donde estaba sentada Terezi, la cual estaba bebiendo un poco de soda de cereza. Ella podía sentir la mirada del moreno recorrer su cuerpo y eso la hacía enfurecer, pero aún no lo golpearía, necesitaba más que una mirada para merecer que sus puños lo tocaran.

-Sabes…- comenzó a decir el chico.- creo que tus pechos lucen putisimamente mejor así.

Gamzee bajo de la cama y se acercó a gatas hacia donde estaba sentada la chica que parecía ignorarlo.

-Casi podría… apretarlos…- la última palabra la dijo en un susurro y cerca del oído de la chica.

Terezi sintió una descarga eléctrica recorrerle la espina dorsal. ¿Por qué la vos de ese muchacho tenía que ser tan jodidamente sexy? Maldito drogadicto. ¿Dónde mierda cree que está poniendo los ojos?

La pelirroja extendió el brazo en dirección a Gamzee, comenzó a recorrer dulcemente el rostro del chico con sus dedos y al momento de llegar a sus ojos le propino una fuerte palmada en ellos. El moreno solo rió ante la acción de la chica y se froto un poco los ojos.

-Por cierto, gracias por cuidar a Nepeta el otro día, la muy hija de puta si que es escurridiza.

No obtuvo respuesta.

- Hey, putisima.

Intento llamar la atención de la chica apretando una de sus mejillas, pero ella seguía sin responderle.

-¿Qué? ¿Además de ciega también estas sorda?- pregunto mientras metía su dedo meñique en uno de los oídos de Terezi.

Esa acción termino por colmar la paciencia de la pelirroja, tomo a Gamzee por la muñeca, quito el dedo invasor de su oreja y jalo del brazo del muchacho hacia ella para poder darle un fuerte puñetazo en la boca del estómago. El chico, que trataba de respirar con mucha dificultad, cayo boca abajo sobre el piso, Terezi se subió a horcajadas sobre él y comenzó a estrangularlo tan fuerte que parecía que quería matarlo. Pero no lo haría, tan solo quería dejarlo inconsciente para poder esperar a su amiga tranquilamente, de cualquier forma, si Nepeta odiaba tanto a Gamzee no le importaría encontrarlo medio muerto. ¿O sí?

En otras condiciones, Gamzee habría podido sacarse de encima a la pelirroja en un pestañeo, pero la falta de aire y la forma tan ruda en la que estaba ahorcándolo, no le permitía recuperarse del primer golpe. Su visión se nublaba, había comenzado a toser demasiado fuerte, a pesar de estar prácticamente clavándole las uñas a Terezi en las manos ella no aflojaba el agarre. Levanto unos cuantos centímetros la cabeza y pudo ver lo que sería su salvación: unos zapatos deportivos.

Con sus últimas fuerzas tomo los zapatos y los lanzo uno detrás de otro hacia su atacante. Uno de ellos pego en el pecho de Terezi y el otro en su cara, lo que provoco que por fin soltara a Gamzee y cayera boca arriba sobre las piernas de este. El moreno tocio un par de veces más y rodó para acomodarse boca arriba y de paso quitarse a Terezi de encima.

La pelirroja, que ahora estaba en el suelo, tenía las dos manos cubriéndose el ojo derecho. Sus lentes habían resbalado de su rostro mientras ahorcaba a Gamzee y el zapato que había lanzado le había dado con la punta en el ojo. Ahora el moreno era quien estaba sobre la chica, tomo las muñecas de Terezi y las extendió por encima de su cabeza sujetándolas con una de sus manos.

La chica se removía debajo del chico y forcejeaba para tratar de liberarse, pero era inútil, Gamzee era mucho más pesado que ella. La idea de patearle en la entrepierna cruzo por su cabeza pero se desvaneció rápidamente al sentir el impacto repentino una mano contra su mejilla. Jamás la habían cacheteado, dejo de pelear y se concentró en la zona lastimada: ardía y picaba un poco pero extrañamente le gustaba. ¿Quién era ese chico con olor a hierbas y voz un tanto ronca pero a la vez fuerte y penetrante?

Se permitió regresar a la realidad cuando sintió los ásperos labios del chico contra los suyos. Frunció el ceño y movió su cabeza para tratar de romper el beso sin mucho éxito. A Gamzee le molestaban las acciones de la pelirroja, no estaba en posición de resistirse pues él era el que tenía el control ahora. Se alejó del rostro de Terezi y volvió a cachetearla, esta vez más fuerte que la anterior. Tomo el rostro de la chica por el mentón y le obligo a besarlo de nuevo, sorpresivamente Terezi correspondió el beso.

Gamzee sonrió maliciosamente, bajo su mano y comenzó a trazar con su dedo índice una línea imaginaria que iba desde en medio de los pechos de la chica hasta su ombligo y de regreso. Terezi entreabrió un poco los labios y el moreno vio la oportunidad de intensificar el beso introduciendo su lengua, pero la retiro rápidamente al sentir los colmillos de la chica clavarse en ella. El sabor metálico de la sangre se impregno rápidamente en la boca de ambos, en venganza el moreno pellizco fuertemente uno de los pezones de la chica por encima de su blusa, ella gimió, mas de placer que de dolor como los dos hubieran esperado.

Terezi tenía los ojos abiertos como platos, estaba perdiendo el control de su cuerpo. A decir verdad nunca nadie le había tocado o besado de esa manera y por más que se repitiera una y otra ves que no debía excitarse su cuerpo parecía querer hacer todo lo contrario.

Gamzee tampoco estaba tan tranquilo, ese pequeño gemido había sido tan dulce para sus oídos, quería escucharlo de nuevo, una y otra vez hasta hartarse. El moreno se agacho y comenzó a darle pequeños besos en el cuello acompañados de suaves mordidas, a pesar de que Terezi había comenzado a ceder no dejaría que otro sonido saliera de su boca por lo que estaba mordiéndose el labio inferior con fuerza. El moreno se percató de eso y volvió a besarla de forma lujuriosa mientras paseaba su mano por debajo de la blusa de la pelirroja.

Era una situación demasiado excitante para Terezi. Ella ya había tenido experiencia cuando vivía en Texas, se había acostado con dos o tres que habían tenido el privilegio de seducirla pero eso había sucedido cuando aún veía algo, aunque fuese borroso. Ahora estaba prácticamente ciega y no podía anticiparse a las acciones de Gamzee. Cada caricia sería una sorpresa y esa era la razón por la que todo su cuerpo se había vuelto extremadamente sensible tan de repente.

No pudo soportarlo más y simplemente se dejó llevar.

Correspondió al beso y dejo el paso libre a la lengua del chico con olor a hierbas. La mano de Gamzee se paseaba de forma lenta por debajo de la blusa se su presa, acariciando gentilmente los pechos de la chica para después apretarlos bruscamente. Los dulces gemidos de Terezi solo hacían que se excitara mas, hacían que quisiera hacerla suya en ese instante.

Lamió el lóbulo de la oreja de la chica y lo mordió de forma juguetona, en respuesta la chica soltó un gemido muy bajo pero no pasó desapercibido para Gamzee. Se incorporó y se detuvo a contemplarla por un momento: Sus ojos estaban cerrados, su rostro estaba más rojo que un tomate, su cabello estaba completamente desarreglado, su respiración estaba más que agitada y sus piernas estaban ligeramente separadas. Fue ahí cuando reparo en los pantis rojo caramelo de la chica, eran pequeños y con un poco de encaje, algo coquetos, pensó el chico.

Volvió a agacharse y mordió uno de los pezones de Terezi por encima de la blusa para provocar que otro dulce gemido saliera de sus suaves labios. Subió hasta su rostro y la beso nuevamente mientras bajaba su mano libre a esos coquetos pantis rojos y comenzó a dar un suave masaje en esa zona tan privada, y aunque solo fue por encima de la prenda pudo sentir como un sonoro gemido era reprimido por sus labios que la besaban sin reparo alguno.

Ambos querían más, querían sexo y lo querían ya.

Pero justo cuando iba a meter la mano dentro de la ropa interior de Terezi sintió unas gotas de agua mojarle el rostro y toda la cabeza.

-¡Aléjate de ella, violador!- grito Nepeta mientras rociaba a Gamzee con su atomizador.

A pesar de que el chico ya se había alejado de Terezi la menor le seguía mojando con el atomizador mientras lo perseguía por toda la habitación. La pelirroja solo se incorporó y limpio las gotitas que habían terminado por error en su mejilla. Se froto las muñecas que le habían quedado rojas y acomodo un poco su cabello mientras esperaba a que los otros dos terminaran de correr para poder buscar sus gafas.

Una vez que Nepeta decidió que ya era suficiente, boto el atomizador en su cama y tomo la bolsa de la compra que había dejado en el pasillo. Saco el faygo de la bolsa y lo lanzo hacia el chico que lo atrapo hábilmente, después saco los dulces de su amiga y se los entrego junto con sus gafas. Por ultimo saco unos chocolates y tomando su vaso de leche de su mesita de noche se sentó tranquilamente en su cama.

Después de que Nepeta regañara a Gamzee y volviera a mojarlo un par de veces más, Terezi sugirió ver una película aprovechando que acababan de instalar el teatro en casa en el cuarto de televisión de la menor. Gamzee estaba a punto de decir algo relacionado a la discapacidad visual de la chica pero Nepeta le dio un fuerte tirón del cabello y aprobó la idea de su amiga.

Al término de la tercera película llego Meulin con Kurloz, su novio y el hermano mayor de Gamzee. Ya era bastante tarde cuando Los dos Makara se marcharon a su casa, por lo que las chicas decidieron irse a dormir. Inflaron el colchón de plástico y lo acomodaron en la habitación de la menor para que Terezi durmiera y después de desearse buenas noches apagaron las luces. Pero Terezi no tenía sueño, estaba inquieta y daba vueltas en el colchón, el recuerdo de lo que había pasado hace unas cuantas horas la mantenía despierta. Recordar los besos, las mordidas y las caricias hacía que se le erizara la piel.

El sonido que emitía su celular para indicarle que tenía un nuevo mensaje la saco de sus pensamientos. Afortunadamente no había despertado a Nepeta, al parecer la minina tenía el sueño pesado pero por si las dudas salió a tientas al pasillo hasta llegar a donde le habían indicado que se encontraba el baño.

Una vez dentro, se sentó en la tapa de la taza del baño y reviso su celular. Aparentemente era un mensaje de un número desconocido con una nota de voz incluida. Al reproducirla la chica se sobresaltó al oír la jodidamente sexy voz de Gamzee:

"Sé que aun estas despierta, la pequeña hija de puta nos ha cortado en la mejor parte… ¿Qué dices si terminamos ese asunto en mi jodido departamento?

Por cierto, Karbro me pasó tu número.

Honk."

Karbro… así que Gamzee era ese "payaso drogadicto de mierda que siempre agrega un bro a los nombres de las personas" que Karkat había mencionado el otro día.

Terezi rió por lo bajo y grabo una respuesta:

"Diaria que no, pero no es propio de mi dejar las cosas a medias. Solo te advierto que esta vez quedaras con unos cuantos moretones y rasguños…"


Abriré un pequeño paréntesis para contestar el review anónimo que me dejaron ^w^

La Chaha: Holi crayoli cx

Ohh bendita curiosidad como la amo! La verdad es que creo que todos los que se han metido a leer mi historia ha sido por mera curiosidad por que la pareja no es muy usual, pero que se le va a hacer si a mi me gusta mucho :3

Se que dije que habría una conversación pero al final termine escribiendo lo que acabas de leer. En mi defensa puedo decir que Gamzee trato de mantener una conversación cx

Como sea, muchas gracias por haber leído y espero que sigas leyendo aunque tarde siglos en subir.

Se cierra el paréntesis (?)

Gracias por leer y nos vemos cuando la escuela me de un respiro!