LA ESCRITORA Y DUEÑA DE ESTE FIC ES DAYANE DA SILVA Y BONES JUNTO CON SUS PERSONAJES PERTENECEN A HART HANSON Y A FOX.


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CAPÍTULO 35 - UNA DIFÍCIL DECISIÓN

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-Brennan, dime que no solo es sexo para ti, dime que me quieres y me equivoco al pensar esto. Dime que me amas, por favor…

Para saber que alguien nos ama de verdad, necesitamos oírlo de su boca pero, ¿qué queremos oír? ¿Un te quiero? ¿Un te amo? ¿Una declaración de Shakespeare? ¿Una poesía romántica del siglo de oro? O ¿sólo necesitamos que la persona que amamos nos mire y sin decir ninguna palabra diga todo lo que queremos oír?

Brennan al oírlo dejó que una lagrima marcara paso en su rostro. Le dolió oírlo, le dolió mirarlo en ese momento. Pero principalmente le dolió no poder decirle que lo quería. Se aproximo a su boca y lo besó. Le besó como si su boca quemara si no estuviera en contacto con la de él. Lo besó para demostrarle que se equivocaba al pensar eso, lo besó para sentirlo y para que él la sintiera.

Booth reaccionó como siempre, al sentirla la abrazó por la cintura y la atrajo mas.

-No sé que siento… no me reconozco… te podría decir lo que ambicionas oír pero… pero no puedo… no puedo pronunciarlo… no me sale… -dijo al separarse un poco de su boca y mirarle aturdida.

-Brennan, todos pueden decirlo, hasta el científico mas pirado del mundo puede, tu no eres distinta, si quieres decirlo puedes -dijo confundido y pensando que si ella no se lo quería decir era porque no lo amaba, ya que era absurdo pensar que una persona no podía decir que ama a nadie.

Sus palabras deshicieron a Brennan, que no sabia como explicarle y tampoco explicarse a si misma lo que le pasaba.

-Te he demostrado todo lo que tengo, Booth… me estoy distanciando hasta del laboratorio para estar en tu presencia… no se que mas hacer… lo lamento… -dijo lo último y se alejo de él.

-Brennan, pero te quiero oír… no sólo que me beses, quiero oírte decir que me amas -dijo implorando para que se lo digiera.

Brennan retenía las lágrimas que se escurrían por su rostro, para intentar ocultar su llanto de la mirada perdida en la discordia que tenia Booth.

-No puedo decirlo, Booth… es que… no sé… no puedo

-¿Por qué no puedes?

-¿Por qué? Porque no. Mi cabeza no me deja… sabes que no soy irracional y estas palabras lo son demasiado, son… son efímeras, momentáneas y lo que siento no lo es… no lo es… -dijo esto y se alejó por completo impidiendo que Booth la trajera de vuelta.

Él la miró perdido, no sabia si pedirle que dijera que lo amaba o si pedirle que dijera lo que sentía, lo que no era momentáneo. Pero antes de que reaccionara Brennan cogió una bata y salió de la habitación. Fue en dirección a la cocina y al llegar allí no soportó más, las lagrimas le infringieron las ganas de no llorar y se escurrieron por su rostro quemando cada milímetro de éste. ¿Por qué dudaba Booth de ella? ¿Es qué no le era suficiente mujer? ¿Es qué no le daba lo que le daban las otras con quien estuvo? Se preguntaba ella a sí misma.

Booth la vio irse y se quedo allí quieto sen poder reaccionar. No comprendía lo que quería decir Brennan con lo de que su cabeza no la dejaba decir que lo amaba. ¿Acaso era tan racional a tal punto de no saber de verdad pronunciar un "yo te quiero"? ¿Acaso jugaba a no saber sólo para no tener que decirle mentiras? Si fuera así todo aparentaba que era solo sexo, entonces ¿qué significaba lo de que lo que sentía no era momentáneo? ¿Qué sentía ella que no la dejaba hablar de amor? ¿Qué cosa tan fuerte le prendían las palabras? ¿Era esta cosa más fuerte que lo que ella sentía por él? Se preguntaba a sí mismo.

Brennan intentó calmarse, se limpió las lagrimas y se puso a hacerle el desayuno a Booth, quería hacer algo que le gustaba para que él viera que ella lo hacia por él. Booth se levantó de la cama y se vistió, se puso su bóxer y una bata por encima, luego se dirigió a buscar a Brennan, quería preguntarle que era lo que le impedía. Cuando iba entrando en la cocina sintió el olor del tocino con queso que le gustaba, se aproximo a la puerta y vio a Brennan que le hacia el desayuno. Tenia el semblante triste pero aun así le hacia el desayuno. ¿Por qué lo hacia? se preguntó a sí mismo pero la respuesta fue evidente, tal y como ella había dicho "se estaba modificando" estaba cambiando por él, para estar con él, no solo en el Jeffersonian sino también en su formar de ser, estaba haciendo tocino y sabia que ella odiaba el tocino. Lo hacia por él, para agradarle, para que se sentiera a gusto con ella, y él por una estupidez de palabras efímeras la había hecho llorar.

La miró unos instantes, instantes eternos para su pensamiento que no paraba de dar vueltas sobre el amor que sentía ella por él. Respiró hondo y fue junto a ella, se acercó por detrás y la abrazó. Brennan suspiró al sentirlo pero siguió con lo que hacia. No tenia palabras para hablarle, sabia que tenia que contarle la verdad pero era una verdad tan irracional que él pensaría que ella estaba mintiendo. Booth se acurrucó en su cuello y se quedo callado, no dijo nada, tampoco sabia qué decir en ese momento. Brennan apagó el fuego y se quedo quieta, tenia que decirlo, no aguantaba mas, tenia que ser sincera con él.

-Cuando mis padres se fueron, antes de marchar yo le dije a mi madre que la amaba… que la quería… -dijo en tono bajo mirando hacia adelante como si viera algo.

Booth al oírla se sorprendió, podría esperar todo pero eso no, era algo que Brennan nunca le había dicho. Levantó un poco el rostro y la miró, Brennan tenia los ojos llenos de lagrimas, y a medida que iba hablando las lagrimas se le salían de los ojos.

-... le dije por primera vez a alguien que lo quería… y esta era mi madre… pero se fue… se fue y no volvió… no volvió para… p…

Brennan rompió en llanto, no pudo decir nada más. Se quedo callada por el nudo que se le hizo en la garganta por llorar. Booth la giró y la abrazó. Brennan lloraba como cuando descubrió la verdad sobre sus padres. Él no sabia que ella se sentía culpable de que solo su madre hubiera muerto, y ahora se sentía un tonto por haber dudado de ella.

-No es tu culpa, ambos sabemos qué pasó. No es tu culpa -dijo intentando consolarla.

Brennan levantó la mirada hacia él.

-Cuando ella no volvió… me prometí a mi misma que jamás volvería a decir que quería a nadie…

Booth al oírla se sintió destrozado ¿"jamás"? ¿Jamás oiría de su boca una palabra de afecto hacia él?

-... pero antes era fácil, Booth… al contrario que ahora… ahora no… porque cada vez que te oigo decir esto me… me siento tentada a decirte lo mismo… pero luego recuerdo que te puedes ir… te puedes marchar como ella… y…

-Yo no me voy a ir, Brennan, estoy aquí y siempre estaré a tu lado…

-Pero, y si no, Booth… y si… ¿y si te lo digo y te vas?… no podré aguantarlo… eres… eres mi compañero, mi amigo, mi… mi… eres todo lo que tengo y si no estás… no se que hacer… no se que me pasará… pero no puedo arriesgarme a perderte a ti también… no quiero perderte… -dijo lo último y se abrazo a él, escondiéndose en su cuello y llorando ahí, en el sitio donde mas se sentía segura, donde el olor de Booth la tranquilizaba, donde él siempre se ponía cuando lloraba.

Booth la abrazó con fuerza, la abrazó para serenarla, para que supiera que él no se iría, la abrazó sintiéndose culpable por su llanto, porque por su insistencia en que ella no le amaba la había hecho sufrir sin ningún motivo, ya que ella lo amaba tanto que no quería decirlo para que él no se fuera y la dejara sola. Booth se quedo abrazándola mientras le besaba el pelo y le decía que no se preocupara, que él estaba allí, que estaba con ella, que no le iba a dejar sola. Brennan se fue calmando, Booth tenia una mano en su espalda y otra en su pelo con la cual le acariciaba para serenarla. Brennan ya respiraba tranquila pero aún no apartaba el rostro del cuello de él.

-¿Estás más tranquila? -preguntó dándole un beso en el pelo. Brennan sólo balanceó la cabeza asintiendo.

-Quiero que me escuches atentamente ¿bueno?...

Brennan nuevamente asintió. Booth respiró hondo, la sentía muy frágil, siempre que la buscaba para llorar cuando eran sólo amigos, pero ahora era distinto, ya que su fragilidad era mayor o él la sentía así.

-Quiero que sepas que te amo, no quiero que te sientas culpable por lo que pasó con tu madre, pues no lo eres, y no quiero que te sientas obligada a decir que me quieres…

-Pero ambicionas oírlo -dijo levantando la mirada.

-Sí, no niego que deseo oírlo, pero ya no con tanta tenacidad como antes, pues ahora sé que me quieres y que no me lo dices por esto…

-Booth. Intento decirlo pero no puedo, es más fuerte que yo y me impide decírtelo.

-No importa, ya no quiero oírlo, me demostraste que no necesito oírlo para saber lo que estas haciendo por mí, lo cuanto has cambiado sólo para estar a mi lado. Y yo, siendo un egoísta, te quise obligar a decir lo que estaba mas que evidente ante mí. Perdóname, mi amor.

-No sé por qué me pides perdón.

-Porque he sido un tonto, que sólo veía lo que le parecía, pero te juro que no volverá a ocurrir, que nunca mas desconfiaré de lo que sientes. Te quiero mu…

Brennan no esperó a que terminara de hablar y lo cayó con un beso. Un beso apasionado y deseoso, luego lo abrazó.

-¿Significa esto que ya no aspiras que te lo diga?

-No, significa que esperaré hasta que estés preparada para decírmelo y cuando lo digas, cuando lo hagas, seré el hombre más feliz del mundo -dijo dándole un beso.

-¿Y no eres feliz ahora?

-Sí lo soy, pero…

-¿Pero?

-Pero a cada segundo que pasa me enamora más, y cuanto más me enamoro más feliz me siento de poder amarte, cuando me lo digas seré aun mas feliz que ahora -decía mientras le acariciaba el rostro.

Brennan lo miraba perdida ya que esas palabras románticas tenían muy poca lógica.

-Eso es irracional, Booth, no te puedo cautivar más a cada minuto que pasa.

-No, no puedes, pero lo haces… lo haces sin ni al menos percatarte de que lo estás haciendo y eso es lo que más me atrae.

Brennan sonrió con lo que decía. Era irracional, pero le gustaba. Se aproximó a él y lo besó.

Después de esa conversación donde ambos expusieron sentimientos que por casualidad no pensaban exponer, se propusieran a desayunar. Fue un desayuno agradable para los dos, que se miraban enamorados. Luego se dedicaron a pasar el día juntos, por la tarde salieron al parque a caminar un poco. Era un lindo día para recorrer el parque sin tener que esconderse de nadie. Andaban tomados de la mano o casi siempre abrazados. Booth cogió una rosa y la puso en el cabello de ella pero a Brennan no le gustaba, así que se la quitó, aunque después Booth la volviese a poner en el mismo sitio. Caminaban sin rumbo, sonreían y jugaban con las caricias, hasta que se sentaron frente a un parque infantil. Los niños jugueteaban por todos los sitios pero el barullo que se producía era agradable. Al lado de los dos se sentó una mujer que traía dos niñas una de unos cuatro años y la otra de nada mas que un año. La niña mayor se fue a jugar en el parque mientras la madre puso a la en el suelo. Ésta estaba aprendiendo a caminar así que se caía fácilmente. Ambos no se dieron cuenta de aquella mujer. Booth le preguntó si ella quería un helado y ésta dijo que sí, así que él se levantó y se fue a comprarlos. Brennan se quedo allí sentada esperándolo, cuando sintió que la niña se apoyaba en sus piernas para caminar.

La miró extrañada y la madre de la niña le dijo:

-Perdón, es que está aprendiendo y no se sostiene bien de pie -dijo alejando a la niña de Brennan.

-No pasa nada -dijo para que la mujer no se preocupara.

La mujer puso a la niña del otro lado para que no molestara a Brennan y luego le dijo:

-Soy Alice, ésta es Lisa y aquella es Tania -dijo saludando a Brennan.

-Un placer, soy Brennan, Temperance Brennan.

-¿Eres la escritora?, ¿la que escribe sobre muertos?

-No son sobre muertos, son sobre crímenes.

-Ah, perdón, es que con estas dos no leo mucho.

-Leer es bueno para la mente… -decía Brennan un poco a su forma, cuando se percató que aquella mujer la miraba extrañada por su respuesta- ... pero eso no... déjelo. Son muy bonitas, digo, las niñas -habló un poco nerviosa por cómo le miraba la mujer.

-Gracias. ¿Cuál es el suyo? -dijo apuntando al parque.

-Ah, no, no tengo hijos.

-Perdón, es que pensé, que como…

-No, yo no tengo hijos, pero Booth si tiene uno, se llama Parker. Tiene diez años.

-¿Booth es el que estaba aquí con usted cuando llegué?

-Sí, es el que estaba aquí conmigo.

-Hacen una linda pareja. ¿Están pensando en tener un hijo? -dijo porque estaban frente a un parque infantil.

-No, no deseo tener un hijo ahora. Booth quiere pero yo no.

-¿Quieres un consejo? Deberías hacer lo que él quiere.

-¿Por qué?

-Porque él lo quiere y los hombres son muy… ¿cómo se dice?… muy

-Elocuentes.

-La verdad iba a decir traicioneros.

-Booth no me traicionaría.

-Si los hombres no tienen lo que quieren en casa lo buscan afuera…

En ese momento la niña mayor se subió en un sitio que no debía.

-Niña, ¡sal de ahí! -dijo la mujer levantándose pero miró a Brennan y dijo- Perdón, ¿puede cargarla un instante? -dijo y no esperó respuesta, le entregó a Brennan la niña pequeña.

Las palabras de la mujer se quedaron en la mente de Brennan. ¿Booth la traicionaría si no le daba un hijo? No, no lo haría, pero él quiere un hijo. Pensó eso, suspiró y miró a Booth que desde lejos la saludó.

-¿Qué hago, eh? -dijo en un susurro a la niña que tenía de pie sobre sus piernas y luego rió al ver que ésta jugaba a intentar cogerle la rosa que tenia en el cabello.

-¿Qué, quieres esto?... Pues cógelo… ¿Así no? ¿Satisfecha? -decía mientras se quitaba la rosa y se la daba. Empezó a jugar con la niña y a sonreír. Pensó para sí misma, ¿Cómo sería una niña de ella y Booth? Sería linda. En ese momento tuvo ganas de complacer a Booth pero volvió a sí. ¿Qué estoy pensando? Aun es muy pronto. En ese momento la mujer volvió.

-Parece que le gustas.

-Sí.

Solo dijo eso. La mujer la miró y sonrió. Brennan jugaba con la niña.

-¿Podrías darme un autógrafo? Es para mi hermana, ella es su fan.

-Oh, claro. ¿Dónde lo quiere?

-Espere, creo que tengo papel y bolígrafo aquí -dijo y se puso a buscar dentro de su bolso.

Booth venía con los helados cuando se iba aproximado a Brennan vio que tenía a la niña aun en los brazos. La miró extrañado pero su extrañamiento se convirtió en una sonrisa al verla jugar con la niña. Recordó cuando tenían a Andy y suspiró por ello. Brennan se veía hermosa con la niña en brazos, era difícil para él no desear tener un hijo con ella en ese momento, pero sabía que ella no quería. Se acercó y se sentó a su lado.

-Vaya… ¿Quién es esta princesita?... Es preciosa… ¿Quién eres? -dijo fingiendo voz de niño. Brennan lo miró.

-Se llama Lisa y no le hables así.

-Mira, Huesos… Mira que linda es… ¿Verdad que eres muy linda?... Preciosa… Sí, sí lo eres… Eres una princesita ¿no?... uUna princesita -dijo Booth seguido con la voz aguda sin hacer caso a lo que decía Brennan. Ella sonrió al verlo así, Booth se veía muy paterno y eso le daban más ganas de tener un hijo de él. Se quedó mirándolo y pensando en ello, en darle un hijo. Booth la miró y sólo con la mirada parecía decirle "¿de verdad no quieres una de éstas?". Brennan le sonrió por saber en qué pensaba él, pero esta conexión de sus miradas fue cortada por la madre de la niña.

-Aquí esta -dijo dándole un papel y un bolígrafo a Brennan.

-Ah, ok.

La mujer quitó a la niña de Brennan, que la entregó muy a su pesar. Escribió lo que le decía en el papel. Cuando terminó, la mujer cogió a la otra niña y se fue. Brennan se quedó mirándola marcharse, mientras Booth la observaba.

-¿Estás bien? -dijo cortando el silencio mientras le daba el helado.

-Sí, estoy bien -dijo no muy convincente.

Booth se acercó más a ella y la rodeó con un brazo por detrás, apoyando un poco la cabeza en la de ella y poniéndose a mirar a los niños mientras se comían el helado. Brennan no decía nada, miraba a lo lejos, pero sus pensamientos no eran nada más que en si debería quedar embarazada de Booth. Booth la miraba y pensaba cuánto deseaba tener una hija con Brennan.

-Yo quiero una niña -dijo en una voz tan baja que sólo ella oyó. Brennan lo miró al instante.

-¿Qué?

-Que quiero una niña, una princesita.

-Booth, las princesas son miembro de una aristocracia….

Booth le tapó la boca con un dedo.

-Yo quiero una princesita, una que tenga tu boca, que tenga tu piel y principalmente que tenga tus ojos -dijo acariciándo el rostro de Brennan.

-Booth, si tenemos un hijo…

-Hija.

-Si tenemos una hija, es muy probable que nazca con rasgos físicos que se aparenten contigo.

Booth disintió con el dedo.

-No, no, no pasará, será igualita a su mamá -dijo lo último apuntando la nariz de Brennan, que sonrió al verle decir eso de esa forma.

-Deberíamos marcharnos, ya es tarde -dijo dándole un beso y luego levantándose.

Booth le sujetó la mano de repente.

-Me darás una hija, ¿no, Huesos? -dijo atraiéndola delante de él.

-Es pronto para ello, Booth.

-Pero me la darás, ¿no? -dijo con cara de perrito mirándola. Brennan sonrió y se aproximó a su boca, lo besó cariñosamente.

-Vámonos, que tenemos que ir al Diner con Ángela y Hodgins -dijo tirando de él para que se pusiera de pie. Booth sonrió, sabía que ella no le iba a responder, se levantó gruñendo como si estuviera cansado y se apoyó en ella por detrás, y la abrazó.

-Te quiero, ¿sabías? -dijo en su oído.

Brennan sonrió y lo miró, para luego darle un beso muy apasionado. A partir de ese momento Brennan empezó a pensar en si le daría o no un hijo a Booth, tenía que tomar esa decisión por sí sola, pues Booth no era un buen consejero en ese tema, ya que si fuera por él, ella ya estaría embarazada y de no menos de trillizos…

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Hola! ufff largo este capítulo, ¿no? Ya ven que no fue tan grave el "problema" de Brennan, por lo menos no tan grave como para separarlos. Y si fuera así me enojaría mucho con Booth por enojarse sólo por una cosa como esa. Aunque, así como mi amiga Sukatao, tal vez a veces si se necesita oírlo.

Bien, dejen sus reviews para divertirme más leyendo lo que dicen . Yo mientras tanto, me encargo de este fic y leo otros de mi serie favorita para ver si me inspiro un poco.

Anonybones: Gracias por el dato. Pobre Booth, ese último capítulo de la seven season me destrozó. Más ver las cara de él cuando Brennan se iba en el auto con Christine. Oh! T_T

Chaitoxx! Gracias por sus reviews, gracias a ustedes vamos en el número 352!

-Berryflower-