ESTE FIC NO ME PERTENECE, SINO A DAYANE DA SILVA, Y BONES Y SUS PERSONAJES TAMPOCO, SINO A HARTA HANSON Y FOX.


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CAPÍTULO 37

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¡HAZME EL AMOR!

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Para una mujer, sentirse amada y tener un hijo que sea fruto de este amor, son las cosas más trascendentales y fundamentales que le puedan llegar a pasar, pues el amor emancipado de esta sensación de cuidar y ser cuidada por un ser amado se vuelven la única razón por la que necesita vivir.

Después de aquella entretenida y decisiva conversación que tuvo con Parker, Brennan le acomodó en sus brazos y siguió leyendo, pero el pequeño estaba tan cansado que se durmió en sus brazos. Todos los planes que había hecho para aquella noche fueron vencidos por su cansancio y por la comodidad que le daba Brennan. Ella también estaba cansada así que también acabó dormida. Booth vino de la habitación y fue en dirección a la sala.

-Y bien, que vamos a…

Booth venía animado pero al ver aquella escena paró de hablar y solo sonrió. Brennan estaba abrazada a Parker y éste a ella, Booth se sentó al lado de los dos y se quedó a admirarlos. Parker se veía muy a gusto abrazando a Brennan y ella tenía el rostro muy iluminado, tal vez por la sensación de tener a un niño junto a ella. Booth se aproximó y la besó en la frente, no podía evitar la felicidad que sintió dentro de sí en ese momento. Aquellos dos eran lo más importante que tenía y al verlos así podría decir en ese momento que era el hombre más feliz del mundo, lo malo es que tenía que llevarlos a la habitación, no les iba a dejar dormir tan apretados en aquel sofá, así que despegó a Parker de los brazos de Brennan, cosa que no fue tan fácil, parecía que había pegamento entre los dos, lo cogió en brazos y lo llevó a la habitación de invitados, luego volvió por Brennan y la puso en brazos pero ella despertó.

-¿Adónde fue Parker? -dijo medio dormida.

-Lo llevé a la habitación, no te preocupes.

Brennan asintió y él la recostó en la cama, pero cuando se iba a poner a su lado ésta no lo dejó, le atrajo hacia ella besándolo fulminantemente, y luego se puso a intentar quitarle la ropa.

-Huesos, ¿no estás cansada? -dijo entre besos.

-No, quiero hacerlo -dijo quitándole la camisa.

Booth siguió sus caricias y sus roces, al igual que Brennan que despertó por completo y despertó muy deseosa de Booth, ya que quería hacerlo para quedar embarazada cuanto antes, tal y como le había prometido a Parker, aun sabiendo que no llegaría a hacerlo aquella noche ya que por la mañana se había tomado su píldora. Se enredó en los brazos de Booth y sintió como él la hacía suya, la hacía de él como siempre, sin ninguna privación y esto le gustaba a Brennan, sentirlo por completo. Cuando ya no podían con sus cuerpos, Brennan se acostó sobre él y sintió su corazón latir fuerte. Booth le abrazó y dijo que la amaba, ella le retribuyo con un beso pero luego notó como el cansancio se hacía presente en el cuerpo de él, lo vio adormecer y se quedó mirándolo, aquel hombre iba a ser el padre de su hijo y este pensamiento la hacía feliz. Le besó y se acostó en su pecho, quedo acostada un largo tiempo. Cuando estaba por dormirse escuchó a Parker llorar, se levantó rápidamente, se vistió y fue en busca de él. Al entrar en la habitación de invitados lo vio llorando encima de la cama.

-¿Qué pasa Parker? -dijo aproximándose a él y sentándose en la cama a su lado.

-Huesos, ¿dónde está mi papá? -dijo llorando y abrazándose a ella.

-Está en la otra habitación dormido. ¿Qué pasó? ¿Por qué lloras? -dijo limpiando las lágrimas que caían por su rostro.

-Había un monstruo… -dijo abrazando con fuerza a Brennan que sonrió al oírlo.

-Parker, los monstruos no existen… -dijo y miró a Parker que la miraba con miedo, respiró hondo y volvió a decir- ... ¿Qué tal si vienes a dormir con tu papá y yo? ¿Qué te parece?

-¿Puedo?

-Claro que sí, yo te invito. Ven -dijo levantándose y llevando a Parker con ella. Entraron en la habitación y Booth no se había ni movido. Brennan se acostó y puso a Parker a su lado, quedando entre él y Booth. Lo envolvió con la manta y lo acomodó entre sus brazos, le dio un beso en la frente y se quedó esperando a que Parker se durmiera. Cuando se quedó dormido Brennan se quedó mirándolo. ¿Era esta la sensación de tener un hijo entre los brazos?, ¿esta fuerte sensación de querer a un ser tan pequeño y protegerlo? Se quedó dormida después de un tiempo. Dormían ambos plácidamente. Booth se giró y no sintió a Brennan, medio dormido la distinguió en la punta de la cama, estaba acostada de lado quedando de espaldas a él. Booth se aproximó a ella y se acurrucó en su nuca, pero cuando deslizó la mano hacia su cintura notó que algo se lo impedía. Levantó la mirada y medio dormido distinguió a Parker. Pensó para sí "ah, es sólo Parker" y volvió a acostarse, pero se dio cuenta, "¿sólo Parker?". Levantó la vista nuevamente, ¿cómo había llegado Parker allí? Pensó confundido, se quedó mirándolos pero al fin la escena era tan agradable que decidió acomodarse y proteger a sus dos ángeles, se acomodó en el cuello de Brennan y enlazó a ambos, dejando a Brennan en medio del bocadillo que formaban los dos Booth. Después de esta agitación los tres finalmente estaban dormidos profundamente.

La noche pasó, Booth fue el primero en despertar pero se quedó quieto para no despertar a sus dos amores. Brennan empezó a moverse y él empezó a besarle la nuca. Ella esbozó una sonrisa al sentir como estaba porque Parker le abrazaba y Booth le besaba, no podía pedir nada más para despertar. Booth levantó la mirada encontrándose con la de Brennan que también intentaba mirarlo, tenía una sonrisa enorme y contagiosa, tan contagiosa que fue inevitable que Booth no sonriera al mirarla a los ojos.

-Buenos días, mi amor -dijo besándola, beso retribuido por Brennan que aquella mañana parecía estar más feliz que nunca. Booth le miró muy cariñoso.

-Buenos días -dijo entre besos.

-¿Cómo ha llegado este pequeño aquí? –dijo refiriéndose a Parker.

Brennan sonrió y empezó a acariciar el cabello de Parker mientras hablaba con Booth.

-Dijo que había un monstruo en la habitación y no sabía qué hacer así que lo traje a dormir con nosotros. ¿Hice mal?

-Claro que no hiciste mal, mi amor, hiciste lo que creíste mejor para nuestro hijo y no hay mal en esto -dijo besándola nuevamente.

-¿Nuestro?

-Sí, nuestro, nuestro hijo, Brennan -dijo acariciando el rostro de Brennan. Ella sonrió ampliamente cuando le oyó decir que Parker era su hijo también.

-Gracias Booth -dijo besándolo.

-¿Gracias por qué?

Brennan lo miró muy tierna, e intentó girarse un poco, llevó su mano al rostro de Booth y le acarició de tal forma que él cerró los ojos para sentirla. Brennan se acercó y le besó, le besó con más amor que antes, le besó para agradecerle que hiciera de ella la madre de Parker y que fuera hacerla madre de su hijo o, como él quería, tal vez de su "princesita". Brennan sintió el beso normalmente, pero para Booth aquel beso era distinto, como si en él hubiera muchísimo amor por parte de Brennan, un amor distinto y muy acogedor. Aquel amor abrumador hechizó a Booth que se perdió en el beso, se quedó tan perdido que se propuso a intentar girarla para que quedara frente a él, pero al hacerlo Parker chilló:

-No, mamá -dijo acurrucándose más en Brennan. Ella sonrió y se separó de la boca de Booth, éste la miró sorprendido.

-¿Mamá? -dijo sonriendo ampliamente.

-Sí, mamá porque es mi hijo -dijo de tal forma que Booth le miró sorprendido, pero luego sonrió.

-Nuestro hijo, al igual que… -Booth dijo mientras deslizaba la mano por la cintura de Brennan y acarició su vientre. Brennan cerró los ojos al sentirlo y un escalofrío de satisfacción recorrió todo su cuerpo- ... Al igual que éste.

-No hay nada -dijo en un susurro que fue interrumpido por Booth que le besó y luego le dijo:

-Pero habrá, y será nuestro hijo también, nuestros hijos, mi niña, nuestros -decía delicadamente mientras acariciaba su boca con la de ella. Brennan sólo asintió y buscó su boca para besarle. Cuando la encontró le besó suavemente. Booth volvió a sentir la boca de ella distinta. Era un beso que quería que fuera eterno, ninguno de los dos pensaba parar, pero Parker despertó y se movió para sentarse. Booth no lo sintió pero Brennan sí, así que le dejó de besar girando un poco el rostro. Booth, que estaba abrumado por el beso, siguió dando unos pequeños besos en la mejilla de ella, luego se fue a su oído y le susurró:

-Te quiero.

Brennan sonrió y le besó también en la mejilla, luego miró a Parker y con la mano acarició su cabello.

-¿Has dormido bien, Parker?

Parker se frotaba los ojos con las manos y al hacerlo ponía una boquita como de pez, casi como cuando Booth se despertaba. El niño no dijo nada, asintió y luego volvió a acostarse abrazándola. Brennan sonrió y Booth lo miró sorprendido.

-Eh, chico, es mi novia, ¿es que no te bastó pasar la noche pegado a ella? ¿Ahora quieres también pasar la mañana?

Parker no le hizo caso. Brennan miró a Booth que sonreía por ver a Parker de aquella forma.

-Déjalo Booth, aún tiene sueño -dijo como si fuera una madre protectora. Booth la miró, se aproximó a su boca y le dio un corto beso, después dijo acurrucándose en el cuello de ella:

-Yo también tengo sueño -dijo apretándola al abrazarlos.

Ella se abrazó a Parker y lo giró dejándolo acostado sobre ella. Booth siguió envolviéndola pero ahora de lado con la cabeza frente a su oído, él empezó a darle pequeños besos en la mejilla y cerca al oído. Brennan sonrió al sentirlo mientras acariciaba el pelo de Parker que parecía dormido, ella viró el rostro hacia Booth que juntó su frente con la de ella.

-¿Qué vamos hacer hoy? -preguntó dándole un beso que no duró mucho.

-Por mí pasaba el día así -dijo buscando su mejilla para besarla y darle un pequeño mordisco con los labios.

Brennan rió.

-Vamos, dime. ¿Qué vamos a hacer?

-No sé, lo que quieras.

Parker de pronto levantó la vista hacia ambos.

-Yo quiero ir a los bolos.

Booth lo miró.

-Eh, estás despierto.

-Claro que estoy despierto, pero ustedes no paran de besarse así que me quedé quieto -dijo sonriendo.

Brennan miró a Booth y luego miró a Parker.

-Es que tu papá es muy besucón.

-Ah, yo soy besucón.

-Sí que lo eres, Booth, no paras ni un minuto.

-Eso es verdad, papá, no te quedas quieto, estás todo el tiempo apretando a Huesos.

Booth lo miró boquiabierto y Brennan empezó a reírse.

-No te rías… -dijo mirando a Brennan que contuvo la risa- ... Y tú, pequeño, te vas a enterar -dijo quitándolo de encima de Brennan y empezando a hacerle cosquillas.

-¡No, no, papá! -gritaba Parker, a la vez que reía.

Brennan se reía de los dos, pensaba que Booth parecía un niño jugando así. Booth la vio reírse y volvió hacia ella.

-Ah, te ríes ¿no? Pues vamos, Parker, ahora a Huesos.

-Booth no lo hagas… Booth no, no… -Brennan empezó a reír también cuando él empezó a hacerle cosquillas –Para, Booth...

Tanto Booth como Parker le hacían cosquillas a Brennan. Las risas tomaron cuenta de aquella habitación. Booth se cansó y se acostó, Brennan lo miró sonriendo pícara y miró a Parker.

-Parker, venganza -dijo empezando a hacerle cosquillas a Booth.

-Huesos… No… Jajaja… Parker, a Huesos, no a mí… Jajaja… ¡Paren!…

Le hicieron cosquillas a Booth hasta que ninguno aguantó más. Brennan se sentó en la cama mientras Parker y Booth estaban acostados. Booth la miraba, tenía una sonrisa enorme en los labios. Brennan se reía y acariciaba la mano de Booth que estaba sobre su pierna. Las miradas de ambos eran intensas, parecía que se estaban diciendo juras de amor sólo con aquellas miradas.

-A ver, ¿cuál de estos dos me va a preparar el desayuno?

-Voy yo Huesos.

-Pero si no sabes hacer nada.

-Sé más que tú, papá.

-¿Ah sí?, pues vamos a la cocina a prepararle el desayuno a la niña Huesos -dijo sentándose en la cama.

-Bueno -dijo levantándose. Brennan sonreía y miraba a los dos. Booth se aproximó a ella y le dio un pequeño beso, pero no dijo nada, solo le besó y se volvió a dirigir a Parker.

-Vamos campeón, tenemos que preparar el mejor desayuno que haya comido Huesos -dijo llevándose a Parker.

Ambos salieron de la habitación. Brennan los vio salir y después se acostó en la cama sonriendo. ¿Qué sensación era esa? ¿Y por qué es tan avasalladora? se preguntaba a sí. Sonreía sin saber por qué ni la lógica que había en eso. Miraba a las sabanas desechas y era regocijante la felicidad que sentía, el olor de Booth se expandía por todo y le hacía quedarse abrumada solo de pensar en él. Miró al baño y recordó lo que le había prometido a Parker, así que se levantó corriendo y fue hacia allá, abrió una cajita rosada que tenía dentro del armario del baño, era donde guardaba píldoras y preservativos. Cogió todas las cajitas que había, se aproximó al sanitario y empezó a sacar las píldoras y tirarlas allí dentro. Las tiró todas sin excepción alguna. Cuanto más tiraba más feliz se sentía al hacerlo, era una prueba de libertad y entrega absoluta hacia Booth, y le gustaba esa sensación. Las tiró todas, luego guardó las cajas, pues Booth era muy curioso y le controlaba en eso, cogió el calendario donde marcaba los días en que tomaba las píldoras y marcó como si la hubiera tomado aquel día, quería que su embarazo fuera una sorpresa, así que marcó allí para que Booth no sospechara. Cuando estaba guardando el calendario Booth entró.

-Huesos ¿qué quieres, zumo o café? -dijo entrando.

Brennan se giró plácidamente hacia él y le sonrió. Booth la miró extrañado pero también sonrió. Ella se aproximó rápido a él y le dio un beso, que le sacó el aire muy rápido.

-Zumo -dijo al separarse de su boca. Booth se quedó quieto embobado por el beso, no sabía qué había hecho Brennan pero el sabor de su boca era abrumador en ese momento.

-Zumo -dijo susurrando por el embobamiento. Brennan volvió a pegarse a él, rozó su boca con la de él y le volvió a besar. Booth siguió el beso con la misma intensidad que ella, la llevó hasta la pared y le acorraló en ella, besándola muy arrebatadoramente. Brennan hacía lo mismo pero tuvo que pararlo.

-Booth no, que Parker puede vernos -dijo sujetando el rostro de él para quitarlo de su boca. Booth la miró y sonrió cariñosamente.

-Zumo, ¿no?

Brennan asintió y éste le volvió a besar una vez más antes de salir, salió pasándose la mano en la boca extrañando aquel beso de Brennan pero luego balanceó la cabeza para que se fuera su pensamiento y se dirigió a la cocina. Brennan en el baño se miró al espejo y se sintió orgullosa de sí misma, pues ahora empezaba a luchar por su futuro, su futuro con el hombre que amaba. Estuvo allí un tiempo, luego se cambió y fue a la cocina. Cuando entró en ésta se quedó pasmada. Booth y Parker no habían hecho un desayuno, habían pintado la cocina de todo lo que querían; leche, mermelada, pancakes, todo lo que habían usado o hecho estaba distribuido por la cocina, que más bien parecía haber sido víctima de un terremoto.

-¿Qué es esto? -dijo viendo cómo estaban.

-Es tu desayuno –dijo Booth.

-Sí, mi desayuno y nuestra cocina -dijo enfadada.

Booth sonrió. "Nuestra" qué bien sonaba esta palabra tan posesiva en la boca de ella.

-No te preocupes, Huesos, que Parker y yo nos encargamos de todo -dijo aproximándose y dándole un pequeño beso para saber si se había ido el gusto de antes, pero no, seguía ahí en su boca.

-No tienes remedio, ¿sabías?... Mira cómo tiene Parker mermelada por todo el rostro, Booth -dijo cogiendo servilletas para limpiar a Parker.

-No te enfades, Huesos, papá dijo que te gusta la mermelada así que te puso un poco en el pancake -dijo inocentemente.

Brennan sonrió y empezó a limpiarle el rostro. Booth se quedó fantaseando en aquella escena, estaba tan fantaseado que el teléfono que tenía Brennan en la cocina empezó a sonar y éste lo descolgó sin más.

-Booth –dijo él sin percibirlo. Brennan lo miró y balanceó la cabeza negando. Booth se asustó al ver la mirada de ella y más aún al oír la voz del otro lado.

-Vaya, tigre, ¡qué sorpresa! pensé que iba a contestar Brennan por estar sola pero creo que no está tan sola -dijo Ángela sorprendida por escuchar la voz de Booth a aquellas horas de la mañana por el teléfono de Brennan. Booth miró a Brennan con cara de "he metido la pata".

-Án-gela -tartamudeó Booth nervioso. Brennan se levantó de inmediato y le cogió el teléfono.

-Ángela –dijo Brennan.

-Ah, hola cariño, espero que no haya interrumpido nada -dijo pícara.

-No, Ángela, no interrumpiste nada, solo estamos desayunando.

-Desayunando, sí, yo también estaba desayunando hace poco.

-Ángela ¿qué querías?, ¿por qué me llamaste?

-Pues quería invitarte a salir pero veo que ya tienes compañía.

-Sí Ángela, tengo compañía, Booth me vino a recoger para que vayamos junto con Parker a los bolos.

-¿Que te vino a recoger? Ya… ¿no te importará que vayamos Hodgins y yo con ustedes? -dijo pensando que Brennan mentía.

-Claro que no, Ángela, si quieres venir te esperaremos allá, ¿bueno?

-Bueno, pues dentro de dos horas en los bolos.

-Sí, dos horas, está bien.

-Adiós -dijo colgando.

Brennan se apoyó en la alacena y Booth se acercó a ella.

-Te dije que no cogieras los teléfonos de la casa -dijo recriminándole.

-¿Qué te dijo Ángela?

-Pues que vendrá a los bolos con nosotros.

-¿Qué?

-Lo que oíste. Y no te exaltes, que es culpa tuya.

-Bueno, es culpa mía, lo asumo, pero te quiero enseñar a jugar a los bolos, Huesos -dijo cogiéndola por la cintura.

-Booth, ya me enseñaste a jugar.

-Pero te quiero "enseñar" -dijo demostrando que quería estar pegado a ella y no que le quería enseñar a jugar.

Brennan sonrió y lo atrajo.

-Pues tendrás que aguantarte y creo que debes decirle a Parker sobre lo de Ángela.

Booth recostó su frente en la de ella y con una carita triste asintió, luego le dio un corto beso. Booth le contó todo a Parker, luego desayunaron. Brennan los ayudó a limpiar la cocina y se quedó allí mientras Booth se iba a cambiar con Parker. Cuando estaba todo listo decidieron marcharse hacia los bolos. Cuando llegaron, Ángela ya estaba allí con Hodgins, los esperaban frente al local. Booth, Brennan y Parker venían cogidos de las manos, Parker en el medio. Cuando se aproximaron, Ángela no evitó el comentario:

-Vaya, qué linda se ve la familia Booth.

Brennan miró a Booth y vio que él le miraba con resignación, luego miró a Ángela muy seria.

-Ángela -dijo fulminándola con la mirada.

-Está bien, cariño. ¿Y cómo está el mini Booth? -dijo mirando a Parker.

-Bien Ange. ¿Y tú?

-Yo también estoy bien, Parker, gracias por preguntar. ¿De dónde vienes eh? -preguntó Ángela intentando saber si Brennan y Booth habían pasado la noche juntos.

-De la casa de Huesos.

Booth bajó la cabeza, temiendo que Ángela descubriera todo.

Brennan lo miró.

-De la casa de Brennan eh…

-Sí, papá y yo le llevamos el desayuno esta mañana.

-Ah, le llevaron el desayuno, qué amor… -dijo mirando sospechosa a Brennan y Booth, pero sabía que Parker no mentiría, a menos que los dos le hubiesen dicho que lo hiciera.

Booth estaba nervioso, no le gustaban las preguntas de Ángela así que interrumpió:

-¿Por qué no entramos? -dijo fingiendo animación.

-Sí, es una buena idea, vamos –dijo Brennan porque quería salir de aquella incómoda situación.

-Sí, entremos –afirmó Ángela.

Booth llevó a Parker delante junto con Hodgins. Cuando entraron Brennan detuvo a Ángela y la llevó a un lado.

-Ángela, evita tus comentarios hoy, ¿bueno?

-¿Qué pasa, cariño? -dijo pícara, pero Brennan se mostraba muy firme y con pocas ganas de oír sus comentarios de ella y Booth.

-Ángela, Parker es un niño, tus comentarios y preguntas lo pueden confundir, no quiero que él piense que Booth y yo tenemos una relación, no quiero que se ilusione o se entristezca, ¿está bien? Quiero estar bien con ambos, no quiero confusiones.

-Está bien, cariño, perdón, no lo vi de ese modo, solo quise ser graciosa…

En ese momento Booth llamó a Brennan:

-¡Huesos, ya te he escogido los zapatos!

-Bueno.

-Pero, ¿me vas a decir que no parecen una pareja, Bren? –dijo notando que Booth sabía hasta la talla de zapatos que era.

Brennan sonrió, no había forma, Ángela era demasiando calculadora cuando se refería a desvelar su romance con Booth. Brennan salió sonriendo y dejando a Ángela allí, luego ésta le siguió. Llegaron junto a los chicos. Ángela no podía hacer comentarios, pero los podía provocar, así que se acercó a Hodgins y lo besó fulminantemente. Booth los miró, ¡cuánto quería hacer lo mismo con Brennan! Miró a Brennan que estaba cogiendo las bolas con Parker. Ella también lo miró y vio lo triste que estaba. Tenía qué hablarle, no le gustaba ver que él quería algo y no se lo podía dar.

-Voy por refrescos. ¿Alguien quiere?

-¡Yo! –dijo Parker.

Brennan asintió y se iba yendo cuando él la llamó.

-Espera Huesos, voy contigo -dijo aproximándose a ella. Brennan sabía que él le había entendido. Ángela los siguió con la mirada pero Parker empezó a jugar con ella y Jack así que los perdió de vista.

Brennan se aproximó a la barra y Booth se puso a su lado.

-No me gusta esto -dijo mirándola serio.

Brennan pidió los refrescos y luego lo miró.

-A mí tampoco me gusta, ¿o crees que sí?

-No me refiero a eso Huesos… ¿Quieres que te enseñe donde queda el baño? -dijo aun sabiendo que ella sabía dónde quedaba.

Brennan sonrió, sabía que quería hablar lejos de las miradas de Ángela. Se giró hacia el tendero:

-¿Nos los puedes llevar a la mesa diez?… -El tendero asintió. Luego ella se giró hacia Booth- Ve yendo que ahora te alcanzo, ¿bueno? -dijo y Booth sintió.

Él se fue delante hasta un sitio donde no se veía a los que estaban en las pistas de bolos. Brennan miró hacia donde estaba Ángela y vio que no la estaba mirando, así que fue junto a Booth. Al llegar lo vio recostado en la pared, se puso delante de él con las manos en su cintura. Booth levantó la mirada y le sonrió desconsolado.

-Cuánto quiero hacer esto allá afuera. Cuánto deseo tocarte -Brennan buscó la boca de él y le besó. Booth la abrazó y siguió el beso. Cuando se apartaron un poco las bocas, él siguió-. Huesos, ya me cansé, no puedo más. En el Jeffersonian, en el FBI. No me contento con tenerte a las escondidas como si fuéramos criminales -Brennan lo volvió a besar-. Estoy volviéndome loco. Cada segundo lejos de tu piel es… es eterno. Veo a Ángela y Hodgins así, y me da ganas de hacerte lo mismo. Demostrarles a todos que eres mía, que te quiero –dijo esto y bajó la mirada.

Brennan le sujetó el rostro e hizo que la mirara.

-Me pasa lo mismo, Booth, pero falta poco y no debemos echarlo a perder ahora. Si quieres, el próximo fin de semana le pedimos a Rebecca que nos deje a Parker y venimos nosotros, nuestra familia, así podrás hacer todo lo que quieras -dijo intentado animarlo. Booth sonrió, ella tenía una facilidad de hacerle sonreír y aún más cuando se refirió a ellos como familia.

-Te quiero, ¿bueno? Te quiero.

Brennan sonrió y asintió como si dijera "lo sé". Booth sonrió y volvió a besarla. Después volvieron a donde los demás. Ángela no hizo comentarios pero no evitó sospechar. Empezaron a jugar, Brennan, Ángela y Parker desafiaban a Booth y Hodgins, llegando hasta a apostar, una apuesta desventajosa para Hodgins que iba a tener que dormir solo por haber perdido y ahora estaba intentando convencer a Ángela de bajar la condena. Pero era inevitable, cosa que Ángela cedió, ya que ella no soportaría pasar la noche sin él. Booth los miraba y Brennan intentaba hacer que él no lo hiciera. Eran también inevitables los roces entre ambos, manos que se encontraban en la misma bola o conmemoraciones de chuza que les hacían enredarse en abrazos llenos de calor y ganas de besarse. Ángela los miraba y se decía a si misma: ¿a quién quieren engañar? Sólo faltan los besos para estar como Hodgins y yo. A veces miraba a Brennan con una mirada pícara y Brennan se controlaba, pero la euforia de cada chuza le hacía buscar, tanto los abrazos de Booth, como los de Parker.

La tarde pasó, jugaron hasta no querer más. Hodgins los invitó a comer en un restaurante de allí, y aceptaron, se fueron todos a comer. En el auto, antes de llegar al restaurante, Booth no evitó buscar la boca de Brennan para darle al menos un beso. Parker les reclamaba por no poder parar de besarse. En el restaurante la comida fue tranquila y agradable para las parejas, cuando salieron fueron a andar por el parque. Booth, Hodgins y Parker corrían y se tumbaban en el césped mientras Ángela y Brennan caminaban y se reían de ellos. Caminaron, rieron, jugaron hasta que se hizo tarde y tuvieron que marcharse. Se despidieron de Hodgins y Ángela para luego ir a llevar a Parker a casa de Rebeca. Brennan después de dejarlo se sintió extraña, Parker se había convertido en parte esencial de ella y dejarlo allí le entristeció por dentro. Se fueron a casa, Booth venía con ganas de tenerla para él, pero ella se esquivaba, quería dejarlo más deseoso de tenerla, le hizo ir solo a la tina y mientras éste estaba allí, ella fue buscar entre sus cosas una lencería que Ángela le había hecho comprar, pero que nunca la había utilizado por ser demasiado seductora y también por nunca haber querido usarla.

Booth salió del baño y ella entró en él, esquivándose de Booth, que quería ver lo que ella llevaba escondido. Booth se acostó en la cama y se quedó esperándola, pero se estaba impacientando.

-Huesos, ¿no sales de ahí hoy?... Ven.

Brennan se vistió dejando su cabello húmedo dándole un aire más seductor aún. Fue hasta la puerta y dijo sin abrirla:

-¡Booth, cierra los ojos! -dijo con voz tranquila.

-¿Para qué?

-Ciérralos o no salgo de aquí hoy.

-Está bien, ya están cerrados.

Brennan sacó su cabeza por la puerta y lo miró:

-Ciérralos -dijo porque éste mentía.

-Bueno, ¿está bien así? -dijo cerrando los ojos.

-Sí. No mires, ¿bueno?

-Bueno, no estoy mirando.

Brennan salió del baño y fue hasta la cama, empezó a andar de rodillas encima de ella. Booth no soportó más y se quitó las manos de los ojos deparándose con Brennan, que llevaba una bata muy transparente donde se veía todo lo que había debajo de ésta. Se quedó quieto mirándola. Brennan bajó la mirada y desató la bata haciendo que ésta se deslizara sobre su cuerpo, revelando la figura de la antropóloga de una forma muy seductora. Booth le miró de arriba a abajo y de abajo a arriba. Llevaba una lencería blanca con un corpiño que le valoraba las curvas, y un escote muy ajustado, una tanga que le ajustaba sin apretar. Brennan lo miraba tímida, sentía como si al ser Booth el que le miraba con estas prendas le diese timidez. Le extendió la mano y delicadamente hizo que se arrodillara frente a ella. La respiración de ella era agitada, una agitación sin euforia. Booth se arrodilló y la miró, estaba sorprendido por verla con aquella lencería. Brennan se aproximó y rozó sus labios con los de él, luego se alejó. Booth puso las manos en sus hombros y ella al sentirlo suspiró cerrando los ojos, un suspiro que apagó su mente, sus pensamientos se fueron, sólo quedaron los deseos de entregarse a él en ese momento, de quererlo para siempre y que con esta entrega dentro de poco le diera lo que él más deseaba: un hijo. Abrió los ojos con una mirada apasionante deparándose con la de él que le miraba igual, volvió a rozar su boca en la de él y le susurró:

-Hazme el amor, Booth.

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Hii *.* A mí, personalmente, me encantó la última parte... jejejeje qué lindo que Booth quiera crear un familia con Brennan!

De tanta carrera por subir el anterior capítulo me olvidé de responder a alguien que me preguntó si el fic lo traduzco de algún idioma. En realidad no, el fic estaba en español, ya que Dayane es española.

Gracias por sus reviews, saluditos y besos a las personitas que siempre comentan y a las que han dejado su primer review!

Nos leemos pronto.

BerryFlower.