ESTE FIC FUE ESCRITO POR DAYANE SILVA, NO ME PERTENECE, Y BONES Y SUS PERSONAJES LE PERTENECEN A HART HANSON Y A FOX.
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CAPÍTULO 39
EL MEJOR AGENTE DEL FBI DE D.C
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Cuando ves que todo coopera a tu felicidad llegas a relajarte y a confiarte de tal forma que, tus movimientos pasan a ser deliberados y éste descuido puede causar una reacción que viene a echar a atrás todo lo que tienes.
Ángela se deparó con la escena que más deseaba presenciar, que ansiaba que se tornara realidad y de alguna forma, en ese momento, era Brennan y Booth quienes hacían su sueño realidad. Ellos estaban sumergidos en su beso como si no hubiese nadie ni nada a su lado, como si todo el mundo hubiese desaparecido. Ángela con su grito hizo que el vaso que acababan de servirle se rompiera. El DJ paró de mezclar dejando todo en silencio, sólo se oía su grito que repercutía por todo aquel lugar. Cuando paró de gritar fue porque Hodgins le tapó la boca.
-Tranquila, cariño, respira, respira –decía Jack porque Ángela tenía los ojos como platos, la respiración forzosa por el grito, parecía que sus pulmones y corazón querían salir por la boca.
Todo el mundo miraba a Hodgins y a Ángela. Cam intentaba recobrar la audición ya que Ángela gritó a su lado y el grito casi le revienta los tímpanos. Brennan sintió el grito de Ángela, y que el silencio se había apoderado a su alrededor. Booth se separó de su boca, pero quedó con la frente recostada en la de ella mientras la abrazaba por la cintura. Brennan empezó a sonreír, ya que de alguna forma saber que Ángela ya se había enterado le causaba una sensación de tranquilidad y alivio. Booth le miraba penetrante y apasionadamente.
-Creo que Ángela ya nos ha visto -dijo sonriendo ampliamente. Booth le correspondió la sonrisa y le apretó más a él.
-¿Quieres ir a hablar con ella ahora? -dijo susurrando. Ambos eran las únicas personas de aquel sitio que no miraban a Ángela y Hodgins. Brennan balanceó la cabeza mientras decía:
-No… Esperaré a que se calme -dijo sonriendo por saber que su amiga debía estar eufórica. Dirigió la mirada hacia donde estaba Ángela, dejando su mejilla como para que Booth la besara. Él empezó a darle pequeños besos que la hacían sonreír.
Brennan volvió la mirada hacia él y se quedó mirándolo. Booth rozó su nariz con la de ella.
-¿Por qué me miras así? -preguntó en un susurro. Brennan lo miraba fijamente, en su cabeza mil cosas vinieron a la vez, su corazón se disparó y unas ganas enormes de decir que lo amaba tomaron cuenta de su cuerpo.
-Booth… Te… Te…
No le salía la palabra, se quedaba en su garganta, bloqueada.
-¿Qué pasa, mi amor? -dijo jugando con sus labios al rozar con los de ella. Brennan al oírlo se sintió triste por dentro, de alguna forma quería decirle lo mismo, quería llamarle mi amor, pero no podía.
Al mismo tiempo que ésta conversación se llevaba a cabo, Ángela empezó a controlarse, Hodgins le tapaba la boca.
-¿Estás más tranquila? –preguntó Hodgins en bajo tono. Ángela asintió- Te voy a soltar, pero no grites, ¿ok?
Ángela asintió nuevamente y él le quito la mano de la boca. Ella respiraba impresionada mientras en sus ojos se veía que estaba alucinando. Hodgins se giró a todos, que los miraban.
-Bueno, ella está bien, así que vamos, todos a bailar y a moverse. DJ, ¿puedes poner música para estas personas? -dijo para que todos volviesen a hacer lo que hacían antes.
Mientras él dispersaba a la gente que los miraba curiosos, Cam se aproximó a Ángela:
-¿Estás bien, Ángela? -preguntó aun por su forma alucinada de mirar hacia Brennan y Booth que estaban más que abrazados.
-Cam… Brennan-Booth-Beso –tartamudeó Ángela, confusa por la escena que veía.
-Sí, Ángela. Brennan y Booth están juntos y besándose.
-Ahhhhhhhhhhhhhhhh…
Ángela volvió a gritar por oír lo que dijo, pero Cam rápidamente tapó su boca. Uno de los camareros estaba cerca a ellos y por susto derrumbó una taza, así que se giró hacia Ángela, Hodgins y Cam muy enojado.
-O ella se calla o los echaremos, ¿me escuchas?, ¡los echo! -dijo muy enfadado por los gritos de Ángela.
Hodgins lo miró.
-No será necesario, ella ya se calmará. ¿No es así, Ange? -dijo mirando a Ángela con cara de enfado. Ángela asintió.
-Mejor que sea cierto, porque si no los echo -dijo marchándose de allí.
La música volvió al sitio, las personas ya empezaban a circular y parecía que Ángela ya no iba a gritar más.
-Te voy a soltar, pero por favor, Ángela, contrólate.
Ángela asintió y ella la soltó.
-Voy hablar con ellos -dijo cuando Cam le quitó la mano de la boca, mientras Brennan y Booth seguían hablado.
-Dime, mi amor, ¿qué pasa? -dijo comprensivo con ella.
-Booth, yo no puedo decir que te… No me sale -dijo nerviosa por lo inoportuno que era no poder decir algo que se siente, pero cuanto más intentaba más le bloqueaba el cerebro.
-Huesos, ¿qué intentas decir? -preguntó preocupado. Brennan lo miró tierna, pero luego bajó la mirada ya que estaba desanimada por no poder decirle que lo amaba.
-Booth, yo te q…
-Quiero. ¿Es esto lo que quieres decir, no?, que me quieres -dijo levantando la mirada de ella. Brennan lo miró, Booth le estaba sonriendo, le ponía feliz que ella intentara decir que lo amaba aunque no lo lograra, pero ella lo miró extrañada ya que su sonrisa la desconcertaba.
-No sé por qué sonríes -dijo enojada por él estar riéndose de ella.
-Porque, pues porque me quieres y esto me pone feliz. Me alegra saber que me quieres y aún más saber que intentas decirlo aunque te cueste.
Brennan lo miró y sonrió.
-Gracias, Booth.
-De nada. Te quiero preguntar algo.
-¿Qué?
-Si deseas decir que me quieres muchas veces al día o a cada segundo. Dime sólo si sí o no -dijo con la mirada tierna y mientras le acariciaba el rostro. Brennan no respondió con palabras, solo asintió y lo besó. Booth sonrió por su respuesta y abrazándola la levantó, dejándola suspendida en el aire mientras él la sostenía.
-Yo también te quiero, Dra. Brennan, te quiero… -dijo entre besos con ella en alto dando vueltas. Brennan empezó a reírse y luego buscó la boca de él, que le recibió de forma dulce. Se quedó con ella besándola en el aire.
Mientras, Ángela quería ir junto a Brennan y Booth, pero Hodgins se lo impidió:
-Hodgins, quiero felicitarlos, déjame.
Hodgins la tomaba del brazo para que no fuera junto a Brennan y Booth.
-No, Ange, míralos, ¿de verdad quieres ir a hacerles preguntas viendo lo felices que están solos en este momento?
Ángela miró a Booth y a Brennan, él la tenía suspensa en el aire y daba vueltas con ella. Desde lejos se veía que estaban felices y enamorados, de tal forma que el resto del mundo no existía para los dos. Ángela respiró hondo y decidió no ir.
-Está bien, no voy, pero por Brennan que se merece estar a solas con Booth. Pero… -dijo girando hacia Cam- Tú lo sabias, ¿verdad? Sabías que estaban juntos -dijo apuntando a Cam y mirándola pícaramente para hastiarla de preguntas.
-Yo-yo soy inocente -dijo levantando las manos. Ángela sonrió maliciosamente, necesitaba saber y Cam lo sabía, así que pensaba estrujar a Cam de preguntas.
-Ah, sí, tú lo sabias y me vas a responder todo lo que quiera saber.
-Ángela es… es que me iba ahora, me ha llamado Michel y tengo que ir, adiós -dijo intentando escapar, pero Ángela le cogió del brazo.
-No, no, no, me vas a responder, ya que de los dos tortolitos tendré que esperar.
-Mi amor, deja a Cam en paz y ven aquí conmigo, anda -dijo atrayendo a Ángela y abrazándola el tiempo suficiente para que Cam huyera de allí.
-No, Hodgins, tengo demasiada adrenalina en el cuerpo, necesito mis respuestas y Cam me va a responder, ¿no es verdad, Cam?... ¡Cam! ¡Cam!
Ángela se giró y Cam ya no estaba allí, se había ido, ya que quedar entre aquellas dos parejas sería estar en un campo minado de besos y preguntas satíricas. Hodgins se puso a reír por la cara que Ángela tenía.
-Cariño, creo que tendrás que liberar tu adrenalina conmigo -dijo sonriendo. Ángela lo fulminó con la mirada, pero ésta luego se puso pícara.
-Te advierto que es mucha adrenalina -dijo aproximándose a él.
-No te preocupes, estoy dispuesto a sufrir por quitártela -dijo atándola y dándole un beso.
Las parejas fulminaban amor. Una en la pista, que por más que pusieran música muy movida, ellos sólo bailaban lo que les distaba el corazón. La otra en la barra liberaba adrenalina en forma de besos muy calientes y eufóricos. Después de un tiempo Brennan y Booth decidieron ir juntos a ellos. Brennan iba con la mano atada a la de Booth y lo traía como si fuera obligado. Más bien, sí que estaba obligado, ya que salir de la pista e ir hacia el interrogatorio de Ángela no era algo que le agradara mucho. Se aproximaron a Ángela y Hodgins que estaban de espaldas a ellos, o más bien Ángela estaba de espaldas, mientras se comía a besos la boca de Hodgins. Brennan se paró cerca a ellos y Booth la rodeó por la cintura desde atrás de ella.
-¿Y por qué no hacemos lo mismo que ellos, pero en casa? Así dejamos que disfruten de sus besos en cuanto yo disfruto de los tuyos -dijo en un susurro al oído de ella. Brennan sonrió y lo miró, dándole un pequeño beso.
-No -dijo sonriendo, luego miró a Ángela y Hodgins y empezó a fingir toser para que Ángela se diera cuenta de su presencia. Booth ocultó el rostro en el cuello de ella y la apretó.
Ángela oyó a Brennan y se giró:
-¡Vaya! Mira quién nos da el placer de su presencia -dijo divertida. Brennan contuvo la risa, pero Booth empezó a reírse y se ocultó en el cuello de ella.
-Ángela, es que parecías estar ocupada con Hodgins.
-Ah, y tú con el tigre, ¿o no es así, tigre? -dijo hacia Booth, que levantó la cabeza y la miró.
-Ángela, ya sabes, uno tiene necesidades y hay que saciarlas -dijo bromeando y mirando pícaro a Brennan.
-Más que saciarlas, estaban más era degustándose.
-Pues mira que tú a Hodgins no estabas tan indiferente, Angi.
-Sí, pero esto es normal en nosotros, pero no en un "agente del FBI y su compañera" -dijo con énfasis en lo último.
Brennan y Hodgins, que al igual que Booth tenía a Ángela atada a él, los miraban sorprendidos por tanto sarcasmo.
-Angi, lo único normal que hay entre este agente y su compañera es esto -dijo atrayendo la boca de Brennan y dándole un beso mientras la giraba para ponerla frente a él.
-¿Ves, mi amor?, ya volvemos a no existir para ellos -dijo Hodgins riéndose.
-A ver, tigre, que tengo que hablar seriamente con Bren -dijo para que ellos se separan. Brennan se rió y se separó de Booth.
-Bueno, Angi, ¿de qué quieres hablarme?
-Hablar no, cariño, preguntarte -dijo esbozando una sonrisa que por sí sola decía: "quiero saberlo todo".
-¿Preguntarme qué?
-¿Cómo que qué? Pues, "todo" -dijo de tal forma que Booth se sorprendió. Brennan sólo se rió.
-Angi, no creo que sea el sitio adecuado para hablar de Booth en la cama, y…
-¿De verdad van a hablar de eso? -dijo interrumpiéndola, ya que el tema de sus preguntas lo dejó sorprendido.
Brennan sonrió.
-Tranquilo, sólo hablaré de lo bueno.
-¿Qué? ¿Hay lado bueno y malo? ¡Dios! Hodgins, ayúdame.
-¡Eh!, a mi déjame fuera que yo estoy mucho más que satisfecho -dijo abrazándose a Ángela y acurrucándose en ella.
Brennan empezó a reírse de Booth, que tenía la cara confusa. Ángela tampoco aguantó no reírse de Booth. Brennan lo miró y su sonrisa disminuyó al aproximarse a la boca de él.
-Sí que hay un lado malo -dijo case en un susurro. Booth puso cara de perrito. ¿Un lado malo? No había lado malo cuando él la tocaba, o al menos para él todo era excelente.
-¿Cuál es? Dime, que puedo mejorar -dijo con tristeza. Brennan sonrió y le mordió los labios.
-No quiero que mejores el lado malo, pues me gusta lo malo que eres a veces -dijo pícara. Booth comprendió lo que quería decir.
-Huesos… -dijo sorprendido por comprenderla. Brennan le dio un pequeño mordisco y luego lo besó. Ángela los miraba paciente y feliz por los dos, era sorprendente como el mundo desaparecía para ambos mientras se comían a besos.
-Ángela, ¿no podrías dejar tu interrogatorio para luego? Es que necesito llevar a Brennan a casa, ya sabes, ella tiene que descansar.
Ángela sonrió.
-Está bien, tigre, llévatela a casa y mañana yo hablo con ella.
-Mañana no, es que estaremos ocupados, ya sabes, quitando el estrés -dijo pícaro.
-Está bien, pues el domingo.
-No, el domingo no, que… que tenemos que prepararnos para la semana -dijo nuevamente pícaro pero Brennan le chilló:
-¡Booth! -dijo mirándolo enfadada.
-Está bien, Ángela, el domingo. ¿Satisfecha? -dijo lo último mirando a Brennan, que le esbozó una sonrisa y se abrazó a él sin dejar de mirar a Ángela.
-Ok, váyanse, antes que me arrepienta de no preguntarles nada -dijo comprensiva con ambos.
Booth y Brennan se despidieron y se marcharon de allí. Brennan estaba contenta de haberle revelado aquello a Ángela, y Booth estaba contento de verla más relajada ya que éste secreto para con su mejor amiga era algo incómodo para ella. Se fueron a casa, Booth tuvo que subir a Brennan en brazos ya que ésta aunque estaba contenta estaba también agotada y acabó dormida en el recorrido hacia la casa. Booth la llevó y la cambió sin que ella ni al menos lo percibiera, pero cuando éste se acostó a su lado en la cama ella por instinto o por costumbre buscó de inmediato el cuerpo de él y se aferró a este. Booth la recibió de brazos abiertos pero también estaba cansado, así que se durmió tan rápido como ella. El día siguiente fue como todos los sábados que estaban juntos. Ya en el domingo Ángela y Hodgins llegaron muy temprano, y se quedaran todo el día. Brennan respondió hasta las preguntas más disparatadas de Ángela, esto sin que Booth las oyera. Hodgins y Booth se encargaron de hacer la comida para sus amadas, pero esta no les salió muy bien, ya que Hodgins no cocinaba y Booth sólo sabía hacer desayunos a la perfección, pero las dos mujeres no les reclamaron nada, por el contrario les hicieron cumplidos por su comida, o al menos Ángela si los hizo a Hodgins, ya Brennan criticó a Booth a su forma y él supo que eran como cumplidos. Porque, aun criticando, ella con cada crítica le hacía una caricia o un mimo, que para él valían más que todas las palabras de Ángela.
Brennan y Booth explicaron los motivos del secreto a Ángela y Hodgins, estos los entendieron y prometieron ser discretos con sus comentarios en el laboratorio y principalmente cuando Sweets estuviera cerca.
La noche cayó pronto, o el día pasó rápido para ellos. Y su inmensa felicidad, junto con la noche, vino el deseo de entregarse el uno al otro nuevamente y como estos deseos no se reprimían, tuvieron con muy poco esfuerzo que consumarlo. A la mañana siguiente, Booth despertó con el sonido del móvil, pero no fue lo primero que buscó, sino a Brennan, que se había girado y puesto del otro lado de la cama. La buscó y se abrazó a ella, pero el móvil volvió a sonar, así que dormido como estaba lo cogió forzadamente y luego volvió a abrazarla. Brennan estaba de lado y de espaldas a él, éste se acurrucó en ella y se puso a atender el móvil.
-Booth -dijo en tono adormilado.
-Agente Booth, es el subdirector Cullen -dijo la voz del otro lado.
Booth al oírlo se despertó de golpe.
-Señor, ¿ha pasado algo? ¿Está bien Amy? -pregunto de inmediato ya que Cullen no le llamaba muy a menudo a su móvil. Booth se movió un poco al oír a Cullen y esto hizo que Brennan se percatara de que él estaba atrás suyo, así que se giró aún dormida y le enlazó por la cintura mientras hundía el rostro en su cuello.
-Amy está bien, agente, gracias por preguntar.
-Entonces, ¿a qué debo su llamada, señor? -dijo mientras acomodaba a Brennan para luego acariciarle el pelo.
-Necesito que venga de inmediato a mi oficina, agente.
-¿Ha pasado algo, señor?
-Pues no le puedo decir nada por teléfono, necesito que me venga a ver.
-Sí señor, estaré ahí dentro de media hora.
-Le estoy esperando en mi despacho.
-Sí, señor -dijo y apagó el móvil.
¿Qué era lo que quería Cullen? Nunca le llamaba al móvil y de pronto lo hacía por la mañana tan temprano. ¿Sería algo sobre su relación con Brennan? ¿Acaso se había enterado de ésta? No, imposible, si ni Sweets lo sabía mucho menos el subdirector. Pero, si no era eso, ¿por qué era que necesitaba de su presencia de inmediato en el FBI? Estaba pensativo, cuando Brennan levantó la mirada.
-¿Qué hora es? -preguntó medio dormida. Booth sonrió al verla intentar abrir los ojos que estaban molestos por la claridad.
-Es temprano, vuelve a dormir -dijo y ella volvió a acurrucase en él.
-¿Con quién hablabas?
-El subdirector Cullen.
Brennan levantó nuevamente la mirada pero ahora con los ojos muy abiertos.
-¿Ha pasado algo con Amy?
Booth le dio un pequeño beso.
-No te preocupes, no le ha pasado nada a Amy.
-¿Entonces qué quería? -dijo volviendo a acostarse.
-No sé, sólo dijo que fuera de inmediato al FBI.
Brennan se levantó y se sentó, de espaldas a él.
-Pues deberías irte -dijo estirándose. Booth se quedó mirándola.
-Te ves muy hermosa cuando haces eso, ¿sabías? -dijo porque ella, al estirarse, ponía su cuerpo en una postura que le gustaba a Booth.
-No seas tonto, y deberías levantarte en vez de quedarte quieto mirándome así -dijo gruñéndolo, pero Booth no le hizo caso y se acercó a ella muy seductor.
-¿Así cómo?... -dijo sentándose y enlazándola por la cintura mientras buscaba su boca. Brennan sonrió y le dio un beso.
-Vete, que vas a llegar tarde y es mejor que eso no pase.
Booth sonrió.
-Ok, me voy… pero no te podré llevar al Jeffersonian -Booth ya de pie.
-No te preocupes, iré en mi auto -dijo volviendo a acostarse.
Booth se vistió y se acercó a ella para darle un beso de despedida, beso que fue muy largo, luego se fue. Llegó al FBI cinco minutos después de lo acordado ya que la base de tiempo de media hora fue quitado por el beso de despedida, se dirigió a entrar al despacho de Cullen.
-Señor -dijo abriendo la puerta con cuidado.
-Pase y siéntese, agente Booth -dijo mostrándole la silla.
Booth cerró la puerta y se fue a sentar.
-¿Por qué me ha llamado, señor? -dijo ya impaciente.
-Quiero que le eche un vistazo a esto, agente -dijo dándole una carpeta. Booth la cogió y empezó a mirarla.
-No logro comprenderlo, señor -dijo confuso.
-Son los papeleos de su nuevo aumento de cargo y, por supuesto, de sueldo -dijo con una rigidez en la forma de hablar.
Booth se emocionó ya que por las cifras que tenía allí iba a ganar el triple de su salario normal, pero aun así no lograba comprender por qué el FBI le aumentaba el sueldo ni qué cargo nuevo podría asumir que no fuera el de su jefe.
-Aún no llego a comprenderlo. ¿Qué hice para que me suban de cargo? Y mucho menos no veo qué cargo superior podría asumir aquí -dijo confuso ya que pensar que iba a ponerse en el lugar de su jefe era algo que no le gustaba en lo absoluto.
-Justamente, agente Booth, no será aquí donde asumirá un cargo mayor, será trasladado a Nueva York, agente.
-¿Nueva York? -preguntó sorprendido.
-Sí, agente. Me han llamado los de Nueva York, necesitan un agente calificado para asumir un puesto temporal allá, así que se me ordenó que intermediara el traslado de mi mejor agente, y ése es usted. Tendrá dos semanas para ponerse al corriente, y dentro de dichas semanas asumirá su nuevo puesto de trabajo en Nueva York.
Booth bajó la mirada. En ese exacto momento en lo único que pensó fue en Brennan.
-Dice que es temporal. ¿De cuánto?, ¿un mes o dos? -dijo inquieto sólo de pensar que si no podía pasar unas horas sin Brennan mucho menos un mes, era demasiado.
Pero su inquietud y desespero iban a ser elevados a mayor con la respuesta de su superior:
-No, agente Booth, como mínimo uno o dos años, si es que no le piden que se quede allá por más tiempo.
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Hi girls! T_T Oh No! Todo iba tan bien, pero ahora Booth se irá a New York? Qué hará?
Jajaja, definitivamente Ángela enloqueció al presenciar la escenita de Booth y Brennan, muchas estuvieron en lo cierto!
Saluditos a todas las lectoras de este fic INTERNACIONAL ^O^ jejeje.
Bye Bye! Desde mi linda sucursal del cielo a todos esos países que jamás pensé que este fic llegaría.
Nos leemos prontito! Dejen review, que me divierto leyendo lo que opinan de cada capítulo!
=D
