ESTE FIC FUE ESCRITO POR DAYANE SILVA, NO ME PERTENECE, Y BONES Y SUS PERSONAJES LE PERTENECEN A HART HANSON Y A FOX.
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CAPÍTULO 39
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PARTE I
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¿BOOTH SE VA?
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-No, agente Booth, como mínimo uno o dos años, si es que no le piden que se quede allá por más tiempo.
Estar lejos de la persona que amas es una de las torturas más dolorosas que se puede imaginar un enamorado, pues todo su tiempo, toda su vida, gira en torno a aquella persona, e imaginarse lejos de esta causa un dolor parecido al de estar muerto, pero lo que pasa es que estás vivo.
Booth no podía creer lo que oía, no pensaba dejar a Brennan y por más que deseara ese aumento, tenía que negarse a ello.
-Lo lamento, señor, pero no puedo aceptar -dijo sin pensarlo dos veces. En ese momento no estaba en juego sólo su salario y el cargo que él siempre había anhelado, sino también algo mucho más valioso que todo eso, esto era Brennan y su amor por ella.
-Pues tendrá que hacerlo, agente, ya que esto no es un pedido, es una orden -dijo Cullen levantándose. Booth dejó la carpeta sobre la mesa y se puso de pie.
-Pues le pido disculpas, señor, pero me siento en el deber de rechazar su orden.
-Es que no es mi orden, agente, yo tampoco estoy contento con ella, no creo que sea conveniente alejarlo de D.C pero tendrá que hacerlo, o será mandado a prisión por desacato y cargos de incumplimiento de las órdenes de un superior, sin mencionar que perderá su arma y se le quitara todo lo que le proporciona el FBI.
-Pero, señor…
-No hay pero, agente Booth, dentro de dos semanas acudirán a usted dos agentes que le escoltarán hasta el aeropuerto para que embarque en un vuelo hacia Nueva York -dijo con un tono de voz muy firme.
Las palabras de Cullen trajeron a Booth un sentimiento de vacío profundo y de dolor que satinaba su alma, de tal forma que parecía que la iba a desgarrar. ¿Cómo podría hacer eso? No tenía opción, sabía que preferiría ir a la prisión que alejarse tanto tiempo de Brennan, pero sabía que ella no aceptaría tamaña locura y se alejaría de él si llegaba a hacer eso. Necesitaba pensar.
-Señor, pido permiso para retirarme -dijo yendo en dirección a la puerta.
-Sí, agente, puede marcharse -dijo volviendo a sentarse.
Booth salió de la oficina echando humo. En ese momento odiaba su trabajo, odiaba cumplir órdenes, odiaba tener que bajar la cabeza y decir sí a todo, pero su rabia era mayor al pensar lo impotente que se veía ante la situación. ¿Qué iba hacer? ¿Cómo le iba a contar eso a Brennan? ¿Cómo le iba a decir que la tenía que dejar? Pero no quería dejarla, era su mujer, y quería estar con ella el resto de su vida, pero ¿cómo iba a hacer eso? Tenía que cumplir órdenes. Órdenes. En ese momento las odiaba. Se fue a su despacho pero ahí no podía parar de pensar, necesitaba descargar la rabia que tenía dentro para así pensar con normalidad y poder encontrar una solución. Se dirigió al centro donde practicaba tiro, allí llegó a descargar case cinco cartuchos llenos, contra un solo albo el cual se despedazó. Se recostó en la pared que dividían las cabinas de tiro, apenas podía respirar, no sabía qué hacer, pero en su subconsciente lo único que vino fue Brennan, tenía que oírla, tenía que decirle que la amaba, era la única forma que encontraba para relajarse, y ésta era ella. Cogió el móvil y marco su número, el celular timbró dos veces antes de que ella lo contestara.
-Brennan.
-Te quiero, mi amor -dijo apurado, quería decirle que la quería.
Brennan estaba en el Dinner Royal sentada mientras esperaba que le trajeran el desayuno. Pero tan solo oír el tono de voz de Booth ya sabía que algo le pasaba.
-Gracias –dijo dirigiéndose al camarero que le trajo el desayuno y luego le respondió a Booth-. ¿Qué ocurre?, Booth -dijo preocupada.
-No pasa nada, mi amor, sólo te quería decir que te quiero… ¿Dónde estás? -dijo intentando cambiar de asunto, ya que no deseaba que ella se enterara del viaje aún, no le iba a decir por teléfono, pues necesitaba tiempo para pensar como se lo contaría, pero Brennan ya le conocía lo suficiente para creerle.
-Estoy en el Dinner, pero dime qué pasa, ¿por qué me llamas así de inquieto por declararte? Y no me vengas con el cuento de que eres un romántico que no me lo creo. Te ha dicho algo Cullen, ¿no? Es lo que te hace llamarme así, ¿no?
Booth suspiró al oírla, era agradable cuando le chillaba por ser un romántico ya que eso siempre los llevaba a discutir, y las discusiones siempre acababan en besos. Besos… ¡Cómo deseaba estar en su brazos!, en ese momento besándola, sintiendo su piel, sintiendo que ella estaba con él, besarla para nunca más dejar de hacerlo. Brennan era la única que le hacía estar tranquilo cuando no lo estaba, que le sacaba una sonrisa hasta aun cuando no hacía nada más que mirarlo. Mientras buscaba algo en qué centrarse para olvidar sus pensamientos. Sería muy difícil dejarla en D.C, pero no podía hacer nada, daba vueltas y más vueltas pero no encontraba una solución falible para lo que estaba pasando.
-No te voy a dar excusas de que soy un romántico por más que sea así, pero como sé que no te gusta…
-Booth, dime, ¿qué está pasando? No me enredes, vamos, dime -dijo interrumpiéndolo pues sabía que él la estaba enredando para distraerla. Booth suspiró al oírla insistir, no debía haberla llamado, ella lo conocía, sabía cuando estaba enfadado o preocupado, pero sólo oír su voz le dejaba más aliviado de su pena.
-Confías en mí, ¿no? Mi amor, sabes que nunca te haría daño ni dejaría que nadie lo hiciera.
-Claro que confío, Booth, sabes que no hay nadie en que confíe más que en ti. ¿Acaso nos ha descubierto Cullen? Por eso estás así, ¿no?
Booth sonrió al oírle decir que él era la persona en que más confiaba, pero en ese momento sus palabras fueron expuestas a las de Cam de que si él le hacía daño a Brennan, ésta nunca volverá a confiar en nadie. Pensar en esto le hizo temer, no le podía hacer daño en lo absoluto, sea lo que sea que pensara hacer tenía que hacerlo para y con Brennan. Ella ya estaba más que preocupada, lo que se hizo notar por su voz cuando preguntó sobre Cullen.
-No, no, mi amor, Cullen no nos ha descubierto, sólo me llamó para que revise unos viejos casos que necesita pero no tiene nada que ver con nosotros, ¿bueno?, no te preocupes que tu Booth sólo quería oírte, sólo oírte.
Brennan sonrió al oírle que la quería oír, le gustaba que él la buscara todo el tiempo, aunque no se tragara mucho esa historia le gustaba.
-Me ha llamado Ángela…
-¿Y qué tiene que ver Ángela con que yo te quiera oír? -dijo interrumpiéndola.
-Es que Ángela quiere que yo vaya con ella de compras y creo que vendrá Cam también, por eso te digo que es que no podré comer contigo. No te importa, ¿no? -dijo en tono inocente.
-Pues sí me importa, sólo a Ángela se le ocurre secuestrar a mi mujer para ir de compras.
-¿Tu mujer?
Booth intentó ser gracioso, pero su posesivo había prevalecido ante la broma y Brennan lo notó.
-Sí, mi mujer, porque eres mi mujer, ¿no?
Brennan sonrió y miró su vientre, dentro de poco menos de dos semanas le tendría que venir el periodo, y si no le llegaba se confirmaría su embarazo, y oírle a Booth llamarla "su mujer", le hacía alegrarse por tener en su vientre un hijo suyo.
-Sí, soy… soy tu mujer -dijo sonrojándose. Booth sonrió, podría cerrar los ojos y verla delante de él, ya que ésta estaba en todos los sitios que miraba o imaginara.
-Te quiero, te quiero mucho, Brennan.
-Lo sé, y yo… yo confío en ti, Booth, sea lo que sea que te traía preocupado estaré a tu lado, ¿bueno?, siempre estoy contigo.
-Gracias, mi amor -dijo en tono triste. Que Brennan confiase en él era un alivio, sabía que podría contar con ella, pero al mismo tiempo era un peso, ya que su confianza era algo que no podría ser dañado en lo más mínimo, pues si lo hacía la perdería para siempre. En ese momento se oyó la voz de Ángela.
-Ah, hola, cariño -dijo sentándose al lado de Brennan.
-Buenos días, Ángela. Booth, ha llegado Ángela -dijo volviendo a hablar con él.
-Está bien, ya la he oído, mándale saludos.
-Booth dice que te manda saludos -dijo mirando a Ángela.
-Buenos días, tigre -dijo intentando coger el teléfono, pero Brennan se lo impidió.
-Booth, nos vemos por la noche, ¿de acuerdo?
-De acuerdo, mi amor. Te quiero.
-Hasta luego.
-¿Hasta luego? ¿Cómo que hasta luego? Mándale besos o dile que lo quieres -reprochó Ángela al oír la forma en la que se despedían. Brennan sonrió con la forma que le gruñó su amiga pero decidió complacerla.
-Booth…
-¿Sí, mi amor?
-Besos –dijo Brennan y soltó una sonrisa que contagiaba a quien le viese, ¿y cómo no?, a quien la oyera, pues Booth sonrió ampliamente al oírla decirle esto.
-Besos, mi Huesos -dijo y apagó el móvil. Booth ya estaba más relajado, ahora podía pensar con claridad lo que iba a hacer, pensar en lo que iba decirle, tenía que contarle todo lo que iba a ocurrir y esperar que ella lo aceptara de la mejor manera posible. Sería un año o más, pero siempre vendría a verla, impondría condiciones de que cuando quisiera podría regresar a D.C para estar con ella y con su hijo Parker, pues eran ambos los únicos que verdaderamente temía dejar solos. Brennan apagó el celular y su sonrisa disminuyó. Ángela lo percibió al momento.
-¿Qué pasa, cariño? ¿Va algo mal con Booth?
Brennan balanceó la cabeza y suspiró.
-No, son cosas de mi cabeza, ya sabes, el trabajo y ahora Booth, como estamos, me hace pensar mucho, pero no es nada -dijo sabiendo que esa excusa no se la creería nadie.
-¿Segura que es sólo cosa de tu cabeza, o tú y Booth se pelearon?
Brennan sonrió al recordar las peleas que tenía en los últimos días con Booth por culpa de tonterías debido a estar juntos tanto tiempo y conviviendo casi siempre día y noche en la misma casa y cama.
-Seguro que no es nada, y además de esto nuestras peleas siempre acaban en la cama. ¿En dónde va Cam?, ¿no iba a venir con nosotras?
-Sí, creo que viene ahí -dijo apuntando hacia la puerta, por donde Cam entró pasado unos segundos.
Las tres desayunaron y luego se fueron, Ángela era la más animada, como siempre. Cam intentaba controlarla y Brennan a veces parecía perderse en sus pensamientos, ya que de alguna forma estaba intrigada por cómo le había hablado Booth. ¿Qué le pasaba? ¿Sería algo grave para que estuviera con aquel tono de voz? Pero, ¿qué sería? Ángela se acercaba a ella y le hacía despertar fuera para opinar sobre una cosa o para mostrarle otra. Mientras estaban caminando ya con varias bolsas, Brennan pasó frente a una joyería donde había un reloj que no hacía mucho tiempo Booth estaba mirando para comprarlo, pero le era muy caro. Ángela la vio mirarlo y se aproximó junto con Cam.
-Muy bonito, creo que el tigre se alegrará de tener uno así. ¿No crees, Cam?
-Sí, es muy al estilo de Seeley.
Brennan suspiró y miró a ambas.
-¿Creen que le gustará si se lo regalo? Es que a Booth no le gusta que le regale cosas caras.
-Claro que le gustará, y además de esto rompes la factura y así él no te puede decir que lo devuelvas.
Brennan la miró extrañada pero sonrió y entró en la tienda diciendo:
-Pues lo compraré.
Ángela y Cam la esperaron para luego dirigirse a otras tiendas. Compraron de todo lo que quería y lo que no sabían por qué lo compraban pero lo hacían. Cuando ya estaban agotadas las tres, Ángela miró a Cam y le dijo que le siguiera, entraron en una tienda de ropa interior masculina. Brennan que venía tras ellas las siguió, Ángela empezó a coger ropa interior que probablemente era para Hodgins. Brennan le miraba extrañada, así que se aproximó a ella.
-Ángela, ¿por qué compras eso? -dijo como si fuera un chiste su pregunta.
-¿Cómo que por qué, cariño? ¿Acaso no sabes que si compras la ropa interior de tu hombre y ésta es de su talla, marca, modelo y gusto significa que él nunca se irá de tu lado, pues estará seguro que eres la única capaz de conocerlo mejor que nadie? -dijo muy pícara y creíble. Brennan sonrió con cara de "es broma, ¿no?".
-Ángela, sé muy bien cuáles son los gustos de Booth y, créeme, la ropa interior no es algo que le guste del todo -dijo sonriendo ampliamente. Ángela puso cara de sorprendida por la respuesta pero quería ver si engañaba a Brennan.
-Cariño, sé qué piensas, pero no hablo del desnudo, digo que está comprobado que las mujeres que saben cuál es la ropa interior que utilizan sus parejas los conocen más que cualquiera que él haya llevado a la cama.
-No creo que se verdad, no he visto ningún tipo de investigación sobre este tipo de cosa y yo conozco a Booth mejor que nadie. Sin ofender, Cam.
-No es necesario que lo diga, doctora. Seeley es todo suyo, pero sí es verdad lo que dice Ángela, doctora. Todas las mujeres que conviven con un hombre, como es su caso y el de Seeley, también Ángela y Hodgins, deberían saber como mínimo como son los gustos de sus parejas en la forma de vestir, no solo exteriormente sino también íntimamente -dijo Cam intentando ayudar a Ángela a engañar a Brennan, que quedó más confusa.
¿Sería verdad que si ella supiera de los gustos de Booth en ropa interior le conocía mejor? No, no es verdad. O ¿sí?
-Pero es como si Booth estuviera obligado a conocerme así también…
-Y es así, cariño, ¿acaso él no reconoce cada prenda que te pones?… Mira, yo para no tener dudas de que conozco a Hodgins y que soy la única mujer en su vida, le compraré… Allá tú si no quieres, es tu problema -dijo Ángela fingiendo indiferencia.
Brennan pensó un poco. Sí, Booth siempre reconocía sus prendas y a veces decía algo que recordaba principalmente de su ropa interior. Respiró hondo y pensó un poco… ¿Talla? Eso lo sabía. ¿Marca? Tenía varias marcas pero había una que le quedaba mejor que las otras. ¿Modelo? Que le marcasen y no apretasen. ¿Gusto? Podría ser de colores, pero en especial el blanco y el negro. Sonrió al darse cuenta de que sabía todo, y luego empezó sin más a caminar por la tienda.
-A Booth le gusta una marca en especial… Esta -dijo al coger unos paquetitos junto a unas estanterías-. Tienes que ser de su talla, ¿puedes ayudarme? -dijo dirigiéndose a un recepcionista de la tienda que se aproximó a ella al instante- Necesito esta talla y esta marca en colores negro, blanco, y si hay en colores desearía mirarlos.
Brennan actuaba fluidamente. Si Ángela le iba a comprar ropa interior a Hodgins, ella también iba comprarle ropa interior a Booth, así él sabría que ella lo quería tanto como para saber sus gustos en ropa interior. Ángela y Cam se quedaron pasmadas, se miraban alucinando con la forma en que Brennan buscaba detalladamente los bóxeres a Booth. No pudieron soportar no reírse de ella y aún más, imaginarse la cara que pondría Booth al verla regalarle los bóxeres. Brennan salió de la tienda muy contenta por pensar que conocía a Booth y que él cuando viera los bóxeres iba a saberlo de inmediato, ya que era cosa de Ángela, y Booth veía estas cosas de amor tal y como Ángela las veía.
La mañana y la tarde pasó para las amigas que en este momento iban a sus casas. Brennan se despidió primero y se marchó. Cuando llegó al edificio, entró con su auto al garaje y allí vio al auto de Booth estacionado. Luego se dirigió a su departamento. Al entrar, se percató del olor de la comida que estaba haciendo Booth.
-Booth, ya estoy en casa -dijo poniendo las cosas que traía en el suelo para cerrar la puerta y quitarse la chaqueta y la bufanda que traía, luego las cogió de vuelta y las llevó a la sala. Booth le respondió mientras bajaba el fuego e iba hacia ella. Estaba preparando la cena para que en esta le contara a Brennan lo del viaje, pero aun así, aun después de haber pasado todo el día pensando en cómo le iba a contar, aunque ya parecía decidido en que quería contárselo y que juntos decidiesen lo que iban a hacer, aun así, al verla, sintió un tremendo dolor por temer su reacción ante la noticia.
-Estoy aquí, mi amor…Woa… -dijo cuando vio la cantidad de bolsas que traía ella. Brennan puso todo en el sofá y cuando lo oyó se giró de inmediato, tenía una sonrisa enorme y cuando vio la cara de sorpresa de Booth no evitó mantenerla, corrió junto a él y le ató por el cuello para luego besarlo muy intensamente. Booth la abrazó y la suspendió un poco, pero ella se separó de sus labios.
-Booth, no me levantes así.
-Pues no me beses así si no quieres que te suspenda -dijo bajándola sin dejar de abrazarla.
-¿Que te bese cómo?, ¿así?… ¿o así?… -decía mientras le daba pequeños besos, para luego volverle a besar intensamente. Booth llevó una mano a su rostro y le acariciaba mientras le besaba.
-¿Qué ha pasado que vienes tan contenta? -dijo separándose un poco sin dejar de acariciarla.
-Ven te muestro -dijo cogiéndole de la mano y llevándolo en dirección al sofá. Lo tiró en el sofá y se sentó en sus piernas, de lado, rodeando su cuello con el brazo. Booth le sujetó por la cintura con las dos manos y ella siguió-. Te he comprado dos regalos -dijo cogiendo las bolsas que tenía frente a ellos.
-Huesos, ya te dije que no quiero… -no pudo seguir, Brennan le interrumpió con un beso tal y como hacia él muchas veces.
-Booth, son regalos, no tienes que regañarme por ellos, sólo tienes que aceptarlos, ¿está bien? -dijo muy tierna dándole un pequeño beso. Booth sonrió. Ahora cada vez más perdía el coraje de contarle sobre el viaje. Ella estaba tan cariñosa y tan amorosa que decirle que tenía que irse y dejarla era doloroso para él, y lo sería aún más para ella. No dijo nada, sólo asintió. Brennan sonrió y cogió la primer bolsa, se la dio para que él la abriera. Booth la soltó de la cintura para poder abrir la bolsa, miró adentro y se quedó asombrado, la miró y vio la sonrisa que tenía. Brennan pensaba que él sabía lo que le dijo Ángela sobre lo de la ropa interior, pero esto era una invención de ella y Booth por su cara no sabía de nada.
-Huesos, estos son bóxeres -dijo sorprendido.
-Sí, lo son -dijo muy contenta por saber que lo conocía y podía comprárselos.
-¿Y? -dijo aun sin comprender nada. La sonrisa de Brennan disminuyó.
-Son de tu talla, de la marca y de los colores que te gustan -dijo tímidamente. Booth aguantó la risa, le parecía increíble que le hubiera comprado calzoncillos.
-Huesos, y ¿por qué me compraste calzoncillos? -dijo mirándola gracioso.
Brennan se alejó un poco del cuerpo de él, su sonrisa se fue mientras bajaba la mirada.
-Ángela dijo que si te compraba los bóxeres de la forma en que te gustaban era como si yo te conociera mejor que nadie y…
-Y… -dijo atrayendo la mirada de ella, que venía casi con lágrimas por haber caído en la estupidez de Ángela.
-Y con esto te demostraría que… que puedes estar seguro de que no tienes por qué pensar que no confío en ti, porque yo te conozco -dijo en tono triste. Booth esbozó una enorme sonrisa, la atrajo y la acorraló en su cuello abrazándola fuertemente.
-Gracias.
-Gracias ¿por qué?, si es una mentira de Ángela.
Booth levantó el rostro de ella, para que lo mirara.
-No te doy las gracias por lo que hizo Ángela, te doy las gracias por lo que intentabas hacer al regalarme esto, me cautiva que intentes tener detalles conmigo.
Brennan sonrió tímidamente y lo besó, para luego abrazarlo. Se quedó quieta algún tiempo, un tiempo eterno en la mente de Booth. Quería demostrar que confía en mí, que está enamorada y no lo niega, no puedo hacerlo, no le puedo contar nada del viaje, no ahora, no puedo, no puedo hacerla sufrir. ¿Estaré siendo un egoísta si le pido que venga conmigo? Sí, Brennan tiene todo aquí, tiene su trabajo, tiene a Max, tiene a sus mejores amigos, tiene su vida en D.C, no le puedo pedir que abandone todo, pero ¿qué voy a hacer? No puedo dejarla, tampoco puedo negarme a este viaje. Booth estaba tan desconcentrado que suspiró fuerte. Brennan levantó la mirada para verlo, tenía los ojos perdidos como si algo le estuviera rondando en lo más profundo de su pensamiento.
-¿Qué tienes, Booth? -dijo despertándolo de sus pensamientos. Booth la miró y balanceó la cabeza para que se fueran aquellos dolorosos pensamientos.
-Nada, mi amor… sólo pensaba.
-¿En qué? ¿Algo malo? -dijo acariciando el rostro de él.
-No, nada malo… -respondió aun sabiendo que Brennan no le creía. Lo conocía y no aceptaría esa respuesta, así que solo había una forma de hacer que ella pensara en algo distinto- Sólo pensaba en…
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Ahhh! Que horrible! ¿Qué creen, Booth le cuenta a Brennan o no le cuenta? Bien, tendrán que averiguarlo en el próximo capítulo buajajajaja
Jaja les juro que no paré de reír mientras ajustaba el capi. Brennan cayó redondita en la broma de Angela!
Miles de saluditos a YessiEv, Sukatao, AntoBones, RGG, BonezitaEmily, Lesly, Marie, CherieCurie, Alexa28, Daniellebones, Anonybones, DeschanelBoreanaz & Karla. (sorry si se me olvidó alguien).
Nos leemos en el proximo capítulo, por ahora bye bye!
BerryFlower
