ESTE FIC NO ME PERTENECE, SINO A DAYANE SILVA, Y BONES Y SUS PERSONAJES A HART HANSON Y FOX.
.
.
CAPÍTULO 44
.
UN BESO
.
Sully sonrió instintivamente al verla tímida ante él y se aproximo a ella muy lentamente intentando ponerse lo mas próximo de su cuerpo, y así hacer que Brennan se acostara en la cama. Venia sutilmente. Cuanto mas cerca estaba, mas ella se recostaba en la cama.
-¿Acaso no lo recuerdas? -dijo cuando la acorraló en la cama y, sin esperar a que ella reaccionara, le besó con furia.
..
Cuando amas abandonas todo por amor, sea el amor entre una pareja, una madre y su hijo, o por un amigo… Es la ley de la sociedad, una persona siempre en determinado momento de la vida, llega a negarse a sí misma para complacer a otra persona; para ayudarla y ser ayudada por ésta.
Brennan no retribuyó el beso, sintió como los labios de éste intentaban abrirle la boca que por resistencia se mantenían cerrada. Cerró los ojos y sintió cómo cuanto más él intentaba besarle, más le venían ganas de vomitar, sería un estimulo del embarazo o un rechazo a un cuerpo al que le era indiferente, y sucio ante la imagen de Booth que impregnó su mente en este instante. No lo sabía, pero este ardor en su estómago y las ganas de que él parara le hicieron empujarlo con fuerza, luego salió disparada hacia el baño donde devolvió todo lo que tenia y lo que no, ya que no había comido nada desde la tarde anterior. Sully cayó al suelo y se quedó tumbado, no sabia lo que había pasado, no comprendía por qué reaccionaba así Brennan. Ella salio del baño y fue por sus prendas rápidamente, como evitando que él mirara su cuerpo semidesnudo. Las cogió y volvió al baño. Sully se levantó y se sentó en la cama frente al baño para esperar a que saliera. Brennan salió y lo miró con desasosiego, respiró hondo y prefirió mantener el silencio, pero Sully no pensaba lo mismo:
-¿Qué te pasa, Tempy? -dijo poniéndose de pie y yendo en dirección a esta.
Brennan dio un paso a atras y extendió la mano con la palma abierta en señal de que parara. Sully le miró extrañado.
-Sully, por favor, no… No te acerques -dijo impidiéndolo con voz temerosa, estaba asustada, el mareo le estaba volviendo loca, lo miraba y a veces parecía ver a dos persona. Sully parecía no oírla.
-Tempy, ¿qué pasa? ¿Acaso no era esto lo que querías?, ¿recordar los viejos tiempos? -dijo volviendo a acercarse a ella. No comprendía su comportamiento, estaba extraña, pensaba que ella quería, por eso la besó, pero verla vomitar después de besarla era sumamente confuso. Brennan se desvío de él y fue por sus zapatos.
-Me-me tengo que ir -dijo nerviosa. Su cuerpo temblaba por el nerviosismo de no saber qué había pasado aquella noche, cogió rápidamente sus zapatos y fue hacia la puerta, Sully la paró cogiéndole del brazo.
-Tempe… -no pudo decir nada más, Brennan al sentir su mano cogiéndole el brazo, se giró y le dio un golpe haciendo que éste se cayera al suelo.
-No vuelvas a hacerlo, Sully. No vuelvas a hacerlo –dijo esto saliendo lo mas rápido que pudo de allí. Estaba asustada, no sabía lo que había pasado la noche anterior, tenía vagos recuerdos de sentir que le llevaban en brazos y sentir cuando le había besado la persona que la llevaba, pero pensaba que era Booth ,¿acaso después de esto había tenido relaciones con Sully? No sentía indicio de que lo hubiera hecho, pero sólo el simple hecho de amanecer sintiendo como Sully la tocaba le daba nauseas.
¡Maldita sea! Replicaba en su interior. ¿Cómo soportaban las madres sentir su cuerpo perder el control de esa forma? ¿Cómo aguantaban esas ganas de sacar hasta su sistema digestivo? Eran las primeras señales de su embarazo y no había escogido peor hora para manifestarse. Salió del barco a correr, pensó a donde iría y el sitio más cercano era sin duda el Jeffersonian. Anduvo unas cuantas cuadras hasta que volvió a regurgitar. Sabía que era normal en un embarazo, pero estaba asqueada por no poder controlarse. ¿Qué iba a hacer? ¿Cómo le iba a explicar esto a Booth? ¿Explicarle? Brennan, no tienes que explicarle nada, ¿acaso no es él el que te va a dejar? ¿Qué le vas a decir?, ¿que estaba tal vez embarazada y que no se podía ir porque el hijo es de él? ¡No, si él se quiere ir, pues que se vaya!, ¡puedes cuidarte sola, nunca necesitaste a nadie que te cuidara!, ¿ahora necesitas a un hombre que lo haga?, ¡no!
Brennan no sabía de quien tenia más rabia, si era de la estupidez que había hecho y había acabado en la cama con Sully o si era de Booth por haberle mentido y haber desembocado todos los actos de ella el día anterior. Con la cabeza llena de dudas y de dolor no podía medir las consecuencias de lo que hacía y su falta de racionamiento había plegado una dura lección. Cuando estaba en la entrada del Jeffersonian paró antes de entrar y respiró hondo. ¿Estaría Booth ahí?, ¿estaría preocupado?, ¿le debía haber llamado? Brennan estaba confusa ante el sentimiento de dolor y de arrepentimiento. Respiró y entró decidida a que no iría a parecer frágil ante Booth, no quería oírle explicarle nada. ¿Quería irse? Pues que se fuera, ella siempre estuvo sola y no sería la primera vez que sufría y luego se erguía sobre sí misma al asimilar su dolor sólo para sí.
Ángela estaba en la plataforma sentada mientras Hodgins había ido al Limbo a ver si Brennan estaba allí. El teléfono sonó y contestó, ya sabia que era Booth, le llamaba cada media hora sin fallar ni un solo segundo.
-Ángela, ¿está ahí? -dijo con la voz débil. Se había pasado toda la noche buscando a Brennan y estaba hasta esa hora sin comer y sen beber nada, no paraba de andar dando ordenes las cuales él mismo cumplía, pues les decía a todos que eran unos incompetentes, se adentraba solo en callejones y le preguntaba a mendigos, mas bien casi los mataba al ver que estos estaban o demasiado ebrios o adormilados para responderle con exactitud si habían o no visto a Brennan, les mostraba a todos una pequeña foto que tenia de ella en su billetera escondida bajo las tarjetas y que había puesto allí desde que había despertado del coma. Ángela también estaba cansada pero estaba preocupada por su amiga y esto no le había hecho descansar ni un solo instante aquella noche.
-Lo lamento Booth, Hodgins está mirando en el Lim… ¡Brennan! -gritó Ángela al verla entrar como si nada estuviera pasando. Brennan se detuvo de inmediato al ver la exaltación de Ángela- Brennan, ¿donde estabas?, ¿qué te ha pasado? -dijo corriendo a abrazarla con fuerza.
Brennan no sabia que la buscaban y veía a Ángela de forma extraña al sentirle tan emocionada al verle. Booth, que oyó a Ángela, gritaba del otro lado:
-¡Ángela!, ¿qué esta pasando? ¡Ángela!, ¿qué pasa con Brennan? ¡Ángela, responde! -decía atónito ante los gritos de la artista del otro lado del teléfono. Brennan se alejo de Ángela mirándola extrañada.
-¡Ángela!, ¿qué te pasa? ¿Acaso estas mas loca? Me vas a estallar los tímpanos si continúas gritando de esa forma –reprochó Brennan la exaltación de su amiga.
Ángela también le miró extrañada, parecía que había descansado, no tenia signos de haber pasado una noche bajo las estrellas en el frío como pensaban Booth y los demás.
-¿Cómo que qué me pasa, cariño? ¿Dónde estabas? Estábamos preocupados por ti, cariño -dijo mientras la volvía a abrazar. Brennan no le retribuyó el abrazo, en verdad estaba tan asustada y sorprendida como Ángela.
-Ángela, no sé por qué, sólo he estado afuera una noche.
Ángela se aparto y la miró haciéndole señal de que callara, luego se llevó el teléfono al oído.
-Booth, ven, Brennan esta aquí. Booth, ya… ¿Booth?… ¡Booth!
Booth no necesito oír mas a Ángela y ya había apagado el teléfono para ir disparado hacia el Jeffersonian. Sólo había llamado a Max y lo traía con él. Brennan al oír que Ángela hablaba con Booth se sintió mal, sabia que él vendría y le asustaba cada vez mas pensar en esto.
-¿Por qué llamas a Booth? -preguntó temerosa.
-¿Cómo que por qué, cariño? Booth está hecho loco buscándote, no ha comido ni dormido nada, estaba totalmente trastornado pensado que te había pasado algo. Nunca lo he visto tan desesperado, Brennan.
Brennan al oírla bajó la mirada, sabia que Booth estaría preocupado pero al comprobar que esto era aun peor de lo que se había imaginado se sintió mal, ella había pasado la noche en los brazos de otro hombre y aun sen saber muy bien lo que realmente había ocurrido en aquella cama se sentía fatal por Booth, pero al mismo tiempo su razonamiento se hizo notar. "¿Por qué sentirse así? Total Booth se iba y lo único que lo motivaba a buscarla tan frenéticamente era su duda del remordimiento de haberse acostado con ella y ahora darse cuenta de que no era lo que realmente quería". Sus pensamientos le enfriaron la mente y el corazón, apaciguando su dolor y convirtiendo éste en coraje.
-No tenía por que hacerlo -dijo como si no le importara mientras caminaba hacia su oficina.
Ángela la paró.
-¿Qué? ¿Que no teníamos qué hacerlo?... Brennan, ¿donde estabas? -preguntó con cierto enfado por su arrogante forma de despreciar todos los esfuerzos que habían hecho en toda la noche. Brennan la miró seria. ¿Dónde estaba? Esta era la pregunta del millón, ¿cómo iba a responder tal pregunta cuando fuese cuestionada por Booth?
-No es de tu incumbencia, Ángela -dijo alejándose de ella.
-¿Qué? Brennan, he pasado toda la noche despierta buscándote como todos los demás y ¿no merezco saber donde estabas? -dijo volviendo a atraer la atención de Brennan, que la miró desafiante y con furia. No tenia ninguna intención de contestarle y tampoco tenia una respuesta concreta para ello, así que sólo la miró fulminantemente, para luego volver a dirigirse hacia su despacho.
Entró y cerró la puerta tras ella, no queria hablar, no tenia ganas de nada, sólo de perderse en un informe y olvidarse del mundo, pero antes de hacerlo necesitaba quitarse de encima el olor de Sully que de alguna forma le tenían mas asqueada que cuando éste le besó. Se metió en la ducha esterilizante del laboratorio y luego se vistió con ropa que había traído y tenia guardada allí en el laboratorio, salio de allí con el cabello aun húmedo y fue hacia su oficina, tenía muchísimas cosas que hacer, hacía dos días que no trabajaba cumpliendo su horario habitual y se habían acumulado muchas cosas, aunque en ese momento no llevara un caso especifico, tenia exámenes de estudiantes para revisar, informes incompletos, fichas que había desordenado por catalogar las fechas de la muerte de un caso del Limbo, entre otras que se estallaban en su mesa.
Ángela le avisó a Cam que Brennan ya estaba en el laboratorio y le pidió permiso para irse con Hodgins y tomarse la mañana libre. Ésta lo consintió. Booth tardó como media hora en llegar, entró al laboratorio al mismo tiempo que Cam y Max. Ángela aun estaba allí junto a Hodgins esperando a que llegara Booth, éste entró nervioso, tenia muchísimas ganas de ver a Brennan, de sentirla y saber si estaba bien, que no le había pasado nada. Entró y Ángela apuntó hacia el despacho. Booth ni al menos paró, siguió andando a pasos largos y apurados. Brennan estaba de espaldas a la puerta perdida en unos documentos que tenia en la mano. Todos siguieron a Booth como si lo que iba a pasar fuera todo un espectáculo.
Él entró rápidamente. Brennan sintió la puerta y se giro pero no tuvo ni tiempo de reaccionar, Booth le enlazó con una mano en la cintura y con otra se adentró en su cabello aun impregnado de agua para así atraerla hacia él dándole un beso, sin mas, sin pensar quien estaba o no allí, sin medir las consecuencias, sólo lo que necesitaba era hundirse en la boca de ella, sentir aquellos labios que durante toda la noche había ansiado con desesperación. Brennan no podía negarse a la boca de él, y al contrario que con Sully, su cuerpo reaccionó dejándose llevar por el de Booth. Le besaba sin conceptos, tenia que hacerlo, tenia que sentirlo y esta impotencia de reaccionar le agradaban, llegando a aligerarle el cuerpo como si su estructura ósea se tratara de una pluma, esta delicada sensación de liviandad le hizo dejar caer los papeles que tenia en la mano para sucumbirse al impulso de llevar sus manos al cuello de él y acariciarlo.
Cam, Ángela y Hodgins admiraban la escena conmovidos por la forma en que estos se alejaban de ellos al sentirse el uno al otro, pero Max estaba mas que sorprendido, Booth en la noche le había dicho que Brennan se había enfadado con él y se había ido por esto, así que pensaba que era un tontería ya que ambos sólo eran amigos; pero a su vez, ahora, sabia que el enfado de Brennan con él podría estar justificado y tenia bases firmes, eran pareja y no sólo compañeros. Brennan sentía el beso de Booth y le besaba de igual modo, deseaba la boca de él y éste la de ella. ¿Cómo podía hacer esto Booth? ¿Cómo le besaba sin más? ¿Por qué lo hacia si se iba?, ¿y por qué diablos no podía reaccionar y liberarse de sus brazos? No, no podía, porque por más que dijera que era igual a todos los hombres, él no lo era, era distinto; y esta diferencia le abrumaba dejándola sucumbida a sus caricias, a él. Brennan ya no soportaba más, no quería que él se fuera, pero tampoco le quería privar de hacer lo mejor para él, sabia que esta oportunidad de Nueva York era muy buena para su carrera en el FBI, no quería perderlo pero no quería ser la culpable de que él perdiera la oportunidad y después si se separaban él la culparía. No, no iba a aceptar que Booth se quedara por ella, que perdiera su oportunidad de grandeza, aunque le doliera tenia que dejarlo ir, si él no le había pedido que fuera con él antes es que no tenia planeado hacerlo. Pero ¿y tú hijo, Brennan? ¿Y lo que decía Booth de que odiaba ser un padre ficticio de Parker? ¿Vas a hacer lo mismo que Rebeca?, ¿le vas a negar ser el padre de tu hijo? "No, mi hijo es mío, Booth no tiene por qué saber que es el padre, cuando él se vaya yo cuidaré de mi hijo sola, no le necesito, no quiero que él se quede sólo por mi hijo". Estas palabras se aferraron al corazón de Brennan, su racionalismo funcionó a toda marcha y arrasaba con todo dentro de sí, estaba dispuesta a ser fría e indiferente a éste, estaba dispuesta a sufrir sola, sabia que era mejor no oír cuando éste le dijera que la iba a dejar, prefería amarlo por ser ella quien daba un punto final a todo y no odiarlo por abandonarla después de haberla hecho sentirse la mujer mas irracional del mundo.
Bajó las manos a su pecho y lo empujó con fuerza haciendo que la soltara.
-¿Qué piensas que estás haciendo, Booth? -dijo fingiendo rabia o demostrando su dolor sen prescripciones. Booth la miró extrañado, ésta se pasaba la mano por la boca como si quisiera borrar su beso mientras le miraba como si no lo conociera.
-Brennan, he pasado toda la noche buscándote -dijo intentando volver a abrazarla.
-No he pedido que lo hicieras. No necesito protección -dijo agachándose para recoger los documentos que se le habían caído y desviándose para que no la volviera a abrazar. Booth también se agachó cerca de ella para luego impedirle coger los papeles cuando le sujetó la mano.
-Estaba preocupado por ti, saliste sin nada y parecías disgustada -intentaba hacer que ella lo mirara pero ésta se escapaba de sus ojos en todo momento.
-Estoy perfectamente, ¿no ves? Y en verdad, ¿qué te importa? -dijo soltando su mano de la de él, cogió los papeles restantes y se levanto hacia su escritorio. Booth la miró extrañado, no entendía nada, ¿cómo que qué le importa?
-Me importa, claro que me importa, Brennan -dijo poniéndose de pie y colocándose a su lado. Brennan dirigía la mirada a los papeles para evitar a la de él.
-No te incumbe, tienes tu vida y yo la mía -dijo en un tono indiferente y frío como si todo le diera igual.
Booth no sabia por qué se portaba así. Estaba dolida, bien, pero él la había buscado toda la noche y estaba preocupado, ¿por qué lo trataba así?
-Tú eres mi vida -dijo en tono alto y tapando los papeles que ella estaba mirando con la mano para que ésta le mirara, cosa que dio resultado pero no el esperado, Brennan le miró firme aunque por dentro aquellas palabras le estrechaban el corazón. ¿Por qué decía aquello? La iba a dejar, ¿por qué diablos insistía en demostrar que la quería si al fin de todo la iba a dejar?
-Quítate, tengo que trabajar -dijo firme mientras tiraba los papeles para así dirigirse hacia la puerta. Todos los miraban callados, desde Ángela hasta Max, no entendían nada, de un beso a una pelea sin sentido. Brennan se hizo espacio en medio de ellos que se apartaron al verla acercarse. Booth la siguió y cuando estaba en medio a todos la tomó del brazo y la hizo mirarlo.
-Ah no, me vas a oír primero -dijo girándola y sujetándola por los dos hombros para aproximarla a su cuerpo, dejando muy poco espacio para que sus respiraciones se entrecortaran. Brennan evitó el suspiro al volver a sentir el cuerpo de él, desvío la mirada de inmediato-. Brennan, lo del viaje…
-No quiero saberlo Booth, ¡me da igual! lo que hagas o dejes de hacer en tu vida -dijo levantando la mirada firme y así enfrentarlo. Los ojos de ella latían en sus orbitas, la sangre le calentaba por tener que negarse a él, pero tenia que hacerlo no permitiría que él la dejara, tenia que hacerlo ella, ella tenia que alejarse de él, así sufriría menos.
-Sé que no te da igual, ambos sabemos que ahí adentro yo te importo, sé que estás dolida por lo del viaje pero si me dejas explicarte verás que no es tan malo -dijo tranquilizando la voz a medida que iba hablando y así también trayendo a Brennan cada vez más cerca.
-No es tan malo. ¿Qué no es tan malo?, ¿que me mientas?, ¿Qué me ocultes todo? ¿Qué no es malo, Booth? -Brennan hablaba con dolor, su ojos intentaban contener las lagrimas y cada vez mas su garganta se estrechaba formando un nudo- No quiero esto, Booth, no quiero más, no quiero seguir con lo mismo -sus palabras alucinaban a Booth. ¿Qué era lo mismo? ¿Qué no quería seguir?-. Déjame -dijo entre dientes y lo empujó.
Booth se quedó quieto unos segundos y ésta se giró para marcharse. Ángela se quedo boquiabierta, Cam estaba petrificada, Hodgins alucinaba, y Max estaba totalmente perdido. Booth finalmente reaccionó, tiró del brazo de Brennan con fuerza pero sin brusquedad haciéndola girar, la sujetó con una mano en la cabeza mientras que la otra le sujetaba el brazo para así besarla, o mas bien apretar sus labios a los de él con tal fuerza que la respiración se hacia imposible, lo hizo sen cerrar los ojos mirándola muy firme, no le importaba en absoluto lo que ella había dicho, la conocía, sabia que la indiferencia era su forma de defenderse cuando algo le asustaba o le hacía daño, sabia que tenia que pensar, racionar lo que sentía y poner los pros y los contras, para así poder hablar.
Brennan le miraba persistente a los ojos mientras éste le apretaba contra su boca. Intentó resistirse a él dándole pequeños golpes en el hombro, pero éste no la soltó. Su boca, su forma de mirarla, todo le atormentaban mas los pensamientos, no se pudo soltar y la presión de sus bocas junto a la falta de aire y la resistencia de Booth le hicieron cerrar los ojos gradualmente hasta sentir su cuerpo totalmente leve. Sólo fueron unos segundos que estuvieron así, pero parecieron eternos. Booth se separó de su boca muy lentamente, sus labios parecían que estaban pegados por la presión ya que, cuanto más él se alejaba, más la boca de Brennan iba hacia él. Al separarse, las respiraciones eran forzadas por la forma en que él le apretó contra su boca.
-No me voy, me quedaré aquí -Booth hablaba muy serio mientras la soltaba. Brennan abrió los ojos a medida que escuchaba sus palabras y sentía su cuerpo alejarse a pocos centímetros del suyo pero que para ella eran extremadamente lejanos. Ambos cuerpos respiraban esforzados y se miraban desafiantes-. Cuando quieras oírme estaré aquí esperándote, ¿me escuchas? Estoy aquí y no pretendo irme hasta que me escuches, hasta que razones -dijo cruzando los brazos y adoptando una postura decidida.
Brennan respiraba apurada, sus ojos estaban clavados en los de él, dentro de sí tenia ganas de matarlo por ser tan insistente, por ser tan persuasivo, levantó la mano y abrió la boca como si le fuera a decir algo, pero contuvo sus palabras, sólo asintió y se giro para así ir en dirección a la plataforma. Booth se quedo quieto mirándola marcharse, cuando la vio subir en la plataforma suspiró y se encogió de hombros, sabia que ella no iba a volver pero pensó que desafiándola al menos ella le enfrentaba y decía lo que estaba pasando para que dijera que él la dejara. Todos los que estaban allí, los que había presenciado la discusión, aun no se lo acaban de creer, miraban a Booth como pidiendo respuestas. Booth bajó la mirada como derrotado, había buscado a Brennan toda la noche, esperaba tenerla cerca de él cuando la encontrase, pero ésta no pensaba lo mismo. Se quedo en silencio unos segundos como si esperara que ella volviese, pero no iba a hacerlo, no iba a volver, en este momento se dio cuenta de la mirada de los demás hacia él, levantó la cabeza y miró a todos con cara de pocos amigos.
-Ah… Creo… creo que tenemos que marcharnos, cariño -dijo Hodgins empujando levemente a Ángela.
-Ya… Sí. Cam, nos… nos vamos a desayunar -dijo saliendo del Jeffersonian.
-Sí. Ángela, yo los acompaño. Max, ¿te… te quedas o vienes a desayunar? -dijo Cam también saliendo de allí rápidamente.
-Sí… Sí… Creo que es… lo mejor -dijo huyendo de la mirada de Booth.
Todos se macharon de allí lo mas pronto posible. Booth se quedo mirándolos. Cuando todos se habían ido, se dirigió al escritorio de Brennan y se sentó en su silla, entrecruzó los brazos y se volvió a la puerta para así alzar lo más posible la vista a la plataforma, de modo que podía ver todos los movimientos que hacía Brennan allí. Ella miró a todos marcharse pero no dijo nada, estuvo allí un tiempo sola hasta que llegó Clark, que no tenia ni la mas remota idea de lo que estaba pasando. Ambos, tanto él como Brennan, pasaron la mañana en la plataforma. A cada cuanto tiempo, Brennan dirigía una pequeña mirada a la oficina, pero todas las veces se encontraba con los ojos de Booth que parecían mirarla incesantemente. ¡Qué insistente era! ¿Por qué no se iba de una vez? ¿Qué pretendía?, ¿confundirla más? ¿Qué es lo que pretendía quedándose allí parado mirándola de aquella forma?
Era difícil concentrarse sintiendo su mirada, pero tenia que lograr hacerlo, tenia que ser fuerte, no se iba permitir decidir por Booth, no le iba a impedir que se fuera. Pero, ¡qué diablos!, ¿por qué se quedaba allí esperándola si se iba?, ¿acaso no podía ir de una vez por todas? Eran las dos y cuarenta de la tarde. Ángela, Hodgins y Cam ya habían regresado. Clark había salido a comer y también ya había vuelto, ella llevaba más de veinte cuatro horas sen comer nada, y cada vez se sentía más debil, pero se mantenía lo máximo que podía. Estaba mirando un cráneo cuando Ángela se aproximo con una taza de café.
-Cariño, tómate esto, parece que no has comido nada -dijo dándole el café. Brennan la miró y dejó el cráneo sobre la mesa.
-Gracias, Ángela. No… No he comido nada, y en verdad… Gracias -dijo cogiendo la taza y dándole un sorbo de café.
Ángela le sonrió.
-¿Quieres que te traiga algo para que comas en la cafetería?
-No, gracias, estoy… estoy bien, tengo el estomago revuelto y no creo que pueda comer -dijo con cara de estar sintiéndose mal. Ángela la miró compasiva y luego hizo un gesto hacia Booth.
-¿Le vas a tener así todo el día? Parece cansado, cariño.
Brennan miró a Booth, que dormía sentado en la silla de su despacho, luego bajó la mirada y suspiró, le daba pena ver a Booth así, pero ¿qué iba a hacer? No tenía la más remota idea de qué hacer en esta situación.
-Ángela… No… Déjalo, ¿está bien? -dijo mirándola con los ojos temerosos. Ángela balanceó la cabeza disintiendo.
-Voy a comprar algo en la cafetería, puede que cuando comas algo tus brillantes neuronas reaccionen -dijo con un deje de ironía y se giró.
Brennan asintió, no podía hacer nada, su mejor amiga tenia todo el derecho de hablarle irónicamente, ya que ella no estaba haciendo las cosas de forma correcta. Agarró la taza de café con las dos manos, miró a Booth y luego a Ángela.
-¡Ángela! -Ángela se volvió hacia ella, que volvió a dirigir la mirada a Booth- Le… Le gusta el café fuerte con poco azúcar… Y la tarta también le gusta -dijo tímidamente y volvió a mirar a Ángela que le brindó una sonrisa para luego marchase de allí. Brennan se terminó su café y volvió a trabajar, dentro de poco Ángela le trajo algo de comida, comió sen decir una palabra mientras miraba cuando Ángela también le llevaba comida a Booth.
Ángela entró en la oficina y Booth estaba casi dormido.
-Te he traído algo de comer -dijo acercándose a él. Booth despertó de un salto y luego balanceó la cabeza.
-Pensé que… Ah… Gracias, Ángela -dijo sen saber qué decir. Ángela le dio el café y una bolsa que tenia tarta adentro.
-Brennan dijo que te gusta la tarta y me pidió que te trajera el café.
-¿Te lo ha pedido ella? -Ángela asintió-... ¿Cómo está, aun está enfadada? -dijo dando un sorbo al café.
-Sabes que es difícil entenderla a veces, no es para que te asustes, pero Brennan parece estar muy dolida -Booth bajó la mirada, él también estaba dolido por verla así y aun mas por pensar que era culpa suya-. Sus ojos perdieron el brillo que tenian en los últimos días.
-Ángela, yo no se que hacer. Ella esta mal, lo sé, pero también sé que… que si voy allá y le digo toda la verdad puede que me odie o me quiera, y ante la duda prefiero esperar a que ella esté mas tranquila -dijo en tono desesperado.
-Espero que la conozcas de verdad, porque yo ya no la comprendo -dijo con un aire de desaprobación y se fue.
Booth comió en silencio mientras miraba a Brennan que ya había reanudado su trabajo. El resto del día transcurrió en el mismo silencio. Brennan evitó entrar en su oficina. Ya iban a ser las nueve de la noche cuando Ángela fue nuevamente a junto a Booth.
-¿Aun esperando tu presa, tigre? -dijo con un tono animado para ver si a él le resultaba gracioso. Booth suspiró y le dirigió una mirada y una pequeña y forzosa sonrisa.
-A cada cuanto tiempo ella me mira, parece que se está concentrando pero vuelve a mirarme -volvió a mirar a Brennan-... Es… Es preciosa ¿no, Ángela? -dijo apenado con los ojos brillando de pena. Ángela se aproximo, ya no podía mas con la situación de los dos, estaba poniéndose de los nervios.
-¿Por qué no vas allí y le dices esto a ella? Si te quedas ahí parado ella lo único que va hacer es dirigirte la mirada, sé como es Brennan cuando esta así. Mira, ¿quieres un consejo? -Booth le miró, su voz era de inquietud, balanceó la cabeza diciendo que no pero ésta no le hizo caso- Te lo daré de todas formas. Vete a casa, dile que ya basta, que si quiere hablar la esperas en casa, porque si te quedas aquí ella se sentirá segura de que estás aquí, pero si no te ve se sentirá sola e irá por ti -dijo compasiva con él.
-¿Y si no?, ¿y si se va como ayer y no me quiere ver? Aquí al menos yo la puedo mirar y, de alguna forma, cuidarla -dijo con los ojos aguados.
-Tigre… De verdad… Piénsalo, la conoces, ¿crees que se va a ir nuevamente? Vete a casa, te lo digo de verdad, vete -dijo dándole dos palmadas en el hombro y luego se marchó, como casi todos. Sólo se quedaron unos del laboratorio y ellos dos. Ya eran las diez horas cuarenta seis minutos cuando Booth decidió hacer lo que le había dicho Ángela, se levanto y fue junto a Brennan, que parecía concentrada en una costilla, se detuvo frente a la plataforma, ni al menos subió.
-Huesos, me voy a casa -esperó en silencio a que ella dijera algo, pero no-. Te… te prepararé la cena, ¿bueno?, no tardes -dijo con un nudo en la garganta. Brennan no dijo nada, ni asintió, ni al menos lo miró. Se sintió derrotado ante su indiferencia, agachó la cabeza y se dirigió a la puerta.
-Booth, espera -dijo Brennan corriendo junto a él, que se giró en tan sólo oírla. Brennan se aproximo y se puso delante de él-... Yo no tengo cómo irme a casa y aun tengo cosas que hacer aquí.
Booth se aproximo mas a ella y ésta dio un paso atrás.
-Brennan, ven a casa conmigo…
-No… Tengo que terminar de catalogar algunas cosas, pero… no tengo coche, no se como me voy a ir a casa, si te vas ahora, no… tendré como irme.
Brennan hablaba con la mirada baja, Booth tampoco tenia la vista muy levantada, pero la miraba, suspiró al no poder mirarla a los ojos, adentró la mano en su bolsillo, cogió sus llaves y luego tomó la mano de ella, que le miró con miedo.
-No vengas tarde, ¿está bien? -dijo dándole las llaves de su coche y luego un beso en la mejilla.
Brennan se limito a asentir, éste se giro y se fue, ella se le quedó mirando, sintió que el frío acero que la rodeaba y el silencio de aquel lugar le enfriaban todo por dentro, una sensación de vacío, de estar sola, le inundó haciendo que su corazón se estrujara en su pecho. Se dirigió a la plataforma, pero no tuvo fuerzas para subir en ella, se sentó en la escalera y se quedo quieta. La frialdad de aquel sitio y el dolor en su pecho le intensificaron las ganas de llorar. ¿Era esto lo que quería?, ¿quedarse quieta? Se pregunto cuando mientras por sus ojos se escondían las lágrimas. ¿Iba a dejarlo marcharse? No, no podía. Se tapó los ojos mientras las lagrimas insistían en bajar, una tras otra. Se sentía vacía, quería demasiado a Booth para dejarlo irse, no iba a soportar dejarlo ir, por mas dura que fuese, por mas racional que se pusiera, no iba poder hacerlo, si sólo ver lo triste que estaba le dolía, y cuando no estuviera, cuando no estuviera allí, ¿qué le pasaría? ¿Cómo iba a hacer sin él?… ¿Cómo?…. ¿Qué iba a hacer?, ¿qué haría, si él no le pidió ir con él?, ¿Es que no la quería llevar? ¿No?
Había pasado todo el día evitándolo, pero era imposible pasar demasiado tiempo sen mirarlo, sus sentimientos hacia él eran demasiado impetuosos para dejarlo ir, sin luchar. ¿Iba dejarlo ir sen luchar? ¿Luchar por él?, ¿seria inútil o seria la mayor locura de su vida? No lo sabia, pero no iba a quedarse de brazos cruzados, no, no iba, si él no la quería llevar ella iría de todas formas; podía hacerlo, quería estar con él, no quería que su vida fuese esto, no quería que fuera sólo cadáveres y crímenes, quería una vida con el hombre que amaba y lo dejaría todo si él le digiera que quería que ella lo acompañase; todo, todo lo que había luchado toda su vida, lo dejaría por él. ¿¡Por Booth dejaría la ciencia exacta!?, y se lanzaría a la incertidumbre de un beso, ¿de un amor?
.
Holaaaa triste cap. Por fin Brenn sabe qué es lo que debería hacer, ir con Booth porque él es su presente, pasado y futuro. Max ya se enteró de su relación, de una forma no muy "normal", pues aquellos dos parecen locos pasando de un beso con todas las letras de la palabra a una pelea :/ pero son dos locos enamorados.
Lesly A. : Jajajaja qué mala eres! Acusándome del problema y yo soy inocente… Jaja, no mentiras :D Sully… u_u tema complicado. Apareció en el fic para darnos más drama, tal y como le gusta a cierta otra lectora… Respecto a mi fic de sangre, pues me quiero tomar un tiempo con lo de escribir, siento que las ideas no fluyen -_-, pero tú relax, algo pronto se me va a ocurrir.
Alexa 28: Bueno, pues este fic tiene 85 capítulos, así que hay pa rato =D Mmmm y lo del fic de Niña Mujer, pues ese fic no es que esté incompleto, sino que Dayane lo actualiza no muy de seguido, pero estoy segura que ella lo va a terminar. Y, Anny aún tiene cuenta en Fotolog, pero que yo sepa, ese fic no está completo aún y no creo que lo haya subido en alguna otra página. Si quieres hablar con ella, pues búscala aquí en FanFiction y envíale un PM que seguro que te contestará ;) Saludos!
Sorry por no contestar más reviews, sino que quería resolver algunas dudas pero gracias por sus reviews, siempre los leo :*
Bye!
Berry
