Bueno, mi pc sigue out, no he tenido noticias, se sospecha(Aunque me parece cada vez mas oficial) que he perdido todo mis datos...ah, eso me entristece con solo pensarlo.
En fin, eso y mas la u, ya que se termina el año, me deja como "guau, el tiempo avanza rapido, y yo aun sin escribir algo" cuando un dia, estaba ta aburrida me dije "escribire algo, pero que?" y la inspi me vino para ritual
Asique aqui tienen la conti, disfruten por favor
Lian estuvo en su cama leyendo, las campanas sonaban cuando marcaron las doce en punto, vio su bola de cristal, que le revelaba un oscuro reiatsu que cubría a Orihime y como ella murmuro un nombre.
-Ya llego – Murmuro en el momento que la bola de cristal ahora le revelaba a los caballeros entrando a una especie de templo - ¿Qué harás para salvar a tu princesa Kurosaki Ichigo?
-¡Lian! – La puerta se abrió, revelando que era la pequeña Shui - ¡Han llegado!
-Ya lo sé – Cerrando sus ojos – No me molestes, estoy leyendo.
-Pero Lian…
-Xia ya decidió hacerse cargo, así que no tenemos que intervenir.
-La verdad es que tú no quieres hacer algo, ¿Crees que ese muchacho ayudará en algo?
-No lo creo…Lo sé. Ve a la cama, si nos necesita nos llamará.
-Este templo luce viejo.
-Dije que estaba abandonado, ¿Qué esperabas Abarai? – Reclamo el Quincy, subiéndose los lentes, aun sin poder creer lo estúpido que podía ser una persona.
-Puedo sentir el reiatsu de Inoue, aunque débil – Murmuro la morena mujer.
-¿Crees que este cubierta por una barrera que impide sentirla? – Pregunto Rukia.
-Es lo más probable.
Sado fue el encargado de abrir la puerta, el interior lucia peor que el exterior, el único adorno que había era nada menos que una estatua de Buda, que era muy degastada y vieja, incluso tenia lo que parecía ser moho. Por haberla abierto, fue el primero en entrar, con los demás atrás.
-Silencioso…y no hay nada que nos diga donde esta Inoue.
-Esto debe ser una broma – Se quejo Renji – No hay nada aquí, solo una vieja estatua.
-Pero de una cosa estoy segura y es que Orihime está aquí – Declaro Yoruichi.
-De seguro hay una especie de pasadizo, o un cuarto subterráneo como en lo de Urahara – Fue la idea de Ichigo.
-Esto es una pérdida de tiempo – Declaro finalmente Renji, en el momento que se apoyaba en la estatua de Buda – De seguro es solo un…
No siguió porque de un momento a otro, los ojos de la estatua de Buda se prendieron y el suelo, de un momento a otro, se abrió, cayendo todos a una oscuridad sin fin de abismo y gritando, sintieron que caían por horas, hasta que finalmente vieron una luz.
Yoruichi, gracias a sus agudos sentidos, logro caer de pie. En cambio, el primero en caer al suelo fue Ishida, sintiendo a Renji encima, luego Chad y al final, Ichigo, como una pirámide…o un asiento, ya que eso ayudo a que Rukia cayese sentada y sin ningún problema.
-Rukia, pesas… - Murmuro el pelinaranja.
-¡Eres un grosero, no estoy gorda ni nada! – Dándole un golpe en la cabeza.
-¡No se quejen, que soy yo el que sostiene el peso de todos! – Exclamo el pobre Quincy, sintiendo que el aire se le iba lentamente.
-Ahí hay una puerta – Anuncio la morena de mirada felina, viendo una puerta negra enorme.
Ya todos estaban nuevamente de pie y caminaban hacía esa puerta, ya que era el único camino disponible que tenían, por el hecho de estar en un cuarto complemente cerrado. Ya frente a esa puerta, la abrieron, sorprendiéndose al encontrar un gigantesco cuarto cubierto de… ¡Soldados! Había muchos hombres cubiertos con sus ropas de peleas, listos para enfrentarse a aquellos intrusos que iban por la princesa del lugar.
-¡Son demasiados! – Exclamo Ichigo, la sorpresa invadía su rostro.
-¡JA! ¡No son nada! – Fue la exclamación de Renji, con su sonrisa de siempre – ¿No me digas que estas asustado Ichigo?
-Creo que me estas confundiendo contigo, cara de mandril.
-¡¿Qué dijiste cabeza de zanahoria?! ¡Te haces el rudo, pero sé que estas meando de miedo!
-¡¿Quieres pelea?! ¡¿Eso quieres?!
¡PUM! Ambos reciben un golpe en la cara, cortesía de Kuchiki Rukia.
-¡No son momentos! – Exclamo furiosa – ¡Si desean pelear, peleen con los oponentes!
-Kuchiki-san tiene razón – Hablo Ishida, en el momento que se subía sus lentes – Después de que rescatemos a Inoue-san, podrán hacer sus peleas de cavernícolas.
-¡¿QUE DIJISTE?! – Exclamaron los cavernícolas…perdón, los muchachos.
-Alguien se está acercando-Anuncio Sado, ocasionando que ese pleito pequeño entre amigos terminase.
-Soy la segunda mano derecha de Xia-sama, Shamon – Se presento un hombre anciano, de delgado bigote y con ropas chinas – Tengo entendido que vienen por Orihime-sama, para impedir su unión con Dewei-sama. Tengo que pedirles que regresen por donde vinieron, consideren que se los pido amablemente…No me gusto mezclarme en peleas.
-Gracias por su generosidad, pero yo no me voy de aquí sin Inoue.
-Entiéndalo, es un joven enamorado – Pidió la pequeña Rukia.
-¡Pequeña desgraciada! ¡No pongas palabras en mi boca!
-¿Quién fue la que unos momentos antes dijo que no eran momentos para pelear? – Murmuro Renji, viendo como aquellos dos se miraban fijamente.
-¿Estoy mintiendo?
-¡Arch, después arreglo cuentas contigo!
-Lo siento, si fuesen otras circunstancias, lo consideraría ya que a mí tampoco me gusta esto – Confeso Yoruichi – Pero la que secuestraron es nuestra amiga y no la dejaremos a su suerte.
-Entiendo – Shamon agacha levemente la cabeza y de un rápido movimiento, esta a miles de metros atrás, al lado de otra gran puerta negra – Orihime-sama es afortunada por tenerlos como amigos, si fuese por mí, los dejaría pasar, pero tengo que cumplir órdenes… ¡Ataquen!
Los soldados no tardaron en obedecer a su líder, con todo, fueron directamente hacía ellos.
La batalla dio inicio.
Cada uno de ellos estaba rodeado por una gran cantidad de hombres. Yoruichi logró esquivar a tres con ayuda de su Shumpo y con su bufanda, rodeo el cuello de uno y lo uso de soporto para golpear a dos con sus piernas, luego giro sobre la cabeza de su soporte humano, quedando a su espalda para golpearlo con el puño, logrando que saliese volando mientras se desenredaba de la bufanda.
-¡Hado 63: Loto Gemelo de Lluvia de fuego azul!
Ese fue el grito de Rukia, su kidoh logró acabar con 5 hombres, para luego enfrentar a dos más con su espada sin problemas. Al ver que más venían al ataque, dio un salto para esquivar y en pleno aire, despertó a su Sode no Shiraiyuki, tan reluciente como siempre, con su color blanco y el elegante lazo que colgaba de la empuñadura. Estaba de pie en pleno aire y con su arma ya despierta, la oportunidad que necesitaba para acabar con una gran cantidad.
-¡Some no mai: Tsukishiro! – Grito y un gran círculo salió, acabando con una gran cantidad.
-¡Hoero, Zabimaru! (N/A: No me resistí en escribirlo como en el original XD)
Con una amplia sonrisa, acababa con sus rivales moviendo de un lado para otro su confiable zanpakutoh, pero su sonrisa iba disminuyendo poco a poco, al notar que atacaba y atacaba, pero la cantidad de hombres no disminuía.
-¡La cantidad no disminuye! – Exclamo el teniente - ¡¿Cómo mierda puede ser esto?! ¡Incluso con las flechas de Ishida!
-¡El Directo! – Grito Sado, lanzando un gran rayo acabo también con una gran cantidad, pero como dijo Renji, no disminuían.
-¡Maldición! – Ichigo lanzo su Getsuga Tensho – Esto me está cabreando.
-¡Eso debería decirlo yo, Kurosaki! – Exclamo Ishida molesto después de usar su ataque.
-¡Así jamás lograremos salvar a Inoue a tiempo!
-¡Cuidado Ichigo! – Exclamo Yoruichi.
Fue rápido, pero de golpe se apareció uno de esos soldados detrás de él, quien no pudo moverse a tiempo, no podía hacer nada, solo recibir el golpe de gracias, pero para su sorpresa…Fueron atacados con una ráfaga de hielo.
-Bajaste tu guardia…Kurosaki Ichigo.
-¡Toushirou!
Frente a ellos, en los aires, estaba nada menos que el capitán de la décima división, Hitsugaya Torushirou, con su Shikai activado y con su mirada seria de siempre. Pero no estaba solo, a su lado estaba nada menos que su teniente, la rubia y voluptuosa Matsumoto Rangiku.
-Chicos, ¿Querían quedarse con la diversión para ustedes solos? – Se quejo la rubia.
-Adelántense – Ordeno el pequeño capitán – Nosotros nos haremos cargo de estos hombres, ustedes vayan a salvar a Inoue Orihime.
-¡¿Es por eso que están aquí?!
-¿Qué clase de pregunta es esa Renji? – Se quejo Rangiku – Orihime es nuestra amiga también, por eso ayudamos…Aunque después nos meteremos en problemas-Sonriendo.
-¡Gracias! – Exclamo Ichigo con una sonrisa, para luego dirigirse hacia el otro extremo del cuarto, donde esperaba aquella puerta en donde momentos antes estaba ese tal Shamon.
Hitsugaya se encargaba de atacar, mientras Rangiku les cubría las espaldas a los muchachos gracias a Haineko, su zanpakutoh para que libremente pudiesen llegar a su destino.
-¡Saluden a Orihime por mí! – Pidió la rubia, moviendo sus brazos en despedida.
Los salvadores finalmente lograron cruzar aquella puerta, encontrándose con un delgado pasillo que no tardaron en cruzar. Estuvieron corriendo allí hasta que finalmente encontraron la salida, descubriendo que caminaban por una cueva, y que la salida era como el orificio de una cueva, encontrándose nada menos que un pequeño pueblo subterráneo y a lo lejos, se veía una especie de palacio, al estilo Chino antiguo, que se veían majestuoso por su tamaño.
-Ahí es donde debe estar Inoue – Murmuro Chad.
-Pues no perdamos más tiempo, ella nos espera – Hablo Ichigo, comenzando a andar.
-Ah, el pequeño esta feliz de estar más cerca de su princesa – Se atrevió a decir Yoruichi con su sonrisa llena de diversión, la misma que odiaba el capitán Kuchiki Byakuya.
-¡No te metas tu también al saco demonio del mal! – Grito Ichigo, molesto por su comentario, definitivamente tenía que salvar a la chica pronto, se estaba cansando de que sus amigos lo molestasen, incluso falta ahora que Chad se una a las "bromas".
-Ichigo, eres un tonto – La sonriente "Demonio" ahora mostraba sus serias facciones, las mismas que mostraba en un combate, las mismas cuando diría algo serio – Tú debilidad es ella y lo sabes. Si sigues siendo tan obstinado, no solo ellos se la llevarán, más gente lo hará – Lanzo un suspiro – Porque el poder de Orihime…es raro y codiciado.
-¿Codiciado? – Preguntaron tanto él como Sado.
-¿Ha llegado tan lejos? – Murmuro Ishida, teniendo de resultado el asentimiento de Renji, Rukia y Yoruichi – Oh vaya.
-¿De qué están hablando? – Exigió saber el Shinigami Sustituto.
-Los poderes de Orihime ya son conocidos hasta por el Mercado Negro, hombres que vendieron sus almas para ser ricos y poderosos – Respondió la morena – Orihime será su siguiente blanco a futuro, por eso te digo, aun cuando la salves, más gente vendrá por ella.
Sado e Ichigo se sorprendieron ante sus palabras y ante las expresiones serias de los sabios que tenían aquel conocimiento. Ichigo apretó la quijada y sus puños, murmurando "Maldición"
-¿Y qué? Pueden venir toda la basura que quieran… - Se voltea para darles la espalda – Yo estaré para protegerla – Y comienza a correr.
-Es un niño – Fue el susurro de Rukia al suspirar con resignación, con una leve sonrisa adornando sus labios.
Lo siguieron.
De tanto correr, habían llegado al pueblo, pasando por las casas, les parecía raro el hecho de que estuviesen despobladas, a lo mejor la gente huyo al saber que venían, una forma de protegerse, pero de golpe, una piedra pequeña, del tamaño de la uña del meñique, le dio lleno a Ichigo cerca del ojo, quejándose de dolor unos segundos ya que no fue nada.
-¡Váyanse! – El culpable fue un niño, rodeados por otros que estaban sobre el tejado de una casa, ese pequeño, al parecer, era el líder de esa banda.
-¡No deberías jugar con piedras enano!
-¡Cállate y váyanse!
-¡Si, todo esto ocurre por tu culpa!
-¡Keishi-sama y Yagami-sama tendrán que romper su amistad casándose por tu culpa!-Grito otro pequeño que en su mano derecha, sostenía la mano de una niña que lucía indiferente y seria, sus ojos estaban fijos en el pelinaranja.
-¡Estos mocosos!
-Detente ahí Abarai –Detuvo el Quincy, jalándolo del cuello del kimono – Solo son niños, te verías como un cobarde si lo atacases.
-Tú… - La niña finalmente hablo, sin perder sus facciones, indico a Ichigo con su mano libre – Haberte relacionado con Orihime-sama causo la destrucción del balance.
-Seyram, no le digas nada o seremos castigados – El muchacho que la sostenía la abrazaba, ocultando su rostro en su pequeño pecho, pero aún así, la niña seguía observando a Ichigo.
-No tenemos tiempo que perder – Les recordó Rukia – Vámonos.
Los muchachos siguieron con su carrera, dejando los niños atrás, la pequeña de nombre Seyram, se aparto de aquel niño y siguió mirando al muchacho, como se alejaba con sus amigos a su lado y lo indica nuevamente.
-Así que por favor, recompensa tu error, salvando la Tierra y a Orihime-sama, tomando el…
Finalmente estaban ante aquel palacio estilo Chino antiguo, parecía nuevo, pero la verdad es que tenía su historia. Lo observaban fijamente, parecían estar en un estado de concentración, la verdad era que con su reiatsu, estaban tratando de encontrar el de Orihime.
-Está en la cima – Fueron las palabras de Sado.
-Pues andando, aún tenemos mucho por que atravesar – Recordó Rukia.
Las puertas se abrieron lentamente, incluso se oía el chillido, los estaban invitando a pasar…
A su perdición.
Sin miedo, se atrevieron a cruzar aquellas enormes puertas, con sus sentidos alertas, pero aquellos sentidos no le advirtieron del suelo, ya que apenas estuvieron en el centro, el piso desapareció, logrando que cayesen.
¡NO OTRA VEZ! Fue el grito de todos, para luego caer lo que parecía ser, una gigantesca piscina que ocupaba todo el cuarto, la única que no grito, ni fue víctima del agua, fue Yoruichi, quien estaba de pie sobre unas barras de fierro.
-Oh, con que una se ha salvado.
-Lo siento, pero a mis instintos no les gusta el agua.
-Esa voz yo la conozco – Murmuro Ichigo.
-Tanto tiempo sin vernos maltrata niños.
De la piscina, salió una gran pila hecha de pura agua, parecían escamas y a la cima, se apareció un trono que ya estaba siendo ocupado, nada menos que por la pequeña Shui, arcángel del agua.
-Están en mis dominios…Por lo que están perdidos, aquí ustedes serán derrotados por mí.
-¡Eres la niña maleducada!
-¡¿Maleducada?! ¡Tú fuiste el grosero! ¡No me sorprendería si fueses en realidad un pedófilo!
-¡¿Cómo osas llamarme?! ¡Ni que fuese el pervertido de mi padre!
-¡Aja! ¡Admites que son una familia de pedófilos y pervertidos!
-¡Yo no admití eso, dije que no me confundieses con mi padre!
-Se llevan bien – Fue el comentario de Sado.
-Eso parece – Aseguro Renji.
-No tenemos tiempo para discutir Ichigo – Recordó Yoruichi.
-Lo siento pequeña, pero tenemos prisa – Hablo Rukia – Así que vete.
-¡¿Enana?! ¡Yo soy más alta que tu, Renacuajo de Shinigami!
-¡No la vayas a golpear! – Grito Renji, atrapando como podía a su amiga.
-Kuchiki-san tiene razón en todo caso, no podemos perder tiempo – Apoyo Ishida.
-Ah…Creo que me están subestimando por mi edad, ¿No es así? Seré aún una niña, pero eso no significa que sea más débiles que ustedes… ¡SAL AHORA EN!
Ya no parecía una piscina, ahora sentían que estuviesen en plena ira del mar, con las grandes olas y los remolinos de agua, incluso Renji tuvo que atrapar a Rukia, ya que por su tamaño, le afectaba más que a los otros ese "clima", incluso casi se ahogaba. De golpe, más pilas de agua pura salieron de la piscina, ocasionando que Yoruichi anduviese con cuidado ya que casi le daban y cuando todas las pilas se juntaron en el cielo, hubo como una explosión de agua, empapando a todos y empujándolos a caer al interior, incluso la morena perdió, sumergiéndose con los demás.
Subieron a la superficie y se sorprendieron, al ver nada menos que a un Dragón azul, rodeando el pilar que sostenía el trono de la pequeña, su cabeza estaba al mismo nivel que su ama y sus ojos brillaban de un intenso color Rojo.
-Déjenme presentarme nuevamente: Mi nombre es Mao Shui – Acaricia la cabeza del dragón – Su nombre es En, guardián del elemento Agua. Mi leal sirviente y muy poderoso, esto es lo que encontraran si siguen adelante, sirvientes poderosos, dispuestos a pelear a nuestro lado.
Los demás arcángeles, estaban en sus respectivos cuartos, viendo todo lo que ocurría a través de su mente, todo gracias a que estaban durmiendo en sus camas. En su mundo de sueño, se veían con sus ropas de dormir, viendo aquella escena como si estuviesen ahí, pero como espíritus ya que sus formas son transparentes.
-Shui fue tonta e impaciente – Fue el comentario de Shintarow, pasando sus manos por detrás de su cabeza – Aunque es normal, es la menor de todos, aún no ha recibido un entrenamiento completo.
-Que su derrota sea entonces su castigo – Murmuro Xia, cerrando sus ojos.
-Uno de ellos controla el hielo – Hablo Lian, mirando fijamente a Rukia, aún protegida en los brazos de Renji por aquel ataque repentino, incluso su respiración no volvía a la normalidad aún (N/A: Trato de dar al público RenRuki también XD)
-¿Derrotarán a Shui?
-Solo si el cebo sabe usar su astucia y logra hacer que los demás se vayan del cuarto.
-Si eso pasa, donde se dirigirán.
-Pues a los dominios de Shintarow, pasando primero por las filas de tus hombres.
-¿Cuánto tiempo? – Pregunto el mencionado.
-En una hora llegarían, pero un hombre aparecerá y acabará con tus hombres para que ellos puedan ir a tu Dominio.
-¿Un hombre? – Pregunto Xia - ¿Cómo es?
-Ese hombre…Tiene el demonio en su mirada…Y su poder se concentra en su ojo derecho – Vio a Shintarow seriamente – Dile a tus hombres que pase lo que pase, no le quiten el protector.
Orihime seguía durmiendo con tranquilidad, sin saber lo que pasaba a su alrededor, pero cuando el reloj volvió a sonar, marcando las una de la madrugada, Orihime se despertó de golpe, con el sudor recorriendo su cuerpo y su pecho subía y bajaba.
Sentía un nudo duro en la garganta, como nauseas y lágrimas se deslizaban por sus ojos.
Podía sentirlo…Ese Reiatsu…
-Ese es el reiatsu de…
Esta es la conti de Ritual mas larga que he escrito hasta ahora...5 pag, que maravilla XD
