Bien, aqui me tienen con otro capitulo de ritual, comentario abajo al final.
Muchas gracias a todos por su paciencia y los review
Bleach y sus personajes son de Tite Kubo... menos los arcangeles, sus guardianes, Keishi, Yagami y etc, son de mi propiedad XD
Capitulo 8: El Koala Ali.
El agua ataca con potencia, pero se materializaba de golpe quedando una gigantesca serpiente de hielo que cobra vida y da la media vuelta para contraatacar, volviendo nuevamente a ser sólo de agua y regresando a su curso anterior.
Así se estaba desarrollando la batalla de Rukia contra el arcángel Shui. Interminables.
Pero por la inexperiencia de la pequeña de 12 años Rukia llevaba la ventaja. Había logrado hacerle varias heridas al dragón En, la mayoría superficiales porque debía confesar que era duro de roer. Le llamo la atención que cada vez que lastimaba a esa criatura, Shui las sufre también en las mismas zonas.
-¿Tú y En están conectados?
-Yo no tengo por qué responderte, abuela. – Fue su respuesta con su mano derecha posada en su abdomen. – ¡En, acaba con ella!
En se lanzo personalmente para un ataque directo y Rukia abre los ojos, para ser alguien tan rápido, era endemoniadamente rápido y tenía su hocico abierto para revelar los colmillos filosos que brillaban como diamantes. Aún así, logro esquivarlo apenas inclinándose hacía atrás y sin cambiar de posición o perder los segundos, le clava su Zanpakutoh.
Tanto los gritos de Shui como los de En invadieron toda la habitación, los del dragón no era de furia, si no de tristeza por oír a su ama sufrir y se iba disminuyendo poco a poco a causa de que se estaba convirtiendo en hielo por Sode no Shiraiyuki.
-¡En! – Aún de pie sobre las aguas que se iban mezclando por la sangre del dragón y de su ama, va caminando lentamente hacía su guardián con un semblante de tristeza, no por ella misma, estaba triste por verlo decaído por su culpa, por no ser tan hábil y experta como sus demás compañeros.
Ella sólo quería demostrar que no era una niña, que era igual que ellos y que podía proteger a Orihime y a Dewei. ¿Y que conseguía? Lastimar a su compañero En, el único amigo de verdad que tuvo, incluso antes de saber que era una reencarnación. Cierra los ojos con fuerza por recordar risas de burlas, gritos de insulto, impactos que ocasionaban las bofetadas o los puñetazos y deseos de que ella nunca hubiese nacido.
Sus pequeños ojos le revelaban algo que desprendía un pequeño brillo azul marino, asombrada, se va acercando hacía su cama, lugar de donde provenía y en el momento que lo toca, brillos como las varitas de las hadas sale de la nada desde su techo, parecía una nevada azulada. Al estar cubierta, su piel brilla levemente y todas las heridas que había conseguido hasta el día de hoy habían sanado.
Sin despegar los ojos de sus manos, miraba asombrada aquel milagro mientras sus manos se movían para saber si estaba soñando o no. La pregunta ahora no es "¿Por qué hay polvo mágico en su pieza?" Sino "¿Cómo va a limpiar todo esto?" porque estaba segura que su madre volvería a pegarle si veía algo no normal en su casa.
-Alguien tan bendecida, termino en mano de demonios.
Se voltea y ve a un dragón en miniatura pintado de azul.
-Los guardianes y los arcángeles somos uno. – Va confesando al momento que su mano libre toca el hielo que era su dragón. – Son parte de nosotros y de nuestro poder, un alma dividida en dos. Por lo que compartimos todo.
Rukia estaba asombrada, más que por la confesión, sino por el semblante de tristeza y dolor que reflejaba Shui por ver a su querido amigo de esa forma.
-Entonces… si mato a tu dragón…
-¡Eso no lo voy a permitir!
Todas sus penas cambiaron a furia con sólo saber que había alguien tan cruel como para matar a su mejor amigo. Después de gritar, la prisión de hielo se hizo millones de pedazos y En estaba libre de nuevo, gruñendo molesto con la Shinigami por haberle hecho pasar un mal rato a Shui. La rodea como un escudo y deja que el arcángel le acaricie suavemente la cabeza mientras él no paraba de ver a su enemiga.
De los dos va desprendiendo una luz aguamarina y con tanto poder que el agua bajo sus pies se mecía como olas en una tormenta.
-Por los poderes de los espíritus del agua, escuchen mi ruego y lancen sus gotas cristalinas de purificación para hacernos uno.
El agua se eleva cada vez más hasta el punto de cubrir a guardián y a arcángel como un cascaron de huevo acuático. Rukia contemplaba maravillada porque a pesar de las circunstancias, el espectáculo ante sus ojos era hermoso y podía contemplarlo por varias horas sin aburrirse. El cascarón se abre en dos como alas de un cisne y la pelinegra amplia la mirada sin poderlo creer.
Las heridas de Shui se habían sanado por completo, pero eso fue sólo el comienzo. Sus orejas habían quedado puntiagudas como las de los duendes, el color de sus ojos habían cambiado a un intenso rojo escarlata como la sangre, en vez de uñas frágiles, poseía garras en sus manos y su cabello ahora era agua pura. Shui sonríe complacida por la reacción de la Shinigami y hace aparecer una cola de dragón azul que se movía con emoción.
-¿Qué significa esto?
-¿Recuerdas que te dije que somos como una persona dividida en dos? Lo que hemos hecho es fusionarnos, volver a ser uno… y así liberar nuestro verdadero poder.
Su cola golpea el agua y una explosión de reiatsu sale de ella, dejando a la Shinigami sin aliento por unos segundos, el reiatsu de ahora era más poderoso todavía.
-Aún te falta mucho que aprender sobre nosotros. – Le dijo con burla.
Ahora las cosas se complicarían.
Ya que Kenpachi hacía mucho desorden para "jugar" Shintarow se había transportado junto a Renji a otra de sus habitaciones. La pelea se estaba llevando a cabo con molestia y sonrisas, sonrisas porque no importa lo que pasaba, Shintarow no dejaba de sonreír como un niño y seguro de ser el mejor y eso en verdad molestaba a Renji. Con su Shikai liberado, Zabimaru atacaba con todo, pero el arcángel de fuego sólo se quedaba quieto y usaba su elemento como escudo protector y si las cosas parecían estar bien para el pelirrojo, su adversario le demostraba lo contrario cuando Spinel se interpone para protegerlo.
El arcángel llevaba la ventaja.
-Si que las serpientes son resistentes al fuego… ¿o es un mono? – Shintarow ladeo la cabeza pensando en que clase de animal era la Zanpakutoh de Renji.
-No tengo tiempo para estas cosas infantiles. – Se quejo el pelirrojo haciendo presión en la mano donde sostenía la empuñadura.
-No, hablo en serio… ¿Zabimaru es un mono o una serpiente? En verdad que me es confuso. – Frotándose la barbilla.
Renji corre hacía él y salta por los cielos, lanzando a su Zabimaru cuando estaban muy cerca, seguro de que no tendría tiempo para esquivar o defenderse por la corta distancia. Pero no se espero que su Zanpakutoh quede congelada al mismo tiempo que le brillaron los ojos al arcángel por unos segundo y sobre el arma cae Spinel de pie, corriendo hacía el pelirrojo mostrando los colmillos en señal de que iba a atacarlo en serio.
Y ocurre una explosión.
El Shinigami sufrió un severo ataque, por eso, con el humo ya fuera, se podía ver que estaba con muchas heridas superficiales, cubierto de polvo y algunas heridas poco profundas como la quemadura en su frente.
-Luces muy mal, podemos terminar con esto y prometo llevarte con un doctor.
-¿Amable con tu enemigo? – Le preguntó con una sonrisa sarcástica en los labios.
-Yo no te considero un enemigo, eres un amigo de Orihime-sama y tú no quieres abandonarla. Eso es la amistad, ¿No?
-Ninguno de nosotros vamos a abandonarla, ni dejarla sola con esto que la hace sufrir.
Shintarow se lo quedo viendo, contemplando esa determinación que le llamaba la curiosidad y hacía despertar sus recuerdos enterrados.
El pequeño estaba bajo la sombra de un árbol completamente sólo, ignoraba las risas de los otros niños y sólo se aferraba del peluche de oveja que sostenía como si también huiría de él. Siempre estará solo porque todos le temían y nadie quería jugar con monstruos que causan pequeños o grandes incendios.
Su única compañía era ese peluche que lo acompañaba por todos lados y ese árbol que lo hacía sentir tan acogedor como el techo de su hogar.
¿Por qué tenía que ir a la escuela? Todos son crueles, preferiría estar en casa con su madre y sentir su calor cuando ella lo abraza, borrándole todas las penas.
-Pobre ser especial, estas muy solo.
-Me llama la atención otros asuntos más importantes. – El inesperado comentario del pelirrojo lo saco de sus pensamientos.
-¿Cómo cuales? – Parecía interesado y mucho más con esa mirada serena que mostraba el teniente.
-El hecho que te mueves de tu sitio SÓLO cuando Spinel esta en problemas.
Shintarow arqueo las cejas totalmente interesado por sus palabras.
-¿Qué les ocurre a ustedes con sus guardianes?
-Vaya, eres muy observador, algo que no se nota con esa cara. – Elogió volviendo a sonreír. – Somos como una persona dividida en dos. Tenemos una conexión muy profunda y prefiero ser yo el lastimado. – Explico encogiéndose de hombros al final para restarle importancia.
-No. De seguro no quieres que acabe con su vida… ¿Por qué?
Y la sonrisa de Shintarow desapareció de golpe.
Eso sonó a que querían que acabar a Spinel, su única compañía en sus años de pequeño, quien lo animo y protegió de los que lo molestaba con pequeñas travesuras que le causaba una carcajada como extra. No iban a quitarle a su único amigo, no iba a estar solo de nuevo.
-Perdóneme Orihime-sama. – Susurro con la imagen de la mencionada durmiendo pacíficamente en la cama y sin saber que ella estaba soñando con Keishi. – Pero parece que voy a tener que lastimar severamente a su amigo.
Y el fuego nace por todas partes de la habitación.
Abarai miraba por todos lados confundido y nervioso por estar cerca del fuego, incluso sus ropas se habían quemado un poco y no paraba de quejarse cada vez que su piel tenía contacto con las llamas. Su rival era inmune al fuego, a pesar que lo rozaba, él no gritaba y no se quemaba, estaba fuera de peligro y tranquilo, eso se veía a simple vista.
Al levantar la vista, se ve claramente que en vez de estar tranquilo, estaba serio y muy enojado con el pelirrojo.
-No voy a permitir que mates a Spinel. – Le juro al momento que el mencionado ya estaba de pie al lado suyo. – Por los poderes de los espíritus del fuego, escuchen mis ruegos y lancen sus flamas de justicia y castigo para volver a ser uno.
El fuego los cubre con el tamaño de una pelota gigante, con cada segundos, las flamas iban aumentando el calor y el volumen, incluso las velas estaban completamente derretidas. Luego ocurre lo que parece una explosión que obliga a Renji a liberar su Bankai y así protegerse de salir herido. El fuego estaba de nuevo en calma y Zabimaru se aparta para que su amo pueda ver mejor lo que había pasado abre sus ojos y su boca con lo que ve.
Ambos se habían fusionado.
Su cabello ahora estaba hecho de fuego y ardiente como un incendio. Sus ojos brillaban de color amarillo como toda una bestia. Sus brazos y piernas se habían vuelto más musculosas como si se tratase de un hombre lobo, incluso tenía pelaje naranja en las palmas de sus manos. Sus uñas fueron reemplazadas por garras y filosos colmillos adornaban el interior de su boca.
El arcángel sonríe complacido por la reacción que había causado en Renji.
-Siento que me metí en una de esas películas de terror que ven los humanos. – Confeso el pelirrojo tragando saliva.
-Créeme. – Le habló con una sonrisa de superioridad. – Lo que te ocurrirá a partir de ahora es mucho peor.
Una biblioteca.
Esa es la impresión que tenían al ver el cuarto en el cual los muchachos habían llegado. Era una habitación gigantesca en lo referente a lo alto y las paredes eran completamente cubiertas de estantes que estaban llenas de libros, habían unas mesas con cuatro sillas y un escritorio grande con muchos cajones que de seguro te decía donde buscar los libros que necesitabas. El suelo era puro cristal y al contemplarlo mejor notaron que al otro lado había flores blancas en el suelo y que cubrían a una bella mujer que dormía plácidamente sobre un gran cojín amarillo claro, su cabello color café oscuro y liso le llegaba hasta la cintura y su piel era blanca. Vestía un sencillo vestido verde limón y sus pies estaban descalzos.
-¿Quién será esa mujer? – Susurro Yoruichi notablemente curiosa, después de todo, tenía sentidos felinos y ya conocen el refrán: La curiosidad mato al gato.
-¿Será uno de los arcángeles? – Peguntó Ichigo con un extraño sentimiento de soledad y calidez, ver a esa mujer adulta dormir tan pacíficamente le hacía pensar en su propia madre, Kurosaki Masaki.
-Si lo fuese, ya se habría despertado a recibirnos. – Dijo Ishida subiéndose los lentes y recorriendo el lugar con sus ojos, debía admitir que le gustaba ese lugar lleno de conocimiento, el dueño tenía buen gusto.
-Bienvenidos sean a mis dominios.
Alzan la vista hacía el cielo y ven a una mujer de cabellera café y con flores de adorno, su piel era blanca y sus ojos eran de color verde claro: Era Lian. Estaba sentada en su trono que parecía estar hecho de roca y con unas flores como adorno, unidas a través de enredaderas verdes. Llevaba un libro en sus manos y unas gafas protegían sus ojos por lo que de seguro estuvo leyendo.
-Debemos suponer que tú eres la dueña de este sector. – Dijo Sado con uno de sus ojos visibles posados en ella.
Lian no hablo al principio, espero a que su trono tocase el suelo, y una vez hecho, se pone de pie al mismo tiempo que su asiento desaparecía desvaneciéndose lentamente.
-Así es. – Y toma uno de los extremos de su falda para inclinarse, se veía que era una mujer de refinados modales por lo que de seguro reencarnó bajo una familia de elevado nivel económico. Y en ese momento, su guardián aparece mágicamente a su lado. – Mi nombre es Deng Lian y ella es mi guardiana del elemento Tierra: Ali.
Ali era nada menos que un Koala hembra de dos metros de alto, el color de su pelaje era verde claro con un sol dibujado en su pecho en líneas blancas y el color de sus ojos era negro. Una de sus manos sostenía una rama delgada llena de hojas y estaba sentado para esperar las decisiones de su ama.
-¿Eres la hija de Deng Cong? – Preguntó Ishida uniendo la información que había reunido con aquel apellido y sus refinados modales.
-Veo que conoces a mi padre. – Le respondió quitándose los lentes y estos desaparecen también. – Bueno, no estamos aquí para hablar de los recuerdos de la infancia. – Y sus ojos se volvieron serios como los de un luchador. – Estoy en contra de todo esto y no quiero manchar este lugar con la sangre de todos ustedes, así que hagamos esto: Dejare que todos se vayan sin que ponga resistencia, pero con la condición de que uno se quede a pelear contra mí.
Todos se ven con atención preguntándose que plan oscuro había tras esa generosidad, ya que ningún enemigo haría algo como eso. Aún así, no tenían nada que perder.
-Yo me quedare. – Dijo el Quincy subiéndose nuevamente los lentes ante la mirada de sus compañeros.
-¿Seguro Ishida? – Como sospechaban de que podría ser una trampa, no estaban seguros de dejarlo solo.
-Estaré bien Sado-kun, esta generosidad no es todos los días. – Dijo con sarcasmo en sus palabras y en su sonrisa.
-Eso es verdad. – La morena cruza su mirada con el arcángel de la tierra, quien no estaba para nada alterada o preocupada. – Extraño que una enemiga se muestre tan amable ante sus rivales.
-Prefiero ir acabando a la gente uno a uno que a la vez. Así que ustedes pueden irse y enfrentarse a lo que encontrarán más adelante mientras peleo con este Quincy. – Se confesó, mostrando que era una mujer leal en el arte del uno a uno y que no odiaba a los invasores. Sus ojos encontraron los marrones de Ichigo y este se sintió nervioso, siempre se sentía así ante esas miradas de las mujeres porque nunca sabía lo que estaban pensando. – Kurosaki-san, espero que en verdad despiertes las neuronas y sepas hacer lo correcto con Orihime-sama.
-Me estoy cansando de esto. – A pesar de sentirse inseguro, no se dejo intimidar por lo que reflejaba su mirada sería y cabreada de siempre. – Inoue es mi amiga y no voy a dejarla hacer algo que no quiere.
-No es eso a lo que me refería. – Murmuro lanzando un suspiro y llamando su atención. – En verdad que hay hombres lentos, pero tú ganas el premio.
Y Yoruichi se lanzó a reír a oír ese "cumplido", estaba claro que era la única que había entendido, después de todo, el resto de sus compañeros eran "hombres lentos."
-Nos veremos después Ishida, así que asegúrate de permanecer vivo.
-Recuerda con quien estás hablando Kurosaki. Mejor asegúrate de que tu trasero este a salvo. – Le reprendió ignorando su mirada de pocos amigos.
Y dejan a Lian y a Ishida solos.
Ninguno de los dos movía un musculo, sólo se miraban a los ojos esperando a que su contrincante hiciera un movimiento. El koala los miraba confundido, por eso no paraba de ladear su cabeza, primero a la derecha, luego a la izquierda y así sucesivamente hasta que se aburre y se traga su rama.
-Esa mujer que duerme allá abajo. – Ishida rompe el silencio con sus palabras y señala el cristal con su mano derecha. – Es Deng Fang, la esposa de tu padre que se encuentra desaparecida ya 6 años, ¿No es así?
-Así es, ella es mi madre. – Respondió sin dudar y sus labios dibujan una sonrisa sarcástica. – Pareces ser el tipo de persona inteligente que le gusta tener la razón.
-No no me gusta tener la razón… porque siempre la tengo. – Devolviéndole el ataque y la sonrisa.
Lian soltó una pequeña risa, ocultando su boca con su mano derecha y mostrando más de sus modales.
-Y aparte, vanidoso… me gusta. – Confiesa sin dejar de sonreír.
-¿Por qué tienes a tu madre allí abajo? Por años la gente la ha estado buscando.
-Mi madre está declarada como desaparecida porque mi padre no fue capaz de decir la verdad. – Murmuro con la vista en el cristal para observar el tranquilo rostro de su madre. – Yo la mate.
El Quincy no pudo evitar la sorpresa. Lian caminaba sin dejar de ver a su madre y se arrodilla al mismo nivel que ella, como si estuviera a su lado y acariciaba el cristal como si tocase la frente de Fang con una sonrisa cansada que denotaba lo culpable que se sentía.
-Mi padre era un hombre inteligente, tal como dicta su nombre y por eso se ha llenado de tanto éxito desde los 12 años. Pero a pesar de su lado racional, él tenía una especie de sexto sentido y cuando yo naci, él intuyo que yo estaba destinada a algo especial, a algo que no tenía que ver con este mundo terrestre. Desde pequeña, pude hacer cosas con la tierra y la vegetación, pero hace 6 años… mis poderes despertaron por completo, perdí el control y mi madre estaba tan cerca que sufrió los ataques y murió.
De forma elegante vuelve a ponerse de pie y Ali soltó un sonido al momento que ponía una triste expresión en su rostro peludo. Se frota el brazo derecho y no pudo evitar sentirse furiosa y asqueada consigo misma.
-Mi madre esta muerta… y es por mi culpa, pero ella fue una víctima inocente y confió que Keishi-sama y Yagami-sama lo entiendan y me la traigan de vuelta. – Sus manos toman la forma de puños. – Es mi última oportunidad. – Susurro.
-Lo siento. – Ishida hablo con palabras sinceras y el arcángel lo observa con mucho cuidado. – Mis disculpas son de verdad, pero aún así, no voy a detenerme. Voy a derrotarte y seguir, nuestra amiga nos necesita y no podemos perder ningún segundo.
Lian lo contempla, le atraía esos ojos tan serios y sinceros, mezclados con orgullo, inteligencia y amistad. Nuevamente sonrió y alzo su mano izquierda, alertando al Koala.
-Sinceramente me atraen los hombres como tú.
Ambos volvieron a sonreír con sarcasmo.
Y la pelea dio inicio.
Bueno, como notaran en la escena de Shintarow al ver en su mente a hime dormida, esto estaba ocurriendo mientras orihime dormia, ahora voy a mostrar todo lo que ha estado ocurriendo mientras hime hablaba con keishi y cuando la vuelvan a ver es porque de nuevo esta la historia en "tiempo presente"
