De verdad, no saben cuánto les agradezco todos sus reviews, el que hayan agregado este fic a alertas y favoritos, y que me hayan agregado a mí también a alertas de autor. Gracias!

Lesly, gracias por tu insistencia con el otro fic, jaja pronto subiré un nuevo capítulo.

Mary AStorga: Un capítulo más. Hace tiempo que no sabía de ti, chica! GRacias por tu review y espero que no hayan uñas que aguanten para este capítulo.

Lamento no contestar más, pero hace pocos minutos que terminé apenas de hacerles cuantas cositas al capítulo.


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PASIÓN SIN CENSURA, AMOR SIN CONDICIÓN

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CAPÍTULO 50

UNA NEGLIGENCIA


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-Todo concuerda, Dra., está usted embarazada de gemelos o mellizos.

Las palabras de Cam sonaban en el aire sin ser oídas por Brennan, "Dos" pensaba para sí con un aire de miedo al repetirlo una y otra vez en su mente, no se podía creer, ni al menos imaginar, que dentro de ella no había sólo un ser vivo sino dos.

-Yo sólo quería uno… -susurró para sí misma en una forma de desaliento mientras llevaba sus manos a su vientre como si necesitara tocarse para creer lo que Cam acababa de decirle. Su susurro cogió a Cam distraída mientras miraba a las hojas en su mano y le hablaba técnicamente sobre lo que había en su sangre para llevarla a la conclusión de que Brennan estaba embarazada de gemelos, pero al oírla la miró desconcertada, el rostro de Brennan parecía confuso y perdido pero su comentario fue de demasiada inocencia para no sacarle una sonrisa en los labios a Cam.

-Dra., los embarazos no vienen con rótulo de cantidades -dijo sonriendo.

Brennan se dejó caer en la silla y suspiró.

-Pero Booth quiere una niña -dijo mirando a Cam con un ingenuo miedo. Cam le miró con una sonrisa amigable.

-A Seeley le encantará, no importa que sea niño o niña, Brennan, él se sentirá el hombre más afortunado del mundo, créeme, la amará con locura cuando sepa que le dará no sólo un hijo sino dos -dijo cogiéndole la mano y llamándola por su nombre como si fuera una madre con su hija.

Brennan miró su mano y finalmente volvió en sí, sonrió mientras que sus ojos brillaban como nunca.

-Es verdad, son dos… Ahora todo encaja, yo pensé que… que estaba haciendo algo mal por la reacción de mi cuerpo y… Booth se llevará una sorpresa enorme cuando se lo diga -dijo emocionada. Cam sonrió ampliamente ante la escena, nunca pensó que vería tal cosa, la famosa Dra. Temperance Brennan siempre tan pragmática y racional estaba frente a ella emocionada y embarazada.

-Sí, Brennan, una doble sorpresa, para ser exacta -dijo animada como si fuera Ángela. Brennan suspiró como si descargara todo los sentimientos de una sola vez, se irguió y se puso andar hacia su escritorio.

-¿Algo más, Cam? -dijo con un tono firme y una mirada penetrante, no parecía que hacía pocos segundos estaba tan emocionada. Cam se irguió y fue junto a ella dándole unos papeles.

-Dieta -digo moviendo nuevamente unos papeles.

Brennan la miró con una pequeña sonrisa en los labios. Cuando Cam vio esta sonrisa supo que tramaba algo, su tono firme no era nada más que fachada para encubrir la Brennan emocionada que tenía dentro.

-¿Supones que estoy gorda? -dijo sentándose en su asiento y mirando a Cam detalladamente.

-No, Dra., pero su alimentación no es la más indicada para un embarazo de gemelos, lo más probable es que tenga que tomar suplementos alimenticios para compensar la falta de aminoácidos esenciales en su organismo.

-¿Quieres que coma carne? -dijo extrañada.

-No, Dra., pero tendrá que comer más y cuidarse más con respecto al tiempo que lleva en al laboratorio de pie, como también estar alejada de los productos químicos que pueden difundir olores fuertes o que pueden llegar a hacerle daño…

Cam explicaba con detalles todo lo que Brennan tenía que hacer ahora que su embarazo ya era autentico, y aún más, de dos bebes, las expresiones de Brennan cambiaban a cada segundo tanto de felicidad momentánea como de preocupación ante las cosas que decía Cam, pero ellas no sabían que cada cara de susto que ponía Brennan aterrorizaba más a Booth que desde la plataforma las observaba sin pestañear desde que se habían marchado, estaba tan concentrado en querer saber lo que pasaba allí que no percibió que Sully se aproximaba hasta que escuchó su voz a su lado.

-Parece que las cosas no le van bien a Tempe. ¿Crees que le pasa algo grave? -preguntó en un tono interrogativo muy a su estilo mientras observaba a Brennan del mismo modo que Booth.

Éste suspiró, no lo sabía, no sabía qué pasaba allí dentro con Brennan y daría lo que fuera para saberlo. Se giró hacia Sully con una facción seria y preocupada.

-El caso la tiene absuelta y está encerrada aquí, no es muy acogedor que digamos -dijo evadiendo a Sully, no sabía qué le pasaba ni por qué Cam la había citado con tanto secreto pero tampoco quería hablar con Sully sobre la vida de Brennan y menos de la de ellos juntos. Sully esbozó una sonrisa irónica y miró en dirección a Brennan.

-Debe de ser un idiota -dijo con rabia en las palabras. Booth le miró extrañado.

-¿Qué? -dijo confuso por su expresión. Sully le miró irónico.

-Vamos, Booth, eres mejor en esto, ¿acaso no te has dado cuenta del estado de ánimo de Brennan?, parece que ese cabrón la agota y no le deja ni respirar, debe ser él el culpable de que ella esté tan débil.

Las palabras de Sully eran de repudio ante la figura del supuesto novio de Brennan el cual no sabía quién era, pero estas palabras ofensivas a Booth le abrieron los ojos. "Es verdad, Brennan parece más débil desde hace un tiempo, ¡mierda! ¿Cómo no me había dado cuenta que le estaba haciendo mal?" Booth se recriminaba a sí mismo mientras respiraba fuerte y se poyaba en los pasamanos de la plataforma. "¡Dios! Booth, sólo piensas en estar con ella y te has olvidado de lo más importante que es cuidarla, no solo hacerle el amor, sino hacer lo que está haciendo Sully, lo que hacías antes, observarla con ojos detallados para saber si se siente bien o mal, si está contenta o triste, pero no, resuelves todo en la cama y Brennan como es oculta cualquier dolor que sienta sólo para verte feliz".

-¡Qué imbécil soy! -pensó en voz alta mientras daba un golpe en los pasamanos.

Sully le miró atónito.

-¿Y ahora qué te pasa? -dijo furioso.

-¿Qué me pasa? Pasa que el novio de Brennan so…

-¡Booth! Llama a Cam, dile que ya llegaran los de toxicología.

Booth no pudo terminar su frase, Hodgins lo interrumpió antes que dijera "soy yo". Sully se quedó esperando a que concluyera su frase pero él no lo hizo, necesitaba saber de Brennan, si era su culpa el motivo del abatimiento de ella, y no esperó que Hodgins repitiera su frase, salió corriendo a la oficina. Cam en este momento intentaba convencer a Brennan que la dejara llevar sus análisis a su médico para empezar el tratamiento prenatal pero ésta no quería hasta haberle dicho a Booth.

-No, Cam, dame una semana y lo hago con Booth, por favor, no quiero que él esté fuera de esto -dijo en tono desanimado por tener que rogar ante la figura de Cam.

-No, Dra., es necesario que le proporcione esto a su médico de inmediato -dijo levantando la carpeta, en este instante Booth entraba en la oficina.

-¿Qué tienes que proporcionarle al médico de Brennan, Cam? -preguntó al haber oído lo ultimo que dijo Cam. Brennan lo miró asustada y luego a Cam que no sabía cómo explicarse.

-No es de tu incumbencia, Booth, ¿y a que vienes? ¿Por qué entras sin tocar la puerta? -dijo como si se enojara con él.

Booth se encogió de hombros, ya estaba desanimado por pensar que era la causa de lo rara que estaba Brennan y su tono no le ayudaba mucho a pensar lo contrario.

-Han venido los de tóxico, y sí, Brennan, es de mi incumbencia lo que te pase aunque no quieres decírmelo -dijo en un tono desanimado saliendo de la oficina.

Brennan percibió cómo le había afectado la forma en que le habló.

-¡Booth! Perdón -dijo en un tono arrepentido. Booth le miró con desánimo y el silencio tomo cuenta de todo, parecía que estaban comunicándose telepáticamente y Cam, que se quedó medio perdida en medio de las miradas de ellos, decidió que era hora de retirarse y dejarlos solos.

-Creo que… voy a hablar a los con los de toxico -dijo un poco incómoda por las miradas penetrantes entre Brennan y Booth-. Dra., le enviaré esto a su médico -dijo dirigiéndose a Brennan que asintió sin mirarla. Cam salió de inmediato cerrando la puerta tras ella y haciendo que Booth entrara más adentro de la oficina.

Brennan guardó unos papeles de la dieta que Cam le había dado para que Booth no los viera y luego se levantó, él estuvo en silencio todo el tiempo con la cabeza baja y los ojos perdidos en el suelo. Brennan se aproximó y lo enlazó por él cuello haciendo que éste la mirara.

-Perdón, no te quise decir aquello -dijo con cara de niña arrepentida, una de las cuales Booth siempre acababa cediendo y por esto siempre ante una discusión ellos acababan en la cama.

Booth suspiró cansado, triste, rendido y preocupado, no sabía muy bien qué sentir pero sabía que lo que fuera Brennan estaba incluida.

-Brennan, ¿estás enferma? -preguntó en un bajo tono y con preocupación.

Brennan sonrió ampliamente.

-¡No! ¿Por qué crees que estoy enferma? -dijo con entusiasmo, un entusiasmo desconcertante para Booth el cual no veía nada más que las palabras repetitivas de Sully de que ella estaba débil debido a su novio.

-Brennan, por favor, si estás enferma dime.

-Booth, no estoy enferma -dijo enfadándose por su persistencia, con las hormonas a mil era fácil enfadarse y volverse la más amorosa de un segundo a otro.

-Pero estás débil.

Brennan se soltó de él un poco y miró hacia abajo muy rápidamente, luego volvió la mirada a él con una sonrisa contagiosa.

-No estoy débil, ya he aumentado un kilo -dijo riéndose. Booth soltó una sonrisa y un suspiro.

-¿Un kilo? -dijo como si ella estuviera bromeando. Brennan asintió entusiasmada.

-Sí. Bueno, sé que no se me nota, pero lo he hecho -dijo con énfasis en lo último.

Booth llevó su mano al rostro de ella y le acarició despacio mientras ella seguía abrazada a su cuello.

-¿Te alegras por esto? ¿Por haber engordado? -dijo en un tono tranquilo y con una sonrisa. Brennan se mordió los labios.

-Sí, es una buena señal de que…

Brennan paró de golpe al ver que casi le decía a Booth sobre el embarazo y no quería hacerlo, tenía planeado decirle cuando tuviesen a Parker antes del viaje a New York que sería dentro de dos semanas.

-¿De qué? -dijo Booth curioso porque siguiera la frase.

Brennan hizo como si no supiera nada.

-¿Que de qué? -dijo conteniendo las ganas de decirle que estaba embarazada, por quería decírselo a él y a Parker al mismo tiempo ya que había tomado la decisión de quedar embarazada debido a la insistencia de Parker, y creía que sería mejor decirle a los dos a la vez.

-Brennan, ¿señales de qué? –preguntó interrogativo y prendiéndola a él para que no huyera de su pregunta. Brennan le cogió por el rostro sonriendo y le besó enérgicamente, un beso para hacer a Booth olvidarse hasta de dónde estaba, le besó con dulzura, ternura y amor, el amor de una mujer que iba a ser madre y que amaba al hombre al que había escogido para ser el padre de sus hijos. El beso dejó a Booth totalmente fuera de sí, la ató a él y siguió el beso de forma susceptible y cariñosa. No tenían prisa para nada de parar, pero lo hicieron debido a la voz de Ángela que cada vez era más incómoda.

-¡Dios mío! ¿Saben?, deberían parar de hacer eso o cualquier día tendré que pagarle a un cardiólogo pues acabaré muriendo de un infarto -dijo con una sonrisa que sólo Ángela sabía hacer.

Brennan se separó despacio de la boca de Booth, mientas se separaba su sonrisa se ampliaba al ver a Booth abrir los ojos lentamente quedando con una cara de bobo enamorado. Brennan desvió la mirada hacia Ángela que los observaba riendo.

-Ángela, descuida, me encargaré de que tengas un buen ataúd -dijo riendo, era imposible negar la felicidad que tenía dentro de sí. Ángela abrió la boca con expresión de sorpresa y Booth ocultó el rostro en el cuello de Brennan mientras reía de sus palabras.

-No sería para menos, Brennan, además de eso si no fuera por esta amiga tuya, este tigre aún estaría hambriento -dijo insinuándose ser la mejor amiga del mundo. Brennan sonrió y se dispuso a separarse de Booth mientras Ángela seguía-. Sí, sí, ahora se despegan, después de casi devorarse vivos -decía mientras balanceaba la cabeza como un gesto de desaprobación.

-Ángela, ¿a qué vienes? ¿A saber cómo se alimentan los tigres o qué? -dijo Brennan alejándose de Booth, el cual la miraba aun embobado.

-Ah, cariño, no seas aguafiestas. Pero no, les vine a avisar que Cam los solicita, al fin parece que saldremos de aquí -dijo con alivio, como si estuviera en una prisión.

-Está bien, Ángela, vamos ahora -dijo Booth saliendo de su embobamiento. Ángela se fue y Brennan se giró hacia él.

-Cuando salgamos de aquí, quiero ir a casa y meterme en la bañera, quizás un masaje me vendría bien -dijo pícara hacia Booth. Éste sonrió.

-No pienses que con esto olvidaré lo que decías -dijo serio ante su provocación. Brennan sonrió.

-Anda, vamos, que prefiero el masaje antes de las explicaciones -dijo tirando de él.

Booth la siguió, afuera estaban todos alrededor de la entrada, ambos pasaron en medio de todos y se fueron próximos a Cam, que estaba con dos toxicólogos en la entrada, uno era Claude, el más viejo de los dos; y el otro Liam, que parecía ser un ayudante de Claude. Hodgins y Ángela estaban en un lado mientras que Sully estaba del otro. Brennan no soltó la mano de Booth cuando se aproximaron a Cam.

-¿Me llamaste, Cam? -dijo al lado de Cam. Ésta le miró.

-Sí, Dra., pensé que le gustaría estar presente para saber qué provocó la explosión -dijo Cam seria y luego miró a Claude, que empezó a explicarse.

-Bueno, hemos drenado el aire y hemos encontrado acroleína, en gran cantidad pero en forma de gas, por lo que suponemos que había restos líquidos en los huesos, pero aunque hay gran cantidad de gas no es suficiente para provocar daño a los que están aquí presentes, así que se podrán marchar -dijo Claude mientras abrían las puertas. Todos empezaron a salir con excepción del equipo, Cam acompañó a Claude hasta su oficina para que éste le diera el informe detallado de sus conclusiones, pero antes de salir miró a Brennan y a Hodgins con un interrogante poco común en ella, como si supiera que algo no estaba del todo bien en ese informe toxicológico. Booth, que no se había percatado de nada más de las palabras "se podrán marchar", se acercó al oído de Brennan, que parecía estar perdida en sus pensamientos.

-¿Nos vamos? -le susurró. Brennan le miró seria y luego sonrió, no estaba muy segura de lo que había dicho el de toxicología, pero como Cam no hizo observaciones, sólo les miró raro, prefirió ignorar sus conclusiones en este instante, ya que estaba agotada y necesitaba el masaje de Booth. Hodgins se les aproximó con la misma duda que Brennan.

-Dra., ¿no le parece extraño que nos hayan mantenido aquí por un gas tan insignificante? -dijo dudoso. Ángela le miró enfadada y Booth también, si continuaban así, acabarían quedándose allí todo el fin de semana.

-Ay, mi amor, deja tus paranoias ya, mejor vamos a casa, que estoy agotada -dijo tirando de él sin dejar que Brennan respondiera. Hodgins no se opuso y se marchó con ella dejando atrás lo que estaba pensando. Brennan se quedó con una expresión pensativa y dudosa.

Este gas es normal en la sociedad, está en los gases que salen de los automóviles y en los cigarrillos. Es muy común, además creí que Murray había limpiado los huesos, ¿por qué había restos en los huesos si estaban limpios? Brennan pensaba para sí y su duda la hacía estar desatenta a lo que pasaba a su lado. Booth la enlazó por los hombros cuando notó que Sully, quien no se había ido, se les aproximaba.

-¿Se van? -preguntó sacando a Brennan de sus pensamientos, pero fue Booth quien respondió sin soltarse de Brennan.

-Sí, Huesos tiene que descansar -dijo andando con ella y pasando al lado de Sully-. Nos vemos el lunes -dijo dándole una palmada en el hombro a Sully y llevando a Brennan por los hombros. Salieron rápidamente de allí, Brennan estuvo en silencio un largo tiempo mientras Booth le conducía hasta el auto. Cuando estaban por entrar en este, ella le atrajo a él y le dio un tierno beso para disipar los pensamientos del gas de su cabeza, no quería pensar en nada más que en un relajado domingo como los que siempre tenía con él en las últimas semanas.

-¿A dónde vamos? -dijo mordiéndole los labios mostrando qué era lo que pretendía. Booth sonrió ante su empalagamiento.

-A tu departamento, ¿o te olvidas que te voy a hacer un masaje? -dijo dándole besos en la mejilla y oído para delirio de Brennan, que se activaba tan sólo con sentirle, pues llevaban cuatro días sin hacer el amor y sus hormonas no colaboraban para nada en mantenerla tranquila.

-Hum… Creo que será un domingo muy largo -dijo abrazándole y mordiendo la oreja de él para luego buscarle la boca. Booth la aprisionó en la puerta del coche y se quedaron un tiempo allí entre besos, hasta que decidieron que si no se iban rápido acabarían dentro del auto, y aun más, en el aparcamiento del Jeffersonian. Durante el recorrido a casa, Brennan miraba como distraída por la ventanilla, Booth le observaba inquieto pero tenía miedo de preguntarle algo y que ella quisiera volver al laboratorio. Brennan notó su inquietud a medida que le miraba a cada segundo.

-Booth, ya basta, mira a la carretera que acabaremos chocando contra algo -dijo con una leve sonrisa. Booth le miró serio y se volvió hacia el frente.

-Dime ¿qué piensas? -dijo sin mirarla.

-En el gas, ¿no te parece raro? -dijo perturbada. Booth le miró de reojo.

-¿Cómo voy a saber?, eres tú la científica, Huesos -dijo con una sonrisa en los labios. Brennan balanceó la cabeza riéndose de él.

-Déjalo -dijo con una sonrisa encantadora.

Booth paró el coche frente al departamento.

-Pues bien, déjamelo para el lunes, pues ahora lo que quiero es aprovechar y recuperar el tiempo perdido -dijo atrayéndola aun dentro del coche.

Brennan no se resistió al principio, pero dejó de besarlo y salió de la camioneta deprisa.

-Pues tendrá que correr, agente, el tiempo pasa muy rápido -dijo corriendo hacia el edificio. Booth saltó del coche y fue tras ella. Cuando la encontró estaba dentro del ascensor con una cara demasiado pícara mirándole mientras se mordía los labios. Se aproximó a ella conteniendo la sonrisa y como si la fuera a besar. Brennan cerró los ojos y se irguió para estar más a la altura de él pero Booth se volteó dejándola esperando su beso. Él lo hizo por diversión, presionó el botón del ascensor pero tan pronto la puerta se cerró sintió las manos de ella en su espalda buscando quitarle la camisa de dentro del pantalón, no pudo evitar sonreír cuando las manos de ella le tocaron el pecho y lo rasguñaron desde éste hasta su espalda, se giró quedando frente a los ojos tentadores de ella, se aproximó apretándola contra el espejo del ascensor y besándola para saborear aquella boca que tanto le viciaba. Brennan se colgó de su cuello y él la levantó cuando sintió que se abría la puerta, la llevó sin parar de besarla y sin dejarla bajarse de él, ya que ésta había enredado sus piernas alrededor del torso de él, le acorraló en la puerta mientras la abría, cosa que fue difícil con ella besándolo de forma tan pasional e intentando desvestirlo a toda costa.

-Tranquila, mi amor, tenemos todo el tiempo del mundo -dijo mientras se apartaba un poco de su boca pues ya casi no tenía aire. Brennan le cogió el rostro entre las manos.

-No, sólo tenemos hasta el lunes -dijo besándolo más fuerte que antes.

Booth abrió la puerta y entró cerrándola con el tras suyo. Brennan se soltó de él sin dejar de besarle, le quitó el saco de una sola vez, Booth hizo lo mismo con su chaleco, luego la fue llevando al sofá y recostándola despacio en este, le quitó la blusa mientras ella se deshacía de su cinturón para luego acomodarlo entre sus piernas y quitarle la camisa dejando el torso de Booth al descubierto tanto como el de ella. Booth le succionaba el cuello mientras ésta intentaba controlar sus hormonas para no gritar pidiendo que fuera más rápido. El sujetador luego voló por los aires para que esté empezara a acariciarle con dulzura e intensidad sus pechos que estaban más que deseosos de él, mientras ella le desabrochaba a duras penas el pantalón que se resistía en salir. Booth deslizó sus manos a lo más íntimo de ella, desabrochando su pantalón, pero cuando iba a empezar a quitarlo, el teléfono móvil de Brennan empezó a sonar descontrolado. Booth buscó su rostro notando que su boca soltaba gemidos suaves mientras le acariciaba.

-Ni te atrevas a contestarlo -dijo en su oído para después besarlo haciéndola arquearse por completo. Brennan abrió los ojos anhelantes y le cogió el rostro entre sus manos atrayéndolo hacia ella, le dio un beso más vivo que los demás. Ella no notaba el móvil sonar, sólo notaba en este instante el calor de sus cuerpos y la molestia de que él hubiera parado unos segundo de besarla para hablar. Las manos de ella se deslizaron por el pelo de éste cuando él emprendió nuevamente camino hacia sus senos, pero el celular volvió a sonar, no sólo el de Brennan sino también el de Booth. Ella abrió los ojos extrañada pero siguió ignorándolos, segundos después el teléfono de su casa empezó a sonar, y los teléfonos móviles siguieron. Booth levantó la vista hacia ella que miraba sin entender nada.

"Algo grave pasa" pensaron los dos a la vez.

-Espera -dijo con una voz agitada por el sofoco de los besos de él, cogió su bolso y extrajo el teléfono móvil. Booth se subió más a ella y empezó nuevamente con sus besos en el cuello.

Como era de esperarse, era Ángela, Brennan atendió un poco enfadada con su amiga.

-Ángela, ¿qué quieres? -preguntó con enojo. Ángela no fue con indirectas y dijo muy clara:

-Brennan, enciende la tele -dijo con una voz de pocos amigos también. Brennan suspiró al sentir los besos de Booth en su busto. Los demás teléfonos pararon de sonar.

-Ange, no tengo tele -dijo arqueándose por culpa de la mano incontrolable de Booth que buscaba adentrarse en su pantalón. Booth sonrió ampliamente no sólo por sentirla tan excitada sino también por decir que no tenía televisor.

Ángela respondió bruscamente:

-Brennan, no estoy para bromas, enciende la puta tele de una vez -dijo demostrando que algo muy malo pasaba. Brennan se extrañó que Ángela le hablara así, de forma que empujó a Booth despacio y tomó el control remoto del televisor.

-¿Qué pasa? -preguntó Booth sin entender nada. Brennan no le hizo caso.

-Está bien, Ángela, ¿qué pongo? -dijo fastidiada.

-Tan sólo préndela, está por todas partes -dijo Ángela con un tono más de lástima, pero no era para menos, las imágenes que pasaban en la tele, le dispararon el corazón a Brennan y alucinaron a Booth.

La periodista estaba frente al Jeffersonian y al lado de ella pasaban diversas imágenes de Brennan y Booth en escenas muy íntimas, no sólo de la noche pasada, sino también de días atrás cuando habían hecho el amor en la oficina de Brennan, pero por más que esto fuera preocupante el relato de la periodista lo hacía peor:

-El día de ayer, una explosión de formaldehido y acroleína mantuvo cerradas las puertas del instituto médico legal del Jeffersonian, tal explosión fue considerada esta mañana como un riesgo para la vida de los alumnos y personal de este centro. Según informes, la explosión tuvo comienzo debido a una negligencia hacia el protocolo efectuada por la famosa Antropóloga Forense Temperance Brennan, la misma que junto a su compañero, el Agente del FBI Seeley Booth, fue considerada la pareja de investigadores criminales del año por unos de los periódicos más prestigiosos de nuestra ciudad hace tan sólo unos meses, los cuales parecen haber llevado muy enserio su nuevo título ya que según testigos del propio instituto, la Dra. Temperance Brennan viene manteniendo una relación más que profesional con su actual compañero el agente Booth…

Cuanto más la periodista hablaba más imágenes de la intimidad de la pareja en el instituto iban apareciendo en la pantalla del televisor.

-Las informaciones que salen de dentro dicen que la antropóloga entró en el área donde el Dr. Jack Hodgins y el alumno Nigel Murray estaban revisando el ejemplar de los huesos de tres niños encontrados hace tan solo tres días en una fosa común en las afueras de D.C, cuando la doctora entró en el área sin ningún motivo aparente de que su presencia allí podría ser fundamental se produjo la explosión…

El corazón de Brennan daba vueltas en su pecho, aquellas palabras ponían en riesgo toda su carrera profesional y dejaban la relación de ella con Booth al total deleite de la crítica pública. Booth miró asustado a Brennan, no era sólo ella la que salía afectada por más que las mayores críticas iban a su nombre debido a ser un personaje público. Ángela aún estaba del otro lado de la línea esperando que Brennan le hablase, pero ésta no reaccionaba, sólo miraba perdida las imágenes y las palabras de aquella periodista.

-Testigos dicen que minutos antes, la Dra. Brennan y el agente estaban en el despacho de la doctora y cuando salieron iban con muchísima prisa, prisa que podría ser más relacionada a la categoría de una pareja excitada que de unos profesionales cualificados para cumplir su deber para con la sociedad…