CAPÍTULO 52


.

¿¡UN MOTEL!?

.

-Claro, eres mi nueva compañera, Tempe.

Sully parecía estarse exhibiendo ante Brennan mientras mostraba su mejor sonrisa. Brennan estaba aún confundida. "¿Mi nuevo compañero?", se preguntó a sí misma. "¿Cómo mi nuevo compañero?, ¿acaso Booth la iba a dejar ahora?". Mil preguntas pasaron por su mente en unos segundos de los cuales pareció estar en un sitio ajeno a aquel. Cuando volvió a ella intentó saber si su mente le estaba haciendo una broma y lo que había oído no podía ser verdad, así que le preguntó incrédula:

-¿Has dicho Compañera? -preguntó quitándose el teléfono del oído por unos segundo mientras razonaba la información. Sully la miró sonriendo.

-Sí, Tempe, he dicho que eres mi nueva compañera ¿o acaso no te ha informado Booth que soy tu nuevo compañero? -dijo con una sonrisa encantadora. Brennan salió de su extrañeza y se adentró en una desolación mientras le preguntaba a Booth la confirmación de esto.

-Booth, ¿es esto verdad? -preguntó sabiendo que éste con certeza había oído a Sully.

Booth suspiró.

-Sí, mi amor, es verdad -dijo apenado. Brennan abrió más los ojos avergonzada.

Todo lo que menos necesitaba era tener a Booth lejos de ella.

-¿Por qué no me lo has dicho, Booth? ¿Eh?

Brennan parecía enfadada, el nudo en su garganta se añadió a las náuseas que le hacían sonar enojada. Booth le iba a responder, cuando Sully se adelantó.

-Tenía miedo de enfrentarte, Tempe. ¿No es verdad, Booth? -preguntó en tono alto para que Booth lo oyera claramente.

Brennan lo miró enojada, de pronto la mezcla de sentimientos y las náuseas la dejaron indignada.

-¿Miedo, Booth? ¿Es eso? ¿No confías en mí? -preguntó con la voz dolida.

Booth se apresuró en contestarle.

-No, mi amor, no. Ni se te ocurra pensar eso, Brennan.

Brennan bajó la mirada, cuanto más triste quedaba más le venían las ganes de volver a vomitar. Sully la miraba ahora extrañado, podía jurar que nunca había visto aquella expresión de asco en la frente de Brennan, así que decidió quedarse quieto y esperar por si ella necesitaba algo.

-Entonces, ¿por qué no me lo habías dicho? -preguntó tapándose la boca después de hablar debido a las ganas que le vinieron. Sully se preocupó cuando la vio casi devolver, así que se aproximó mientas Booth trataba de responder.

-Te lo iba a decir, pero no me contestabas…

-Temperance, ¿estás bien? -dijo preocupado Sully interrumpiendo a Booth.

Brennan tenía los ojos llenos de lágrimas pero aguantó y le habló seria.

-No es problema tuyo, Sully. ¡Vete! -dijo arrogante frente a él ya que no quería que la viera así.

Booth, que había parado de hablar tan pronto oyó a Sully, preguntó al momento:

-¿Qué está pasando? ¿Qué tienes, Brennan? -preguntaba siendo ignorado por ella.

Sully suspiró y asintió levantando las manos en alto como diciendo "Tranquila", y paciente le dijo:

-Vale, te dejo, pero si necesitas algo llámame -dijo saliendo rápidamente de la oficina.

Brennan sujetó fuertemente el teléfono, respiró hondo y preguntó enseguida.

-Booth, ¿vas a empezar a explicarte o es que aun te da miedo? –dijo molesta con Booth más de lo que normalmente estaría, pero no domaba sus hormonas, mucho menos cuando tenía nauseas. Booth estaba confundido por el por qué Sully le había preguntado a ella si estaba bien.

-¿Estás bien? -preguntó ignorando su anterior tono. Brennan suspiró.

-Sí, ahora dime qué está pasando. ¿Por qué no viniste? -preguntó en tono lloroso. Booth suspiró, esta situación le estaba dejando de los nervios y no sabía qué hacer.

-Mi amor, lo que pasa es que Cullen me ha quitado del caso y te asignó a Sully prohibiendo que yo me aproxime al Jeffersonian, Mi amor, yo intenté decirle que me necesitabas pero no resultó y ahora…

Booth paró al pensar cómo le iba a decir que los habían separado hasta último aviso.

-¿Y ahora qué, Booth? -preguntó seria. Booth tomó aire.

-Y ahora ya no creo que volvamos a ser compañeros hasta que Sweets redacte un informe sobre nosotros y lo presente ante el director del FBI.

Brennan bajó la mirada triste. Todos sus temores sobre su relación con Booth en un día se hacían realidad.

-¿Cuánto tiempo? –susurró.

-No sé, los informes deben tardar, todo depende de Sweets y si nos aprueba o no, pero…

Booth suspiró, odiaba tener que decirle que los habían separado sólo por estar juntos, era como revelar los miedos que tenían antes de entregarse uno al otro.

-¿Pero?

-Pero… Mi amor, dentro de más o menos una semana nos vamos y de acuerdo con lo que me dijiste quieres ir conmigo como civil. Brennan, si lo dejas ahora el FBI ya no nos puede separar, podemos…

-Booth, ¿me estás proponiendo que deje el Jeffersonian ahora? -preguntó confusa y exaltada.

-Brennan… Nos vamos a ir y era lo que habías dicho, ¿recuerdas? Nos vamos juntos, sin muertos, sin…

-Booth, por favor… Booth, tú también me crees negligente -Brennan luchaba para contener las lágrimas y la voz llorosa.

"Malditas hormonas", pensaba, pues de pronto la furia se había convertido en melancolía.

-¿Yo?... Yo nunca he cometido un error, Booth… Siempre he… ¿Quieres que abandone? ¿Que deje por alto mi trabajo?, ¿mi…

Las lágrimas se resbalaban sobre su mejilla, el nudo en su garganta se hizo más inoportuno.

-Lo sé, mi amor. ¿Sí? Perdóname, sólo pensé… ¡Ah! -Booth gritó desesperado, sabía que lo que le había pedido a Brennan estaba mal, pero tenía que intentarlo-. La verdad es que no sé qué me pasó por la cabeza, ¿bueno? Perdóname -dijo dolorido, él también sufría con la situación y cada vez parecía peor. Brennan suspiró intentando relajarse, no quería segur aquella conversación así que decidió cortarla ahí.

-Booth, me tengo que ir, tengo que hacer unos análisis ahora, ¿sí? Nos vemos después -mintió, no quería decirle que estaba apartada de los huesos, pues si lo hacía temía que insistiera en que ésta dejase el caso y no podía hacerlo, tenía que terminar este caso, para que así la readmitiesen como antropóloga del Jeffersonian, no por el cargo, ya que pensaba irse con Booth, sino por su orgullo, que en este instante hablaba más alto.

-Brennan, son las ocho, deberías descansar. ¿Quieres que te vaya a buscar? -preguntó con un dulce tono intentando persuadirla, pero ella estaba demasiado confusa con todo lo que les estaba pasando.

-No, no es necesario, me… me quedaré un poco más y me voy, ¿sí?

-¿Estás segura?

-Sí, vete a casa tú y descansa.

Booth tomó aire fuertemente.

-Bueno, pero no tardes, ¿ok? -dijo sabiendo que ella no le iba a hacer caso.

-Sí, adiós.

-Te quiero, Brennan -dijo dulcemente.

Brennan sonrió y cortó al llamada sin decir nada más, por unos segundo se quedó quieta mirando la pantalla del celular de Ángela donde figuraba una imagen de la misma y Hodgins, suspiró pero este suspiro vino acompañado de más dolores, así que se levantó corriendo poniendo el móvil sobre su escritorio y dirigiéndose al baño. Las malditas náuseas no paraba y nunca le habían venido tan fuertes, eran tantas que perdió la noción del tiempo cuando estuvo frente al retrete. Cuando se levantó su cabeza giraba atolondrada. Se dirigió al lavabo donde se mojó el rostro y la nuca dándose un pequeño masaje para relajar el dolor de tanto tiempo al estar reclinada hacia delante, el espejo mostraba una Brennan desconocida antes sus ojos, bajó la mirada pues al mirarse a sí misma sólo pensaba en lo que Booth le había intentado decir. "Abandonar", ¿Cómo Booth me puede pedir esto? Sus ojos dejaron bajar las lágrimas desesperadas que se adelantaban sin saber por qué. "¿Por qué?". Pensó. "¿Por qué diablos estoy llorando?". Se gritó a sí misma con desespero. De pronto dos mundos dentro de sí se confrontaban sin escrúpulos: "¿Qué haces? ¿Piensas llorar todo el tiempo?". Las preguntas le dolían. "¡No! Pero…" "Pero no hay peros, ¡Temperance! ¡Reacciona! o ¿qué piensas? ¿Piensas esperar a que Booth te salve? ¿Es eso?" "No, sé que él no lo hará, estamos separados, son las normas". "¿Normas? ¿Desde cuándo hay normas entre nosotros?, ¡muévete! ¡Busca! ¡Haz algo!".

La racionalidad de Brennan intentaba rebatir sola el dolor que las hormonas alteraban. "No sé qué hacer, necesito a Booth" "¿Por qué?" "¡Porque sí!" "No, nunca lo necesitaste, ¿recuerdas? No es porque estés embarazada tienes que estar débil, ¡vamos Temperance! Booth te quiere lejos de tu trabajo, ¿recuerdas cómo luchaste para estar donde estás? ¿Y ahora te rindes? ¿Dejarás que ese asesino que mató esos niños lo haga otra vez?" "No, no, no" dijo dando pequeños golpes en el lavamanos, luego se miró el rostro, en unos segundos fue como si todos sus sentimientos se apaciguaran y desaparecieran, la mirada fría, determinada y científica aparecieron en sus facciones. Se secó el rostro y se repitió a sí misma: "Lo voy a encontrar, lo voy a encontrar". Dicho esto se marchó hacia su oficina, ni al menos había percibido que el laboratorio estaba vacío, sólo estaban unas chicas que debían limpiar la entrada.

En su oficina buscó todo lo que tenía y lo volvió a revisar meticulosamente, tenía que saber "¿qué se le había pasado? ¿Qué faltaba? ¿Qué era lo que provocó la explosión?" Mil y un preguntas sin respuestas eminentes, pero que sin lugar a duda las tenían. El tiempo pasó, las hojas cada vez más se atestaban de anotaciones y grabados con impacientes conclusiones, pero finalmente algo le llamó la atención, algo que había pasado por alto o que ni al menos había relevado su importancia. "Hodgins", pensó al momento, así que se levantó corriendo y salió de su oficina a buscar a Hodgins, pero para su sorpresa no había nadie. Miró el reloj, eran las cinco y veintisiete, había pasado toda la noche despierta y no había ni al menos visto cuando se habían ido todos. Suspiró, lo que había encontrado tenía que hablarlo con Hodgins, miró el reloj nuevamente, cinco y veintinueve. Hodgins llegaba a las siete, así que decidió volver a su oficina, se sentó en el sofá y empezó a reunir las hojas que había dejado esparcidas en la mesa, cuando ya había recogido todo volvió a mirar el reloj, cinco y cuarenta, aún tenía que esperar. Suspiró y se acostó en el sofá, su columna dolía por tanto tiempo reclinada sobre hojas y hojas, se quedó quieta pero de pronto su barriga empezó a gruñir, tenía hambre, había devuelto todo y ahora tenía hambre. Se levantó y fue hasta la oficina de Cam, sabía que ella tenía una cafetera allí y siempre estaba encendida así que fue a hacerse un café, lo hizo muy claro ya que la cafeína en exceso le excitaría las hormonas y lo que menos quería era estar eléctrica todo el día. Volvió a su oficina con el café y junto con las barritas que había traído se sentó nuevamente en el sofá disponiéndose a comer muy despacio para que no volviese a devolver nada, cuando ya había terminado miró el reloj, eran la seis y cuarto. Suspiró y se acostó nuevamente en el sofá, tenía que descansar un poco, cuando llegase Hodgins ella ya se levantaría, cerró los ojos intentando relajase un poco y se quedó así hasta que oyó pasos en dirección a su oficina, el silencio del laboratorio a esas horas le hicieron reconocer al instante aquellos tacones.

-¿Dra. Brennan? -llamó Cam dudosa al entrar en la oficina. Brennan abrió los ojos de inmediato.

-Estoy aquí, Cam -dijo incorporándose. Cam se giró hacia ella y se aproximó.

-¿Estaba dormida? -preguntó apuntando al sofá. Brennan miró el sofá y luego a ella.

-¡Oh! No, sólo esperaba -dijo frotándose los ojos en un gesto de cansancio.

-Me ha dicho el guardia que la había visto -dijo haciendo gesto.

-Pues, me quedé toda la noche así que es muy probable que me haya visto -dijo llanamente, Cam suspiró y se sentó al lado de ella.

-Dra. Brennan, no debería haber pasado la noche aquí, tiene que descansar, su embarazo aún es muy prematuro y no es bueno que esté trabajando tanto -dijo en tono de enojo pero de pena también. Brennan llevó sus manos al vientre y sonrió.

-No te preocupes, Cam, ya los he alimentado y ahora parece que duermen ya que no hay señal de náuseas.

La respuesta de Brennan hizo a Cam sonreír.

-Sí, Doctora, pero aun así necesita cuidarse… -dijo amigablemente. Brennan sólo asintió mientras cogía las hojas que había ordenad-. ¿Ha encontrado algo significativo? -preguntó curiosa. Brennan le tendió una hoja.

-¿Recuerda cómo estaba el primer cuerpo? -preguntó levantándose.

-Sí, era el que más carne tenía. ¿Por qué?

Brennan se aproximó a su ordenador y puso la foto del mismo cuerpo.

-¿Cómo estaban los pulmones?

-Dañados, pero Hodgins no sabe aún la causa. ¿Por qué?

Brennan pensó un poco.

-¿Y la sangre? ¿Había demasiada hemoglobina? -preguntó mostrándole fotos del pulmón de la víctima. Cam se aproximó.

-¿Cree que la víctima estuvo expuesto a algún toxico? -preguntó seria.

-Sé que la anormalidad de la hemoglobina puede ser hereditario, pero esto no llevaría a la muerte a nuestra víctima, aun no tengo nada de los otros dos cuerpos pero… -paró y cambió la foto de la pantalla.

-¿Pero…? –preguntó Cam incentivándola a seguir.

-Todas las marcas de los huesos son pos mortem y la explosión según toxicología tenía residuos de acroleína que como sabes es un gas muy común, pero los residuos que Hodgins encontró en las uñas de la víctima número 1 no pertenecen a este compuesto, sin embargo he buscado tóxicos que provoquen trastorno anormal de hemoglobina y me he centrado en los disolventes ya que la exposición a este provoca más casos de anormalidades en las hemoglobinas y…

Se detuvo para comprobar que Cam la seguía ya que parecía perdida pero esta estaba muy atenta.

-¿Y? -preguntó para que continuara. Brennan asintió cambiando de imagen.

-Y mi resultado fue la trementina -dijo y esperó que Cam digiera algo.

-No comprendo a dónde quiere llegar, Dra. -respondió esperando que ella le explicara.

Brennan cambió la imagen.

-La esencia de trementina, como normalmente la llaman, es un disolvente muy común obtenido de la destilación con vapor de las resinas oleosas que son extraídas por resinación de diversas especies de coníferas, éstas a su vez también son comunes en la fabricación de compuestos aromáticos sintéticos y algunos desinfectantes, como también la fabricación de pintura.

-Sí, Ángela me comentó algo una vez -dijo Cam poniéndose al corriente. Brennan asintió.

-Pues el compuesto de este disolvente tiene como consecuencia provocar la muerte por metahemoglobinemia pero para esto la víctima tuvo que estar expuesta a esto mucho tiempo.

-Así que cree que murió de intoxicación por trementina -inquirió Cam.

Brennan le miró seria.

-No, pero creo que Hodgins puede confirmar si la victima estuvo expuesta a este y a otros tóxicos de los cuales hay que saber si los otros dos cadáveres también estuvieron expuestos a ellos, si esto es así podemos llegar a concluir que algunos de estos compuestos podrían haber dañado los huesos del segundo cuerpo…

-Y provocado la explosión… -Cam le terminó la frase y Brennan se limitó a asentir-. Muy buen trabajo, Doctora. Cuando llegue Hodgins hágaselo saber y después váyase a casa a descansar. Si encontramos algo le avisamos -dijo saliendo para que Brennan no le pudiera replicar.

Brennan suspiró enfadada. "A casa, no, no me voy" miró su vientre. "No estamos cansados, ¿no?". Preguntó y luego sonrió. No tardo mucho para que Hodgins llegara, Brennan fue con él y le explico todo lo que le había dicho a Cam con más detalles que a ella, claro, luego estuvo con él esperando a ver sus resultados pero su mirada importuna le dejaban desconcertado, así que tuvo que marcharse. Salió de la oficina de él y se fue a la de Ángela, al entrar, la artista tenía el boceto de la cara de una las víctimas en la pantalla, se aproximó despacio mirando el intrigante rostro.

-¿Es el primer niño? -preguntó mirando el boceto en la pantalla y poniéndose al lado de Ángela, ésta le miró de reojo.

-Sí, estoy esperando a que el ordenador encuentre algo en la base de datos de personas desaparecidas -dijo girándose para mirarla.

Brennan se quedó quieta mirando la pantalla y Ángela le observó de arriba abajo.

-¿Has pasado la noche aquí? -preguntó ya que conocía muy bien a Brennan y además no se veía muy descansada.

-Sí, he estado revisando mis anotaciones -dijo tranquila sin mirarla, de pronto apareció una foto en la pantalla-. Este parece tener los marcadores más aproximados a los de la víctima -dijo apuntando a la pantalla. Ángela se giró.

-Sí -dijo analizando la pantalla, luego otra foto también apareció, eran casi idénticos los niños-... Y este también –dijo con el ceño fruncido analizando las dos fotos.

-¿Quiénes son? -preguntó intrigada. Ángela puso las dos fotos una al lado de la otra, y buscó los datos correspondientes.

-El primero se llama Adam Morgan, de once años, desapareció hace 6 meses y el segundo se llama Patrick Julians, de once años, desapareció hace 5 meses –confirmó.

-Imprime dos hojas, llamaré a Sully para que venga -dijo saliendo pero Ángela le paró.

-Espera. ¿Sully? -preguntó extrañada.

-Sí, nos han separado a Booth y a mí -dijo seria. Ángela encogió los hombros.

-¡Oh! Cariño, lo siento -dijo apenada.

Brennan seguía seria.

-No te preocupes, Ángela, resolveremos este caso y todo volverá a ser normal -dijo con poco optimismo.

-Sí. ¿Quieres ir a comer algo? -preguntó por piedad a Brennan, que parecía fatigada.

Brennan abrió la boca para decir que no, pero Ángela le explicó.

-En cuanto no viene Sully, así puede que encontremos algún candidato más -dijo sonriendo con su mejor sonrisa de ánimo.

-Ángela, no hables como si fuesen candidatos a un show -dijo reprendiéndola.

-Está bien, cariño, pero ¿vienes? -preguntó aun sonriendo. Brennan pensó un poco, quería rehusarse pero su estómago hablo más alto, parecía que estos bebés heredarían todo lo que tiene Booth de hambre, pues no habían ni pasado dos horas desde que había comido algo y ya tenía hambre.

-Bueno, pero sólo porque Sully aún no llega.

Ángela sonrió y fue por sus cosas mientras Brennan iba por las suya para después marcharse. Cam las vio salir y se relajó pensando que Ángela convencería a Brennan para que descansara. Pasaron case cuarenta minutos hasta que volvieron, Brennan fue derecho a su oficina, cuando entró en esta Sully ya estaba allí sentado esperándola, cuando la vio entrar se levantó.

-Buenos días -dijo caluroso con ella. Brennan, que no había notado su presencia aún, se giró hacia él.

-¡Oh! Buenos días, Sully -dijo más relajada. Sully se aproximó al escritorio donde ella acababa de sentarse.

-¿Qué hemos encontrado? -preguntó serio. Brennan le tendió una foto.

-Este es el boceto de la primer víctima, y estos son Adam Morgan, de 11 años, desapareció hace 6 meses, y Patrick Julians, de 11 años, desapareció hace 5 meses -dijo tendiéndole los informes de los niños.

-Aquí dice que Adam vive en Middelburg en las afueras de la ciudad y que desapareció cuando vino de excursión al zoológico -dijo leyendo los papeles que ésta le daba.

-Sí, pero Patrick vivía con su madre en un departamento del otro lado de la ciudad en Seabrook muy lejos de donde encontramos el cadáver -dijo mostrándole la información en las hojas.

-Pues vamos –dijo animándola a que se levantara. Brennan le miró seria.

-No, tú vas por Adam, yo visitaré a la madre de Patrick -dijo levantándose. Sully le miró y negó.

-No, no, vendrás conmigo, no permitiré que te pase algo y Booth me mate -dijo en broma. Brennan le miró y abrió los ojos preocupada.

-Sabes que Booth no lo haría, ¿no? -dijo un tanto confusa. Sully sonrió.

-Sí, Tempe, era sólo una broma, pero ahora va en serio. Vienes conmigo, ¿entendido? -dijo serio. Brennan le miró desafiante, pero al fin quería acabar el caso cuanto antes e ir con Sully era su obligación, suspiró y asintió.

-Bueno. ¿Me das sólo un minuto para que llame a Booth? -preguntó levantándose y yendo hacia el sofá donde había dejado su teléfono antes. Sully asintió de mala gana y se dirigió a la puerta.

-Te espero a fuera -dijo saliendo.

Brennan le asintió mientras encendía su teléfono, en la pantalla mil y una llamadas de periodistas conocidos y desconocidos, entre estos habían llamadas de Booth del día anterior y de esta mañana, así que retornó la llamada pero para su desgracia él no contestó. Lo llamó tres veces y nada, le mandó un mensaje para que le llamara y salió a buscar a Sully.

-Vamos -dijo seria y preocupada, no sabía qué pasaba, el por qué Booth no le había contestado.

-¿Ya? -dijo dudoso. Brennan le miró.

-Sí -dijo seria y empezó a caminar fuera de allí. Sully sólo sonrió y la siguió.

Siguieron en silencio hasta fuera del Jeffersonian, cuando se iban aproximando a un Ford Crown Brennan se detuvo y le miró con una sonrisa burlona.

-¿Dónde tienes la SUV? -preguntó intentando no reírse. Sully le miró derrotado.

-Aun no me la han dado y aparte de eso, es un ¡Ford Crown! -dijo vanagloriándose. Brennan rió.

-Más parece una reliquia.

-No tiene gracia. Vamos, entra -dijo enfadado por sus burlas.

Brennan entró en el coche intentando parar de reír y cuando lo consiguió se quedó quieta mirando por la ventanilla. Sully tampoco dijo nada. El camino hacia Seabrook fue más que silencioso, buscaron la dirección y hablaron con la madre pero ésta no dijo nada que no estuviera en su informe cuando denunció la desaparición de su hijo. Brennan no dijo nada, sólo observó a Sully haciendo sus preguntas. Cuando volvieron al auto antes de él partir de allí, ella rompió su silencio.

-Hay que ir a la casa de Adam -dijo seria removiendo una carpeta donde buscaba la dirección del segundo cuerpo. Sully le miró extrañado.

-Hemos encontrado ya a la víctima, es Patrick -le inquirió. Brennan le miró.

-No, la víctima coincide, no cabe duda. Pero cuando buscamos, Adam y Patrick se mostraban idénticos de alguna forma, así que hay que comprobar a ambos -dijo seria. Sully suspiró.

-¿Te das cuenta que tenemos que cruzar toda la ciudad? -dijo como si fuera idea descabellada.

-Sí, por este motivo quería separarnos pero no quisiste, así que vamos que se hace tarde -dijo seria girándose hacia delante. Sully parecía estar enojado, pero luego suspiró y puso el carro en marcha. De vez en cuando, Brennan miraba su celular y ninguna llamada había de Booth.

Había conducido más de una hora y media cuando Sully empezó a parar el coche

-Aún no hemos llegado, Sully -dijo ella extrañada al sentir que él se detenía. Sully buscó un sitio para aparcar el automóvil cerca de un bar.

-No, pero ya estoy casado de conducir -dijo sin mirarla. Brennan se acomodó en el asiento.

-Si quieres yo puedo conducir, Booth nunca me deja pero soy muy buena conductora -se ofreció ella. Sully le miró sonriendo.

-No es necesario, sólo comeremos un poco y seguimos, ¿sí? -dijo saliendo del auto.

Brennan asintió y salió, miró el sitio donde Sully había parado, no era nada más que un bar de carretera de los típicos en las afueras de la ciudad. Sully se encaminó hacia el bar seguido por ella. Al entrar, el olor a tabaco era fuerte y el aire poco agradable, Sully parecía un típico polo de ciudad. Paró, miró de un lado a otro y le dijo en susurro:

-Quédate detrás de mí -dijo serio. Brennan no entendió al principio, pero después puedo comprender, los hombres de aquel sitio no parecían ser muy agradables. Ella le siguió hasta la barra donde ambos pidieron comida para llevar, a Sully no le agradaba el local y el olor de los cigarrillos le revolvían el estómago a Brennan, que le comentó que preferiría comer en el coche, éste no hizo objeción.

Ambos estaban sentados dentro del coche, Sully tenía su puerta abierta y estaba sentado de espaldas a ella mirando a la carretera mientras que ésta estaba sentada en su sitio con la comida en sus piernas, comían en silencio hasta que Ángela le llamó:

-Dra. Temperance Brennan -ya no respondía a su teléfono sin decir su nombre por completo.

-Cariño, ¿dónde estás? -preguntó Ángela con la voz tranquila.

Brennan tomó un trago de su bebida y respondió:

-Estoy con Sully, vamos a ver a la madre de Adam. ¿Algo nuevo?

-Ah, sí, Hodgins ha acabado de identificar los tipos de líquido que tenía la víctima número uno. Era disolvente, como dijiste.

En ese momento, Sully se levantó de su sitio y se dirigió a una papelera de basura. Brennan le seguía con la mirada mientras hablaba.

-¿Qué tipo? -dijo sacando la vista de la dirección de Sully.

-Trementina, la misma que dijiste, y otras que aún están en análisis, pero Cam ha mandado decirte que han encontrado una fractura que pudo haber sido hecha en la víctima número tres antes de que ésta estuviera muerta -dijo Ángela, que por lo que se oía estaba en un sitio ajeno al laboratorio. Brennan puso cara de extrañada.

-¿En el bebé? -preguntó sin creérselo. En ese instante Sully volvió a entrar en el coche y esperó que Brennan terminara de hablar.

-Sí, ella está confirmando si la fractura le pudo causar la muerte.

-Bueno, Angi, cuando lo tengas llámame -dijo esto y se despidió colgando el teléfono. Por unos segundos centró su pensamiento en algo más allá de lo que veía, pero pronto despertó por la voz de Sully.

-¿Han encontrado algo? -preguntó sacándola de sus pensamientos. Brennan le miró.

-Fracturas pos mortem en el bebé. Cam está revisando los huesos para confirmar -dijo tirando sus restos de comida en una bolsa y saliendo del coche para arrojarlos en la basura. Cuando volvió el coche ya estaba encendido, entró y se acomodó. Sully, que la acompañó con la mirada, esperó a que estuviera cómoda para preguntarle:

-¿Quieres volver al Jeffersonian? -dijo ya emprendiendo marcha hacia la carretera. Brennan se giró hacia él.

-No, vayamos a casa de Adam así ya sabremos si Patrick es nuestra víctima -dicho esto, Sully volvió a acelerar y siguió camino.

Nuevamente, pocas palabras fueran intercambiadas. Más de dos horas de carretera y llegaron al pequeño pueblo. Una vez allí, buscaron la casa de la madre del niño pero para su desgracia ésta no estaba, hablaron con la vecina que los informó que la madre sólo volvía a las seis de la tarde. Sully quería volver a casa, pero Brennan insistió en quedarse. Eran las cuatro y podrían esperar. Sully muy a su pesar cedió. Esperaron en un pequeño bar cerca de la casa del niño. Cuando eran las seis y cuarto la madre volvió, Brennan le interrogó con Sully, esta vez participó del interrogatorio con extremo cuidado. Si Booth estuviera allí sabría que algo le inquietaba, pero las preguntas de Sully siempre huían del pretexto de ella. Cuando salieron, Brennan siguió en silencio hasta el auto, cuando ya estaba en este y Sully emprendió nuevamente camino, ella miró inquieta su teléfono. Nada, ninguna llamada de Booth, ya no sabía si estar nerviosa o decepcionada de él. Guardó el móvil sin llamarlo y percibió la mirada de Sully sobre ella, pero la ignoró girándose a la ventanilla. No sabía cómo, pero tiempo después sintió cómo el coche se detenía, percibió que había dormido así que miró el reloj, eran la 9:45 pm. Giró la vista hacia la ventanilla, el paisaje no era nada parecido con el que debería haber.

-¿Qué pasa? ¿Dónde estamos? -preguntó asustada. Sully parqueó cerca de un letrero grande y brillante.

-Algo le pasa al coche y Salí de la carretera principal, es más seguro parar dentro de un pueblo a estas horas de la noche -dijo saliendo del automóvil. Brennan le siguió con la mirada pero luego desvío y miró al contorno, no sabía dónde estaban pero pudo ver que era una pueblo pequeño, miró el letrero que tenía luces de neón. "¿Un motel?".

.


¿Un motel? Sí, claro, Sully, de repente el auto se daña en pleno motel...

Me exaspera que otra vez pase lo mismo, Booth alejado de ella y ella con Sully :( ESto no va para nada bueno.

Lamento no haber actualizado antes, pero la distracción, el colegio, las tareas, mi otro fic...

Muchas cosas, pero no tengo excusa.

Bye! No olviden dejar su review. GRacias por leer y comentar!