Capitulo 13: Provocando una ventisca.

Toushirou y Rangiku se encontraron a Kenpachi con una cara de aburrido en un mar de gente muerta o derrotada. Yachiru observaba todos los dibujos en las paredes con una gran sonrisa y ojos brillosos.

—Veo que terminaste pronto también, capitán Zaraki. — Murmura Toushirou caminando hacia ellos.

—Hay varios buenos, pero nadie fue suficiente… ojala me hubiese enfrentado a un arcángel.

—¡Este se parece al pelón! — Exclama Yachiru señalando el grabado de una bola de cristal que curiosamente tiene más o menos la misma forma de la cabeza de Ikkaku.

—¡Ya debemos irnos Yachiru-taichou que debemos seguir adelante y ayudar a Orihime! — Dijo Rangiku con una sonrisa traviesa y sacando una foto al dibujo. De seguro se lo mostrara a Ikkaku luego de que todo acabe.

—Espero que esos arcángeles sean más fuertes o habré perdido mi tiempo. — Se queja el capitán del parche.

Cinco minutos después se encontraron a Renji y a Rukia yendo a la misma dirección que ellos usando el reiatsu de Ichigo como guía.

De la nada el reiatsu del Shinigami desaparece y los alarmó. No pueden sentir al rival pero debe ser muy fuerte como para dejar gravemente herido al pelinaranja. Esa fue la opinión de Rukia y Kenpachi se emociona. Tal vez no sea tan aburrido.

Aumentan la velocidad para llegar más rápido con la esperanza de ayudar a su amigo.


Al otro lado de la puerta fue todo tan brilloso que Ishida se vio obligado a permanecer con los ojos cerrados por mucho tiempo del que le gustaría admitir. La luz cesa tan rápido que le costó segundos darse cuenta y al abrirlos de nuevo se encuentra a Ichigo inconsciente y a Xia sentado en pleno aire con la cara expresando estar aburrido.

—¡¿Kurosaki?! — Esta sorprendido. Si el Shinigami terminó en ese estado significa que el oponente es fuerte. No duda en sacar su arco.

—¿Hm? — Desinteresado Xia sale de su postura para observarlo. — Tú debes ser el Quincy.

—Ishida Uryuu. — Se presenta serio y manteniendo la flecha resplandeciente alzada.

—Me gusta tu tarjeta de presentación. — Refiriéndose a la forma en cómo le apuntaban en la cabeza. — Y parece que a Lian también… has marcado puntos con ella Don Juan.

—Tengo mis momentos.

Xia sonríe sarcástico.

—Es de mala educación señalar a las personas.

—También lo es agredir… y aquí estamos, ganando años en prisión.

El arcángel no puede evitar reírse y con ayuda del viento se pone de pie sin la necesidad de mover un músculo.

—Ahora entiendo cómo Lian te dejo pasar y traerte aquí. — Lleva sus manos a los bolsillos de sus jeans. — No es mi culpa que tu amigo sea un idiota e impaciente.

—Estoy de acuerdo contigo, Kurosaki es un retrasado sin cerebro porque no es capaz de detenerse a pensar por un segundo. Todo lo tiene que solucionar a golpes como si de un animal se tratase.

—Y aun así estas metido aquí con él en este embrollo… ¿Cómo dos personas diferentes pueden ser amigos?

—Te equivocas en dos cosas. Primero es que yo no soy amigos de Kurosaki ni de ningún Shinigami… y lo segundo es que no estoy aquí por él, sino por Inoue-san.

—Oh… —Xia vuelve a sonreír. — Orgullo Quincy, ¿Eh?

Ishida responde atacándolo con su flecha. Xia no se mueve ningún centímetro, pero aun así el ataque fue desviado y se estrella en la pared. El arcángel se divertía de la reacción del Quincy. Pero Ishida se recompuso al instante.

—Debo suponer que tu elemento es el viento.

—Una buena deducción en corto tiempo. Definitivamente eres más listo y atento que Kurosaki… y paciente debo añadir.

—No importa cuantas verdades digas, no te dejare matar a Kurosaki.

E Ichigo despierta. Para él todo fue confuso pero al segundo siguiente lo recuerda y se coloca de rodilla sobresaltado de no tener heridas en su cuerpo si Xia lo dejo hecho mierda.

—Me declaro culpable. — Xia lo devuelve a la realidad. Sonreía despreocupado como de costumbre. Fue un placer ayudar. — ¿La siesta te ayudó a pensar mejor?

Ichigo frunce el ceño confundido. ¿Por qué Xia lo dejaría puré para después salvarle la vida? Se supone que son enemigos y dejo bien claro, una y otra vez, que sacaría a Orihime sin importarle que la Tierra se muera o no. Trata de buscar mentiras en sus ojos o el verdadero significado de sus acciones, pero no ha pillado nada oscuro.

Se da por fin cuenta de la presencia de Ishida.

—¡Ishida! ¿Lograste derrotar a esa arcángel mujer? — Una vez más hace gala de su habilidad de no recordar nombres.

—Te oyes sorprendido. — Se sube los lentes mosqueado. — Que poca esperanza me tienes. Mejor preocúpate en avanzar.

En un segundo Ichigo cambia su expresión de ingenuo a hombre serio.

—Tienes razón, debo acabar con él.

—¡Espera un momento Kurosaki! — Molesto como cada momento que el Shinigami Sustituto no usa la cabeza, lo toma del hombro para detenerlo. — Por una vez en tu vida, ¿Puedes usar la cabeza para algo más que idear cómo ser el mejor delincuente de Karakura?

—¡No soy un delincuente! — Le reprocha por milésima vez. Jamás entiende por qué el Quincy lo ve de esa manera. — No hay tiempo para esas cosas, cuando se te ocurra un plan avísame.

—¡Por eso te digo que pares! — Más cabreado.

—Deberías escucharlo. — Ambos adolescentes dirigen su atención a Xia. No estaba para nada ofendido de haber sido ignorado por un momento. — Porque tu método primitivo no funciona conmigo. Sólo volverás a ser una masa en el suelo y no seré tu doctor por segunda vez.

—¿Por qué lo hiciste en primer lugar?

—Tenía la esperanza que pudieras pensar mejor luego de tomarte a una siesta… ¿Lo conseguiste?

—La única lección que me importa es que debo derrotarte para salir de este cuarto y llegar donde Inoue. — Ignorando la queja de Ishida, ataca al arcángel.

Pero nunca llegó, desapareció antes siquiera de acercarse a Xia e Ichigo terminó con varios cortes que cae de rodillas.

—¡Kurosaki!

—¡No te atrevas a intervenir Ishida!

—¡Entiende que de esa manera no vas a ganar! — Ishida observa a un relajado Xia con enojo y preocupación en la mirada. — ¡El mundo entero es su arma!

—¡¿Se te ocurre algo mejor?!

—¡Usar el cerebro sería un buen comienzo!

A Xia le parece muy divertido la actitud infantil de los dos y se pregunta si es una reacción natural entre un Quincy y Shinigami. Luego suelta un suspiro que delata lo agotador y aburrido que esta.

—Es una lástima. — Murmura. — Con esa negatividad no pienso acercarlo a Orihime-sama.


Shintarow no se ha movido del templo central desde que llegó para no dejar sola a Shui a pesar que ella no puede sentir la diferencia por seguir luchando entre dos mundos.

Permanecía sentada en su silla color rojo con los ojos clavados en el reloj con la esperanza que avance más rápido para que la boda se lleve a cabo y Orihime-sama salve la vida del arcángel del agua.

De pronto es sacudido nuevamente por otra combinación negativa de reiatsu entre Xia y Kurosaki. Al parecer el pelinaranja despertó para volver a ser pulverizado. ¿Acaso es masoquista?

—Xia debería dejar de jugar con Kurosaki y sacarlo de nuestro hogar. — Se queja molesto y frustrado al mismo tiempo. — Está claro que el Shinigami no va a confesar lo que quiere… no se que vio Orihime-sama en él.

—Shintarow-sama. — El arcángel contempla una criada que vestía de accesorio un antifaz en el rostro. — Todos los preparativos para la boda están listos y pronto amanecerá.

—Gracias. — Lamentablemente no conoce su nombre porque los mismos criados que llevan los antifaces no se creen dignos a que sus nombres salgan de los labios de sus señores. — Por favor, despierten a Dewei-sama y Orihime-sama para prepárenlos.

La criada asiente y Shintarow espera que se vaya tan silenciosa como llegó, pero no fue así y comprende que quiere decirle algo más y espera su aprobación para hablar por lo que se lo concede.

—Tenemos curiosidad del destino de los invasores… son amigos de Orihime-sama después de todo.

—No hay necesidad de preocuparse por ellos, no van a interrumpir la boda y pronto se irán.

La criada entonces si se desvanece para cumplir la orden. Es extraño que haya acudido a él sobre la boda si Xia es el líder después de Dewei y Orihime, pero como está ocupado jugando a las luchas con Kurosaki Ichigo, debía entonces acudir a Shintarow, el cuarto al mando.

Apenas queda solo de nuevo se levanta para contemplar una vez más a Shui dentro de su urna, más blanca, más débil y con los labios más azules.

—Aguanta un poco más Shui. — Le ruega con los ojos llenos de súplica. — Pronto todo acabará y Orihime-sama podrá salvarte… así que no tires por la borda el sacrificio de En.


Llegaron a su destino y se encontraron a Yoruichi y Sado de pie frente a una gran puerta de oro sólido con el grabado de un loro blanco que Rukia logra recordar el caso del alma de un niño que quedó atrapado en el loro que casi mata a su amigo mexicano de dos metros.

Nadie lo sabe pero al otro lado se encuentra el aposento de Xia, aunque pueden sospechar que uno de los arcángeles está ahí dentro con Ichigo por los fuertes reiatsu que liberan al combatir.

—¿Por qué no rompen la maldita puerta? — Se queja Kenpachi.

—No podemos. — Dijo Sado.

—La puerta está protegido por un escudo que ni siquiera yo puedo romper. — Admite Yoruichi molesta consigo misma y celosa con la puerta por no dejarla entrar.

—¡¿Qué?! — Renji se sorprende. Si alguien poderosa como Yoruichi no puede conseguirlo, ¿Entonces quién? — ¡¿Qué hacemos entonces?!

—Taichou, ¿Tiene una idea? — Pregunta Rangiku esperanzada que la inteligencia de su capitán los saquen de está.

—No tenemos más opción que esperar a que Kurosaki Ichigo acabe con la pelea… o muera.

Eso fue un golpe de preocupación para Rukia y contempla la puerta.

—Ichigo.


—Perdí la paciencia.

Es lo último que dice Xia antes de dejar a Ichigo en el suelo y de nuevo moribundo con solo mover un dedo. La expresión del arcángel cambió, ya no se muestra relajado ni sarcástico, ahora está molesto y sus ojos asechaban como una serpiente con su veneno.

—Definitivamente he perdido mis esperanzas contigo. — Se queja suspirando. — Y contigo también Quincy. — No se mueve, pero sabe que Ishida está por detrás en un segundo y le lanzó la flecha.

A Xia le bastó otro movimiento de su dedo para que el viento desvanezca la flecha y atacar a Ishida tan agresivo como filo de una espada. El Quincy cae igual de herido y derrotado que su compañero pelinaranja.

—Lian fue demasiado amable contigo Quincy… por un momento llegue a creer que tú te darías cuenta de la verdad.

Oye un quejido y capta como Ichigo se pone de pie. Le valora su tenacidad a no darse por vencido, pero es una pérdida de tiempo si no sabe usarlo correctamente. A pesar de todo el dolor, el pelinaranja se niega a usar a Zangetsu como bastón a pesar del fuerte reclamo en las rodillas… un testarudo de primera.

—Acabemos con esto de una vez que tengo una boda que asistir. — Estira su brazo derecho y Yun de nuevo se hace presente detrás de él. — Por los poderes de los espíritus del viento, escuchen mi ruego y lancen sus sanadoras caricias para ser uno.

Los ojos de Yun brillan antes de sufrir una metamorfosis, convirtiéndose en un huracán que tiene a Xia de prisionero. De la nada se expande, lanzando a los espectadores bruscamente al suelo luego de hacerlos volar metros. El arcángel del viento se hace presente entonces con otra forma: le salieron alas blancas en la espalda tan grandes como la estatura de su guardián (seis metros), su cabello corto ha crecido hasta la mitad de la espalda, garras reemplazan sus uñas y los ojos cambiaron de color a blanco a oro con las pupilas volviéndose afiladas. La ropa se le desgarra un poco por haber crecido un par de centímetros.

—Esta es tu última oportunidad en dejarte ir… o morir.

El sol empieza a iluminar la habitación, pronto Orihime va a despertar luego de soñar con Keishi. Ichigo no responde, estaba más preocupado en mantenerse en pie y que el aire continúe entrando a sus pulmones sin perder la concentración en su objetivo.

—Eres tan patético y egoísta. — Se queja Xia bastante molesto e Ichigo frunce el ceño. — No puedo confiarle a Orihime-sama alguien como tú.

—No me interesa… lo que digas… no me importa si soy egoísta o no. Solo sé que voy a salvar a mis amigos… incluyendo a Inoue de su estúpido ritual… ¡Y si eso me hace egoísta pues me vale!

Xia reacciona abriendo más los ojos de rabia y la habitación es atacada por una fuerte ventisca que hace sentir a cualquiera en medio de un huracán o que cae de un avión. Ichigo siente lo mismo que aquella vez que peleó contra Ulquiorra: miedo. Su cuerpo reaccionó instintivamente a su lado primitivo y deja salir el miedo, lo quiera o no.

—¡Termina con tu mierda de mentiras y sé un hombre de una vez! — El Shinigami Sustituto suelta un grito de dolor por las cuchillas invisibles. — ¡Deja de ser un egoísta cobarde y dime el verdadero motivo de tu lucha!

—¡¿De qué estás hablando?! — Se ve obligado a subir el tono de su voz porque el viento fuerte entorpece sus sentidos auditivos y al mismo tiempo se sorprende que pueda hacerlo con lo dañado que esta.

—¡Di de una vez lo importante que es ella para ti!

Sus palabras golpean el cerebro de Ichigo (algo que no pasa comúnmente) y le hace recordar lo que todos le dijeron desde que llegó a China. Piensa en Keichi, en Spinel y en los arcángeles. Todos ellos hablaron de la única manera de salvarla. En su cabeza pasa todos los momentos que pasó con Orihime, tanto los buenos y los malos, y cierra los ojos con la imagen de ella llorando por él cada vez que sale herido de un combate.

—No me importa el destino de la Tierra, sino el mío propio. — Es un gran logro hablar de esto sin ruborizarse como un puberto. Aun con Ishida presente. — Soy un idiota, despistado y con un talento en meterme en problemas, así que no entiendo la suerte que tengo de tenerla como mi amiga y no quiero arruinarlo todo por lo que Orihime provoca en . — Capta como Xia levanta una ceja esperando a que termine porque no se convence con eso. — Orihime es mi pequeño resplandor en mi oscuridad mental… la… — Su lengua se traba y maldice mentalmente. Se supone que decir cosas bonitas no va con su imagen de matón. — Voy a sacarla de aquí porque yo la quiero y la necesito. Porque la amo.

Es más fácil pelear contra Byakuya, Renji, Grimmjow, Ulquiorra, Aizen y Xia al mismo tiempo que declararse… ¡Y eso que no está Orihime presente!

Se esfuerza mucho por seguir luciendo como un cool boy a pesar que se moría de vergüenza y trata de no quedar igual que el pelo de Renji. Puede sentir la mirada de Ishida en la espalda como si le estuviera clavando un par de cuchillos y jura en la mente que si él se aprovecha de esto para molestarlo o humillarlo, iba a atravesarlo de nuevo con Zangetsu (a pesar que no fue a conciencia aquella vez, pero son detalles).

Xia no ha dicho nada durante el discurso ni ahora que hay silencio. Pero de la nada sus manos se juntaron y empieza un ritmo de aplausos. Los compañeros de clases lo miran incrédulos.

—No fue tan difícil, ¿Verdad? — Continúa aplaudiendo. — Felicidades, conseguiste convencerme de dejarte seguir.

Disfrutando sus caras estupefactas, los cura a ambos en un segundo al crear una brisa totalmente diferente a las de combate, esta es tan cálida que hace recordar a Ichigo e Ishida una noche tranquila en verano.

Ichigo suelta un grito de rabia y lo apunta acusador con el dedo.

—¡Eso es lo que querías desde el comienzo!

—Quería que recapacitaras y dejaras a un lado tu negación. — Él y Yun se separan en un instante. Se cruza de brazos aun sin borrar la sonrisa de su cara. — Porque si no admites lo que sientes, nunca vas a lograr sacar a Orihime-sama de aquí.

—Entonces es por eso que… — Suelta Ishida recordando el comportamiento de Lian.

—Así es Quincy. — Su sonrisa traviesa cabrea a los oyentes. — Te juro Kurosaki Ichigo que si te muestras así de sincero frente a ella, conseguirás sacarla de aquí.

—Eso es lo que siempre han querido ustedes… que saquemos a Inoue-san de aquí.

—¿Por qué? — Ichigo sospecha su comportamiento. — Pensé que hacían todo este problema para salvar la existencia de la Tierra.

—Si Orihime-sama y Dewei-sama se casan la Tierra seguirá intacta, eso lo sabemos muy bien… pero si dices frente a los dos lo que sientes por ella, el planeta igual se mantendrá a salvo y al mismo tiempo la tendrás contigo.

Entonces desaparece junto a su guardián en un segundo y sin decir nada. En su lugar ahora hay una puerta de oro con el grabado de una cacatúa igual a Yun.

—¡Ichigo! — Los dos adolescentes voltean y ven a los Shinigamis, Yoruichi y Sado entrar por otra puerta mágica.


Orihime despierta.

Despertó con los ojos abiertos y sonrojada por las palabras de Keishi que aún repetían en su cabeza una y otra vez, incluso se llevo sus manos a las mejillas para notar, que en efecto, estaban muy calientes.

Es que lo que ella le había dicho en verdad la sorprendió, jamás se imaginaría eso con…

—Debo dejar de pensar en eso. K-Kurosaki-kun jamás haría eso conmigo. — Cubriéndose con las sabanas por la vergüenza.

Estuvo así un momento hasta que optó por levantarse y notó que ya es de día. ¿Por cuánto tiempo se habrá dormido? ¿Cómo estarán sus amigos?

Abre sus ojos sorprendida.

Ya no los podía sentir.

¿Acaso todo habrá acabado mientras dormía? ¿Habrán vuelto a casa?

Oye golpes a su puerta y entra nada menos que Dewei acompañado de unas cuantas mucamas y una de ellas llevaba un gran vestido blanco que detuvo el latir del corazón de Orihime por lo que su sangre tampoco circulaba.

—¿Qué…? — Traga saliva. — ¿Qué sucede?

—Ha llegado la hora. — Le respondió Dewei con la tristeza en sus ojos y asiente al ver como Orihime se sorprende más. — Sí… ya es la hora de que debemos casarnos.

No sabe que más hacer o decir mientras Dewei le daba las indicaciones a las mucamas que deben apresurarse y a Orihime que está en buenas manos y pronto vendrá Lian a buscarla.

Luego de unas cuantas horas eternas, el sol está en lo más alto y hace resplandecer el vestido de novia. Las criadas la pudieron dejar al fin luego de horas invadiendo espacio personal para vestirla y se contempla en el enorme espejo de cuerpo completo.

A pesar de estar en China, el vestido de novia tiene más aspecto griego. La primera capa le rebasa los muslos y la segunda que va encima es transparente y le llega a los tobillos, con escote en triangulo y sin mangas. Los zapatos son altos para darle piernas más largas y de color dorado, mismo color que los accesorios: cinturón, pulseras en las muñecas y brazos, aros y un collar. Le ondularon el pelo y le dieron una capa de maquillaje con colores suaves.

Orihime no tiene ninguna emoción en el rostro mientras se miraba. Anda más pensando en la situación que se ha metido y ruega que sus amigos anden en verdad lejos de aquí y a salvo. Cierra los ojos al pensar en Kurosaki-kun al ser sacudida por una ola de tristeza y se esfuerza por no llorar y arruinar el esfuerzo que dedicaron aquellas personas en ella. No quiere molestarlas más. Va a echarlo mucho de menos.

Quizás en otra vida…

Abre sus ojos de golpe al mismo tiempo que el reiatsu de Ichigo la rodeaba con violencia para luego desaparecer sin siquiera dejar migajas.

Ichigo está peleando con Xia.

El reiatsu de Ichigo ha desaparecido.

¿Dónde está?

No se da cuenta que Lian se hace presente o su alteración al verla llorar.


Como dije en capitulos anteriores, cuando Orihime volviese a aparecer luego de estar ausente en el fic es porque volvería a relatar el tiempo presente (todas las peleas ocurrieron mientras ella soñaba y conversaba con Keishi) y ahora volvemos al final del capitulo 7, cuando se anuncia que es momento de la boda.

¡EL SIGUIENTE CAPITULO ES EL ULTIMO! ¡RITUAL LLEGA A SU FIN!

(Aunque con todo lo que va a pasar, terminara siendo dos capis o terminará con un Epílogo)