DISCLAIMER: Este fic no me pertenece, sino a DAyane Silva, tampoco los personajes de Bones ni la serie, sino a Hart Hanson y la cadena de Fox.


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CAPÍTULO 50

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CELOS

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El letrero brillante produjo un escalofrió en Brennan. ¿Un motel? Se preguntó a sí misma, luego miró a Sully que se estaba acercando a la puerta del auto. Ella bajó la ventanilla y él se curvó.

-¿Qué ha pasado con el auto? -dijo cuando lo vio apoyarse para mirarla.

-El motor está caliente, voy a pedir agua en el bar de al frente. ¿Quieres venir? -preguntó sonriendo.

Brennan le miró con espanto, viró la vista hacia el motel y Sully le siguió la mirada, luego volvió a mirarla.

-Tranquila, un poco de agua para el coche y media hora de descanso y volvemos a la carretera, faltan solo unos 30 kilómetros, y… -pensó un poco ante la mirada recelosa de ella y balanceó la cabeza sonriendo-. No pienso llevarte allá dentro, si es eso lo que te preocupa -dijo alejándose de la ventanilla de ella. Brennan sonrió y salió del coche para seguirlo.

Sully entró en el bar y se caminó hacia la barra. Brennan iba tras él y se detuvo a su lado en la barra.

-¿Quieres algo de comer? –preguntó sintiéndola a su lado. Brennan le miró y sonrió amigablemente.

-Sí, y… -Brennan se puso una cara seria y convencida- no tengo miedo, soy muy capaz de dejarte paralizado en unos cuantos segundos -dijo girándose y dirigiéndose hasta el baño. Sully sonrió y luego suspiró, amaba a Brennan, y sólo de pensar que ella estaba con uno de sus mejores amigos le dejaban derrotado. La miraba y recordaba cuando era suya, pero este pensamiento le traía el recuerdo de que Booth en aquella época se hizo a un lado para que ella estuviera con él. Sin embargo, al recordar esto, también le vino a la mente cómo Booth no les dejaba solos cuando Brennan estaba de vacaciones, la quería desde entonces. "Booth la quería". Pensó con un aire de desánimo.

Brennan volvió y estuvo al lado de él hasta que les sirvieron lo que habían pedido para comer, entonces ella se levantó y se fue a afuera, hacía un poco de frio pero no estaba mal. Sully salió con unas cosas que había comprado para comer y también un zumo de naranja que pidió para Brennan, pues notó que ella había salido sólo con el bocadillo vegetal que pidió.

-Toma -dijo aproximándose a ella, que estaba sentada en las escaleras frente al bar-... Te ayudará a comer -dijo con una sonrisa, ya que era imposible mirarla sin dedicarle una sonrisa.

Brennan recibió el zumo y siguió sentada. Sully empezó a comer, mientras de vez en cuando le miraba. Brennan conocía aquella mirada, era la misma que ponía Booth cuando quería preguntarle algo.

-O dices lo que quieres o paras de mirarme así, Sully -dijo secamente mirando centrando su vista en algún punto del espacio que él desconocía. Sully no evitó sonreír por el tono de voz que puso, parecía una policía ante un sospechoso.

-Te ha enseñado bien Booth, ¿no? -dijo ampliando la sonrisa. Brennan le miró ceñuda.

-No se dé que hablas -dijo encarándolo y cambiando su tono ahora por el de la Brennan de siempre que nunca comprendía nada. Sully miró hacia delante.

-Reconocer las miradas… antes no lo hacías -dijo volviendo a mirarla. Brennan sonrió orgullosa.

-¡Ah! ¿Eso? Sí, Booth me ha enseñado bien y soy muy buena alumna -dijo con una sonrisa aún mayor. Sully miró hacia el frente sonriendo pero luego se puso serio.

-¿Te ha llamado? -cuestionó en tono bajo.

Brennan le miró con dudas de sobre quien hablaba.

-Booth -especificó para que ella comprendiese-. ¿Te ha llamado? Es que, te vi mirar tu móvil todo el día.

Brennan suspiró y centró su mirada a lo lejos.

-No es fácil para él, somos un equipo, todos los del laboratorio somos un equipo -dijo en un tono de voz muy suave ya que no era fácil para ella tampoco estar lejos de Booth. Sully le miró e hizo señal de negación.

-No creo que se haya enojado sólo por el equipo, Brennan -dijo mirándola. Era por ellos.

-No sé qué quieres decir con esto, Booth es parte del equipo y estar lejos le incomoda como lo haría a mí o a… a cualquiera –dijo obviando. Sully sonrió sarcástico balanceando la cabeza en negación y mirando hacia un punto lejano.

-A Booth no le gusta que estemos juntos.

-No lo estamos. Esto es temporal -dijo con énfasis al corregirlo. Sully sonrió.

-De acuerdo, pero yo estoy en su lugar contigo ahora -dijo con una voz seductora y una mirada de intensidad. Brennan pestañeó y se centró en la mirada de él y sonrió dejándolo dudoso.

-Booth es un macho alfa, yo soy como su propiedad y aunque a mí no me guste esto, sé que soy como algo particularmente de él. Estoy contenta de que él me trate, así es acogedor.

Sully le observó, el brillo en sus ojos era fascínate, como hablaba de una seguridad que no era solo material. Bajó su mirada unos segundos y después la miró con seriedad.

-Tempe… ¿Lo…

Las palabras de Sully se quedaron a medias cuando el celular de Brennan, quien no esperó ni un segundo para contestarlo, ya que sabía quién era.

-¡Booth! -dijo afligida, levantándose y dejando la comida en las escaleras mientras se apartaba de Sully.

-Mi amor -el tono de voz de Booth era bajo, como si escuchar la voz de Brennan le aliviara o le doliera.

-Booth, no me has llamado en todo el día. ¿Dónde estabas? -dijo con la voz dolida. Booth suspiró.

-Han pasado algunas cosas, Bren. ¿Dónde estás? –preguntó más serio.

-En unos 30 kilómetros en las afueras de la ciudad. ¿Qué ha pasado? -dijo mirando de un lado a otro sin saber muy bien dónde estaba.

-¿Qué? ¿Qué haces fuera de la ciudad, Brennan? -dijo aumentando el tono de voz. Brennan encogió los hombros como si él le estuviese recriminando.

-Sully y yo venimos a…

-¿Qué? ¿Estás con Sully, Brennan? ¿A estas horas? –se estaba enfadando.

-No, veníamos de la casa de la víctima y el Ford Crown de Sully se ha sobrecalentado y se ha parado, no…

Brennan no sabía qué explicar y Booth no le dejaba.

-Brennan… -dijo enfadado haciéndola callar-. Brennan, dime dónde estás, te voy a recoger.

-Booth, no es…

-Brennan, dime. ¿Dónde estás? -dijo con más enfado.

Brennan estaba cansada, no le gusta la situación y parecía que Booth no la quería oír, así que su subconsciente habló más alto y sus hormonas la ayudaron agitando su enfado.

-No, no eres mi dueño, no me puedes hablar así -dijo con la voz llorosa pero Booth estaba celoso, enfadado y dolido de tal forma que no la oía.

-Brennan, dime. ¿Dónde… -la línea se quedó muda al instante, Brennan había cortado, dejándolo hablar solo-. ¡Brennan! ¡Brennan!

Booth gritó unas cuantas veces antes de tirar su teléfono al suelo y llevar sus dos manos a la cabeza para contener el grito de enfado o sólo para agarrarse a ésta por su impotencia ante la situación. ¿Qué había hecho que en sólo dos días su vida estaba cabeza abajo? Y entonces empezó a llorar solo sentado en el sofá de la casa de Brennan sintiéndose el peor de los hombres y el más impotente, aumentando así su rabia y sus celos, había pasado todo el día encerrado en las celdas del FBI, sitio donde él mismo había retenido a criminales y lo que más le dolía era que no había visto a Brennan en casi dos días, ¡dos días! y ella no le había ni al menos buscado, a no ser por una llamada en la mañana de ese mismo día, era como si a ella le importara muy poco lo de ellos y aun decía que no le podía hablar así. ¿Así cómo? ¿Preocupado? ¿O celoso? Será que ella no podía entender que él estaba celoso, que la necesitaba y no la tenía, y que en solo dos días todo el amor que trasmitía con sus besos pareciese nada ante ella. Quería ir tras ella, besarla, abrazarla, tenerla cerca de él, sólo lo que necesitaba era esto o un "te quiero" de ella, pero no, sólo lo que logró fue su enojo.

Las lágrimas no paraban de brotar por los ojos de él, y los celos no paraban de crecer aún más.

Brennan apagó el teléfono y lo apretó en su mano, no sabía por qué Booth estaba enfadado con ella, no veía lo que había hecho para que él le tratara así, estaba enfadada con él por no escucharla y sus hormonas hacían que la ira fuera aún mayor. Bajó su mirada y secó una lágrima que huyó de sus ojos. Sully aún estaba sentado en las escaleras con la mirada en ella. Brennan se giró hacia él y sólo en unos segundos él pudo ver que el fantástico brillo se había ido, dejando una nube gris en los ojos azules de ella.

-¿Podemos irnos? -dijo desviando la vista y yendo hacia el coche.

Sully percibió el dolor en su voz así que se levantó rápidamente, cogió las cosas que tenía en la escalera y corrió hacia ella. Brennan no le miraba, tenía la vista perdida en algún sitio en la ventanilla. El coche funcionó en el primer intento, Sully se acomodó y volvió a mirarla, pero ésta no le hizo caso alguno, así que volvió a conducir. Iba lentamente ya que estaba cansado y conducir de noche no le atraía mucho, Brennan permanecía en silencio, un silencio tan grande que hubo momentos en que éste pensó que dormía, pero los ojos de ella estaban firmes en la oscuridad de la noche atreves de la ventanilla.

-Celos… -la voz de Sully cortó el silencio en el auto, de forma tranquilizadora.

Brennan le miró y volvió a desviar la vista, segundos después él continuó hablando.

-Booth tiene celos -Brennan esta vez no le miró, parecía ignorarle por completo, pero éste siguió-. Tienes que comprenderlo… es normal -volvió a quedarse en silencio esperando que ella se revelara y digiera algo, pero los labios de ella permanecieron cerrados-. Eres difícil, Tempe -sonrió y le miró, pero ella ni al menos se movió, así que volvió a mirar hacia delante-. Estar contigo es… es especial y al mismo tiempo es horrible –dijo mirando la carretera con una sonrisa en los labios.

Brennan le miró confusa pero volvió desviar la vista.

-Booth es un romántico y… -suspiró sabiendo que sus palabras le dolerían a sí mismo- te quiere. No soy tan bueno como él -le miró a ella, que ahora le prestaba atención, así que sonrió-... en lo de leer a las personas, digo -nuevamente miró al frente-. Pero la mirada de él y su cabeza dura son fáciles de descifrar -con esto arrancó de Brennan un sonrisa que le pasó desapercibida-, pero tú –suspiró- es difícil saber en qué piensas, miras y dejas a cualquiera deslumbrado -dijo sonriendo sin quitar la mirada del camino.

Brennan bajó la mirada avergonzada y volvió a mirar la ventanilla.

-Pero no tanto cuando lo dejas a él -paró un poco de hablar y esperó como si quisiera decir algo más pero concluyó vagamente-. Celos. Es por eso que está enojado -dijo en un tono bajo y deprimente.

Brennan suspiró y ya no le miró. Las cosas pasaban en una velocidad tremenda fuera de la ventanilla del coche, ella sólo miraba pero su mente estaba más allá. ¿En Booth? ¿En sus celos? ¿En Sully? Era distinto el pensar en los dos, Sully no le daba inseguridad pero tampoco le daba lo que Booth con sólo mirarla le transmitía. Suspiró cansada, estaba agotada, llevaba casi tres días sin dormir más que unos pares de horas. Era la madrugada del lunes cuando el Crown de Sully se detuvo, pero ella ni al menos lo percibió, ya que se había dormido. ¿Cuándo? Sólo sabía que fue en algún momento del camino. Sully paró el coche frente al departamento de ella y se giró.

-Por fin hemos llegado -dijo en un tono de alivio, pero cuando miró a Brennan la vio profundamente dormida. Sonrió sin saber por qué al verla así, quería tomarla en brazos y llevarla a su departamento, pero esto causaría muchos problemas con Booth. No, no quería que Brennan estuviera en el medio si él y Booth discutiesen, no le haría daño. Suspiró y salió del Ford en dirección a la entrada del edificio, prestando siempre atención a si Brennan despertaba. Se aproximó al interfono y llamó al piso de Brennan. Booth estaba sentado en el sofá con la vista en el techo cuando oyó el zumbido de la campana, se levantó de golpe y se fue a la puerta.

-Booth, es Sully, baja -dijo con voz grave y cansada, luego lo apagó y se alejó del portal.

Booth intentó decir algo más pero no tuvo tiempo, Sully se aproximó al coche certificándose que Brennan aun dormía y se recostó en este para esperar. Booth no tuvo tiempo de responder a Sully, así que bajó corriendo por las escaleras. Cuando salió vio a Sully recostado en el coche. Sus ganas eran de golpearle, de matarle a golpes. Se aproximó y lo balanceó.

-¿Cómo te atreves a traerla ahora, Sully? -dijo apartando a Sully del coche con fuerza y con un tono alto de voz. Sully no lo vio venir pero tampoco tenía ánimos para aguantarle.

-Mira Booth, dale gracias a que yo la haya traído porque de la forma en que ella estaba, yo podría llevarla para donde quisiera -dijo empurándolo de vuelta y haciendo a Booth dar un paso a atrás.

-Como te atreverás a hacerle algo… -dijo yendo encima de él, Sully lo empujó yendo él ahora sobre Booth.

-Mira, Booth, yo no sé qué mierda piensas, ¿sí?, pero si quieres resolver esto que sea en un momento en que ella no esté presente, menos dormida -dijo intentando apaciguar las cosas.

Booth miró a Brennan que en este instante se removió incómoda en el asiento del copiloto.

-Llévala, has que descanse porque sea la lo que estás haciendo con ella la está cansando -dijo un Sully enamorado que prefería hacerse a un lado para que Brennan fuera feliz, pero también enfadado, pues Booth parecía no estar dando todo el amor que Brennan merecía o que él creía que merecía.

Booth suspiró fuerte dirigiéndose hacia el coche, se llenó los ojos de lágrimas cuando se aproximó a ella. Sully le estaba mirando todo el tiempo y notó cómo Booth se volvía vulnerable ante la escena de Brennan dormida tal y como un adolecente enamorado que veía por primera vez a su pareja dormir. Brennan parecía descansar plácidamente, pero se notaba que estaba incómoda. Booth abrió la puerta y soltó el cinturón para intentarla poner en brazos. Brennan entre abrió los ojos al sentirlo.

-Booth… -dijo con la voz soñolienta mientras posaba sus brazos alrededor del cuello de Booth.

-Sí, mi amor, soy yo. Tranquila -dijo acogiéndola más en sus brazos.

Brennan se acomodó en el cuello de él y volvió a dormirse, no importaba que antes estuviera enojada, pues abrazar a Booth era confortante. Booth miró a Sully cuando ya tenía a Brennan en sus brazos y no dijo nada, sólo lo encaró para luego ir en dirección al edificio nuevamente. Sully le miró con reproche y cuando lo vio entrar en el edificio subió a su coche y se marchó. Booth intentó no despertarla, la llevó hasta la habitación y la acostó delicadamente. Brennan no quería soltarle cuando él le acostó en la cama pero él la hizo soltarlo para luego desvestirla y ponerle una de sus camisas ya que ella siempre decía que le eran más cómodas que su ropa. Cuando ella estaba ya lista él se acostó a su lado y la atrajo a su lado, abrazándola con fuerza y haciéndola descansar en su pecho.

Toda la noche Booth paso acariciándola levemente y admirándola en cada protesta que hacía dormida, sintiendo el olor que desprendía su cabello, el cual en los últimos días no tenía oportunidad de disfrutar, pero a pesar de la acogedora sensación de tenerla y protegerla era inevitable no pensar en las palabras de Sully. "¿La estoy cansando?" Era la segunda vez que oía algo así. "¿Le estoy haciendo daño?" Era la segunda cosa que más le confundía, pero lo peor de todo es que no sabía si de verdad él la estaba dañando tanto. La miraba y parecía más frágil que antes, parecía que ya no era tan fría, que se había abierto demasiado a él y ahora estaba débil, vulnerable. "¡Mierda, Booth! ¿Cómo dejaste que esto pasara? ¿Cómo no previste que esto iba acabar pasando? Lo estás haciendo, la estas lastimando". Pensaba todo el tiempo. Brennan se movió apretándolo más y adentrando su cabeza en el cuello de él haciéndolo sonreír.

-Te voy a cuidar, mi amor -dijo susurrando.

Brennan protestó algo sin significado y luego inconscientemente le besó el cuello, haciendo que una descarga recorriera todo el cuerpo de Booth al sentir los labios de ella. Booth la abrazó con más fuerza y suspiró aliviado ya que pese a todo la tenía entre sus brazos. La noche pasó pero él no durmió, la luz del sol empezaba a salir por la ventana cuando el teléfono de Booth empezó a sonar en la sala. Brennan seguía dormida y para él era mejor así, la desenlazó de él despacio para poder salir de la cama e ir por su teléfono, cerrando la puerta tras él. Alcanzó su teléfono sabiendo quién era y por qué llamaba a las seis de la mañana.

-Agente Booth -respondió serio. La voz del otro lado tampoco lo exigía menos de él.

-Agente Booth, todos los informes presentados y los cargos de estos están sobre su mesa, los necesito firmado de inmediato.

El tono de Cullen era rígido y nada amigable. Booth respiró fuerte.

-Sí señor, estaré de inmediato ahí, señor -dijo esto y oyó cómo Cullen colgaba.

Su única reacción fue tumbarse en el sofá. Quería hundirse allí, dejar que su impotencia ante los hechos le borrase del mapa. Cerró los ojos y suspiró desconsolado para luego abrirlos y mirar al frente, una foto de Brennan estaba justo frente a él haciéndolo sonreír. Recordó que había puesto él aquella foto allí y esto le hizo más gracia, así que respiró profundamente y se levantó yendo hacia la habitación. Al entrar en esta, Brennan aun dormía plácidamente, se quedó en el marco de la puerta mirándola.

"¿Por qué todo tiene que ser tan difícil, mi amor?". Se preguntó a sí mismo. Brennan se movió al sentir la luz de la venta entrar haciéndolo sonreír. Booth se próximo a la ventana y la cerró por completo para que Brennan no despertase, sabía que ella debía de estar muy cansada por los últimos días y quería dejarla dormir. Cogió su ropa y se fue a la habitación de al lado, donde se bañó y se vistió. Cuando salió volvió a la habitación de Brennan para darle un beso de despedida, le extrañó cuando le besó y ella no hizo nada, siempre que él le besaba aún dormida ella correspondía débilmente por el sueño, pero lo hacía. Se quedó mirándola un poco más y luego se fue, iba a tener un largo día, de eso estaba seguro. Cuando salió fue hacia el FBI sin ni al menos desayunar. Cuando llegó, su escritorio estaba lleno de informes, todos mandados por Cullen, desde su demisión de cargo de agente especial, hasta el formulario de cortes que había que firmar, no faltaba nada, todo lo que tenía sobre el escritorio le alejaba de su actual cargo y de Brennan.

Cuando ya eran más de las diez, Brennan por fin empezaba a despertase, miró hacia un lado del dormitorio sin saber muy bien dónde estaba, giró su cabeza al otro lado y percibió que estaba en su casa, sólo no sabía cómo había ido a parar allí. Se sentó en la cama aún desorientada y miró lo que llevaba puesto, sonrió al ver la camisa de Booth que llevaba. Volvió a acostarse sintiendo el olor al perfume de Booth, le agrada aquel olor y a la sensación de estar en casa, pero recordó el caso, se levantó y miró el reloj, eran las 10:23. "Me he quedado dormida", Pensó levantándose rápidamente para meterse en la ducha, pero se desorientó y acabo cayendo de vuelta en la cama, estaba mareada, muy mareada. Intentó controlarse y esperar a que el mareo parase, cuando sintió que ya podía levantarse lo hizo despacio, sintiendo como su cuerpo le fallaba pero poco a poco volvía a la normalidad. Se dio una larga ducha, estaba retrasada y por unos minutos más no pasaba nada, luego se vistió, salió corriendo, hasta que recordó que estaba sin auto, lo había dejado en el Jeffersonian cuando salió con Sully, así que cogió un taxi. Ya eran case las 11:30 cuando llegó finalmente al Jeffersonian, fue directamente a su oficina a ponerse la bata del laboratorio, para después buscar a Ángela. Cuando entró en la oficina de Ángela aun con el reconocimiento de la cara del bebé, parecía muy distraída en su trabajo.

-Es el rostro del bebé -dijo haciendo que Ángela se sobresaltara.

-¡Ah! Bren, qué susto -dijo respirando fuertemente y con la mano en su pecho.

-Perdón. No era mi intención, Ange, de verdad.

Ángela la miró de arriba a bajo.

-Vaya, hoy has ido a casa -dijo riéndose.

-¡Ah! sí, no sé cómo pero he despertado en mi cama -dijo recordando que de verdad no sabía cómo había ido a parar en su cama.

-Un cierto agente del FBI, tal vez -dijo un tanto pícara, pero Brennan aún estaba pensado en cómo había pasado del carro de Sully a su departamento.

-¿Crees que Sully no me llevaría a casa? -preguntó a Ángela y al mismo así misma.

-Hablaba de Booth, cariño. ¿Por qué? ¿Crees que Sully no te llevaría a casa? -Ángela estaba evidentemente confundida.

-Porque Booth está celoso y Sully dijo que él le mataría si me pasara algo, así que no sé cómo Booth me llevó a casa ni cómo Sully me dejo allí -dijo revisando su propia información.

-Pues creo que Booth no ha matado a nadie, ya que Sully viene ahí -dijo Ángela apuntando hacia la puerta. Brennan se giró para ver a Sully entrar, luego volvió a mirar a Ángela.

-¿Hay algo sobre el bebé? -dijo seria mirando hacia la pantalla de Ángela.

-No, sabes que los rostros de los bebés no dicen mucho, he envejecido la imagen y estoy cotejando pero aún nada -dijo moviendo algunas imágenes en el ordenador, Sully se próximo a ellas.

-Buenos días -dijo poniéndose al lado de Brennan.

-Buenos días –dijo Ángela con una sonrisa no muy contenta.

-Hola, Sully -Brennan ni lo miró.

-Ange, cuando encuentres algo me lo pasas, ¿sí? -dijo dirigiéndose a la puerta para salir.

-Sí, cariño -dijo volviendo a su ordenador. Sully miró a Brennan salir y la siguió.

-¿Acaso estás molesta conmigo? -preguntó mientras entraba en la oficina con ella.

-No. ¿Por qué lo estaría? -dijo aproximándose a la mesa y sentándose para después mirarlo con el ceño fruncido.

-Te ha dicho algo Booth, ¿no? -dijo frunciendo los labios. Brennan le miró extrañada.

-¿Qué tenía que decirme Booth?

Sully dio un paso a atrás.

-Nada, sólo pregunté, como ayer él estaba tan enfadado, pensé que… que habían peleado -dijo como si estuviera siendo acusado por Brennan.

-Yo no he visto a Booth, ni ayer ni hoy.

-Ah, es que pensé… ya sabes… -Brennan le miraba sin comprender-. Ayer por el teléfono no fue una conversación sumamente amorosa, por así decirlo -dijo aproximándose poco a poco hasta apoyarse sobre el escritorio. Brennan le miró seria y enfadada.

-Mi vida privada con Booth no te incumbe, Sully, así que si tienes algo para decirme sobre el caso, de acuerdo, pero si no; te pido que me dejes trabajar -dijo girándose al ordenador.

Sully se quedó quieto unos minutos y luego se marchó. Cuando salió, Brennan se apoyó en su asiento y respiró profundo. Por más que Sully no tenía nada que ver con ella y Booth, tenía razón cuando decía que la última conversación que había tenido con Booth -si es que se le puede llamar así- no era la más agradable para una pareja. Se quedó quieta pensando hasta que decidió olvidarlo y volver al trabajo. Estaba tan absuelta en las pruebas que se olvidó de comer, ya habían pasado horas desde que había llegado y ninguna novedad sobre el caso.

El reloj marcaba más de las dos de la tarde. cuando sintió aquel escalofrió recorrer su cuerpo, aquella sensación de estar siendo observada muy detalladamente por alguien, por unos ojos que prefería mirarlos antes que a nada en el mundo, sabía que Booth estaba cerca, más exactamente en la puerta observándola.

-¿Cuánto tiempo llevas ahí? -preguntó dirigiéndole una mirada y una sonrisa. Booth suspiró con una media sonrisa en los labios, se desapoyó de la puerta y entró cerrándola tras de él.

-Lo suficiente para recordar que eres preciosa –dijo con una sonrisa decaída. Brennan la percibió y se levantó para aproximarse a él.

-¿Ha pasado algo? -interrogó preocupada ya muy cerca de él. Booth suspiró y balanceó la cabeza.

-No. ¿Aun estás enfadada? -preguntó desconsolado. Brennan le acunó el rostro con sus manos y le miró seria.

-Te pasa algo -dijo seria.

Booth le cogió las manos y las apartó de su rostro.

-No me pasa nada, Brennan -dijo con un tono ya alterado. Brennan bajó la mirada.

-Perdón -dijo en un tono bajo.

Booth seguía sujetando sus manos así que tiró de ella y la abrazó con fuerza. Brennan sólo se dejó abrazar, tenía miedo de hacer algo y que él volviera a reprenderla. Booth ocultó su rostro en el cuello de ella, quería llorar allí pero no podía, no podía preocupar a Brennan con sus problemas sabiendo que ella estaba con un caso y que estaba mal por no haber avanzado nada en él. Pero la necesitaba, necesitaba de sus brazos, de su piel, de su contacto con él. Se apartó un poco y la miró, los ojos de ella mostraban miedo y él era la causa de este miedo. Booth sintió cómo su corazón se apretaba al verla con aquella mirada, acercó su mano al rostro de ella para acariciarla.

-Perdóname, mi amor. No debí hablarte así. ¿Me perdonas? -dijo con los ojos llenos de lágrimas.

Brennan se inclinó y le besó muy dulcemente, sólo le quería besar. Dos días sin tocarse, sin sentirse y casi una semana sin hacer el amor, dejaban a ambos sensibilizados a la boca del otro. El beso duró lo que ambos quisieron, no había prisa en él, así que el aire fluía levemente entre el beso. Cuando se separaron, Brennan dejo su frente junto a la de él y miró abajo.

-No deberías hablarme así -dijo tiernamente. Booth sonrió.

-Lo sé, ¿me perdonas? -dijo levantándole la mirada para que ésta le mirase, Brennan le dio un casto beso y le tomó el rostro nuevamente entre las manos.

-Sí, pero prométeme que no me hablarás así –dijo. Sonrió como niña para que Booth también sonriera, ya que había aprendido que su sonrisa lo alentaba.

-Sí, si prometes que vamos a comer -dijo aproximándose para besarla nuevamente. Brennan sonrió y se escapó de su boca.

-Sí, pero…

Brennan quería jugar para animarlo, pero los ánimos de Booth no estaban para esto, todo que le llevaba la contraria lo enfadaba.

-Sin pero, Brennan -dijo soltándola enfadado. Brennan apagó su sonrisa.

-Sólo iba a decir… Olvídalo.

Brennan se apartó de él, pero sintió como éste le volvía a coger la mano.

-¿Vas a venir a comer? -dijo serio.

Brennan bajó la mirada. ¿Qué le pasaba a Booth? Se preguntó. Suspiró relajándose y le miró.

-Sí, déjame coger mis cosas -dijo desanimada. Booth le soltó y ella fue hasta su escritorio.

Cuando iba a quitarse la bata, Sully entró en la oficina, venía un poco distraído mirando la carpeta que tenía en su mano, así que no se dio cuenta de la presencia de Booth en la oficina.

-Temp, se llama René Britian, nacida… -Sully paró en seco cuando vio a Booth- ¡Ah! Hola, Booth –exclamó dudando.

Booth le miró serio y respondió sin ganas.

-¿Cómo va todo, Sully? ¿Vamos, Brennan? -dijo girándose a ella, pero para su sorpresa Brennan había parado de quitarse la bata e iba hacia Sully.

-¿Nacida? -dijo ignorando a Booth.

Sully miró a Booth y respondió en seguida mirando a Brennan.

-El 27 de julio de 2003, tiene 8 años, vive aquí en Washington

-Bueno, vive aquí -dijo Booth socarronamente a Sully-. Ahora por los malos, Sully, que Brennan y yo vamos a comer -dijo cogiendo a Brennan por los hombros y girándola.

-No, Booth -Brennan se soltó y volvió a donde Sully-. ¿En qué sitio? -preguntó con su típica seriedad.

-En el centro -respondió temeroso por la reacción de Booth, quien viró a Brennan haciendo que él le mirase.

-Vamos a comer, Brennan.

Booth estaba serio.

Brennan miró a Sully y luego a su novio.

-Podemos ir a comer después, Booth -dijo soltándose de él. Booth la retuvo furioso.

-No, vamos ahora -dijo girándola y empujándola hacia la salida con fuerza.

-Booth, me lastimas -susurró intentando soltarse, pero éste estaba más que decidido en llevarla a comer aunque tuviera que ser así.

-Booth, suéltala -dijo intentando aparta a Booth de Brennan.

-Apártate, Sully -dijo empujando a Sully, que resbalo y cayó. Booth soltó a Brennan e iba a ir encima de Sully, cuando ella lo retuvo.

-¡Booth, para!

Brennan se puso delante de él. Seeley estaba tan iracundo, que creyendo que iba a acertarle a Sully, pasó al lado del vientre de Brennan. Ella tremió al darse cuenta de lo que podía haber pasado, sus ojos se abrieron como platos y retuvo el aire durante varios segundos, miró a Booth pasmada.

-¿Qué piensas que haces? –Empujándolo- No vuelvas a hacer esto nunca más, Seeley…

Sully los miraba mientras se iba poniendo de pie.

-Por muy poco, no…

Brennan no pudo continuar lo que decía, tan pronto le vino a mente que si el puño de Booth le hubiera dado podría llegar a perder sus bebés. Booth estaba lleno de ira y no se contuvo en contestarle.

-No. ¿O qué Brennan? ¡Dime! ¿No o qué? -retó gritándola. Brennan le miró con reproche e indignación, aquel no era su Booth, no era.

La única reacción de ella fue negar con la cabeza y apartase de él hacia la salida. Estaba más que decepcionada.

-Vamos, Sully -dijo saliendo de la oficina. Sully se movió rápidamente tras ella. Brennan no quería mirar a atrás y ver a Booth, nunca había sentido aquel escalofrió en su pecho, el sentimiento de que por muy poco podría haber perdido a sus bebés en las propias manos del hombre que amaba y del padre de ellos, y sin él ni al menos saberlo.

Booth se quedó quieto mirándola marchar. Toda su rabia, toda su impotencia, todo lo que le dolía en este momento se plasmó en unas cuantas palabras que no le iban a doler sólo a Brennan, a él también. Haciendo que diera de pronto un grito a todo pulmón con palabras que dañarían a Brennan más que cualquier golpe.

-¡No lo haces por las víctimas, Brennan! ¡Lo haces por ti! Para que no duden de la "profesionalidad de la ¡Dra. Temperance Brennan!"

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Chicas! Hola de nuevo! Gracias por seguir aún ahí, en los países en los que aun leen este fic internacional. Lamento que ya nunca respondo reviews, pero igual les mando saludos, y siempre leo todos y cada uno de ellos.

Eva
Sukatao
Lesly Azeneth
BonezitaEmily
Anto Bones
Marie
DeschanelBoreanaz
YessiEv
RGG
Maddy-BB
Mary Astorga
Hayatotakumi
Marifer
Anonybones
CherieCurrie
LiBones
AliBones
castle. kris. bones
vanessa
pequeboreanaz
Audrey
Dani
Alejandra
milibarrios
Puquii
Karla
ErikaBones
Alexa
Deschanel-Cherry

Gracias por sus reviews, que siempre me recuerdan que hay alguien que insiste en actualización (^^). Actualizaré por lo menos una vez por semana, y si una semana fallo actualizaré dos en una sola semana. Así me aseguro de subirlos rápido xD

Y no olviden dejar coment sobre los celos no tan repentinos de Booth, la actitud de Brennan frente a esto, y la intromisión de Sully, que cada vez me cae menos peor.

Carpe Diem.

BerryF.