Hello!
Aqui les traigo el capitulo de Ritual!
Este capitulo es especial porque es el último! (De ahi queda un epilogo que explica lo que pasa después)
Guau, luego de tanto tiempo (o años XD) al fin termino esta historia...otra historia menos! (tengo como veinti y tantos pendientes...y si! se que me falta el epilogo pero dejenme celebrarlo!)
Muchas gracias a todos por sus palabras de apoyo y paciencia, a pesar que me tardo por falta de inspiración o problemas personales, sus comentarios me ayudan a no abandonar cuando voy a leerlos en la carpetita de review. Para que vean que por eso es importante dejarme un comentario, para no abandonar! De verdad gracias!
Ahora los dejo leer tranquilos.
DISCLAIMER: Bleach y sus personajes son propiedad de Tite Kubo. Lo que es mío es la trama, los arcángeles, Dewei, Keishi, Yagami y los guardianes.
Capítulo 14: Y ahora los declaro Marido y Mujer.
Hace cuatro días.
Dewei se encuentra de pie en la habitación de la historia pero no contempla los grabados de los ángeles o de cómo la Tierra nació, sino un resplandor de luz creado en el suelo que le permite ver lo que ocurre en la superficie. Lo que le mostraba era a Orihime peleando contra Hollows.
—Esto te está perjudicando más y más, Orihime… — Siente un ligero temblor bajo sus pies. — Parece que no hay más opción.
Truena los dedos y llama a uno de los arcángeles. Al sur de su posición nacen llamas del suelo para tomar la figura de Shintarow con una rodilla en el suelo y mano derecha en el corazón.
—Shintarow, debes ir a Karakura.
—¿Dewei-sama? ¿Tan pronto?
—El corazón de la Tierra está temblando… no podemos retrasar esto más.
Shintarow observa la imagen de Orihime en aquel resplandor de luz con unos ojos de arrepentimiento, como si en verdad estuviese frente a ella y le pidiese perdón con la mirada.
—Como usted diga, Dewei-sama. — Y desaparece en llamas de fuego azul.
Otra vez solo, Dewei contempla ahora como Orihime conversaba con un chico de pelo naranja luego de aquel combate. Al estar observándola por años sabe que ese chico se llama Kurosaki Ichigo. También ve con claridad el amor que Orihime tiene por él y se siente mal por apartarlos antes de tiempo (si la Tierra no estuviera muriendo, Orihime igualmente tendría que haberse ido a los dieciocho años para cumplir su roll de reencarnación).
—Quizás… — una idea arriesgada cruza por su cabeza. Salvaría al mundo y al mismo tiempo Orihime no tendría que dejar Karakura. — Si trabajamos rápido, les haremos un favor.
Presente.
—Esta bellísima Orihime-sama.
—Gracias Lian. — Trata de recomponerse pero es difícil. Sigue sin sentir la presencia de Ichigo y eso la altera. ¿Habrá vuelto a Karakura o…?
¡NO! Rápido aparta ese pensamiento engañoso. Le prometieron que se iría vivo y debe confiar. Porque ellos les interesa que esté viva y sólo lo será si Kurosaki también lo está.
El pasillo los guía directamente al cuarto piso del templo, en donde se llevaría a cabo la boda y Xia está esperando en la puerta. Lian se inclina y es la primera en entrar, dejando a Orihime con el chico.
—Está hermosa, Orihime-sama… no hay duda que proviene de nosotros, los ángeles.
—¿Kurosaki-kun? — Se oye desesperada, pues así se ha sentido desde que no ha sentido su reiatsu.
—Te di mi palabra… — Le toma la mano. —, él está vivo y a salvo.
La música empieza antes de darle la oportunidad a la chica de preguntar si él y los demás han regresado a casa.
La habitación le recuerda al cuarto subterráneo, tiene los mismos dibujos de Keishi, Yagami y la destrucción de Tenshi no Sora. Al otro extremo la espera Dewei vistiendo una vestimenta estilo griego de color negro, una mesa de oro con una copa encima y una persona misteriosa que no se le veía la cara por una máscara en forma de alas azules. Lian está en el extremo derecho y Shintarow en el izquierdo. ¿Dónde está Shui?
—Shui ha sido derrotada en su batalla contra Kuchiki Rukia y está atrapada en este mundo y el de los muertos. — Le susurra su acompañante bastante bajo para no interrumpir el evento. Trata que no le afecte la preocupación de Orihime. — Una vez que se casen, tendrás el poder de salvarla.
Más presión.
Y aún no ha dicho ni el "acepto".
Xia la detiene con delicadeza una vez está al lado de Dewei y se inclina respetuoso ante los dos para luego tomar su posición al lado de Lian.
La persona misteriosa carraspea para llamar la atención. Orihime intuye que es una mujer por sus frágiles manos y la voz. Ella tiene la amabilidad de explicarle sobre la ceremonia. Al parecer los dos líderes deben cortarse la palma y dejar que la sangre se mezcle en la copa, luego deben tomarlo jurando protección y lealtad al otro, invocando una conexión entre sus almas.
Recibe una daga plateada. Observa como Dewei se corta con una daga de oro y deja caer en la copa vacía cinco gotas de sangre, luego se envuelve la mano. Respira hondo y lo imita tratando de mantener la calma a pesar que sus manos le temblaban. Apenas su sangre cae, se asombra de ver un brillo verde limón brotar que provoca que el líquido vaya creciendo hasta parecer una simple copa con un contenido que podría pasar desapercibido como pisco.
—Ahora pueden tomar y conectar sus almas. — La misteriosa alza los brazos viendo a Orihime. — Procesa por favor, reencarnación de Keishi.
Se tensa. Este es el momento definitivo. Debe tomar de esa cosa que creó con Dewei y unirse a él para salvar la vida de las personas que le importa. Asustada toma la copa con dedos ligeramente temblorosos. Puede apostar que esa mujer no aprueba su comportamiento nada digno de una señorita pero no puede evitar. Lo va acercando a sus labios despacio y con los ojos cerrados, diciendo adiós a todos en su cabeza con la imagen de Ichigo sonriendo.
La puerta se abre brutalmente, asustándola que la copa se le cae y todos buscan al causante de aquel acto grosero.
Orihime abre sus ojos, mitad sorprendida y mitad esperanzada.
Sus lágrimas caen de nuevo sin evitarlo.
Kurosaki Ichigo entra para arruinar la fiesta.
—Kurosaki… kun…
El aludido encuentra su objetivo y le sonríe lo más confortable y amable posible para ser él cuando se trata de ella. El corazón de la chica se infla de anhelo y felicidad sin quererlo. Ni siquiera prestaron atención a los otros amigos que llegaron detrás de él para ayudar.
Los arcángeles rodean a Orihime sin dudarlo y Dewei da un par de pasos adelante sin quitar los ojos de Kurosaki, quien al fin se digna a verlo una vez se asegura que su compañera de batallas está a salvo. Y su mirada se vuelve seria.
—He venido a llevarme a Inoue de vuelta a casa.
—Lo sé… pero no puedes llevártela. — Lo analiza con cuidado. Es la primera vez que lo conoce en persona. — Permíteme darte la bienvenida, Kurosaki Ichigo. No hemos tenido el placer de conocernos anteriormente. Es la primera vez que estamos frente a frente.
—Entonces tú eres el responsable después de todo.
—Lo haces sonar como si yo fuera el villano de la película. — Sonríe divertido. — Solo he hecho lo que había que hacer… para eso hemos reencarnado. Si quieres culpar a alguien por este matrimonio, entonces cúlpate a ti mismo por causarlo.
—Esperen. — Es Zaraki quien toma la palabra al ver como los demás se preparan para pelear. — Esta es batalla de Kurosaki.
—Pero capitán… — Rukia iba a quejarse.
—Rukia. — Ichigo ve a su amiga con una expresión tranquila. — Déjenmelo a mí.
—¿Estás seguro, Kurosaki? — Ishida mira la fila enemiga con desconfianza.
—¿Qué? ¿Preocupado por mí?
—¡No hables estupideces! — Le da un puñetazo en la nuca e Ichigo se queja de dolor. — Por mí te puedes morir, pero no quiero cargar con las consecuencias. — Refiriéndose a la tristeza de Orihime. — Acabas de terminar una batalla que casi te matan sin siquiera haberte tocado siquiera.
—Yo he dicho que me llevaré a Inoue de vuelta a casa con mis propias manos, así que no interrumpas Ishida.
¡No!
—¡Espera Kurosaki-kun! — De nuevo siente esa desesperación al miedo de lo que le puede pasar a Ichigo. — Yo elegí esto… no tienes… ¡Por favor, no pelees y vete!
De nuevo esa mirada que la desarma al completo. Esa extraña mirada que es solo para ella y que habla de un lenguaje secreto que conoce y al mismo tiempo no. Le suplica con los ojos que se vaya. Ichigo casi muere en Hueco Mundo por su culpa, no podría soportar que la historia se repita pero peor.
—Por favor…
—Tranquila Inoue. — Ichigo alza Zangetsu y apunta a Dewei. — Todo va a salir bien y regresaremos a casa… lo prometo.
Orihime no puede responder porque Ichigo fue rápido y se lanza directo a Dewei.
Mueve la muñeca con la intención de atacar de un golpe con la Zanpakutoh mientras su reiatsu oscuro rodea el filo pero a Dewei solo le basto alzar una mano para bloquear el escudo, como si se hubiese alzado una pared invisible.
—Lento. — Y con la otra mano, apuntándolo a él, emana fuego y agua al mismo tiempo y lo golpea directo al pecho.
Con algunos gritos de fondo, Ichigo cae quejándose de dolor por las quemaduras y moretones. El Shinigami se levanta sin importarle las quejas de su cuerpo al borde de una jubilación y al segundo siguiente tiene a su enemigo de pie y tranquilo frente a él. Sorprendido no tiene tiempo de esquivar una avalancha de tierra que lo enviste desde su derecha que lo lleva hasta el techo para tragárselo vivo.
—¡Kurosaki-kun! — Orihime quiere correr hacía él pero Xia le impide el paso tomándola de la cintura y la atrae a su cuerpo.
—Todo va a estar bien, todo va a estar bien… — Le repite una y otra vez para calmarla. — Kurosaki no va a morir, se lo prometí.
—¡Pero…!
—Todo está calculado.
—¡Ichigo! — Gritan Sado, Rukia y Renji.
—Esperaba más de ti, Kurosaki Ichigo si Xia te dejo pasar. — Murmura Dewei evitando que los demás se interponga con una fuerte ventisca que los deja clavados en la pared, excepto Kenpachi, Yoruichi y Toushirou.
Ichigo surge de la tierra y ataca con Getsuga. El ángel líder crea un círculo en el aire hecho de fuego que absorbe tal poder potente igual a una esponja. Frustrado de no darle ni un rasguño, el pelinaranja vuelve a lo del ataque directo, impulsándose hacía él pero también es fallido. Sin moverse de su posición consigue tomarlo con facilidad de la muñeca que sostiene Zangetsu y sin esfuerzo lo estampa en el suelo. El polvo se alza y el suelo se quiebra.
—¡Kurosaki-kun! — Orihime está que entra en un estado crítico de preocupación.
—Has hecho que mi ropa se llene de polvo… ¿Has tenido suficiente?
—Cierra la boca. — Desde su posición, en el suelo, intenta nuevamente cortarlo.
Dewei lo esquiva fácilmente retrocediendo un paso.
—Acaso… ¿Tienes vergüenza de una declaración pública?
Se hace el silencio. Nadie se espera que en una batalla alguien dijera algo así. Ni siquiera entienden a qué se refiere… excepto Ishida, quien se echa a reír bajito.
—¿Qué es gracioso Ishida? — Renji está mosqueado de no saber.
—¿Acaso paso algo en su pelea contra el rubio? — Los sentidos de cotilleo de Rangiku se encienden por hambre de información.
—Matsumoto, haces mucho escándalo.
—Pero capitáaaaaan.
—Ishidaaaaaa — Ichigo se incorpora viendo a su colega con cara asesina y las mejillas ruborizadas. — ¡Cierra tu boca!
¿De verdad cree que iba a hacerle caso cuando tiene la oportunidad de vengarse de todos los problemas que le ha causado?
—Kurosaki, ¿Cómo puede darte vergüenza ser… sincero? No es más difícil que ir a una de tus peleas callejeras.
La mente de todos haces ¡Ding!, excepto la pobre Orihime.
Kenpachi suelta un silbido, se ve bastante divertido.
—Conque está en la edad… creí que era solo un mocoso fuerte.
—Mira que te estaba dando pena algo tan importante… — La sonrisa de Yoruichi resplandece el lugar. —, sabía que eras inocentón pero no me esperaba tanto.
—Ichigo, recuerda que tienes que ser un hombretón. — Renji no se queda atrás con el momento "a fastidiar a Ichigo porque es divertido".
—¡Ichigo, este es el momento en que debes gritar "yo me opongo"! — Las mejillas de Rukia están rojas de emoción, incluso los ojos le brillaban.
—¡Yo sabía que tenía un lado oscuro!
—Matsumoto. — Su capitán vuelve a regañarla.
—Ichigo… — Sado, inexpresivo como de costumbre, levanta el dedo pulgar. — Les deseo lo mejor.
El pobre Ichigo no podía estar más rojo si fuese posible. Se moría de la vergüenza y tiene un gran deseo de matarlos a todos con su Getsuga. En cambio, Orihime sigue sin entender lo que está pasando, ni siquiera entiende por qué Shintarow se reía a carcajadas o Lian murmuraba que el chico era un inocente virgen y tonto.
—Cabrones…
—Creí que le había dejado bien claro lo que debía hacer… — Se queja Xia. —, creo que debí pegarle más duro en el cráneo en nuestra pelea.
Ichigo se levanta, busca a Dewei y logra darle el primer golpe. Ignora las quejas de los arcángeles. Triunfante va por el segundo golpe pero Dewei ya se encuentra detrás de él y truenos dorados salen de sus dedos que apuntaba la columna del Shinigami. El grito del pelinaranja se escucha en todo el recinto antes de volver a caer, pero está vez de rodillas. Dewei vuelve a suspirar, decepcionado.
—¿Le tienes miedo al rechazo? — Se cruza de brazos. — Todos te lo han dicho mientras llegabas aquí, incluso Xia te lo explico… si quieres llevarte a Orihime, dile la verdad.
—¡Sé un hombre Ichigo! — Le gritan Rukia y Renji.
La cara de Ichigo se torna roja. Puede apostar que ellos disfrutan mucho verlo sufrir de aquella manera. De reojo mira a Orihime tan bien arreglada y totalmente preocupada por él que se ruboriza igual a un puberto que agacha la cabeza para ocultarlo.
—I-I-… Ino… — Traga duro. ¿Por qué tan difícil? — ¡ORIHIME!
Ahora es turno de la chica en ruborizarse. ¡Kurosaki-kun la llamó por su nombre! Otra vez se miran a los ojos y otra vez se pierde en sus ojos marrones. Éstos se ven firmes y apenados al mismo tiempo. ¿Qué le va a decir?
—Ori… Orihime, tú no te vas a casar con este bastardo si estoy yo para impedirlo.
—¿Kurosaki-kun?
—¿Y…? — Dewei se ve impaciente. — No tenemos mucho tiempo, apresúrate.
Si te muestras así de sincero con ella, te prometo que conseguirás sacarla de aquí.
Es lo que Xia le dijo y ya se sincero una vez, pero es el doble de difícil con Orihime presente. Va a sufrir un rechazo nivel dios de humillación y ya no podrá tenerla cerca. Prefiere enfrentarse a toda la Sociedad de Almas y Hueco Mundo al mismo tiempo que hacer esto.
—Conozco mi lugar pero no puedo evitarlo… te quiero llevar de vuelta a casa por mí mismo. No me interesa el planeta, sólo que sigas cerca mío. — Las mejillas de Orihime vuelven a teñirse, está vez más profundo. Su corazón entiende lo que quiere decirle pero su cabeza lo niega. Él no podría sentir algo por ella. — Te necesito…
Hay un silencio por estar todos expectantes a una respuesta de Orihime. Pero la chica no sabe que decir al respecto, su corazón y mente batallan de lo que dijo es real o no. Abre su boca pero la cierra por no saber qué decir.
—¿Ves que no es difícil? — Dewei cura todas las heridas de Ichigo con un gesto de manos. Y con otro movimiento, Ichigo es teletransportado al lado de Orihime. — Ahora se valiente y cásate con ella.
… ¿Eh?
—¡¿Quéeeee?! — Gritaron los compañeros de clases. Sí, Sado también.
—¡Sólo tenemos dieciséis años! — Se queja el pelinaranja mientras Orihime trata de no desmayarse.
Ya ha sido demasiado para su pobre corazón de enamorada. Así no es cómo se imagino casarse con Ichigo… y vaya que ha tenido ideas descabelladas. Casarme con Kurosaki-kun… Como dijo Keishi-san… ¡No! Eso es absurdo, no pasará.
—¡Esperen! — Rukia se hace escuchar. Uno pensaría que evitaría tal locura. — ¡Necesitamos una cámara! ¡Isshin-san no puede perderse el matrimonio de su hijo!
—¡Es verdad! — Dijeron Rangiku y Yoruichi de fondo.
—Yo tengo una cámara, así que no hay que preocuparse. — Shintarow saca dicho aparato de sus ropas. Estaba esperando este momento para usarlo. — Los padres odian perderse a sus hijos casarse.
—Vamos Kurosaki, apresúrate y cásate con Orihime. — Xia le da palmaditas en el hombro.
—Que debemos salvar la Tierra y luego salvar a Shui. — Sigue Lian.
—No tenemos todo el día. —Termina Dewei.
—No estamos vestidos para un matrimonio, Ken-chan.
—Eso es molesto, hay que ir cómodo.
—Pero debe haber alcohol en los matrimonios.
—Matsumoto, no voy a cargar tu cuerpo de borracha de regreso a la Sociedad de Almas.
Todos están dando por sentado que se van a casar y no prestan atención a lo que los "novios" quieren.
—Ni nos están poniendo atención. — Maldice Ichigo.
Un jaleo en su manga lo hace voltear. Orihime tenía su mano en la tela para llamar su atención.
—Kurosaki-kun… tú no tienes que hacer esto…
—Por supuesto que sí, todos le hemos dicho que debe casarse contigo para llevarte de vuelta a Karakura y salvar el planeta. — Dewei menciona una vez más todas las veces que indirectamente la gente se lo dijo a Ichigo.
—Si es un idiota por no poner atención, ese es otro problema. — Dijo Shintarow luego de entregarle a Rukia dicha cámara de video.
—¡No está bien! — Inoue se enoja por un segundo de qué traten de esa manera a Ichigo. — Yo elegí esto, no él. — Otra vez ve a Ichigo. Sus mejillas están del mismo color que el corazón de una sandia. — Por favor Kurosaki-kun… te agradezco que vengas por mí y… digas esas palabras, aunque no sean ciertas… no tienes que sentirte presionado, así que por favor… detente y vete.
Orihime cree que mentía. Que todo lo que dijo fue un intento desesperado como amigo para salvarla. ¿Acaso es un rechazo indirecto? Le toma la mano que aun sostiene su ropa y la enfrenta visualmente, incomodándola.
—Kurosaki… kun.
—Nada de lo que he dicho es mentira… tú… — Tiene que mirar al suelo por el rojo en sus mejillas. —, eres mi mejor amiga, la… persona que me importa.
Ella quiere rehuir de su mirada ahora. Es muy difícil salir del estado de negación porque sería aceptar que sus deseos son reales. ¿Y qué hará si se convierte en una decepción? Al verla dudar, Ichigo tiene suficiente y la jala para estar cerca de su oído y susurrarle un secreto. Ya ha dicho mucho públicamente.
—Tú no te puedes casar con él y dejarme porque me perteneces… — Jura con una posesividad que nunca ha escuchado antes en el Shinigami. Sus piernas tiemblan por un segundo y se queda sin aliento. — Te amo. Me casaré contigo para que nadie más te aparte de mí.
Retrocede un paso para asegurarse que no le mienta. Pero, ¿Cómo puedo hacerlo con tanta sinceridad en sus ojos? Tiene la necesidad de abrazarlo…
—Disculpen. — La misteriosa mujer del antifaz interrumpe molesta. — ¿Podrían ustedes dos dejar de dar vueltas con su tartaleta romántica y casarse de una vez para que salvemos varios universos?
Y se quita el antifaz y la gorra de la túnica, revelando hermoso cabello azul y ojos negros. Tiene una expresión fría mientras observa acusadoramente a todos. Ishida la conoce y por eso grita de miedo y sorpresa al momento que su arma cae por falta de motricidad.
—¡¿Madre?!
—Es de mala educación gritar Uryuu… y si esto fuese una batalla real, habrías muerto al dejar tu arco. — Se cruza de brazos molesta.
—¡¿Es tu madre?! — Renji de queda blanco que tal mujer despampanante sea madre de Ishida. — ¿De verdad?
—Y por cómo te trata, apuesto que es eres un niño de mami. — Comenta Rukia burlona.
Ishida se ruboriza de rabia por las miradas de todos.
—Hijo, luego hablaremos de tus habilidades como galán que usaste con Lian. — Señalando a la susodicha, quien tiene que disimular el sonrojo por el centro de algunas miradas. — Fueron pobres. Tu padre ya hubiera sido invitado a la cama de la señorita.
—¡Madre!
La mujer hace un gesto de manos y recoge la copa que había sido abandonada luego de la entrada de Ichigo y la limpia con un pañuelo para devolverlo en la mesa.
—Kurosaki Ichigo, por favor, invierte cinco gotas de tu sangre en la copa. — Pasándole la daga de oro que usó Dewei anteriormente.
Como Dewei lo curó, no tenía ningún rastro de la batalla (posiblemente para verse presentable). Así que no hay problema en hacerse un corte nuevo y cinco gotas de agua caen. La mujer ahora le pide a Orihime su sangre y a la joven le costó mucho concentrarse en hacerlo porque aun sigue fantaseando y en un estado de negación. Aun no puede creer que Kurosaki le haya dicho que la ama.
Otra vez aquel brillo verde limón, pero está vez es diferente. En vez de quedar trasparente como el pisco, quedo de un color dorado que transmite tanto poder que uno puede sospechar si es la codiciada ambrosia que provoca la inmortalidad.
—Antes de tomarlo, le recuerdo una vez más Inoue Orihime que cuando tome la copa y este casada con el chico, el proceso de maduración de su reencarnación y poderes estarán completos. Incluyendo las memorias.
Orihime asiente. Ichigo toma de la copa y le parece extraño no sentir nada. Se lo entrega a la chica. Ella lo recibe nerviosa, su corazón esta latiendo a mil y los nervios de la felicidad le hacen sudar los dedos que teme que se le caigan de nuevo. Al tomar un sorbo pequeño, Ichigo se encorva un poco por el extraño calor recorriéndole las entrañas. Orihime quiere socorrerlo pero la madre de Ishida le impide que baje la copa y con los ojos le dice que todo está bien, así que traga hasta llegar al fondo.
Deja la copa de vuelta en la mesa viendo sus propias manos, esperando que algo le pase. El grito de Rukia le hace mirar detrás de su hombro y se sorprende de ver cómo nace en su espalda un capullo de alas doradas que le hace pensar en la pintura de Keishi. Al abrirse, se vuelven enormes y majestuosas. Éstas emiten un brillo dorado e instantáneo que rodea a Orihime. Ahora el pelo le crece hasta los tobillos con todos los accesorios de diamantes como la pintura de la pared. Sus pinches de accesorios desaparecieron y frente a ella aparece el mismo báculo dorado con la estatuilla de un sol en la cima.
Visualmente ya no parece ser Inoue Orihime.
Ahora luce como Keishi.
El cuarto tiembla un momento. Los que no son reencarnaciones no saben que la Tierra se esta estabilizándose y salvándose de una muerte. Pronto los otros planetas y universos seguirían su ejemplo. Al menos solo dura unos segundos.
Con la mano libre hace aparecer a la joven Shui dormida y acostada en pleno aire. Alza el báculo y algo oscuro sale del cuerpo de la pequeña, aquella cosa chillaba de dolor y rabia pero Orihime lo ignora y le da un ataque final que lo convierte en arena en el suelo. Al segundo siguiente desaparece. Entonces Shui despierta soltando un gemido igual que alguien que sale bajo el agua.
—Ponte en pie, mi guardiana del Agua y da las gracias a En por protegerte hasta el final.
Aturdida tarda en darse cuenta que es Orihime quien le habla y que por sus alas ha completado su reencarnación. De un brinco está de pie viendo a Orihime como si viese a una diosa que cayó del cielo.
—Orihime-sama… — De su cuello aparece En, su dragón, en miniatura, enrollándose en ella igual a un collar. — Gracias En.
—Muchas gracias a mis amigos por venir a salvarme… y gracias a mis arcángeles por pelear hasta el final por evitar que pase el resto de mi vida bajo tierra para cumplir mi deber. — Sonríe a todos hasta detener sus ojos en Dewei. — Claro que mi querido amigo no les dijo algo importante.
—¿Eh? — Eso es lo que sale de las bocas de todos en diferentes tiempos.
—Dewei no sólo planeo casarme con Kurosaki para evitar mi destino aquí encerrada… también lo hizo por ustedes mis arcángeles. — Viendo a los cuatro, que lucían confundidos. — Como este Ritual de Matrimonio no fue entre ángeles, sino entre un Ángel y un Shinigami, provoca que ustedes tampoco tengan la obligación de vivir encerrados. Son libres.
Los arcángeles se miran entre ellos. ¿Pueden volver a recorrer la superficie de la tierra con el resto de los humanos?
Orihime mira a Ichigo y le sonríe para que se dé cuenta que no ha dejado de ser la misma a pesar de su último minuto actuando como una Reina. Lo toma de la mano con la mano libre ya que la otra sigue sosteniendo su báculo.
—Me falta una cosa más antes de volver a casa. — Echa un vistazo a Lian. — Ella ya ha esperado por mucho tiempo que regrese su madre.
Ichigo asiente con la cabeza.
Orihime alza el cetro y éste emite un brillo intenso. A pesar que produce ceguera, pueden captar la imagen de una mujer mayor dormida, la madre de Lian, desapareciendo del cuarto que su hija la mantiene protegida para luego aparecer en una pieza ricamente decorada que Lian reconoce bien: el dormitorio de sus padres. Permanece con los ojos cerrados, pero su pecho sube y baja en señal de tener pulso. Después de años ha regresado a la vida y Lian empieza a llorar.
Con su última acción hecha, Orihime hace desaparecer el báculo y éste se convierte en las horquillas de la chica que cayeron en sus manos. Las alas desaparecieron también pero su pelo sigue con el mismo crecimiento mágico, aunque al menos todos esos accesorios de diamantes desaparecieron.
Por última vez observa a Dewei y sus vidas pasadas se reproducen en su cabeza igual a una película. Él es su querido amigo, casi hermano.
—Nos veremos de nuevo Dewei… lo espero.
—Yo también deseo verte otra vez mi estimada Orihime.
Es una noche tranquila en Karakura.
Pero no en la residencia Kurosaki.
Isshin y sus hijas miran petrificados a los ruborizados y recién casados Ichigo y Orihime (que sigue con su cabello un desastre al tenerlo más largo que antes de llegar a China) mientras Rukia tiene los ojos brillosos luego de narrarles la historia.
Entonces Isshin sale de su ensoñación y lo primero que hace es correr al poster de su madre para gritarle a lágrimas de felicidad que su hijo no se quedara solo y amargado como temía porque se casó con la bella de Orihime-chan.
—Pero es una lástima que lo hayamos perdido. — Murmura Yuzu triste de no haber estado presente en algo tan importante.
—No te preocupes Yuzu-chan, lo tengo todo grabado en cámara. — Rukia saca la cámara que le regalo Shintarow para enseñar la evidencia.
—¡Bien hecho Rukia-chan! — Le felicita Isshin corriendo a ella a lágrimas vivas.
— ¡Voy a preparar la tele para verlo! — Yuzu corre con Rukia detrás.
—Voy por palomitas. — Dice al fin Karin. Necesitará ver el video para creerlo.
Ahora Isshin le da palmadas a su hijo comentando lo orgulloso que se siente y abraza a Orihime llamándola su nueva hija.
—¡Puedes venir a vivir con nosotros ahora Orihime-chan! ¡Te mudas al cuarto de Ichigo!
—¿Al cuarto de… I-I-Ichigo kun? — Se puede freír huevos en su cara con lo roja y acalorada que está.
—Viejo, no la molestes. — Aparta a su padre de su reciente esposa en un empujón. — No nos casamos de forma normal y el colegio no debe saberlo, así que hay que ir de a poco.
—¿Entonces no habrá noche de bodas? — Se escucha Rukia muy preocupada de ello.
—¡¿No van a trabajar en mis nietos hoy?!
Los pelinaranjas no pueden estar más rojos ahora.
