Capitulo 4

- ¿Quien está ahí? – Grito Phoebe asustada en su habitación – Creo que debo estar escuchando cosas tal vez estoy cansada.

Había un montón de papeles regados en el escritorio de Phoebe, se notaba que había trabajado muy duro en busca de una historia para la competencia. Phoebe tomando una hoja de su escritorio se acercaba a la ventana cuando de pronto escucho su nombre viajar a través del aire frio de la calle, ella se asomó más a la ventana y vio que Arnold estaba ahí afuera parado haciendo señales con su mano.

- Hola Arnold pasa, la puerta está abierta – le gritaba Phoebe a Arnold mientras se arreglaba sus lentes.

Phoebe empezó a arreglar su escritorio ocultando varios papeles y ordenando otros, cuando su puerta susurro ante sus movimientos.

- Hola Phoebe, ¿Puedo pasar? – Decía Arnold tímidamente mientras tocaba a la puerta

- Claro Arnold pasa, estaba ordenando un poco – respondía Phoebe mientras se sentaba en su cama.

- No recuerdo la última vez que vine a tu habitación para hacer un proyecto, es mas no recuerdo si alguna vez te visite jeje – se dirigía a Phoebe con cierto asombro por su habitación

- Cierto casi no pasamos mucho tiempo juntos, será divertido poder hacer este proyecto contigo, no es que no prefiera trabajar con Helga, es solo que a veces es bueno variar un poco las cosas – contestaba Phoebe acomodándose el cabello mientras le entregaba a Arnold la historia que había investigado para su proyecto – Mira Arnold esta es la Leyenda de Caneq y Nicte, a mí me gusta mucho ¿qué opinas?

Arnold guardo silencio un momento mientras leía la historia, sus ojos revoloteaban como dos conejos perdidos en la pradera sobre el papel, había una pequeña brisa en el cuarto que jugaba y mecía suavemente el escrito. Arnold rompió toda la calma y quietud de la escena desviando su mirada hacia Phoebe

- Me parece una historia interesante, algunas partes se me hacen tan familiar, ¿Hay algún motivo en especial por lo que escogiste esta historia Phoebe?

- No Arnold es solo que leí muchas historias y esa es la que más me agrado, pienso que podríamos hacer una buena adaptación de esta historia a un cuento – Respondió Phoebe casi titubeando mientras se sentaba en la silla de su escritorio con una mirada casi distante hacia Arnold

- Hagámoslo Phoebe, a mí también me gusta la historia.

Cuando Arnold le alcanzaba la hoja a Phoebe, la pequeña brisa que se percibía en el cuarto se había convertido en motivo suficiente para tumbar el escrito de las manos de Arnold. Phoebe se levantó de inmediato de su escritorio mientras trataba de alcanzar el escrito, Arnold corrió hacia la ventana para poder cerrarla y mientras Arnold trataba de cerrar la ventana la hoja dibujaba sus delgadas alas hacia la calle, Phoebe noto esto y salto hacia la hoja atrapándola, pero no vio que en su camino también estaba Arnold así que en cierto modo atrapo también a Arnold, la fuerza con la que Phoebe salto fue lo suficientemente fuerte como para tumbar a Arnold hacia el piso.

El cuarto guardaba silencio mientras las gafas de Phoebe salían disparados hacia un lado de la habitación, Phoebe había caído encima de Arnold, normalmente Phoebe puede observar su entorno de manera borrosa sin sus gafas, pero esta era la excepción, los ojos de Phoebe podían ver perfectamente los ojos atónitos y perdidos de Arnold, Phoebe estaba tan cerca a Arnold que casi podía ver su propios ojos reflejados en los ojos de Arnold. Phoebe y Arnold se miraban fijamente el uno al otro mientras sus rostros pintaban una sonrisa en sus labios rompiendo con una carcajada el silencio de la habitación.

- jajajaj estas bien Phoebe – Decía Arnold dibujando una calida sonrisa en su rostro mientras se levantaba y le extendía una mano a Phoebe – Creo que alguien quiere sabotear nuestra historia.

- Creo que si jejejeje – respondía Phoebe mientras tomaba de la mano a Arnold.

- Ya debo ir a casa Phoebe necesito sacarle una copia a la historia – decía Arnold mientras le pasaba las gafas a Phoebe.

- No te preocupes Arnold acá tengo otra copia de esa historia – Dijo Phoebe mientras sacaba una hoja de papel de su mochila y se apoderaba un aire de ironía en la habitación – jejej creo que la había olvidado.

Arnold entre cerrando los ojos mirando a Phoebe tomo la hoja de papel, pero luego cambio su rostro mostrando una jovial sonrisa.

- Ok Phoebe nos vemos mañana iré a leer el escrito con más cuidado en casa – se despedía Arnold mientras salía de la habitación

- Adiós Arnold que descanses bien.

Mientras Arnold se alejaba de la casa de Phoebe, con ojos perdidos en las estrellas y dibujando alegría en el ambiente se podía notar que estaba perdido en sus pensamientos, quizá algo le preocupaba o talvez recordaba lo que paso una y otra vez lo cierto era que no había persona más feliz en la calle. Pero caminar tan distraído no es bueno y Arnold estaba a punto de descubrirlo ya que no se percató de que un hombre lo perseguía desde la casa de Phoebe, las calles se vaciaban a cada paso que daba Arnold y el hombre cada vez se le acercaba más y más, hasta que el silencio de la calle fue roto por un grito que decía: - Que te pasa déjame dejame.