Aclaración: Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.

Fuego y cenizas

Capítulo 1

"No mires hacía atrás con ira, ni hacía adelante con miedo, sino alrededor con atención."

-Anónimo

Era un día como cualquier otro, la joven de pelo rosa se levantó de su cama y se estiro. Se refregó los ojos y se dirigió a la ventana, aún era de noche, claro, era invierno y amanecía tarde. Se vistió y fue a desayunar, iba a hacer un día largo asique debía alimentarse bien.

Todos sus días eran bastante monótonos y grises, pero aprendió a sonreír a pesar de las adversidades. Ahora ya no lloraba y no lo extrañaba, a decir verdad ya no pensaba en eso. Se podría decir que ya lo había superado.

Al terminar la secundaria se dedicó de lleno al estudio y a su carrera, para cumplir su sueño. Ahora siendo una joven de 24 años era una médica de emergencia brillante y muy reconocida en el hospital que trabaja. Hacía seis meses que se había recibido, era raro que alguien tan joven se graduara, pero ella con esfuerzo lo había logrado. Era reconocida porque en las prácticas había salvado muchas vidas que ni siquiera los médicos residentes podrían haber salvado.

Ya había terminado de desayunar, se lavó los dientes y las demás cosas que hacía antes de salir. Tomo su bolso, se puso un gorro de lana negro y una chaqueta con capucha, y se dirigió hacía el trabajo. Antes de salir se miró al espejo y sonrió. "Muy bien Sakura, da lo mejor de ti para ayudar a los demás."

Al subir al autobús se sentó en uno de los asientos de solos y noto que algunos chicos la miraban, no era que le molestase pero no se sentía tan cómoda con las miradas penetrantes de algunos de ellos. Sea como sea, ella sabía que era linda. Tenía un peculiar pelo rosa hasta los hombros, era delgada, llevaba unos jeans ajustados, pero no exageradamente, de color azul oscuro, unas botas sin taco grises, una chaqueta negra que parecía cuero, aunque no lo era, que la tenía abrochada con el cierre que le cubría el cuello, ya que hacía mucho frío. Y por supuesto su infaltable gorro de lana negro.

Por suerte su trabajo no quedaba muy lejos de su casa, asique en unos 15 minutos ya estaba entrando por la puerta del hospital. Miro a su alrededor y había mucha gente, se sorprendió. "Qué raro que haya tanta gente, no es fin de semana ni nada parecido." Se puso en marcha hacía los vestidores y se encontró con una enfermera que era una gran amiga suya.

-¡Buenos días, Hinata! –le dijo con una sonrisa a una chica de su edad, ojos peculiarmente blancos y cabello largo hasta la cintura de color negro azul-morado. Era muy hermosa y tímida. Una gran compañera de trabajo, responsable e inteligente. Alguien que hace todo lo posible por ayudar a los demás. Sakura la había conocido cuando entro a hacer las prácticas y en seguida hicieron conexión. Ella no era de hablar con casi nadie, pero Sakura era tan habladora que de a poco comenzó a tener confianza y a hablar más.

-¡Buenos días, Sakura! ¿Cómo estás? –le dijo devolviéndole la sonrisa.

-¡Muy bien! ¿Y tú? –dijo mientras comenzó a acercarse a su casillero para guardar sus cosas. Comenzó a quitarse la chaqueta y el gorro para ponerse su chaqueta blanca para empezar a trabajar.

-Bien. ¿Viste cuanta gente hay? –dijo en un tono sorprendido Hinata.

-La verdad que sí. Apurémonos así podemos ayudar a los demás. Se ve que hay mucho trabajo hoy. –ambas jóvenes se fueron a la recepción a ver en qué necesitaban ayuda. Al llegar, Sakura se encontró con la jefa del hospital. Una mujer hermosa y de cabellera rubia. Muy inteligente y de carácter. Sakura la admiraba mucho y aprendió muchas cosas a su lado. Mientras la jefa miraba una planilla Sakura y Hinata hablaron al unísono.

-¡Buenos días Sra. Tsunade! –la nombrada dejo de mirar los papeles y les dedico una sonrisa cálida.

-Buenos días Sakura, Hinata. –tomo unos papeles y se dirigió a Hinata.- Por favor, encárgate de estos pacientes. –ella asintió, tomo los papeles y se fue. Miro a Sakura y sonrió.- Y a usted señorita le tengo un trabajo especial. –Sakura la miro sin entender.-Atenderás a un joven muy apuesto el cual tuvo un accidente anoche. Un borracho envistió su auto. Ya lo revisaron y no es nada grave, pero de igual forma debe descansar y ser controlado. Mucha suerte, no te enamores de él, eh. –se rio, le entrego los papeles, y se fue.

Sakura comenzó a ojear las notas del médico que atendió a este muchacho "guapo" y era como le había dicho Tsunade, no era nada grave. "La saco muy barata. Que chico con suerte" pensaba. Mientras seguía en su mundo escucho balbucear a unas enfermeras cerca de ella.

-Es muy guapo. –decía una.

-Sí, es muy guapo ¿Tendrá novia? –preguntaba otra.

-¿A quién vendrá a visitar? Estuvo yendo y viniendo toda la noche y madrugada. Debe venir a ver a alguien muy apreciado para él. –decía otra. Sakura rodo los ojos. "¿Acaso vienen a mirar muchachos o a trabajar?" se preguntaba. Ella siempre se negaba a entrar en ese tipo de conversaciones, pero la curiosidad le gano, ese chico había provocado demasiados halagos y ella quería saber quién era el responsable. Como las enfermeras estaban a su lado no necesito moverse.

-Oigan ¿De quién hablan? –las muchachas la miraron sorprendidas, claro, ella jamás se metía en esas charlas, pero muy pronto sonrieron, al fin y al cabo Sakura también era una chica.

-El chico de allá. –la enfermera se lo señalo disimuladamente. Sakura miro a donde le estaban señalando y vio a un joven alto, de cabello negro y largo amarrado en una coleta baja, estaba con las manos en los bolsillos y llevaba puesto un traje negro, sin corbata, zapatos y un sobretodo negro abierto. Parecía alguien importante y sin duda las enfermeras tenían razón, era muy guapo. Pero algo no le cerraba, lo veía conocido, pero no recordaba donde. Se lo quedo mirando por un largo rato, por suerte el joven no se había percatado de su mirada. Cuando reacciono miro a sus costados y las enfermeras se habían ido. "Genial, ahora seguro pensaran mal." Suspiro y se dirigió a la habitación del chico que había tenido el accidente la noche anterior. Mientras caminaba no dejaba de pensar en el chico que vio, estaba segura de conocerlo pero le frustraba no recordar de dónde. "Hay algo en ese chico. ¿De dónde lo conozco? ¿Por qué esta sensación de frustración?" Volvió a suspirar y negó con la cabeza. "Qué más da, si no lo recuerdo significa que no es nadie importante."

Entro en la habitación del paciente y lo vio acostado dándole la espalda, parecía que miraba hacía la ventana. No pudo ver su rostro, pero si su cabello negro. Se acercó al pie de la cama para agarrar la ficha donde estaban sus datos, pero se quedó mirándolo para llamar su atención.

-Buenos días. –dijo ella muy amablemente. El chico se giró y se quedó plasmado. "¿Ella?" Ambos se quedaron mirando por unos segundos.


Hola! :3

Me presento, soy FenixCarmesi. Este es el primer fanfic que publico acá, espero que les guste. La próxima semana subo el capítulo dos si veo que les gusta :)

Espero sus comentarios! :D