Nota de autor: Hola!
Aquí está el nuevo capítulo del pobre Romano, antes de que os lo pongáis a leer se me olvidó deciros que Romano le ha puesto al contacto de Iggy "cejas", se ve que por los reviews alguno ya lo sabía (cofcofSorita Uchihacofcofcof), estáis bien instruidos en el italiano xD, pero lo pongo por aquella gente que no tenía el traductor ni las ganas de buscarlo. xD
Lo siento si tardé, examenes y todo eso.. y bueno, es solo por saber, pero aquí en España está haciendo un tiempo muy raro, mañana o pasado van a abrir las piscinas públicas, pero seguímos hiendo con abrigo. He leído en otros fanfics que Italia está igual y por las noticias dicen que Francia no va a tener verano... asi que, solo por curiosidad, me gustaría saber si en otro paises pasa lo mismo. Es solo por curiosidad asi que si no os apetece no tenéis por qué decir nada xD
El cap no es demasiado largo, pero importante, así que...
DISFRUTAD!
La llamada
Romano descolgó la llamada y se llevó el móvil a la oreja rápidamente.
- Pronto?
Al otro lado se oyó una voz con acento británico.
- ¿R-Romano? -A pesar de que la cobertura estaba al máximo la voz se oía bastante distorsionada, como si estuviera llamando en medio de una tormenta de arena.
- ¡Tú maldito cejotas! ¿¡A quién te crees que vas a llamar poniendo mi número cazzo!? Es más, ¡¿De dónde has sacado mi número de teléfono?!
Se oyó un suspiró al otro lado de la línea, o a lo mejor solo habían sido las interferencias.
- Se lo pedí a Feliciano.
Ah, claro, Feliciano. Su hermano era capaz de saltar por un puente si le dices que hay agua debajo.
- ¡Y cómo narices has conseguido llamarme si no tenía cobertura!
- Un conjuro. -Dijo, como si embrujar un móvil fuera lo más normal del mundo.
- ¡Pues se oye una mierda, inútil! Seguro que el noruego cara póker lo hacía mejor que tú...
Se oyó unas cuantas quejas británicas al otro lado de la línea, pero Romano fingió que seguramente habían sido las interferencias.
- Bueno, ¿se puede saber para que me llamas?
El otro lado de la linea se quedó en silencio, tratar con este italiano era un verdadero reto.
- Quería saber si habías sufrido algún accidente, pero al parecer estás bie-
- ¡Tú cejas de horuga! -Le interrumpió el italiano.- ¿Sabes lo que he tenido que pasar hasta ahora? De primeras aterricé de bocas contra el suelo, ¡casi me mato! ¿Pero tú te crees que eso es un viaje en condiciones? Y justo después me empezaron a perseguir unos musulmanes terroríficos...
- Wait! ¿Unos musulmanes?
- Sì, ¡eran más grandes que dos macho patatas juntos! Y después acabé tirándome por una ventana y luego un chico clavado a España me llevó a un castillo y... -acababa de caer en la cuenta de algo.- ¡Hey traga-scones! He estado sin noticias del presente un mes entero... sí podías llamarme, ¡¿Por qué no lo has hecho antes?!
- ¿Qué?
- ¿Qué pasa? ¿Tu maldito hechizo ya no funciona?, ¡¿Por qué no me has llamado antes?!
- Para de gritar shit, me vas dejar sin oído. -Se quejó el británico ya un poco harto.- Pero Romano, es imposible que haya pasado un mes entero.
- Perché?
- Porque hace solo dos horas que te envié al pasado.
- …
- ¿Romano?
- ¡Que sí! ¡Que estoy aquí! -Romano intentó sonar cómo siempre, pero no entendía del todo lo que el británico le había dicho.- ¡T-Tú te has intoxicado a scones! ¿Qué quieres decir con dos horas?
El inglés pasó del comentario de Romano.
- Solo han pasado dos horas, es lo que tardé en conseguir tú teléfono, embrujar el móvil y llamarte... tienes suerte de que te lo hayas traído contigo.
- P-pero, ¿por qué?
A Inglaterra pareció gustarle que por fin hiciera un comentario normal.
- No lo sé, puede que sea un síntoma del viaje en el tiempo, nunca lo había probado antes y tú has hecho un viaje muy largo...-Tuvo una idea.- un momento, ¿puedes mirar la fecha que pone en tu móvil?
- Pues claro que puedo, no soy un inútil. -Se quejó el italiano, probablemente Inglaterra no lo decía con mala intención, pero a él le gustaba pinchar.- Espera.
Romano se apartó él móvil de la oreja y miró la hora:
"20:45 del 24/06/20XX"
- 20:45 del 24 de junio. -Le comunicó al inglés.
- Supongo que lo tienes en hora italiana, eso quiere decir que la hora que marca de Inglaterra son las 19:45 del 24 de junio... -Se calló un momento, pesando.- ¿Te das cuenta?
- ¡Claro qué me doy cuenta! A 24 de junio y llueve cómo si estuviéramos en pleno diciembre, tu tiempo está tan loco cómo tú.
- No, shit, ¡el móvil marca la misma fecha que en el presente, pero has pasado un mes en el pasado!
Romano se calló un momento, intentando entender lo qué le acababa de explicar.
- ¿Y eso qué quiere decir?
Otro silencio al otro lado de la línea.
- No lo sé... -Parecía estar pensando en muchas cosas.- A lo mejor no es nada importante y solo es cosa del móvil... Pero...
- ¿Pero qué?
- Puede que haya empezado, primero tú móvil y luego tú.
- ¿P-pero empezar el qué? -Romano empezaba a sonar nervioso en contra de su voluntad. El británico estaba consiguiendo asustarle.
- No estoy seguro... pero...
- ¡Suéltalo!
- Puede... que ya haya empezado tu vuelta al futuro. -Sentenció Inglaterra, se calló esperando una respuesta.
- ...
- ¿Romano? ¿Se ha cortado la línea?
- ¡A qué te refieres maldición!
- Puede que ya hayas empezado a volver -Dijo, ignorando el insulto.- Ya sabes, estás en una época que no te pertenece, seguro que tú cuerpo empezará a dar señales...
- ¡Tú has visto muchas pelis del Americano Come Hamburguesas!
- The fuck! Ni loco vería yo eso... -Maldijo enfadado.- ¿Te has sentido mal o algo estos días?, puede haber empezado hace ya unas semanas.
- ¡¿Aún sigues con esa idea?!
- Venga, responde.
Romano se calló, pensando un momento, intentando recordar cada día que había pasado en ese castillo. Por lo que sabía, solo le dolió la cabeza cuándo llegó al pasado, algo que parecía normal dentro de lo que cabía, y después solo le quedaba su ya conocida espalda, pero seguro que no tenía nada extraño.
- ¡Estoy jodidamente bien! ¿Ves?, tus ideas están tan locas como tú.
- O tal vez ha empezado hace poco... -El británico estaba metido en sus pensamientos.- De todas formas hay que hacer algo.
- ¿Qué quieres decir con algo?
- ¿En qué siglo te encuentras?
- Yo qué se, aquí no hay periódico ¿sabes?
- Fuck! Ni siquiera sabes en qué tiempo te encuentras.
- ¡Nadie me pidió saberlo! -Se excusó Romano. El otro lado de la linea se quedó pensando un momento.
- Te voy a traer de vuelta.
- ¿Qué? ¿Ahora?
- Sí, ahora, rastrearé el rastro que ha dejado la llamada.
- Hey, ¡Espera! ¡No puedes hacer esto ahora!
- ¿Por qué no? -Dijo Inglaterra un poco confuso, de repente una gran interferencia cruzó la llamada, cómo el sonido de una radio sin sintonizar.- Fucking shit!, el teléfono no aguantará mucho más. ¿Romano, sigues ahí? - Ahora cada vez se le entendía peor.
- Claro que sí cazzo!, ¿a dónde te crees que me iba a ir? ¡Y ni se te ocurra venir aquí o te juro que te meto tal paliza que ya no podrás ni hablar con ninguno de tus amiguitos invisibles!
- Primero: no son invisibles, el Conejo Menta Volador es real, y segundo: ¿Qué narices te pasa? Antes sonabas cómo si quisieras volver en seguida.
- Es que yo...
Romano se calló un momento, no sabía que contestar. Claro que quería volver, con sus tomates, su pasta, su cargador del móvil... incluso quería ver a ese maldito bastardo español. Pero no, no podía, aquí...
- Yo...
le necesitaban.
- Yo...
Al-Andalus confiaba en él, quería luchar junto a él, y él mismo...
- No puedo irme...
Quería ayudar por una vez a España.
- Romano. -La conexión era cada vez peor, pero Inglaterra sonaba incluso más serio.- ¿Estás seguro?
- Sí, necesito estar aquí.
- Sabes que seguramente ya no podré contactar contigo...
- Sí...
- Tal vez tardes años en volver o puede que nunca regreses...
Romano tragó saliva, haciéndose a la idea.
- Lo sé...
- O puede que tú cuerpo no se acostumbre a vivir en el pasado y acabes mal...
- ¡Maldita sea scones! ¡Te he dicho que sí!
- Ok,Ok, solo quería estar seguro. -Se le oía cada vez menos.- De todas formas te arrastraré para acá en cuanto ese bastard se entere, ¿entendido?
- Vale.
- Ok, adios.
- ¡Espera!
- What?-Ya apenas se le podía oír, pero Romano notó el típico tono molesto de Inglaterra.
- Gracias.
El otro lado de la llamada pareció sorprenderse, pero la sensación no duró demasiado.
- Tú vuelve pronto.
De repente una enorme interferencia partió la conversación y la llamada se cortó.
Romano se sentó en la cama de Al-Andalus, cansado por la discusión. Se llevó la mano a la cabeza, ni siquiera estaba seguro de la decisión que había tomado.
Empezó a sentir miedo: Miedo a no poder volver nunca a su tiempo, miedo a desaparecer en la nada. Nunca pensó que un país podría estar sometido bajo esa presión.
- Maldita sea Romano, cazzo, No hay que ser tan pesimista. -Se convenció a si mismo. No tenía en sus planes no volver nunca a su lugar. No, tenía que volver y patearle el trasero a ese inglés para demostrarle que seguía vivo.
Se levantó y se puso la chaqueta, ya llevaba bastante tiempo en la habitación y los demás empezarían a preocuparse.
Miró su móvil: ya estaba muerto. Se preguntó si volvería a funcionar, aunque no quería saber la repuesta. Se lo metió en el bolsillo por si acaso.
Salió de la habitación y bajó las escaleras. En su piso no había visto ningún sirviente, pero según iba bajando cada vez había mas y más, sumando a toda la gente que llegó la noche anterior. Había algo de tráfico por culpa de todos los nobles que subían y bajaban por la escalera de caracol, así que Romano se dispuso a poner cara de mala uva y mirar fijamente a todo el que pasaba. Consiguió bajar sin que nadie se interpusiera en su camino.
Pero justo cuando estaba a punto de llagar al comedor, algo colisionó contra él con tanta fuerza que casi se calló al suelo.
- Pero que co-
- Buaaaaaaaaah, ¡Romanooooo!¡no te enfades conmigoooooo!
El nombrado miró abajo, veía una mata de pelo marrón agarrado a él como una lapa. Por la entrada al comedor se asomaron Francia y Portugal, los dos muriéndose de risa.
- ¿Qué narices te pasa?
- Romaaaaaaa, no me odieeeees. -Seguía mascullando Al-Andalus.
Romano no pudo evitar dar un pequeño salto al oír ese mote. Hacía semanas que no lo oía, desde la última vez que fue a España...
- ¡N-no me llames así!
- ¿Por? Sí es muy bonito...
- ¡No me gusta y punto!
- Vale, pero no te enfadeeeeees -Volvió otra vez a sus quejas. Romano pestañeó sin entender.
- ¿Enfadarme?
Al-Andalus levantó la mirada, tenía los ojos verde oliva en lágrimas, parecía un niño de ocho años.
- ¿N-no estás enfadado? -Le preguntó con la voz un poco ahogada. Romano siguió mirándole interrogante.
- ¿Enfadado por qué?
Algo funcionó mal en la pregunta, porque Al-Andalus volvió a lloriquear mientras se agarraba con mas fuerza si cabe a Romano.
- Y-yo hablé con Francia, y le dije que quería que vinieras conmigo a luchar... y él habló contigo, y dijo que no te lo tomaste muy bien... y yo quería habértelo dicho antes, pero no podía irme de la fiesta, y Francia decía que te habías enfadado, y creí que no volverías a hablarme, y que iba a estar solo, y-y yo... yo...
Buaaaaaaaaaaah, no te enfades por favoooor... -Volvió de nuevo al lloriqueo.
Romano no sabía que decir. Miró de reojo a la entrada del comedor, pero en cuanto Francia y Portugal notaron que se fijaba en ellos, se escondieron detrás de la puerta. Genial, estaba solo.
- Eeeh, para. -Intentó tranquilizar a Al-Andalus. El niño le volvió a mirar, otra vez con los ojos en lágrimas, pero al menos se había callado. Le recordaba demasiado a la cara que ponía España cada vez que él se enfadaba con él, que pasaba a menudo.- Y-yo no estoy enfadado...
- ¿No lo estás? -Los ojos de Al-Andalus ganaron un poco de brillo.
- No.
- Entonces, ¿eso significa que vendrás conmigo?
- ¡Claro que sí! ¿Cómo podría dejar a alguien tan descuidado como tú solo? Seguro que no aguantarías ni una estocada.
- ¡Bieeeeen! -gritó Al-Andalus mientras se lanzaba a abrazar a Romano con lo que en el futuro se llamaría pasión española.
El italiano en seguida se arrepintió de haber dicho nada mientras se tambaleaba peligrosamente hacia el suelo.
Muy cerca, en el comedor, un portugués y un francés chocaron las palmas sonrientes.
Notas de autor: Os ha gustado? cuando escribí el final no podía parar de imaginarme a España comportándose como un niño pequeño porque Romano se ha enfadado con él , no se si me he explicado bien xD
Lo siento mucho que no haya demasiada acción, creía que la conversación con Iggy iba a ser más corta, pero e sque los dos personajes dan para muuuucho y yo voy descubriendo cosas de mi propia historia que no sabía, así que si alguien piensa que lo tengo todo planeado... pues se podría decir que mi versión cambia cada diez minutos xD
Por lo que he leído en los reviews todo el mundo estaba emocionado con lo del móvil xD, espero que la conversación haya estado a vuestra altura, por que si no fuera por vosotros no salía xD, y la verdad es que me ha ayudado mucho, gracias! *abrazo psicológico a todos*
PD: nose cuando podré volver a actualizar TT^TT
Reviews~
Gatita-yaoi: Me alegro de que te haya gustado!lo siento de verdad, tardé mucho TT, espero no volver a hacerlo, pero todo depende de los profes xD España es un país precioso (empezando por el personaje hetaliense e.e) por lo menos los profes americanos de mi insti dicen que les encanta, yo creo que últimamente llueve mucho TT, seguro que vienes algún día!
