Los personajes de Bones ni la historia me pertenecen, sino a Hart Hanson y Fox.


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CAPÍTULO 66

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¿Qué haces aquí?

-Tenemos un caso, Huesos…

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La voz gruesa hizo eco en toda la oficina, el cuerpo de ella se heló y luego como un volcán explotó de una sola vez. Estaba paralizada y no tenía coraje para mirarlo, había pensado que cuando lo oyese, cuando lo tuviera cerca sería fácil, se lanzaría en sus brazos y buscaría protección, pero esto no era verdad. La voz de él lo único que despertó en ella fue rabia, el sonido de su voz le hizo recordar sus dolorosas palabras. Su mente hizo lo que siempre hacía cuando estaba asustada.

-La sala del forense jefe queda al final del pasillo -dijo seca mientras se tapaba con la bata que caía en sus hombros con el fin de ocultar su cuerpo. Booth empezó a andar en dirección a ella, sabía que no iba a ser fácil enfrentarse con Brennan después de todo, pero la echaba de menos y por más terca que se pusiera quería estar a su lado.

-Mmm… Muy mala respuesta, Huesos -dijo tirando una carpeta sobre el escritorio de la antropóloga. Brennan se sobresaltó y tremió al oírla. Él la miraba serio mientras se dirigía hacia la silla frente al escritorio de ésta-. ¿O es que no me he explicado bien en decir "tenemos un caso"? –enfatizó.

Ella tragó en seco y suspiró rápidamente, giró la silla y se puso frente a éste mirando unos papeles.

-Lo lamento, agente, pero yo ya no trabajo en campo, si me hace el favor de retirar…

-No, no, Huesos… No me voy a ir -la interrumpió.

Brennan le miró fulminante y volvió a mirar los papeles.

-Y no me mires así… No hay nada que hacer, a no ser que me acompañes. Ya sabes, yo necesito que identifique un cadáver, usted trabaja con cadáveres -Booth hablaba como si estuviera bromeando en todo, su tono arrogante y superior la hacían querer matarlo-. Así que es un favor mutuo -dijo concluyendo.

Brennan le miró cuando él se golpeó las manos una en la otra.

-Envíeme el cadáver y le diré lo que su "mente" no puede decir -dijo adoptando la ignorancia de éste.

Booth sonrió encarándola, quien los viera diría que quemaban uno al otro con la mirada.

-Pues… ¡No! Usted vendrá conmigo -dijo levantándose. Brennan sabía lo que iba a hacer, lo conocía y sabía que estaba yendo por su abrigo para poder manosearla como una muñeca-. Así que hay que levantarse de esta si…

-No me toques –Brennan se levantó rápidamente y le miró con furia.

Booth bajó el ego sólo en verla, su mirada penetrante de hacía poco ahora estaba asustada y atormentada.

-Salga de inmediato de mi oficina, agente, antes de que empiece a gritar -dijo encolerizada.

Booth estaba del otro lado del escritorio con la chaqueta de ella en la mano. La miró penetrante y tiró la chaqueta en la silla.

-Vístase, la esperaré en el auto -dijo saliendo.

Brennan le iba a contestar pero éste cerró la puerta. Ella cogió rápidamente su chaqueta y se la puso, pues con esta su vientre estaba muy bien escondido, salió de la oficina a buscar a Cam en la de ella. Cuando entró, Cam ya estaba vestida para salir.

-Booth ha vuelto -dijo entrando rápidamente como si tuviera miedo de todo. Cam la miró y suspiró.

-Lo sé, y tenemos "las dos" que ir con él.

-Yo no voy a ir, estoy alejada del trabajo de campo, Cam -dijo a punto de explotar. No sabía qué le pasaba, había pensado que verle y tenerlo próximo sería olvidarse de todo pero su mente y su cuerpo estaban más que seguros que esto no iba a ser así, ahora sabía que no podía perdonarlo por más que su corazón pidiera a gritos por ello.

-Doctora, lo lamento, pero irá.

-Pero Cam, yo…

Brennan no sabía cómo alegar, no tenía nada que fuera verdaderamente cierto.

-Doctora, su relación fallida con Seeley ha destruido el equipo y tenemos la mínima chance de volverlo a unir así que póngase su ropa y venga conmigo.

Cam estaba aguantado demasiado, todo el equipo estaba roto y ella no quería continuar con éste así.

-¿Y si me niego? -dijo seria desafiando a Cam.

La patóloga suspiró y se giró.

-No se negará, doctora, ¿y sabe por qué? -volvió a mirar a Brennan- porque es usted una mujer adulta y, como dice usted misma, sabe compartimentar, así que váyase a vestir y vayamos como profesionales que somos a la escena de un crimen a coger a un maldito asesino.

Cam contraía su rabia. Brennan le miró, pero no rebatió, sólo salió de allí. De alguna forma, Cam tenía razón, su vida con Booth no tenía que interferir en su trabajo, ya había pasado semanas sin ir a campo y por más ilógico que fuera, echaba de menos hacer su trabajo como antes. Se puso la ropa de campo y salió. Cuando llegó a la puerta, Cam le esperaba y le sonrió aprobando a que ésta hiciera lo correcto. Ángela y Hodgins las vieron salir y cuando desaparecieron de sus vistas, estos se abrazaron.

-¡Volvemos a ser un equipo! Ahora hay que saber cómo hacer que Brennan vuelva con Booth -dijo en tono pensativo. Hodgins sonrió y le dio un beso.

-Eres la mejor, mi amor -dijo entre besos y cuando se separó, le miró pícaro-. ¿Sabes? Yo sé de algo que tú no sabes, pero cuando lo sepas quiero que recuerdes que yo ya lo sé -dijo riéndose.

Ángela le miró.

-¿De ellos?

Él asintió, y ella le miró con los ojos entornados, como diciendo "Cuéntame lo todo".

Brennan bajó en silencio. Cam la miraba y podía casi como ver a su cabeza dando vueltas en torno a Booth y los bebés, pero no quería interponerse en ello así que esquivó cualquier comentario. Cuando estaba cerca al coche, Booth bajó y abrió la puerta del acompañante, y con el brazo señalando miró sonriendo hacia Brennan para invitarla a pasar. La antropóloga se aproximó como si fuera a entrar, pero en el último momento cambió de dirección y entró en la puerta de atrás dejando a Cam ir adelante. Booth sonrió deprimido y Camile le dio dos palmadas en la mano como consuelo. El camino fue silencioso, Brennan miraba por la ventanilla mientras que Cam miraba unos papeles sin dejar de observar cómo Booth miraba a cada tres por cuatro hacia atrás, y no por las normas de conducción. Cuando llegaron al escenario, Brennan bajó anticipada del coche y Cam paró a Booth antes que éste se fuera.

-Compórtate, Seeley, ya le hiciste demasiado daño y Brennan no está de humor para que lo vuelvas a hacer, ¿entiendes? -dijo seria.

Booth miró a Cam y luego a Brennan, que se apuraba en entrar en el escenario del crimen.

-No te preocupes Cam, sé lo que hago.

-No Seeley, no lo sabes -dijo saliendo y dejándolo pensativo.

¿Era su impresión o Cam estaba protegiendo a Brennan? Pensó al instante. Brennan se abrió camino entre los árboles donde le indicaban que estaba el cadáver pero se detuvo antes de aproximarse.

-¿Está bien? –le preguntó la doctora Saroyan al verla parar en seco.

-Sí, es sólo el olor, ya no recordaba este olor -respondió evadiéndola y yendo hacia el cadáver. Se aproximó, pero no se agachó a ver el cadáver como siempre lo hacía. Cam le miró y se aproximó al cadáver. Booth, que vino detrás de las dos les miraba.

-¿No te aproximas al muerto, Huesos? -preguntó burlándose.

Cam le fulminó con la mirada y Brennan sólo tragó en seco.

-Lo pensaba hacer ahora -dijo aproximándose. El olor le revolvió las tripas, hacía días que no sentía ganas de devolver, pero el cadáver le trajo arcadas con fuerza-. Hombre de entre… cuarenta… -suspiró y la morena la vio cambiar de color.

-Déjeme que lo hago yo.

-No, Cam, es mi trabajo -dijo seria y se volvió hacia el cuerpo.

Booth les miraba un poco aturdido.

-Entre 40 y 50 a…

Brennan no pudo más, se levantó corriendo y solamente se giró para devolver. Cam se levantó rápido y fue junto a ella para frotarle la espalda y sujetarle el pelo. Booth estaba alucinando; "Brennan vomitando por un cadáver", razonó despacio. Cam le ayudaba a Brennan a calmar sus devoluciones.

-Tranquila -miró a Booth con desprecio como si lo culpara por aquello-. Continuaré revisando el cuerpo -miró a Brennan-. Usted váyase de aquí y tome algo para no devolver más -dijo a Brennan, que sólo asintió, y se giró para salir.

Booth le miraba y por unos segundos ella también le miró, sus ojos tenían lágrimas y en su mirada había decepción. Ella desvió el rostro y salió de allí, Booth se quedó inmóvil sin saber cómo reaccionar a aquello, nunca pensó ver a Brennan devolver al ver un cadáver. Cam le miró y vio que era pérdida de tiempo retenerlo allí para anotar lo que ella tenía que decir sobre el cadáver.

-Ve tras ella -dijo con una sonrisa encorajándolo.

Booth dio la vuelta para salir, pero ella continuó.

-Booth… No le hables del pasado, dale tiempo para ello, sólo llévale al instituto y deja que ella hable por sí sola -le aconsejó.

Booth asintió y salió tras Brennan. Cuando la vio, estaba recostada en la SUV y miraba al frente, se aproximó despacio y se puso a su lado. No dijo nada, sólo se quedó allí parado. Brennan le miró y volvió a mirar hacia delante, el silencio entre ambos duró un corto tiempo hasta que ella se volvió hacia él.

-¿Por qué volviste? -preguntó con la mirada baja, estaba confusa, no lograba comprender qué quería, si pegarle hasta que sacar toda su furia o abrazarle y perderse donde sabía que estaba protegida.

Booth tragó en seco y le miró.

-No lo sé, sólo creo que… Esta es mi vida y mi equipo, tú yo y los demás… Creo que es aquí donde tengo que estar -explicó, aun sabiendo que en parte era mentira, sabía que había vuelto por ella, pero prefería seguir el consejo de Cam "Nada del pasado". Brennan se giró hacia la puerta del auto y la abrió.

-¿Me llevas al Jeffersonian? -preguntó tranquila.

Quería dejar las cosas así, nada de recuerdos o de hablar, quería tener su tiempo para pensar en ellos y qué haría. Booth la llevó al laboratorio en silencio, silencio que duró todo el día. Pero que al día siguiente ya había amenizado y por más que muy poco habían hablado del caso. Él quería llevarla a desayunar y a comer, pero ella no aceptó ninguna de las dos, así que desistió. Brennan no paraba de pensar en cómo le diría que estaba embarazada y cómo se lo tomaría, lo pensaba tanto que no había llegado a conclusiones. Sólo sabía que no podía estar cerca de él ya que las veces en que él se le acercaba, ella iba al baño a devolver. Su cuerpo lo rehusaba por completo, su mente anulaba cualquier pensamiento de futuros lejanos y su corazón intentaba no romper lo que había logrado poner en su lugar. Booth con sólo un día cerca a ella y sin poder tocarla ya estaba volviéndose loco, pero ella lo rehusaba y lo peor es que no le podía culpar, pues ella estaba en su derecho de negarse a él.

Era el jueves por la mañana cuando Ángela finalmente logró convencer a Brennan de que fuera a la fiesta en su honor y del equipo. Ella no tenía ánimos para ello pero aceptó al ver que su amiga se ponía estresada con ella.

Salió a su casa, no eran ni las seis de la tarde del jueves, tenía que buscar algo de ropa que aminorara su vientre, hasta ahora Booth no se había fijado en él. Cuando dieron las nueve, el timbre de su casa sonó. La antropóloga esperaba que fuera Ángela. Se aproximó a la puerta aun poniéndose los pendientes, no miró por la mirilla quién llamaba, abrió con la intención de reñirle a la artista por hacerla venir a atender la puerta.

-Ángela te he di… -de pronto levantó la mirada y se sorprendió con lo que vio-. ¿Qué haces aquí?

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Ley del hielo! ^.^