Bueno en primer lugar, muchas gracias a los que han puesto como este fic en sus favoritos, que lo han estado siguiendo y también que han dejado sus reviews :3 es mi primer fic y nunca pensé que iba a tener un buen resultado, en serio gracias por sus comentarios, he llegado a tardarme con los capítulos pero he intentado sacar ideas y hacer que sea de su agrado cada capítulo; espero que en los siguientes fics que haga también les agrade. Bueno aquí dejo mi sermón xD para que lean este largoooo capítulo.
Ambos no podían creer que al fin estaban juntos, que pudieron estar reunidos de nuevo, después de un tiempo, se miraron para ver los ojos de cada uno, Mavis después de ver los ojos azules de Jack, se sonrojo y evito la mirada sonriendo.
-No puedo creer que te haya encontrado, Jack –sonriendo-
-Mavis…en verdad lo siento por no haber dicho nada o haberte avisado-bajo la mirada sintiéndose aún culpable-
-Uh…descuida Jack, pero ¿Por qué ya no te vi desde ese día?-
-Podemos hablar de eso, si nos sentamos, hehe es algo incómodo hablar mucho tiempo volando.
-Por supuesto Jack.
Bajaron a tocar tierra firme y ambos se sentaron sobre una gran roca y con la luna sobre ellos.
-Es que…no quiero que te molestes, pero fue por las amenazas de tu padre –esperando que Mavis no se molestará-
-Hehe, sí, creo que debí haberlo esperado de él, es que…no me deja salir del castillo, bueno excepto esa vez que te conocí…-recordó, pero para ella sería la primera vez- ese día le pedí que me dejará ver la nieve.
-¿Entonces? Nunca has salido más allá del castillo? Vaya yo pensé que si chica vampira –sonriendo-
-No, ya sabes mi nombre Jack, no es necesario que digas ese apodo, chico de hielo…pero no, he querido ir a más lugares, por ejemplo Hawaii.
-¿Hawaii? El lugar caluroso?
-Sí, ¿Tú has viajado por el mundo?
-Solo si ahí necesita el invierno, ¿Pero porque Hawaii?
-Sí, es que ahí mi padre y mi madre se conocieron –con una sonrisa romántica- en ese lugar ellos tuvieron su clic.
-¿Clic? ¿Qué es eso? –dijo con una sonrisa y con duda-
-Es cuando…te conectas con alguien, digamos que…-algo sonrojada- es cuando te enamoras profundamente de alguien y ese alguien lo está contigo. Pero algo que es común de los monstruos, vampiros, o algo así, es que solo puedes hacer ese clic una sola vez.
-¿Tu ya tuviste ese clic? –dijo algo rojo- O tuviste?
-Eh! No, bueno…uh…
Ella sabía que o sentía que ese clic lo pudo sentir con Jack, pero no estaba del todo segura, quería decir que ese clic lo vivió en los ojos de él, pero no quería ella decepcionarse o sentir que ese clic único fuera rechazado. En ese momento Jack, por lo nervios no quería escuchar la respuesta y le pregunto:
-Por cierto, ¿y tu madre? He solo llegado a ver a tu padre.
-Bueno, es que mi madre murió.
-Lo siento, si te ofendió la pregunta, en serio lo siento –tomo la mano de ella sin pensarlo- Yo bueno igual perdí a mi familia.
-Descuida Jack, pero ¿murió?
-Pues por el ciclo de la vida, pero yo no pude vivir todo junto con ellos, podría decir que compartimos ese sentimiento, pero distinto.
-Bueno, en eso tiene razón –miro la mano de él sobre la de ella y sonrió- Jack…yo…
Después sin darse cuenta los dos, vieron que estaba amaneciendo y Jack sabía que Mavis no iba a llegar a tiempo al castillo, así que la tomo rápido de la mano y se metieron a una cueva, para alejarla de los rayos del sol.
-Tendremos que esperar a que anochezca –dijo Jack- Lo siento por no notar el amanecer antes.
-No te preocupes, yo igual debí; solo espero que mi padre no se vaya a dar cuenta que me escape.
Ese momento que ambos se sonrieron mutuamente, empezaron a escuchar algo en la profundidad de la cueva, empezaron a ver que alguien se acercaba a ellos, un señor alto con una túnica negra y piel griseada; era Pitch Black. Jack tardó en reaccionar que no se dio cuenta que Pitch había agarrado a Mavis y se desaparecían en la oscuridad. Viendo por último la sonrisa macabra de Pitch y Mavis estirando su mano para alcanzar a Jack, pero era imposible; después ver como desaparecieron por completo, Jack se puso demasiado pálido.
-Oh…no…demonios… ¿Ahora qué voy a hacer? El problema mayor es…cuando se enteré el Conde.
