Aviso: Este fic no lo he escrito yo, sino Dayane Silva. Ni Bones ni sus personajes me pertenecen :)


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CAPÍTULO 70

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EL TIERNO PLAN


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Brennan esperaba la respuesta de él, pero éste no decía nada, sólo la miraba de una forma que no era la más aceptable. Los ojos de ella parecían implorarle que dijera que sí, mientras que los de él pedían a dios que aquello no estuviera ocurriendo. ¿Cómo iba a ser solamente su compañero sabiendo que dentro de ella estaban sus hijos? ¿Cómo le iba a decir que sí, si su corazón gritaba que no? Brennan se alejó de él al ver que no había respuesta. Se mordió el labio y le rogó con la mirada que respondiera. Booth bajó la mirada sabiendo que no podía responder mirándola a los ojos. Se hizo silencio por algunos minutos y cuando él finalmente tomó coraje para contestar, la miró, pero fue interrumpido por una estérica voz.

-¡Cariño! ¡Cariño, estás embarazada! -Ángela entró en la oficina y se lanzó hacia Brennan. Brennan recibió el abrazo de su amiga con un poco de sorpresa- ¡Oh! ¡Cariño, no sabes lo contenta que estoy!

Ángela la abrazaba y le soltaba para luego volverla a abrazar.

-No más que yo, Angie -dijo mirando a Booth que se había hecho a un lado cuando Brennan fue interceptada por Ángela.

-Ya lo sé, pero… -miró al vientre de Brennan- ¡Oh! Cariño, mira que redondita estás -dijo acariciando el vientre de Brennan. Ésta sonrió.

-Mi sobrino será el más lindo del mundo -dijo contenta.

-Ángela, son… Son dos bebés –explicó.

Ángela abrió los ojos como platos.

-¡Ahhh! Dos… Voy a ser doble tía -Ángela la volvió abrazar. Brennan sólo sonreía, pero de pronto se dio cuenta de que Booth se había ido. Miró hacia la puerta y lo vio ya dando la vuelta a la esquina de la plataforma. Ángela estaba abrazándola con amor pero ver a Booth macharse le dolió en el pecho. La artista deslizó su mirada hacia la pantalla del computador y vio la imagen-. ¿Son los bebés? -preguntó soltándola.

Brennan se limpió la lágrima de dolor que resbaló por su mejilla por ver a Booth marcharse sin decir nada, y viró hacia su amiga sonriendo alentadamente.

-Sí, Angie -respondió simplemente. Ángela estaba emocionada y feliz por su amiga. Tanto, que no se dio cuenta de que se había ido Booth.

Brennan suspiró frustrada pero resolvió dejar lo de Booth y concentrarse en su amiga que hablaba sin parar. Booth ya no llamó ni volvió al Jeffersonian y esto la deprimía. Se fue a casa temprano para descansar ya que el día no había sido el más fácil por así decirlo. Acompañada por los dos pequeños dentro de sí, cenó y luego se fue a la cama, quería descansar y pedía con todas sus fuerza que aquella no fuera una noche donde Booth le atormentase los pensamientos y la hiciese desvelarse. Y así fue. Se durmió plácidamente.


Booth había salido de la oficina de Brennan desecho. En su pecho, el amor que tenía por ella le dolía y lo hacía recordar el porqué del pedido de Brennan. Era su culpa, le había hecho daño cuando ella lo único que quería era cuidar a sus bebés, a los hijos de él. Vagó por las calles en el auto unas cuantas veces hasta que no pudo más, necesitaba que alguien le escuchase, que le dijera algo bueno o malo. Pensó en Cam, pero por la forma en que ella le había hablado, pensó que sería capaz de matarlo y cortarlo en pedacitos antes incluso de poder hablar. Se fue al FBI buscando la única persona que había hecho un esfuerzo de volverlos a unir a Brennan y él. Entro en la oficina de Sweets sin al menos golpear la puerta.

-Necesitamos hablar -dijo seriamente caminando para sentarse.

Sweets le miró sorprendido junto con el hombre con el cual tenía consulta en ese momento.

-Guau, agente Booth, ahora mismo…

-Brennan está embarazada -soltó acomodándose en uno de los sofás.

-Guau. ¿Qué? ¿Embarazada? -la cara de Sweets era de total alucinación.

-Sí, Sweets, embarazada. Lleva dos hijos míos dentro del vientre -dijo con desesperación.

El psicólogo estaba sin reacción y el hombre de al lado lo miró sonriendo.

-¡Oh! Felicidades, agente Booth.

-Gracias -dijo mirando al hombre, no era más que un agente novato. Miró al joven psicólogo que parecía está dormido.

-¡Sweets! -gritó cuando vio que él no reaccionaba.

-¡Oh! ¡Oh! Sí, sí agente embarazo… Digo, agente Booth. ¿De cuánto?

-Tres meses –respondió.

El gente en consulta sonrió.

-Mi mujer tuvo gemelos, a los tres meses estaba preciosa.

-Sí. Está preciosa -dijo Booth mirando al agente, orgulloso de Brennan. Sweets les miraba.

-¿Y qué ocurre, agente Booth? ¿No quiere la doctora a los bebés? –preguntó el psicólogo llamándole la atención.

-¡No, Sweets! Ella está emocionada, a quien no quiere es a mí -replicó frustrado. El agente dio un suspiro de pena.

-¿No le quieres?

-No… La he traicionado cuando sólo tenía semanas, Sweets. Y ahora no quiere volver a esta conmigo –dijo colocando la cabeza entre sus manos.

-¡Carajo! Hombre, ¿cómo traiciona a una mujer embarazada?

-¡Agente, cállese! -Sweets le gritó-. Booth, ¿y qué pretendes que haga yo? Digo, no soy el más indicado para hablar sobre esto con la Dra. Brennan -replicó.

Booth suspiró y lo miró apenado.

-¿Y qué hago yo, Sweets? -preguntó con los ojos vidriosos.

Él le miró con cara de "no tengo la mínima idea". El silencio se hizo en la habitación, el agente miró a los dos y vio que ambos no tenían la más remota idea de qué hacer con una mujer embarazada.

-¿Está sensible? –le preguntó el agente novato a Booth.

Él levanto las cejas interrogante.

-Es que mi mujer no es la más sensible del mundo… Ya sabes, también es agente de la ley y le gusta…

-¿Cuál es su punto? -replicó Sweets, que ya sabía por qué el agente había ido hacia allá.

-Bueno, digo que cuando estaba embarazada mi mujer, estaba sensible, ellas sienten cosas que no sentimos y a veces se ponen en la defensiva por el bien de sus bebés, pero yo le hacía pequeños regalos y le halagaba y mostraba que estaba ahí, para ella sin importar que me hiciera daño, era ella la que importaba, ella y mis hijos -dijo sonriendo. Booth le miraba dudando de sus palabras, pero su pensamiento fue interrumpido por Sweets.

–Ohm no creo que la doctora…

–Eso es, Sweets… ¿Cómo no se me había ocurrido antes? –Booth parecía haber encontrado la respuesta para todo, se levantó corriendo hacia la puerta–. Gracias y adiós Sweets.

–Pero agente Booth…

Booth salió antes que el joven psicólogo hubiera terminado lo que decía. Sabía lo que tenía que hacer, conocía a Brennan mejor que a sí mismo. Se fue a casa contento y entusiasmado para lo que tenía planeado hacer. Como el agente principiante había dicho, lo que importaba eran ella y sus hijos, si Brennan quería ser sólo su compañera, lo sería, sería todo lo que ella desease, pero con algo más. "La voy a volver a conquistar", replicó sentándose en su sofá y sonriendo solo. "Huesos, prepárate que va a empezar la operación reconquistando a Temperance Brennan", dijo orgulloso, pues tenía muchos trucos bajo la manga para reconquistarla y si con eso no le ablandaba el corazón, tenía a tres pequeños Booth que lo ayudarían…

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Brennan despertó temprano como todos los días, había ido más al baño aquella noche, pero aun así estaba relajada, evitaba pensar en Booth pues solo le venía a la mente que él se iría nuevamente por la forma en que se fue de la oficina. Desayunó un antojo que se le ocurrió al momento que comía sus cereales y luego se fue a la oficina. Cuando entró, Ángela le saludó desde lejos, sabía que no tardaría mucho para que viniera corriendo a hacerle preguntas así que se fue a la oficina. Cuando entró, lo primero que notó fue un pequeño paquete sobre su escritorio, de los típicos de papel en los que llevas comida al trabajo. Se aproximó lentamente mirándolo y luego a la puerta, se sentó y lo tomó en mano. Al frente de él, decía Para los pequeños Booths. Bajó la mirada con nerviosismo y suspiró antes de abrirlo. Cuando miró adentro, había tres cosas. Una bolsita de galletas decorada con una cinta rosa, una margarita y una carta. La abrió, reconociendo la letra de Booth.

Cuando mi madre estaba embarazada de Jared, mi abuela me hacía llevarle rosas, decía que las mujeres embarazadas se merecen recibir al menos una rosa todos los días. Así que esta es una tradición de la familia Booth y la seguiré al pie de la letra...

Atentamente: Papá Booth.

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Aww qué dicen? El Tierno Booth ha vuelto? El cerdo que hacía llorar a Bren ya se fue?

"La operación reconquistando a Temperance Brennan" Seeh, es un nombre taan original. Pero no importa, pues Booth se ha lucido bastante bien con ese pequeño y hermoso detalle.

Saluditos a todas las lectoras y lectores que le dediquen parte de su tiempo a este fic internacional :3 Ah y muchas gracias por agregarme en autores favoritas y alerts, y a mis fics. Me halagan ;)

Eh, me asustaron ciertos reviews que decían que no les gustó el último capítulo... Hasta que leí la parte que decía que les encantó :3 jejeje que malas, eh!

Bye Bye! Besos a las palmiranas, venezolanas, boricuas, españolas, mexicanas que lean toda esta cháchara que escribo al final de los capítulos

Nos leemos prontito,

BeeryF