Nota: Yo no soy autora de este fic, ya que fue escrito por Dayane Silva y yo sólo me limito a corregir cositas y a subirlo. Ni Bones ni sus personajes me pertenecen, sino a Hart Hanson y Fox.
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CAPÍTULO 73
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¡ARRIÉSGATE!
Booth se despertó sudando frío. Miró a todos lados y Brennan no estaba, su corazón se disparó. Estaba sentado en la cama de ella y ésta no estaba a su lado. Se levantó corriendo e intentando encender la luz, mientas no paraba de llamarla.
-Brennan, Brennan. ¿Dónde estás? Brennan -estaba temblando de miedo y ya iba a salir de la habitación, cuando escuchó la voz de ella en su espalda.
-Booth, vas a despierta a Parker -dijo con una voz dormida mientras se frotaba los ojos. Booth se giró hacia donde venía la voz. Brennan estaba parada en la puerta del baño. Él no pensó nada, sólo corrió hasta ella y la abrazó. Brennan sintió su corazón acelerado chocando contra el cuerpo de ella.
-¿Dónde estabas? ¿Estás bien?
Booth hablaba agitado. Brennan se alejó y lo miró confusa.
-Booth, estoy bien… -Brennan deslizó la mano sobre el pecho de él la y puso sobre su corazón, el cual estaba alterado y palpitaba con fuerza-. ¿Qué te pasa?
-Nada. Sólo… Sólo un mal sueño. ¿Por qué saliste de la cama? -preguntó alejándose de ella y frotándose el rostro por la frustración del momento.
-He ido al baño. El vientre me pesa y me hace tener ganas de ir al baño -Brennan se acercó a él, que estaba ahora sentado en el borde de la cama-. ¿Qué has soñado que puso así? -preguntó sentándose al lado de él. Booth suspiró y la miró, los ojos de ella estaban asustados por verlo de tal forma, así que no quería asustarla más.
-Nada. No te preocupes. Acostémonos -dijo huyendo de la mirada de ella. Brennan sólo asintió y se acostó después de él que la envolvió como estaba antes pero ahora con un lazo mucho mas fuerte pero no del todo cariñoso. Ya él estaba tremiendo aun y la enlazaba con fuerza y miedo, y ella lo sintió. Se quedaron en silencio por un largo tiempo, el corazón de él chocaba con fuerza en la espalda de ella y esto la inquietaba.
-¿No confías más en mí? -la voz de ella salió baja y casi llorosa. Booth levantó la cabeza e intentó mirarla por encima del hombro.
-¿Qué?
-Que si no confías en mí -dijo girándose y mirándolo de frente.
-Claro que confío en ti, Bren. ¿A qué viene eso?
-Porque no me cuentas lo que soñaste.
Booth apretó los labios y miró al techo y se cubrió el rostro con un brazo. Brennan tenía la cabeza sobre el otro brazo y se quedó esperando respuesta, pero no hubo nada.
-No debí pedir que te quedaras. Fue una idea estúpida -dijo con lágrimas en los ojos, ya que lo único que quería aquella noche era sentir el calor de él pero había logrado que éste se callara y la ignorara. Ella intentó girarse para apartarse de él, pero la detuvo rodeándola y poniendo su frente en la de ella.
-Pensé que te iba -los ojos de él se veían empapados de lágrimas y ella no supo qué decir. Booth suspiró y decidió explicarle desde el principio-. Cuando… Cuando Rebeca estaba embarazada, yo nunca pude estar con ella así -Booth se alejó un poco para poder verla mejor y miró hacia todo su cuerpo antes de trabar su mirada en la de ella y acariciar lentamente su vientre. Ésta sólo le miraba en silencio-. ¿Sabes...? ¿Sabes cómo duele saber que mi hijo estaba dentro de ella y yo no podía ni tocarla? Creo que sólo he toqué el vientre de Rebeca una vez. Una vez, Bren. Y sólo porque estábamos discutiendo sobre un estúpido novio que tenía y Parker le pegó una patada fuerte -sonrió al recordar-. Mi hijo estaba allí, reclamando atención, fue la única vez que le toqué -la voz de Booth decayó y ella pudo sentir como ésto le afectaba. Él respiró cerrando los ojos y luego volvió a mirarla-. Cuando él nació… No… No lo supe hasta que… Que un amigo del novio de ella me felicitó. Más de un día, Bren. Mi hijo ya llevaba más de un día de nacido y yo no lo sabía -las lágrimas cayeron del rostro de él y levantó la mano bruscamente para secárselas, pero Brennan la detuvo y se puso ella a secarlas, acariciando lentamente el rostro de él. Booth suspiró al sentir su mano tan delicada en su piel y le miro alentado-. Cuando saliste de la cama… Soñé que te ibas y no me querías dejar ver a mis hijos. Cuando desperté y no estabas…
Booth no pudo seguir hablando, las imágenes del sueño giraban en su mente y le horrorizaban. Brennan sintió una pulsación dentro de sí al verlo de aquella forma.
-Pero estoy aquí. No me he ido -dijo atrayendo el rostro de él cerca al suyo. Brennan sabía que aquel acto podría llevarles a algo más intimo pero no podía ignorar que aquel miedo que él tenía era de alguna forma culpa suya, le apartaba de ella y esto hacía que estuviera lejos de sus hijos, le estaba haciendo daño con algo que creía mejor para los dos, ¿o sólo mejor para ella?
-Pero no quiero que pase lo mismo con estos dos, Bren. Deseo hacer todo lo que nunca he podido hacer con Parker. Esto me está matando, estar lejos de ti, de mis hijos -Booth empezó a acariciarle el vientre pero también a acariciarle a ella, a Brennan-. ¿Sabes cuánto deseé estar así? Contigo. No quiero perderte, Brennan. Estoy dispuesto a luchar por nosotros…
Booth levantó la camisa que ella llevaba y acarició toda la piel desnuda del vientre haciéndola cerrar los ojos. Estaban a escasos centímetros, tan pocos que podían ver doble y sentir la respiración del otro. El cuerpo de ella se echó hacia él sin su permiso, y su boca pudo sentir al adelanto del eminente beso, pero de alguna forma ella giró el rostro y hundió la cabeza entre el rostro de él y la almohada.
-Yo no… -el corazón de ella quería aquello, quería contacto pero no estaba del todo segura de cuánto contacto y de si debería darse a la oportunidad de tenerlo. Pensó en decírselo, pero optó por salir de allí sin decir nada sobre sus miedos-. Yo no haré eso, Booth -su voz parecía sonar ahogada pues sabía que aquella frase podría tener un doble sentido-. Digo que no te alejaré de tus hijos. Quiero que sepas de todo, tal y como lo estoy haciendo todos los días -se alejó y le encaró. El brillo de la mirada de él se veía ofuscado de frustración pero aún así ella lo encaró-. Quiero que me digas "¡vamos, nena!" cuando esté en parto -la mirada de ella era sincera y sus palabras le hicieron gracia a Booth, que aunque frustrado como estaba, dio una sonrisa.
-¿Vamos, nena?
-Lo dijo Ángela. Quiere decir que me apoyes o algo así -dijo divertida como si quisiera deshacer lo que a pocos segundos había pasado. Booth sonrió y le llevó la mano al rostro para acariciarle e intentar volver a donde estaban antes de que ella desviara el rostro. Brennan suspiró al sentir sus caricias, pero no en tanto quería salir de allí, sabia en qué acabaría si aquello siguiera adelante. Ella se dispuso a levantarse de pronto.
-¿A dónde vas? -preguntó Booth cogiéndole la mano.
-Al baño. Vengo ahora -dijo escapándose. Booth se quedó mirándola unos segundos sabiendo que ella estaba huyendo, así que se levantó y fue al baño donde estaba ella. Brennan le miró extrañada cuando él se recostó en el marco de la puerta y se le quedó mirando.
-¿Qué haces?
-¡Oh! Perdón -dijo cerrándose los ojos con la mano. Brennan evitó las ganas de reírse.
-Booth, vete a la cama.
-No. Te esperaré… ¡Ah! Y no discutas que no pienso irme sin ti -afirmó aun con los ojos cerrados.
Brennan se quedo mirándole allí en la puerta y de alguna forma le gustaba aquello. Cuando salieron del baño, Booth le acompañó hasta la cama y se volvieron a acostar pero esta vez Brennan se puso de espaldas a él, impidiendo cualquier intento de besos. Booth no estuvo muy favorable con aquello pero no pudo hacer nada, sólo abrazarla y demostrar que la quería por encima de todo. Se mantuvieron así casi toda la noche y cuando ella se levantaba para ir al baño, él también despertaba y le seguía aún bajo el desacuerdo de ella.
La mañana siguiente, ella estuvo desviándose de él de una forma muy poco sutil y este alejamiento prevaleció por toda la semana. Brennan de pronto se vio mas confundida que antes sobre qué debía hacer con lo que sentía por Booth y con el sentimiento de estar privando a sus bebés y a él de estar juntos. Booth se paseaba más por el laboratorio que antes, pero gracias al alejamiento de ella su frecuencia allí era menor que la semana anterior, sólo venía a recogerla para almorzar y luego la traía. Y como no tenían casos, esto se ponía peor. Brennan pensaba día y noche sobre qué hacer y si no sería una locura arriesgarse a que él le hiriera nuevamente el corazón, pero también pensaba en si esta vez ambos lo hiciesen bien y pudiesen vivir lo que sentían cada vez que se miraban.
El medio de la semana vino con las precipitaciones de finales de noviembre, las calles ya se llenaban de cosas para la navidad y se esperaba que nevara en pocos días. Ángela notó cómo la pareja estaba más distante que antes y cómo su amiga estaba triste y confundida en sí misma, había hablado con Booth y éste no le dio mucha información y cuando fue hablar con ella, la antropóloga sólo le dijo que "todo había cambiado y que no sabía cómo adaptarse a ello", así que su amiga decidió darles a ellos una forma de ver aquello desde la perspectiva de ella y Hodgins, o sea desde el lado de las caricias y los deseos mas corporales. Planeó una cita doble con Brennan y ésta acepto ya que Ángela alegó que ella y Hodgins querían contarles algo a ella y a Booth, pero que quería que fuera en una cena. Habló con Booth y éste dijo que haría lo que ella dijera. Ángela los iba a tentar mostrando lo que se estaban perdiendo estando separados. Era un viernes en la noche. Hacía mucho frío, y las dos parejas acababan de llegar a uno de los restaurantes más reservados de DC. El tono misterioso del local y una atmósfera de romance daban la sensación de sensualidad a los que estaban allí. Ángela había reservado una mesa para ellos y sentó a Brennan y a Booth lado a lado, sentándose ella y Hodgins frente a ellos. Pidieron con normalidad y risas entre ellos, la conversación estaba agradable y cuando trajeron la comida, el plan de Ángela entró en marcha. Hodgins empezó a susurrarle cosas al oído que casi siempre no eran nada, pero que ella para provocarlo le respondía con suspiros y besos cada vez más apasionados. Booth y Brennan podrían decir que estaban intimidados por ellos, se sentía muy incómodos, ambos deseaban aquello, aquellos toques íntimos y aquellas miradas calientes que se daban Hodgins y Ángela. Aquello era demasiado para Brennan, ya le bastaba estar confundida ¡y ahora aquello! Era exorbitante. Booth estaba sudando frío con la pareja y sus sandeces. Brennan encaraba el plato de comida y ela gente intentaba hacer lo mismo, pero no lo lograba. La cena estuvo más que incómoda para los dos. La tensión que estaba entre ellos era palpable en todos los sentidos. Se miraban con deseo y con miedo. Ángela sabía que lo estaba logrando, sólo faltaba un empujoncito, así que le pidió a Brennan que le acompañara al baño. Ambas salieron hacia los servicios dejando a los hombres solos. La artista entró en unos de los cubículos y Brennan se puso a esperarla. Como Brennan estaba en silencio, Ángela decidió que ya era hora.
-Cariño, ¿de verdad ya no deseas a Booth? -espetó. Brennan suspiró inquieta.
-Ángela, sabes que no podemos.
-¡Oh, vamos, cariño! ¿Qué es lo que no pueden? ¿Acsotarse? ¿Es que no vez que ya no tienen nada que perder? Ahora es sólo disfrutar, Brennan.
-¿Disfrutar de qué, Ángela?
-¿Cómo que de qué? Pues de hacerse a la idea que van a ser padres. Ya sabes, cariño… Besos, caricias, afecto… amor.
Ángela salió del cubículo y fue hacia Brennan que le miraba seria.
-¿Amor? Ángela no... No es tan simple. Las cosas han cambiado, ya te lo dije.
-Pues haz que cambien nuevamente. Arriésgate a sentir lo que tu cuerpo pide a gritos, Brennan.
-Mi cuerpo no grita nada, Ángela.
-Ajá… Bueno, si tú no deseas a Booth, ¿por qué diablos llevas dos hijos suyos dentro de ti? Y sé que no fue accidental, Brennan. Dime, ¿por qué deseaste tenerlos? -Brennan miró al suelo. Cuando quedó embarazada deseaba complacer a Booth con su deseo de volver a ser padre y ahora lo apartaba de este deseo. Ángela miró seria a su amiga y suspiró-. Cariño… Lánzate por los cambios -Brennan le miró como si no supiera qué decía y Ángela le sonrió-. Sabes qué quieres. Arriésgate por ello, dale a Booth lo que un día le quisiste dar y espera que él te de lo que él desea darte -dijo picándole un ojo y saliendo del baño. Brennan suspiró y luego le siguió hacia la mesa.
Hodgins y Booth ya habían pagado y esperaban por ellas para marcharse. Se abrigaron ya que parecía que iba a caer una gran tormenta aquella noche. Brennan, que estaba sensible a todo con el embarazo, se cubrió bastante, poniéndose hasta una bufanda que le cubría mitad del rostro. Salieron del restaurante y Ángela y Hodgins no paraban, caminaban entre besos, caricias y risas. Brennan venía de brazos enlazados con Booth por costumbre a hacerlo, las palabras de el agente y Ángela sobre intentar y arriesgarse le hicieron comprender algo cuando Booth tiró de ella hacia una vitrina.
-Mira, Bren -Booth había visto unos pares de zapatitos y se aproximó para mostrarle-. ¿Crees que tendrán los pies así de pequeños, Bren? -dijo emocionado.
Brennan suspiró y no respondió, sólo se viró para encararle.
-No podemos seguir así -dijo sacándose los guantes que llevaba sin dejar de mirarlo.
-Huesos…
Booth intentó decirle algo, pero ella lo detuvo. Después bajó la bufanda de su rostro.
-No quiero seguir así. Quiero más -Brennan le puso las manos en la cintura y se aproximó más a él-. Quiero darte lo que tengo y sé que de alguna forma tu me darás lo mismo. No puedo más seguir así, fingiendo que estoy compartimentando esto cuando en verdad no quiero hacerlo… No puedo hacerlo -Brennan se aproximó peligrosamente a él y subió las manos por el pecho de éste. Booth le miraba sin saber si sus palabras acompañaban sus actos o si eran algo malo-. Quiero más de nosotros.
-Brennan, no te…
-¡Oh, Booth! Cállate y bésame de una vez…
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Ohhh Finally! Si se besarán o alguien o algo los interrumpirán? Por fin darán el siguiente paso? Qué dicen ustedes?
Gracias por todos sus reviews y por leer este fic internacional. Saludos a las lectoras que desde la primer publicación están allí, y a las que se unen ahora. Muchos saludos hasta España, Ecuador, Venezuela, México, Argentina, a las colombianas y todos los lugares desde donde lean esta historia!
Besos!
BerryF
