Buenas gente aquí de nuevo con un nuevo capítulo, iniciando así una nueva saga de una serie que creo muchos conocen, espero disfruten y sigan este arco, ¡sin más que decir aquí vamos!
Capítulo 25: Los magos con clase
-Planeta: Tierra 002: Novaterra
-Lugar: Planeta Militar, Mecha
Habían pasado dos días desde que nuestros protagonistas habían vuelto del planeta Mageris, hogar de los magos y usuarios de diversas técnicas de combate, ahora mismo se encontraban en lo que parecía ser un vagón de transporte, donde se encontraban estacionados diversos tipos de naves, tanto de caza, como los utilizados para circular por el espacio y para realizar viajes a otros planetas, aunque estos se encontraban aún en fase preliminares ya que debido a la paz que actualmente se llevaba a cabo en la galaxia, las necesidades de combate no eran tan alarmantes
¡CLANK!
¡HAAA!
¡UUGH!
Eran los sonidos que se podían escuchar al choque de dos Keyblades entre sí, uno de los combatientes teniéndola sencillo contra su oponente, que trataba de retroceder o bloquear los ataques del otro con mucha dificultad
Un choque de fuerzas se dio siendo el primero de ellos avanzando contra su oponente, que retrocedía poco a poco por el impacto, por lo que rápidamente trato de terminar con el embate empujando la Keyblade de su rival al suelo, dándole la oportunidad de dar un salto por encima del otro
Quedando de espaldas trato de asestarle un golpe a su rival de forma horizontal, sin embargo se vio bloqueado por el rival quien hábilmente cambio su estilo de agarre de dos a una sola mano, para así bloquear el impacto fácilmente
Luego de bloquearlo trato de hacer un corte en diagonal desde arriba, pero su oponente logro retroceder a tiempo para esquivar
Fue entonces cuando el mismo usuario de la Keyblade empezó una serie rápidos pasos hacia atrás con el fin de esquivar los numerosos cortes con la Keyblade que su rival hacía, aunque estos deteniéndose en un punto confundiendo al otro, que se había parado a un par de metros de su oponente, mientras este se ponía en reposo pero en guardia
Ahí fue donde el que llevaba desventaja se lanzó a atacar al otro con la Keyblade por debajo de la cintura, esperando golpearlo con un golpe ascendente, sin embargo al verlo venir decidió volver a cambiar su estilo de agarre, esta vez agarrando la Keyblade de forma inversa, dejando la hoja a espalda suya
¡CLANK!
Era el mismo sonido, solo que esta vez la situación era muy diferente, el primero que se había quedado en un sitio exacto, haciendo un veloz corte con su mano izquierda, mientras que el segundo que se había lanzado contra él, dio un golpe ascendente, esperando golpear o por lo menos rozar la barbilla del otro para mandarlo a volar
¿Cuál fue el resultado?
Ambos ataques chocando el uno con el otro, pero terminando por perder el que se había lanzado, puesto que no solo había sido bloqueado su ataque, sino que había sido enviado al suelo con gran fuerza, debido a que no había soltado la Keyblade durante el choque y quedando bocabajo en el aire, para terminar rodando a espaldas de su oponente por el suelo, y obviamente sin estilo ni ningún control
El caído trato de levantarse, pero le costaba mucho por el exceso de energía que había tenido que usar en sus brazos, además del de sus piernas por tanto esquivar y retroceder
"… un poco mejor, por lo menos duraste más de dos minutos esta vez, aunque de verdad te falta mucha practica"
"ahh… no se burle de mi… jamás había peleado con una Katana en mi mundo… por lo que esto es muy nuevo para mí"
La chica peli marrón y ojos claros como la luna se encontraba agotada en el suelo, sin soltar en ningún momento la Dialga Keyblade desde que habían empezado su duelo de entrenamiento, sin embargo el muchacho pelinegro de camisa roja y chaqueta negra con el símbolo NW en la espalda se le acerco, y le ofreció su mano para ayudar a levantarla
Luego de aceptarla, la muchacha trato de inmediato de ponerse en pie, siendo un poco difícil debido a que sentía los músculos de sus piernas como si estuvieran a punto de explotar, aunque logro disimularlo un poco
Fue entonces cuando se hicieron oír los aplausos y ovaciones… ¿eh? ¿Ovaciones?
"se ve que disfrutaron nuestra sesión de entrenamiento" dijo el muchacho observando con algo de pena a los trabajadores y demás personas que se habían situado en el lugar para presenciar el combate de ambos N-Warrior's
"si… aunque me puso un poco nerviosa que tanta gente nos observara" dijo con sinceridad la muchacha
"nah, será mejor que te acostumbres, ya han pasado años desde que dos N-Warrior's se entrenaran en el planeta, es normal que la gente se emoción-"
¡UGH!
Fue el muchacho el que se quejó, al sentir un leve ardor en su mejilla derecha, la cual aún tenía el morado hecho por el puñetazo de su alumna días atrás
"rayos, este golpe aun me duele, aunque la medicina lo debió sanar todo, me sigue doliendo" dijo el muchacho quejándose
En cambio la chica lo miraba nerviosa, ya que según le había contado él, no podía recordar nada de lo que había pasado, ni siquiera recordaba que ella lo hubiera golpeado, y por temor a generar un pleito o un severo entrenamiento, había preferido guardarlo en secreto, claro está luego de rogarle al ángel y líder de todo el planeta que no dijera nada al respecto
"¿estás seguro que no sabes con que me golpee en la cara Hanabi?" dijo el muchacho con simpleza a la muchacha quien lo miro con algo de nervios
"no no, ni idea de con que se golpeó sensei" dijo la muchacha con un claro tono de nerviosismo en su voz, la cual al estar remotamente cansada hizo que pasara desapercibido para el pelinegro
Fue entonces cuando sonó una alarma en los relojes de ambos, ya que el muchacho ayer le había regalado a su alumna un nuevo N-Mod, para que así pudieran estar más en contacto por si iban en una misión y debían separarse, entonces vieron como el mismo Gabriel aparecía como holograma y les indicaba que se fueran de inmediato al centro de mando
Minutos después...
-Lugar: N-Warrior's Nova-Sky Tower
Como en diez minutos ambos héroes llegaron al lugar, y se encontraron con el ángel que observaba una pantalla
"¿Qué sucede ahora maestro?" Dijo el muchacho con seriedad
"se nos acaba de informar de una anomalía en el planeta Tsukaima, uno de los operativos establecidos informo de la presencia de una gran cantidad de Heartless en los prados y campos de batalla de la región de Tristain, en el continente Halkeginia, necesito que ambos vallan allá y vean que es lo que sucede"
"Tsukaima ¿Es un planeta como los que hemos visitado sensei?" dijo ella al pelinegro, aunque este mostró un serio disgusto sin ella saber porque
"uhh, la verdad no tengo muchas ganas de ir..." dijo este rascándose la cabeza y con la mirada entrecerrada
"mejor otro día" dijo este marchándose y dejando a su alumna boquiabierta, no porque no quisiera ir sino por la forma en la que lo había dicho
¡SMASH!
Fue entonces cuando el muchacho a punto de irse fue azotado contra el suelo por una fuerza invisible, fuerza generada por el ángel para impedir que se fuera
"no es momento para ser egoístas Alex, los quiero a ti y a Hanabi en Tsukaima en menos de una hora" dijo este severamente demostrando un poco de su lado severo
"…entendido… puede ya liberarme por favor…" dijo este que seguía aun contra el piso
Luego de unos segundos este lo dejo ir, para que ambos pudieran irse camino a su nueva misión, aunque el pelinegro ahora se encontraba de verdad adolorido por la técnica de su maestro
¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!
El portal a otro mundo se abrió, revelando quizás el nuevo destino para que los héroes continuaran con su aventura
-Planeta: Tierra 227: Tsukyoma
-Lugar: Ciudad De Tokyo
Tsukyoma, un planeta con el nivel tecnológico y jerarquía social parecidos al del siglo XXI, las personas de este mundo vivían sus vidas con solo las preocupaciones que tenían todos en el día a día, sin saber de una oscura verdad, una verdad que solo pocos seres de otros mundos sabían, que su mundo… era la puerta a una tierra distinta, una tierra donde la magia y los hechizos son el pan de cada día
En un edificio de la rica y moderna ciudad de Tokyo, Japón, habían aparecido ambos protagonistas, observando el panorama de la ciudad que parecía ser muy concurrida
"¡whoaah! hay demasiadas personas aquí sensei, no se parece en nada a la ciudad a la que fuimos cuando viajamos al futuro" dijo la muchacha impresionada mientras el chico observaba el cielo y los alrededores
"primero que nada no estamos en la misma ciudad, y segundo la mayoría de los mundos de esta galaxia poseen este nivel de avance tecnológico y cultura, no te sorprendas si ves las mismas construcciones en cada mundo que visitemos" dijo este de una manera algo fría a la muchacha, la cual se percató del estado de ánimo del pelinegro
"…ahora que lo pienso, se parece mucho a la ciudad del mundo de Kenichi y Miu-san" dijo ella acercándose al muchacho, que había estado viendo por todos lados desde hace un rato
"… la encontré" dijo con seriedad manteniendo fija su mirada a un punto fijo en el cielo, confundiendo a la chica por no ver nada
"¿Qué encontró sensei?" dijo la muchacha pero este en vez de mirarla de frente no pudo quitar la mirada del punto donde la tenía
"el nombre de este mundo es Tsukyoma Hanabi, no es el mundo al que el maestro nos pidió ir, sin embargo para acceder a Tsukaima primero tenemos que venir aquí, ya que este es el planeta con el que Tsukaima se conecta"
"¿y eso porque?, creí que con la Keyblade podíamos acceder a cada mundo de la galaxia, usted mismo me lo dijo"
"es cierto, pero existen mundos en particular, a los cuales no podemos tener acceso sin antes cruzar por el mundo al que se encuentran conectados originalmente"
El muchacho hizo aparecer la Burning Terra Keyblade, apuntando a un punto en el cielo
"hace millones de años, los más poderosos N-Warrior's crearon portales interdimensionales para poder acceder fácilmente a mundos distintos o a una época fija del tiempo, escondidos en sitios históricos, o en ubicaciones raras donde rara vez un humano común y corriente podría llegar, permitiéndonos a nosotros los N-Warrior's de futuras épocas, poder entrar a ellos con nuestras Keyblades"
El pelinegro agarro con ambas manos la Keyblade y cerro sus ojos por un momento para lograr reunir la energía que necesitaba
¡OPEN SEAL! ¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!
Un rayo de luz salió disparado hacia el cielo, parando en un sitio del aire, donde alrededor de él se apareció una figura parecida a un cerrojo, y la luz de la Keyblade abriéndolo, dejando como resultado un portal del mismo color que los portones de espejo comunes, solo que este parecía de un mayor tamaño
"¡vamos Hanabi!" dijo el muchacho agarrando su mano y empezando a correr hacia el extremo del edificio, mientras esta trataba de correr al ritmo del muchacho
"espere un momento… acaso vamos a…" pero fue incapaz de terminar la oración puesto que lo que había pensado ocurrió, el muchacho haciendo acoplo de su gran destreza, dio un potente salto inhumano con la muchacha atrás yendo directo contra el portal
Y entonces sucedió, el extraño portal logro absorber a ambos individuos, empezándose a cerrar y desaparecer del lugar
Sin embargo, algo sucedió sin que los dos agentes pudieran darse cuenta, una extraña y misteriosa figura había atravesado dicho portal luego de ellos, segundos antes de que este lograra cerrarse
Y termino por desaparecer, cerrándose de nuevo el cerrojo que guardaba el puente a los dos mundos, mundos que pronto se verían afectados por un terrible futuro
-Planeta: Tierra 228: Tsukaima
-Lugar: Reino de Tristain, Castillo real de la reina Henrietta
Tsukaima, un planeta ambientado tecnológicamente en el siglo XVIII, donde los aparatos eléctricos, motores a combustión, o el simple diseño de armas de fuego aún no se habían logrado, y posiblemente no se crearían muy pronto debido a la particularidad de su mundo, cuyos límites se veían reducidos al enorme continente de Halkeginia
Un mundo donde la gente de clase poseen lo que se llaman poderes mágicos, cada uno naciendo con una afinidad ideal para sus hechizos, siendo del tipo agua, tierra, fuego o aire, y la gente que no la poseía, era considerada como pueblerinos o plebeyos, donde la jerarquía de los amos y los sirvientes estaba en su completo apogeo, y donde el orgullo y las riquezas eran la naturaleza de muchos de los magos
Magos que estudiaban en las academias mágicas de la región, donde aprendían sobre las demás magias y aprendían a pulirlas por completo, una de ellas conocida como la Academia Mágica de la nación de Tristain, ubicada en la capital de Tristania donde los jóvenes de clase alta o nobles como se hacían llamarse eran enviados para ser educados por los mejores instructores de la magia, cuyo conocimientos sobre la magia se encontraban en el rango de magos triangulares, magos capaces de dominar tres de los cuatro elementos comunes en la magia
Además de magos, existían toda clase de seres extraños y mitológicos como dragones, quimeras, grifos y elfos, que vivían en armonía con la naturaleza, pero no solo eso, ya que estos eran también los prospectos para convertirse en los familiares de los nobles, compañeros que los protegerían y los acompañarían por el resto de sus vidas
Sin embargo la aventura de nuestros héroes tendría su comienzo en un lugar no mencionado aun, un lugar donde viviría la persona más poderosa en autoridad en todo el reino de la región de Tristania
El escenario cambia de repente, mostrándose un elegante pasillo, donde varios cuadros en las paredes del fino tapiz de las paredes, resaltaban el brillo del suelo de cerámica costosa, tan blanca como la luz del amanecer, además de las estatuas de marfil esculpidas a mano, cuyos rostros parecían la copia exacta de los que habían sido alguna vez los líderes de dicha región
El lugar no era otro que el palacio de la reina, donde vivían la familia real de la una vez princesa y ahora reina de toda la nación de Tristain, Henrietta, cuya juventud era equiparable a su sabiduría y su amor por su pueblo, por el cual la misma estaría dispuesta a dar la vida propia
De pronto en el mismo pasillo se abrió un portal revelando a ambos héroes, esta vez aterrizando de pie para variar, para luego ponerse a observar el lugar donde se encontraban, claro que olvidándose de un pequeño detalle
"sensei…"
"¿uh? ¿Qué pasa Hanabi, viste algo?" dijo el muchacho con la mirada muy seria, aunque la chica con una cara totalmente diferente
"¿podría soltar mi mano ya?"
La muchacha miraba hacia otro lado mientras no podía evitar sentirse apenada por dicha situación, ya que llevaba mucho tiempo desde que el muchacho al lado suyo no había dejado de apretar fuertemente su mano, hasta que el chico a darse cuenta la soltó, como si no fuera gran cosa
"disculpa, es que si saltábamos por separado a este portón de espejo podríamos haber terminado en dos sitios distintos, y la verdad es que me sería una lata tener que ir a buscarte en este planeta" dijo el muchacho de espaldas rascándose la cabeza, con un tono que no hizo más que hacer que su alumna pasara de una sencilla seriedad, a una sugerente rabia contra el chico
Sin embargo esa rabia se esfumo al instante, luego de que el muchacho hiciera algo que la desoriento por completo
"ten, no lo vayas a perder" dijo al momento de tomar la mano derecha de la chica e insertar en su dedo medio un anillo de color plateado con un pequeño cristal blanco en el centro
La reacción de la chica no fue otra que sorpresa, para luego confusión y sentir como toda la sangre de su cuerpo se le subía al rostro
"¿eh?... ¡¿EEEEHHHHHHHHHH?!" grito ella con su rostro rojo como el tomate, emulando de forma casi perfecta a su hermana mayor
"¡baja la voz! ¡Alguien podría oírte si gritas así!" dijo el muchacho a forma de reprimenda, sin embargo la muchacha no podía entrar en sus cabales
"se-se-se-se-se ¡sensei! ¿Esto es...?" dijo ella tartamudeando y con su rostro totalmente enrojecido, confundiendo al muchacho que sentía estar viendo a la misma hermana de su discípula, hasta que su mente empezó a funcionar
"oh cierto, se me había olvidado explicarte, esto es un Orbis Linguarium, te permite entender y hablar todos los idiomas que escuches como si las personas hablaran en tu mismo lenguaje, son muy útiles cuando tenemos que viajar a diversos países cuyos lenguajes aun no dominamos" dijo el muchacho mostrándole a la muchacha como el llevaba el mismo anillo en su mano izquierda, lo cual causo otro sonrojo en el rostro de la muchacha, la cual ni le prestó atención al pequeño ruido que hizo el anillo al activarse
"asegúrate de no perderle, si alguien más los encontrara podrían darnos algunos problemas..." dijo el muchacho en tono serio, ignorando por completo el estado emocional de su alumna
"entendido… prometo cuidarlo con mi vida" dijo ella con una sonrisa, olvidando completamente lo que le había dicho Alex, provocando una gota al estilo anime en su sensei
El muchacho la miro extrañado, y un poco asustado por el cambio repentino de humor de ella, sin embargo decidió dejarlo para luego, después de todo, podría ocuparse de lo que sea luego de averiguar dónde rayos estaban
"muy bien, ahora lo que tenemos que hacer es ir con cautela, primero buscaremos una salida, y tendremos que evitar ser vistos por cualquiera que se encuentre aquí, civiles o guardias tenemos que evitarlos" dijo este seriamente a la muchacha para luego empezar a caminar por aquel elegante pasillo
"solo tenemos que evitar encontrarnos con al-"
Sin embargo, el destino no les quiso dar tiempo terminar esa oración, ya que de pronto pudieron ver a alguien venir, y esta persona que llevaba una armadura del estilo medieval, también llego a verlos
"¡intrusos!, ¡hay intrusos en el palacio de la reina!"
"uhh… esto puede ser malo"
"usted cree que debamos…"
"Si, esa es nuestra mejor opción"
Sin esperar a los demás guardias, ambos jóvenes se pusieron a correr lejos del guardia del palacio, quien empezó a perseguirlos de inmediato
"¡alto, en nombre de su alteza Henrietta, deténganse!" dijo el guardia quien se había puesto a perseguirlos por los pasillos, mientras estos se limitaban a alejarse de él, sin romper o destruir los bienes del lugar, ya que ambos de por si se encontraban en una mala situación ahora
"¡¿Por qué cada vez que me persiguen me dicen que me detenga?! ¡¿Que nadie entiende que eso jamás sirve?!" dijo el muchacho sacando uno de sus comentarios triviales, lo cual Hanabi no tomo de buena forma
"¡está seguro de que este es el momento indicado para cuestionar eso!, ¿¡en serio?!" dijo la chica con una pequeña vena estilo anime en su frente
"…buen punto"
El muchacho se rió un poco por aquello, de verdad le era interesante la manera en la que su alumna podía hablarle, haciéndole recordar cuando ella aún era una niña de diez años, que le costaba mucho el preguntarle algo, y ahora ya era capaz de regañarlo tan abiertamente, algo que sorpresivamente le daba nostalgia
"pero siendo serio, ese guardia dijo el nombre de Henrietta, eso quiere decir que este es el castillo de…" se dijo a si mismo mentalmente, para luego ver una puerta con forma de entrada, indicándole a la muchacha que lo siguiera
Al abrirla, llegaron a lo que era la entrada al castillo monárquico, hecho de piedra con un camino que guiaba a unos portones dorados, los cuales eran los que llevaban al exterior del hogar de la reina, solo que estos se encontraban cerrados en ese momento
Y no era lo único cerrado ahí
Justo al momento de salir, varios guardias, la mayoría de ellos mujeres, rodearon a nuestros héroes, no dejándoles oportunidad de escapar, hasta donde ellos sabían claro esta
"será mejor que se identifiquen, para que así pueda darles al verdugo los nombres de sus próximas víctimas" se oyó decir al fondo de un grupo de soldados
La persona a la que pertenecía la voz se rebeló, mostrando a una mujer de entre los veinte y veinticinco años, de cabello corto color castaño, al igual que sus ojos, y su capa blanca que la denominaba como capitana del escuadrón de armas presente en el lugar y su espada apuntando contra ambos acusados
A diferencia de la Hyuga, Alex fue capaz de reconocer a la capitana, ya que la había visto en varias ocasiones al estar en Novaterra
"usted debe ser Agnes de Milan, capitana del escuadrón de armas que protegen este reino y a su reina, es un gusto que la encontráramos" dijo tranquilamente mientras miraba fijamente a la mujer, que no parecía ni un poco sorprendida por las palabras del pelinegro, en vez de eso parecía más enojada
"no lo volveré a repetir, identifíquense ahora mismo, o sufrirán el peor castigo por infiltrarse en los territorios de este castillo"
Hanabi algo alarmada, estuvo a punto de invocar su Keyblade para ponerse en guardia contra esas personas, sin embargo la mano del muchacho le indico que no hiciera nada, que se lo dejara todo a el
"disculpe mi rudeza, mi nombre es Alex Vanegas, y esta es mi aprendiz Hanabi Hyuga, venimos al castillo para tener una charla con su reina, tenemos un importante mensaje que darle personalmente" dijo el tratando de parecer educado
Sin embargo las personas que los rodeaban se acercaron lentamente a ellos, encerrándolos aún más en el círculo
"debes ser muy tonto para pensar en la mínima idea de que podrías hablar con nuestra reina así de sencillo, tu ignorancia será castigada ahora mismo"
"bueno… si así lo tenemos"
¡FLASH!
Fue tan rápido como un parpadeo, que ni Agnes pudo darse cuenta cuando el muchacho se había movido ágilmente y derrotado de un solo golpe a todo su escuadrón, usando ahora un arma extraña con forma de llave gigante en su mano derecha
"la verdad no se ofenda por lo que voy a decir, pero no me va el tener que golpear a una mujer, incluso si es tan fuerte como usted"
El muchacho miraba con un poco de soberbia a la capitana, con su Keyblade reposando en su hombro, y habiendo dejado inconsciente a todos los soldados presentes, exceptuando a Agnes
"tu… ¿Quién demonios eres?" dijo esta algo impresionada por tal destreza del intruso aunque este en vez de atacarla como ella esperaba, desapareció su arma en el aire y camino frente a ella
"no me gusta repetir lo que digo tampoco, pero mi nombre es Alex, y tengo un mensaje importante para su reina, así que puede esposarme si quiere, pero es urgente que me encuentre con su reina, lo más antes posible"
El chico sin dudas ni temores bajo su cabeza y se agacho de rodillas poniendo sus manos frente a la muchacha, listo para que lo esposaran
La acción del chico dejo sorprendidas tanto a su alumna como a la capitana, ella aún más porque ese chico llegara a tal extremo para poder hablarle a su reina, claro que la sola idea de dejarlo hablar con su reina le parecía totalmente indignante, ya que más que una petición, parecía una orden contra la muchacha
"levántate… o si no estarás dejando en deshonra a todo mi escuadrón, dejando en sus conciencias que el sujeto que los derroto fácilmente se arrodillo y se humillo de tal forma ante su capitana"
Las palabras de la chica causaron una leve sonrisa en el chico, ya que aunque fuera solo su opinión, ella era una de las personas más normales en ese mundo, por lo que esperaba llevarse bien con ella
"discúlpame entonces, la verdad no había venido por estos sitios desde hace tiempo, por lo que se me dificulta el acostumbrarme a sus formas de actuar" dijo este levantándose e indicándole a la muchacha que fuera a revisar a los guardias caídos
"mi alumna posee habilidades médicas, ella se encargara de asegurar la vida de sus soldados capitana" dijo el chico de forma serena, como si la mujer que tenía al frente no lo hubiera amenazado con degollarlo hace unos momentos
"utilizan ropas muy extrañas, no recuerdos haberlas visto en ningún sitio antes…"
"se podría decir que venimos de muy lejos, fuera de lo que los de por aquí conocen como el continente Halkeginia"
"si es así, ¿qué motivos podrían tener para ver a nuestra reina? unos extraños que no pertenecen a estas tierras"
El muchacho la miro audazmente, captando la pizca de arrogancia que aun poseía su tono de voz, sin embargo eso le pareció más interesante
"para empezar quiero que usted entienda que somos de los buenos, por lo que no tenemos ningún tipo de mala intención con su nación, ni con ninguna otra, nuestro objetivo aquí, no es más que un asunto del cual tenemos que ocuparnos, y eso es algo que solo nosotros podemos hacer, por lo que quisiera evitar que su reina se viera involucrada en problemas ajenos"
La actitud repelente que había tomado el muchacho saco un poco del lado retador de la capitana, entendiendo que el muchacho que tenía en frente no era ningún tipo de mal chiste, y que sus intenciones no podían ser más que peligrosas por la forma en la que lo decía
"ohh, se ve que piensas que el gran ejercito de Tristain es incapaz de hacerse cara a esa dichosa amenaza por la que vinieron hasta acá, será mejor que pienses dos veces antes de decir que el ejército de la reina es débil ante ustedes dos"
La forma en la que hablo la mujer de armadura solo provoco el leve enfado del pelinegro, sintiéndose de alguna forma ofendido aunque manteniéndose sereno ya que no sería para nada una buena idea el retar a esa mujer a combate en ese momento, aunque trataba de contener las ganas
"no los he llamado débiles para nada, solo que lo que vinimos a buscar es diferente a las criaturas que ustedes ya han visto, por lo que sería mucho mejor para ustedes el aceptar nuestra ayuda, para evitar el mayor número de perdidas, Capitana" dijo el de forma educada, aunque haciendo énfasis en la última palabra, queriendo fastidiar un poco a la mujer frente a él, consiguiendo lo deseado
"sensei, ya termine de revisar a los…" dijo Hanabi que había terminado de revisar el estado de los guardias que el pelinegro había noqueado, sin embargo se vio entre sorprendida y asustada, al ver el choque de auras entre su sensei, y la señorita de cabello castaño quien parecía querer pelearse con él en ese momento
"¿Qué está pasando Agnes?"
Fue entonces cuando repentinamente se oyó una voz femenina a lo alto de los presentes, mirando hacia arriba por acto reflejo para encontrarse a la dueña de la voz, usando un vestido blanco de tela de mangas largas y de alta calidad que le llegaba hasta las rodillas, además de unas medias y zapatos del mismo color que el vestido, y una capa color purpura, que le cubría toda la espalda y parte de su pecho, donde se hallaba una gema color zafiro fijada con bordes plateados
Sin embargo lo que la hacía más resaltar era su cabello color purpura y sus ojos azules, que brillaban y tenían la misma claridad que el cielo, era sin duda la reina Henrietta, quien se había asomado a averiguar que eran los ruidos que había llegado a oír desde el balcón de su habitación
"no está pasando nada su alteza, por favor vuelva a su habitación" dijo la capitana de inmediato hincándose al ver a la reina en el balcón, siendo rápidamente imitada por la Hyuga quien entendió rápidamente la situación en ese momento
"oh, así que usted es la reina Henrietta, déjeme presentarme, mi nombre es-" pero no pudo terminar de hablar ya que la capitana al lado suyo lo agarro de la cabeza y le obligo a que se agachara
"¡tú!… demuestra el respeto debido al ver a la reina de Tristain frente a ti" dijo está reprendiendo al muchacho, aunque este no le gustara ser mandado de dicha forma
"¿Quiénes son ellos Agnes, acaso han venido con otro mensaje sobre el campo de batalla?" dijo esta con un gesto de preocupación, la cual atrajo la atención del muchacho
"esta en lo correcto su alteza, la verdad es que mi alumna y yo hemos venido a traerle un importante mensaje a usted la reina, es por eso que hemos venido directamente a su hogar" dijo este fingiendo seriedad, aunque la muchacha que lo acompañaba lo mirara con algo de pena
"venido directamente a su hogar… si lo que paso en realidad es que caímos aquí sin querer" se dijo mentalmente con pesar la muchacha, observando de nuevo como el muchacho manipulaba la situación a su favor, aunque esta fuera a su peculiar manera
"ya veo, Agnes, por favor guíalos al salón de audiencia, ahí podré oír lo que nos tengan que decir"
"como usted ordene alteza" dijo Agnes para luego ver a Henrietta retirarse al balcón, perdiéndose de la vista de los tres individuos que la observaban
"ya oyeron a Henrietta-sama, síganme ustedes dos para que puedan hablar con ella"
"hai, se lo agradezco señorita Agnes" dijo el muchacho con una sonrisa simple, haciendo parecer que hace poco no hubiera noqueado al escuadrón de mosqueteros de la castaña
"ah… y si le llegan a tocar un solo pelo a la reina, les prometo que esta será la última vez que verán la luz del día" dijo esta de forma amenazante, intimidando únicamente a la de ojos color perla
"…..ok, será como digas" dijo el pelinegro, cuya actitud ante la amenaza fue de lo más tranquila, como si ni siquiera la hubiera escuchado
Fue entonces cuando la castaña empezó a caminar en dirección al castillo, siendo seguida por los dos forasteros, hasta llegar a donde era el salón de audiencia, donde en cualquier momento aparecía caminando la reina de Tristain
Luego de unos minutos de espera en aquel lugar, en los que ambos N-Warrior's se habían puesto de acuerdo en dejar que el muchacho hablara con la reina, después de todo, la peli marrón no tenía ni idea de que era lo que pasaba por la mente del pelinegro, por lo que tampoco sabía por qué él quería hablar con dicha persona de poder
Fue entonces cuando la vieron entrar, con el mismo atuendo con el que la habían visto antes, solo que ahora traía consigo un báculo plateado, el cual parecía a primera vista una clase de reliquia de la realeza ya que poseía una especie de cristal azul oscuro en la parte superior; mientras pasaba al lado de los protagonistas quienes hicieron una reverencia hacia la joven, la cual por modestia también hizo una al recibir esa muestra de respeto
"Le agradecemos que tuviera la bondad de escucharnos su alteza, le aseguro que no malgastaremos su preciado tiempo"
"No tienes que ser tan formal, la verdad me gustaría que pudieras hablar con normalidad joven..."
"Alex, Alex Vanegas su alteza" dijo el chico tranquilamente luego de conseguir que la situación se estabilizara
"El mío es Hanabi Hyuga, es un honor el conocerla" dijo la muchacha tratando de ser lo más formal posible
"Es mío el gusto de conocerlos, ahora que ya conozco sus nombres, ¿quisieran decirme por qué han venido ustedes dos a Tristain?"
"Por supuesto su alteza, mi alumna y yo venimos en misión para exterminar una plaga, que al parecer ha aparecido en las tierras de este continente"
"¿una plaga?, ¿algo así como demonios?"
"algo parecido, se les llaman Heartless y son seres nacidos de la oscuridad en los corazones de las personas, son criaturas sin alma que buscan los corazones de la gente inocente, para así devorarlos y así aumentar su número, suelen aparecer erráticamente o en manadas, por lo que es muy difícil encontrarlos o enfrentarlos" dijo el muchacho para luego colocarse detrás de su alumna, para que esta también participara en la discusión
"nuestro líder detecto la presencia de los Heartless cerca de los territorios de su nación, por lo que nos pidió que viniéramos hasta acá para informarle a usted su alteza, sobre esta inminente amenaza" dijo la muchacha de forma natural, casi creyéndose lo que estaba diciendo, ya que solo la mitad de lo que decía era verdad
"ya veo… y esos seres, los Heartless, ¿cómo son de apariencia?"
"comúnmente poseen una pequeña estatura, color negro, orejas alargadas y ojos color amarillos, aunque también pueden tomar otras formas, como la de animales o hasta tener una apariencia humana, sin embargo siempre suelen ser agresivos ante la presencia de personas, no importando quien sea"
La joven gobernante miro al chico fijamente a los ojos, no parecía que estuviese mintiendo, sin embargo había algo que no concordaba con lo que él decía, y lo que le habían dicho hace unos días
"ya veo, la verdad es que su historia concuerda con los informes que he recibido por parte de mi armada, sobre criaturas extrañas nunca antes vistas en ninguno de los reinos de Halkeginia"
El pelinegro miro sorprendido, no esperándose que ella se encontrara al tanto de eso, porque el que ella lo supiera, solo podría significar que el cambio en el flujo de las cosas que tenían que ocurrir se vería gravemente afectado, en especial ya que él ni siquiera estaba seguro de en qué momento o lugar de la historia se encontraban
"Sin embargo, esos Heartless como ustedes los llaman, no han aparecido erráticamente ni nada parecido, ya que según los reportes, seres parecidos han aparecido en la líneas enemigas de nuestros campos de batalla"
Dicha información confundió a ambos chicos presente, no entendiendo como algo así podría ser posible
"un momento su alteza, sería posible que usted nos esté diciendo… que los Heartless se han aliado con sus enemigos"
"discúlpeme señor si no puedo asegurarlo" dijo la joven cerrando sus ojos por unos segundos "pero ya han sido varias veces en los que me han reportado de fuerzas misteriosas que han empezado a sustituir a los soldados enemigos de la nación de Gallia, al punto de que han empezado a ganar terreno en las fronteras de ambas naciones"
Decir que el pelinegro estaba sorprendido era poco, ya que para que lo que dijera la reina fuera verdad, eso solo querría decir que alguien había logrado dominar a los Heartless por medio de su propia oscuridad, lo cual no era bueno por varios motivos
Sin embargo no pudo espabilarse ya que de pronto un hombre que se supondría a la primera que era un guardia del lugar entro a la habitación todo agitado, y se hinco de frente a la joven de pelo purpura, quien al verlo llegar presintió malas noticias
"¡disculpe venir sin presentarme su alteza!, ¡pero vengo con terribles noticias de la base de nuestras tropas en la cordillera!"
Los presentes solo lo miraron preocupados, ya que por como actuaba la situación debía ser grave
Sin embargo, solo una cosa pasaba por la mente del Keyblader presente, y era que aunque él no quisiera, tendrían que participar y cambiar el curso de las cosas, y aunque se hubiera comprometido a no interferir en las historias de sus héroes, parecía que esta vez, no habría otra forma para hacer su trabajo
Fin del capítulo 25
En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:
Agnes: ¿qué estás insinuando? ¡¿Que nosotros no somos capaces de hacerles frente?!
Alex: le demostrare que mi alumna y yo podemos hacernos cargo de todo
¿?: Hace tiempo no te veía Alex...
No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: Corazón plateado
Alex: si… ha pasado mucho tiempo
