Holaa! Tiempos sin actualizar, lo sé, y no me justificaré porque no hay excusa que valga, tantos meses sin actualizar :s Me han animado mucho sus reviews del último capítulo que había subido y anoche mismo me puse a trabajar en este capítulo para tenérselos listico hoy. Si alguien está leyendo está, si aún siguen este fic, de verdad sólo les agradezco mil!


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CAPÍTULO 76

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LAS CASAS

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-Te amo… Y me encanta que quieras ser mi mujer…

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Brennan sonrió ampliamente por las palabras de Booth, quien le dio un último beso antes de que Parker los llamara. Siguieron al niño y se encontraron a Margot delante de una casa, o más bien mansión. Margot abrió la puerta y Parker entró primero ya que era quien tenía más expectativas de los tres. Cuando lo hizo no pudo evitar su exclamación de sorpresa. Era una mansión realmente bonita y con sólo entrar ya se notaba el amplio espacio que había. Brennan entró con la mano enlazada a la de Booth, ella emitió el mismo sonido que Parker, estaba sorprendida por la comodidad que presentaba el lugar. Booth recorrió el lugar con la mirada y se quedó paralizado. Parker quería ir a cada rincón de la casa, pero no fueron más allá del umbral de la puerta, ya que Brennan lo llamó, había visto la reacción de Booth y sabía que no se sentía cómodo. Le apretó la mano y él hizo ademán de encoger los hombros y sonreír forzadamente. Brennan se giró hacia la mujer que ya había empezado su discurso sobre la historia de la casa y la detuvo:

-¿No hay alguna casa más…? ¿Pequeña y acogedora? -preguntó dudando si estaba haciendo lo correcto, pero al ver que Booth sonreía ante su pregunta se sintió más segura.

-¡Oh! Ésta es bastante cómoda, señora Temperance.

-Sí, no lo dudo, pero buscamos una casa para nosotros y los niños, ésta no es una casa muy familiar, su amplio espacio lo hace sentirse cómodo pero al mismo tiempo vacío…

-Bones, a mí me gusta -Parker interrumpió.

Booth le iba a decir algo pero Brennan se lo impidió y se acercó al niño.

-Me habías dicho que querías un perro –golpeó suavemente el piso con el pie dos veces-. ¿Ves este suelo? A los perros no les gusta ésta cerámica así que si nos quedamos con esta casa no tendremos perros.

-¿De verdad? -preguntó un poco triste.

Brennan asintió y luego se viró hacia Margot.

-¿Nos podría enseñar una casa donde podamos tener un perro, una piscina y que sea más pequeña?

-Claro, tendré que modificar la lista de casas que había pensado mostrarles pero no hay problema… ¿Están seguros que no quieren terminar de ver ésta?

Brennan miró a Booth pero él no hizo ningún gesto.

-No. Es mejor que vayamos a otra -dijo cogiendo la mano de Parker y dirigiéndose hacia el auto. Booth la siguió y luego Margot, quien fue hacia su coche.

Durante el trayecto, Booth iba callado y miraba a Brennan de reojo. Brennan lo vio y ya no pudo aguantar.

-Booth, dilo ya -replicó con cierta impaciencia.

Booth sonrió y la miró maliciosamente.

-¿La cerámica? -preguntó socarronamente.

Brennan lo miró seria y luego a Parker que estaba atrás mirando por la ventanilla como si estuviera aburrido y enfadado a la vez, lo cual la hizo suspirar con tristeza por haberle mentido. Booth la miró y vio que su broma no había sido la mejor.

-¡Hey! Lo hiciste bien, ¿vale? Verás que cuando veamos la próxima casa ya se animará -dijo tratando de apoyarla.

Brennan sonrió alentada y se giró ella también hacia su ventanilla. Booth sabía que no estaba acostumbrada a tener que mentirle a nadie, menos a Parker, y sabía que eso le incomodaba, se estaba envolviendo sentimentalmente con el niño de tal forma que ya parecía más su madre que sólo la pareja de su papá.

Cuando llegaron a la otra casa, Parker volvió a estar atento a todo. Cuando entraron, la antropóloga vio a Booth más cómodo. Recorrieron todo el recinto y al final sólo le gustaba a Booth porque la sala tenía un plasma más grande que él, pero la piscina era pequeña y a Parker no le hizo gracia. Brennan miró a Booth y le dijo que no, ésa no era la casa indicada. Más tarde fueron a otra casa que a Parker le gustaba mucho, pues la piscina era enorme y tenía toboganes, además de que la que sería su habitación tenía una barra para deslizarse como las de los bomberos, que bajaba hasta la cocina. Booth con tan sólo ver la barra se negó rotundamente. Se dirigieron a la siguiente propuesta y esta vez era Brennan la que quería la casa, pues tenía una biblioteca particular dentro de la casa y un jacuzzi fuera de ésta, a Booth casi lo había convencido cuando le dijo al oído todo lo que podrían hacer en él, pero cuando el agente vio la enorme biblioteca se echó para atrás. Cuando salieron de allí vieron algunas casas más pero no llegaban a un acuerdo, si no era por la piscina, era por la bañera de la habitación, o por la comodidad del acceso al garaje, o simplemente porque no les gustaba la fachada. Margot ya había agotado todas sus opciones y ya no sabía qué hacer. Salieron de la última casa y a ninguno le gustaba nada. Margot cogió unos papeles y los miró seria, era su última opción, la casa que pensaba no era la mejor que había visto hoy, pero los perfiles de los antiguos dueños eran muy similares a la peculiar pareja. Subió a su coche y condujo por unas cuantas cuadras hasta llegar a una calle residencial.

Las casas eran distintas y con una decoración americana clásica, estacionó delante de una que tenía la fachada blanca y un jardín que, para estar en invierno, no estaba muy verde pero se veía precioso. Todos bajaron del coche un poco extrañados pues los tipos de casa que habían visto hasta ahora eran todas modernas, pero aquella no. Margot caminó hasta la entrada y ellos fueron tras ella. Había una pequeña terraza y al lado derecho de ella había una silla colgada del techo, como un columpio para dos personas. Brennan miró a Booth intrigada y éste le tomó la mano sonriendo. Margot abrió la puerta. Las luces estaban apagadas pero la casa parecía tener luz propia. Delante de la puerta, a unos metros, había una escalera y a la derecha había una puerta grande que daba a la sala de estar. Se dirigieron allí. Había una estantería que comenzaba desde el umbral de la ventana por todo el salón y se detenía en los espacios donde se centraba la chimenea y una tele, muy grande. La mujer se giró hacia ellos, que analizaban todo.

-Bueno, esta casa se ha puesto a venta hace menos de una semana, aún no hemos remodelado como solemos hacer con todas las propiedades que vendemos. Esperó un poco aguardando que dijesen algo, pero no obtuvo comentario alguno-. Pertenecía a un ex militar que falleció hace dos años, su mujer era profesora y vivía aquí pero sus hijos se la llevaron a vivir con ellos. Sin embargo ella murió, de tristeza moral diría yo, poco después de su marido. Sus hijos mantuvieron cerrada la propiedad y contrataron un cuidador que mantuvo la casa en perfectas condiciones. Vengan por aquí y les muestro las habitaciones de arriba -dijo saliendo del salón y guiándolos hacia arriba. Subieron las escaleras y éstas los guiaron por un pasillo del que ramificaban las tres habitaciones de un lado y dos habitaciones más, la principal y la menor, del otro-. Como el ex dueño era un ex militar, reforzó cada puerta y ventana por la seguridad de sus hijos, pero según nos han informado ellos, a su padre le gustaban las comodidades -dijo sonriendo al mostrarles la enorme cama de la habitación.

Booth miró a Brennan un poco sonrojado, la descripción de aquel hombre ex militar era muy parecida a la de él.

-¡Ah! Miren el baño, él mandó que pusieran lo último en modelos de bañeras un año antes de su muerte. Según sus hijos han dicho, nunca llegó a usarla ya que cuando terminaron las obras éste ya estaba en el hospital -dijo mostrándoles una bañera que Booth pensó que era más un jacuzzi dentro del baño y los ornamentos del estilo zen.

Brennan observaba todo con detalle y de pronto sintió a Booth abrazándola por detrás.

-¿Qué te parece? -dijo en su oído mirando la bañera. Brennan lo miró por encima del hombro y sonrió sabiendo qué era lo que él pensaba.

Margot los miraba esperando que se decidieran, pero Brennan se mantenía muda y Booth parecía estar esperando algo de ella. Parker era el único que se movía y removía pero no veía nada que le atrajera la atención.

-Papá… ¿Puedo bajar al jardín? -preguntó aburrido.

Booth miró a Margot como pidiéndole permiso y ella asintió. Parker salió corriendo y cuando éste se fue, Margot se dedicó a explicarles más de la familia que vivía allí y de toda la casa. Booth le susurraba cosas al oído a Brennan y ésta asentía o negaba pero de pronto los gritos de Parker los agitaron. Booth bajó corriendo las escaleras acompañado de Brennan y Margot.

Cuando llegaron a la puerta se detuvieron en seco.

-Perro malo. Malo. No se salta… Vamos, coge la pelota. ¿Pero por qué no corres, es que eres tonto? Así. Tienes que co-rrer. ¿Ves? No es tan difícil. Ahora hazlo tú…

Parker intentaba hacer que un perrito, más pequeño que sus manos, fuese tras una pelota que él había encontrado allí, pero éste sólo lo seguía a él mismo. Booth se quedó paralizado con esto. Brennan empezó a reírse y se acercó ellos cargando al cachorro.

-Mira Booth, ya tenemos perro.

-¡Sí! –exclamó Parker.

Ambos reían con el animal que parecía contento en los brazos de Brennan. Pero Booth les miró serio.

-No.

-¿Por qué no?

-Sí, ¿por qué no?

Parecían dos niños mirando con enfado a Booth. Margot reprimió la risa y Booth se cruzó de brazos y los miró serio.

-Porque no, puede que tenga dueño. Y quizás sea de uno de los vecinos -sentenció.

Brennan y Parker hicieron una mueca de enfado y luego se miraron.

-Pues vamos a preguntar -dijo y se fue acompañada por Parker.

Booth los siguió intentando persuadirlos sin éxito. Brennan tocó a la casa de al lado y salió un señor de edad avanzada, le preguntó si era de él el perrito y el hombre afirmó que su perra había tenido perritos hacía poco y que aquel siempre se escapaba.

Brennan miró a Parker y luego volvieron hacia el hombre.

-¿Están a la venta?

-Oh no, los damos a aquellos que quieran, no es un perro de raza y las personas no quieren comprarlo.

-¿Podemos quedarnos con éste?

-Claro, sólo tendrás que esperar unas semanas más, ya que aún no ha dejado de amamantarse.

El hombre apenas terminó de hablar y Parker ya estaba besando y abrazando el perro. Brennan sonrió y miró a Booth, que no parecía gustarle la idea, dejó a Parker con el perro y cogió a Booth por la mano llevándole hacia un lado.

-¿Qué pasa?

-No deberías haber hecho esto, Brennan -dijo en un tono de lamento.

-¿Por qué? A Parker le gusta y…

-Ahí está el problema, Rebeca no quiere perros... Y si él se ilusiona, no…

-Pero yo quiero el perro -dijo aproximándose como una niña. Booth sonrió-. Y también quiero la casa.

-¿Nos quedamos con ésta?

-Sí.

-No es lujosa, Brennan.

-Pero la veo bien para nosotros -dijo mirando a Parker, que jugaba con el perro, y luego miró su vientre.

Booth solo pudo acariciarle el vientre y atraerla para besarla. Cuando le dijeron a Margot que se quedaban con la casa, la pobre casi se cae al suelo, nunca en su vida había sido tan difícil complacer a una pareja en el tema de una casa. Brennan le dijo que firmarían todo los papeles el lunes y aceptó. Cuando finalmente se fueron a casa estaban agotados pero contentos con su adquisición.

Como Brennan había dicho, el lunes firmaron los papeles de la casa y el viernes ya tenían todo empaquetado para llevarlo a la nueva casa. Brennan ordenaba todo lo que salía de su piso y Booth del suyo, cuando ya no había nada se dirigieron hacia la casa. Estaban sentados en el columpio, descansando y esperando que los hombres pusiesen todo adentro cuando llegó Ángela, que de inmediato secuestró a Brennan. Mientras que Booth y Hodgins estaban abajo preparando todo, las dos mujeres hablaban y arreglaban la habitación que, según Ángela, tenía que estar perfecta para la primera noche allí. Pasaron todo el día en ello. Ya eran más de la diez de la noche cuando finalmente Ángela se cansó y se fue.

Booth estaba sentado en el sofá viendo cuánta cosa aún tenía que poner en orden. Brennan se aproximó y le dio un vaso de zumo de naranja.

-Aún falta mucho para que rematemos -dijo sentándose al lado de él.

-Sí, pero mañana descansarás, Brennan, yo me encargaré de todo esto -dijo abrazándola por los hombros y dándole un beso en la mejilla-. ¿Qué hiciste toda la tarde con Ángela en la habitación? -inquirió pícaro.

Brennan sonrió y se levantó para ponerse frente a él.

-¿Por qué no vienes a ver por ti mismo? -le invitó.

Booth se levantó y la tomó por la cintura para empezar a guiarla hasta la habitación. Se quedó boquiabierto con los arreglos que habían hecho Brennan y Ángela pero lo que más le dejó sorprendido fue la figura de Brennan dejando caer el vestido que llevaba y mostrando su figura que con el vientre él creía que era mucho más perfecta. Buscó el cuerpo de ella con pasión, ternura y amor, amor que les fluía a cada parte del cuerpo y a cada rincón de aquella habitación. Booth esperaba que el cuerpo de ella se calmara mientras le besaba el cuello y el hombro, pero su mirada buscó la de ella y lo que se encontró fue una Brennan perdida más allá de lo que él imaginaba. Booth se incorporó e intentó hacer que ella lo mirara.

-¿Qué pasa, mi amor? -preguntó acariciándole el rostro.

Brennan suspiró el último aliento de la reciente excitación y le miró tristemente dudando si decirle o no, pero Booth era el único con quién podía salir de dudas así que optó por preguntárselo.

-Ángela cree que… que Hodgins le está siendo infiel.

-Imposible -Booth no dudó en afirmarlo, conocía a Hodgins y sabía que no lo haría.

-¿Por qué?

-Porque él la quiere -afirmó. Brennan se encogió de hombros y se giró perdiendo la vista en el fin de la habitación. Booth le miraba sin comprenderla y le hizo girarse-. Hay algo más, ¿no? -preguntó.

Brennan se volvió a girar y susurró:

-No comprendo tu razonamiento. Tú también me traicionaste y según tu razonamiento, no me quieres.

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Oh Dios! Qué pasó aquí?! Sólo lo sabrán en el próximo capítulo que según los reviews me animo a subirlo. Espero que hayan tenido un excelente comienzo de mes, ya septiembre, siento que el año se ha ido volando! Pronto estaremos otra vez cantando villancicos xD

Amenazas, críticas, comentarios del fic, ya saben siempre son bienvenidos con el botóncito de abajo.

BerryF