Capítulo 26: Corazón Plateado
-Planeta: Tierra 228: Tsukaima
-Lugar: Reino de Tristain, Castillo real de la reina Henrietta
En el capítulo anterior pudimos ver como nuestros protagonistas habían vuelto desde Mageris, y continuaban con el entrenamiento de Hanabi para que pudiera dominar los secretos de la Keyblade, sin embargo el terrible aparecer de los Heartless en un planeta distante detuvo dicho entrenamiento, por lo que nuestros protagonistas se vieron en la terrible necesidad de ir hasta dicho planeta
El planeta al que tenían que ir esta vez era Tsukaima, un planeta de magos y criaturas mágicas ambientados tecnológicamente en el siglo xviii, donde en un continente conocido como Halkeginia se estaría llevando una batalla entre dos de las naciones que la conformaban, la pequeña pero importante nación de Tristain, contra la enorme nación flotante de Albion, sin embargo algo malo estaba pasando ahora mismo en dicho conflicto, ya que últimamente se había dado señales de que la nación e Gallia estaba próximo a unirse en contra de la nación de Tristain, algo con lo que nuestros protagonistas tendrían que lidiar
Nos encontramos en Tristania, Capital de Tristain y hogar del castillo imperial de la reina y ojiazul, Henrietta, cuyo rostro se encontraba ahora angustiado al oír las palabras del soldado que se había introducido de repente en la habitación trayendo malas noticias a su reina
"por favor soldado, tómese un momento para calmarse, y luego diga que es lo que sucede"
El soldado hizo caso a lo que le había pedido Henrietta, tomándose un pequeño respiro, para luego continuar con lo que tenía que decir
"hemos recibido un reporte hace unos momentos, en los límites que existen entre el reino de Gallia y el nuestro, han aparecido otra vez el ejército oscuro de Gallia, informándonos que son las mismas criaturas con las que eliminaron a dos de nuestras bases de armada, ninguna de estas con sobrevivientes"
Las palabras del soldado preocuparon a la reina, sin embargo no podía mostrar debilidad ahora, ya que era la reina, y tenía que mostrar fortaleza ante esta adversidad
"ya veo… y ¿cuál es el estado de la base?, ¿cuántos soldados y hechiceros tenemos aun en el área con vida?"
"aún quedan treinta magos lineales y tres de los cinco magos triangulares que habían sido enviados, según parece nuestras tropas tuvieron que emprender la retirada al verse superado por su ejército, y perdimos a casi la mitad de nuestros caballeros y soldados"
Apartados a estos, el pelinegro y su alumna escuchaban atentamente lo que decía el soldado, sabiendo con exactitud quienes eran los enemigos a los que ellos combatían
"el ejército de Gallia no parece que fuera a retroceder, parece que no quisieran dejar sobrevivientes, además de que su naturaleza nos hace muy difícil el encontrar sus puntos débiles su alteza"
Henrietta bajo la mirada, un poco preocupada, pero entonces Agnes alzo la voz, atrayendo la atención de los presentes
"su alteza, permítame llevar al escuadrón de armas a la frontera les demostraremos al rey Joseph que no puede subestimar a los de Tristain"
"… entiendo, muy bien Agnes, busca a tus soldados y dirígete lo más rápido que puedas al campamento, ahí trata de ayudar a los que aún siguen vivos, y si la situación se dificulta, tienes orden estricta de evacuar y retirarse" dijo ella con autoridad, decidida a priorizar la vida de sus soldados
"espere un momento"
Los presentes voltearon a ver a Alex, quien parecía estar muy serio por algún motivo
"sé que podría considerarse como ofensa hacia usted o a sus soldados, pero quisiera que nos permitiera a mí y a mi alumna hacernos cargo de la situación"
Las palabras dichas por el muchacho sorprendieron a todos los presentes, excepto a la Hyuga quien ya se esperaba algo así
"¿qué estás insinuando? ¡¿Que nosotros no somos capaces de hacerles frente?! Jamás subestimes el poder de nuestro reino" dijo en contra Agnes, que al oírla hablar, el pelinegro la miro luego de soltar un suspiro
"no insinuó nada, solo digo que como ya perdieron dos veces contra ellos, es muy probable que suceda otra vez" dijo este algo sumiso, ganándose la mirada de odio del soldado y su superior de pelo castaño, aunque rápidamente siendo corregido por la chica a su lado
"a lo que mi maestro se refiere, es que nosotros ya tenemos experiencia contra ellos, por lo que nos será más sencillo enfrentarlos si somos solo nosotros"
Sin embargo, ante estas palabras la reina se levantó de su asiento, caminado frente a ambos que al verla acercarse tuvieron un pequeño escalofrió, aunque el muchacho supo disimularlo
"se enfrentarían a un ejército, cientos no, tal vez miles de ellos y cada uno de ellos sin capacidad de tener piedad, ¿están seguros de poder mantener su palabra?"
Sin embargo el pelinegro en vez de retroceder o siquiera pestañear, dio un paso adelante para quedar cara a cara con la reina, y con una sonrisa confianzuda
"interesante, le demostrare que mi alumna y yo podemos hacernos cargo de todo, solo espérelo" dijo este con una gran confianza, una que impresiono a la misma reina
"bueno si nos disculpan…" dijo este caminando en dirección al soldado cerca de él, para luego poner su mano encima de su cabeza y cerrar los ojos por un momento, para luego abrirlo con una sonrisa de satisfacción
"no queda tan lejos, gracias por proporcionarme las coordenadas soldado" dijo este alejándose de él dejando desconcertado a los presentes
"imposible… acaba de leer la mente de ese hombre, ¿¡qué tipo de magia usa ese sujeto!?" pensó sorprendida Agnes, para luego reaccionar al ver que el muchacho al ponerse al lado de la chica de pelo color marrón hace aparecer la misma arma con forma de llave en su mano, y apuntando con ella a la puerta del salón
¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!
Sin ningún tipo de aviso un rayo de luz blanquecino salió disparado de la Keyblade, indicando a la muchacha, que ya era momento de abandonar dicho sitio, por lo que al abrirse por completo el portal hizo una reverencia despidiéndose cortésmente de los presentes, para luego entrar a dicho portal, dejando atrás al pelinegro quien estaba a punto de partir hasta que se volteó y miro a los presentes por última vez
"nos veremos de nuevo, su alteza" dijo el muchacho con un tono tranquilo, para luego mirar a la chica de pelo castaño, quien estaba sin palabras al ver el portal y al muchacho que solo la miraba con gracia
"la espero en el campo de batalla señorita Agnes, le aseguro que se encontrara con un escenario nunca antes visto"
Sin más el muchacho se despidió desapareciendo en la luz, que desapareció junto con el portal, dejando a los presentes sin palabras, excepto a la peli castaña que ahora se encontraba con un enorme enojo, y con ganas de darle una paliza a ese muchacho, quien había actuado de forma tan arrogante frente a su alteza, no… tan arrogante que ni ella podía aguantar las ganas de romperle la cara a ese chico
"Su alteza, por favor permítame ir con el escuadrón al campamento, no permitiré que ese chico se siga haciendo el invencible, por mi orgullo como Chevalier y protectora de la reina, no me puedo quedar aquí parada" dijo ella apretando su puño con fuerza, y con un gran entusiasmo, la cual dejo sorprendida a la misma Henrietta, la cual asintió en aprobación
"lo entiendo, puedes llevarte al escuadrón aéreo, partan cuando se encuentren listos" dijo ella con una sonrisa hacia la castaña quien también era una de sus personas de mayor confianza
Sin embargo algo aun cruzaba en los pensamientos de la reina, algo sobre el extraño comportamiento que habían tenido los soldados de Gallia, y el mismo Joseph, el usurpador que se había auto proclamado rey de la nación vecina
-Lugar: Campamento número cinco del ejercito de su reina Henrietta
En el medio de un bosque, se encontraban ocultas las fuerzas de ataque sobrevivientes del ejercito de Tristain, tratando de recuperarse de las terribles heridas y bajas que habían sufrido durante el combate contra esos extraños monstruos, hasta ahora habían podido comprobar que ninguna de sus armas como lanzas o espadas habían sido capaces de herirlos, ya que estos lograban esquivarlos con facilidad, por lo que durante la masacre solo se habían podido defender con los hechizos de los magos lineales y triangulares, que debido a su falta de dominio en peleas a corta distancia, el cual era el estilo particular de los Heartless, no habían podido de ninguna forma hacerles frente, por lo que lo único que pudieron hacer en ese momento, era emprender una retirada estratégica, luego de haber sido derrotados de forma tan brutal
Ahora descansando de sus heridas, se encontraban esperando que el ejército de seres oscuros no los pudieran encontrar aun, sin embargo, pronto serian ayudados por aliados desconocidos, aliados que se encuentran en un nivel completamente inimaginable para ellos
A unos kilómetros lejos de ellos, se encontraban los N-Warrior's, quienes parecían estar buscando algo, o mejor dicho a algún grupo de personas, que tendrían relación con ellos y su trabajo, y serian el motivo por el cual la mayoría de los mundos habían podido ignorar la presencia de los Heartless por tantos siglos, manteniendo la paz en sus vidas
"debe encontrarse cerca…" dijo el muchacho quien trataba de guiarse usando el N-Mod para encontrar un lugar en especifico
"¿y ahora que está buscando sensei?, pensé que habíamos venido hasta acá por los Heartless, pero no pareciera que los estuviera buscando" dijo la muchacha algo perdida ya que el muchacho no le había querido explicar que hacía, y eso que ya llevaban un buen rato caminando
"… debería estar cerca, pero no puedo hallarlos tan fácilmente, deben tener muy bien ocultos la base en este planeta" dijo el muchacho con algo de pesimismo, hasta que noto como la chica atrás suyo había empezado a exasperarse por lo que decidió contestarle
"Ahora mismo busco nuestro campamento, el que se encuentra instalada en este planeta, se supone que allí nos podrán dar mejor información sobre lo que pasa ahora" dijo el chico justificándose ante la chica
"ya veo, por otro lado..." dijo ella colocándose frente al muchacho, haciendo que la mirara de frente mientras esta caminaba de espalda
"fue impresionante sensei, no sabía que usted podía actuar de forma tan educada frente a la nobleza" dijo ella con una sonrisa divertida sorprendiendo al pelinegro, para que luego este mostrara una expresión de cansancio
"ah eso, la verdad es que a veces me ha tocado hablar con gente así, así que uno llega a acostumbrarse, aunque no me gusta mucho ser así" dijo el chico con una mano detrás de su cabeza, aunque la chica la miro con una extraña sonrisa
"si le soy sincera, a mí me gusto el cómo actuó, parecía todo un caballero"
El muchacho la miro extrañado, él entendía que el ser educado era visto como algo bueno por la mayoría, sin embargo en su interior, estaba seguro que su forma de ser era suficiente como para no ser odiado por los demás, y eso era lo único que a la final llegaba a importarle
Ya que después de todo, el seguía siendo uno de los personajes extras en la historia de sus héroes, y así esperaba mantenerse, hasta que su tiempo se acabara…
¡BEEP!
Fue entonces que el sonido pulsante que emitía su N-Mod aumento, haciendo que el chico agudizara su vista a su alrededor, logrando encontrar lo que buscaba, un fragmento de lo que debería ser el camino entre el bosque se encontraba con una leve distorsión, como si este espacio se proyectara como una imagen digital, solo que esta diera pequeños saltos, como cuando se empieza a perder la señal en los televisores
El chico se aproximó hasta el lugar donde se encontraba la distorsión, y para sorpresa de la peli marrón, este desapareció al atravesar dicho lugar, como si se hubiera vuelto invisible de repente
Ella curiosa trato de acercarse, notando la distorsión en lo que debería ser el frente que veía, el cual solo mostraba árboles y más árboles, sin embargo sus dudas se vieron despejadas, al ser jalada por una mano desde el interior de la distorsión, haciéndola avanzar y desapareciendo de la vista de quien pudiera verla desde el exterior
La chica que había cerrado los ojos por reflejo, para luego abrirlos de repente y sorprenderse de lo que estaba viendo
Se trataba de un campamento de alta tecnología, con computadoras parecidas a las que había visto en la Nova Sky-Tower, solo que estas se encontraban en el interior de casetas color negro, además de que cerca de sus pies habían una extraña máquina, la cual estaba proyectando un tipo de luz, siendo que está en realidad era la que daba el camuflaje al lugar, y también pudo notar a varias personas alrededor, que vestían prendas parecidas a las de una armadura, solo que estas eran de un diseño muy diferente al estilo medieval, sino que más bien parecían tener un diseño muy elástico y futurista, color azul con tonos blancos
"Hanabi, ¡reacciona!" le dijo el muchacho al lado de ella, quien se había quedado embelesada de ver lo que había al frente, aunque no la podía culpar
"¿qué es este sitio?"
"es la base de Novaterra aquí en Tsukaima, puede que no sea tan moderna como la que tenemos allá, pero posee todo los equipos e instrumentos necesarios para supervisar este mundo" dijo el pelinegro observando un poco el lugar tratando de buscar a alguien entre el personal que había alrededor, el cual se había percatado de la presencia de ambos y se habían acercado a averiguar, reconociéndolos de inmediato
"¡señor! Sean bienvenidos a la base de Tsukaima, gracias por responder tan pronto a nuestro llamado señor" dijo uno de los N-Soldiers, de cabello oscuro y ojos color azabache, que aparentaba seis o siete años más que Alex, quien lo miro con un poco de pena
"descanse soldado, necesito que me indique donde se encuentra su superior a cargo y cabecilla de esta base" dijo el muchacho interesado en hablar pronto con quien fuera que estuviera a cargo, después de todo no estaban sobrados de tiempo exactamente
Sin perder tiempo, varios N-Soldiers siguieron a ambos N-Warrior's hasta una de las casetas, donde se supone que se encontraba la persona a cargo del lugar, para que luego uno de ellos tocara a la puerta y llamara a la persona dentro, quien abrió lentamente la puerta mostrándose ante los presentes
Fue Alex el único de los presentes que mostro una súbita expresión de sorpresa, pues era imposible evitarla al ver que detrás de esa puerta, se encontraba una de las personas que el chico diría conocer bien, ya que hace ya mucho tiempo, que le había salvado la vida de una muerte segura
La persona en cuestión era una mujer, que aparentaba no tener más que uno veinte dos o veinte cuatro años y poseía una figura que varias mujeres podrían envidiar, de largo cabello verde esmeralda, que usaba un traje parecido al de los N-Soldiers, solo que este poseía un color rojo claro, además de que no tenía mangas, teniendo en su antebrazo izquierdo una pulsera color plata con forma de serpiente enrollada, y usaba unos pantalones de bota corta mostrando unos tacones negros de bajo tacón, lo cual resultaba útil en caso de tener que ser dinámico al combatir
La chica en cuestión también se sorprendió de ver al muchacho, pero esta de pronto se le acerco con una sonrisa, para luego darle un beso en la mejilla al muchacho que se apeno ante la acción de la señorita, y sorprendió a su alumna que no se esperaba algo así
"hace tiempo no te veía Alex, has cambiado mucho" dijo la mujer de cabello verde con un tono de alegría
"si… ha pasado mucho tiempo, es una sorpresa y un gusto Reina-san"
"no esperaba que vinieras tu directamente a ayudarnos, se ve que Master Gabriel sigue mandándote mucho trabajo" dijo ella con algo de risa, causando el fastidio del muchacho
"no es tan divertido como suena, últimamente no me deja descansar nada" dijo este riéndose también, reaccionando ante el hecho de que la Hyuga estaba presente y así mismo presentarla
"Por cierto Reina-san, por favor permítame presentarle a mi alumna…" dijo el muchacho señalando a la susodicha, quien miro a la mujer de cabello verde con algo de incomodidad, mientras esta la miraba sorprendida, ya que se había enterado hace poco de que un nuevo N-Warrior había surgido en el planeta-ciudad Novaterra, sin embargo ella era diferente a lo que esperaba
"mi nombre es Hanabi Hyuga, es un gusto el conocerla" dijo la chica haciendo una reverencia, sorprendiendo a la peli verde ante su reverencia, no muy común como modo de saludo del mundo que ella provenía
"el gusto es mío, y puedes llamarme Reina sin el sufijo de san, no he conseguido que él deje de decirme así" dijo ella a modo de broma, lo cual causo una leve risa en la muchacha, aunque a diferencia ella, Alex se mostraba más serio de repente
"Reina-san, me gustaría que me hiciera el favor de pasarme los informes que han redactado hasta ahora sobre los Heartless y sus ubicaciones, no tenemos mucho tiempo tampoco" dijo el chico de forma muy seria
"¿hay algo urgente que tengan que atender?"
"no es urgente en sí, pero nos iría bien si nos hacemos cargo de los Heartless antes de que las fuerzas del ejército de esta nación se den cuenta de su posición actual, no podemos permitir que los Heartless sigan haciendo de las suyas así nada más, no lo permitiré" dijo este con un tono serio que sería cuestionable que lo tuviera un chico de quince años, sin embargo la mujer peliverde hizo caso a su petición y mando a uno de los N-Soldiers a que lo guiaran adonde se encontraban dichos registros sobre los avances de los Heartless, quedando solas ella y Hanabi, la última algo incomoda ya que no sabía si hablarle o no a la mujer al lado suyo, sin embargo la peliverde se percató de esto, y trato de aligerar el ambiente
"así que la alumna de Alex eh, debe ser muy duro para enseñarte" dijo la muchacha tratando de ser amigable
"no tanto… a veces pienso que se limita porque soy una chica, aunque también me somete a entrenamiento infernales" dijo ella con algo de pesar, haciendo reír a la peliverde
"lo supuse, la verdad apuesto a que fuiste tú quien le pidió que te entrenara ¿no es así?"
"¿uh? ¿Cómo lo supo?"
"Alex nunca fue de las personas que les gustara socializar, por eso se me hace difícil pensar que el tomara una alumna por voluntad propia"
"… discúlpeme, pero ¿cómo usted conoce a Alex-sensei?"
"¿quieres saber cómo lo conocí?" dijo esta curiosa mientras que la Hyuga asentía en forma de afirmación
"déjame ver… creo que fue hace como un año, antes de que yo llegara a Novaterra" dijo sorprendiendo a la peli marrón
"¿quiere decir que no viene de Novaterra?, significa que usted es una…"
"sí, soy actualmente una agente como tú o Alex, aunque no fue algo que yo quisiera al principio, la verdad es que… antes de conocer a Alex o Novaterra… yo estaba a punto de sacrificarme por las personas que más quería" dijo ella tratando de recordar dicho día, donde ella termino con su vida, y obtuvo una nueva sin esperarlo
Flash Back: hace un año
-Planeta: Tierra 115: Raveran
-Lugar: Océano de Sazanberk
Raveran… el mundo donde las Raves, los objetos místicos que le daban poder al protector de la luz en ese mundo, el Rave Master, existían para guardar la seguridad y esperanza del mundo, era la época donde el Rave Master actual, Haru Glory, viajaba junto a sus compañeros para encontrar las raves, y así salvar el mundo de los que usaban las Darkbring, o piedras de la oscuridad para sus fines egoístas
Cerca de una isla también conocida como un continente de aquel mundo llamado Sazanberk, en medio del océano, se encontraba sobrevolando la isla una nave de batalla conocida por la guardia imperial como la River Sally, sin embargo muy pocos sabían la verdad, que esa nave era en realidad, la nave más poderosa del mundo, hecha por el más grande de los herreros, y casualmente, el padre de la misma Reina
La River Sally era en verdad un anagrama, que reordenando las letras daban el nombre verdadero de dicha nave, la Silver Ray, la nave que uno de los compañeros y mejor amigo de actual Rave Master, Musica, había estado buscando desde que se había enterado de su existencia
Sin embargo el destino tenía otros planes para él, para esa nave, y para Reina, que había estado también buscando el Silver Ray, ya que este era el legado dejado por su padre antes de morir, por lo que se había dejado llevar por el lado oscuro, y se había unido a personas peligrosas, solo para hallar el Silver Ray, y reclamarlo como la herencia que le pertenecía
Pero ahora, en ese momento, todo por lo que había luchado, tantas muertes innecesarias, habrían sido en vano para ella, ya que ahora mismo, por culpa de una batalla que ella tuvo que tener junto a Musica, contra los que eran los que estaban usando el Silver Ray para hacer el mal, le habían causado tanto daño al Silver Ray, que ahora les era imposible detener el disparo del Silver Ray que había sido activado por sus enemigos para así destruir a todo el continente
Aun así, ella sabía que había una forma de salvar al continente, ya que ella conocía la mayoría de los mecanismos de la nave, y sabía que si existía una alternativa para detener la autodestrucción, era destruyendo la nave ella misma…
Sin embargo sabía que ella sola no tenía el poder para hacer eso, por lo que recurrió a la última alternativa, usar esa nueva técnica que solo era posible para dos usuarios de la plata, cuyos corazones se pudieran sincronizar a la perfección, el Silver Bond, pero aunque eso pudiera costarles la vida a ambos, Musica no se iba a echar para atrás, si con eso podía salvar las vidas de sus amigos, entonces haría explotar la nave con el dentro, aunque significara su muerte, él la daría por los que les importa
Reina lo miro con alegría, viendo lo especial que era ese chico, sabiendo que él estaba dispuesto a morir por sus amigos, supo entonces que se había enamorado de una gran persona, y aunque él estuviera dispuesto a dar su vida junto a ella para detener esa nave, ella no quería permitírselo, así que hizo lo que pensó correcto, para él y para todo el mundo
Agarrando la mano del muchacho se le acerco lo más que pudo y aunque este la miro confundido, a ella no le importó, y tomando su cara con la mano que le quedaba libre, acerco rápidamente su rostro con el de ella y rápidamente le planto un beso, un beso que dejo al chico estático donde estaba, no esperándose eso por alguien como ella, que una vez había sido su enemiga hace mucho
Sin embargo no le dio tiempo para siquiera pensarlo, ya que unas palabras de agradecimiento en el oído fue lo que pudo oír de ella antes de verla al rostro, con una sonrisa de gratitud
"Estoy feliz de haber sido capaz de amar a una persona una vez más antes de morir…"
Fue lo que ella le dijo antes de empujarlo por el enorme agujero en la nave formado por la batalla anterior contra su enemigo, mientras Música solo podía sentir que caída sin ningún control
"¡vive Musica… vive en mi lugar también!" le dijo ella a él mientras lo veía que caía
"REINAAAAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa..." fue lo que grito Musica mientras caía, hasta estrellarse con el océano y hundirse lentamente
"¿puedes oírme?... Esta es la Silver Heart, cuando estamos conectados, podrás escucharme no importa lo lejos que estemos…" oyó Musica en su cabeza para luego notar del extraño metal que se encontraba unido a su muñeca derecha, para luego subir a la superficie del mar a toda prisa
"Reina…"
"no te preocupes… mientras estemos conectados todavía podemos usar el Silver Bond… no nos queda tiempo, tenemos que combinar nuestros poderes" le dijo ella de forma melancólica, aceptando el destino que acababa de elegir, y feliz de haberle salvado la vida a el usuario de Plata
"Definitivamente destruiré el corazón del Silver Ray" dijo ella frente al núcleo de la máquina, dispuesta a hacer lo dicho, sin embargo el pelinegro con perforaciones en la ceja no se lo quería permitir
"¡no hay manera de que puedas hacerlo!" dijo el ya subiendo a la superficie y tomando una gran bocanada de aire
"le di mi alma a Demon Card, tu eres la luz… no necesitas recordar mi alma manchada de maldad" dijo ella bajando el rostro, sin poder evitar llorar un poco ante las palabras de Musica, y sonando una alarma indicando que el lanzamiento del Silver Ray seria en solo un minuto
"¡no hay tiempo! ¡Envíame tu fuerza para hacer el Silver Bond!" dijo ella sabiendo que no les quedaba tiempo para luego murmurar unas palabras, que dejaron en shock al usuario de plata
"es mi oportunidad de cambiar todo mis errores… por favor déjame morir al lado de mi padre"
"¡de ninguna manera!" dijo el enojado "no quiero que tu tengas que sacrificarte, ¡voy a subir y moriremos juntos!, ¡no pienso dejarte sola!" dijo el no queriendo dejarla sola, no queriendo que ella diera su vida por él, haciendo que la peli verde se pusiera a pensar por un segundo
"¡YO ESTARE CONTIGO!"
"… ¿por qué?... ¿Porque quieres desechar tu vida conmigo? es que no lo entiendes..." dijo ella usando cada gramo de fuerza para no sonar débil ni triste
"el mundo te necesita, no es tu momento de morir aquí"
"tú y yo… no somos los únicos que tienen vínculos… pero solo tú y tus amigos poseen sus vínculos, tienen un destino, y aun no deben morir, no aquí" dijo ella con decisión mirando de lejos al hombre que amaba
"vuelve al campo de batalla, donde tu vida arde… sigue tu destino para pelear por la luz… y para ser un guía para los usuarios de armas del mañana" dijo ella, de nuevo escuchando la alarma, indicando que ahora solo quedaban veinte segundos
"rápido… ayúdame con el Silver Bond, o si no, tus amigos van a morir…"
Musica se encontraba en un dilema, entre su corazón y su conciencia, no quería, no podía permitir que ella lo hiciera, pero las palabras del anciano que había conocido en otro poblado le llegaron a la mente, y tuvo que tomar la que sería la más dura decisión en toda su vida
Llanto, y lágrimas eran lo que se expresaba en su rostro, recordando a cada uno de sus amigos y conocidos durante su viaje con Haru, aunque se fuera a arrepentir, no tenía otra elección
Entonces lo hizo, y Reina pudo sentir la energía de Musica recorriendo su cuerpo, dándole las fuerzas que necesitaba
"gracias Musica, parece que aun tienes fuerza en tu corazón" dijo ella mirando a la máquina, y al núcleo que parecía cargado de una gran energía "¡hagámoslo!"
Un montón de imágenes le vinieron a la mente, el remordimiento, el remordimiento de no poder quedarse con él, de no tener con él una relación, de haber querido ser la pareja de él, de haber podido formar una familia con él, de tantas cosas… que ella no podría hacer ahora
"¿qué me pasa?, porque estoy haciendo planes sobre eso" dijo para oír una última alarma, solo quedando diez segundos para el lanzamiento "Padre ya voy…"
¡SILVER BOND!
Un disparo… un disparo fue todo lo que necesito para destruirlo, y con esto pudo ver como ante ella se acercaba una onda expansiva, causada por el ataque que había hecho, sabiendo que era el final se detuvo un milisegundo, y pensó en esa persona… a la que le había permitido volver a sonreír, ahora solo quedaba esperar, esperar el fin…
"Musica… adiós."
Se abrazó a sí misma, y cerró los ojos con un gran dolor en el pecho, pero ahora ya no había nada que hacer, todo había terminado, solo pudo oír la explosión venir y algo que la agarraba de la cintura… un momento, ¿algo la había agarrado de su cintura?
Pero ni siquiera pudo abrir sus ojos ya que la explosión llego, y la inmensidad de esta causo que esta perdiera de inmediato la conciencia, no sabiendo que había sentido al final, sin embargo aunque fuera solo por un segundo, había pensado oír la voz de alguien
¡BRRRRRRROOOOOOOOOOOONNNNMMMMMMMMMM!
El Silver Ray estallo, sin dejar nada atrás, toda la inmensa nave se había eclosionado y vaporizado en la inmensa explosión, la cual no solo fue vista por el ahora destrozado Musica, sino que vista también por cada una de las personas en el continente Sazanberk
Sin embargo lo que nadie pudo ver, es que en medio de esa inmensa explosión, y en las nubes que se habían formado y deformado por culpa de la explosión, fue que a casi diez kilómetros sobre el océano, se había abierto un pequeño portal, donde un muchacho de trece años con el cabello Dorado y sus ojos de igual color, había salido junto al cuerpo en perfecto estado de la peliverde, que ahora se encontraba completamente inconsciente
Sin embargo el muchacho no estaba en el mismo estado, ya que había tenido que usar su propio cuerpo para proteger totalmente a la usuaria de plata, terminando con mucho hollín en su rostro y el brazo izquierdo con una herida sangrante, sin embargo eso no le importaba ahora, ya que había conseguido lo que se propuso en primer lugar, salvar la vida de esa persona
"por poco y no la cuenta… será mejor que la lleve a Novaterra para que la revisen…" se dijo a si mismo mirando a la mujer inconsciente, sosteniéndola de la cintura con una mano, para así invocar su Keyblade con la otra e invocar el portón de espejo para salir de ahí
Sin embargo algo sucedió, una leve pero poderosa luz emergió del pecho de la chica, y que empezó a emerger también del brazalete con forma de serpiente plateado que llevaba en su antebrazo izquierdo, que aumento su brillo hasta salir disparado hacia el océano, transformándose durante la caída y yendo en dirección al usuario de plata que nadaba en este inmenso océano
El N-Warrior miro esto con sorpresa, para luego mirar a la mujer de frente, y deducir lo que había pasado
"incluso inconsciente, le quiso dejar todo su poder a esa persona, que vínculos más poderosos posee ella" pensó él con gracia para abrir el portal que lo llevaría devuelta a su hogar
Fin del Flash Back
"Ah pasado mucho desde entonces…" dijo en voz alta el pelinegro que ojeaba los informes, sin haberse dando cuenta de lo que había dicho
"esto… señor, ¿me estaba hablando?" dijo el N-Soldier de cabello oscuro, confundido ante el comentario del pelinegro
"¿eh?, no solamente divagaba, recordaba algo nada más…" dijo el ojeando el documento en sus manos, intentando prestarle atención, aunque de por sí ya estaba algo distraído, debido a que la situación en ese mundo se había salido de control, y era casi imposible ya dar marcha atrás, no podría hacer que la historia volviera a su curso
"¿qué rayos puedo hacer…? Si no se me ocurre algo pronto, el destino de las personas de este mundo se volverá confuso…"
"Giru Giru"
"ahora no Giru, no ves que estoy ocupado con… ¿Giru?"
"descarga…"
En otra parte, se encontraban las dos mujeres agentes, que parecían estar charlando sobre algo serio, aunque la verdad era que Reina había terminado de contarle la historia sobre el cómo fue que había terminado en Novaterra
"y eso fue lo que paso… o eso fue lo que me dijo Alex cuando desperté en un cuarto de hospital" le dijo con una sonrisa la peliverde, sintiendo nostalgia al contar esa historia, aunque sin notar al instante como la Hyuga se le habían puesto los ojos llorosos conmovida por el relato de la mujer
"eso… ¡fue muy triste!" dijo ella con pesar, sintiendo pena por el destino que había recibido la chica frente a ella, quien la miraba algo apenada por haberla puesto así
"calma, la verdad es que no es tan malo, he sido muy feliz este año en Novaterra, aprendí cosas que nunca pensé que eran reales, y gracias a Alex pude entrar a la armada de Novaterra, para así poder proteger a las personas" dijo ella con amabilidad
"durante casi toda mi vida, hice cosas de las que nunca podre perdonarme, pero ahora haciendo esto, puedo tratar de redimirme, aunque sea un poco, siento que estoy haciendo lo que hubiera hecho Musica"
La sonrisa en el rostro de Reina demostró lo sincero de esas palabras, e hizo pensar a Hanabi en algo que le resultaba familiar sobre el caso de la usaría de plata, hasta que se dio cuenta
"es casi lo mismo que paso con la Akatsuki llamada Konan, mi sensei sabía que ella iba a morir, pero corrigió su muerte dándole otra oportunidad… ¿pero cómo lo sabía?" pensó ella con duda, aun no entendiendo como el chico sabría tanto de lo que pasaba en otros mundos, ya que aún entonces, el jamás le había dicho la verdad sobre los mundos en esa galaxia, y la conexión que tiene cada uno con todos los demás
"pero acaso no le preocupa… lo que haya pasado con Musica desde que se fue, ¿acaso tiene idea de que hace el ahora?" dijo ella con un toque de curiosidad, queriendo saber si ella sabría lo mismo que su sensei
"…solo se lo que me dijo Alex en ese entonces, que Musica ayudaría a su amigo Haru a salvar a nuestro mundo de las Darkbring, y que este llegaría a ser un sitio de paz, por lo menos por un año" dijo ella con algo de seriedad, sabiendo que hasta ahora las palabras de ese chico jamás habían sido erróneas
"cuando me dijo eso fue cuando desperté en Novaterra, así que ya debe ser el momento en el que empiecen a pasar cosas"
"pero como es que él sabe que las cosas van a pasar, sigo sin entenderlo" dijo la peli marrón con algo de pesimismo, decepcionada de no conseguir la respuesta que quería
"no te preocupes por eso, seguro que algún día lo sabrás, no creo que él sea alguien que le guste guardar secretos porque si"
"si… eso creo" dijo ella aun inconforme, pero rápidamente cambio su semblante por uno de alegría
"bueno, no es bueno que le de muchas vueltas tampoco, el me lo dirá cuando crea que sea el momento" dijo ella con una sonrisa, más tranquila que hace unos momentos
Cerca de ahí se encontraba el pelinegro, con las ropas y el rostro algo chamuscados, además de que parecía haber recibido un fuerte choque eléctrico, choque provocado por una pequeña pero engañosa criatura robótica que se encontraba ahora mismo sobre la cabeza del pelinegro
"ok… admito que fue grosero de mi parte el haberte olvidado otra vez, ¡¿pero tenías que darme una descarga de cinco mil Watts?!" dijo este algo adolorido por la descarga que acababa de recibir, si no fuera por su entrenamiento y por la resistencia sobrehumana que había adquirido debido a las continuas descargas de su fiel compañero de viaje, ahora mismo estaría agonizando en el suelo y con todo su cuerpo lleno de quemaduras de segundo grado
"giru castigo, Alex y Hanabi me olvidaron y me dejaron solo giru" dijo el robot con cierto enfado, si es que podía sentir el miedo o por lo menos expresarlo, también podía expresar el enojo ante el chico, que no hizo más que sentirse mal por aquello
"ok ok, lo siento, prometo que en la próxima misión te llevare de seguro" dijo este tratando de ubicarse y encontrar a las dos mujeres agentes, aunque al mismo tiempo ocurriéndosele una travesura
"hey Giru, ya que yo no fui el único que te dejo olvidado, ¿le aplicaras una descarga también a Hanabi?"
El pelinegro curioso por la respuesta del pequeño robot con forma de bola, lo bajo de su cabeza para así mirarlo de frente
"… según las tres leyes de la robótica creadas por Asimov, un robot tiene prohibido herir a una persona humana"
La respuesta del robot dejo callado al muchacho, que tras unos segundos uso cada gramo de su fuerza de voluntad para no hacerle daño en ese instante a su amigo, el cual al percibir con sus sensores el cambio de humor del chico, se liberó del agarre y salió corriendo lo más rápido que podía con sus piernas mecánicas
Mientras este corría, el pelinegro quien lo miro irse, salió corriendo tras él, queriendo darle un severo escarmiento al robot que se había burlado de él, sin embargo fue grande su sorpresa al ver que el camino que había tomado el pequeño robot, lo había llevado a donde se encontraban la peliverde de Raveran y su alumna, que al instante de ver a la pequeña máquina, corrió a abrazarlo como si de un peluche se tratara
"¡Giru-kun!, donde te habías metido, me había preguntado dónde estabas" dijo está sosteniendo al robot para luego abrazarlo fuertemente contra su pecho, al punto de que este aunque no respirara, empezara a mover sus brazos como si se estuviera ahogando
"¡giru peligro!, auxilio giru" dijo el pequeño robot asustado mientras el pelinegro miraba esto con gracia y un poco de malicia al ver al pequeño robot recibir un castigo sin el tener que haber hecho algo
"debo recordar traer a Giru mas seguido jeje…" dijo Alex con una sonrisa de victoria
"Master Gabriel nos contactó hace poco informándonos de su llegada, así que nos mandó al pequeño robot conocido como Giru, dijo que les podría ser útil en su misión" dijo la superior de los N-Soldiers de ese planeta
"bueno, seguro que Giru nos será útil de alguna manera" dijo el chico tratando de verle el lado positivo
"¿ya viste lo que querías Alex?" dijo Reina algo pasiva al hablar, mientras el muchacho cambiaba su semblante al de uno serio
"si… al parecer la situación llego a un punto irremediable, por lo que tendremos que tomar cartas en el asunto esta vez… es hora de que erradiquemos a los Heartless de este mundo ahora mismo"
La actitud del chico había cambiado a una muy seria, como si se encontrara enojado con algo o con alguien, sin embargo, en el prevalecía el mismo deseo que siempre poseía al enfrentarse contra los Heartless, el de proteger a todas las personas de ese mundo
La peli marrón también se enserio, dejando al pequeño robot blanco en el suelo, y poniéndose al lado de su sensei, quien miraba seriamente a la usuaria de plata
"Reina-san, voy a necesitar que movilices a tus soldados al límite entre el bosque y la llanura, asegúrate de no dejar que ningún Heartless se introduzca a esta área, y menos que lleguen a encontrarse con el grupo de magos que aún siguen aquí" dijo el pelinegro señalando con un mapa que había tomado prestado de los registros de la base, donde también se encontraba señalado la ubicación del campamento de los magos del ejercito de Tristain, y también el área donde al parecer se encontraban concentrados la mayoría de los Heartless
"ya veo, piensas proteger a los magos lo más que puedas, sin embargo vas a necesitar de algunos soldados contigo, si piensas enfrentar a los Heartless" dijo ella con algo de afirmación ante esa estrategia, sin embargo el muchacho cerró los ojos por un momento, para luego abrirlos y mostrar una gran decisión en su mirada
"seremos solo Hanabi y yo, los que nos enfrentemos a los mil Heartless"
"¡sí! Nosotros vamos a… ¿un momento?... ¿¡QUE!?"
Hanabi miro desconcertada al pelinegro, era cierto que no dudaba del poder del muchacho, y sabía que ella ya era fuerte, pero jamás en su vida podría pensar que ellos solos podrían contra tantos, aunque al parecer el muchacho no estaba bromeando
"… ¿estás seguro?, no deberías subestimar su número, tú mismo sabes que-" dice a la final siendo interrumpida por el pelinegro quien no parecía vacilar
"hace millones… no, billones de años, The Chosen One Of The Keyblade hizo lo mismo el solo, ¿cómo podríamos nosotros no poder hacer lo mismo?"
Dicha declaración confundió a la pelimarrón, quien no sabía nada acerca de ese Chosen One, sin embargo eso no parecía importar debido a la decisión del muchacho
Ajeno a este pensamiento, Reina aún estaba preocupada, ya que esa decisión parecía más un deseo egoísta del muchacho que una justa medida preventiva, sin embargo esto no la iba a dejar con los brazos cruzados
"está bien… hare lo que me pides, pero con una condición" dijo ella parándose frente al muchacho, con un claro objetivo en mente
"yo iré con ustedes"
Alex la miro pensativo, como si estuviera considerando la idea, él ya tenía planeado dejar apartados a todos los posibles riesgos en ese operativo, si solo eran él y Hanabi, había casi un noventa y ocho por ciento de probabilidad de que los derrotaran a todos sin ningún problema, sin embargo, teniéndola a ella también en el campo, ese cálculo podría cambiar para peor
Pero fue entonces cuando reacciono, y empezó a darse cuenta de en qué estaba pensando, odiándose por un segundo para luego cambiar su decisión inicial
"ok, me parece buena idea, estoy seguro que nos será de mucha ayuda Reina, cuento contigo" dijo el chico más tranquilo, dándose cuenta de que había olvidado algo importante, la confianza entre los demás
Ya que al haber sido el único N-Warrior operativo en esa era, se le habían subido un poco los humos a la cabeza
"hmph, debería agradecerle a Hanabi también… ahora ya tengo a más personas con quienes contar" pensó el pelinegro feliz, reconociendo por fin el hecho de que ya no estaba solo en esto, que ahora tenía una aliada valiosa, que esperaba que algún día llegara a igualarlo
"muy bien, si estamos de acuerdo, entonces vamos" dijo este con una sonrisa, obteniendo la aprobación de las chicas y el pequeño robot, quien se introdujo en la mochila que el muchacho se había traído consigo al venir al planeta, sabiendo que no sería de ayuda en lo que sucedería pronto
-Lugar: Frontera entre la nación de Tristain y Gallia
No pasaron ni veinte minutos, en los que Reina había reunidos a sus hombres y les había indicado el plan a seguir, obviamente algunos pensando que esa era una estrategia muy arriesgada, sin embargo ninguno teniendo el suficiente valor como para objetar las ordenes de su superior
Todos los N-Soldiers se desplegaron en sus posiciones específicas, usando los trajes con capacidad de camuflaje para evitar ser detectados por cualquiera de los magos que pudieran acercárseles
En cambio con nuestros tres agentes, gracias a la guía de la usuaria de plata quien ya conocía a la perfección el terreno donde se encontraban, no le fue ningún problema llegar al frente del llano donde se hallaban los Heartless
"oh por dios…"
Fue lo que dijo el pelinegro al ver a los Heartless, una multitud tan grande de ellos con diferentes formas, los primeros que pudieron ver fueron algunos de estatura mediana, del tamaño promedio de un hombre adulto, con una armadura oscura y unas lanzas, teniendo el símbolo que los clasificaba como Heartless artificiales, pareciendo como simples soldados medievales con los cascos revelando sus ojos amarillos, otros eran parecidos a unas bestias de tres cabezas, similares al antiguo ser mitológico conocido como Cerberos, con las tres cabezas siendo iguales sin ninguna diferencia entre ellas
Más arriba de ellos pudieron ver a algo parecido a una parvada de aves, solo que estas tenían las alas puntiagudas y ojos amarillos, siendo montados por una versión más pequeña de los Heartless soldados en el suelo, solo que estos llevaban una espada de hoja plateada
Los agentes viendo esta multitud de Heartless no podían evitar sentirse un poco intimidados, sin embargo fue el único hombre presente el que dio un paso
"Hanabi… ¿recuerda la vez que nos conocimos?"
La pregunta en si confundió a la pelimarrón, sin embargo se mantuvo atenta a lo que decía el pelinegro, y también Reina que estaba interesada en aquello
"no sé si lo supiste, pero cuando me enfrente contra los Heartless en tu mundo, termine gravemente herido, había perdido mucha sangre, y use mucha si no es que toda mi energía para protegerte a ti y a tu aldea, y en esta ocasión, tengo en frente mío más o menos la misma cantidad de aquella vez"
"pero esta vez creo… no" dijo este bajando la mirada por un segundo para luego alzarla "estoy seguro de que ganaremos sin ningún problema, porque esta vez…"
"tengo compañeros de fiar…"
La sonrisa del pelinegro mostraba una gran sinceridad en sus palabras, y sus ojos aunque fueran de un marrón muy oscuro, poseían un extraño brillo, el cual no había aparecido en el rostro del muchacho desde hace años
En cambio las mujeres lucían sorprendidas, ya que esta sería la primera vez en que ambas podrían jurar con toda seguridad que el muchacho frente a ellos se encontraba feliz, haciendo que estas tomaran acción antes sus palabras
El pelinegro volviendo a mirar hacia el frente, se sorprendió al ver como ambas mujeres se ponían frente a él, tomando sus posiciones para entrar en combate
"de los tres presentes, tu eres el más fuerte de nosotros, por lo que tendrás que encargarte de la mayoría" dijo la peliverde con una sonrisa sincera, mientras de sus brazo izquierdo empezaba a brillar la serpiente de plata, la cual realmente solo era una copia mejorada de la ya destruida Darkbring White Kiss, que le concedía la habilidad para crear la plata para sus ataques de la nada
"no se preocupe por nosotros, cuidaremos su espalda sin falla sensei" dijo ella haciendo aparecer la Dialga Keyblade en su mano derecha, con una sonrisa de satisfacción reflejada en su rostro
El muchacho no sabía que decir, por lo que opto por corresponder ante las palabras de sus compañeras
"esa hora… ¡vamos!"
"¡Sí!"
Y así sucedió, el grupo disparejo de personas que venían de mundos diferentes, todos y cada uno con algún pasado que los distinguían de los demás, y aunque en sus mundos no fueran los más resaltantes por así decirlo, tenían la misma voluntad, y el mismo deseo de evitar que esas criaturas sin alma, no pudieran lastimar más a las personas inocentes
Porque era el camino por el que ellos habían decidido transitar…
-Lugar: Desconocido, cerca de la frontera
Apartado de la situación, sin que ni siquiera nuestros héroes llegaran a darse cuenta, una figura masculina con la mirada cubierta por una venda roja en sus ojos los observaba desde lejos, y en vez de prestarles a ellos atención, se quedaba observando de forma tranquila a los Heartless
Luego de eso sintió un llamado, algo o alguien en su cabeza le había dado órdenes, ordenes explicitas que tenía que cumplir, y de las que él no tenía ningún poder para desobedecer…
Esas órdenes eran claras, buscar al que había llamado a los Heartless…
Fin del capítulo 26
En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:
Hanabi: ¿se encuentra bien sensei?
Alex: Si, gracias por cubrirme la espalda, ambas
Henrietta: permítanme agradecérselos de alguna manera
Hanabi: no es necesario que haga eso su alteza
No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: Batalla campal
Hanabi: ¿no cree que exagero un poquito?
Alex: pronto lo entenderás también
