Capítulo 16

"Aquel que duda y no investiga, se torna no solo infeliz, sino también injusto."

-Blaise Pascal.

Sasuke comenzó a pensar esa posibilidad, aunque era imposible ¿no? Al menos no creía que Sasori fuese tan inteligente, además, ¿cómo podría haberlo hecho? Nada tenía sentido, lo único que cerraba era que él fuese el asesino, pero así no era. Suspiró. Ya estaba exhausto de todo, solo quería estar tranquilo por un tiempo. Necesitaba vacaciones urgentemente, pero dada las circunstancias dudaba poder salir de viaje.

-No tengo idea –respondió Sasuke agotado-. De todas formas, ¿no deberían saber primero cómo lo mataron y luego ver quién fue? –pregunto un poco molesto. Itachi hizo una sonrisa de medio lado.

-Pues sí, pero debemos encontrar a un nuevo sospechoso –dijo Itachi un poco inseguro de contarle esos detalles a su hermano. Shisui le dedico una mirada de complicidad, Sasuke miraba a uno y luego a otro sin entender.

-¿Y eso por qué? –cuestiono Sasuke. Itachi y Shisui se miraron nuevamente, Sasuke solo los observaba intentando deducir sus miradas-. ¿Por qué no me quieren decir? –pregunto molesto. Shisui suspiro.

-Dile –dijo. Itachi lo miro y asintió.

-Ayer nos entregaron el informe de balística y de la policía científica –dijo Itachi, luego inhalo y exhalo-. En el arma están tus huellas digitales, Sasuke. –El joven pelinegro se quedó sin habla "¿Mis huellas en el arma? ¿Cómo diablos es posible?", pensó.

-¿Es una maldita broma, Itachi? –cuestiono Sasuke enojado. Itachi suspiro.

-No, Sasuke. Jamás mentiría en algo como eso –dijo Itachi. Sasuke se quedó meditando por unos minutos. No sabía qué hacer, ¿cómo se iba a declarar inocente con semejante prueba? Shisui al verlo se estiro y puso su mano en su hombro. Sasuke lo miro.

-Quédate tranquilo, Sasuke. Todo saldrá bien –dijo con una sonrisa cálida.

.

.

.

Sakura ya había llegado a su casa hacía un par de horas. Ya estaba anocheciendo. Preparo ropa limpia y abrió la ducha. Una vez caliente entro y comenzó a ducharse. Una vez más dejo que el agua caliente relajara sus músculos, e intento despejar su mente, pero no lo logro. No comprendía ni a Sasuke ni a Sasori. No sabía en quién confiar. Enteramente quería confiar en Sasuke, pero era todo demasiado raro como para confiar plenamente en él. Aun no comprendía los sentimientos de Sasuke, si los entendiera confiaría en el pelinegro. Se lavó el cabello suavemente, masajeando el cuero cabelludo, destencionando su cabeza adolorida. Suspiró. Desde que se encontró a Sasuke aquella mañana en el hospital su mundo había dado un vuelco. Su corazón había dado un vuelco. Sentimientos que creía abandonados e inexistentes aparecieron, dejándola sin equilibrio. Provocando lágrimas y confusión. La parte más difícil ya la creía superada, aceptar que esos sentimientos que creía desvanecidos se encontraban ahí, más fuerte que nunca antes. Pero lo peor de todo era ese sentimiento de duda. Duda sobre los sentimientos de Sasuke. Duda de sus acciones, incluso de su inocencia. La joven se sentía muy mal por tener la duda sobre el asesinato, pero por el momento no podía hacer nada al respecto. Su cerebro seguía maquinando millones de posibilidades, pero ninguna cerraba. Deseaba poder hablar con él, pero a la vez temía. No quería perderlo, pero también temía de su culpabilidad. "Ni yo misma me entiendo", pensaba mientras mojaba su rostro. Pasado unos minutos salió de la ducha y fue a su habitación a cambiarse. Se puso un jean ajustado azul oscuro, una remera manga larga y un suéter rojo, se puso unas botas grises sin taco y fue al baño a peinarse y secarse el cabello. Una vez terminada de arreglarse, fue a agarrar su celular y vio que tenía un mensaje que decía:

"Remitente: Hinata

Mensaje:

Hola Sakura, ¿cómo te encuentras? Estaba un poco preocupada, ya que hoy no nos vimos en el trabajo."

Sakura le respondió que se encontraba bien, que al otro día la llamaba para ir a comer algo, y luego guardo el celular en su bolsillo. Tomo su abrigo negro que le llegaba al muslo y se ataba en la cintura, tomo un poco de dinero y salió de su casa. Iba a caminar un rato para intentar aclarar sus ideas. Necesitaba más que nada tomar aire y despejarse. Poder estar tranquila unos momentos con ella misma. Necesitaba mirar el cielo nocturno, con sus millones de estrellas, y esa hermosa luna llena que iluminaba cálidamente la acera. Mientras caminaba su mente la llevaba a viejos recuerdos, en aquellos días de la secundaria. No podía evitar sentir nostalgia por esos días en donde estaba al lado de Sasuke, Naruto e Ino. La pasaban muy bien juntos. Siempre le divirtió de como Naruto hacía travesuras y se peleaba con Sasuke, o como podía hablar horas con Ino y no cansarse. Lamentablemente ella se había ido del país hacía 3 años junto con sus padres, y desde ese entonces no la había vuelto a ver. Hablaban todos los días, pero luego por circunstancias de la vida perdieron el contacto, aunque aún se hablaban, era muy escaso. Es más, hacía más de un año que no se comunicaban, y la verdad le hacía mucha falta su mejor amiga. No era como que con Hinata no pudiera hablar, al contrario, le encantaba hablar con ella, pero con Ino se conocían desde pequeñas. Aunque a esa altura creía que Hinata la conocía más, ya que habían pasado muchas cosas juntas.

No sabía cuánto tiempo había caminado, pero lo suficiente como para llegar a un parque, como era viernes había bastante gente, hacía poco tiempo que ya había anochecido. Diviso a niños jugando en la calesita y en otros tipos de juegos. Sonrió. Le agradaba ver como los chicos jugaban felices, sin ningún tipo de preocupación. Había padres por todos lados, se veía que habían aprovechado que era una noche no muy fría para poder pasar un tiempo en familia. Fue a sentarse a una banca que estaba por ahí, teniendo una vista perfecta de los niños jugando. Mientras observaba vio a un niño que le llamo la atención, era un nene de unos 4 años, pelo corto y lacio, y ojos negros. Le recordó a Sasuke de pequeño, aunque se parecía más a Itachi, aunque mucho no recordaba cómo era el mayor de los Uchiha de pequeño. El niño levanto la vista y cruzo miradas con Sakura. "No puedo creer que también tenga esa mirada", pensó al recordar las miradas de Itachi y Sasuke. Ella no entendía cómo un niño se podía parecer tanto a esos dos, pero a diferencia de lo que ellos habrían hecho, el niño le sonrió con una sonrisa muy cálida y agradable. Sakura no pudo evitar sonreírle. El nene estaba sentado en el suelo, y de golpe se levantó y quiso correr a seguir jugando, pero se tropezó y cayó al suelo. Sakura se asustó y se levantó, pero antes de acercarse apareció una joven de cabello largo hasta debajo de la cintura y con algunos mechones cortos y largos que caían en los costados del rostro, y de color violáceo, con unos hermosos ojos grises tirando a negro, pero no eran negros como los Uchiha, eran más cálidos y no daba esa sensación de dureza, sino que era tal y como la sonrisa del niño, cálido y agradable. La joven se acercó apresurada hacía el niño, se arrodillo y le hablo. Como Sakura estaba lejos no pudo escuchar, pero se veía muy preocupada, el niño se levantó y le sonrió a la joven dándole a entender que se encontraba bien. La chica de cabello violáceo sonrió dulcemente y le dio un beso en la frente. Ella le dijo algo, que Sakura interpreto como que volviera a jugar, ya que el niño asintió y fue a la resbaladilla a jugar con los demás. Cuando la joven volvió a donde se encontraba, Sakura quedó plasmada, no por el hecho de verlo ahí, sino porque se habían besado cuando la joven volvió. Sakura se sintió un poco incomoda al ver esa clase de afecto, y más proviniendo de él. Claro, ella suponía que él debía ser cariñoso con sus personas más cercanas, pero siempre verlo serio y un poco intimidante la descoloco un poco. Por supuesto, ¡estamos hablando de Itachi Uchiha! Por lo poco que lo conocía él siempre había sido amable con ella, e incluso ella presencio del cariño que le brindaba a Sasuke, pero aun así, su asombro no cambiaba nada. Nunca imagino verlo así, junto a su esposa, y ahora que unía lo sucedió, dedujo que el niño era Taichi, su hijo. Justo en ese momento Itachi se giró y la vio, Sakura miro para todos lados intentando huir de la vergüenza que le daba. Itachi le hizo un gesto a Sakura para que vaya hacía él, ella trago y fue lentamente. Al llegar pudo notar lo hermosa que era la mujer del Uchiha. Tenía rasgos muy suaves, y una mirada dulce. Era delgada con muy buenas curvas, y cintura definida. Sakura jamás había visto una chica tan hermosa como ella. Claro, Hinata e Ino eran muy bonitas, pero ella tenía algo muy especial. Además esos ojos tan profundos y sinceros denotaban cariño y mucha luz.

-Sakura, te presento a mi esposa Azumi –dijo Itachi con amabilidad. La joven sonrió cálidamente. Él se giró a mirarla-. Azumi, ella es Sakura.

-Un gusto en conocerte, Sakura –dijo Azumi. Sakura sonrió.

-El gusto es mío –dijo la joven del pelo rosa. La esposa del Uchiha sonrió y miro a su esposo e intercambiaran unas miradas. Se notaba que ambos se conocían bien y que con una simple mirada se comunicaban, porque ella volvió a mirar a Sakura y le dijo que fue un placer conocerla y se fue con su hijo, dejando así, a Itachi y a la joven a solas.

Itachi camino hacía una banca y le ofreció a Sakura que se sentara junto a él, ella le hizo caso. Ambos solo miraban hacia delante, mirando a Azumi y a Taichi. La chica de cabello rosado no sabía cuál era la intención del pelinegro, pero seguramente estaría relacionado a Sasuke. El ojinegro suspiro y hablo, pero sin mirarla.

-¿Cómo estás? –Sakura lo miró.

-Creo que bien, ¿y tú?

-Intento estar bien –dijo con una sonrisa mirándola. Sakura no comprendió esa respuesta.

-¿Y por qué estarías mal? –cuestiono un poco curiosa. Itachi no le respondió y cambio rápidamente de tema.

-¿Sabes? Sasuke siempre ha sido un chico que intenta no ser una carga para los demás, pero aunque haga un esfuerzo por ello, lo único que logra es que me preocupe más y más por él. Pero cuando volvieron a hablar y se aclaró su pasado, me tranquilice un poco. Quizá al fin podría estar tranquilo de que alguien lo está cuidando –dijo Itachi serenamente, eso provoco que Sakura se sonrojara.

-Pero…yo no soy nada de Sasuke –El pelinegro la observo.

-Quizá parezca que no. Pero solo tú puede cambiar eso –dijo mirando nuevamente hacía donde estaban su esposa y su hijo. Luego volvió su mirada hacia ella, y la miro muy seriamente-. Por más que no parezca, mi hermano es alguien muy sensible y lleno de sentimientos. Si no puedes comprenderlo y quererlo, solo vete de su vida –dijo desafiándola con la mirada. Sakura se quedó pasmada, jamás pensó que el joven que tenía delante de ella era capaz de decir esas palabras-. Si no sabes cómo tratarlo, sal. Mi pensamiento quizá fue apresurado. Desde que volvió a verte lo único que veo en mi hermano es dolor y sufrimiento. En especial el asesinato…-dijo. Se levantó y la miro-. En fin, me voy. Espero pienses bien qué harás. Si no te interesa, deja de hablarle, no necesitamos de tu ayuda con la causa. –Acto seguido, el joven Uchiha fue hacía su esposa.

Sakura se quedó sentada mirando como la familia Uchiha se alejaba por la acera. Le había sorprendido mucho las palabras de Itachi. ¿Realmente ella hacía sufrir a Sasuke? ¿Tanto como para que el mismo Itachi se lo dijera? Conocía al mayor de los Uchiha hacía varios años y él jamás se había metido en la vida de Sasuke. Siempre se mantenía al margen, salvo que su mismo hermano se lo pidiera, es por eso que para la joven era todo muy raro. Si él mismo había decidido tomar cartas en el asunto y meterse en la vida de Sasuke, solo significaba una cosa, realmente lo veía mal. Ella se estaba tornando injusta con sus pensamientos. Estaba dudando de la inocencia del pelinegro sobre el asesinato, y ni siquiera había investigado un poco más el asunto. Se sintió triste por sus propios pensamientos, no estaba segura de nada en absoluto.

Después de un largo tiempo sentada decidió al fin pararse y dirigirse a su casa. Su vida se estaba convirtiendo realmente en un problema, y lo peor de todo era que no sabía cómo solucionarlo.

.

.

.

El joven Uchiha estaba en su balcón mirando cómo la gente y los autos pasaban. Su departamento estaba en el cuarto piso, para él era genial, ya que la gente no lo veía, salvo que miraran para arriba. Estaba bastante pensativo, más de lo normal. La conversación que había tenido con Shisui e Itachi le inquietaba bastante. ¿Cómo era posible que le sucediera todo eso? Realmente le estaba por agarrar un ataque de pánico, ya no aguantaba la tensión constante. Quería unas vacaciones, pero eso era imposible, ya que si llega a poner un pie fuera del país o de su región lo podrían tomar como que se estaba fugando, y eso no ayudaría en nada. Solo provocaría más enredos.

Tenía mucho que pensar. Esa noche sería muy larga y solitaria.

Continuara...


Hola! ¿Cómo están? Espero que muy bien! ^_^

Yo ando con el brazo adolorido y la mano dormida. Si creyera en el karma diría que es porque a Sasuke al principio del fic hice que se lesionara la muñeca izquierda (ohh, en mi caso también es el brazo izquierdo) jajaja :v

Pero no preocupeis personitas, ya fui al médico y por el momento no es nada grave jaja (ya sé, a nadie le importa, pero apuesto que si eso evitara que yo escribiera ahí sí se preocuparían jajaja)

En fin, ojala les guste este cap! No sé si habrá sido un poco aburrido...mmm...pero espero que de igual modo les haya gustado!

Y como siempre, espero sus comentarios ^^

Nos vemos!

~FenixCarmesi~