Disculpen la tardanza gente, mucha universidad y cosas pendientes, en fin disfruten
Capítulo 28: Nostalgia
-Planeta: Tierra 228: Tsukaima
-Lugar: Academia Mágica
En el capítulo anterior, Alex, Hanabi y Reina habían logrado lidiar con el ejército de Heartless que se encontraba en la frontera de los países Tristain y Gallia, siendo ayudados al último momento por la armada de Tristain y la capitana y escolta persona de la reina Henrietta
Tras haber dado fin al asunto, y dejar a cargo al ejército del lugar, los jóvenes viajeros de mundos fueron llevados de vuelta hasta el castillo y actual hogar de la reina, está saludando y agradeciéndoles a ambos por su ayuda, decidió ofrecerles un favor a ambos para que pudiera pagarles por lo que habían hecho
Ante toda expectativa, el joven N-Warrior le pidió a la joven reina que los llevara a la muy conocida Academia Mágica, hogar de todos los jóvenes de la realeza que aspiraban a ser grandes magos al servicio de su reino
Logrando llegar al sitio indicado, Henrietta guio a ambos adonde se encontraba el dormitorio el personal de Louise de Valliere, tercera y la menor de las hijas de su familia y últimamente reconocida como maga del vacío, un elemento perdido en ese mundo mágico
Ahora mismo nos encontramos en una situación extraña, con dos chicos desmayados en el suelo, uno de ellos chamuscado; tres mujeres que observaban esto, dos como si fuera algo normal, y la otra con un rostro exaltado; mientras la causante de dicho alboroto, miraba con el rostro enrojecido de la pena y con una barita de regaliz negro en su mano derecha
"Uhh siento que me hubiera golpeado con algo muy duro" dijo el muchacho sobándose su frente en donde amenazaba con aparecer un chichón para luego observar a su alrededor
Rápidamente se dio cuenta de que se encontraba en el piso y que por algún motivo la puerta que ahora estaba al lado suyo había salido volando contra el sin advertencia alguna, pero lo que atrajo su atención casi después fue el otro cuerpo desmayado en el suelo del pasillo que también tenía sus ropas algo chamuscadas pero sin dañar mucho la chaqueta color azul con blanco que siempre solía llevar el muchacho
Oh, y el chichón claramente visible del muchacho en su frente que amenazaba con volverse un cuerno o algo parecido
"Sensei ¿no está herido?" Dijo la muchacha tratando de ayudar al muchacho a levantarse
"ahh solo con un fuerte dolor de cabeza, pero eh sufrido peores" dijo el muchacho levantándose del suelo para luego acercarse al cuerpo desmayado cerca de él
"hey… ¿te encuentras bien?"
Sin embargo para sorpresa de ambos jóvenes, el muchacho reacciono y se levantó como si nada del suelo, sacudiendo un poco sus ropas de los residuos de hollín que le habían quedado de la explosión
"si, ya estoy acostumbrado..." dijo el muchacho con la mirada entrecerrada, no mirando de frente a los N-Warrior's, pero percatándose de inmediato en la presencia de la reina y su protectora
"¡Henrietta! Agnes-san, ¿qué hacen ustedes aquí?" dijo el pelinegro de tez morena mirando de frente a ambas mujeres, para luego sentir un escalofrió en su espalda y voltear lentamente en dirección de la puerta del dormitorio
Y allí mismo se encontraba ella, teniendo detrás a una chica de cabello corto oscuro, que portaba una vestimenta de sirvienta, se encontraba una chica que aparentaba unos catorce o quince años de edad, de cabello largo color rosa al igual que sus ojos, y con un gesto de enojo dirigido hace el chico de chaqueta azul
"¡tú pervertido! ¿¡Porque siempre tienes que hacer ese tipo de cosas con Siesta mientras yo no estoy viendo!? Se ve que te gusta ser castigado" dijo esta con una enorme aura de ira
"t-t-te equivocas Louise, lo estás malentendiendo todo" dijo el muchacho de la chamarra con un tono agudo, mientras los demás veían esto con una gota al estilo anime en sus cabezas
"¡no eh malentendido nada!, claramente vi cómo le mirabas el escote a Siesta, ¿¡cuando dejaras de comportarte como un perro!?" dijo ella con la cara ruborizada del coraje, mientras veía al muchacho tuvo un sobresalto pequeño al sentir como alguien la abrazaba por uno de sus costados, fue entonces cuando se dio cuenta que la que la abrazaba era nada menos que su amiga de la infancia, y gobernante del reino de Tristain
"¡qué bueno verte de nuevo Louise!" dijo con un sincero placer la chica peli morada mientras el pelinegro miraba esto con cierta tranquilidad
"casi había olvidado la relación que tenían esas dos…" se dijo mentalmente al observar aquella escena, para luego observar a Saito que miraba también aquello con un rostro de tranquilidad y de descanso
"y este seguro que está pensando que se salvó del castigo de ella" dijo con algo de pesar para el muchacho
"¡su alteza!, ¿¡Qué está haciendo usted aquí y a plena luz del día!?" dijo con un tono de nerviosismo la pelirrosa mientras sostenía a la chica de sus brazos teniéndola frente a ella
"vine a visitarte Louise, me alegra ver que tú y Saito no pasaron tantos problemas luego de que me fui de tu casa"
"pero princesa, usted no debería venir así como así, estoy segura de que debe tener muchos deberes importantes que hacer ahora que entramos en guerra-" dijo para luego ser callada por la peli morada con un gesto negatorio
"siempre tendré tiempo para verte a ti, somos hermanas ¿recuerdas?" dijo esta con una gran sonrisa, causando que la pelirrosa también sonriera un poco ante el gesto de la chica
Mientras, un joven de chamarra azul, al ver esta situación, empezó la que sería una graciosa huida, para así intentar evitar el castigo de la pelirrosa, sin embargo antes de que alguien lo fuera a detener, este se detuvo en seco, mientras sus ojos se abrían enormemente y su quijada se abría de la impresión
Frente a él se había parado un muchacho, de más o menos su altura, con una chaqueta negra que por detrás tenia las siglas NW grabadas, una camiseta roja y unos jeans parecidos a los que usaba el mismo, solo que en color azul oscuro, y unas botas negras que hacían juego con la chaqueta
"qué onda, me llamo Alex, un gusto en conocerte" dijo este ofreciendo su mano al muchacho con una gran sonrisa, mientras este lo miraba con incredulidad
"imposible… no puede ser" dijo el muchacho que no cabía en sí, si creer en lo que estaba viendo, si fuera posible que eso no fuera solo un error o alguna coincidencia
Sin embargo él no era el único sorprendido, ya que la reina y Agnes se habían quedado observado eso con expectativa, mientras Louise era la única que no estaba al tanto de lo que pasaba, pero se mantuvo callada al notar el rostro del muchacho que era para ella su familiar
"sorprendido ¿verdad?, digo ya sé que debes estar pensando ahora jeje" dijo el muchacho con una sonrisa, no pudiendo evitar sentirse entretenido con la cara del muchacho
"tu… no puedo equivocarme, esas ropas son de mi mundo, tu… ¿Quién eres?"
"tardaste mucho en darte cuenta, y eso que ya llevábamos rato aquí" dijo el haciendo que el muchacho de chamarra azul lograra darse cuenta de la otra muchacha presente, que también usaba una ropa similar a la de su mundo, lo cual le causo también sorpresa
"de todas formas, es un gusto al fin conocerte Saito, actual Gandalfr del planeta Tsukaima"
"¿cómo sabes mi nombre?"
"tengo mis fuentes, pero eso no es lo importante aquí, he venido hasta aquí para-"
"pero si es la reina, ¿qué hace aquí?"
Una voz lo interrumpió y pudo ver como a lo lejos, pasando por el tumulto pasaban unas cinco personas, el único de ellos que era hombre fue un rubio con una capa color purpura y que extrañamente llevaba una rosa en su mano, las otras cuatro eran mujeres de casi la misma edad, la primera de ellas era una chica de piel morena, pelirroja y ojos color topacio, con un cuerpo que sería la envidia de varias mujeres, la segunda que estaría casi al mismo nivel en belleza y desarrollo sería una chica de cabello rubio y ojos azules como el mar, con orejas puntiagudas destacando su parte elfica de sí misma, y portando el mismo uniforme que la otras chicas, la tercera pero de menor desarrollo, era también rubia pero tenía el cabello con trenzas por adelante y por detrás en vez de suelto, usaba una especie de moño color rojo, la última pero no menos importante, sería la chica de cabello azul corto, que tendría en su mano derecha un tipo de báculo alargado muy parecido al que usaba el joven Negi Springfield, unos lentes y lo que al parecer ocultaba tras su capa, era una especie de libro de magia
"¿que la trae por aquí su alteza?" dijo haciendo una reverencia la joven rubia de nombre Montmorency, mientras los demás que acababan de llegar imitaban su acción
"¿Qué hacen todos aquí?" dijo confundida Louise de encontrarse con todos ellos ahí
"llegaron a nuestros oídos de que nuestra gran reina había decidido hacer una sorpresiva visita a nuestra academia, y yo simplemente no podía privar a mis ojos con su belleza y esplendor" dijo con su usual tono poético y a veces tedioso Guiche, haciendo que Saito y Alex lo miraran extrañados
"este ya se puso rarito" pensó para sus adentros el Keyblader, para luego notar la sorpresiva presencia de la chica de lentes llamada Tabitha, pensando que esta seguiría en Germania cuidando de su madre, pero supuso que ya debía de haber pasado algún tiempo desde que las habían rescatado a ambas del rey Joseph, lo cual llevaría al caso de que esta hubiera vuelto a sus actividades diarias en la academia
"¿quiénes son esos dos sujetos? No los reconozco, ¿son nuevos aquí?" dijo la pelirroja con una expresión de duda hablándoles a los dos agentes, quienes reaccionaron de forma sutil
"Así que estos son sus amigos, es un gusto el conocerlos" dijo el muchacho de forma educada, tratando de mantenerse a la altura, sin embargo antes de que los recién llegados pudieran decirle cualquier cosa, este es sujetado de los hombros fuertemente por el chico de chamarra azul, quien lo miraba de forma muy alterada, lo cual sorprendió a la mayoría que rara vez lo habían visto actuar así
"¡Hey contéstame! ¿Quiénes son ustedes y de dónde sacaron esas ropas?" Dijo con un tono severo, aunque también era posible notar el nerviosismo en su voz
En cambio Alex, que al parecer era sometido por Saito decidió tomar un momento para reconsiderar lo que iba a decirle, pero se dio cuenta de un aumento de presencias cerca de donde estaban ahora, lo que significaba que una multitud de los estudiante del lugar estaban a punto de llegar al lugar, por lo que opto por aplazar las cosas un momento
"te diré lo que quieres sabes si me sueltas, a no ser que quieras perder tus brazos amigo" dijo el muchacho severamente, no dejándose intimidar por el usuario de Derflinger, la espada que siempre le había pertenecido a cada reencarnación de Gandalfr desde el principio de su existencia
Saito quien lo miraba de frente decidió calmarse, era cierto que esa no era la mejor manera para conseguir saber lo que quería, además de que aún no estaba seguro si el muchacho frente a él provenía de su mundo, por lo que trato de calmarse y así no darse falsas esperanzas
"…muy bien, lo siento" dijo él con la mirada entrecerrada y soltando al N-Warrior del agarre, mientras la mayoría de los presentes pudieron darse cuenta de la masa de voces que se acercaban a ellos
"te diré todo lo que quieres saber, pero primero busquemos algún lugar donde sea posible tener algo de privacidad" le dijo Alex un poco más tranquilo, para luego dirigirse a mirar a la reina y a los demás presentes, incluyendo a Siesta que al parecer se había puesto a espiar la situación detrás del muro de la habitación de la chica Valliere, debido a que la puerta aún seguía en el suelo
"me gustaría que todos oyeran lo que voy a decir, ¿podría alguno de ustedes indicarnos un lugar amplio donde podamos hablar mejor?"
-En otro lugar...
Luego de evitar el pequeño altercado entre ambos jóvenes, el grupo en total se dirigió a un salón de clases que actualmente se encontraba desocupado, era el salón que solían usar los de primer año en la academia, pero gracias a que tenían clases desde muy temprano cada día, ahora mismo se encontraba totalmente vacío, lo cual favoreció al pelinegro quien buscaba eso
"sensei ¿me puede explicar que está haciendo?, Master Gabriel dijo que solo teníamos que ayudar a eliminar a los Heartless en Tsukaima, pero no creo que esto tenga que ver con eso" dijo la ojiperla que había conseguido hablar con el pelinegro en un lugar apartado del salón, quien lo miro con algo de pesadez
"es cierto que el maestro solo nos pidió eso, pero la verdad es…" dijo haciendo una pausa para pensar en que le iba a decir, ya que no sabía si era buena idea decirle eso ahora
"… digamos que tengo una cuenta pendiente con ese muchacho, y no me sentiré bien hasta que pueda ayudarlo..." dijo él con una pisca de tristeza refiriéndose al muchacho de chamarra color azul con blanco
Sin embargo se vieron interrumpidos al escuchar una discusión en donde estaban los asientos, o mejor dicho puchero ya que solo uno de los dos parecía estar discutiendo
"¿Por qué tenías que venir tú también? Se supone que solo eres la sirvienta de ese perro" dijo con total disgusto Louise al tener la presencia de la joven chica Siesta allí, sin embargo esta no parecía estar tan enojada como ella
"el joven dijo que quería que todos viniéramos, no solo a usted Miss Valliere, ¡además de que soy incapaz de dejar solo a Saito-san con usted!" dijo esta con una sonrisa y un tono de complicidad, lo cual altero los nervios de la joven usuaria del Vacío
"ella tiene razón..."
La voz del pelinegro atrajo la atención de ambas mujeres que parecían no ir a parar con su enorme conflicto, conflicto que vivía diariamente desde que Saito había llegado a ese mundo
"no los traje aquí por su posición o estatus, sino porque todos son aquí son personas importantes para Saito, y creo que querrán saber sobre la propuesta que tengo planeada para el"
"¿A qué tipo de propuesta te refieres?" dijo el mencionado que parecía ser el centro de atención ahora mismo
"una propuesta… para que puedas volver a tu mundo ahora mismo"
...
Un silencio se hizo dar, en el que todos habían dejado de hacer lo que estuvieran haciendo, para mirar al muchacho con ojos incrédulos y quedándose sin palabras, muchos pensando primero que les estaban tomando el pelo, para luego reconsiderarlo notando la mirada del muchacho, quien no pareciera estar bromeando ni nada por el estilo
Alex viendo que había sin querer complicado algo la situación, trato de explicarse mejor
"mi alumna y yo venimos de un mundo diferente al suyo, somos por así decirlo viajeros entre mundos" dijo con cierta calma para luego mirar a alguien en especial, a la reina de la nación donde se encontraban
"discúlpenme por haberles mentido desde el principio, pero era necesario ya que nuestro trabajo es hacer lo que tenemos que hacer en un bajo perfil" dijo mirando a los ojos a la peli morada, para luego observar al muchacho de ojos azules
"se nos conoce como los N-Warrior's, y somos los únicos seres con el poder para viajar entre los mundos con facilidad"
"¿son extraterrestres?" pregunto Saito asombrado, costándole pensar en aquella posibilidad
"en el sentido de la palabra, aunque técnicamente tú también lo eres en este mundo" dijo remarcándole ese hecho al Gandalfr
"¿extraterrestre? ¿Qué es eso Saito?" le dijo la pelirrosa a su familiar
"extraterrestre es un término de nuestro mundo, lo usamos para nombrar a los seres que no provienen originalmente de nuestro mundo" dijo él para caer en cuenta de algo importante
"¡un momento!, ¿quieres decir que hay otros mundos con humanos habitando en ellos?"
"algo así, en otros mundos también existen seres parecidos a los de este mundo, y otros que no existen en ninguno de sus dos mundos, esta galaxia se encuentra predominada por la especie humana, pero en cada uno existe alguna variable que la diferencia de los otros o las hace especial, como súper tecnología, avances en las técnicas de combate, seres con poderes sobrenaturales o espirituales, incluso seres que desafían todas las leyes de la lógica existentes en muchos mundos, pero todos y cada uno poseen algo en común, y es la existencia de nuestra especie"
"¿cómo podemos saber que no se están inventando todo eso?" dijo Agnes quien estaba apoyándose contra un muro y los brazos cruzados
"Agnes tiene razón, como tú mismo lo dijiste, nos mentiste, y eso en Tristania se considera como algo muy serio" dijo la joven peli morada, que lo miraba con un gran temple y autoridad, que hizo al muchacho sentirse un poco intimidado
"… si lo que quieren pruebas se las podemos dar, Hanabi…" dijo el muchacho llamando a la ojiperla, que reacciono y se acercó al muchacho, este al susurrarle algo al oído le paso su mochila, y esta empezó a buscar algo dentro de ella
Unos segundos después ella saco una esfera blanca de ella, que atrajo la atención de la mayoría, y esta aumento al momento en el que la esfera blanca empezó a expandirse y le empezaran a salir pequeños miembros mecánicos, y apareciera su ojo rojizo que era una especie de lente de cristal, casi de inmediato, el pequeño robot se colocó en el suelo, y se puso a mirar y voltearse a los lados observando y analizando a la gente frente a él, que lo miraban con impresión
"mi nombre es Giru, es un gusto conocerlos giru" dijo con su típico tono mecanizado, al momento en el que todos los pertenecientes de ese mundo diera un grito de sorpresa, impresionados porque esa pequeña criatura hubiera hablado, pero más impresionado estaba Saito, quien sabía exactamente qué era eso
"¡increíble! ¡Es un robot de verdad!, ¡y se transformó y todo!" dijo él con gran impresión, de ver algo así en ese lugar, donde la tecnología que se tendría que tener para crear uno de esos estaba a siglos de distancia, sin embargo se vio detenido su pensar al ver como el robot saltaba y se montaba a la cabeza del N-Warrior
"Giru es un robot que vive en el mundo del que vinimos, nos acompaña en nuestras misiones y es a veces nuestro guía personal, ¿suficiente prueba para ustedes?"
Nadie quiso responderle ya que no sabían cómo, apenas los habían conocido y ya les habían mostrado algo que jamás habían imaginado que existía, en un mundo donde la magia predomina, uno nunca esperaría una tecnología como el pequeño androide mutante, sin embargo Saito ya lo había superado para tener otro dilema mental
Saito quien aún le costaba creer aquello decidió arriesgarse más con una pregunta
"¿pero por qué existen los humanos en cada mundo?, eso me parece muy extraño"
"eso es debido a nosotros los N-Warrior's, que desde hace millones de años hemos mantenido la existencia de esa especie en la galaxia, ya que estos son los que poseen más oportunidad de convertirse en N-Warrior's, por eso hemos mantenido a los humanos en cada mundo, dándoles un poco de tecnología primitiva, como la rueda, o el diseño de herramientas, con el fin de que estas evolucionen y se desarrollen por sí mismas, para que se vuelvan los que son ahora mismo"
Algo temerosa, lo cual no era común en ella misma, Kirche se unió a la conversación, ya que esto parecía ser algo importante
"hay una cosa que no me queda claro, si ustedes son los únicos que pueden viajar entre los mundos, ¿por qué Saito pudo viajar al nuestro?"
La pregunta en si era aceptable, porque alguien como Saito que solo era un humano normal en su mundo, había conseguido la proeza de viajar a otro, habría sido solo por el hechizo de Louise o ese muchacho sabría él porque
"eso es porque era su destino"
El pelinegro miro fijamente al muchacho de la chamarra, para luego proseguir con lo que decía
"Hiraga Saito es en si la resurrección del espíritu del primer Gandalfr existente, así como Louise Valliere lo es de uno de los cuatro legendarios usuarios del Vacío, sus destinos eran el de conocerse, y a veces el destino nos permite llegar a los sitios donde debemos estar… aunque nosotros no lo deseemos al principio"
El muchacho se detuvo un momento a pensar, lo cual le pareció familiar a la joven Hyuga quien ya lo había visto actuar así
"un momento, si lo que dicen es cierto, ¿porque pueden hablar la misma lengua que los de este mundo?, yo no podía hacerlo cuando llegue aquí"
"eso es gracias a esto" dijo el muchacho mostrando el anillo que llevaba en su dedo índice "los llamamos Orbis Linguarium, y poseen un aditamento que nos permite entender todas las lenguas que existan en nuestra Galaxia, que en total son por lo menos unas mil y tantas"
"sorprendente" dijo Saito al ver el anillo, creyendo lo que le decía sin ninguna duda, pero fue entonces cuando Alex se percató de que se había desviado de lo que tenía que decirle para empezar
"como sea, la cuestión es que gracias a mis fuentes, me eh enterado de lo que has hecho en este mundo Saito, y debo decir que estoy impresionado, muy pocos consiguen tener el coraje para afrontar las pruebas que has tenido, sin embargo siento que debes estar extrañando a tu anterior mundo, ¿no es así?"
Esa pregunta dio en el clavo para el joven Chevalier, ya habían sido varios días desde que se había empezado a acordar de las cosas de su mundo, de sus amigos, de su escuela, de su casa, de su familia… fue ahí cuando el muchacho sintió un fuerte dolor en su pecho, y un sentimiento de tristeza lo abarco al recordar el rostro de su madre, para recordar el de su padre, y unas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos, pero claramente trato de reprimirse debido a que no se vería bien llorar ahí
Los demás que eran amigos de él lograron darse cuenta de lo que le pasaba, y algunos lograron comprender el dolor que el muchacho debería estar sintiendo, pero solamente el pelinegro era capaz de entender lo que estaba pasando en realidad por su cabeza
"por eso vine aquí, y quería que todos los que se habían vuelto amigos tuyos estuvieran aquí, claro que me hubiera gustado que uno o dos más de tus amigos estuvieran aquí pero no era momento de ponérnoslo a buscar, y no tengo mucho tiempo así que…" dijo él con la mirada entrecerrada
Lo siguiente que paso dejo sorprendido a la mayoría, el muchacho quien estaba en la parte donde generalmente se encontraba el profesor del salón para enseñarles a los estudiantes, invoco desde su colgante uno de sus llaveros, haciendo aparecer la Burning Terra Keyblade en su mano izquierda, luego se volteó dejando a los demás a su espalda, y cerrando un momento los ojos para luego apuntar con la Keyblade al pizarrón
¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!
De la Keyblade salió un rayo de luz, que se convirtió en el portal que conectaba a dos mundos por lo general, y dejo impresionados a la mayoría que veían eso por primera vez
"es ahora o nunca Hiraga Saito, ¿deseas permanecer en este mundo… o deseas volver con tu familia en tu verdadero mundo?"
Dicha pregunta dejo en crisis al muchacho, quien lo miraba de forma incrédula, para luego mirar dicho portal y sentir como su corazón se aceleraba a tope, y su mente generaba mil pensamientos y motivos por los cuales debería o no creer en lo que decía Alex, por un lado era muy extraño creer que podría haber una forma tan sencilla de volver a su mundo, cuando según él, la única oportunidad la había dejado pasar hace meses atrás, y ahora aparecía ese muchacho, quien le prometía un viaje de vuelta a su mundo, era algo que si se le hubiera presentado durante la primera semana que estuvo en ese mundo, hubiera aceptado sin duda
Pero entonces miro a su lado, y se encontraba junto a él, la joven de clase noble, que había permanecido junto a él desde su llegada, con la mirada baja y los puños entrecerrados, no sintiéndose capaz de poder decir algo en ese caso, aunque en el fondo de su corazón se encontrara gritando y llorando porque este no se fuera de su lado, ya que aunque ella no lo quisiera admitir aun, ya se había decidido por querer vivir el resto de su vida con aquel muchacho, así su familia se opusiera y tuviera que renunciar a su propio título de noble, ella en el fondo estaba dispuesta a hacerlo
Y no solo era ella, sino que todos los presentes, les costaba pensar en una vida en la que no estuviera su querido amigo, que aunque cuando algunos al conocerlo no eran tan buenos amigos con él, a la final habían terminado por apreciarlo como un igual, y hasta algunas de las chicas habían llegado a tener sentimientos serios sobre él, sentimientos de amor que habían superado esa barrera de jerarquía que normalmente existía en ese mundo que dividía a los magos de la gente común
Sin embargo el que se encontraba en un mayor dilema era Saito, que tenía que elegir si volver o no, no quería por nada del mundo perder las amistades que había conseguido al llegar, pero por otra parte era incapaz de no querer volver a ver a su padre y madre de nuevo, que debían encontrarse totalmente angustiados por él
"¿qué pasa Saito? Solo tienes que decirlo y lo hare, tienes la puerta a tu mundo ahí, solo tienes que pasarla y estarás de nuevo con tu familia" dijo este con un tono muy explícito, sabiendo el motivo por el cual el muchacho no podía decidirse, pero sintiéndose algo feliz debido a su indecisión, aunque la chica de ojos perlados no pensara igual que él, ya que ella sabía que era lo que quería probar, y aun así no le parecía correcto el hacerlo de esa forma
"yo… yo…"
El muchacho no podía mirar a nadie, ya que sentía las miradas de todos observándolo, sin embargo fue el pelinegro el único que sonrió ante eso, e hizo lo único que pensaba hacer desde el principio, cerro el portón de espejo que había generado y empezó a aplaudir frente a todos los presentes, en el fondo muy contento por lo que estaba pasando aunque los demás no lograran entender el porque
"¡Hey! ¿¡Por qué haces eso!? Te estás burlando ¿o qué?" dijo con los nervios de punta Louise, quien se encontraba al punto de usar su látigo contra ese muchacho, pero este le causó mucha risa el ver la cara de esa chica
"jajá discúlpenme, es solo que quise divertirme un poco con ustedes, no se confundan, me caen bien y todo, pero sabía que la mayoría reaccionaria así al saber que podrían perder a su gran amigo, eso es lo que me agrada de ustedes" dijo él con total sinceridad para luego empezar a subir hacia donde se encontraba el muchacho de chamarra azul
"el no haberme contestado… fue la prueba que necesitaba para saber que no eres alguien que sería capaz de desechar los preciados vínculos que has podido formar hasta ahora, ya que eres capaz de comprender lo importante y valioso que son ellos para ti..."
Ante aquellas palabras de halago Saito no sabía que decir, por una parte él se sentía algo ofendido por que el muchacho hubiera jugado con ellos de esa forma, pero también se sentía contento, porque debido a eso había sido capaz de sentir el aprecio de cada uno de sus amigos, quienes no habían hecho nada para detenerlo si terminaba por decidir volver
"me disculpo ante todos de nuevo, no debí haber hecho esto para empezar, pero realmente quería comprobar esos fuertes sentimientos que tienen entre ustedes, y que rara vez soy capaz de ver en cada mundo al que voy... aunque eso haya cambiado últimamente..." dijo el diciéndose lo último para sí mismo
"pero espera, entonces ¿qué pasa con que Saito pueda volver a su mundo?" dijo algo perdida Kirche quien como la mayoría, quería saber si lo que decía el muchacho era realidad
"Por supuesto que puede volver, y lo traeré de vuelta aquí si el así lo desea" dijo levantando sus hombros en forma de simpleza
"eso quiere decir que puedo volver" dijo con algo de emoción el muchacho, no creyendo que el día al fin llegara, aunque sintiéndose algo mal de repente, recordando a su compañera y ama de cabello color rosado
"discúlpame… pero podría pedirte un favor" dijo el muchacho con algo de nervios, aunque Alex sabía que quería decirle
"sé lo que me vas a preguntar, y no hay ningún problema, la chica de nombre Louise también puede venir" dijo él con una sonrisa, sorprendiendo a la nombrada que parecía cabizbaja
"¿en serio?"
"si, es más…" dijo dando un salto para atrás alarmando a la mayoría, para luego poner sus manos atrás de la cabeza y sonreírle a la mayoría "todos ustedes pueden venir con nosotros si lo desean"
El grupo completo celebro ante aquello, ya que podrían tener la oportunidad de visitar un mundo diferente, cosa que nadie a excepción de su amigo hubiera hecho anteriormente
"sé que les gustara ver como es el mundo de Saito, así que esperare hasta mañana que será el día en el que volveremos al mundo de Saito" dijo el pelinegro a todo el mundo, para luego devolverse y dejarlos hablar entre ellos, para volver al lado de su alumna
"¿está seguro que este bien que hagamos esto?" le dijo algo preocupada Hanabi quien no estaba seguro si el maestro Gabriel estaría de acuerdo
"claro que si, después de todo, vine a este mundo solo para enfrentarme a los Heartless, no creo que sea tan malo sacarle provecho a la situación" dijo con una sonrisa despreocupada, aunque la verdad estaba pensando en todo lo que tendría que hacer mañana
"eso parece un poco egoísta..." dijo ella no estando tan de acuerdo, en especial porque cuando lo había conocido por primera vez, él le había dicho que no le gustaba el relacionarse con personas de otros mundos debido a su poder, pero últimamente las acciones del muchacho la llevaban a pensar lo contrario
"Tal vez sea algo egoísta… pero es por una buena causa" dijo este algo satisfecho con sigo mismo, al ver las sonrisas de esas personas y la del muchacho de Tsukyoma, sintiendo que estaba haciendo un bien en ese momento
Un poco apartada de la situación, se encontraba la joven Reina de Tristania, quien se mostraba con un semblante triste, le alegraba el hecho de que Saito pudiera al fin volver a su mundo, ya que desde que había conocido al chico y a su propio origen había querido ayudarlo a volver de cualquier forma que ella pudiera, sin embargo, ahora que se había presentado dicha oportunidad, era incapaz de ayudar a ese chico, que con su extraña actitud la había atraído hasta el punto de provocarle sentimientos confusos, sentimientos que se parecían a los que había y aun sentía por su amado Wales
"Al menos pude traerlo hasta el, rezare por que elija lo que lo termine haciendo más feliz"
"disculpa, ¿pero podemos llevar cosas como nuestras ropas?" dijo Montmorency algo intimidada, ya que se sentía cohibida al pensar que podría ir a otro mundo
"no, cualquier ropa que consiguieran traer sería demasiado llamativa adónde vamos"
"es verdad, necesitarían ropa adecuada a mi mundo" dijo Saito que no había pensado en aquello, pero en un desliz momentáneo paso a mirar a Siesta, lo cual le genero una idea al muchacho, aunque solo serviría para la muchacha
"déjenme lo de la ropa a mí, tengo una idea que podría servir, pero si en verdad van a venir tendrán que hacerlo con sus ropas normales, luego les explicare el por qué" dijo el pelinegro atrayendo la atención de la mayoría
"¡oh! Visitar el mundo de nuestro gran amigo, ¡jamás espere con ver este día realizarse!" Dijo muy emocionado Guiche con sus ojos teniendo un extraño brillo, cosa que espanto al Keyblader
"¿tú qué piensas Tabitha? Yo pienso que será muy divertido" le dijo la Kirche a la joven de baja estatura, quien parecía estar algo ausente, cuando esa era su forma de ser
"… será interesante"
"¡bueno gente, escuchen con atención!" dijo el muchacho más tranquilo ya que había conseguido lo que esperaba
"a los que vayan a ir con nosotros a esta excursión, los esperare mañana en la entrada de este lugar, y pídanle permiso al director de este lugar ya que seguro notara su ausencia al irse, aunque creo que con la ayuda de su alteza eso no será ningún problema, ¿verdad?" dijo esto con una sonrisa maliciosa, divirtiéndose por haber conseguido lograr lo que quería, y ansioso porque mañana podría hacer otras cosas, cosas relacionadas con la joven muchacha que se encontraba aún bajo su tutela, ya que ese mundo era el lugar perfecto para enseñarle una nueva técnica
Una técnica que es prioritaria para todo N-Warrior dominar...
Antes de despedirse de todos ellos, el muchacho acudió otra vez con la muchacha de la realeza, pidiéndole que si los pudiera dejar cerca de algún poblado cercano, para que así el pudiera buscar lugar para poder descansar del día tan ajetreado que se le había presentado, y eso que ni había comido en más de seis horas, cosa que no se tardó en notar debido al rugido del estómago del joven, y además del de su joven discípula quien bajo la mirada avergonzada
Sin embargo lo que ninguno se espero era que en vez de que Henrietta los llevara a algún poblado para alojarse, los llevo a ambos devuelta al castillo, y les ofreció a cada uno una habitación para que pudieran descansar, y debido a que el muchacho no se encontraba en posición para denegar el favor, lo acepto de forma respetuosa, siendo vigilado por todo el camino por Agnes, aunque esta pareciera no tener más desconfianza hacia él, sino que más bien parecía querer tener un combate con el muchacho debido al éxito del muchacho en derrotar al ejercito de Gallia
-Lugar: Castillo de la princesa Henrietta
Horas más tarde, al conseguir llegar a su destino, ambos jóvenes fueron invitados a unirse a la princesa en una cena privada, donde la muchacha les pregunto sobre varios temas, que trataban de cosas varias como detalles sobre sus habilidades, sobre otros mundos, cosas que el muchacho pensó que no serían peligrosas decírselas a la joven reina quien él consideraba de fiar, además de que la Hyuga también le hablo sobre su propio mundo sobre las costumbres y características de el
Henrietta quien se interesó mucho al escuchar todo lo que les habían contado el dúo de agente, también les conto sobre su vida y sobre aquel mundo, desde por qué las personas de la realeza podían usar magia y los aldeanos no, y el cómo se daban los estudios para conseguir graduarse en la academia donde estudiaban los magos de la Academia mágica
Luego de una larga charla, a los jóvenes se les dio un cuarto a cada uno para que pudieran y pudieran salir descansados mañana por la mañana, lo que ambos aceptaron si repicar
Haciéndose de noche, todo permanecía en paz en el palacio real, los guardias vigilando las entradas del lugar, y la joven pero hermosa reina durmiendo plácidamente en su alcoba, sin que siquiera el viento llegara a perturbar su tranquilo sueño, todo parecía estar en paz en el lugar, incluso la joven oji perla que dormía profundamente logrando así descansar de todo el esfuerzo que había tenido que hacer durante todo el día
Sin embargo, el único que no lograba conciliar el sueño era un joven de cabello color negro que yacía recostado sobre la cama de su habitación, que ahora usando sus ropas ligeras que tenía guardadas en su mochila se mantenía pensando en varias cosas que lo tenían preocupado, el comienzo del resurgir de los Heartless Emblem, el despertar de una nueva Keyblade por parte de su estudiante, la extraña presencia que había sentido en Artisca, y el extraño ejercito con el que se había tenido que enfrentar el día de hoy, todo eso mantenía pensando al muchacho, y trataba de buscarles alguna explicación, al momento en que cerró los ojos para tratar de meditar
"¿será esto mi culpa?… me eh estado metiendo en las historias de muchos héroes últimamente, tal vez sin querer eh interferido en los pasos del destino, tal vez me eh equivocado en ayudar a los héroes, tal vez sin querer metí la pata otra vez..." se dijo a si mismo mientras buscaba algún tipo de solución, a un problema que él no lograba conocer del todo aun, sin embargo el muchacho abrió los ojos, y agarro con fuerza el par de llaveros que llevaba en el cuello
"no puedo rendirme… aún hay mucha gente que necesita de mi poder, necesitan que los proteja, sé que vamos a salir adelante, mientras tenga a mis amigos sé que aún hay una forma de solucionar todo, sé que puedo hacerlo" dijo para luego alzar su puño encima de él, y sonreír con verdadero entusiasmo, el cual le costaría algunas horas de sueño sino lograba tranquilizarse, ya que no solamente estaba emocionado por el viaje que les daría a los personajes de la serie Zero No Tsukaima, sino que también tendría una oportunidad de enseñarle a la Hyuga esa habilidad, la habilidad que ya podría usar al haberse convertido en un N-Warrior, y que por algún motivo que él desconocía, jamás había vuelto a usarla desde que la había conocido
Mañana sería un gran día para muchos, aunque no solos para los que son buenos
-Lugar: Reino de Gallia, Castillo de Alhambra
El castillo de Alhambra, hogar de los reyes que han gobernado el reino de Gallia desde el principio de su creación, antes gobernado por un amado y respetado rey Charles que también era el padre de la estudiante y amiga de Louise, Tabitha quien había cambiado su nombre de Charlotte luego de que su padre fuera asesinado misteriosamente, pero luego revelándose que había sido su hermano y el tío de Tabitha quien había sido el actor de su muerte, tomando así lo que por derecho le pertenecía a Tabitha, que era el trono del reino, ahora el actual rey Joseph, se encontraba en la parte superior del castillo que estaba dividido por aquella parte, y la parte inferior y subterránea, donde se manejaban varios tipos de ollas para fundición y fabricación de armas normales o mágicas, pero actualmente había sido el sitio donde había sido hallado una puerta, una puerta de donde había sido liberado un ser conocido como Jormungandr, una especie de Golem acorazado creado por magos cuadrangulares, cuyo poder de ataque superaba con creces al promedio de Golems creados por cualquier mago del tipo triangular y había sido dominado por Sheffield, la familiar del mismo rey Joseph, y también portadora de la marca en su frente de Myozunitonirun, que significaba en el idioma de ese mundo la mente de dios y la volvía uno de los cuatros familiares que eran compañeros de los cuatros magos del Vacío
Joseph, quien se encontraba pensativo sobre el que hacer ahora que había adquirido el poder de aquellas bestias, que habían aparecido días después de haber sido derrotado el Jormungandr por el grupo de Saito y Louise, sin embargo había recibido noticias de que estos habían sido derrotados por personas desconocidas que al parecer no pertenecían al ejercito de Tristania, pero esto aun así no había preocupado al líder de cabello y ojos color azul claro, quien ya estaba preparado para invocar a mas para formar un enorme ejercito de estos seres de la oscuridad, sin embargo sus pensamientos se vieron interrumpidos al sentir entrar por la puerta de su trono a Sheffield, quien mantenía su usual rostro sonriente, que siempre le mostraba a este hombre cada vez que lo veía
"Sheffield, ¿qué noticias traes del frente?"
"mi señor, al parecer las cuadrillas de Tristania han logrado restablecer su territorio con éxito, y se encuentran ahora con el apoyo de los mosqueteros que sirven a su reina, por lo que sus fuerzas se encuentran otra vez niveladas, será más difícil el recuperar la zona otra vez"
"eso no importa ahora, la reina puede traer tanto soldados como a ella le plazca, pero al final no podrá detenerme a mí, que soy ahora el poseedor de un ejército infinito de soldados, ¡Tristania se hundirá en la miseria cuando mis nuevos sirvientes logren destruir a su querida reina!" dijo este quien hacia aparecer a voluntad varios de estos seres, quienes se formaban y hacían de guardia al rey, quien había empezado a emanar un aura oscura alrededor suyo, y que le daba el poder para controlar a dichos seres
"se ve que tus poderes no exceden a tu confianza en ellos"
Desde las sombras que cubrían uno de los rincones de la habitación, apareció un muchacho de camiseta de lana color negra de manga larga, unos jeans color negro que combinaban con su camisa y peculiarmente una venda que parecía ser más una bufanda color roja cubriendo sus ojos, el sujeto que había estado recostado contra la pared se movió de allí y empezó a acercarse ante el rey y su familiar
"tu extraño, no se quien seas, pero no creas que saldrás ileso al haber entrado a esta habitación de esta forma" dijo este que con un movimiento de la mano hizo que los Heartless que había invocado que en total eran tres y eran del tipo soldado con lancha salieran mandados a atacar al joven con los ojos cubiertos
"…"
Cuando los Heartless estaban a solo unos segundos de atravesar al joven misterioso con sus lanzas, este se movió unos leves centímetros evitando por poco los ataques de estos y haciendo que estos lo pasaran de largo, sin embargo no se detuvieron ahí, ya que se devolvieron y trataron de atacarlo esta vez por la espalda, pero fue en un rápido movimiento en el que el misterioso intruso había sacado un cuchillo con un extraño símbolo en la empuñadura y se había quitado la bufanda de los ojos, solo para chocar otra vez con los Heartless y pasarlos de largo
Sin embargo esta vez fue diferente, ya que ni Sheffield ni el rey Joseph habían percibido el momento en el que el joven había usado el cuchillo en su mano para cortar a los Heartless de tal forma que estos cayeron en retazos por el suelo de la habitación del trono antes de desaparecer como siempre lo hacían
Ambos usuarios del Vacío al ver esto se sorprendieron por la habilidad del muchacho, sin embargo antes de que Joseph fuera capaz de traer al sitio a más de las criaturas de la oscuridad la expresión con la mano del intruso le dijo que se detuviera
"detente, no importa cuántos Heartless pienses llamar, yo mismo los eliminare sin salir ni siquiera herido" dijo este con severidad y frialdad en sus ojos, que al estar descubiertos mostraban un color marrón muy oscuro
"¿Heartless?, así que así es como se llaman estas extrañas criaturas" dijo el rey de Gallia para luego darse cuenta de que el muchacho sabía algo importante sobre estas criaturas
"¿Quién eres tu intruso?"
"… soy solo un lacayo de mi amo, y me ha pedido que busque a la persona que ha conseguido dominar a los Heartless en este mundo, para proponerle un trato" dijo este cubriéndose otra vez los ojos y así mostrando esa fría actitud
"¿tu amo?, ¿eres acaso el familiar de algún noble del otro reino?"
"se equivoca, mi amo desea que usted se le una en sus planes, el piensa que usted puede ser una pieza importante en su plan de conquista"
Habiendo dicho esas palabras el rey y asesino del anterior rey de aquel país empezó a poner interés en las palabras del extraño
"tu insensato plebeyo, te demostrare acerca de los modales que tienes que tener al estar frente a mi amo" dijo Sheffield muy enfadada y apunto de atacar al misterioso extraño con su propia magia, activándose las runas que tenía en su frente
"¡detente Sheffield!" dijo Joseph haciendo que la mujer de vestimenta oscura se detuviera en seco, siendo incapaz de moverse debido a las palabras de su amo
"escuchare lo que tienes que decir, pero primero que nada tendrás que decirme que es lo que desea conquistar tu señor, porque si desea conquistar Tristania tendremos algunos problemas" dijo este con una extraña sonrisa maliciosa, sin embargo esto no perturbo al muchacho quien permaneció impávido ante esto
"mi amo tiene un objetivo más grande que el que tu hubieras podido soñar jamás" dijo este con una gran frialdad
"mi amo planea la conquista de todos los mundos existentes en la galaxia, todos y cada uno de los humanos se sublevaran ante su poder y su mandato, Ante el poder del gran Demon"
Fin del capítulo 28
En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:
Alex: qué bueno que vinieron todos
¿?: Dime jovencito, ¿eres tú el supuesto viajero entre mundos?"
Hanabi: Alex-sensei… está haciendo esto por motivos personales
Saito: Esto es algo de lo que me arrepentiré si no lo hago...
No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: El mundo que algunos añoran
Alex: Oh rayos...
Agnes: ¡TUUUU! ¡INSECTOOO!
