Capítulo 30: Reencuentro


-Planeta: Tierra 227: Tsukyoma

-Lugar: Japón, Ciudad de Tokyo

En el capítulo anterior nuestros dos héroes fueron junto al grupo de Saito y la gente de la academia al planeta Tsukyoma, permitiéndole así a Saito poder volver a ver su ciudad natal. Ahora que ellos pudieron conseguir la vestimenta necesaria para recorrer las calles de la ciudad de Tokio, solo un pensamiento pasa por la mente de Alex, y es de hacer que Saito haga algo que había esperado hacer desde hace mucho

Luego de haber conseguido una vestimenta más adecuada para todos los hechiceros y habitantes de Tsukaima, empezaron una especie de recorrido por toda la ciudad, empezando desde los parques más cercanos a los centros comerciales más populares, visitando lugares como museos y acuarios, y caminando por las calles más concurridas de la ciudad, haciendo la mayoría de estas cosas por medio de Taxi-Buses, y por el metro de la ciudad, el cual también fue una de las maravillas que experimentaron por primera vez los viajeros de Tsukaima, haciendo que tanto Alex como Saito vieran esto con alegría y dicha

En un restaurante de comida rápida, Mc Delicious el cual era el nombre del local, era donde se encontraban comiendo ahora nuestro peculiar grupo, siendo Saito el que había elegido el sitio debido a que era un lugar al que frecuentaba comer cuando salía

Luego de disfrutar una buena comida rápida y lograr explicarles a varios de ellos que no debían usar ningún tipo de cubierto para comerse una simple hamburguesa de pollo

"ya es demasiado tarde, lo mejor será que busquemos un lugar en donde quedarnos" dijo Alex algo cansado de tanto caminar

"¿pero a dónde vamos?" pregunto sin la menor idea Hanabi, mientras disfrutaba de la hamburguesa que el muchacho presente y actual sensei le había comprado, al igual que toda la comida que todos ingerían

"¿conoces algún buen hotel al que podamos ir Saito?" dijo el pelinegro quien no estaba seguro de adonde ir al muchacho de chamarra azul

"el hotel más famoso de por aquí es el Hotel Nikko, pero queda algo lejos de aquí, en Odaiba"

"¿viajaremos nuevamente en esa criatura mecánica parecida a una serpiente?" dijo algo cansado Gauche que ya se encontraba cansado de caminar todo el día

"En tanto yo tenga la dirección eso no será problema" dijo el mostrando la Burning Terra Keyblade en su forma de Keychain, para que luego de su mochila saliera precavidamente un pequeño robot en forma de bola

"edificio encontrado, dirección cargada en la base de memoria Giru" dijo el pequeño robot con su tono robótico

"¿en serio no es molestia que haga todo esto por nosotros?" dijo algo preocupada Henrietta ya que no estaba acostumbrada a tener que contar con alguien de su edad para este tipo de cosas

"no es problema, me agrada el poder hacer esto por ustedes" dijo el muchacho sonriente aunque luego cambio su semblante a uno más serio "aunque…"

El muchacho se puso a mirar seriamente al espadachín, que al notarlo se sintió algo incómodo con esto

"busquemos un lugar donde pueda abrir el portón de espejo" dijo el buscando con la vista hasta ver un callejón en medio de dos edificios de varios pisos

"vayamos allá..." dijo el muchacho indicándole al grupo que lo siguieran, luego de que todos lograran terminar su comida rápida salieron rápidamente del local, ya en el callejón el muchacho le pidió al pequeño robot las coordenadas aproximadas del lugar al que querían llegar y una foto del hotel, para asi cerrar los ojos por unos momentos y levantar su brazo izquierdo invocando su Keyblade para asi abrir el portal

¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!

el portal que a diferencia de la última vez, se abrió de un moderado tamaño en el que pudiera entrar una persona a la vez sin problema alguno y estando de frente al grupo empezó a ser atravesado por ellos empezando por el joven rubio de Tristain, siendo seguido por sus demás compañeros y conocidos quedando como último cuatro personas que no eran nada menos que Louise, Saito, Hanabi y Alex, y justo cuando Saito iba a atravesar este portal, fue detenido por el agarre en su hombro del N-Warrior quien no tenía intención de soltarlo

"quisiera hablar contigo a solas Saito" dijo este con mucha seriedad la cual causo la incertidumbre del muchacho de chamarra azul

"Hanabi por favor ve con Louise y espérennos allí" dijo el muchacho a espaldas de esta quien se sorprendió ante las palabras de su maestro

"pero sensei ¿Qué es lo que va a hacer?"

"hazme caso por favor, se los explicare más tarde..." dijo este con un tono muy serio, uno que intimido un poco a la chica, aunque luego se le paso al ver al muchacho a la cara, este no mostraba ningún rasgo de enojo o decepción, sino uno de sinceridad, que le decía a ella que sea lo que fuera que tuviera que decirle a Saito era sumamente importante, y que no podía esperar

"entiendo... lo veré allá entonces" dijo esta algo pasiva, sintiéndose un poco abrumada al verlo asi, ya que no era la primera vez que lo veía con esa mirada, y eso no siempre indicaba buenas cosas, sin embargo accedió y recibió del joven la Novas Card, junto con una resumida explicación de cómo debía utilizarla para que así pudiera registrarse a ella y a los demás al hotel sin necesidad de esperarlos

"¡un momento!, Saito no se va a quedar aquí contigo, ¡él no tiene que quedarse por tus caprichos!" dijo la pelirrosa que no quería pasar por el portal sin su Familiar

"señorita Louise, quisiera hacerle entender que aquí en este mundo Saito ya no tiene que seguir actuando bajo su cuidado, asi que le recomendaría que cuidara sus palabras y empezara a dejar que él tome sus propias decisiones en lo que resta de su viaje" dijo el muchacho con el tono algo severo, logrando intimidarla con la primeras oraciones que había dicho

"por favor Louise, puede que sea importante... y tenga que escucharlo" dijo Saito tratando de calmar a la joven de baja estatura, pero esta al oírlo hablar solo giro la cabeza avergonzada y un tanto furiosa

"¡haz lo que quieras Saito idiota!" dijo está yéndose por el portal casi corriendo alarmando un poco al muchacho de ojos azules, siendo seguida por Hanabi quien ahora llevaba al pequeño Giru en los brazos, para que unos segundos después el portal se cerrara por completo y terminaran quedando solos los dos pelinegros que veían el lugar donde había estado el portal

"¿crees que Louise se enoje mucho conmigo?..." pregunto Alex observando el lugar donde había estado el portal

"no... seguro terminara desquitándose conmigo por esto, casi siempre lo hace" dijo este de forma algo derrotista

"sigo sin entender lo que le viste a ella, teniendo a chicas tan hermosas y amables como Siesta o Henrietta e incluso a Tiffania a tu alcance... ¿porque la escogiste a ella?..." dijo el con un leve tono acusador queriendo saber eso en verdad

"no sé qué decir... tal vez sea mi destino estar con ella, tampoco le doy muchas vueltas" dijo Saito de forma despreocupada, mientras Alex no podía evitar verlo de forma cansada

"fue eso... o te volviste un masoquista con tantos azotes que te ha dado" dijo este con algo de burla al muchacho, quien a pesar de sentirse ofendido no pudo evitar sorprenderse de que el supiera aquello

"¿cómo sabes que ella hace eso?"

"solo te diré que esto que le quite al momento de llegar a tu mundo no fue mi primera pista" dijo mostrándole el pequeño látigo azotador de color negro que había guardado en su ropa

"¿y porque…?"

"me es tedioso decirlo, aunque no me molestara el decir que te salve de un buen castigo por parte de ella" dijo volviendo a guardar el objeto perteneciente a la hechicera del vacío

"¿y de que me querías hablar entonces?" dijo Saito entrando en cuenta de que aún no habían resuelto aquel problema

Saito se sintió algo preocupado al ver como Alex bajaba la mirada y tenía sus brazos cruzados como si le costara el decir lo que fuera a decir

"Lo que te tengo que decir tienes que tomarlo con calma, ya que lo que vas a hacer no será tan sencillo como parece" dijo este algo preocupado, dándole al otro un mal presentimiento

"¿qué es lo que sucede?"

"Saito… sé qué hace unos días… soñaste con tu madre" dijo este vacilante aunque dejando sin palabras al muchacho de chamarra azul

"¿cómo puedes tu saber eso?" dijo el de forma un tanto agresiva

"solo lo se Saito... y sé que desde hace poco has empezado a tener problemas para recordarla, para recordar a la gente de este mundo"

Las palabras del Keyblader dejaron un nudo en la garganta al espadachín, quien instintivamente bajo la mirada con algo de enojo

"mi motivo principal por el que te traje aquí, es porque quería evitar que terminaras perdiendo tus recuerdos de este mundo, recuerdos que te son muy importantes"

El N-Warrior había hecho lo posible por tratar de amortiguar o suavizar aquello para el Gandalfr, sin embargo Saito no pareciera haberlo oído hablar ya que el sin aviso alguno se acercó a una de las paredes del callejón y pego un fuerte puñetazo a esta, agrietándola un poco pero sin destrozarla, cosa que no sorprendió a Alex en lo absoluto

"yo… ¿¡que he estado haciendo todo este tiempo!?"

Saito aprieto fuerte sus dientes del enojo, y por su mente paso un montón de pensamientos y cosas que debió haber hecho nada más al llegar, pero que había olvidado completamente por estar con sus amigos del otro mundo y por la oportunidad de poder mostrarles su mundo

Sin embargo eso no fue lo peor de todo, sino que la imagen de dos personas pasó por su cabeza en un instante, y de pronto sintió como si le hubieran dado un fuerte golpe en su estómago, o por lo menos eso era lo que deseaba al pensar en aquello

"¿cuánto tiempo ha sido ya?... desde que desaparecí…" dijo el un poco deprimido aunque Alex se mantuvo en su lugar un poco triste de ver al muchacho asi

"eso no lo sé con seguridad, podrían ser varios meses, un año tal vez" dijo con sinceridad, ya que esa información era muy inexacta para el por lo que no podía darle tampoco muchas esperanzas

"… ¿puedes llevarme con ellos por favor?"

"... Por supuesto" dijo Alex poniendo su mano sobre la cabeza del muchacho y tratando de leer su mente para asi saber adónde ir, luego de un momento el muchacho lo soltó y volvió a abrir otro portal, pero este llevaba a un sitio diferente de donde estaban sus amigos

Un lugar al que solo Saito podría llamar hogar...


Lugar: Ciudad de Tokyo, distrito de Shingoku

Una pequeña pero limpia zona de la ciudad, donde las casas que solían ser de dos pisos y sin grandes patios eran comunes en aquel lugar, era también donde se localizaba la antigua residencia de nuestro cordial espadachín Saito, quien en una esquina donde nadie estaba se abrió el portón de espejo, este sobresaliendo de una de las paredes de concreto, dejando salir a ambos pelinegros de diferentes mundos

"ya llegamos…" dijo Alex de lo más tranquilo, luego de encontrarse con el repentino silencio de Saito, a lo cual prefirió no meterse

"¿crees poder encontrar tu casa desde este lugar?" dijo esperando respuesta del muchacho no un poco más mayor que el

"si… reconozco la calle, aunque se ve un poco diferente..." dijo con un leve tono melancólico

"yo puedo seguir solo…" dijo empezando a caminar dejando atrás al muchacho de chaqueta negra, quien no parecía afectarle esa decisión

"oye..."

Alex al verlo voltearse le arrojo directamente un pequeño objeto, que al atraparlo Saito pudo darse cuenta de que era una especie de reloj, pero con algunos botones extraños y una pantalla color azul sin ningún digito o marca de tiempo

"¿Qué es esto?"

"un N-Mod, es un reloj avanzado creado en el mundo donde esta nuestra organización, posee muchos aditamentos especiales y algo surrealistas para la gente de tu mundo, como sea quiero que lo uses para que luego te encontremos" dijo el mostrando un N-Mod casi idéntico al que le había dado a Saito

"¿encontrarme? ¿A qué te refieres?"

"vendré mañana con todos tus amigos a visitarte, claro si te parece bien..." dijo esto con las manos en sus bolsillos y con un tono de pregunta el cual provoco un poco de tranquilidad al joven de Tsukyoma

"claro... entonces los presentare a todos" dijo un poco más tranquilo y consiguiendo alivianar algo del pesar que ya tenía

Al conseguir su objetivo Alex volvió a abrir el portal, este esperando que lo llevara a donde estaban todos los demás, aunque antes de entrar en este se distrajo al ver algo que no se esperaba

"muchas gracias" dijo el joven de chamarra azul haciendo una reverencia de pie y agachando toda la mitad de su cuerpo posterior, la cual era una manera común de disculparse o dar las gracias de manera formal en aquel país, lo cual provoco una leve risa y alegría en el Keyblader

"no fue nada" dijo este despidiéndose con una sonrisa en el rostro y desapareciendo junto con el portal que el mismo había abierto

Al verlo irse, Saito se detuvo unos segundos ahí parado hasta voltearse y mirar en dirección a una ruta, una ruta que lo llevaría a un lugar al que no veía desde hace tiempo, y donde vería a ciertas personas que significaban mucho para él, solo esperando que estos siguieran allí y que no estuvieran tan diferentes a como los recordaba

"mama… papa, voy a casa" se dijo a si mismo con algo de nerviosismo pero empezando a dirigirse a su hogar donde aquellos aun aguardaban a su regreso

Sin embargo, puede que algunas cosas no se dieran como él esperaba


Lugar: Tokyo Japón, Hotel Nikko

"¿dónde estarán?… ya se han tardado mucho"

Fue la voz de Kirche la que se oyó decir aquellas palabras con algo de cansancio mientras esperaba junto a todos sus compañeros y amigos dentro del vestíbulo del hotel, el cual tenía muy cerca una puerta que daba justo con una enorme piscina con porcelana color azul marino, exceptuando a Hanabi quien al parecer estaba tratando de localizar a su sensei por los alrededores sin ningún resultado

"¿creen que les haya pasado algo malo?" dijo Tiffania muy preocupada por el joven espadachín y el usuario de la espada con forma de llave

"no, seguro están bien, mi sensei es demasiado fuerte como para que algo o alguien le cause problemas" dijo Hanabi quien desactivo su Byakugan para volver con el grupo, aunque luego sintiendo un escalofrió al recordar la otra cosa que podría haber sucedido

"más le vale al sensei no haberse perdido en este lugar, que me sería muy difícil hallarlo después" pensó con algo de decepción la muchacha, quien ya se preguntaba que había sido de esos dos

"ojala no les haya pasado nada a Saito-san" dijo siesta poniendo sus manos sobre su pecho con clara preocupación

"el estará bien… o vivo si a eso te referías"

Todo el grupo se volteó para ver como de la entrada aparecía el muchacho yendo hacia ellos con suma tranquilidad

"perdonen si los hice esperar"

"¡uhh sensei!, ¡ya me estaba preguntando donde se había metido!" dijo con algo de enojo la joven de ojos claros lo cual le causo una leve risa al muchacho, sin embargo eso no lo salvo de la mirada de angustia de casi todas las féminas presentes

"¡un momento! ¿Porque Saito no está contigo?" dijo con su usual euforia Louise

"… el decidió quedarse en otro sitio, así que no tienen que preocuparse" dijo con algo de incomodidad, lo cual atrajo la atención de su alumna quien había notado algo peculiar en su tono de voz

"¿a qué te refieres con otro sitio?"

"preferiría explicarles esto en un lugar con menos gente" dijo mirando a los alrededores para luego acercarse a Hanabi con una sonrisa en el rostro, pero fue cuando le desordeno algo el cabello que dejo a la muchacha nerviosa

"se ve que pudiste registrarlos tu sola, te felicito Hanabi" dijo el muchacho sintiendo algo de orgullo por ella aunque en realidad la cosa fuese no tan impresionante a los ojos de alguien mas

"no fue muy difícil. Además el señor Colbert me ayudo un poco" dijo ella mirando hacia otro lado con algo de pena, y sintiendo un leve cosquilleo por su espalda

"ya veo, muchas gracias profesor Colbe-" dijo mirando al hombre hechicero, quien como cualquier niño parecía más intrigado en el mecanismo del elevador que en lo que decía el joven, lo cual no pudo evitar causarle una gota al estilo anime al muchacho al notar que ni le había escuchado

"esto… ¿y cuáles cuartos nos dieron?" dijo queriendo llevar la conversación a otra dirección

Veinte minutos después...

Después de aquel incomodo momento el sol empezó a ocultarse por completo trayendo asi la noche, y el grupo entero paso en pequeños grupos a subir por el ascensor del hotel directo a sus habitaciones, estando estos casi en el último piso, lo cual significaba también que estas eran de las habitaciones V.I.P que normalmente a millonarios solo llegaban a darles, lo cual por algún motivo no le dio un buen presentimiento al joven N-Warrior, sin embargo logro olvidarlo pronto al ver que su habitación tenía algunas de las comodidades que a cualquiera de su edad le gustaría tener, una enorme cama con un televisor de plasma pegado en la pared frente a la cama, un DVD incorporado y una balanceada selección de películas que acababan de estrenar en los cines de ese mundo, un gigante refrigerador dentro de una cocina último modelo con un barra parecida a las que se verían en los bares, un balcón propio con una vista que permitía observar a toda la ciudad nocturna, un baño que venía incorporado con una tina de porcelana de tamaño ovalado y una regadera con dos manillas de cristal para el agua caliente o fría al momento de ducharse

Aunque lo único que en ese momento a él le gustaba, era que la habitación fuera lo suficientemente grande como para tener a todo el grupo dentro sin sentir incomodidad

"se la deben estar pasando bien…" pensó Alex al ver como muchos de ellos se habían puesto a curiosear por todo el lugar, algunos como Siesta y Montmorency observando y revisando la cocina y los electrodomésticos, y otros como Guiche, Irukuku y Henrietta viendo la televisión con asombro y cambiando continuamente los canales preguntándose cómo era que funcionaba aquel aparato

"es como si esas personas estuvieran dentro de ese cristal" dijo sinceramente impresionado Guiche que deseaba tener algo así en su hogar en Tristain, ya que debido al nivel tecnológico de su mundo, los aparatos eléctricos de aquel nivel aun no eran posibles de hacer

Para Alex el ver esto le causaba un poco de diversión, ya que rara vez alguien podía ver a seres de una época menos desarrollada interactuar con objetos de aquel nivel tecnológico

"¿de qué se ríe sensei?" pregunto la oji perla que estaba al lado del muchacho y lo miraba confundida

"de nada jeje, es solo que me cuesta creer lo que veo, antes no me hubiera atrevido a hacer algo así, por lo que me siento algo satisfecho..." dijo apoyándose de una de las paredes de la habitación, aunque su sonrisa se deshizo al momento de ver a la pelirrosa acercarse con un semblante de inconforme

"¡oye! ¿Por qué aun no nos dices donde se encuentra Saito?" dijo está poniéndose frente al muchacho y con sus manos en su cintura dando a entender que estaba enojada

"a mí también me entra la curiosidad, después de todo él es uno de mis grandes amigos" dijo en voz alta y sentado en una de las sillas de la barra de bar, apoyando el mentón en las palmas de sus manos entrelazadas

Rápidamente todos los que andaban curioseando prestaron atención a la conversación, lo cual incomodo un poco al pelinegro, sin embargo logro mantenerse calmado y cambio su postura cruzando sus brazos

"deje a Saito cerca de su antigua casa…"dijo él con la mirada entrecerrada, sintiéndose un poco incómodo de tener que hablar sobre ello

"creo que irá a reencontrarse con sus padres"

Un silencio y unas miradas de sorpresa no se hicieron faltar, cuando algunos bajaron las miradas entristecidos, otros y más específicamente otras empezaron a mostrar cierto interés por la noticia, siendo Siesta, Henrietta, Tiffania y Tabitha, las que habían empezado a sonreír ensoñadoramente, siendo la ultima la que pareció mostrarse algo distraída, Louise en cambio tuvo un fuerte sonrojo y sintió una fuerte opresión en su pecho, como si el oír nombrar a sus padres le hiciera perder todo gramo de concentración que tuviera en ese momento

"¿significa que conoceremos a los padres de Saito-san mañana?" dijo Siesta con una gran sonrisa de alegría

"si, saldremos a eso del mediodía, aunque espero que no surja ningún problema para hacerlo" dijo el Keyblader con un semblante de preocupación, cosa que preocupo mucho a los compañeros del Gandalfr actual, debido a que suponían que él se refería a algo relacionado con sus padres

"¿a qué se refiere con problemas sensei?"

"bueno… la verdad es que como que me va a dar mucha flojera pararme tan temprano mañana jeje" dijo él con una boba sonrisa y con una mano tras la cabeza a forma de disculpa, cosa que hizo a muchos caer de espaldas al estilo anime

"entonces deberíamos irnos a dormir temprano para poder salir mañana" dijo Henrietta de forma responsable, aunque si uno se fijara podría notar la emoción que ella también tenía de conocer a los padres del muchacho

"whoaah, chicos miren esto"

Muchos de los presente prestaron atención al grito de emoción que pego el joven mago de tierra Guiche, que tenía una mirada ensoñadora mientras miraba fijamente la pantalla del televisor, por lo que se acercaron a ver que había impresionado tanto al mago

Alex y Hanabi, que también había sentido algo de curiosidad, se acercaron a ver que sucedía, y ambos pusieron una cara de sorpresa al ver la pantalla, aunque Alex por una razón diferente

En la pantalla de televisión estaban pasando un show en especial, un capítulo de una de las tan afamadas series de anime de ese país, y esa serie no era nada más que Mahou Sensei Negima, la serie de hechiceros cuyo protagonista era un joven mago de diez años cuyo nombre era Negi Springfield, y cuyo escenario era también la conocida por ambos viajeros como la academia Mahora

La reacción de Hanabi al ver al pequeño niño mago en esa pantalla era indescriptible, siendo que era imposible para ella creer que el niño que hace pocos días había conocido en Mageris estuviera ahora mismo en una pantalla de televisión

"¿qué es eso? ¿Ese muchacho es un hechicero también?" dijo Kirche quien aún no entendía el porqué de la impresión de su compañero de clase

"no es solo eso, este muchacho usa hechizos que jamás había visto en la vida, ¡incluso ha salido una niñita usando magia de hielo!" dijo impresionado Guiche que en ese momento veía una de las primeras sagas del anime, que contenía la batalla entre Evangeline y Negi antes de que estos se convirtieran en maestra y discípulo

"¡Impresionante! ¡Esos dos están peleando muy seriamente!" dijo también emocionada Irukuku que se encontraba viendo la televisión

"¿no será solo una actuación?, no puedo creer que personas tan jóvenes tengan tal destreza en la magia" dijo Colbert quien también estaba interesado en aquella batalla

A espaldas de los que miraban la televisión con interés, Alex trataba de evitar la mirada acusadora de su alumna al no querer explicar que sucedía allí

"¿me podría explicar sensei cómo es posible que el pequeño niño que conocimos hace poco en nuestro último viaje, este apareciendo en una serie de televisión?" dijo ella con un tono de voz bajo solo audible para el joven muchacho, aunque este empezó a sudar frio frente a la pregunta de la muchacha

"esto… ¿no te parece si hablamos de esto mañana jajaja?" dijo el muchacho muy nervioso y rascándose la cabeza como si estuviera diciendo algo gracioso mientras la chica lo miraba con la misma seriedad, sin embargo para sorpresa del muchacho Hanabi cambio su semblante a uno mucho más tranquilo

"está bien"

"… ¿eh? ¿De verdad?" dijo el muchacho no creyéndose que su alumna en verdad tomara tan tranquilamente esa decisión, que en verdad solo era una excusa para no hablar de eso al respecto

"dijo que hablaríamos de eso mañana, y usted me prometió no volverme a decir mentiras, es por eso que confiare en su palabra" dijo esta con una sonrisa de confianza, una que dejo al muchacho algo desubicado ya que en realidad no se esperaba aquel acto de madurez viniendo de su alumna

"uaaaaahhhh... hey chicos yo me voy a dormir, ya estoy muy cansado" dijo Guiche levantándose del sofá donde se encontraba sentado y yéndose a la puerta con cansancio

"yo también me iré a dormir, no es bueno que una bella chica como yo se desvele tan tarde" dijo Kirche con una actitud algo presumida aunque no inusual viniendo de ella

"¿vienen también chicas?"

"si espéranos" dijo Montmorency quien saliéndose de la cocina fue y se juntó con su compañera de clase siendo seguida después por todas las féminas del grupo, para que luego al final los últimos hombres que quedaban eran Colbert y el joven Julio, sin embargo estos también decidieron irse e ir en busca de sus dormitorios, dejando algo confundido al joven del elemento fuego

"oye Hanabi, ¿cómo fue que decidieron dividirse las habitaciones?" pregunto con simpleza el muchacho

"pues según me acuerdo conseguimos un cuarto con cuatro camas que fue tomado por Montmorency, Kirche Y las dos hermanas de cabello azul" dijo ella tratando de acordarse de los nombres

"las demás habitaciones de dos camas dormirán Tiffania-san y Siesta-san, Guiche-san y Julio-san, Henrietta-san y Agnes-san, y Saito-san y Louise-san, aunque creo que Louise-san dormirá sola ya que Saito se fue a su casa" dijo la muchacha pensativa mientras el muchacho la veía con un mirada de nervios

"…Hanabi, no te ofendas pero deberías dejar de nombrar a la gente con el sufijo –san, creo que empieza a ser algo tedioso" dijo el muchacho con la pura intención de serle sincero mientras ella solo reaccionaba con la mirada algo avergonzada y algo temblorosa

"¡En verdad no te lo tomes a mal! ¡Es solo una sugerencia nada más!" dijo el muchacho esperando no haber sido grosero con ella, aunque luego recordó algo importante

"un momento, ¿qué pasa con el profesor Colbert? ¿Dónde va a dormir él?

"al parecer tomo el último cuarto para una persona que quedaba en el piso de abajo, aunque la señorita Kirche empezó a insistir en que la dejara acompañarlo para dormir" dijo la muchacha algo avergonzada, mientras el muchacho solo tenía una mirada de ya me lo esperaba con una gota estilo anime

"ya veo, ¿y qué hay de ti?"

"estoy en la habitación de al lado, así no se perderá si tiene que buscarme sensei "dijo de una forma muy simpática aunque insultando el sentido de la orientación del muchacho al mismo tiempo, lo cual él lo sintió como un cuchillo filoso a su orgullo

"está bien... no te olvides de llevarte a Giru" dijo el sacando al pequeño robot de su mochila quien al parecer estaba en modo suspensión y no se daba cuenta de lo que pasaba

"que duerma bien sensei" dijo ella con una sonrisa despidiéndose con el robot en sus manos, cerrando la puerta y dejando al fin solo al muchacho

"¿me pregunto si Giru se enojara por esto?… nah seguro ni se molesta" pensó de forma muy relajada como pasando de aquel tema

Unas horas después...


-Lugar: Hotel Nikko, techo del hotel

Horas después de aquella pregunta mental, el joven muchacho trataba de conciliar el sueño, cosa que extrañamente le dificultaba hacer, por lo que se sentó en aquella cama y prendió el televisor buscando algo interesante que ver, sin embargo una presencia muy arriba de donde él se encontraba atrajo su atención, y apagando la televisión, decidió salir de aquel lugar a donde estaba el tejado de aquel hotel, el cual en realidad era muy parecido al de muchos edificios, con una bomba de agua de gran tamaño y una cerca de alambre en los bordes de esta para evitar que alguien fuera a caerse

"…"

"¿te interrumpo?" dijo Alex parándose al lado de la persona que se encontraba apoyándose ante la reja y mirando la luna embelesada, causándole un leve susto a la muchacha y haciendo que se cayera al suelo de la sorpresa

"TU… ¡IDIOTA! ¡No me asustes así nada más! ¡Trata de primero anunciarte antes de aparecerte así!" dijo ella muy enojada mirando al muchacho con la cara enrojecida del enfado, a lo cual el muchacho vio con algo de diversión

"discúlpame, es solo que no quería perder la oportunidad de poder asustarte"

"¡cómo te atreves a decirme eso! tu…" dijo la muchacha enojada mientras buscaba algo en su túnica, solo para darse cuenta que ya no llevaba su uniforme de la academia y que su varita y látigo ya se los había quitado el pelinegro

"¡devuélveme mi varita en este instante!"

"¿Para qué? Para que me vueles con uno de esos hechizos eléctricos explosivos, no gracias" dijo el muchacho con sarcasmo al mismo tiempo que tenía una mirada de divertido en su rostro, lo cual le causo más frustración a la muchacha, si eso era posible claro esta

"porque…" dijo ella apretando sus puños fuertemente al mismo tiempo que miraba al muchacho con rabia, sin embargo un par de lágrimas empezaron a brotar de sus ojo, lo cual hizo que el muchacho se enseriara

"… ¿estás asustada verdad?" dijo el muchacho con un tono más maduro el cual sorprendió un poco a la pelirrosa

"estas enojada conmigo porque he traído de vuelta a Saito a su mundo, y estas asustada porque tienes miedo de que él llegue a tomar la decisión de quedarse de una vez en este mundo y no volver contigo a Tristain, tienes miedo de perderlo" dijo el muchacho que empezó a tratarla con más respeto

"¡NO DIGAS TONTERÍAS! ¿Por qué a mí la hija de la familia Françoise Valliere me tendría que importar lo que decida hacer ese perro pervertido?, él es solamente un desgraciado persigue faldas, haragán… maleducado… él es un…"dijo ella con la voz desquebrajada y a punto de caer de rodillas por el terrible dolor punzante que empezaba a sentir en su pecho, mientras las lágrimas no dejaban de brotar de sus ojos

"él es… él es…"

"¡CALLATE!"

Sin saber exactamente el porqué, el muchacho abrazo a la muchacha de ojos color rosa frente a ella, sorprendiéndola tanto a ella como a el mismo, sin embargo sabía que no podía dejar que la muchacha siguiera con esa actitud que podía llevar a que una fuerte oscuridad se apoderara ella para siempre, por lo que después de eso paso a agarrar a la muchacha fuertemente de sus hombros teniéndola de frente

"no vayas a rendirte así de sencillo, si en verdad lo amas tienes que decírselo de una vez, si en verdad quieres que este siempre a tu lado, ¡solo tienes que decírselo! Deja a lado ese orgullo tuyo y se sincera de una vez con él, no importa que es lo que te digan los demás, solo importa lo que tú sientes por él, y si no se lo dices pronto es muy posible que en verdad vayas a perderlo, si en verdad lo amas tienes que decírselo" dijo el muchacho con algo de nervios, ya que era la primera vez que le decía algo así a una chica, en especial a alguien como ella

Louise en cambio sintió un fuerte escalofrió en aquel momento, no esperándose de ninguna forma aquellas palabras, ya que la única persona que le había hablado antes de esa manera había sido Saito

"…perdona" dijo soltando del agarre a la muchacha "es cierto que no es mi asunto lo que ustedes piensen o sientan el uno al otro, pero la verdad es que no me gusta ver a alguien que termina sufriendo por algo tan tonto como el orgullo" dijo volteando la mirada y algo apenado al haber hecho aquello, sin embargo Louise en cambio se mantuvo callada, y con la mirada baja de la vergüenza

"está bien… no me molesta que me hayas dicho eso" dijo ella con un tono apenas audible "puede que tengas algo de razón" dijo atrayendo la atención del muchacho

"es solo que… Saito siempre está viendo a chicas como Siesta o Tiffania, y siento que ya no me presta tanta atención como cuando nos conocimos, me da miedo pensar que se enamore de ellas y no de mi" dijo algo apenada, sin embargo eso le agradó mucho al Keyblader ya que por primera vez la veía sincerarse así

"sabes Louise, no te lo tomes a mal, pero si lograras perder un poco de esa temible furia y dejaras de causar aquellas explosiones... creo que me caerías bien" dijo el muchacho bromeando con ella, aunque esta en cambio solo refunfuño

"y a ti que te importa, si el único que sufre por ello es Saito, y se lo tiene merecido" dijo ella creyendo tener la razón

"y ahí esta, la Louise que queremos y tememos muchos jeje" se dijo mentalmente para responder "jaja puede que tengas razón, pero tampoco es solo su culpa, todos los hombres podemos comportarnos así en algún momento de nuestras vidas, especialmente si se nos da la oportunidad como a él le pasa casi siempre"

"la verdad es que conozco a muchos que terminarían pasando por lo mismo en su lugar" agrego este con un tono depresivo y de molestia, sabiendo a la perfección quienes eran los seres que pasaban por aquellas mismas situaciones

"esa no es disculpa, si él en verdad me amara no miraría a otras chicas con esos ojos depravados" dijo ella con un verdadero enfado, aunque este decidió darle la razón en eso

"jajaja, creo que al final no se le puede hacer nada, hasta que no llegue el día en el que él se decida a quien amar, creo que le seguirán pasando cosas así" dijo con total entendimiento de la situación, aunque eso no significaba que le gustara a la muchacha pelirrosa

"bueno si no te molesta yo me iré a dormir, no soy muy bueno en lo que respecta a levantarse temprano, buenas noches" dijo el ya tranquilo y yendo directo a la única puerta que lo llevaría directo a su habitación otra vez, sin embargo se detuvo a pleno paso al oír el llamado de la muchacha

"¿Por qué… porque quisiste tratar de consolarme?, después de todo pensé que no te caía bien" dijo un poco insegura de lo que había dicho, sin embargo el muchacho se tomó su tiempo para responderle adecuadamente

"digamos... que me recordaste a una pequeña niña que conocí no hace mucho, que también tenía problemas de confianza sobre lo que podía y no podía hacer... pero también podría ser que no me caes tan mal después de todo" dijo con una sonrisa de simpatía, para luego despedirse y dejar a la muchacha sola en la azotea con sus propios asuntos, no sintiéndose mal de haber dicho lo que había dicho, y sintiendo que ya podría dormir tranquilo esa noche

Al día siguiente…


-Lugar: Hotel Nikko, Habitación de Alex

"descarga"

"UUUUWAAHHHHH" grito con dolor el muchacho al sentir como una gran cantidad de energía pasaba por su cuerpo causándole dolor verdadero y agonizante al muchacho

"¡ven acá Giru! ¡De esta no te vas a escapar!" dijo el muchacho saliendo de la cama rápidamente persiguiendo al pequeño robot esfera, debido al motivo que ya conocemos y algunos se llegan a acostumbrar, se podría decir que eso ya era

Una mañana normal…

Luego de aquel pequeño incidente y despertar a casi todo el grupo con aquel grito, todos se dirigieron directo al vestíbulo y luego de eso directo al exterior del hotel quedando otra vez en la inmensa ciudad, sin embargo en vez de ir caminando directo a la casa del muchacho, decidieron ir por otro de los callejones y pasar de nuevo por un portón de espejo, que los llevo directamente al mismo sitio donde se había separado de joven Gandalfr

"¿hacia dónde vamos?"

"según mi N-Mod…" dijo apretando algunos comandos que tenía el reloj, para que luego este emitiera un holograma muy parecido al que tenía el radar del dragón de la serie Dragón Ball

"por allí" dijo caminando siguiendo la dirección marcada por su reloj mientras el grupo se mantenía siguiéndolo, luego de un par de cuadras y de mucho caminar, el grupo logro llegar a su objetivo, y algunos de ellos sintieron un revoltijo al verlo

La casa era muy normal, una muralla de cemento que cubría el frente de la casa con una placa en dorada con fondo negro en el que se encontraba marcada el apellido de los propietarios de la casa, una puerta de madera color marrón, la casa de color blanco y de dos pisos, con una ventana en el piso de arriba el cual Alex supuso que era la habitación del muchacho, y uno que otro arbusto que se vería en muchas casas

"Saito ¿me escuchas? Responde" dijo hablando por el N-Mod esperando respuesta alguna, sin embargo nada sucedió

"¿estará dormido?" se dijo mentalmente, pero fue sorprendido por Louise que inesperadamente agarro su brazo donde llevaba sujeto el N-Mod y tomando algo aire se acercó el reloj

"¡SAAAAIIIIITOOOOOOOO!"

¡UOHHH! Se oyó decir de aquel reloj luego de un sonido de caída y choque, mismo que se pudo oír levemente desde la parte de arriba de la casa

"tenía razón" se dijo mirando la ventana con algo de pesar, sin embargo luego de unos segundos lo vieron salir, y había que decir que muchos se quedaron con la boca abierta al verlo

Saito al salir llevaba una ropa muy diferente a la usual, en vez de su chaqueta azul y camiseta blanca, ahora llevaba una camiseta negra con unos efectos con una cruz blanca en toda la parte del frente, unos pantalones totalmente oscuros y unas botas deportivas de color blanco con una franja roja parecida a un cometa

"chicos, en verdad vinieron" dijo con una gran sonrisa para luego dar un paso hacia atrás al ver como Siesta en uno de sus brotes de audacia se lanza a los brazos del muchacho, causando la impresión de este, la rabia de varias de las presentes, y el temor hacia el bienestar del muchacho por parte del Keyblader

"aquí va ha haber pleito seguro" dijo con algo de pesar mientras miraba aquella escena, sin embargo olvido todo aquello al ver atrás de Saito

Sigilosamente y con unos rostros no muy prometedores se encontraban ambos padres del muchacho, el primero de ellos que era la madre se definía a sí misma como la japonesa común, unos ojos oscuros y piel blanca, con el cabello largo hasta la espalda del mismo color que su hijo, el otro que era su padre se destacaba en el color azul en sus ojos, mismo color que había heredado a su hijo, una piel color morena pero no tanto como se le vería a un americano y el cabello algo canoso, dando a entender que ya era un hombre de edad mayor, además de unos lentes de cristal cuadrado que suponía una especie de problema con la vista

"¿quiénes son ellos hijo?" dijo el padre con la mirada seria, lo cual causo el susto del muchacho quien no lo había sentido llegar, y también preocupación al grupo entero que no sabían cómo reaccionar, bueno… reaccionar apropiadamente a la situación...

"mucho gusto señor, déjeme presentarme como el mejor amigo de su hijo" dijo el caballero de Romalia estrechando la mano del hombre

"usted debe ser la mama de Saito-san, mi nombre es Siesta y es un placer conocerla" dijo Siesta con los ojos algo brillosos

"es un verdadero honor el conocer a los padres de Saito-san, déjeme decirle que su hijo es alguien muy inteligente y talentoso señores" dijo Colbert con algo de modales hacia lo señores

"Así que ustedes son los padres de Saito-san, estoy muy feliz de poder conocerlos a ambos" dijo con una sonrisa ensoñadora Henrietta mientras hacia una reverencia al estilo monárquico, claro que sin el vestido que solía usar obviamente

Ambos señores que no se esperaban aquel entusiasmo y simultaneas presentaciones retrocedieron un poco, ya que no podían entender a todos ellos hablarles al mismo tiempo, lo cual preocupo un poco a su hijo quien seguía siendo abrazado del brazo por Siesta mientras esta no paraba de hablar, pero luego de un momento se giró a ver a Louise, para solo descubrir que la muchacha se encontraba con la cara toda enrojecida y los ojos hechos remolinos, dándole a entender que estaba perdida en sus pensamientos

"Por lo menos Louise no tiene su varita en este momento o podría causar un verdadero problema" pensó con algo de tranquilidad, pero de pronto el color se le fue del rostro al ver como energía eléctrica empezaba a resaltar de ella

"¿¡qué rayos!? ¿Cuándo fue que me quito la…" dijo preocupado Alex que estaba al lado de la muchacha y apenas se había dado cuenta del estado en el que se encontraba, y de cómo la varita de la muchacha se encontraba de nuevo en su poder, pero luego como si fuera una especie de rayo de luz la idea le llego

"oh rayos... debió habérmela quitado anoche sin que me diera cuenta" pensó temeroso y apenado de no haberse fijado de aquel hecho crucial

"SAI-SAITO T-T-TUS PA-PADRES" dijo la muchacha entrecortada y nerviosa mientras la energía a su alrededor se hacía más notable, al punto que todos los presentes incluyendo los padres del muchacho se dieran cuenta de esto

"¡rápido Hanabi lleva a todos dentro!" dijo muy asustado ya que era incapaz de quitársela con The Force teniéndola tan cerca suyo

"¡no hay tiempo todos al suelo!" dijo Saito quien teniendo a muchos de sus amigos y a sus padres cerca, los sostuvo como pudo y los metió a la casa

Alex en un arriesgado movimiento trato de quitarle la varita de sus manos, aunque no hay que decir lo malo que eso resulto siendo

¡EXPLOSIOOOONNN!

¡BRRROOOOOOMMMMMM!

La explosión que posiblemente hubiera podido destruir o demoler un edificio entero, milagrosamente logro ser contenida en aquel pequeño callejón, aunque esto causo ciertos pormenores un tanto insatisfactorios

"allí en la fuente había un chorrito, se hacía grandote se hacía chiquito…" dijo con la mirada hecha un par remolinos y la ropa toda chamuscada, para luego caer al piso como caería cualquier personaje del anime que hubiera recibido una descarga entera de más de diez mil watts de potencia

"¡sensei!" dijo Hanabi sosteniendo al muchacho de la camisa que no daba señales de estar consciente, tratando de sacudirlo con fuerza sin ningún resultado


...

Oscuridad, un espacio vacío e inhóspito sin ningún ser o cosa existente en él, era lo único que veía el muchacho de cabello oscuro, sin la capacidad de mover ninguno de sus músculos o parte de su cuerpo además de sus parpados, pero era inútil ya que solo veía oscuridad a su alrededor, ni siquiera podía asegurar si estaba de pie, o estaba de cabeza flotando en aquel lugar, nada semejante a lo que el conociera estaba allí

"¿dónde estoy…?... ¿Qué es este lugar?" se dijo a sí mismo sin esperar ninguna respuesta a aquella pregunta, aunque empezaba a pensar que todo eso era solo un extraño sueño

Aquí es donde inicia…

Esas palabras resonaron en los oídos del muchacho, aunque tampoco estaba seguro de que fuera solo su imaginación

Una misión se te dio... no olvidarla es tu deber…

"¿misión?... ¿A qué te refieres?... ¿Quién eres?" Dijo gritando al desconocido que le hablaba, sin embargo un extraño sentimiento empezó a surgir de su pecho, empezando a sofocarlo y haciendo que perdiera sus fuerzas

Recuerda…

Lo siguiente que sintió fue ser engullido por aquella oscuridad, para despertar en una cama con sábanas blancas, en una habitación parecida al cuarto de un adolescente

"sensei... por fin despertó" dijo Hanabi acercándosele al muchacho por el costado derecho, mientras este trataba de acomodarse en aquella cama, para luego darse cuenta del estado de su ropa

"¿qué rayos le paso a mi ropa? ¿Porque parece haber sido quemada con un lanzallamas?" dijo revisando su chaqueta, primero revisando que no le faltara nada de lo que llevaba, para luego mirar su cuello, sintiéndose más tranquilo al saber que sus Keychains aún seguían con el

"¿No recuerda lo que sucedió?" le dijo ella algo preocupada mientras el muchacho ponía una cara pensativa

"haber… recuerdo una luz muy brillante frente a mi… ¡Ah!" dijo el recordándolo todo, para luego poner un gesto de enojo y alzar el puño

"¿¡cómo se atrevió a hacer eso otra vez!? ¡Aun cuando se lo advertí, esa Louise me lo va a pagar…!" dijo él con mucha rabia, casi deseando humillarla con todo ápice de información que él conocía y tenia de ella, aunque un poco después recordó algo importante

"Por cierto ¿dónde está todo el mundo?" comento con curiosidad mirando a su alrededor "¿y este lugar?"

"esta es la habitación de Saito-san, después de que se desmayó en medio de la calle Saito y el muchacho llamado Julio lo subieron hasta acá para descansar" dijo ella con una sonrisa al ver que el muchacho no le había pasado nada serio, ya que ya llevaba una hora sin despertar

"mmm. Ya veo, ¿pero qué paso con los demás?"

"están abajo hablando con Saito y sus padres, yo me quede cuidándolo por si despertaba" dijo con algo de pena, aunque el muchacho no le prestó mucha atención ya que se encontraba ligeramente distraído

"ya veo… así que ya se están conociendo" dijo con una pequeña sonrisa de alegría, sintiendo algo de curiosidad sobre como estaría todo allá abajo, aunque la verdad no creía que eso fuera su asunto del todo"

"la chica Louise me dio esto, y me dijo que le pedía disculpa por habérsela quitado" dijo ella con cierto tono de complicidad para mostrarle la varita de la chica, la cual estaba tal cual como la había visto antes de desmayarse, para tomarla en sus manos y sonreír

"¿Louise pidiendo perdón? Ahora si lo he oído todo..." dijo con algo de alegría, al saber que ya no tendría que preocuparse por otra explosión no intencionada por obra de la pelirrosa, pero fue entonces cuando sintió el agarre de su alumna, y la vio con un rostro algo atemorizante, hasta para el

"Por cierto sensei, ¿me podría decir cómo fue que ella recupero su varita si usted se la había confiscado?" dijo con un tono intimidante, que le causo un fuerte escalofrió al muchacho sin saber el porqué, pero de pronto en su mente apareció otra vez la imagen de cómo ella se lo había quitado, y sintió un miedo excesivo al pensar en qué pasaría si le decía la verdad a ella

"esto… debió tomarlo de mi chaqueta mientras no veía jajá, mi error" dijo con un tono muy nervioso, para luego voltear la mirada a un rincón de la habitación, y distraer su atención con una estantería llena de libros

"esos serán…"

"¿uh? ¿Que está viendo?" dijo algo enojada, ya que el muchacho no le había contestado seriamente y parecía mirar algo fijamente, aunque luego de ver que el muchacho tenía una especie de brillo en sus ojos, decidió buscar que era lo que él veía, aunque el muchacho decidió levantarse para ir en busca de lo que veía, dejando con la palabra en la boca a la muchacha

"Hanabi, quiero que veas esto por favor" dijo a espaldas de ella, concentrándose en una revista de gran grosor que tenía en sus manos

"uhhh ¿y ahora que sensei?" dijo ella fastidiada de todo el comportamiento errático del muchacho, sin embargo este parecía muy tranquilo

"recuerdas que me habías preguntado él porque yo sabía tanto de tu mundo, de las personas en el e incluso de los sucesos que aún no habían sucedido ¿no es así?" dijo volteándose con una mirada muy seria, una que hasta causo un pequeño sobresalto en la Hyuga

"creo que es hora de que te diga la verdad" dijo acercándosele y entregándole en sus manos una revista, pero ella al verla abrió los ojos con gran sorpresa, no creyendo lo que veía

"no puede ser… este es" dijo asombrada, incapaz de creer lo que tenía en sus manos, y no era nada menos que una revista, pero no una cualquiera, sino un tipo de revista muy popular en aquel país, y cuya denominación era conocida como recopilación de capítulos seguidos de un manga en especifico

En sus manos tenía el Tomo #12 del popular manga Naruto


Fin del capítulo 30

En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:

Saito: ¡por mi culpa mis padres sufrieron incansablemente!

Alex: era necesario

Hanabi: rayos sensei, usted siempre con sus exageraciones

No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: La decisión que pocos tomamos

¿?: Tiempo sin vernos...

Alex: si... supongo que es verdad...