Aqui el autor diciéndoles, y esperando que disfruten el arco de Highschool of the dead
Capítulo 32: Un pasado muerto
-Planeta 002: Novaterra
-Lugar: N-Warrior`s Nova-Sky Tower
Han pasado tres días desde que nuestros héroes habían vuelto de su misión en el planeta Tsukaima, luego de haber derrotado a los Heartless que atormentaban aquel planeta nuestros héroes por idea del pelinegro decidieron hacer algo de turismo junto a varios de los personajes de la historia Zero No Tsukaima en el mundo de donde Saito provenía, luego de tener unas charlas muy amenas con el Gandalfr Saito Hiraga, y con la quisquillosa pero hábil maga del Vacío Louise Françoise Valliere, ambos decidieron por fin ir de vuelta al planeta que ahora mismo ellos consideraban su hogar
Ahora mismo ya se acercaba el fin de aquel día, y como se había vuelto costumbre podemos encontrar a nuestros héroes junto al siempre misterioso pero importante amigo de ambos Kawahira sentados todos juntos en lo que parecía ser una plaza dentro de uno de los pisos más altos de la Nova-Sky Tower, siendo Kawahira el único de los tres que parecía mostrar rastros de vida, ya que tanto el pelinegro como su joven discípula se encontraban sentados y con las cabezas pegadas a la mesa de cristal en la que estaban, y al peliblanco proveniente de Mafiera que se preguntaba cuanto les duraría esa derrotista actitud
"oye Alex… ya han pasado tres días ¿sabéis? ¿No crees que estás haciendo mucho drama por poca cosa?" dijo este tratando de razonar con el muchacho de la Burning Terra Keyblade, sin embargo la reacción que el muchacho de ojos oscuros le dio indicaban cualquier cosa menos comprensión
"poca cosa… ¡POCA COSA!" dijo este con una furia contenida mientras miraba al peliblanco con ojeras en sus ojos "¿¡tienes la menor idea de lo que es perder la mitad de los ahorros de toda tu vida!? ¿¡En solo tres días!?
Kawahira buscaba la forma de tranquilizarlo, pero le era muy difícil ya que hasta a él le costaba creer que aquel muchacho hubiera gastado tal cantidad de dinero en tan corto tiempo, siendo muy difícil que se le ocurriera alguna forma en la que esto le fuera posible
"trata de calmarte, ¿no crees que me sería más sencillo de entender para mí y para el Master Holyangemon si tan solo nos dijeras el motivo por el cual tuviste que sacar tanto dinero?" dijo este sintiendo algo de curiosidad también, ya que cada vez que le había tratado de preguntar a su amigo este solo le respondía con una gran cara larga y alejándose con una gran aura depresiva, lo cual tampoco fue una excepción en esta ocasión
"ya te dije que prefiero no hablarlo" se dijo este a sí mismo no creyéndose tampoco que el mismo hubiera permitido aquel inmenso gasto a sus expensas, aunque sabía de antemano que tampoco había vuelta atrás por lo que lo único que quería ahora era un poco de tranquilidad
"entiendo, por otro lado…" dijo el tratando de animar a su mejor amigo, para luego voltear su mirada en dirección a la única muchacha allí, quien desde hace un rato no pronunciaba palabra alguna y estaba con la cara contra el cristal de la pequeña mesa circular
"¿Qué le sucede a ella…?" dijo este algo preocupado ya que la muchacha no mostraba ninguna señal de vida o de querer interactuar, para luego mirar fijamente al muchacho sentado frente a el
"¿qué le dijiste ahora?"
"esto no tiene nada que ver conmigo…" dijo este acomodándose mejor en la silla para luego alzar su mano izquierda y agarrar desde la parte de atrás la cabeza de la muchacha, y tratando de ser cuidadoso levanto su cabeza hacia atrás
Kawahira puso una cara de sorpresa al mirarla, y quien no la pondría al ver a aquella hábil ninja y reciente N-Warrior con los ojos cerrados y con una expresión de atontada, que se debía al hecho de que ella en realidad se encontraba profundamente dormida, y por lo que este podía apreciar la muchacha ya llevaba un rato así
"¿Qué le paso? ¿Acaso se sometió a una especie de entrenamiento sin descanso?" dijo este algo incrédulo al notar las ojeras presentes en los ojos de la muchacha, pero entonces el muchacho movió con su mano la cabeza de esta haciendo que ella misma respondiera de forma negativa
"te equivocas, lo que paso es que ella misma se mantuvo trasnochada tres días seguidos sin descanso, averiguando por si misma sobre toda la información concerniente a su mundo" dijo este que en ese momento se encontraba sosteniendo su cabeza y al mismo tiempo leyendo la mente de la muchacha, como lo había hecho anteriormente con el soldado en el castillo de la reina Henrietta claro que solo viendo un montón de escenas rápidas pero similares de esta devorando varios números de mangas de Naruto
"¿¡quieres decir que ella averiguo todo sobre su mundo!? Incluso sobre…" dijo este impresionado y mirando fijamente a la dormida agente
"no… cuando le entregue su Novas Card me asegure antes de que le implementaran un límite oculto, para que así no pudiera comprar ningún tipo de ilustración como manga o anime basado en su mundo que aún no haya sucedido en este momento, por lo que en lo que a nosotros respecta ella aún no sabe nada sobre aquello" dijo este captando al instante sobre lo que a él se refería
"Ahora mismo… ella sabe que el ejército de las cinco naciones están reuniendo sus fuerzas, y se están preparando para comenzar la batalla contra Madara" dijo de forma muy seria, para luego con mucho cuidado depositar la cabeza de la muchacha devuelta en la mesa, tratando de no despertarla
"oye ¿Por qué dijiste que la batalla era contra Madara? Tú sabes perfectamente que ese sujeto es-" dijo con cierto tono de duda en su voz, pero el muchacho entonces le pidió que se detuviera
"eso no importa la verdad, porque yo ya estoy seguro de que ese sujeto es Uchiha Madara, no importa si este es el original, su esencia no cambia…" dijo este dando un gran trago a la gaseosa en la mesa, cosa que preocupo mucho al peliblanco quien sabía que no tenía sentido discutirle eso
"bueno no tienes por qué enojarte conmigo, aunque aún sigo preguntándome porque rayos trataste de evitar que ella se enterara de todo, digo tarde o temprano lo sabría y tú y yo sabemos muy bien que eres de los que no prefieren posponer las cosas"
Alex se detuvo en seco y miro incrédulo a su amigo, solo para bajar la mirada y mirar a la muchacha a su lado, teniendo una extraño cosquilleo en su estomago
"… tenía miedo, de que si ella llegaba a averiguar más cosas sobre su mundo o si se enteraba que su mundo era una especie de historia que podía ser vista por otros mundos, le terminara afectando provocándole un miedo o desagrado hacia nosotros… quienes somos los mayores espectadores de esta galaxia"
Alex sin darse cuenta apretó sus puños con fuerza, siendo completamente verdad todo lo que acababa de decir
"si se enteraba de que su vida apenas había sido un pequeño vistazo en toda la historia, pensé que eso terminaría hiriendo su autoestima aún más que cuando la conocí, y eso era lo que menos quería que le pasara"
El muchacho se detuvo un momento para mirarla con cuidado, y sintió un pequeño cosquilleo al pensar cuanto había cambiado ella desde que la conoció, aunque también debía admitir que el mismo había cambiado, ya que en ese momento no era capaz de recordar un momento en el que se sintiera tan feliz como en ese instante
Aunque Kawahira no se dio cuenta de esto y en cambio decidió fastidiarlo
"¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA! Por dios Alex, cuando fue que te volviste un completo sentimental" dijo este encogiéndose y sosteniendo su estómago mientras no paraba de reír
Alex en cambio se detuvo un momento, y miro congeladamente a su amigo mientras su rostro se ponía rojo del coraje que en ese momento sentía
"¡ahora si Kawahira! Te voy a partir la cara en este instante anciano" dijo este con os ojos entrecerrados y queriendo formarle pleito a su amigo, ya que esa era la única forma que él conocía para responderle cuando este tipo de situaciones se daban, y aunque él no quisiera admitirlo, en verdad le agradaban esos momentos
Que muy pronto… llegarían a su fin
¡Advertencia! Planeta humano en proceso de Z-Infection, repito, Planeta humano en proceso de Z-Infection, a todos los funcionarios se les reporta que entramos en un Código Verde, repito, entramos en un código verde
Fueron las palabras oídas en todo el lugar, palabras acompañadas luego de un silencio, un silencio sepulcral que no solo en aquella plaza, sino que se pudo presenciar en cada uno de los departamentos y oficinas de toda la enorme base y las estaciones ubicadas en los demás planetas vecinos
Entonces llego, muchas sino eran todas las personas del cuartel empezaron a correr y gritar muchas cosas diferentes, todos dejando lo que estaban haciendo y yendo a sus puestos de trabajo a gran velocidad, mientras que otros nada más se dirigieron sin pensar al centro de mando, de donde había provenido la alerta y donde obviamente podrían saber que estaba pasando
"¡esto no puede ser!... ¡Rápido Alex tenemos que ir a-!"
Kawahira al principio no supo cómo reaccionar, al oír dicha alarma su cuerpo y su mente se terminó paralizando por un momento al igual que la mayoría de la gente, sin embargo consiguió reaccionar y recordó que tenía que hacer en ese momento
Sin embargo al voltear y tratar de hablar con su amigo pelinegro, se llevó una desagradable sorpresa al ver la mirada que este tenía, primero parecía que no se encontrara consciente ya que sus ojos parecían dos puntos negros que no mostraban el brillo que tenían usualmente, también el hecho de que su cuerpo se encontrara literalmente tieso, ya que ni siquiera parecía estar haciendo el más mínimo movimiento, ni siquiera era posible decir si este se encontraba respirando
Pero luego de unos segundos el muchacho reacciono, y sin darle a Kawahira el tiempo para reaccionar este desapareció en el aire, dejando una poderosa corriente de viento y llevándose al mismo tiempo a la inconsciente peli marrón
Kawahira trato de reaccionar lo más rápido que pudo, y con paso apresurado se dirigió a seguirlo, sabiendo de antemano que este se dirigía al mismo lugar que la mayoría de los agentes en el edificio
-Lugar: Centro de mando
El centro de mando, el único lugar en toda la Nova-Sky Tower donde se podría acceder a la inmensa base de datos que existían dentro del complejo, el cual contenía toda la información concerniente sobre cualquier cosa que existiese en el planeta y en la galaxia entera, aquella habitación de más de dos pisos era ahora poblado de cientos de funcionarios de la torre que al igual que nuestros protagonistas habían oído el aviso transmitido en cada rincón del complejo, muchos preguntándose si lo que habían oído era correcto, pero ahora mismo solo podían esperar a ver como sus colegas funcionarios de dicha torre se encargaban de sintonizar alguna especie de imagen en las pantallas holográficas desplegadas en cada esquina y piso del cuartel, la cual también estaba siendo sintonizada en cada una de las pantallas tanto holográficas como de cristal en cada sitio de la torre
De pronto y como de una corriente de viento se tratara apareció el muchacho de cabello negro en el segundo piso, sorprendiendo a la mayoría de los que estaban en él, ya que ni siquiera lo vieron subir, luego de unos segundos pudieron observar como este que se encontraba con una mirada sombría llevaba en sus brazos a su joven discípula, quien en ese momento parecía estar tan dormida como cuando se encontraban en el área del comedor junto a su amigo peliblanco
Luego de unos segundos después la muchacha de ojos color perla empezó a despertar, y con gran cansancio trato de abrir los ojos para ver en donde se encontraba, ya que por todo el ruido que empezaba a escuchar y el extraño sentimiento de calor que la empezaba a rodear le resultaba muy extraño
Fue entonces cuando la muchacha se dio cuenta de la situación, y vio con los colores subiéndose a la cabeza como era nuevamente cargada por el que era su maestro, mientras ambos se encontraban en lo que parecía ser una enorme multitud de personas, lo cual hizo que su incomodidad fuera en aumento a gran velocidad
"¡se-sensei bájeme por favor! ¡Esto es muy incómodo!" dijo ella con vergüenza, y golpeando el pecho del muchacho para que la bajara rápidamente, sin embargo sintió algo muy extraño y diferente, y fue que al centrarse en el rostro del muchacho y el extraño silencio que este tenía logro percatarse de lo que le pasaba
Ella misma no sabía cómo explicarlo con palabras, pero si tuviera que hacerlo diría que si alguien pudiera ver el rostro del muchacho desde su punto de vista en ese momento, entonces podría comprender el enorme vacío que se le formo a ella al apenas verlo
La muchacha conocía bien al muchacho que la sostenía, y podía decir con toda seguridad que era capaz de reconocer su rostro en cualquier momento y lugar, pero fue en ese momento y lugar, en el que la muchacha perdió aquella seguridad, ya que el chico que ahora la sostenía y que llevaba conociendo desde aquel incidente en su mundo, no parecían ser la misma persona
Podía sentirlo, no por la forma en la que este inconscientemente apretaba con fuerza a la muchacha debido a la tensión que experimentaba el muchacho, ni por la forma en la que sus dientes rechinaban de la fuerza con la que este los apretaba, sino por la mirada en sus ojos, que sin lugar a dudas eran muy diferentes a la última vez que llego a verlos en aquel planeta de nombre Tsukaima, esta vez, sus ojos eran de un verdadero negro absoluto, sin el brillo que ya se había acostumbrado a percibir en ellos, ni el semblante apacible que este mostraba cuando estaba cerca de él, ahora eran increíblemente fríos y oscuros, como si estos estuvieran viendo a la maldad misma
La chica no sabía cómo responder, por un momento había sentido como si le faltara el aire y fue entonces cuando tomo una bocanada de este, haciendo que el muchacho únicamente enfocado en la imagen por sobre su cabeza reaccionara a medias, y depositara a la muchacha en el suelo para que esta misma se mantuviera de pie, aunque sin llegar a mirarla en ningún momento, ni siquiera indirectamente como solía hacer para que ella no se diera cuenta, ahora mismo solo tenía ojos para lo que iba a presenciar, y eso no podía significar buenas cosas para nadie en aquel cuartel
La muchacha sin embargo logro quitar la mirada de su sensei y empezó a mirar a sus alrededores, viendo como la mayoría de las personas a su alrededor imitaba la acción del muchacho y no despegaban la mirada del techo, haciendo que esta se confundiera aún mas
"¿Qué es lo que están mirando?" dijo esta en lo alto, sabiendo que posiblemente nadie le respondería, pero se estremeció al oír la voz de uno de sus amigos a espaldas suyas
"están viendo el final de un mundo…"
La muchacha rápidamente se volteó y vio sorprendida a Kawahira, que al parecer había corrido a toda velocidad para llegar a ese lugar, sin embargo este al parecer no había perdido su semblante serio, y parecía estar listo para explicarle a ella que era lo que sucedía
"Ahora mismo deben estar tratando de establecer una conexión con el líder del planeta afectado, muy pronto veremos qué tan grave es la situación"
"la situación, ¿qué es lo que está sucediendo?" dijo esta algo confundida pero él en vez de contestarle solo bajo la mirada con tristeza
"Z-Infection"
Hanabi no supo porque, pero cuando el N-Warrior portador de la Burning Terra Keyblade había mencionado aquellas palabras, pudo sentir una especie de rabia contenida en su tono de voz, pero no pudo seguir pensando en ello, ya que tuvo que alzar su cabeza para ver la pantalla holográfica situada frente al puesto donde se encontraba normalmente sentado Master Gabriel, quien en ese momento se encontraba parado justamente frente a esta, y dando la autorización para que se iniciara la transmisión
"… coff coff" se oyó decir al principio solo para luego mostrar claramente una especie de imagen en la pantalla
Lo que vieron las mayorías de los Novaterran fueron a cuatro personas, la primera de ellas era un hombre de cabello marrón de joven edad, que portaba una especie de uniforme de piloto, un pantalón azul oscuro y una camisa blanca como la que usaban los pilotos, la segunda persona era una mujer, y al parecer al igual que el hombre portaba un uniforme pero este era más parecido al de una aeromoza que llevaba el clásico chaleco azul con una camiseta blanca por debajo y una minifalda que le llegaba hasta las rodillas, la tercera persona era un hombre de traje marrón oscuro, y cabello marrón claro que parecía ser un tipo de ejecutivo o jefe de alguna directiva importante
Sin embargo la mayoría de las personas no les tomaron atención a esos tres individuos, sino que se quedaron concentrados en observar al cuarto individuo, aquel hombre de cabello marrón de edad entre los treinta y cuarenta años se encontraba sentado detrás de un escritorio de madera de alta calidad, y parecía encontrarse muy agitado por algún motivo, ya que fueron muy pocos los que pudieron notar al principio la mano derecha ensangrentada y la venda puesta en sus mano, aquel hombre de cabello rubio mostraba un semblante muy sombrío y sus ojos denotaban una serio deseo de redención
Redención que sabía que no merecía tener…
"aquí el comandante y líder de la N-Warrior's Nova-Sky Tower, por favor diga su cargo…" dijo con su gran seriedad Master Gabriel, causando cierta impresión en la mayoría que ya sabían de antemano quien era el hombre sentado tras aquella mesa, y aunque Hanabi no lo supiera, pudo percibir el aura de superioridad al ver al hombre de la pantalla
"mi nombre es John Stewart… y soy el presidente de los Estados Unidos de América del planeta" dijo este con cierta dificultad, apretando ligeramente la herida en su mano
"señor presidente, en nuestra base acabamos de recibir un aviso de la propagación de la Z-Infection proveniente de su mundo, debido a la libertad que se les ha dado a cada uno de los gobiernos planetarios de la galaxia, no se nos tiene permitido interferir o indagar en el futuro de sus propias organizaciones" dijo este de forma muy organizada, casi citando algún reglamento interplanetario
"Si… tiene toda la razón señor" dijo este con la mirada algo perdida, como solo la podría tener un hombre que ya ha perdido todo tipo de esperanza
"hemos sido atacados… por una amenaza que tal vez nuestra propia avaricia dio nacer, quizás hubiéramos tenido una oportunidad de detener esta terrible catástrofe, si todos los gobiernos del mundo hubieran sido capaces de trabajar juntos, pero con todo este caos... eso ya se ha vuelto imposible, incluso nuestro gobierno que por siglos fue considerado como uno de los más imponentes en nuestro mundo... no tiene posibilidad alguna de poder frenarlos…" dijo este frotándose las sienes de la cabeza como si una especie de dolor de cabeza lo invadiera de repente, al mismo tiempo en el que los tres individuos a cada lado de este derramaban lagrimas silenciosas y de gran dolor, al saber que lo que decía su líder era cierto, pues lo habían visto con sus propios ojos
"… señor presidente, si usted nos lo permite podríamos ir y evacuarlos a usted y a su familia para que así-" empezó a decir Master Gabriel, pero un gesto de la mano del dicho hombre hizo que se detuviera, y con algo de dificultad el hombre de traje se levantó de su escritorio, no pudiendo evitar llorar del coraje
"mi querida esposa… y mis hijos ya los he perdido, ahora mismo no puedo pensar en algún motivo o razón por el cual quiera seguir tratando de sobrevivir, ahora mismo he lanzado varias cabecillas nucleares a diferentes partes del mundo con armamento nuclear, esto deberá darles una oportunidad a las personas de poder sobrevivir... aunque sé que muy pronto esto no hará mucha diferencia para mí o para cualquiera que siga vivo"
El presidente, que se había levantado de su escritorio se sentó sobre él, y con mucha sencillez le enseño la mordida que tenía en su mano vendada, dejando claro cualquier tipo de duda para aquellas personas que lo observaban a él y a sus empleados
"yo tampoco tengo oportunidad de salvarme ya, así que lo único que me queda es esperar mi final…"
Tanto los dos hombres como la mujer que acompañaban al presidente decidieron acercársele, y tratar de estar junto a él en lo que ellos sabían seria tal vez sus últimos momentos de vida, y este viendo los rostros de aquellos que habían trabajado una vez bajo su liderazgo, sintió algo de empatía, ya que era en ese momento en el que hasta él podía pasar como un igual con ellos
"solo quisiera poder hacer algo por mi mundo, y por todas las personas que habitan en él, sé que nunca fuimos perfectos, y nuestras acciones, en especial las de mi gobierno, dejaron mucho que desear… pero siempre pensé que por lo menos debíamos haber tenido otra oportunidad para enmendar nuestros errores"
Hanabi quien estaba oyendo todo eso solo pudo sentir una especie de frialdad en su interior, ya que no podía creer que en ese momento estuviera viendo a un hombre que estaba aceptando su final definitivo, el suyo y el de todos los habitantes de aquel mundo como si se estuvieran enfrentando a una especie de apocalipsis o día del juicio
Y lo peor de todo era que ella aún no se daba cuenta de que eso era justo lo que estaba sucediendo en aquel lugar
"sé que es pedir mucho, pero me gustaría que ustedes por lo menos trataran de salvar a cuantas personas pudieran, ya que sé que ustedes son los únicos con los medios necesarios para hacer frente a dicha amenaza" dijo este de forma débil y empezando a toser, cuando vio su mano con la que se había tapado llena de sangre, sabiendo que todo el proceso sucedería muy pronto
"si se nos permite, espero que me dejen al menos morir como hombre que soy… y no como una de esas cosas" dijo este con una débil sonrisa, fue entonces cuando una gran cantidad de sacudidas desde donde se estaba dando la transmisión se hicieron notar por todos los espectadores de la N-Warrior's Nova-Sky Tower
"creo que eso es todo BTTTZ se los dejamos a ustedes BTTZZZZ… por favor… BTTZZZ… salven a nuestro mundo…"
Pocos segundos después de dichas palabras la transmisión empezó a perder claridad y como si aquel lugar estuviera en caída se alcanzó a oír un fuerte sonido de impacto poco antes de que la transmisión perdiera totalmente en los radares… creando un enorme silencio entre todos los que habían visto lo sucedido, y dejando sobreentendido para cualquiera lo que acababa de suceder
The Air Force One, había caído…
Pasaron por lo menos diez segundos para que todos los que habían visto aquello pudieran reaccionar, y fueran capaces de empezar a correr de un lado a otro, mientras los que encontraban en sus puestos de trabajo empezaran a realizar algunas especies de procesos de de-codificación y enlazamiento de los satélites planetarios desde sus ordenadores
Hanabi muy confundida trataba de preguntarle a su maestro sobre lo que sucedía, pero este haciendo caso omiso a lo que este decía empezó a caminar con la cabeza abajo y en dirección a su maestro y líder de aquel lugar, que en ese momento se encontraba abriendo una gran cantidad de imágenes holográficas frente a su puesto
"denme el sondeo del planeta inmediatamente, empiecen a decodificar todas las redes de información que tenga este planeta y muéstrenmelas" decía este que con ambas manos tecleaba una especie de teclado aéreo
"señor, nuestros satélites de sondeo indican una enorme masa de ellos esparcidos en todos los rincones del planeta, según el sondeo queda un setenta por ciento de la población humana aún viva, pero estos empiezan a disminuir a un nivel alarmante" dijo con algo de asombro una de las técnicas que se encontraban más cerca del ser alado, mientras en el monitor de esta aparecía una especie de grafico del planeta en su totalidad con lecturas y datos de todo tipo
"hemos logrado intervenir la red del planeta señor, al parecer el brote inicial tuvo origen en el continente Europeo, y empezó a expandirse a gran velocidad en todos los demás continentes, al parecer los países asiáticos como China han sucumbido rápidamente, las autoridades y los cuerpos de ley han sido totalmente doblegados y según los satélites es posible que solo quede un diez por ciento de la población" dijo otro de los operadores, observando con algo de asombro una especie de grabación en video obtenida de las cámaras de transito
"Estados Unidos se encuentra en una situación similar señor, nos llegan reportes de una gran cantidad de grupos de defensa tratando de retener a la amenaza, pero al parecer están teniendo serias dificultades y empiezan a perder terreno, como suponíamos Washington se encuentra en un total caos y New York no está en mejores condiciones"
"Al parecer el continente africano es el que parece estar reteniéndolos, gracias a su gran amplitud y poca población los infectados han podido ser eliminados en su mayoría, aunque aún es posible que su número siga incrementándose"
Mientras oía todo esto Master Gabriel permanecía con un inquebrantable temple, pareciendo como si estuviera tratando de diseñar algún tipo de estrategia o meditando sobre lo que debería hacer en ese momento
"destruyan el planeta…"
… fue entonces cuando sucedió, un silencio tan repentino y tan inquebrantable sacudió a todo el cuartel, un silencio provocado por unas tres simples palabras, palabras pronunciadas con una fuerza y crueldad que causo un escalofrió en la mayoría que las habían oído, y dichas palabras pronunciadas por el que muchos jamás esperaban oírlas decir
Hanabi no supo qué hacer, hace un momento pensó en tratar de acercarse al Master Gabriel, para ver si podía preguntarle sobre lo que estaba sucediendo y ver si podía ayudarle de alguna forma, sin embargo antes de que pudiera siquiera acercársele se paralizo, y sintió como si todo su cuerpo se hubiera entumecido, dificultándole mucho voltearse y mirar al que había pronunciado aquellas palabras, al que le había enseñado por más de dos meses y medio cosas que ni en sus sueños más locos había esperado ver, al que le había dado el valor para querer superar sus propios límites una y otra vez, y del que siempre espero ver con una tonta sonrisa hasta en los peores momentos
Jamás espero… oír esas palabras de el
"no permitiré… que ningún N-Soldier ponga un pie en ese planeta, de ser necesario iré y lo destruiré por mí mismo"
Nadie pudo decir palabra alguna, cuando sintieron como una fría y densa aura invadía sus cuerpos y los mantenía inmovilizados, siendo Alex el que emanaba dicha energía, camino lentamente hacia donde se encontraba su maestro a paso lento pero generando un gran suspenso, ya que con solo su poder había detenido los movimientos de la mayoría excepto los de sus amigos y su maestro ya que podían resistirlo, pero eso no evito que sintieran escalofríos, ya que ninguno se esperó dicha reacción de aquel muchacho
"todos y cada uno de lo que están aquí presente saben a lo que ese mundo se enfrenta, y saben cuál es el destino que ellos mismos se han provocado, incluso si se intentara enviar a alguien a salvarlos, es imposible que no terminemos perdiendo a nuestros propios soldados, soldados que quizás no tengan deseos de estar allí en primer lugar, soldados con familias y amigos, cuyos corazones sufrirán si estos llegan a perder la vida por lo que ya es una guerra perdida"
Las palabras que este decía no tenían ninguna pausa, las decía sin el menor temor o duda y con la mirada centrada en el que era su superior y maestro desde su infancia, quien escuchaba lo que este le decía sin hacer nada para detenerlo, ya que el muy bien sabía que lo que decía era la verdad
Sin embargo Hanabi no estaba igual, ya que en ese momento no podía creer lo que estaba oyendo, y sin embargo eso no fue lo que más la atemorizo, sino la fría mirada que había podido percibir en sus ojos antes de que este pasara a su lado, esa mirada que pudo apreciar de frente que era completamente diferente a la que había podido ver en todo el tiempo que lo llevaba conociendo, y solo pudo llegar a una conclusión posible
Que aquel muchacho no podía ser su sensei…
"no vale la pena salvar un planeta que ya está muerto Master Gabriel… y eso lo sabemos"
El muchacho sin ningún ápice de remordimiento invoco su Keyblade, y con suma precisión hizo aparecer un portón de espejo a su lado izquierdo, y haciendo desaparecer su instrumento para luego pararse de frente al portal
"no ponga en duda maestro… que esto es lo que hay que hacer"
Fue entonces que sin siquiera despedirse el muchacho se desvaneció, y con él también la voluntad y los ánimos de todos los presentes por querer hacer algo, haciendo que todos se detuvieran un minuto y bajaran sus cabezas, cancelando por completo y cesando toda operación de rescate o análisis
Hanabi sin embargo se tardó un minuto en reaccionar, y fue entonces cuando pudo ir y acercarse hasta donde estaba el ser angelical, que parecía encontrarse meditando sobre lo que acababa de suceder
"Master Gabriel, ¿que acaba de suceder?... ¿por qué Alex-sensei actuó de esa forma?" dijo ella angustiada esperando que le explicara la actitud de su maestro, cosa que al parecer este se negaba a hacer
"¡por favor Master Gabriel! Tiene que decirme porque el sensei dijo todas esas cosas, ¡tiene que decírmelo por favor!"
Hanabi empezó a asustarse, ya que por algún motivo el que era su superior y también el de su sensei no parecía querer hacer nada al respecto, cuando hace solo unos minutos este y todas las personas a su alrededor se encontraban entusiasmadas y dispuestas a hacer algo por ese mundo en peligro
Sin embargo por algún motivo que no entendía, su sensei no lo quería permitir, y eso era algo que ni ella misma podía creer aun
"Hanabi…"
Fue la voz de Kawahira la que hizo reaccionar a la muchacha, y la hizo voltear al también notar como este le agarraba el hombro por detrás para llamar su atención, para luego mostrarle una mirada muy seria a la muchacha y luego mirar a su líder
"Master Holyangemon, déjeme que me encargue de explicárselo todo por favor" dijo este con un tono muy serio y atrayendo la atención de su comandante y también maestro
"… me parece bien, te lo encargo Kawahira" dijo este con voz sumisa para luego teclear una especie de panel cibernético y hacer que otra imagen holográfica apareciera ante el
Kawahira viendo como su superior le había dado permiso decidió tomar de la mano a la Hyuga y llevársela fuera del cuartel general, mientras esta no podía hacer más que seguirle
Aquel ser angelical observo como ambos jóvenes abandonaban el centro de mando con prisa, y fue entonces cuando en su mente aparecieron ciertas imágenes confusas aun para el
"puede que ella sea quien pueda… sofocar la oscuridad que yace en su corazón… y evitar que una terrible tragedia tenga lugar en el futuro…" se dijo a si mismo aquel ser, esperando que fuera lo que pasara, la voluntad de los guardianes guiaran a aquellos jóvenes N-Warrior's
Luego de bajar hasta donde se encontraba la salida del cuartel Kawahira empezó a caminar hacia un extenso pasillo, donde había una gran cantidad de funcionarios circulando en el
"Kawahira-san, ¿Por qué?-" trato de preguntarle pero este le detuvo
"espera un momento hasta que lleguemos a un lugar, luego te prometo que te lo explicare todo"
Hanabi no muy convencida por aquella petición trato de mantenerse calmada, ya que no podía evitar querer saber que era lo que sucedía en ese entonces
Pasaron al menos diez minutos, en lo que el muchacho alcanzo a ver una esquina que llevaba a un pasillo diferente y donde al parecer no había nadie caminando por él, por lo que rápidamente llego hasta a él y soltó la mano de la muchacha, para luego empezar a mirar a su alrededor cerciorándose de que no hubiera nadie que los pudiera ver, cosa que le pareció muy sospechosa a la agente
"aquí ya nadie podrá escucharnos... muy bien Hanabi, necesito que me hagas un favor, pero primero necesito que escuches con atención lo que tengo que decirte" dijo este con una cara muy seria, haciendo que Hanabi asintiera y este empezara a caminar a paso normal, siendo seguida por la muchacha quien realmente quería saber que era lo que sucedía
"veras Hanabi… hace unos momentos, cuando todo el mundo estaba reunido en el cuartel y escuchaste la transmisión de emergencia del presidente, escuchaste la palabra Z-Infection ¿no es así?" dijo este de forma pausada, ya que no estaba seguro de cómo tendría que empezar a explicárselo a ella
"…si, recuerdo que el sensei la menciono, pero jamás había oído de ella…" dijo ella de forma sumisa ya que aún le costaba asimilar el hecho de haber visto a su mentor actuar de esa manera
"sé que esto puede ser algo difícil de entender al principio, por eso te pido que lo tomes con calma" dijo este casi de la misma forma, ya que el tema que estaba a punto de empezar era uno que desearía nunca tener que decírselo a ella o a nadie
"esta galaxia, la cual es conocida universalmente como el Ninterverse, posee cientos de mundos humanos dentro de su territorio, cada uno de estos mundos muy parecidos y a la vez muy diferentes, pero hay ocasiones muy raras en realidad en la que algún mundo cualquiera, puede terminar siendo infectado"
Kawahira se detuvo un momento como si se encontrara reflexionando, y luego llevo la mirada a una de las ventanas de cristal reforzado que había en el extremo del pasillo, dejando ver un oscuro cielo que se encontraba adornado por cientos de estrellas
"esta infección la llamamos Z-Infection, y no es más que la peor amenaza para cualquier mundo vivo, ya que es imposible de detener y ridículamente sencilla de detectar"
"¿Qué quieres decir con ridículamente?" dijo ella notando la ironía en las últimas palabras del muchacho, quien se volteó a verla con una mirada algo perdida
"tú ya lo debes saber, que por medio de los animes y mangas los Novaterrans somos capaces de poder identificar las características especiales y únicas de cada mundo, siendo también quien sería el mayor héroe y cuáles serían las amenazan que existirían en este, es por eso que nosotros también somos capaces de saber si en algún mundo se llegara a dar la Z-Infection, y quienes serían los más capaces de sobrevivir a esta" dijo con mucha seriedad, para luego empezar a sentirse algo abrumado
"Zombis, Caminantes, Devoradores, Ellos, No muertos, son pocos de los nombres que han recibido a lo largo de su existencia y por diversos mundos, son criaturas verdaderamente nefastas"
Hanabi entonces pudo recordar algo similar, de cómo en su aldea y poco antes de conocer a su sensei que esta había sido atacada por un grupo de ninjas misteriosos, que habían utilizado una extraña técnica para atacar la aldea en donde revivían los cuerpos de los ninjas que asesinaban y los ponían en contra de sus propios aliados, fue gracias al hábil trabajo de los Shinobi de su aldea que no hubieron serias pérdidas, pero jamás podría olvidar el rostro de su padre cuando le explico en lo que consistía dicha técnica, una técnica que pondría en contra los sentimientos de los mismos compañeros de aldea, una técnica nefasta también la considero aquel respetable hombre
"¿es por eso que el sensei no quiere que se envíen N-Soldiers a aquel planeta?" dijo ella confundida, y mucho más después de que el peliblanco lo negara con la cabeza
"Alex… tiene un muy fuerte motivo por el que no quiere que nadie se vea involucrado con esos mundos" dijo este empezando a caminar de nuevo siendo seguida por la muchacha quien no pensaba que allí terminara su conversación
"aun así, no entiendo porque todos se mantuvieron callados cuando el sensei amenazo con que nadie se debía atrever a intentar salvar a la gente de aquel mundo, ¿que no debería ser Master Gabriel quien dijera ese tipo de cosas?" dijo ella confundida en ese aspecto, lo cual causo una singular sonrisa en el peliblanco
"Tal vez no te hayas dado cuenta aun Hanabi, pero en Novaterra las únicas personas que pueden portar una Keyblade y ser nombrados como N-Warrior's son tú y Alex, y el Master Holyangemon claro esta" dijo con gran simpleza queriendo dejar en claro ese aspecto, sin embargo pudo notar por el silencio de la muchacha que eso no había sido suficiente, así que trato de explicarlo de otra forma
"míralo así Hanabi, un N-Warrior es considerado como el guerrero más poderoso en esta galaxia, ya que puede dominar las artes más poderosas que existen en esta y poseen un poder capaz de destruir planetas enteros en solo segundos, Alex aunque aún no ha dominado del todo sus poderes si posee una fuerza tremenda que solo podría ser superada por la de su maestro, sin embargo esta le sería suficiente como para destruir gran parte de Novaterra si diera todo de sí, haciendo que todas nuestras armas y naves quedaran hechos polvo"
Fue entonces cuando Kawahira había volteado para ver a la muchacha tras suyo y se sorprendió al ver como esta tenia tanto la boca como los ojos bien abiertos, dándole a entender que está en realidad no sabía aquello
"¿e-el sensei en realidad es tan fuerte…?" dijo con mucha incredulidad lo cual causo que el peliblanco la mirara con una gota al estilo anime en su frente, como si para el fuera extraño que ella no lo supiera, sin embargo Hanabi cayó en cuenta de algo importante
"pero entonces, ¿por qué Master Gabriel no hace nada para detener el comportamiento del sensei? digo el maestro debería ser el que de las ordenes, no al revés" dijo con cierta seriedad en su rostro, sin embargo eso hizo que Kawahira bajara su mirada y prosiguiera su caminar
"el maestro… tal vez cree que el razonamiento de Alex no sea tan erróneo, es cierto que por el acuerdo establecido entre los gobiernos de los planetas del Ninterverse nosotros los Novaterrans deberíamos cerciorarnos que la amenaza de la Z-Infection no se propague a otros mundos, y que según los estudios la mejor manera de hacer esto es destruir el planeta, y el maestro como líder de Novaterra también es el encargado de que este acuerdo se cumpla siempre" dijo este con una expresión sumisa mientras Hanabi quien lo seguía ponía una muy parecida, notando el hecho de que era cierto que ni el maestro podía hacer algo en contra del muchacho, sin embargo Kawahira trato de espabilarse y recordar que es lo que estaba haciendo en ese entonces, y él porque era muy importante que lo hiciera
"recuerdas el día que nos conocimos y te explicamos que eran los Heartless en realidad, la verdad es que ellos también tienen que ver con lo que sucede en esos mundos" dijo este de forma muy seria para luego continuar lo que quería decir
"los Heartless en si son criaturas que han nacido de la oscuridad de los corazones de las personas, pero estos también tienen una muy fuerte conexión con el mundo donde aparecen, algo así como un nexo, y cuando ocurre la Z-Infection los Heartless también se ven afectados, debido a que el corazón del planeta empieza a morir, también lo empiezan a hacer los Heartless"
"¿¡los Heartless empiezan a morir!?" dijo ella impresionada, aunque Kawahira rápidamente vio el error que había cometido al decir eso
"no me malentiendas Hanabi, los Heartless en si no están vivos, ya que son solo la manifestación de la oscuridad de una persona, pero técnicamente es como si ellos empezaran a desvanecerse, ya que ellos solo desean absorber el corazón de los mundos, y sin él ellos empiezan a perder su fuerza drásticamente"
Hanabi no supo que decir, pero decidió empezar a preguntarse que podría ser capaz de causar tal desgracia a un mundo
"pero… tú y el sensei son fuertes, si los dos se juntaran estoy seguro que podrían hacer algo al respecto"
Kawahira rio por lo bajo, ya que el que ella le dijera que él era tan fuerte como su amigo pelinegro le causaba algo de risa, sin embargo no quiso decir nada al respecto ya que sabía que pronto llegarían a donde él quería llegar
"es verdad lo que dices, sin embargo Alex tiene un problema que le impide querer ayudar a la gente de esos mundos, y hasta que no pueda resolverlo no hay forma de que nadie trate de ir al planeta, ya que si alguien lo intentara el mismo iría y lo traería inconsciente, solo para dejar en claro que nadie debería ir"
"… eso es muy triste"
Hanabi dejo de seguir al muchacho por un momento para mirar el suelo que pisaba, y empezar a recordar muchas de las veces que había visto al muchacho hacer cosas que por lo general uno nunca haría, solo por querer hacer el bien por los demás
"por eso te he traído hasta aquí"
Hanabi al oír eso reacciono, y se sorprendió cuando al abrir los ojos Kawahira había desaparecido, por lo que al avanzar unos pasos llego a dar con una esquina, y lo encontró a este parado frente a una puerta blanca, la cual ella reconoció fácilmente
"esta es…"
"si alguien puede ayudar a Alex con su problema, y hacerlo querer ayudar a la gente de aquel mundo, esa eres tu Hanabi" dijo este con una gran sonrisa queriendo darle confianza a la muchacha, ya que de ahora en adelante todo dependería de ella
"entonces el favor con el que querías que te ayudara…"
"por favor Hanabi"
Hanabi no sabía que decir, por un lado aún se encontraba confundido ya que ella misma no sabía si podría hacer algo para hacerlo cambiar de parecer, ya que este había sido el que siempre le aconsejaba
Sin embargo, una parte de ella también quería saber la verdad, el motivo por el cual no quería ayudar a la gente de ese mundo, por el cual había actuado de forma tan cruel hace unos momentos, y por qué al parecer nadie y ni su propio maestro y líder habían sido capaces de impedir que este dijera algo así
Tal vez fuese difícil, y quizás imposible, pero si algo le había enseñado ese muchacho, era a nunca echarse para atrás, y eso era algo que no iba a hacer
"muy bien, voy a intentarlo Kawahira-san…" dijo ella acercándose y abriendo lentamente la puerta sin vacilar
"porque yo también… quiero que el deje de estar triste…"
Lugar: Habitación del tiempo
Tiempo transcurrido: cuatros horas
Ha pasado ya mucho tiempo desde que se internó en ese lugar, el único lugar donde sabía que podría alejarse de todos esos problemas que había ocasionado el mismo a toda la gente de Novaterra
Muy en el fondo Alex sabía que se había pasado de tono al hablarle así a todos los funcionarios y a su maestro, en frente de todos los buenos funcionarios de aquella torre había mostrado una actitud de lo más irritante, que si no hubiera sido el mismo el que lo hubiera hecho, seguramente se hubiera dado una paliza en ese instante
Sin embargo tampoco es que hubiera podido actuar de otra forma, ya que le pareció demasiado frustrante el hecho de que todo el mundo actuara de esa forma como si no recordaran lo que había pasado anteriormente en mundos similares, los mundos que no importando que hubieran sido antes, siempre hubieran tenido que recibir ese trágico final, y que no importara como trataran de impedirlo, sería imposible para ellos de derrotar a aquel terrible mal que amenazaba desde milenios a su galaxia y a muchas otras más, aquel terrible y apocalíptico destino que solo dejaba muerte y destrucción a quien caminara en el
Ya que si algo tenía en claro ese muchacho, era que no volvería a permitir que alguien más volviera a pasar por lo que el paso
Por aquel funesto día… donde había perdido el derecho de llamarse héroe…
No quería saber nada más sobre eso, no quería seguir sintiendo ese terrible dolor que amenazaba con torturarlo por el fin de sus días, no importara que, el jamás volvería a meterse en esos asuntos, o por lo menos era lo que él quería, ya que si conocía bien a su mejor amigo sabía que este no se quedaría de brazos cruzados, y que haría lo que estuviera a su alcance para hacerlo recapacitar
Era por esto que el muchacho se había encerrado en aquella habitación del tiempo, donde nadie lo molestaría a no ser que estuviera dispuesto a tratar de hacerle frente, y como él muy bien sabia, su amigo ya no era capaz de hacerle frente como antes, porque sus niveles se habían distanciado hace ya mucho tiempo el uno del otro
Pero fue entonces cuando sucedió, y como si se tratara para el de una brisa fría se levantó con prisa, dejando lo que era su dormitorio cuando permanecía allí, se movió como si de un relámpago se tratase, y llegando a lo que era la zona blanca donde acostumbraba entrenar, se puso a mirar a todos lados en busca de la persona a la que le pertenecía dicha presencia, aquella presencia que se suponía no debía estar allí
Y fue cuando paso, que sus ojos bien abiertos y algo llenos de asombros, se cruzaron con la mirada única de aquella muchacha, que con paso lento y decisivo empezó a caminar en dirección a este, sin embargo al pisar la zona blanca donde aumentaba la fuerza de gravedad, sintió como está casi la llevaba a caer de rodillas, teniendo que dar un muy inesperado esfuerzo para mantenerse de pie, y tardándose solo un poco en darse cuenta que esto había sido obra del muchacho frente a ella, que al haberle perdido la mirada por un momento debido a su leve tropiezo, se sorprendió al ver como su mirada había vuelto a ser la misma que había visto en el centro de mando, pero no por eso se iba a dejar intimidar como la otra vez
Esta vez no se iría sin la correcta explicación…
"¿qué es lo que haces aquí?..." dijo este de forma muy dura y seca, sabiendo de antemano el porqué estaba ella aquí, pero también queriendo oírlo de ella misma
"vine para que me diga porque actuó de esa forma, y porque quiero saber porque no quiere que nadie ayude a ese mundo" dijo esta algo intimidada por la forma en la que este lo miraba, sin embargo no se iba a dejar vencer sin siquiera intentarlo
"esto no tiene nada que ver contigo Hanabi..." dijo este sin querer ceder un poco en aquella discusión, claro que su discípula tampoco lo haría
"no me iré hasta que me diga que sucede" dijo ella dando un paso hacia adelante, muy decidida en saber la verdad tras de todo esto
"…haz lo que quieras" dijo este cerrando los ojos, para luego desaparecer y reaparecer a pocos centímetros de la puerta que conducía afuera de aquella habitación, sorprendiendo enormemente a la muchacha que no se esperaba aquel movimiento
"no sé qué es lo que pretendía Kawahira con traerte hasta aquí, pero te aseguro que nada será capaz de hacerme cambiar de parecer"
El muchacho no creía ser capaz de dejarlo más claro, ya que nada lo haría cambiar de parecer
O por lo menos… eso creía
"¿Por qué?"
Solo se necesitaron dos simples palabras, dos palabras pronunciadas por aquella muchacha que paralizo cada musculo del cuerpo del pelinegro, y este desconcertado por aquella reacción de su cuerpo trato de voltearse hacia donde estaba su discípula, pero lo que vio entonces lo dejo destrozado
"usted me había prometido… que siempre me diría la verdad, ¿entonces por qué?"
El muchacho no quería creer lo que veía, sin embargo era imposible que sus ojos lo estuvieran engañando de una forma tan cruel, ya que lo que veía no podía ser más que culpa suya
"usted siempre me ha enseñado que nuestro deber es el de proteger a las personas que necesitaran de nuestra ayuda, a proteger al inocente, no puedo creer que usted no haga nada ahora que lo necesitan" dijo está a punto de quebrar en llanto, pero sin dejar de mirar al muchacho que parecía estar pasmado
"usted no es así… ¡el sensei a quien yo quería no es tan cruel!"
Y fue esa la gota que derramo el vaso, sintiendo como si una fría y filosa daga lo hubiera apuñalado, aquel sentimiento que lo empezaba a inundar le era completamente desagradable, y empezó a sudar frio, no por temor, sino por el hecho de darse cuenta de que aquellas lágrimas, habían sido causadas por culpa suya, y solo un pensamiento pudo pasar por su cabeza en ese momento
Que ahora mismo se sentía como un perfecto idiota…
¡DETEEEEENTEEEEE!
Fue un rápido movimiento, que él ni siquiera se detuvo a pensar, pero termino haciéndolo casi como por acto reflejo, lo cual sorprendió mucho a la muchacha, ya que lo que menos se esperaba ella en ese momento fuera que este la abrazara, pero a este no le importó ya que parecía que no pensaba soltarla
"¡para por favor!, no quiero seguir viéndote llorar, ¡así que por lo que más quieras detente!" dijo este con brusquedad, y su voz tornándose ronca dando a entender que en ese momento en verdad le habían dolido las palabras de la muchacha
"te lo diré, así que por favor…" el muchacho no dejaba de abrazarla, y esta permanecía callada sintiéndose muy incómoda para hablar, ya que esta era la primera vez que lo tenía tan cerca, y el sentir como este le decía todo por el oído solo la inquietaba más, pero no obstante si le prestó atención a lo que este decía, y sin que este lo notara ella puso una pequeña sonrisa, sintiendo por primera vez una genuina alegría, ya que consiguió lo que tanto quería
Poder saber la verdad…
-Minutos después...
Pasaron como cinco o diez minutos, en los que ambos se habían tranquilizado y habían dirigido hacia el comedor de aquella habitación, ya que en opinión del muchacho la muchacha necesitaría estar preparada para saber la verdad sobre su pasado, por lo que abrió el refrigerador, y saco de él un envase de cristal con el logotipo MILK en el, dando a entender lo que contenía y también sacando una especie de galletas redondas, los cuales eran los aperitivos de ambos luego de terminar con sus sesiones de entrenamiento cada día
El muchacho poniendo todo en la mesa le pidió que se sentara, y mientras ella lo hacia el rápidamente saco dos vasos de una de las repisas, y le paso el suyo a la muchacha, para que se sirviera y pudiera empezar a comer cuando quisiera
Claro que eso era lo que menos quería hacer
"muy bien Hanabi, te diré todo lo que quieres saber, pero primero quiero que me prometas que me escucharas hasta el final, y sin interrumpirme" dijo este de forma muy seria, sabiendo que lo que sucedería a continuación sería bastante incómodo para él
"se lo prometo, solo dígame la verdad por favor" dijo esta de forma muy entusiasta, aunque el muchacho no parecía sentirse de la misma manera
"muy bien… todo comenzó hace dos años en realidad, era como un día cualquiera, ninguno… espero que esto sucediera" dijo este apretando con algo de fuerza su vaso, y viéndolo con la mirada perdida, recordando aquel funesto día, donde todo su mundo había cambiado
Flash back: Hace dos años, N-Warrior's Nova-Sky Tower
Había empezado como cualquier otro día en Novaterra, la gente del planeta realizaba sus usuales actividades matutinas, los sistemas y equipos tecnológicos seguían en funcionamiento en la N-Warrior's Nova-Sky Tower, y dos jóvenes aprendices a agentes corrían apresurados hasta la sala de operación de aquella base interplanetaria, esquivando o saltando por encima de ellos a varias de las personas que se cruzaban en su camino, pero en ningún momento disminuyendo su velocidad
Estando cerca de su meta, ambos jóvenes de casi la misma edad dieron un último esfuerzo por ser el primero en llegar a la puerta de luz, sin embargo al estar uno de los dos a punto de tocar aquella puerta de metal, siendo así el ganador, esta se abrió a gran velocidad en frente de los dos, causando que en un despiste ambos terminaran resbalando y rodando por el suelo de la base hasta chocar con una de las paredes del complejo, para sorpresa de algunos y gracia de muchos otros de los funcionarios que los habían visto caer a ambos muchachos, como si eso fuera alguna especie de rutina
"¡Yo Gane!" Dijeron ambos que al mismo tiempo que se levantaban y se miraban de forma desafiante
"¡No! ¡Yo gane!" Dijeron los dos con una enorme rivalidad, al mismo tiempo que chocaban rayos en sus miradas
Parecía ser de alguna manera, una rutina usual para aquellos dos
Luego de haber terminado aquella pelea de orgullo, ambos muchachos subieron a alta velocidad por las escaleras de la habitación y fueron directo con el hombre enmascarado y dos alas blancas, cuya actitud serena daba a relucir su imponente autoridad en aquella torre central
"Maestro ya estamos aquí" dijo uno de los dos con una enérgica actitud, mientras el otro observaba a su amigo y rival con cierta modestia
"Veo que no tuvieron problemas para despertarse esta mañana, me alegra ver a ambos tan enérgicos" dijo este con una leve sonrisa
"No se equivoque maestro, hubiéramos llegado antes de no ser por este dormilón que no se quería separar de la cama" dijo uno de estos de forma tranquila mientras el otro se sacudió de la impresión de aquel comentario
"A quien llamas dormilón, si no fuera porque eres tan rápido como una tortuga hubiéramos llegado hace horas" dijo este agarrando de las solapas al otro, quien al oírlo hablar también imitó la acción de su compañero
"¿¡Me estas llamando lento!?"
"¡Y sordo al parecer!"
"Grrrrr" gruñeron ambos dispuestos a empezar un combate justo en ese lugar
Aunque ambos terminaron siendo derribados contra el suelo por el mismo ser alado, quien solo vio esto con una actitud neutral
"Ya no peleen ustedes dos, ahora que son agentes deben de demostrar la valentía de verdaderos hombres
"¡Si maestro!" Dijeron ambos con gran entusiasmo, aun siendo presionados contra el suelo por el poder de aquel ser
Flash back interrumpido
"Un momento sensei, esos niños podrían ser en realidad..."
"Si" dijo con simpleza aquel muchacho "éramos Kawahira y yo, cuando habíamos empezado a trabajar como verdaderos agentes"
Flash back
Volviendo a lo sucedido en aquella época, Kawahira y yo habíamos ido con mucha emoción para saber si podríamos al fin ir en una nueva misión para combatir a los Heartless que amenazaban a esta galaxia, gracias a que yo ya había dominado la técnica del portón de espejo había conseguido el método necesario para llegar por mí mismo a los otros mundos
Sin embargo, nunca me espere lo que nos pasaría aquel funesto día
¡Advertencia planeta en proceso de Z-Infection!,
¡Advertencia planeta en proceso de Z-Infection!
Aquella alarma se hizo oír en todas partes, y termino generando un gran susto en los que sabían que significaba, excepto para esos dos niños, quienes en su vida habían oído algo similar
No paso mucho tiempo en el que los trabajadores de la N-Warrior's Nova-Sky Tower empezaran a reaccionar, y como si se tratara de un suceso ya previsto el líder de la organización empezó a dar órdenes y pedir información
"Sera mejor que vuelvan a sus habitaciones ustedes dos, y no salgan de ellas hasta que yo se los pida" dijo seriamente el líder de aquella organización, sin embargo estos no parecían captar bien lo que sucedía
"¡pero maestro! ¿¡Que es lo que sucede!?" dijo el pequeño pelinegro teniendo que esquivar a varias personas que correteaban por todo el lugar
"no es necesario que lo sepan, ahora vuelvan a sus habitaciones" dijo este con un tono más autoritario, haciendo que el muchacho le diera un terrible presentimiento acerca de todo eso
"¡ni hablar! Quiero que me diga que es lo qu-" decía este para luego ser interrumpido por su mejor amigo, quien le había tapado la boca con la mano y empezando a arrastrarlo hacia las escaleras del primer piso, claro que este empezó a forcejear para que lo soltara pero aun así termino por llegar a la parte baja del cuartel
"¿¡pero qué rayos haces Kawahira!?" dijo este apartando al muchacho de él y queriendo una rápida respuesta, sin embargo este le indico que hiciera silencio, y lo jalo de la playera hasta llevarlo tras uno de los rincones cubiertos por varias máquinas, obligándolo a agacharse y esconderse
"será mejor que hagamos silencio, aquí está pasando algo muy peligroso e interesante y no pienso irme sin saber que es" dijo este mirando discretamente los alrededores, agradeciendo el hecho de que todos allí se encontraran demasiado ocupados como para darse cuenta de que ellos seguían aquí
"jeje que inteligente eres Kawahira" dijo este imitando a su amigo, aunque su amigo solo lo miraba con pesar
"Por supuesto, es que acaso no recuerdas lo que te paso la última vez que te le quisiste revelar" dijo este de manera pesimista, haciendo que al muchacho le diera un escalofrió de solo recordar aquel día
"creo que tienes razón…" dijo este de forma derrotista, sabiendo que en ese tipo de situaciones era mucho mejor hacerle caso a su amigo, aunque jamás lo fuera a admitir en voz alta
"hey mira eso de allá" dijo este indicándole que mirara hacia arriba, y este también notando a lo que él se refería decidió prestarle atención, viendo ambos una especie de enorme pantalla holográfica, que mostraba diferentes partes de lo que parecía ser un mundo humano, cuyo avances culturales y tecnológicos al parecer estaban al nivel del siglo veinte
Lo que vieron a continuación los dejo perplejos a ambos muchachos, ya que lo que aparecía en aquella pantalla eran como si fueran escenas sacadas de una historia de terror, ya que varias de estas mostraban a los que parecían ser personas normales atacando a otras personas, pero no se detenían allí, ya que cuando las lograban atrapar estos empezaban a devorarlos y a arrancarles varios de sus miembros como sus órganos internos, solo para distanciarse y empezar a devorarlos sin dejar ningún rastro de carne
Las imágenes en la pantalla seguían cambiando, pero casi siempre mostraban a varias personas corriendo o siendo devoradas por aquellos seres, siendo pocos los que al menos trataban de enfrentarse a ellos para permanecer con vida, siendo muchos derrotados y asesinados por una multitud de estos seres que al parecer no tenían ni mente ni alma, sino que solo eran cuerpos con instintos, y hasta ahora el único que demostraban era el de la gula
Alex sintió entonces un escalofrió cubriendo todo su cuerpo, y una sensación de impotencia al ver como esas personas morían sin poder hacer nada para ayudarlos, pero fue entonces que la pantalla holográfica dejo de emitir imágenes, y en cambio empezó a mostrar números y esquemas difíciles de comprender para una persona común, pero eso no importo ya que el muchacho muy enojado salió de su escondite y fue directamente a donde se encontraba su líder, quien mostro una expresión de sorpresa al verlo allí, siendo seguido por Kawahira que lo había seguido
"¡Master Gabriel!, por favor déjeme ir allá, tengo que ir y salvar a todas esas personas" dijo el muchacho con ambos puños cerrados, y mostrando una expresión de impotencia a su líder y maestro, quien se mostró neutral ante la declaración del joven muchacho y volvió a mirar los monitores ignorando la presencia del chico, dejando boquiabierto al pelinegro
"los procedimientos para él envió de los cañones Yamato tardaran aproximadamente siete horas, que comiencen los preparativos para la eliminación del planeta…" decía este en voz alta, dejando al muchacho por un segundo mudo, para luego sentir un terrible enojo
"¡maestro se lo pido! Déjeme tratar de salvar a esas personas por favor" dijo muy alterado pero fue detenido por su amigo de cabello blanco, que al parecer quería que este entrar en razón
"cálmate un poco, siquiera puedes pensar un momento antes de hablar, esas cosas aunque se parezcan obviamente no son humanos, es demasiado peligroso que vayas allí" dijo este queriendo ser la voz de la razón, pero obviamente fallando debido a la mirada del muchacho
"¡no me importa que sean esas cosas! ¡No puedo dejar que sigan asesinando a personas inocentes así como así! si tengo la capacidad, sé que debo hacer todo lo posible para ayudar al que me necesite, ¡ese es mi deber como un agente de Novaterra! no, ¡como N-Warrior!"
En ese entonces era difícil de creer que tan valientes palabras salieran de la boca de un chico de doce años, sin embargo la confianza y la firmeza en los ojos de este probaban que no lo decía por alardear, haciendo que muchos y hasta su propio maestro empezaran a vacilar sobre lo que iban a hacer, ya que en lo que respectaba al aspecto moral, el muchacho era el que tenía la razón
"apoyo al muchacho señor"
Tanto Alex como Kawahira se sorprendieron ante aquel comentario, por lo que ambos giraron para ver a la persona que había dicho aquellas palabras, Alex al verlo se sorprendió, ya que el que había dicho eso portaba el uniforme de un N-Soldier con el rango de capitán, un hombre de alta estatura y tez bronceada, de cabello corto y negro al igual que sus ojos, vistiendo únicamente la parte de arriba del uniforme ya que llevaba puestos unos jean oscuros parecidos a los del uniforme, y sin los guantes especiales con el N-Mod incorporado
El nombre de aquella persona… y el de la persona por la que cambio mi forma de ser, era Taylor Star
Flash back interrumpido
"Taylor… Star" repitió la muchacha sorprendida, ya que era la primera vez que oía un nombre así
"si… el capitán Taylor… fue una gran persona y mi primer ejemplo a seguir" dijo este con pesar, sintiendo como aquel oscuro pasado volvía a asecharlo una vez más, pero tenía que hacerlo, ya que solo así… ella lo podría entender
Flash back
Taylor Star, capitán graduado como el mejor de su generación en la academia de formación de N-Soldiers, aquel hombre había demostrado ya varias veces como con la fuerza de voluntad y la perseverancia todo se podría lograr, y ahí estaba el, parado junto a aquel muchacho de joven edad, preparado y dispuesto a hacer algo por aquella gente que sufría de la Z-Infection, ya que de cierta forma, él sabía que tenía que ir para allá y luchar, a como dé lugar
"Master Holyangemon, por favor escuche al muchacho, yo también deseo ir allá y salvar a aquella gente, al igual que muchos de mis amigos, todos queremos tener la oportunidad de hacer algo por aquella pobre gente" dijo este con gran confianza, y sorprendiendo a muchos de los presentes que conocían de las hazañas de aquel hombre
"capitán Taylor, sabe que según nuestro tratado, está absolutamente prohibido que Novaterra realice cualquier tipo de operación en los planetas con la Z-Infection, ya que los peligros que podrían suceder si algo saliera mal serian catastróficas para toda la organización"
"soy consciente señor, de que como agentes y N-Soldiers nuestro deber es el de proteger y respetar las leyes establecidas por Novaterra y los demás planetas de la galaxia, pero aun así es imperdonable que vayamos a abandonar a millones de vidas de esta forma"
El hombre camino unos pasos para quedar de frente a su líder, y con una gran determinación se dirigió ante el
"de nada sirve vivir, si tienes miedo a arriesgar tu vida por el inocente señor, por eso queremos ir señor"
Las palabras del señor sorprendieron mucho al pelinegro, quien apenas podía creer que alguien de esa edad pudiera hablar igual a como lo hacían sus héroes, y de alguna forma, empezó a creer en lo que este decía
"¡por favor maestro!, ¡déjenos ir!"
"... Muy bien" dijo el ser alado luego de meditarlo profundamente para luego desvanecer los hologramas frente a su persona y levantarse de su asiento para encarar a ambos agentes
"Por un periodo de prueba se les permitirá inspeccionar y evacuar a cuantas personas puedan del planeta identificado con la Z-Infection, mientras se aseguren de que el virus no se fugue de ninguna forma y mantengan la supervivencia de todos los miembros de su equipo"
La gente a su alrededor no podía creer lo que decía su líder enmascarado, pero aun así la expresión de satisfacción no se hizo faltar en la cara del pequeño
"El fracaso no será una opción caballeros, que no se les olvide" dijo este con una sonrisa apenas notable
"¡SIIII! ¡Lo conseguimos!" Grito él con euforia, no pudiendo creer aunque su maestro y líder les permitiera realizar dicha hazaña, por lo que con suma rapidez fue y se acercó hasta donde estaba aquel señor que lo había apoyado
"¡Muchas gracias señor! Con esto podremos ayudar a esas personas inocente... por cierto ¿cuál es su nombre señor?" Dijo este muy optimista, y alegre ya que muy pronto podría hacer uso de sus habilidades por el bien de las personas
"Mi nombre es Taylor Star, y yo soy el que te lo agradece, hasta ahora no había nadie que tuviera el suficiente valor como para querer hacer un cambio con este asunto, pero gracias a ti, ahora si podremos" dijo él con una tranquila sonrisa, arrodillándose ante el muchacho para poder hablarle de frente
"Puede que no entienda mucho de esto, pero le prometo que lo ayudare en lo que pueda señor Star" dijo este con mucha confianza, haciendo que el hombre mayor también se animará
"Espero que así sea joven..." Dijo este dándose cuenta de que aún no sabía el nombre del muchacho
"Alex señor, Alex Vanegas"
"Muy bien Alex, será mejor que te prepares porque esta podría ser tu más grande misión hasta ahora" dijo para luego pararse derecho y mirar al muchacho con los brazos cruzados
"¿Esta listo agente?"
"¡Si señor!"
Flash back interrumpido
"Fue ahí donde comenzó nuestra aventura, evacuando a las personas que habían logrado sobrevivir hasta ahora y eliminando a aquellas criaturas monstruosas, logramos salvar la vida de millones de personas en solo unos meses" dijo el recordando con cierta nostalgia aquellos momentos
"¿Y qué ocurrió después sensei?" Dijo está muy curiosa devorando sus últimas galletas del paquete, para darse cuenta del triste hecho que ya no le quedaban más, claro que el muchacho le ofreció las suyas, tanto para que la muchacha siguiera escuchando su historia como por qué no tenía antojo de comer en ese momento
"... Fue por el segundo mes, que todo aquello salió mal" dijo este de forma depresiva, y sintiendo un nudo en su garganta
"Todo... Por mi culpa"
Flash back
-Seis semanas después...
-Planeta: 114 ZomberaXXI
Ha pasado más de un mes desde que la infección azotó al planeta, matando así a más del cincuenta por ciento de la población viviente, debido al progreso y evolución que esta había adquirido desde su inicio había alcanzado el potencial para también infectar a los demás mamíferos del planeta, haciendo que estos empezaran a acechar las ciudades en busca de carne fresca
La mayoría de los países del planeta habían sucumbido ante la Z-Infection, las grandes ciudades atestadas de estas criaturas no vivas, las islas más famosas Hawái y las canarias se habían vuelto nidos de ellos, sin forma de esparcirse por otros rincones excepto por las profundidades pero ninguno de ellos intentándolo debido a los pocos instintos que aun poseían
Países como los Estados unidos y Canadá fueron los primeros en caer, solo pudieron salvarse los habitantes que habían conseguido llegar a los refugios subterráneos de sus naciones, donde luego pudieron ser evacuados por los equipos de Novaterra, antes de que aquellas criaturas pudieran penetrar las instalaciones
La gente del continente asiático dio tanta batalla como pudo, pero a la final fueron pocos los que lograron llegar a los refugios con vida, ya que ellos lograron infectar a casi el noventa y cinco por ciento de sus pobladores, al final se decidió bombardear la nación de China y la isla de Japón, luego de tener que darlas por causas perdidas
Países latino americanos como lo eran México, Colombia, Venezuela, Argentina, Ecuador y muchos otros también enfrentaron con desventaja esta infección, perdiendo así a la mayoría de sus dirigentes políticos como presidentes y gobernadores, la evacuación en esos sitios se redujeron a cientos de evacuados, un resultado trágico que tal vez pudo haberse evitado
Luego de haber evacuado la mayoría de los refugios de la Z-Infection en todo el planeta, nos vimos obligados a empezar a explorar las ciudades y condados, casi siempre encontrando solo muerte y desesperanza, pero logrando salvar algunas vidas inocentes, haciendo que todo esto valiera la pena
No estaba seguro de que día era aquel, solo recuerdo lo frío que se sentía, habíamos aterrizado en un país de antiguo éxito y popularidad conocido como Italia, hogar de platillos exitosos y grandes obras de arte, lamentablemente ahora solo era la sombra de lo que alguna vez fue, pues al momento de la Z-Infection el pánico envolvió al país, causando que la mayoría de vidas humanas fueran convertidas en esas criaturas sin alma
Nuestro trabajo era inspeccionar las calles de una pequeña ciudad llamada Génova, verificar si aún podrían quedar sobrevivientes y sobre todo eliminar todo posible rastro de Z-Infection que se encontrara
Durante su recorrido las cosas parecían ser como siempre, encontrándose unos de ellos rondando por las calles, siendo eliminados por los certeros disparos en la cabeza de las Ion Twins Pistols del capitán Taylor, o siendo rebanados e incinerados por mí y mis técnicas con la Keyblade, siendo acompañados por otros tres valientes N-Soldiers quienes nos apoyaban y priorizaban la protección de los no infectados mientras nosotros nos hacíamos cargo de aquellos monstruos
Aun no sé cómo la situación cambio tan drásticamente, repentinamente salieron tantos de ellos que no nos dimos cuenta de el momento en el que nos rodearon, sino fuera porque estábamos el capitán y yo ahí todos hubiéramos sido presa de esas criaturas, fue gracias a la inteligente táctica de usar la Blas Granadés simultáneamente para abrir un camino que logramos obtener una ruta de escape, o eso podríamos decir ya que lamentablemente los únicos que podrían escapar eran el resto del escuadrón, ya que nosotros aun seguíamos rodeados por ellos, y aunque me costara admitirlo, mi fuerza y poder se estaban agotando
"¡Retirada!, ¡todos vuelvan al Comet Cruiser ahora mismo!"
"Pero capitán, ¡no vamos a dejarlos aquí!" Dijo uno de los tres N-Soldiers, de alta estatura y tez morena, quien junto a los otros trataban de abrirles un camino tanto a el muchacho como a su capitán, sin embargo estos en vez de disminuir pareciera que se incrementaran, haciendo que estos tuvieran que retroceder
"No se preocupen por nosotros, traigan el Comet Cruiser y recójannos en la azotea de este edificio" dijo haciendo referencia al edificio a su espalda, mientras el joven chico de cabello oscuro retrocedió de un salto, quedando al lado de su capitán
¡EMBER!
Grito el disparando a quemarropa por lo menos veinte proyectiles en contra de ellos, acertando en mayoría y derribando unos cinco o seis, no estando seguro ya que muchos más parecía estar juntándose, como si toda la ciudad estuviera reuniéndose justo donde se encontraban ellos
"¡Es una orden!" Dijo dejando de disparar para luego adentrarse al complejo, mientras el muchacho sin objetar le siguió hasta el complejo, mientras los demás miembros del escuadrón no tuvieron otra opción que aceptar dicha orden, y escapando a toda velocidad hasta su nave de Novaterra, con la esperanza de que esos dos lograran llegar hasta su objetivo
Mientras tanto y unos minutos después podemos observar como ambos agentes de Novaterra tienen que hacerse paso mientras subían por aquel edificio abandonado, o no tan abandonado ya que solían encontrarse con aquellas criaturas caníbales frecuentemente mientras subían por las escaleras de emergencia del complejo, aunque gracias a las habilidades de combate de ambos guerreros fueron capaces de hacerse paso sin problema alguno
Pero fue entonces, cuando un sonido desgarrador hizo zumbar los oídos del joven pelinegro, haciendo que se detuviera en seco y empezara a mirar en dirección a una puerta no muy lejos de el
"¿¡Que es lo que sucede!? ¿Porque te quedas allí parado?" Le dijo casi gritando el hombre por encima de él, ya que ambos se encontraban subiendo unas escaleras y este se encontraba como por un piso de distancia del muchacho Keyblader
"He podido oír a una mujer pidiendo ayuda en esa dirección, puede que aun haya alguien aquí con vida capitán" dijo alzando la cabeza para ver a su líder, sin embargo el no parecía estar muy de acuerdo con lo que pensaba hacer el chico
"Eso no importa ahora, tenemos que llegar a la azotea para que así podamos abordar el Comet Cruiser y salir de aquí, este lugar ya se ha vuelto muy peligroso"
"¡Pero capitán aún podemos salvarla!, puedo sentir como una leve energía se encuentra en esta dirección, aún tenemos la posibilidad de ir y rescatarla"
"¡He dicho que no Alex!, ahora hazme caso y sube ahora mismo" dijo este casi gritando, sin embargo el muchacho no lo pudo obedecer, he hizo algo de lo que podría arrepentirse en toda su vida
"Capitán... ¡Perdóneme!" Dijo tan rápido como pudo para pegar un salto y llegar hasta donde se encontraba la puerta de donde se oía la voz, la cual también conducía hasta las oficinas y cubículos antiguos de aquel lugar, los cuales seguramente estaban poblados por esas criaturas
Sin embargo eso no lo aterro, ya que de ninguna forma él podría ser capaz de ignorar un grito de auxilio verdadero, no siendo el mismo
Tardo al menos cinco minutos en llegar a un espacio muy amplio y lleno de cubículos de trabajo, para luego escuchar de nuevo el grito femenino de auxilio que provenía de una puerta a unos metros de el
Solo había un problema, y era que por los menos cinco o seis muertos vivientes se encontraban ahí bloqueando la entrada, y al parecer tratando de entrar para devorar a la mujer tras ella, cosa que el muchacho no iba a permitir de ninguna forma
"¡Oigan feos! ¿Tienen hambre?" Dijo fuerte atrayendo la atención de esas criaturas, que habían sido anteriormente tres hombres y dos mujeres que trabajaban en aquel edificio, sin embargo estos ahora no eran más que seres sin mente, y con solo el ansia de comer
"Aquí me encuentro monstruos" dijo para tomar su pose de combate, listo para recibirlos con aquella nueva técnica que hace poco había podido dominar
Y estos no se hicieron esperar ya que rápidamente fueron contra el muchacho, a una velocidad algo discutible para seres ya muertos, sin embargo de nada les sirvió
¡FLAME WHEEL!
El muchacho concentro gran cantidad de energía en aquella técnica, que había creado usando sus manos y dándole un eje de giro horizontal, viajando a gran velocidad contra aquellas criaturas que sin el menor instinto de protección a sí mismos no lo evitaron, y terminaron siendo partidos a la mitad por aquel ataque, quedando sus partes inferiores y superiores chamuscadas y separadas una de las otras
Claro que eso no los había matado del todo, pero le permitía al muchacho pegar un fuerte salto y pasarlos de largo para llegar a la puerta sin problema
El muchacho entonces se tensó, ya que no sabía que se encontraría delante de esta, pero casi al instante logro reaccionar, recordando el hecho de que había venido a rescatar a la mujer tras esa puerta
O eso habría querido poder hacer...
Uso un poco de fuerza para poder tumbar la puerta, ya que esta al parecer se encontraba cerrada desde dentro, sin embargo lo que vio tras abrir aquella puerta lo dejo totalmente frio, y una terrible sensación de impotencia lo acompaño
En lo que parecía ser antes una oficina de algún ejecutivo importante, se encontraban ahora dos seres, la primera parecía ser una mujer de más o menos treinta años, bien vestida y de tez clara, de cabello corto y color negro al igual que sus ojos y el segundo no era más que un hombre, o lo que solía ser debido al hecho de que estaba empezando a devorar el estómago de aquella mujer que se encontraba derrumbada encima de un escritorio amplio y de madera, mientras el caníbal parecía ignorar la presencia del recién llegado muchacho, quien solo se quedó ahí parado con la mirada perdida
"AAAAAAAAAARRRRGGGGHHH" fue el grito de dolor que pego aquella mujer, al sentir como aquel ser que anteriormente era su amado esposo devoraba sin piedad todo su estomago
Sin embargo fue aquel grito, el que hizo reaccionar de nuevo al muchacho y lo hizo pasar de un estado inmóvil a uno sin control
"¡UUUUUUUAAAAAAAAHHHHHH!"
Se necesitó menos de un segundo para que el muchacho elevara sus niveles de poder a su máximo, al mismo tiempo que sus ojos cambiaban del color y un símbolo ovalado aparecía en su frente
Fue entonces cuando en un movimiento de puro instinto el muchacho se desvaneció de donde estaba, y volvió a reaparecer casi al instante para cortar varios segmentos del cuerpo del monstruo, dejándolo sin piernas ni brazos y usando hábilmente The Force para separarlo a este y a sus partes del cuerpo de la mujer, para concentrar una cantidad exagerada de energía en la Keyblade, y asestar un último ataque
¡FIRE SLASH!
El corte de magia realizado por el muchacho dio de lleno contra el cuerpo de la criatura, que además de incinerar a la criatura termino por atravesar todo el complejo, creciendo exponencialmente y destruyendo una gran segmento de este, haciendo que del edificio emergiera una especie de onda de fuego, que al hacer contacto con el exterior se extinguió por sí sola, habiendo dejado un gran apertura en el edificio y generando un leve temblor por la pérdida de varios de sus cimientos
Volviendo a la oficina el muchacho solo respiraba de forma muy agitada, viendo con una expresión de rabia y cólera lo que había hecho, aun sin sentirse satisfecho por lo que le había hecho a aquella criatura
Sin embargo volvió en sus sentidos al oír el débil jadeo de aquella mujer, que al parecer aun mostraba signos de seguir con vida
"Resista por favor señora, le prometo que se pondrá bien, yo... Yo voy a" dijo este muy agitado, no sabiendo en realidad que debía de hacer en ese momento, ya que ni siquiera llevaba consigo alguna Senzu Bean que pudiera usar, aunque dudaba enormemente que una pudiera regenerar aquel grado de daño
No sabía qué hacer, y ver como lentamente la mujer se desangraba solo lo hacía sentir peor, esta era una situación que para él era imposible de manejar
"...m...me" trato de decir la mujer, empezando a toser sangre y perdiendo el color de su cuerpo lentamente
"Trate de no hablar, ya verá como la saco de aquí" dijo el muchacho un poco asustado, sin embargo con un leve gesto de su mano la mujer le pidió que se detuviera
"... Yo... Voy a morir... No tienes que… Decir nada" dijo esta para luego toser otra vez sangre, mientras sentía como se le iba la vida
El muchacho en ese momento abrió fuerte los ojos, y quedo boquiabierto al darse cuenta de lo que ella le trataba de decir, para luego apretar fuertemente sus puños de la impotencia, ya que podría intentar usar Cure con ella, pero sabía de antemano que en el estado en el que se encontraba era imposible que su cuerpo o mente soportara el hechizo curativo
"Perdóneme por favor... Yo... Debí llegar más rápido, si tan solo lo hubiera hecho" dijo este no pudiendo evitar que las lágrimas le salieran sin cesar debido al coraje que se tenía en ese momento, sin embargo en ese momento todo se detuvo, y ningún pensamiento paso por la mente de este al sentir la mano ya fría de la mujer en su mejilla, y sus ojos color ónix mirándole fijamente
"Gracias... Por venir a por mí..."
La forma algo apagada y sutil en la que la mujer se lo dijo causo un escalofrió tremendo en todo el cuerpo del muchacho, y una sensación terrible en el estómago al ver como aquella mujer moría frente a sus ojos, mas fue en el momento en el que la mano de ella dejo de tocar su rostro y sus ojos se cerraron por completo que el muchacho logro pensar otra vez, y solo un pensamiento cruzo por su mente en ese momento
Aquella mujer había muerto... Sin ni siquiera un nombre para ser recordada
"¡AAAAAAHHHHHHH! ¡Maldición!" Grito con gran desespero, sintiendo una rabia interna tan inmensa que era incapaz de contenerla, y haciendo que este inconscientemente empezara a elevar su poder, al punto de hacer que los escombros a su alrededor empezaran a sacudirse y elevarse en el aire
Él no se dio cuenta en ese momento, de que poco a poco había empezado a perder el control de su cuerpo y que alrededor de él empezó a formarse un aura blanca, que poco a poco empezó a mostrar pequeños cambios, por una parte cambiando a un color dorado, pero por el otro cambiando a un color más oscuro como el gris
¡BANG!
Fue el sonido de un disparo el que hizo que este reaccionara, preventivamente girando en la dirección de donde había provenido el disparo, pero deteniéndose al darse cuenta que él no era el objetivo del disparo, sino un zombi que se encontraba muy cerca suyo, que al parecer lo tenía como objetivo luego de perder la cordura, sin embargo un certero disparo a la cabeza detuvo su avance, y permitió al muchacho ver con claridad al que había hecho aquel disparo, claro que con la puntería de aquel disparo solo pudo pensar en una persona capaz de hacerlo
Y estaba en lo correcto ya que a sus espaldas y con una de las Ion Twins Pistols se encontraba Taylor Star, aunque sería incorrecto decir que este tenía una cara de muchos amigos, ya que al bajar su arma se acercó al muchacho con paso apresurado y repentinamente le dio un fuerte derechazo, tomándolo por sorpresa y mandando contra una de las paredes que aún quedaban en la oficina
"¡Idiota! ¿¡En que rayos estabas pensando al salir corriendo de esa forma!?" Dijo este a modo de grito, aunque el muchacho apenas parecía ser consciente de lo que decía
"Te dije que no volvieras, y además de desobedecerme también te atreviste a hacerle todo este daño al lugar, es un milagro que el edificio no se derrumbara con nosotros en el" dijo con los brazos cruzados, sin embargo poco parecía importarle al muchacho su regaño, ya que la mirada vacía en sus ojos no desaparecía
"Creí... Que podría salvarla" dijo de forma muy seca, sintiendo como en su interior una parte de él ardía, pero no de emoción ni euforia, sino de dolor y pesar
"También podrías haber muerto si yo no termino por ir tras de ti, sabes lo malo que hubiera sido si esa cosa llegara a morderte" dijo este sin ceder ante el regaño, por lo que agarro al muchacho de la playera y lo puso frente a el
"No siempre podrás salvar a todos..."
Las palabras que aquel hombre dijo, resonaron en el interior de la mente del muchacho, como si ya las hubiera oído por parte de otra persona
"La gente seguirá muriendo, incluso ahora mismo cientos de personas deben estar siendo atacadas por esas cosas, y está fuera de nuestro alcance el hacer algo por ellos, es por eso que debemos tratar de salvar a tantos como podamos, pero sin arriesgarnos demasiado a ser víctimas también, tenemos que sobrevivir, para poder salvar a mucha más gente"
El pelinegro se sentía deprimido, y no sabía que hacer ahora, por un lado las palabras de su capitán le habían levantado un poco la moral, pero aun así seguía devastado por haber fallado de aquella forma en salvar la vida de aquella mujer, sin embargo abrió los ojos de sorpresa al ver como aquel le ofrecía la mano al parecer sin esa expresión de enojo o decepción, sino con una de comprensión y solidaridad
"todos fallamos alguna vez, lo que nos hace mejores es la capacidad de superarlo y salir adelante Alex"
Él sabía que esas palabras las había dicho por su bien, que quería que saliera adelante, y que superara todos sus límites como lo hacían los héroes de las leyendas del Ninterverse. Aquellos guerreros con un potencial infinito, aquellos guerreros de los que el procedía
Sin embargo el superar esto le costaría, ya que el destino no querría que el superara esto de la mejor manera, sino que lo haría de la manera más dolorosa posible, y eso se decidió en el momento en el que el muchacho miro al frente, y se paralizo sin querer un segundo, al ver a aquella criatura tras del capitán, uno que al parecer llevaba ya varios días muerto por el aspecto de su cuerpo y ropa, a solo unos centímetros detrás de este se encontraba, pero este se lanzó con rapidez y solo le dio tiempo al muchacho de gritar
"¡ATRAAAS DE USTEEEDD!"
Fue rápido y directo, y apenas le dio tiempo de voltearse, cuando esa cosa solo usando sus manos lo aprisiono y le mordió el cuello al capitán, arrancándole un pedazo y haciendo que este sangrara antes de que pudiera sacárselo de encima
"¡CAPITAN!"
Fue una situación desesperante, de la que jamás habría pensado que sucedería, pero aun así se movió lo más rápido que pudo para quedar frente al muerto viviente, para luego cortarlo múltiples veces, cortando sus extremidades restantes y su torso en varios segmentos, lo corto tantas veces que hasta era sensato decir que se había excedido, pero eso no le importaba, ya que lo único que pasaba por su cabeza era lo que acababa de suceder, y aun así, no lo quería creer
"¡NOOO!" grito con fuerza y cayendo de rodillas en el suelo, mientras daba un puñetazo al suelo agrietándolo un poco y sin mirar a su capitán al mando, quien se había tratado de apoyar en una de las paredes cercanas, pero termino por caer al suelo debido a la pérdida de sangre, sintiendo como empezaba a perder el conocimiento y empezaba a sudar frio, lo cual no era nada bueno
"¡Taylor-san resista! ¡Tiene que aguantar hasta que lleguemos a la azotea! nuestro equipo no está esperando allí señor" dijo este quien se le acerco y trato de aproximarse lo suficiente como para tratar de llevárselo de ahí, sin embargo este lo detuvo con una mirada intimidatoria, la cual el solo usaba cuando se encontraba enojado
"detente… tu bien sabes que ya no hay vuelta atrás para mi…" dijo este mirándolo fijamente, aun estando recostado en la pared que ya se encontraba manchada con su sangre, la cual seguía brotando de su cuello sin detenerse, causando que la piel de este empezara a palidecer
"pero Taylor-san, usted no…" dijo este temblorosamente, tratando de no llorar de nuevo al ver a su capitán de esa forma, sin embargo le era imposible
Después de todo, seguía siendo un niño
"¿qué te pasa Alex? ¿Que acaso no te dijo el Master Gabriel que algo así podría pasar? después de todo somos humanos, ambos sabíamos que esto era posible"
"yo… ¡Yo jamás creí que esto sucedería!" dijo con gran rabia, cerrando fuertemente sus ojos mientras las lágrimas se escapaban de este, sin embargo aquel hombre solo sonrió débilmente, y abrió el estuche de una de sus Ion Twins Pistols, para luego sacarla y quitarle el seguro
"oye Alex…" dijo este para llamar su atención al muchacho, quien al tener los ojos cerrados no se dio cuenta al principio, pero al abrirlos se dio cuenta de lo que este quería, y se mostró muy sorprendido al ver como este le ofrecía su pistola, sosteniéndola con el mango al revés, lista y cargada para disparar, lo cual era justo lo que este quería que el hiciera
"Taylor-san ¿Qué esta?-" empezó a decir totalmente confundido cuando este le interrumpió con un tono algo débil
"por la profundidad de la mordida… y el área donde se encuentra puedo estimar que al menos me quedan unos minutos para que el virus me convierta en uno de ellos Coff Coff" dijo este con una mirada decaída, para luego toser un poco de sangre y bajar su mano con la que tapaba la mordida
"es por eso… que quiero que me permitas morir con dignidad" dijo con una seriedad que hizo que el muchacho ni siquiera se diera cuenta del momento en el que agarro la pistola, aunque nunca podría olvidar la sensación al sentir el peso de esta
"capitán… yo no puedo hacerlo..." dijo empezando a temblar, no creyendo que eso en verdad estuviera sucediendo, sin embargo la sensación fría en su pecho y el ardor en sus ojos le indicaban que no estaba soñando
"si podrás, porque sé que tienes la suficiente fuerza para hacer lo que te propongas" dijo con una genuina confianza en lo que decía, para luego con su mano llena de la sangre de su cuello sacar una pequeña caja, de color negro con una escritura muy pequeña y apenas legible, la cual le lanzo haciendo que este la atrapara con la mano que aun tenia libre
"quiero que se la des a ella… y dile que en verdad lamento que esa fuera nuestra última despedida" dijo con mucho pesar y también llorando con amargura, y el muchacho no pudo más que quedarse callado y bajar la mirada, captando a la perfección aquel mensaje
Fue entonces cuando el muchacho se levantó y retrocedió unos pasos, solo para levantar la Ion Pistol y apuntar en dirección a la cabeza de aquel hombre, este sonriendo ya que sabía que este era su final, y sabiendo que no había hecho mal uso de su vida, ya que había podido hacer muchas cosas emocionantes durante esta
Sin embargo el muchacho pelinegro y Keyblader no se encontraba igual, y solo pudo mirar por última vez a su capitán
Sabiendo… que ya no había vuelta atrás
"gracias por todo… Taylor-san"
¡BANG!
-Diez minutos después...
El Comet Cruiser, la nave de asalto de Novaterra en la cual se encontraban todos los N-Soldiers bajo aquella misión de rescate se encontraba sobrevolando el edificio donde habían visto por última vez a los dos agentes, sin embargo tuvieron que realizar una maniobra defensiva, ya que el edificio completo exploto desde sus cimientos, lanzando una gran cantidad de escombros por los aires y derrumbándose con gran velocidad, causando una sensación de desconcierto a todos los tripulantes de la nave
Sin embargo de la nube de fuego que se generó de la explosión salió una figura a gran velocidad, y de la misma forma como apareció desapareció en el aire y de la vista de los que lo habían visto salir
Claro que unos segundos después una especie de portal se abrió en el compartimiento de descarga, haciendo que los que se encontraban en él se pusieran a la defensiva, sin embargo todos se sorprendieron al ver al muchacho Keyblader salir de aquel portal, y estos sin pensárselo mucho se acercaron a él, queriendo saber que había sucedido entonces
Sin embargo no pudieron ni llegar a estar cerca de este, ya que una increíble concentración del aura del muchacho hizo que no pudieran moverse, y este sin decir nada empezó a caminar como si nada, sin mirar a nadie a los ojos y llegar hasta la puerta
Para salir por ella, haciendo que cuando esta se cerrara todos los que se encontraban en el compartimiento recuperaran su movilidad
El muchacho tenía la mirada baja, y sin detenerse se dirigió hasta la cabina del piloto, donde también estaban reunidos los miembros restantes del equipo terrestre en el que se encontraba el muchacho
Al llegar a la cabina, el muchacho abrió la puerta automatizada, y se acercó hasta donde estaban reunidos, quienes lo recibieron con sonrisas y saludos amistosos, sin embargo este no respondió a ninguno, y solo reacciono cuando uno de estos hizo aquella pregunta
"¿y el capitán Taylor?"
El muchacho miro fijamente al que había hecho la pregunta, haciendo que retrocediera al ver el vacío y la depresión en estos, pero lo que sorprendió a la mayoría, fueron las palabras dichas por el muchacho
"envíen un mensaje al cuartel en Novaterra, la misión de rescate queda cancelada, que envíen el equipo necesario para el disparo de Yamato Cannon, y que destruyan el planeta"
Esa oración fue la que estremeció a todos los presentes, ya que ninguno de ellos se imaginó esto, y aunque fuera imposible creerlo, el muchacho decía eso muy enserio
Ya que jamás podría olvidar aquel día, en el que su espíritu de justicia había muerto
Fin del Flashback
Volviendo al sitio donde los dos Keyblader se encontraban, ambos se encontraban sumidos en un largo silencio, mientras el muchacho con la mirada baja terminaba de contar su historia trataba de buscar las palabras adecuadas para dirigirse a la muchacha, que se mostraba verdaderamente afligida por lo que acababa de escuchar, sin embargo él sabía que no sería sencillo hacerlo
"ahora sabes la razón Hanabi, de porque me cerré a la idea de que podía vencer a la Z-Infection, y por eso jamás…" dijo este con sus manos juntas, sabiendo que esta era la única forma para llegarla a convencer
"jamás dejare que nadie más pierda su vida así..."
Fin del capítulo 32
En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:
Alex: no quiero que nadie más pase por lo mismo si soy capaz de evitarlo
Hanabi: perdóneme sensei, pero no puedo aceptar lo que dice…
Alex: si esta es la decisión que en realidad has tomado, entonces no me queda otra opción
Hanabi: ¡entonces usted tampoco me deja otra opción sensei!
No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: Mi camino y mi voluntad
Hanabi: Porque ese es… ¡mi camino ninja!
