Capítulo 35: Equipo especial


-Planeta: Tierra 002: Novaterra

-Lugar: Planeta militar, Mecha, Bahía de Abordaje

Ha pasado una hora desde la última vez que vimos a nuestros jóvenes protagonistas yendo en dirección hacia el puerto de despegue, el lugar de donde se daría la partida de todas la naves y cruceros de combate que se dirigían al planeta infectado en busca de poder ayudar a sus habitantes y de tratar de combatir la infección que los asediaba

Ahora nos podremos encontrar a nuestros héroes en lo que parecía ser un enorme centro de abordaje, con un hangar que al parecer tenía varios de cientos de naves de combate y cruceros espaciales almacenados dentro de este, donde al parecer también se encontraban una gran cantidad de N-Soldiers y demás funcionarios de alto rango como capitanes y algunos almirantes coordinándose y preparándose para la partida de las naves en cuanto se diera el inicio de la misión

En lo que parecía ser el puente de despegue por el cual despegaban aquellas naves y cruceros espaciales ahora se encontraban entre un tumulto de soldados y pilotos, Hanabi y Alex, al parecer esperando a una persona en particular, y pocos segundos después es que ambos alcanzan a ver a dicha persona, siendo Kawahira corriendo en dirección hacia ellos, esquivando a varios N-Soldiers en su camino hasta llegar junto a ellos

"hey Kawahira, te tardaste mucho" dijo Alex con un tono de simpleza mientras su amigo parecía agitado por la carrera que había pegado, sin embargo rápidamente se compuso y miro a su amigo con una mirada perspicaz

"apenas me acaban de dar mi misión, yo no puedo simplemente ir como un temerario idiota a cualquier lugar que quiera con una espada legendaria como otras personas" dijo el señalándolo con un dedo solo a el

"¿¡qué fue lo que dijiste!?..." respondió el pelinegro con una vena resaltando en su frente al estilo anime, mientras era detenido por la muchacha que se ponía frente a él con una sonrisa nerviosa

"y como ha resultado Kawahira-san, ¿te dieron la ubicación que necesitabas?" dijo Hanabi tratando de cambiar el rumbo de la conversación ya que no quería que esos dos se pusieran a discutir en aquel lugar

"Hai, según esto el lugar al que me enviaran serán los Estados Unidos, cúspide de los avances tecnológicos de aquel planeta después de Japón claro esta" dijo el peliblanco con simpleza como si se fuera a ir a una especie de excursión o de vacaciones

"Estados Unidos... parece que tendrás mucho trabajo en lo que consigan llegar"

"es verdad, pero al parecer ustedes serán los que estén más ocupados en lo que respecta a esas cosas" dijo Kawahira adoptando un tono serio, mientras la expresión de su mejor amigo se volvía igual de seria

"sensei, ¿no deberíamos de partir ya?" dijo la joven Hyuga algo preocupada y ansiosa por llegar a aquel lugar, mientras el muchacho parecía estar tratando de digerir su pregunta

"puede que tengas razón… será mejor que nos vayamos yendo hacia aquel lugar" dijo con algo de pesadez ya que no le agradaba el hecho de tener que hacer eso, pero de todos modos ya había tomado una decisión y ya era tarde para dar vuelta atrás

"¡más te vale que me dejes algo con lo que pelear en cuanto nuestras flotas lleguen amigo!" dijo Kawahira quien se acercó al pelinegro y le ofreció su puño para que lo chocara

"me lo pensare Kawahira, tu mientras tanto trata de mantenerte con vida allá" dijo con cierto entusiasmo para luego chocar el puño de su amigo con el suyo propio en forma de saludo, ambos sintiéndose más tranquilos para el inicio de todo aquello

Hanabi quien observaba todo eso sonrió disimuladamente, sintiéndose algo alegre al ver aquella forma en la que sus dos compañeros y amigos expresaban su gran amistad

"bueno será mejor que nos vayamos Hanabi" dijo Alex volteando a mirar a su discípula, quien parecía estar preparada para iniciar con aquel viaje

"¡Hai sensei!"

Fue entonces cuando el pelinegro volvió a invocar su llave espada y cerro sus ojos para concentrarse en el lugar al cual tendrían que ir

¡PORTÓN DE ESPEJO AB-!

"¡ALTO AHI!"

Fue entonces cuando de tres patadas voladoras al mismo tiempo el muchacho fue lanzado hacia el frente haciendo que el portal no se abriera y este terminara rondando en el piso varios metros hasta terminar tirado en el piso

Este algo sorprendido y molesto, trato de ponerse de pie con rapidez y voltear para buscar a quien había sido su atacante

Claro que no se esperó que fuera más de una

"¿¡quién fue el que me-!?" dijo este casi con los ojos blancos de ira, pero su cara cambio de rabia a susto al ver quienes estaban frente a el

"¿¡de verdad pensabas que te dejaríamos ir así y solo!?"

"no es divertido que te quedes con toda la acción para ti solo"

"a Mari no le parece divertido que no nos incluyeras en esto…"

Delante de Alex se encontraban tres personas vestidas con la armadura de los N-Soldiers, sin embargo estas no llevaban puestos sus cascos sino que andaban con sus rostros al descubierto

Las tres personas eran mujeres, una de ella de alta estatura y al parecer fumando un cigarrillo blanco, de cabello largo y azul tapándole la mitad de su rostro y uno de sus ojos color violeta, de delgada complexión y presencia intimidante

Las otras dos parecían ser dos chicas de la edad de los protagonistas, la primera era una chica de cabello naranja con dos coletas en la parte de atrás, un par de ojos igual de violeta que la más alta de las tres, con lo que parecía ser una escoba de barrer en una de sus manos y una marioneta de cuerpo cadavérico, con una capa negra y con una calabaza por cabeza y una cuchilla afilada sostenida por su mano de puro hueso en la otra, y con una sonrisa hiperactiva y alegre que se denotaba en su rostro

La última de ellas era una joven con la misma armadura que los presentes, y al igual que sus compañeras no llevaba puesto el casco de los N-Soldiers, lo cual permitía que se le viera su largo y sedoso cabello rubio, amarrado en dos coletas largas con lo que parecía ser un pañuelo negro con bordes blancos, sus ojos verdosos aunque algo apagados demostraban cierto interés y motivación de estar en aquel lugar, sosteniendo con fuerza una especie de muñeco similar al de la anterior muchacha, solo que este tenía una cabeza humana y una pistola en ambas manos de este, siendo apenas una chica delgada y de tez blanca, era capaz de emanar una gran presencia y temor

Eran aquellas tres Shamanes, que hace poco habían estado bajo el liderazgo del Shaman de la resurrección, y usuario del espíritu del fuego del planeta Shamuri

Eran el equipo de la flor, apodadas también como el equipo Hanagumi

"¿ustedes tres que hacen aquí?" dijo con algo de temor y sorpresa el muchacho pelinegro, quien no se esperaba que ellas tres aparecieran en aquel lugar

"vinimos porque también oímos lo que dijiste hace un par de horas" dijo la mayor de ellas, quien respondía al nombre de Kanna Bismarch, la líder y mayor de las tres Shamanes, quien de su cigarro hizo aparecer al que era su espíritu acompañante, el Caballero Ashcroft, mostrando una sonrisa orgullosa aunque a la vez centrada

"¿no esperabas enserio que nos quedaríamos las tres sin hacer nada en una situación como esta?" dijo la del medio, Matilda Matisse, o como sus amigas la llamaban Macchi, con una sonrisa de lo más sincera, mientras que de su marioneta empezaba a emanar un brillo anaranjado, y la cabeza de calabaza se empezaba a cerrar y abrir rápidamente su boca, siendo esta la manifestación de su espíritu acompañante, Jack El Destripador

"Mari desea poder ayudar a Alex en lo que él quiere realizar" dijo la menor, Marion Phauna, o como la llamaban sus amigas Mari, con una sonrisa algo confusa de definir mientras abrazaba con fuerza a su muñeco marioneta, mientras un brillo purpura empezó a emanar de este e hizo que el pequeño muñeco de pronto apuntara la pistola que tenía en su mano en contra del pelinegro, siendo este su espíritu acompañante Chuck, el cual también era llamado como Billy The Kid por quienes conocían el parecido de este con el del legendario pistolero

"parece que vinieron a ayudarme… ¿pero entonces porque siento que estoy siendo intimidado?" se dijo mentalmente el muchacho, quien tenía un rostro pálido y una gota al estilo anime al observar cómo era al menos el objetivo de uno de los espíritus acompañantes de aquellas muchachas

"parece que vuestro viaje se ha complicado aún más de lo que ya lo era, ¿no piensas igual Hanabi?" dijo Kawahira con los brazos cruzados con algo de pena, mientras la muchacha observaba pasmada la situación frente a sus ojos

"¿quiénes son estas personas Kawahira-san?" dijo ella tratando de digerir el hecho de haber visto como lo que tenía que haber sido un fantasma se había aparecido frente a sus ojos

"... oh cierto, se me había olvidado que tu llegaste acá justo después que ellas tres" dijo el muchacho de lentes y cabello blanco con cierta sorpresa, para luego observar como esas tres ya habían conseguido arrinconar a su mejor amigo en una especie de discusión, no vio problema en explicarle a la muchacha todo con detalle

"veras Hanabi, ellas tres fueron más o menos rescatadas unas semanas antes a que tú y Alex llegaran a encontrarse en Bijuura" dijo con cierto regocijo, recordando con detalle lo que le había contado su amigo luego de todo aquello

"¿qué quieres decir con más o menos rescatadas?" dijo ella confundida no entendiendo a que se refería el agente, sin embargo fue entonces cuando este inicio su relato en el cual él no era participe, sino su mejor amigo y aquellas tres muchachas


Flashback: Hace tres meses

Planeta: Tierra 094: Shamuri

Shamuri, un planeta donde la población humana había alcanzado un nivel de tecnología respetable para estar en el siglo veintiuno, donde la gente en su mayoría vivían sus vidas cotidianas sin grandes preocupaciones o problemas, solo fluyendo en la corriente por la que se guiaba la sociedad de avanzar y producir, una corriente que hacia la vida de los humanos más cómodas y agradables

Pero a un precio muy alto, ya que mientras las compañías y empresas consumistas de todas las naciones seguían gastando los recursos del planeta sin compensar el daño de la manera adecuada, derribando los bosques y contaminando los mares causaban que el balance que sostenía a este mundo y al otro se empezara a debilitar

Era en esos momentos en el que un evento único en aquel mundo se daba a realizar, cada quinientos años cuando la humanidad requería de la guía de alguien que permitiera mantener el balance entre el mundo físico y espiritual, que guiara a aquellos que tuvieran la capacidad de ver a los espíritus y canalizarlos por medio de la posesión de cuerpos

El evento que los reunía a todos, el torneo de los Shamanes

Fue justo entonces cuando se daban las batallas finales de aquel torneo que aquello sucedió, y dio como pospuesto al mismo torneo para buscar al que sería el nuevo Shaman King, aquel individuo, que era conocido como el Shaman de Fuego, y que había renacido de entre los muertos para volverse el Shaman King había puesto fin al mismo torneo

Pero fue gracias a la enorme ayuda de un muchacho de trece años, quien también era el hermano menor de aquel Shaman legendario del fuego, y a su espíritu acompañante, que fue posible frustrar los planes de aquel Shaman, y evitar que este se apoderara de la entidad más poderosa de aquel mundo

Los grandes espíritus….

Fue poco después de que la batalla final entre estos dos hermanos se diera por terminada, que todos los Shamanes participantes de aquel torneo fueron expulsados del territorio sagrado donde se había dado acabo aquellas batallas entre Shamanes, y el equilibrio entre el reino físico y espiritual de aquel planeta volvió a la normalidad, sin la necesidad de un Shaman King fue que los grandes espíritus decidieron esperar un poco más para que aquel legendario salvador fuera escogido

Y fue entonces como aquellos Shamanes que pusieron todo de sí en aquella difícil batalla volvieron a sus vidas comunes y corrientes, muchos volviendo a sus tierras y hogares

Aunque algunos de ellos… ya no poseían un hogar al que volver

En aquel desierto de América, donde la aldea apache se podía antes ubicar, era donde tres figuras moribundas y afligidas caminaban sin rumbo fijo, solo moviéndose inconscientemente y sin ningún pensamiento o idea en mente

Aquellas figuras eran las de tres mujeres, o siendo más específicos la de una mujer y dos chicas, de ropas oscuras y al parecer algo desgastadas por el viento y la arena

Las tres caminaban en aquel amplio desierto, sin decirse una sola palabra entre ellas, inmersas en un silencio que parecía verdaderamente inquebrantable

"… ¿se dirigen a algún lugar en especial?"

Fue como si se tratara de una alarma despertadora, pues en el momento en el que las tres alcanzaron a oír la voz de aquella persona, fue que en un rápido movimiento pegaron un fuerte salto, para luego ponerse espaldas contra espaldas y hacer una especie de formación de defensa

Lo primero que hicieron aquellas tres fue mirar en todas direcciones buscando al portador de aquellas palabras, sin embargo fueron incapaces de localizarlo a plena vista

"a mi parecer ustedes tres se encuentran perdidas, aunque podría ser que no tengan rumbo alguno"

Fue en ese momento en el que las tres consiguieron avistar al misterioso hombre, o mejor dicho chico, ya que eso era lo que parecía ser a la distancia

Este chico llevaba una chaqueta roja como la sangre, con una camiseta negra como la noche por debajo, y una mirada fría como el hielo que estaba escondida por la capucha que llevaba puesta

"¿¡quién rayos eres tú!?" dijo la mayor de las tres, fastidiada con aquel sujeto que se había aparecido de la nada

"¿yo?, es una pregunta muy común que me hacen, y que también se me ha vuelto cansada volver a contestar" dijo este empezando a caminar hacia donde estaban aquellas tres que ya se encontraban armadas y listas para enfrentar a aquel extraño muchacho

"a Mari no le agrada para nada esa persona" dijo aquella muchacha de vestimenta gótica y cabello de coletas, escondiéndose tras la mayor de las tres

"será mejor que te largues a menos que quieras conocer el fin de tu existencia" dijo la muchacha de cabello anaranjado y ojos purpura, quien se encontraba realmente molesta y con ansias de destrozar a alguien

"mmm la verdad no sé si quiera conocer el fin de mi existencia tan pronto, sin embargo eso no quiere decir que ustedes representen una clase de peligro para mi" dijo aquel muchacho con sorna y un poco sarcástico

"es tu última advertencia niñito, será mejor que no trates de hacernos enojar" dijo la mayor de todas de cabello azulado, mientras el muchacho al oírla decir eso detuvo su caminar, para luego mirar con frialdad a aquella muchacha

"hacerlas enojar es la menor de mis preocupaciones la verdad, estoy aquí porque quiero preguntarles algo a ustedes tres" dijo este con la manos en sus bolsillos y actuando como si las miradas asesinas de esas tres no le afectaran en nada

"nosotros no tenemos nada que decirle a un tonto como tú, que al parecer no es capaz de darse cuenta con quienes está hablando" dijo de manera burlona Matilda, comúnmente llamada por sus compañeras como Macchi

"son el equipo Hanagumi, el equipo de tres miembros conformado por Kanna Bismarch, Matilda Matisse y Marion Phauna, trabajaban para el Shaman Hao Asakura... o bueno... trabajaban" dijo este con cautela observando las reacciones y movimientos de cada una de ellas, pensando cuidadosamente cuál sería su siguiente movimiento

"tu… ¿eres acaso un participante del torneo de Shamanes?, si lo eres será mejor que prepares tu posesión de objetos" dijo la muchacha haciendo aparecer su posesión de objetos del caballero Ashcroft enfrente suyo, mientras sus dos compañeras realizaban las suyas propias, y el muchacho les observaba sin señal de inmutarse

"la verdad es que solo soy un humano, que ni siquiera tiene un espíritu acompañante como ustedes" dijo este cerrando ambos ojos por un segundo y sacando ambas manos de sus bolsillos, mostrándoselas a ellas diciéndoles que se encontraba totalmente desarmado

O eso quería que creyeran por ahora…

"¡ehhh! Así que no posees un espíritu, entonces porque motivo te encuentras en un lugar así, no tiene sentido que alguien que no sea un Shaman se encuentre en un lugar como este" dijo con un tono burlón Macchi, quien no había deshecho su posesión aun sabiendo que ese sujeto no parecía ser una amenaza para ellas tres

"la verdad es que si había un humano aquí antes que yo llegara…" pensó con algo de risa el muchacho quien al abrir sus ojos miro a la peli naranja con una actitud muy fresca, cosa que causo que esta se pusiera nerviosa y enojada

"estoy aquí nada más porque quiero que ustedes tres me contesten una simple pregunta, luego de oír su respuesta me iré tranquilamente" dijo el muchacho mostrando una media sonrisa, mientras observaba con cautela los movimientos y pequeñas reacciones de las tres Shamanes, sabiendo que muy pronto tendría que hacer su jugada

"no tenemos ningún interés en contestarte ninguna tonta pregunta, ahora será mejor que te desaparezcas" dijo Kanna con un tono muy malhumorado, empezando a perder la paciencia con aquella persona

"solo será una pequeña pregunta, después de todo…"

¡FLASH!

Fue casi superior al sonido el movimiento que hizo el muchacho, habiéndose movido desde una gran distancia hasta quedar justamente de espaldas con aquella tres muchachas, quienes con gran impresión vieron como sus tres posesiones de objetos eran desvanecidas al instante que el muchacho había hecho lo que hubiera hecho, ya que ninguna fue capaz de ver lo que había sucedido en realidad

"puede que cuando contesten mi pregunta, cosas buenas les terminen pasando a las tres…" dijo este con una pequeña sonrisa mientras se volteaba lentamente, para ver a aquellas Shamanes en el mismo lugar sin haberse movido ni siquiera un centímetro

Sin embargo fue entonces cuando las tres en un rápido movimiento se dieron la vuelta y pegaron un gran salto hacia atrás, para tomar cierta distancia de aquel muchacho y realizar nuevamente sus posesiones de objetos, haciendo que estas rápidamente fueran contra aquel muchacho

¡SINISTER DARK!

¡TRICK OR SWEET!

¡LETHAL IMPACT!

Fueron aquellos tres ataques simultáneos los que viajaron contra el muchacho al mismo tiempo, viajando desde diferentes direcciones estos al final terminaron haciendo colisión generando una fuerte explosión

Sin embargo justo al develarse el humo de la explosión se mostró el área afectada, haciendo que las tres pusieran un gran gesto de impresión al momento de ver como el muchacho permanecía sin ninguna herida y lo que era más, ni siquiera parecía que se hubiera movido ni un centímetro

"¿cómo es posible?" Dijo la peli azul con un gesto de enfado, mientras el muchacho con lentitud ponía sus manos tras su cabeza con gran tranquilidad

"que extraño, juraría que ustedes tres eran más fuertes" dijo el muchacho con una seria mirada, como si aquellos ataques no le hubieran sido suficiente

"¿¡qué fue lo que dijiste!?"

"¡no permitiremos que te burles de nosotras!"

"¡te aplastaremos!" dijeron las tres con miradas asesinas, al momento de que sus posesiones de objetos aumentaban de tamaño

En un haz de luz que envolvió a las tres posesiones se empezó a develar las tres mismas pero ahora en mayor tamaño, la que había sido una armadura ahora era una especie de lanza gigante, teniendo la parte inferior de su cuerpo intacta pero la parte superior siendo una enorme lanza puntiaguda en la cual destacaba la cabeza de la armadura

El que había sido un simple y pequeño títere era ahora un gigante cuerpo esquelético con una enorme capa y la misma cabeza de calabaza, pero ahora teniendo una enorme hoz negra con un filo muy cortante

Y el que antes había sido una marioneta de trapo era ahora una especie de Golem gigante con un cañón de ametralladora sosteniéndose a sí mismo con sus dos enormes piernas que se conectaban a lo que era el torso de la posesión

Las tres posesiones que superaban en tamaño a los edificios comunes se posaron frente a aquel muchacho, quien con asombro se mantuvo con la cabeza hacia arriba mirando las gigantescas posesiones

"admito que se ven impresionantes… pero aun así no han mejorado mucho" dijo el muchacho con una pequeña risa, haciendo que aquellas tres muchachas se enojaran más con él, y decidieran atacarlo con todas sus fuerzas

¡STEEL LANCE!

¡SICKLE OF DEATH!

¡ASSAULT!

Fueron aquellos ataques físicos los que fueron en contra del desarmado muchacho, quien al momento de verlos venir simplemente desapareció del lugar para el desconcierto de las tres quienes lo perdieron de vista

Sin embargo este rápidamente apareció encima de la posesión de calabaza, dando una fuerte patada descendente hacia aquella posesión mandando contra el suelo a aquella posesión y dejándola incrustada

Fue entonces cuando las otras dos posesiones trataron de atacarle mientras este empezaba a descender, pero fue justo cuando estas lanzaron sus ataques que el muchacho volvió a desaparecer en el aire, haciendo que ambos ataques chocaran uno contra otro

Rápidamente el muchacho reapareció en el suelo desértico y se movió a gran velocidad posicionándose debajo de la posesión de la armadura, para luego con un fuerte derechazo romper las piernas de la posesión haciendo que esta empezara a perder equilibrio y cayera estrepitosamente en el suelo, luego cuando solo quedaba una sola posesión el muchacho decidió detener su ataque, como si esperara a que este fuera y lo atacara

"¡Destrózalo Chuck!"

¡FINAL IMPACT!

"se ve que no aprenden del error" dijo este con una pequeña sonrisa

Una explosión dio como resultado el poderoso impacto del cañón de la posesión de la joven chica rubia, quien observaba con gran molestia el lugar de donde debían de yacer los restos de aquel muchacho, sin embargo cambio su gesto al de asombrada al ver como este seguía de pie y sin ningún daño aparente

"es… imposible" dijo ella con la quijada abierta y sus ojos abiertos de par en par

"yo nada más quiero hacerles una pregunta, no tengo verdaderos deseos de pelear" dijo este con una gran sonrisa, habiendo cambiado la expresión fría y dura que tenía al principio de todo aquello

"aunque debo de admitir que me he divertido mucho peleando con ustedes"

Las tres muchachas ignorando las palabras del muchacho se dispusieron una vez más a atacarle con sus tres posesiones al mismo tiempo, sin embargo el solamente alzo su brazo izquierdo hacia el cielo, y como por arte de magia hizo aparecer una espada color roja, con unos dientes en las hojas haciéndola parecer una especie de llave gigante

Justo en el momento en el que las tres posesiones se habían acercado lo suficiente, el muchacho realizo un corte horizontal con aquella espada, gritando a todo pulmón el nombre de aquella técnica

¡FIRE SLASH!

Una enorme explosión se generó en el lugar, provocando una fuerte corriente de aire que empujo a aquellas muchachas con gran fuerza, haciendo que tuvieran que cerrar los ojos por todo el polvo que se había levantado, y cuando fueron capaces de abrirlos, se quedaron nuevamente sorprendidas

En el centro de la explosión se encontraba el muchacho, sin ninguna herida superficial que se pudiera apreciar, con aquella singular espada en su mano izquierda, y los objetos de posesión de aquellas muchachas en la derecha, literalmente cargando tanto la armadura metálica como las dos marionetas sin vida sobre su hombro, como si ni siquiera se encontrara cansado o exhausto de aquel enfrentamiento

"¿ya podemos hablar?" dijo con una simple sonrisa mientras caminaba en dirección a aquellas tres muchachas, que empezaron a caer al suelo de rodillas tras ver como habían sido derrotadas tan fácilmente por aquel extraño

"¿quién rayos eres tu…?" dijo con una mirada de desasosiego la joven peli naranja, quien apretaba con fuerza la escoba en su mano en un intento de contener el temor que la empezaba a invadir

"solamente soy un muchacho, que desea hacerles una pequeña pregunta, y luego les dará la libertad de hacer lo que prefieran con sus vidas" dijo este sin disminuir el ritmo de su caminar ni quitar la sonrisa en su rostro

"no puedes ser un humano…" dijo la pelirrubia con la mirada hacia el suelo, sintiendo entonces una enorme depresión por la forma en la que había terminado las cosas

"la verdad es que soy tan humano como ustedes tres, solo que domino una fuerza diferente a la de ustedes"

"¿cómo pudimos haber perdido? ¡nosotras que obtuvimos la sabiduría y poder del señor Hao!" dijo con gran rabia y coraje la mayor de las tres, haciendo que el muchacho se detuviera de golpe, quedando a un par de metros de donde se hallaban arrodilladas

"perdieron, porque sus ataques carecían de toda convicción de ganar, porque nada más se guiaban por un ideal que ya las había abandonado antes, porque lucharon por alguien a quien jamás las considero como lo haría un verdadero amigo"

Fue entonces cuando las tres levantaron la cabeza y miraron al muchacho frente a él, y por un segundo vieron una silueta familiar tras de él, primero creyendo que había sido la de aquel poderoso Shaman al que habían seguido por tantos años, pero luego cambiando a la de aquel muchacho que ya las había derrotado con anterioridad, y había causado la derrota del que había sido su mesías

"quiero que me digan una cosa y nada más…" dijo el muchacho acercándose lentamente a cada una, para luego arrodillarse ante cada una y devolverle su correspondiente objeto de posesión, que también contenían a sus espíritus acompañantes dentro estando estos callados y tranquilos, no siendo capaces de hacer nada en ese momento

"¿Por qué odian a todos los humanos de este mundo?"

Una leve brisa de viento se hizo presente en aquel lugar, estremeciendo a las tres muchachas, quienes perdieron parte del miedo que les había provocado la fuerza del muchacho, para recobrar algo de su espíritu

"¿Por qué quieres saber algo así?" dijo poniéndose de pie Kanna, mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo y lo encendía

"la verdad es que me causa mucha curiosidad, ya que no entiendo que razón podría tener una persona para odiar a todos los seres que habitan un mundo" dijo este con un gran sentimiento de tranquilidad

"te causa curiosidad…"

"si… es que al verlas me da el presentimiento de que no son malas personas, por eso quiero saber porque estaban dispuestas a ayudar a aquel que tenía como objetivo eliminar a todos los humanos"

"no lo comprenderías, lo que tuvimos que pasar las tres por culpa de los humanos" dijo con gran enojo Macchi, al tener que recordar aquel terrible pasado

"todos ellos merecen morir…" dijo con gran tristeza Mari, abrazando con fuerza al pequeño muñeco pistolero

"... ya veo"

Fue entonces cuando el muchacho se sentó en el suelo con las piernas cruzadas, y con una sonrisa encaro a las tres jóvenes, sabiendo el porqué de aquel odio, pero convencido de que podría hacer algo al respecto

Ya que ese era el propósito por el que había ido hasta allí

Fin del Flashback


"¿ehh? ¿Eso es todo?" dijo Hanabi con un tono de decepción, ya que el peliblanco había cortado la historia de repente

"jeje, la verdad es que lo siguiente es algo un poco personal, y como no estamos en una situación muy conveniente será mejor que te conformes con eso" dijo este con una sonrisa nerviosa, mientras observaba como su amigo trataba de disuadir a aquellas tres muchachas de que fueran con él, cosa que al parecer no le daba resultado

"lo único que tienes que saber es que ellas tres dejaron de ser malas personas, y ahora son capaces de luchar por el mismo ideal que el de todos nosotros"

Hanabi entonces puso una cara de nervios y volteo a ver a aquellas tres muchachas, aunque apenas había entendido el concepto básico de lo que eran sus habilidades le costaba mucho creer que tendría que viajar con ellas en esta misión, ya que para ella era obvio que su sensei sería incapaz de detenerlas

"solo espero que no ocurra nada malo..." dijo ella con una pequeña gota al estilo anime, para luego tomar valor y acercarse hasta donde estaban aquellos cuatro, y tratar de dirigirse al muchacho Keyblader

"¡Ya les dije que esta es una misión muy peligrosa!"

"sigues subestimando nuestras habilidades…" dijo la peli azul encendiendo su cigarrillo con una actitud muy serena

"nosotras somos las más indicadas para este trabajo, después de todo somos de las más fuertes Shamanes" dijo con una sonrisa de orgullo la joven Macchi, haciendo la señal de amor y paz mientras una gota al estilo anime cruzaba por la cabeza del pelinegro

"uhh, es decir que no importa lo que les diga, ustedes me seguirán…" dijo el muchacho frotándose las sienes de la cabeza con una mano, para luego mostrar una cara de impresión al ver a la chica rubia acercársele, con al parecer una especie de objeto envuelto en un pañuelo negro con bordes, y ofreciéndoselo al muchacho

"el Dr. Hoshi nos dijo que te las entregáramos, dijo que las hizo especialmente para ti" dijo la muchacha con el ceño fruncido, mientras el muchacho observaba esto sorprendido, para luego cambiar su expresión a una más amigable

"… ya veo, gracias Mari-san" dijo el muchacho recibiendo el objeto envuelto en el pañuelo, poniendo un gesto serio al momento de notar el peso del objeto envuelto, pero volvió a su expresión alegre al mirar con cuidado la determinación de aquellas tres muchachas, quienes hasta hace poco habían sido enemigas de alguien a quien el respetaba demasiado

Sin embargo todo había cambiado, gracias a todo lo sucedido en aquel entonces ellas eran capaz de disfrutar más de sus vidas, habiendo perdido parte de aquel odio que consumía sus corazones, habiendo dejado atrás aquel deseo de venganza contra la humanidad, ellas eran capaces de ver un futuro diferente al que aspirar

Y eso era… lo que el muchacho siempre quiso darles

"está bien… pueden venir con nosotros, les agradezco mucho que nos ayuden" dijo el cruzándose de brazos, para luego poner una sonrisa de pura honestidad

Las tres muchachas cambiaron su expresión para mostrarse más complacidas, alegres al saber que por fin podría devolverle aquel favor al muchacho

¡Inicio de fase de despegue, todos los N-Soldiers prepárense para el despegue!

"sensei tenemos que irnos ya" dijo Hanabi acercándosele con prisa, mientras el muchacho con un rostro que reflejaba pura confianza asintió con la cabeza estando de acuerdo con lo que había dicho la Hyuga

"¡muy bien todos! ¡Vamos!" dijo el pelinegro invocando nuevamente la Keyblade en su mano y alzándola con decisión

¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!

Un rayo de luz salió disparado de la Burning Terra Keyblade, para luego detenerse en un área vacía del lugar y de allí formarse el portal mágico

"esa hora Hanabi, chicas…"

"hai sensei"

Y sin más espera todos ellos se introdujeron al portal, mientras Kawahira con mucha alegría se quedaba observándolos partir

"buena suerte a todos muchachos…" dijo este con una sonrisa plena, para luego darse la vuelta y dirigirse a su propio crucero, que lo llevaría hasta donde se encontraba ahora sus mejores amigos

Donde se uniría a la batalla por la supervivencia de los inocentes


-Planeta: Tierra 116: ZomberaXXIII

-Lugar: Ciudad de Tokyo, distrito central

Zombera… el nombre que se les otorgaba por lo general a aquellos mundos donde la Z-Infection se manifestaba con mayor fuerza, siendo estos los mundos donde la sociedad predominante del planeta sucumbía trágicamente por la mano propia de su gente, siendo el virus el causante de que los habitantes y seres vivientes de aquel mundo comenzaran a realizar actos caníbales y destructivos a cualquier ser no infectado que se encontrara cerca de ellos, haciendo que los portadores o los infectados se volvieran entes sin mentes ni corazón que solo buscaran saciar el hambre que poseían, no importándoles quienes fueran los que terminaran convirtiéndose en su alimento

Durante milenios Novaterra junto a las demás organizaciones de la galaxia habían observado y estudiado aquella terrible amenaza planetaria, y lograron clasificarla en etapas o niveles de peligrosidad así como para entender como esta funcionaba

Al inicio de toda Z-Infection se les da a los planetas un nivel de peligrosidad D, siendo esta la más baja ya que el virus se manifestaba en su forma más primitiva, solo siendo capaz de infectar los cuerpos de los seres vivientes que hubieran sido mordidos por algún infectado previamente, y haciendo que el que hubiera revivido por la infección apenas poseyera las mínimas capacidades motoras de su cuerpo

El nivel C de peligrosidad se les daba a los planetas cuya Z-Infection ya hubiera tenido tiempo de evolucionar a una infección más peligrosa, permitiendo que la infección no solo se transmitiera a causa de la mordida de algún infectado, sino que también bajo la transferencia o adquisición de cualquier fluido corporal de los infectados, además del hecho de que los infectados con aquella clasificación fueran capaces de ignorar los limitadores nerviosos de sus cuerpos y fueran capaces de usar una fuerza superior a la del humano promedio

El nivel B, uno de los niveles en los cuales la Z-Infection ya hubiera tenido meses de haberse propagado en el mundo infectado, era quizá uno de los niveles más peligrosos también, ya que en el momento en el que la Z-Infection ha llegado a este punto, es cuando el virus que causa dicha infección es capaz de no solo infectar a los humanos o civilización predominante, sino que también es capaz de infectar a otros seres vivientes como la mayoría de los animales conocidos, dándoles a estas criaturas infectadas un instinto caníbal mucho mayor que al de la especie humana, ya que sus sentidos y destrezas se magnifican haciéndolos grandes amenazas devoradoras de carne viviente, pero no solo eso, sino que llegado a este punto de evolución, la Z-Infection sería capaz de revivir a cualquier cuerpo difunto cuya estructura anatómica siguiera mayormente intacta, y mientras su cabeza siguiera conectada al resto de su cuerpo

El siguiente nivel, y unos de los más raros de ver, sería el nivel A, y se manifestaría en diferencia a la de los demás niveles anteriores, en que ya no se necesitaría de ningún portador infeccioso, o herida anterior en la cual dicho virus pudiera transmitirse, ya que la Z-Infection habría llegado a evolucionar hasta el punto de que sería capaz de infectar a cualquier ser viviente por medio de la vía aérea, siendo solo posible que algún ser viviente fuera capaz de evitar infectarse si este poseyera alguna rareza o indicado patrón genético en su ADN que lo hiciera inmune a esta infección, haciendo de su sangre la única defensa posible contra la infección, y posiblemente la única cura ante aquella amenaza, aunque no le sería demasiado útil a muchos que tuvieran que enfrentarse a millones de infectados cuyas capacidades y características biológicas y físicas hubieran sido mutadas por obra de aquel virus

Y finalmente, el nivel de infección que solo se vio una vez y en la época en la que los guardianes de la misma Galaxia aún no habían renacido en nuevas vasijas humanas, el nivel de infección Z, donde no importara si fuera humano, animal, planta, robot, vivo o muerto, mientras hubiera existido una chispa de conciencia o espíritu en aquel no infectado, al final terminaría cediendo ante aquella infección, resultando estos en deformas y grotescas mutaciones de sus formas originales, y siendo literalmente imposible la supervivencia de cualquier persona que no poseyera alguna habilidad especial o fuerza única que le permitiera hacer frente a la amenaza que representaría el tener en contra a todo un planeta caníbal

Durante milenios, estos mundos fueron estudiados, y durante milenios, se priorizo que aquella terrible amenaza de la Z-Infection jamás fuera a afectar a algún planeta del que no fuera originario aquel virus, siempre teniendo el mismo resultado en todos ellos

La aniquilación del planeta con todos sus habitantes

Sin embargo, algo diferente ocurriría esta vez, y una fuerza de la justicia y de la vida trataría de generar una contradicción a aquella terrible amenaza biológica, que habría cobrado ya cientos de billones de vidas inocentes

Ahora se haría la diferencia

En la ciudad de Tokyo, Japón, la Z-Infection se esparcía sin control por doquier, reduciendo a la mitad de la población en tan solo un día, muchos de ellos habiendo tratado de escapar a otras ciudades por medio de los puentes que conectaban a la ciudad, otros tratando de esconderse en los lugares que conseguían, centros comerciales, hospitales, oficinas de policía, bancos, pero la mayoría de ellos fracasando y siendo a la final atacados por los infectados

Los cuales en este mundo, recibirían una denominación muy peculiar, que dejaría en claro que para sobrevivir a estos era necesario priorizar la sobrevivencia de los que aún eran humanos, la denominación a la que muchos estarían de acuerdo en que era la adecuada para llamarlos

Los infectados, serian conocidos como ellos

Sin embargo, la persona que había sido capaz de hallar el nombre adecuado para estos seres carentes de vida, también sería una de las primeras tantas en convertirse en uno de ellos, habiendo dejado atrás a la que había sido su novia hasta entonces bajo el cuidado de un muchacho, un muchacho que tendría que encontrar la manera de sobrevivir en un mundo donde la muerte caminaba por las calles

Un mundo donde los ellos era la nueva raza predominante

Pero para su suerte no tardaría en hacerse de aliados poderosos, personas que aun con sus problemas personales serian de gran ayuda y se convertirían en un gran equipo contra aquella amenaza, siendo capaces de enfrentarse a ellos con valor y determinación, con la esperanza de encontrarse con sus familias y lograr sobrevivir tanto como les fuera posible

Aunque tal vez el sobrevivir, dejaría de ser su mayor preocupación en un futuro cercano

Si él era capaz de corregir esos errores… que había decidido cambiar a como dé lugar

En lo alto de una torre, que también era conocida como la torre de Tokyo, se encontraban cinco personas, todas observando el devastador panorama con miradas de asombro, sin embargo fue el único hombre de los cinco el que cambio su mirada rápidamente, y recordó el porque estaba allí, recordó lo que tenía que hacer, recordó por quienes estaba allí, y de pronto su mirada se volvió una llena de determinación

"Es hora…" dijo este con un tono muy serio y frio, mientras las otras cuatro al salirse de su asombro se sintonizaron con el muchacho, para luego prepararse para el combate que estarían dispuestos a librar

Después de todo, sería su trabajo encargarse de aquel lugar, para así proteger a cuantas personas les fuera posible, y salvar la mayor cantidad de vidas posibles

Ya que esta sería una pandemia, a la que le pondrían fin


Fin del capítulo 35

En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:

Kawahira: más te vale que me dejes algo con lo que pelear

¿?: Mami tengo mucha hambre

¿?: Solo espera un poco más cariño

¿?: ¡No permitiré que se acerquen a mi familia monstruos!

No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: Libertad de matar

¿?: Ustedes son héroes… ¿no es así?