Capítulo 21

"Nunca temas a las sombras. Solo constituyen el indicio de que en algún lugar cercano hay una luz resplandeciente."

-Ruth Renkel

Itachi y Shisui estaban sentados aun sin dirigirse las palabras. Apenas si se dirigían las miradas de vez en cuando. Estaban dolidos. Aun no les entraba en la cabeza la muerte de Sasuke. ¡Ah! ¡Ese nombre los torturaba! Él tenía una larga vida por delante. Una vida llena de emociones y altibajos, pero era SU vida. El destino era realmente impredecible, un día estás y al otro no. Muchos planean su vida a largo plazo sin vivir el presente, pero lo único que demostraba la muerte de Sasuke era todo lo contrario. Uno debe vivir el HOY sin preocuparse por el mañana, ya que ¿quién sabía si iba a vivir para ese 'futuro'? Aquello era solo una traba. El futuro propiamente dicho no existía, no para todos. Itachi creía que no había hecho lo suficiente por su hermano menor. Nunca iba a ser suficiente. Se arrepintió hasta en lo más profundo de su ser. Lo había dejado ir solo al juzgado. Solo. Esa palabra le torturaba el cerebro. Sentía que lo había abandonado a su suerte, por más que no era así. Sintió nauseas. ¿Eso era todo? ¿Así de injusta era la vida? ¿Primero la vida de su madre y ahora la de su hermano? ¿Qué seguía? No estaba seguro de poder levantarse, no esa vez. Ni con Shisui, ni con su esposa, y ni siquiera con su hijo. Nadie. Nadie iba a evitar que él cayera en desolación y amargura. Iba a matar al culpable del asesinato. Si todo aquello no habría pasado, Sasuke estaría vivo y sin ningún tipo de problemas. Seguramente estaría acostado en su cama mirando televisión. Sí, así de tranquilo estaría. Pero la realidad era otra. Una muy miserable.

El mayor de los pelinegros ya se había cansado de tanto silencio. Sabía que ninguno estaba listo aun, pero tampoco podía permitirse ver como su amigo se hundía más y más, es por ello que estaba dispuesto a hablar, pero en ese momento vio como un hombre con guardapolvo salía del hospital y se dirigía hacia ellos. Al llegar frente a ambos, miro a uno y luego a otro.

―Disculpen, ¿cuál de ustedes es el señor Uchiha? –Itachi levanto la vista y lo miro, luego giro a dirigirse a Shisui.

―Eh…ambos somos Uchiha –dijo Shisui con una sonrisa forzada. Itachi desvió la vista al doctor. El hombre se veía un poco incómodo.

―Oh, bueno, entonces ¿cuál de los dos es el hermano de Sasuke Uchiha? –Al escuchar aquello, Itachi sintió un dolor fuerte en el estómago. Había llegado el momento en el cual le iban a decir cómo murió su hermano. No estaba preparado. No todavía. Shisui se bajó y se puso frente al médico –. ¿Eres tú? –pregunto.

―No, yo soy su primo. Puede decirme a mí lo que desee –dijo para evitar que Itachi se pusiera peor. Sabía que su amigo no quería escuchar nada con respecto a la muerte de Sasuke. El doctor asintió, pero antes de que pudiera decir una palabra, alguien lo interrumpió.

―No –dijo Itachi bajándose de donde estaba sentado―. No importa, Shisui ―dijo poniéndose al lado de este último, para luego mirar al doctor―. Yo soy el hermano de Sasuke. ―Shisui se quedó a su lado, preparado para lo que sea. Para escuchar lo que ya sabían, y ver como poco a poco Itachi se iba a ir consumiendo a sí mismo. El doctor suspiró.

―Yo soy el doctor Aizawa, atendí a tu hermano cuando entro. Él había perdido el pulso cuando lo sacaron del auto, pero los paramédicos hicieron un gran trabajo para reanimarlo. Aunque seguía muy grave, ya que tenía dos fierros incrustados en el cuerpo ―paró unos segundos para luego continuar―. Hice que llamaran a la doctora Haruno, porque yo no podía solo con aquello. El primer fierro, la doctora, lo saco satisfactoriamente, pero cuando saco el último y lo tapamos, sufrió una decaída. Sus signos vitales comenzaron a bajar hasta que entro en paro. ―Inhalo y exhalo un par de veces―. Tanto Sakura como yo hicimos reanimación, pero no había marcha atrás. Había pasado demasiado tiempo sin pulso. Le dije a la doctora que parara pero no me quiso oír, así que ordene que la sacaran a la fuerza. Pero antes de que el enfermero la agarrara golpeo el esternón de tu hermano con todas sus fuerzas. Imagino que creyó que quizá eso lo haría reaccionar. A las 21:43 declare su muerte. ―Itachi sintió nauseas. Shisui miro a su amigo, tenía miedo por cómo iba a reaccionar. Él era realmente impredecible en algunas circunstancias.

―Entonces…–comenzó a decir el mayor de los Uchiha. El doctor lo miró.

―Aún tengo otra cosa que decirles.

―Oh –fue lo único que logro articular Shisui. Aizawa se aclaró la garganta.

―Una vez que lo declare, cuando lo íbamos a desconectar, la máquina de signos vitales comenzó a mostrar que su corazón había empezado a latir levemente. Creo yo que fue el golpe de la doctora, seguramente él debía tener un coágulo de sangre y su golpe logro sacarlo, y así permitió que su corazón volviera a latir. Ahora Sasuke está en cuidados intensivos –dijo para luego sonreír. Itachi y Shisui abrieron los ojos como platos―. Me dijeron que Sakura grito a los cuatro vientos que el joven Sasuke había muerto, siento si eso le causo problemas. Quise venir lo antes posible, pero quería asegurarme que su hermano estuviera estable ―dijo poniendo su mano en el hombro de Itachi. Él solo logro asentir―. Por la mañana ya podrá entrar para verlo ―dijo para luego girarse y volver al hospital. Ambos se quedaron parados un par de minutos, intentando comprender lo que había dicho Aizawa.

―Shisui…―logro decir Itachi–. Sasuke está… ―Shisui reacciono y miro a su amigo.

―Él está vivo…Itachi –dijo con una sonrisa. El joven que tenía al lado cerró los ojos y sonrió.

"Maldición, siempre haces que me preocupe…Sasuke…"

.

.

.

―Entonces…quiere decir que…-dijo Sakura con los ojos bien abiertos sin entender nada. Frente a ella estaba el doctor Aizawa, que había entrado a los vestidores. Cuando ingreso encontró a Sakura sentada mirando al suelo con lágrimas en los ojos y sus mejillas húmedas, cuando la llamo ella no quiso escucharlo. Se había levantado y dirigido hacia la salida, pero él hablo de cualquier forma. Debía decírselo. Ahora, ella estaba frente a él, escuchando lo sucedido.

―Creo que tu golpe lo salvo –dijo con una sonrisa. En los ojos de ella comenzaron a brotar más lágrimas mientras sonreía. Luego de hablar un par de minutos más, decidió ir a la habitación del joven. Ésta quedaba en el tercer piso, donde estaba terapia intensiva. No era un ambiente muy esperanzador ese lugar. Mayormente, las personas que se encontraban ahí, estaban muy graves y rara vez salían adelante. Pero ella se creyó optimista, confiaba plenamente que Sasuke saldría adelante.

Al entrar vio a Sasuke entubado, con una intravenosa que le daba suero. Se acercó y tomo su mano. "Sé que tú puedes, Sasuke…" pensaba para sí.

―Solo…solo despierta ¿sí? –dijo casi en susurro con la voz quebrada. Había pasado lo peor, pero eso no era todo. El pelinegro había quedado mucho tiempo sin pulso, es decir, sin que le llegue sangre al cerebro y eso era sumamente peligroso. Primero, no se sabía si iba a despertar del coma o si iba a ser un vegetal por el resto de su vida, y si despertaba los mismos médicos no podían garantizar que estuviese sano. Podría dejar de caminar, amnesia, podría dejar de ser él mismo y solo sería una persona que no entendería nada de lo que pasa a su alrededor, sin poder relacionarse con los demás porque apenas entendería que debe comer para vivir. O cualquier otro tipo de problema crónico. Pero algo era seguro, Sasuke estaba vivo, y ningún otro pensamiento iba a romper esa tranquilidad.

Sakura acerco su rostro al de él y le beso la frente, que la tenía vendada. "Al menos estás aquí", pensó.

.

.

.

Había pasado una semana desde lo sucedido, y el juicio se había postergado hasta tiempo indefinido por el accidente que había afectado a los dos principales sospechosos. Sasori a los dos días había despertado y se estaba curando satisfactoriamente, y todos los días lo iba a visitar su mejor amigo, Deidara. Mientras que Sasuke aún seguía en coma. Sin embargo, sus heridas se habían ido cicatrizando lentamente.

Era entrada la noche e Itachi se encontraba fuera del edificio, parado, fumando, ya que dentro de unos minutos iba a entrar para quedarse junto a Sasuke. La realidad era que los pacientes que estaban en terapia intensiva se quedaban solos, y rara vez se podía quedar algún familiar en las habitaciones. Pero Itachi era la excepción, el médico había firmado una orden especial para que eso pudiese suceder, pero le advirtió al joven Uchiha de que sea lo más cauteloso posible.

Él llevaba puesto un jean azul oscuro con una campera color bordo, abierta, es así que dejaba a la vista su suéter color gris. Tenía la mano derecha metida en el bolsillo delantero del pantalón, mientras que con la otra tenía el cigarrillo. Miraba hacía la calle, es por eso que no se percató como una joven, unos pocos años más grande que él, se acercaba y se situaba a su lado.

―Hola –dijo ella amablemente. Itachi se giró y vio a una mujer joven, cabello corto oscuro y ojos del mismo tono. La reconocía por haberla visto anteriormente. Era Shizune. Le da una pitada al cigarrillo y luego exhalo el humo, girando la cabeza para que no le dé directo en el rostro a la chica.

―Hola –dijo él volviéndose a girarse para mirarla.

―¿Cómo te encuentras? –pregunto ella un poco nerviosa. A Itachi le pareció rara su actitud, pero le siguió la corriente.

―Bien ¿y tú?

―Bien –dijo sonrojada. Bien, eso sí era raro. ¿Qué tramaba esa chica? ―Espero que tu hermano despierte pronto –dijo con una sonrisa. Itachi se la devolvió, lo que provoco más rojez en su rostro.

―Sí, yo también lo espero –dijo con simpleza girándose a mirar hacia la nada. Volvió a dar una pitada al cigarrillo.

―¿Sabes que es malo para la salud fumar? –Itachi se rió.

―Lo sé. Mi esposa también me lo recuerda cada vez que puede –dijo mirándola, en ella vio tristeza y decepción.

―Ah ¿estás casado? –pregunto mirándolo a los ojos. Itachi asintió levemente. Shizune simulo una sonrisa. Luego desvió su mirada―. Que pena ―dijo tan bajo que Itachi no la logro escuchar.

.

.

.

Al día siguiente, a la mañana temprano, Sakura llegaba para su turno. Se puso el guardapolvo y antes que nada fue a ver a Sasuke. Cuando entro se encontró con una escena completamente enternecedora. Sasuke estaba tendido sobre la cama, aún en coma, y a su lado estaba sentado en una silla, Itachi, recostado sobre lo que sobraba de cama, agarrando con su mano derecha, la mano izquierda de Sasuke.

Para Sakura era muy tierno ver a Itachi agarrar la mano de su hermano menor, sabiendo que este estaba en coma. Se notaba el cariño que sentía el pelinegro por Sasuke, y al mismo tiempo la preocupación. Decidió acercarse para despertarlo, ya que en ese horario él por lo general ya no estaba porque se iba a trabajar temprano.

Apoyo su mano en su hombro y lo movió levemente.

―Itachi… ―dijo suavemente. El pelinegro no respondía. Lo movió unas veces más hasta que abrió los ojos y, sin soltar la mano de su hermano, se sentó derecho.

―¿Sakura? –dijo refregándose uno de los ojos―. Creo que me quede dormido –dijo. Luego se giró a mirar a Sasuke―. Aún sigue en coma –dijo largando un suspiro.

―Sí…-dijo ella en voz baja―. ¿Crees que despierte? –Itachi no la miró.

―Estamos hablando de Sasuke. –Ella asintió y sonrió. Ambos se quedaron unos minutos mirando a Sasuke con preocupación y ansiedad. Ya no veían la hora de que él despierte. Pero algo paso en ese momento. Algo que tomo por sorpresa al pelinegro.

―Sakura…-dijo Itachi. Cuando ella se giró a mirarlo, él le hizo un gesto para que mirara la mano que tenía sujetada la mano de Sasuke. Era imposible. Sasuke estaba agarrando con fuerza la mano de su hermano mayor. Ambos se sintieron llenos de euforia. Itachi se levantó, aun teniendo sus manos unidas, y Sakura rodeo la cama para ponerse a la derecha del pelinegro―. ¿Sasuke? –pregunto. Y sintió como su mano era apretada nuevamente por su hermano menor―. Paso otra vez –le dijo a Sakura. Ella asintió y agarro la mano derecha de Sasuke. Inhalo y exhalo para calmar sus nervios.

―Sasuke, si puedes oírme aprieta mi mano dos veces, por favor –dijo con nerviosismo en su voz. Y así paso, el pelinegro apretó dos veces la mano de la pelirrosa. Tanto Sakura como Itachi sonrieron.

Poco a poco Sasuke fue abriendo los ojos con dificultad, y al notar que algo le pasaba por la garganta se asustó, abrió los ojos como platos y apretó más el agarre de la mano de Itachi. Sakura acerco un poco su rostro.

―Quédate tranquilo. Está todo bien. Ahora te lo sacaremos ―dijo con los ojos aguados. Intentaba, pero la emoción le ganaba. ¡Había despertado! ¡Sasuke estaba despierto!

En una velocidad inhumana llego una enfermera que le quito el tubo endotraqueal. La joven de pelo rosa acerco la luz de una pequeña linterna a los ojos del pelinegro para ver la dilatación de sus pupilas. Era todo normal. Sasuke en ese momento se levantó de repente. Sakura puso sus manos en sus hombros.

―No, no, no, aun no, Sasuke –dijo. Pero fue tarde, él yacía sentado en la cama, nótese sin soltar la mano de su hermano, aún estaba cohibido y no comprendía nada. Pero todavía no hablaba, aunque fuese normal, Sakura estaba asustada ¿Y si no la recordaba? Un nudo se formó en su garganta.

Lagrimas amenazaban con salir.

Sasuke solo la miraba.

―Sakura…no llores…estoy bien –dijo con un poco de dificultad. Ella lo miró sorprendida. Y no lo aguanto. Lagrimas comenzaron a recorrer sus mejillas y salto a abrazarlo.

―¡Estaba tan asustada! ¡Oh Dios mío, Sasuke! ¡Tenía mucho miedo! –dijo sollozando sobre el cuello del pelinegro―. ¡Estoy tan feliz de que estés bien! ¡Te amo tanto que perderte me hubiera matado! –Sasuke solo estaba ahí, quieto. Aun le costaba trabajo moverse para abrazarla o para hablar, sin contar que ya de por sí no era muy bueno para ninguna de ellas.

―Estoy bien –logró articular.

En lo que quedo del resto del día le hicieron millones de estudios para ver si todo estaba bien. Para sorpresa de muchos, Sasuke se encontraba en perfecto estado, incluso había podido caminar hasta el baño él solo. Los enfermeros y médicos se sorprendieron al enterarse que no le había quedado ninguna secuela de los dos paros que había tenido. Pero era un gran alivio.

De cualquier forma aun debía quedarse en el hospital por un tiempo, hasta que todo mejore. Ya que todavía tenía zonas del cuerpo vendadas y muy lastimadas.

.

.

.

Unos cuantos días después, Sakura estaba bastante ocupada en el hospital atendiendo pacientes, y todavía no había podido ir a ver a Sasuke.

Cuando al fin tuvo un tiempo, se acercó a la puerta y miro por la ventana que tiene dicha puerta, arriba. Porque era horario de visita. Y sí, inefectivamente Sasuke estaba siendo visitado por su hermano, su cuñada y su sobrino. El pequeño estaba sentado a los pies de la cama jugando con un camión, que pasaba sobre las piernas de Sasuke. Mientras que éste estaba sentado, apoyando la espalda en el respaldo, mirándolo. Sakura sonrió. Quizá el pelinegro no mostrase abiertamente su cariño, pero solo verlo ahí, con su familia, era mucho. A veces las palabras o acciones no hacían falta, y solo la mirada esa suficiente. Su mirada transmitía mucho de lo que sentía.

Decidió irse y volver en otro momento. Cuando estaba caminando se topó con Deidara que paro para saludarla.

―Hola, Sakura –dijo él amablemente. Ella sonrió.

―Hola, Deidara ¿Viniste a visitar a Sasori? –pregunto. Desde que el pelirrojo estaba internado ella no se acercó a verlo, pero sí preguntaba cómo se encontraba.

―Sí, pero ya me voy, tengo cosas que hacer ―dijo para luego despedirse pero cuando se estaba yendo, giro y la llamo―. Sakura. Por cierto, me dijo que quiere hablar contigo. En cuanto puedas ve a su habitación ¿sí? –dijo con una sonrisa. Sakura asintió levemente. ¿Qué era lo que deseaba Sasori? ¿Hablar mal de Sasuke? ¿O acaso deseaba disculparse? Sea cual sea la respuesta, se dirigió a la habitación del joven. Al entrar lo vio sentado, apoyado en el respaldo de la camilla, leyendo un libro. Hay que recalcar que solo tenía alguna que otra parte del cuerpo vendada.

Sasori levanto su vista y la miro. Sus ojos brillaron al verla. Esa mirada. Era la misma con la que la veía siempre, antes de volverse completamente diferente. Él sonrió. Estaba completamente feliz de verla. Su belleza resplandecía hasta el lugar más oscuro, y la estadía en el hospital se podría hacer más soportable. Su cabello rosa, sus ojos verdes, sus labios, era todo más que perfecto. Había extrañado poder mirarla. Se había maldecido por haberse comportado como un idiota, y al tenerla ahí frente suyo se dio cuenta del tiempo perdido. En todos los días que no se vieron, él se perdió de admirar su belleza y presenciar sus sonrisas. Algo tan magnifico como eso. Ahora solo deseaba verla y nada más, solo observarla y verla feliz. Así como debería haber sido desde un principio, pero sus errores no tenían marcha atrás, y eso se lamentaba.

―Hola, Sasori –dijo amablemente acercándose a la cama.

―Gracias por venir, Sakura –dijo él con una sonrisa en su rostro. Le pidió que se sentara en la silla que tenía a su lado y ella lo hizo. El pelirrojo estuvo unos momentos mirándola y luego suspiro ―. Quiero disculparme por todo lo que te he hecho a ti y a Sasuke. Me he comportado como un completo idiota. Y sé que lo que hice no tiene marcha tras. Es solo que… -Paró para inhalar y evitar que se le aguaran los ojos, pero no hubo efecto. Sus ojos se aguaron ―. Es solo que estaba celoso, muy celoso. Sé que actué mal, y te pido perdón. Todo este tiempo que estuve internado pude pensar en todo lo que ha pasado –dijo. Como Sakura no decía nada, él prosiguió―. Solo deseo tu felicidad, y si esa felicidad está con alguien que no soy yo, lo aceptare. Porque te amo, y quiero lo mejor para ti –dijo con la voz levemente quebrada. Los ojos se Sakura se llenaron de lágrimas. Sasori bajo la vista―. Realmente lo siento, Sakura. Jamás desee lastimarte. Perdóname, por favor. –Lagrimas comenzaron a mojar suavemente el rostro del pelirrojo. La joven se paró de la silla y lo abrazo.

―Eres un idiota, en serio. Pero aun así te quiero mucho, y te perdono –dijo ella abrazándolo más fuerte. Sasori también la abrazo. Sakura lo había perdonado, sin siquiera saber en el lio que realmente estaba el pelirrojo. Ella no sabía que él era sospechoso del asesinato de Danzo y en implantar pruebas falsas.

"Amar es encontrar en la felicidad del otro tu propia felicidad."

-Gottfried Leibniz.


¡Hola!

Antes que nada, quiero dedicar este capítulo a todas aquellas que creyeron que Sasuke NO había muerto ¡felicidades! :3 Y para aquellas que pensaban que Sasuki había muerto les digo, soy mala, pero no exageren :v jajaja XD

Pido disculpas, esta vez me tarde más de lo que deseaba en actualizar, pero creo que valió la pena ¿nee? XD

¡Espero sus review! :)

RossyStyles: ¡Vuélveme a amar mija! XD Aunque debo admitir que tuvo frutos el capítulo jajaja. Yo deseaba hacer llorar :v ¡Me encanta! XD Lalalala, soy feliz :3 jajaja. Gracias por leer siempre Rossy! :)

ConyM: ¡Hola! Muchas gracias por leer mi fic! Y me super alegra que te guste! Espero sigas leyendo y comentando ^^ Me alegra haberte hecho llorar, esa era mi intención 7w7 jajaja XD. ¡Saludos!

Gloria Moreno: ¡LOCA! ¿Seguro que me queres matar ahora? :v ¡Te felicito! ¡Así me gusta! ¡Nunca pierdas las esperanzas! jejeje Por lo que vez no te vas a tener que convertir en asesina :v

daryelin: ¡Que bueno que te guste el fic! Me alegra que me hayas dejado un review :3 Y te digo, baby, Sasuke no está muerto por lo que vez :3 jaja ¡Espero sigas leyendo! ¡Saludos! ^^

nicoll martinez: mmm no sé si serás la misma persona que la anterior, ya que recivi los review prácticamente juntos y escriben parecido :P ¿Son la misma persona? Si no es así, mil disculpas XD Y si, soy muy mala XD Y te felicito! Bien dicen, las esperanzas son lo último que se pierden :P ¡Saludos! :3

¡Dejenme sus comentarios del capítulo de hoy!

¡Nos leemos!

~FenixCarmesi~