Buenas gente, si leen esto y siguen mi historia, espero por favor se registren en la página y dejen reviews, que me gustaría saber si en verdad les gusta mi historia, vamos no hace daño y en verdad quisiera saber si les gusta la historia, sin más que decir empecemos
Capítulo 37: Aquellos que sobrevivieron a la muerte
-Planeta: Tierra 116: ZomberaXXIII
-Lugar: Ciudad de Tokyo
Z-Infection Día 1…
Todo había iniciado como un día normal para todos, la gente realizaban sus rutinas comunes sin ningún tipo de preocupación o problema anormal, la gente solo se limitaba a hacer los que les correspondían, siguiendo sus propios interés, haciendo lo suyo
Fue entonces cuando ocurrió…
Nadie sabe en realidad donde inicio, ni quien fue el primero, solo sabían que eran peligrosos, y que de una sola mordida podrían terminar convirtiendo a cualquiera en uno de ellos
Rápidamente se expandieron, invadieron poblado tras poblado, ciudades chicas hasta las más grandes, estados y luego países completos, los ellos se hicieron conocer… por todos
Z-Infection Día 2…
Los ellos se habían apoderado de ya varios lugares en el planeta, los únicos sitios que aún permanecían sin rastro de la infección fueron pocas islas, donde la única forma de llegar era en barco y sus ubicaciones eran conocidos por pocos, sin embargo habían también algunos refugios, donde la gente inocente ya había empezado a ser evacuada por la autoridad de cada país, tratando de protegerlos de esta terrible amenaza
Sin embargo parecía que no dejaran de aparecer, uno tras otro eran los que caían bajo la infección y las personas dispuestas a hacerle frente disminuían, ya sea por el miedo o porque caían bajo esta
Ahora la gente empezaba a darse cuenta de quienes eran estos infectados, y los que no lo querían aceptar terminaban por caer como los demás, ya que solo aquellos que estuvieran dispuestos a sobrevivir serían los capaces de hacerles frente a los ellos
Tiempo actual…
Acercándose ya el atardecer seis figuras se movían por los edificios y las calles de la ciudad de Hachioji, una de las ciudades que comprendían a la gran ciudad capital de Tokyo,
Aquellas seis figuras se movían con gran velocidad y empezaban a atacar a los infectados con certeros y decisivos ataques, eliminando a una gran cantidad de ellos sin mucha dificultad
Tres de estas figuras se movían como una sola, ya que trabajaban en equipo haciendo que sus ataques se volvieran muy efectivos y destructivos, aunque esto fuera debido a que aquellas tres figuras eran controladas por otras tres poderosas personas con habilidades fuera de lo común se mantenían cerca de estos, para así guiarlos e indicarles a quienes tenían que atacar
Otra de estas figuras se mantenía en los cielos siendo el único de los seis que poseía alas, levantando una de sus manos hacia el cielo hizo aparecer una lanza dorada, y usándolo como si se tratara de un bastón Bo empezó a hacerlo girar con gran velocidad creando una especie de tornado de fuego que colisiono con varios de ellos incinerándolos al instante, solo para después aterrizar hacia el suelo y clavar la lanza en el piso haciendo aparecer muchas columnas de fuego a su alrededor, golpeando y eliminando a varios de los infectados que se encontraban en el lugar
Rápidamente el ser alado transformo aquella lanza dorada en dos espadas gemelas, con un grabado de letras doradas en ambas hojas, y empezó a rebanar con rapidez los cuerpos de aquellos infectados como si se trataran de gelatina
La quinta figura se mantenía de pie en las paredes de los edificios, aprovechando aquella habilidad para atacar desde los cielos a los infectados con sus técnicas acuáticas, realizando varios disparos a alta velocidad para perforar los cráneos de los ellos para así dejarlos fuera de combate, siéndole esto posible debido a su habilidad sanguínea que había tenido que usar durante toda la misión
Fue en un momento inesperado que los vidrios del piso donde se encontraba parado se rompieron, haciendo que esta tuviera que saltar para evitar ser agarrada por varios de los ellos, fue entonces cuando ella cayó en un área pavimentada de la carretera, siendo rodeada rápidamente por varios de ellos quienes aunque ciegos la habían percibido por el sonido que hizo al aterrizar
Pero ella ya se había preparado para enfrentarlos cuerpo a cuerpo, porque ese había sido el objetivo de su entrenamiento
Flash Back: Habitación del tiempo, segundo mes del entrenamiento especial
Habían pasado más o menos cuatro semanas desde que los dos N-Warrior's habían iniciado aquel entrenamiento, luego de haber adiestrado a Hanabi a un estilo de combate físico más explosivo que su acostumbrado ambos jóvenes se encontraban parados uno frente al otro, preparados para iniciar lo que el muchacho llamaba
El verdadero entrenamiento
"muy bien Hanabi, es hora de que pasemos a la siguiente fase de tu entrenamiento" dijo el muchacho invocando la Burning Terra Keyblade en su mano derecha, mientras la única otra presente imitaba aquella acción, poniéndose en posición de combate para cualquier tipo de sorpresa, sin embargo pelear no era exactamente el plan de su sensei
"en este momento dejaremos de lado tus habilidades de combate mano a mano, y pasaremos a practicar las técnicas de potenciación" dijo este empezando a caminar hacia ella, sin ninguna intención de atacarle esta vez, lo cual dejo sumamente confundida a la muchacha
"¿a qué se refiere con técnicas de potenciación? Jamás me había hablado de ellas"
"en el Ninterverse existen por lo menos tres tipos de técnicas de combate Hanabi, las primeras son las técnicas de combate" dijo haciendo que de su mano una pequeña esfera de fuego apareciera, y empezara a girar sobre si misma
"estas técnicas abarcan todos los elementos de la naturaleza, incluyendo los elementos de la luz y la oscuridad, y como su nombre lo indica son técnicas cuyo objetivo principal son la de generar daño al oponente"
Fue en ese momento que el pelinegro hizo desaparecer la bola de fuego de su mano y cerro su puño, para luego cerrar sus ojos y abrir nuevamente su mano, esta vez expulsando una especie de energía verde brillante
"las segundas técnicas son las de curación, estas técnicas se especializan porque poseen la capacidad de regenerar las fuerzas de los que se encuentran heridos, tanto como para curar sus heridas como para curar estados alterados como envenenamiento y parálisis" dijo este haciendo que la energía en su mano empezara a cambiar de colores pasando del amarillo hasta el azul, siendo cada uno de estos colores una diferente habilidad curativa para los diferentes estados
"Así que es parecido al ninjutsu médico, aunque en nuestro mundo solo somos capaces de curar las heridas con el Chakra curativo" dijo está empezando a entender a lo que se refería el muchacho, mirando su única mano libre para empezar a emanar Chakra curativo de esta, el cual había dominado durante el tiempo que había permanecido la última vez que había visitado su mundo
"y luego vienen las técnicas de potenciación…"
Fue entonces cuando el muchacho volvió a cerrar sus ojos, para disipar aquella energía curativa y cambiar nuevamente de técnica, esta vez concentrando en su mano una especie de energía azul, que rápidamente empezó a rodear su cuerpo y causo una especie de brillo alrededor del pelinegro, como si una fina capa de luz lo estuviera rodeando
"esta técnica se llama Protect, es la más básica de las técnicas de potenciación y le permite a su usuario elevar la defensa y resistencia de sus cuerpos, haciendo que los ataques físicos causen menos daño al usuario de la técnica"
Hanabi ciertamente impresionada se quedó mirando fijamente al muchacho, siéndole interesante aquel brillo azul que ahora lo rodeaba
"las técnicas de potenciación se especializan en repotenciar las habilidades naturales del usuario, tanto el ataque como la defensa, del tipo físico y mágico, e incluso te otorgan una mayor inmunidad contra los estados de envenenamiento o parálisis, son técnicas que nos permiten mejorar nuestras propias habilidades"
Hanabi se quedó en silencio tratando de asimilar todo lo dicho por el muchacho, y sintiéndose algo emocionada ya que podría obtener una nueva técnica
"¿¡y yo seré capaz de utilizar las técnicas de potenciación como usted sensei!?" dijo esta con una gran sonrisa, dispuesta a dar todo de sí en aquel nuevo entrenamiento
"de hecho Hanabi, tú ya has sido capaz de dominar una de estas técnicas" dijo este con una sonrisa llena de confianza, siendo consciente de aquel nuevo poder que la muchacha poseía, y que por alguna razón ella no se había dado cuenta de este
"yo… ¿soy capaz de utilizar una técnica así?"
"así es Hanabi, ya que tú eres una usuaria del elemento tiempo, estas técnicas son las más adecuadas para ti…" dijo este con cierta alegría, ya que muy pronto aquella muchacha lograría lo que pocos habían logrado
Usar las técnicas del tiempo
Fin del flashback
Hanabi, rodeada por todos los ellos que empezaban a dirigirse en su contra decidió no escapar ni dar un gran salto para evitarlos, sino que decidió enfrentarlos con aquella nueva técnica, que le había tomado un mes en la habitación del tiempo llegar a dominar
¡HASTE!
Cerrando sus ojos por un segundo la muchacha fue rodeada por una esfera de energía azul, que tenía la apariencia de un gran reloj, para luego esta desaparecer y dejar a la muchacha con una especie de brillo azul verdoso alrededor de su cuerpo
En un parpadeo la muchacha desapareció del lugar donde se encontraba, para luego reaparecer fuera del círculo de ellos con los ojos cerrados, para abrirlos de golpe a la vez que todos los infectados caían al suelo con diferentes cortes sus cuerpos y sus cabezas quedaran desprendidas de estos
Rápidamente la muchacha volvió a desaparecer, y dejando un destello azul por donde iba empezó a moverse a alta velocidad por las carreteras, decapitando a varios de estos que se cruzaban en su camino, siéndole imposible a estos evitar los cortes a alta velocidad de la peleadora del estilo Hakke
Fue entonces cuando la muchacha de un fuerte brinco se colocó por encima de una gran cantidad de ellos que se encontraban reunidos en una intersección, para luego apuntar con su mano derecha hasta donde estos se dirigían
¡SLOWGA!
Como si se tratara de un disparo de agua una especie de rayo naranja salió dispara a aquel grupo de infectados, que al recibir el impacto fueron envueltos en una esfera similar al del hechizo Haste, solo que esta en vez de azul era naranja y en vez de acelerarlos alentó los movimientos de estos haciendo que fuera difícil saber si no se encontraban quietos e inmóviles en aquel lugar
Aunque ella aprovecho el efecto de su técnica para terminar con ellos de un solo golpe, por lo que aun encontrándose en el aire aprovecho para realizar otra técnica
¡HAKKESHOU: KAIKAZE!
Concentrando una moderada cantidad de su Chakra en la Keyblade la muchacha arrojo un corte de energía a gran velocidad contra los ellos, que siendo incapaces de moverse y de darse cuenta de lo que iría a suceder recibieron de lleno el impacto
El estruendo causado por aquella técnica vino seguido de la nube de polvo y escombros que salieron volando de la zona afectada, haciendo que la muchacha terminara aterrizando dentro de esta, aunque no le presento ningún problemas ya que todos los ellos que habían encontrado ahí habían salido volando o siendo neutralizados por aquella técnica
Hanabi algo agitada por el uso de aquellas técnicas se mantuvo un momento quieta, tratando de reponer un poco sus energías
"Es como el sensei dijo, la fuerza del ataque ha disminuido a la de la primera vez" pensó con agudeza, siendo consciente que el poder de aquella técnica babia disminuido en comparación a cuando la ejecutó por primera vez contra su sensei, aunque llegando también a la conclusión de que esto podía deberse a la cantidad de Chakra y tiempo para usarla en comparación a aquella vez
"Me falta aún mucho por mejorar" se dijo a si misma con una sonrisa de orgullo, una que demostraba la alegría y emoción que le hacía sentir el volverme mucho más fuerte, una alegría que jamás habría podido sentir de no haberse vuelto alumna de el
De pronto aquella ultima silueta apareció por sobre su cabeza, moviéndose a una velocidad que superaba a la del sonido aquel guerrero de cabello dorado empezó a lanzar una gran cantidad de ataques a su alrededor
Sin embargo estos no eran lanzados al azar, ya que cada uno de estos terminaba impactando contra los ellos con gran precisión, destruyendo sus cabezas y por consiguiente eliminándolos como amenaza
Sin embargo lo que utilizaba el muchacho para lanzar aquellas técnicas no era una Keyblade sino que al parecer estaba utilizando un par de pistolas gemelas, de un color rojo con dorado y un diseño un tanto familiar para el muchacho
Flash back: Planeta Tierra 002: Novaterra
"el Dr. Hoshi nos dijo que te las entregáramos, dijo que las hizo especialmente para ti"
Fin del Flash back
Aquel objeto envuelto con el pañuelo de la Shaman de cabello rubio, eran en realidad dos, y no eran más que las Ion Twins Pistols, las mismas que solía utilizar el capitán Taylor Star
Pero estaban algo cambiadas, ya que por el deseo del Dr. Hoshi estas armas sufrieron una evolución, dejando de utilizar la munición laser que usaba para disparar ahora aquellas pistolas gemelas poseían un canalizador de aura, especialmente diseñado para absorber la energía calorífica del ambiente o su portador para disparar proyectiles incendiarios, que gracias a los avances en biotecnología hechos por el Doctor Hoshi en Novaterra, solo podían consumir células inertes, es decir que aquellas armas solo eran capaces de dañar a los infectados por la Z-Infection, mientras que sería inofensiva contra cualquier ser que aun albergara vida en su ser
El nombre de aquellas armas, otorgado en honor a su anterior portador
"Prepárense, porque van a probar el poder de las Ion Twins Stars Pistols"
Dicho esto el muchacho continuo haciendo una gran serie de disparos, en el aire, caminado por las paredes de edificios e incluso a corta distancia de estos, el muchacho aprovechaba para disparar con aquellas armas a cada infectado que viera, y debido al ruido que causaban él y los demás miembros de aquel extraños equipo, los ellos no dejaban de aparecer de todas partes, ya que habían empezado a reunirse en dirección hacia donde nuestro grupo se encontraba, solo guiados por su instinto devorador
Pero eso era lo que nuestro grupo quería, ya que su objetivo en ese entonces era eliminar a cuantos de estos hubiera
Y si lograban atraer su atención, eso también les daría más posibilidades de sobrevivir al que siguiera vivo, de mantenerse oculto y esperar por ayuda
Sin embargo ahora no podían distraerse con eso, tenían que eliminar a cuantos infectados pudieran
Ya que muy pronto los dos N-Warrior's de aquel equipo tomarían una ruta distinta a la de los demás, una ruta para salvar vidas valerosas, vidas merecedoras de una segunda oportunidad
Vidas que eran importantes y no debían perderse ante aquella amenaza
Tres horas después...
La batalla en la ciudad al fin había terminado, cuando aquel grupo había logrado exterminar a la mayoría de ellos que se habían manifestado dentro de la ciudad, procedieron a comenzar a ir en busca de supervivientes, usando la Z-Visión de sus trajes y sus habilidades naturales de búsqueda el equipo logro evacuar a alrededor de mil personas, un muy pequeño porcentaje en comparación al tamaño de la ciudad y la cantidad de habitantes que tenía antes, sin embargo era bueno el hecho de que habían podido evacuar a tal cantidad de personas, siendo solo un grupo de cinco integrantes (sin contar a Icarus) con dos N-Warrior's activos
Sin embargo el trabajo no había sido para nada sencillo, ya que durante aquel proceso habían tenido que dirigirse a demasiados sitios diferentes, y tratando de convencer a los habitantes de aquel mundo de que hicieran lo que les decían
Después de todo, cuando un grupo de personas totalmente armadas y con extrañas criaturas se aparecen frente a ti y te dicen que para vivir tendrías que entrar a una especie de portal blanquecino donde uno no sabe dónde terminara a parar, es algo difícil confiar...
En lo alto de un gran edificio, era donde al parecer se habían reunido cientos de personas, que habían empezado a cruzar un inmenso portón de espejo que llevaba directamente al planeta Mecha en Novaterra, siendo el edificio de cinco pisos de altura y repleto de personas no infectadas, al parecer reunidas por aquel grupo que habían empezado a enviarlos al planeta armamento, donde serían aislados y examinados para su pronta evacuación en el refugio de Novaterra, siendo protegido en la entrada por las tres posesiones de objetos de las tres muchachas Shamanes, quienes se habían limitado a realizar ataques silentes para así no llamar demasiado la atención y eliminar con mayor eficacia a cualquier infectado que llegara a aparecerse
En la parte superior, supervisando que aquellas personas no comenzaran ninguna especie de problema o revuelta se encontraban ambos N-Warrior's, sentados en la orilla del edificio observando como aquellas personas entraban en orden al portal creado por el pelinegro, cosa algo difícil de creer si no fuera por el hecho de que el pelinegro se habían encargado de intimidar a todo aquel presente en aquel lugar, cosa que en opinión de su discípula había sido una idea algo exagerada, sin embargo el muchacho no estaba dispuesto a soportar ninguna tontería, después de todo, les estaban salvando la vida a esas personas
Aunque tal vez estos no se lo merecieran
"mmmm…"
"¿Qué sucede Hanabi? ¿Por qué pones esa cara?" dijo el muchacho al lado de ella, viendo con algo de gracia el pequeño puchero que había puesto la muchacha hace unos momentos
"es que no me agrada quedarme aquí, ¿no deberíamos ir y buscar a más personas para salvar sensei, ir a otra ciudad o…" dijo esta algo enojada, no gustándole el hecho de encontrarse allí sentada sin hacer nada mientras aún quedaban miles y miles de ellos sueltos por allí, atacando a personas inocentes
"no es buena idea, tenemos que asegurarnos que estas personas crucen a salvo hasta Mecha, y eso incluye que nos aseguremos de que ellos mismos no hagan algo estúpido como una revuelta" dijo este con una extraña tranquilidad
"además…"
El muchacho puso una expresión de risa por un segundo para luego darle una palmada en la espalda a la muchacha con algo de fuerza, haciendo que esta le diera un terrible dolor por todo el cuerpo, que hizo que esta cambiara su expresión de una enojada a de total dolor
"no creo que te encuentres en condición de ir a hacer lo que dices, después de haber gastado todo tu Chakra y aura en el campo de batalla te tomara un par de horas el volver a como estabas antes" dijo este con una sonrisa de alegría, mientras la muchacha hacia su mayor esfuerzo por no pegar un grito del dolor que le había provocado dicha palmada
"usted es muy cruel sensei, así no se trata a una chica…" dijo está por debajo, mientras empezaba llorar a cascadas al puro estilo anime
"jajajaja, de verdad que no me arrepiento de haberte hecho mi alumna, tienes unas reacciones muy chistosas" dijo este con alegría, siéndole divertido el ver como su alumna sufría por haber gastado todas sus fuerzas, aunque no era por el hecho de que le dolía, sino por el hecho de que aquel dolor había sido únicamente su culpa, y ahora estaba pagando por ello
¡BEEP! ¡BEEP!
Fueron dos repiques los que emitieron el N-Mod del pelinegro, atrayendo la atención de su portador y haciendo que este empezara a revisar el origen de dicha alarma
Fue entonces cuando un holograma del tamaño de la pantalla de una cámara salió proyectado desde su N-Mod, lo cual causo el repentino silencio del muchacho, del cual la muchacha se percató tras un par de minutos en el que este no dijera nada, y sintiendo curiosidad se acercó al muchacho, para también ver la imagen que lo mantenía silencioso
Lo que la muchacha se encontró fue la imagen de dos muchachos con uniformes estudiantiles, que al parecer se encontraban montados en una motocicleta y manejaban por alguna especie de puente, o eso podía deducir debido a las sombras proyectadas en aquella foto, el que conducía era un muchacho de tez morena y ojos color ámbar, con el cabello despeinado pero con un estilo bastante juvenil y una chaqueta color azul oscuro, que utilizaba por encima de una playera roja sin mangas, unos pantalones del mismo color que la chaqueta y unos tenis deportivos de color blanco
La otra persona en la foto era una muchacha de piel blanca y de cabello largo y color café claro, asemejándose al anaranjado, amarrado con una coleta hacia atrás pero con dos mechones que reposaban en sus hombros, ojos de color rojo como el de un rubí y un uniforme estudiantil de color blanco con verde, siendo la camisa de botones de color blanco y una falda verde que le llegaba hasta las rodillas, unas largas medias negras que llegaban hasta sus rodillas y un par de tenis similares al del muchacho solo que para mujeres
"¿quiénes son ellos sensei?" dijo la muchacha algo confundida, ya que a su parecer aquellas dos personas no parecían ser más que dos estudiantes de secundaria
Sin embargo el muchacho sabía muy bien que ellos no eran solo eso, el sabía quiénes eran y en que se convertirían, es por eso que había decidido ir a aquel mundo, porque sabía que había algo en lo que tendría que interferir
"sus nombres son Takashi Komuro y Rei Miyamoto, y ellos serán nuestros objetivos Hanabi, ellos y sus amigos…" dijo este con un tono algo tranquilo, causando cierta incertidumbre en la muchacha
"pero si tenemos que salvarlos, entonces porque no hemos ido a hacerlo sensei, no creo que sea tan difícil encontrar a ese par" dijo ella sabiendo de antemano que aquellos muchachos debían ser los que eran conocidos en aquel planeta como los protagonistas de alguna serie, ya que esa era la única razón que a ella se le ocurría para que su sensei tuviera interés en ellos
"aun no… ellos tienen que hacer mucho antes de que tengamos que ir a evacuarlos, pero mientras tanto los mantendremos vigilados" dijo este poniéndose de pie y dejando a la muchacha tras de él, mirando detenidamente el cielo naranja con cierta tranquilidad, que solo podía experimentar cuando veía el cielo con aquel color
"aquel equipo tiene que sobrevivir, para que valga la pena salvarlos…"
Z-Infection Día 3…
Tercer día de la infección, las naves de Novaterra pronto podrían alcanzar su destino y entrar al espacio aéreo de aquel planeta, donde entonces se podría empezar el proceso de exterminación de infectados y evacuación de todos los que siguieran vivos, un proceso que podría llevar meses si se buscara rescatar a cada humano que aun siguiera vivo y llevarlo hasta Novaterra para su próxima evacuación
En cada parte del mundo los gobiernos trataban de coordinarse para armar así una línea de defensa contra esta amenaza biológica, de la cual aún trataban de encontrar una cura, sin embargo sus esfuerzos seguían sin ningún resultado, y el número de infectados no dejaba de aumentar a cada segundo
Solo un milagro sería capaz de salvar a su mundo, y eso era lo que nuestros héroes les querían brindar
Era de mañana en la ciudad de Tokonosu, un día nuevo había iniciado en aquella ajetreada ciudad, o mejor dicho peligrosa, ya que debido a los últimos eventos que habían acontecido en esta la gente que aún vivía en ella se escondía en sus hogares con sus familias y amigos de la terrible amenaza que deambulaban en las calles
Los ellos se habían expandido más de lo esperado, las fuerzas policiales habían sido obligados a retroceder en vista de la increíble resistencia y peligro que representaban los infectados, muchos de los civiles que aún seguían en las calles habían perdido relativamente toda la cordura, ya que sin ningún tipo de cuidado habían empezado a atacar a los infectados de una forma muy sádica e inefectiva, olvidando todo pudor y decencia al momento de atacar a los ellos que terminaban rodeándolos mientras estos irónicamente reían ante lo que sucedía, dando a entender que sus mentes cuerdas se habían perdido por culpa de aquellas criaturas, y solo haciendo que el número de ellos terminara aumentando exponencialmente
Otras personas que habían conseguido reunirse con sus familias y amigos antes de ser devorados por los ellos se mantenían dentro de sus casas, tratando de reforzar las entradas y ventanas con lo que tuvieran a la mano para así evitar que ellos accedieran a sus hogares, claro que en la mayoría de los casos las personas dentro de aquellos hogares terminaban volviéndose egoístas, no dejando que por ningún motivo alguien que necesitara de un refugio seguro contra los infectados ingresara en sus hogares, la mayoría amenazando a aquellos extraños para que así los dejaran en paz
Hubo un grupo pequeño grupo de personas que no habían terminado así, y de alguna manera habían conseguido mantener su sentido común ante aquella situación, recibiendo a cualquier persona sana para así poder esperar la ayuda de alguien que los salvara sin ningún cargo de conciencia
Desafortunadamente, solo eran pocos los que eran así…
Pasando el puente Onbetsu, uno de los puentes que conectaban la zona oeste con la este de aquella ciudad se encontraban nuestros dos protagonistas, sentados en lo era la parte más alta de aquel puente metálico y observando con cuidado la orilla del rio que pasaba por debajo de aquel puente, como si esperaran a que algo pasara, o al menos así parecía encontrarse el pelinegro
"cuánto tiempo más tendremos que mantenernos aquí sensei" dijo la muchacha con una extraña tranquilidad, como si empezara a adquirir parte de la tranquilidad que solía mostrarle su sensei en situaciones peligrosas
"según mis cálculos unos minutos más, hasta que los veamos pasar por debajo del puente"
"¿y cómo puede estar seguro de que ellos pasaran por aquí?" dijo la muchacha mirando fijamente el cielo, resultándole extraño que este quisiera quedarse ahí sentado sin hacer nada más que esperar
"yo lo sé, y nos hemos asegurado de que continúen con su recorrido hasta el lugar donde tendrían que llegar" dijo este con una sonrisa confianzuda, conociendo perfectamente los sucesos que acontecerían a aquel grupo de personas en específico y quienes habían empezado a vigilar
"con asegurarse se refiere a lo que tuvimos que hacer para eliminar a todos los ellos que rodeaban por esta zona ¿no es así?" dijo ella con un tono algo apagado, tratando de olvidar aquella desagradable manera en la que su maestro se había encargado de incinerar a todos los ellos que se encontraban en aquel lugar
Y los había incinerado en todo el sentido de la palabra, habiendo convertido en cenizas cada rastro de estos incluyendo huesos y sangre, el muchacho había literalmente eliminado a los infectados de la faz de la tierra de modo que fuera imposible saber que estos habían estado en aquel lugar anteriormente
Pero lo que más la había confundido fue el hecho de que solo había eliminado de aquella forma a una parte de estos, ya que mientras este había empezado a moverse en dirección a la zona este de la ciudad repentinamente se detuvo, teniendo a muchos ellos reunidos en una esquina de lo que parecía ser una especie de colina urbana repleta de casas de cemento el agente termino deteniendo su avance, y de forma muy repentina le indico a su alumna que era suficiente por ahora, haciendo que ambos terminaran en donde ahora se hallaban sentados
"exactamente, ellos necesitan tener una vía libre, y algo de tranquilidad no les hará nada de daño por ahora" dijo este con una actitud muy tranquila, disfrutando de la brisa que le proporcionaba la altura en la que ellos se encontraban ambos del suelo
"mmm, si usted lo dice sensei" dijo esta con los brazos cruzados y poniendo una cara muy pensativa, cosa que Alex interpreto como algo divertido, aunque ella no estuviera muy de acuerdo con los métodos que el muchacho había usado últimamente para asegurar lo que él esperaba que sucediera
Minutos después de que Hanabi dijera eso un pequeño vehículo de clase militar apareció por la carretera de la zona oeste de la ciudad, con dirección hacia donde ellos justamente se encontraban, rápidamente Hanabi al divisarlos activo su Byakugan, queriendo averiguar quiénes eran aquellas personas que su sensei había esperado hasta ahora
Gracias a su técnica ocular Hanabi logro darse cuenta de varias cosas, la primera era que el vehículo de clase militar era en realidad una camioneta todo terreno de la clase Humvee, de un color verde oscuro con los vidrios y neumáticos blindados
Lo siguiente que avisto fueron a tres personas, que en realidad se trataban de un chico de complexión algo rellena de cabello marrón oscuro y unos anteojos negros con los cristales cuadrados, una cinta blanca amarrada en su cabeza y una gran cantidad de armas y municiones alrededor de su cuerpo, dando a entender que era un aficionado a estas
La otras dos eran chicas, más específicamente una adolescente y una niña pequeña, ambas de cabello rosado y tez clara, la adolescente cuya actitud se denotaba muy seria llevaba a la vista una playera negra que denotaba su desarrollado busto, usaba unos lentes de cristal adecuados para leer y llevaba peinado desordenadamente elegante y amarrado en dos coletas hacia atrás que le llegaban hasta la cintura con un lazo de color violeta
La pequeña usaba un vestido color rosa con una blusa por encima de color blanco, unos jean cortos azules que llegaban hasta sus rodillas y unos pequeños zapatos blancos con correa, junto a unas medias negras con franjas blancas
Hanabi rápidamente enfoco su mirada al interior del vehículo, notando otras cuatro personas dentro de aquel vehículo militar, la primera siendo la que conducía era una mujer de cabello rubio y ojos color miel, usando una blusa de botones daba a lucir sus atributos femeninos, aunque era imposible saber que llevaba puesto en la parte inferior de su cuerpo debido a que se encontraba en el puesto del conductor
Las otras tres personas se encontraba dormidas en los asientos de atrás, y aunque fuera difícil Hanabi pudo identificarlos como un chico un poco mayor de la edad de su sensei y dos muchachas de la misma edad, el muchacho de cabello marrón oscuro y tez morena, vistiendo una playera roja y unos pantalones oscuros
Las otras dos muchachas parecían tener la misma edad, la primera era de un tono de piel claro, con el cabello color café claro llegándole hasta la espalda con dos mechones cubriéndole el rostro, mientras que la otra era de un tono de piel un poco pálido, con el cabello de color azul oscuro muy similar al de su hermana mayor, con un par de mechones cubriendo su rostro dormido que reposaba en las piernas del muchacho inconsciente
Hanabi desactivo por unos segundos su técnica y volvió a mirar a su sensei, no habiendo notado nada de especial en aquel grupo, excepto por el hecho de la gran cantidad de armas de fuego que llevaban encima y la poca ropa que llevaban también, cosa que causo que la muchacha mirara al pelinegro con una mirada acusadora, empezando a imaginar el verdadero motivo por el cual el muchacho los quería vigilar
Pero rápidamente descarto la idea, ya que después de haber entrenado por más de cuatro años junto a aquel muchacho había sido capaz de reconocer que él no era de aquel tipo de chico, o por lo menos hasta donde ella sabía
Claro que este no se había percatado de aquella mirada, ya que su vista estaba clavada en una persona en especial, situada en aquel vehículo militar y momentáneamente inconsciente, esperando poder ser capaz de percibir algo en aquel ser
"vámonos Hanabi"
"¿uh? ¿Ya no quiere que los sigamos?" dijo esta algo sorprendida, ya que estaba casi segura que el muchacho deseaba vigilar los movimientos de aquellas personas, o sino no se hubiera tomado tantas molestias en crearles una ruta hasta su próximo destino
"tú y yo tenemos que visitar otros lugares, primero iremos a la academia Fujimi, que es el lugar de donde escaparon aquel grupo de personas, ya que aún puede haber algún sobreviviente oculto en aquel lugar" dijo este con una mirada algo apagada, sabiendo de antemano que las posibilidades de que eso fuera verdad eran muy pocas
El muchacho se quedó un segundo manteniendo una imagen de cómo debía encontrarse aquel lugar, y rápidamente se sacudió tratando de evitar perder la poca cordura que le había quedado después de eliminar a tantos de estos, cosa que en ese momento y lugar era algo que no podía permitirse perder
"Después de eso nos detendremos en el lugar donde ellos pasaron la noche, según recuerdo es algo así como un zona urbana, llena de casas con familias, sería buena idea que llamáramos a las chicas para que nos dieran una mano allá" dijo este levantándose del lugar donde se encontraba parado, tratando de localizar con la vista la academia Fujimi
"mmm si usted lo dice sensei"
Alex quien se encontraba muy serio en ese momento perdió repentinamente aquel semblante, notando un ligero tono de tristeza en la voz de su compañera y discípula, fue entonces cuando volteo su mirada y noto un semblante de pesar que adornaba el rostro de la ojiperla, siendo obvio que algo le había estado molestando desde hace mucho
"puedes decirme porque estas tan triste…" dijo el muchacho más como petición que como pregunta
"es solo que…" dijo ella con la cara algo cabizbaja, haciendo que el muchacho sintiera un mal sabor en la boca
"estamos haciendo bien en rescatar solo a las personas que no están infectadas, y abandonar a su suerte a los que han sido mordidos, no deberíamos nosotros que poseemos la tecnología más avanzada de la galaxia tratar de buscar una cura, o por lo menos tratar evacuar a las personas de sus mundos antes de que todo esto suceda"
Hanabi se mostraba muy sombría cerca del muchacho, sintiendo un enorme sentimiento de culpa e impotencia por todo lo que sucedida a su alrededor, siendo consciente de que no importara lo que ella hiciera, cientos de personas morían cada minuto en todo el planeta por culpa de los ellos
Sin embargo Alex quien se había quedado callado observándola se le acerco e hizo lo primero que siempre se le venía a la mente cuando su compañera mostraba aquella depresiva actitud
¡PUMM!
"ayyyyy ¿¡y eso porque fue!?" dijo la ojiperla sosteniendo su cabeza, con un enorme chichón en esta al estilo anime
"todos morimos tarde o temprano…"
La manera fría y seria en la que el muchacho había pronunciado aquellas palabras había dejado a la muchacha a la expectativa, sabiendo que el muchacho no había terminado de hablar
"cada día, en cada ciudad, en cada país de cada mundo, las personas mueren por alguna razón, siendo asesinadas, sufriendo un accidente, o quitándose la vida ellos mismos, la gente muere, y eso es algo que jamás podremos cambiar, porque somos humanos, y también autodestructivos"
Alex se detuvo un momento para mirar el panorama que tenía frente a él, sintiendo como si una extraña tranquilidad lo empezara a invadir
Una tranquilidad, cuyo nombre era redención
"nuestro deber como N-Warrior's indica que tenemos que proteger a la galaxia, y eso incluye a las personas de todos los mundos que la habitan, no podemos salvar cada vida en peligro, pero podemos asegurar un rayo de esperanza para todos los que requieran de esta, la esperanza de vivir un nuevo día"
El muchacho rápidamente se acercó a la muchacha y revolvió su cabello, tal y como solía hacer cuando esta apenas era una niña sin ningún otro conocimiento que no le fuera dado por su clan y aldea
"cada vida que hemos salvado hasta ahora ha sido un rayo de esperanza Hanabi, para todos ellos que ya han conocido el verdadero dolor, ahora solo nos queda tratar de salvar a cuantos más podamos, para que así los que albergaban la esperanza del mañana no hayan sufrido en vano" dijo con una gran sonrisa en su rostro, al mismo tiempo que el gesto de su alumna también se mostraba más positivo
Fue entonces cuando el muchacho dirigió nuevamente su mirada al vehículo militar que ya se encontraba a punto de llegar hasta la otra orilla del rio
"cuando aquel grupo consiga madurar, será el momento en el que iremos a ayudarlos, pero mientras tanto ellos tendrán que pasar por varias pruebas, y conocer a muchas personas para así poder demostrar su valía, y su derecho a vivir el mañana"
Dicho aquellas palabras ambos héroes de otro mundo decidieron partir, dejando solos a aquel grupo de adolescentes, quienes pronto se enfrentarían a desafíos y enemigos que la mayoría de las personas son incapaces de confrontar
Pero ellos lo harían, y saldrían adelante, después todo eran los sobrevivientes de la preparatoria de la muerte
Z-Infection Día 4…
Un día entero había pasado, desde que nuestros protagonistas habían partido en busca de sobrevivientes que aún se estuvieran ocultando dentro de sus hogares y otros sitios protegidos, habiendo tenido que enfrentarse a cientos de ellos que deambulaban por toda la ciudad, y solo hacían más difícil que nuestros héroes lograran enviar a los no infectados hacia el contenedor, el lugar donde habían empezado a enviar a cada persona no infectada que pudieran encontrar, solamente si esta llegaba a aceptar a ingresar en este, ya que tampoco podían obligarlos a abandonar a su mundo
Aunque siendo sincero, el quedarse no era la mejor opción
Luego de haberse alejado del grupo que cruzo el rio que pasaba por debajo del puente Onbetsu, nuestros héroes se dirigieron rápidamente hacia la academia Fujimi para estudiantes internos, una de las pocas secundarias en la ciudad de Tokonosu que servía también como hospedaje para algunos estudiantes que vivían dentro de la instalación, debido a su amplitud la academia poseía además de las instalaciones normales unos dormitorios para hombres y mujeres, los cuales no se encontraban lejos del complejo principal de la academia donde también se impartían las clases cada semana
La situación actual de la academia era de por si deplorable, ya que lo que había sido anteriormente una de las más respetables escuelas en la ciudad de Tokonosu, ahora era una de las zonas más peligrosas de la ciudad, estando está llena de los que habían sido alguna vez los estudiantes de la academia ahora se había convertido en una de las zonas con mayor concentración de ellos alrededor, caminando por los pasillos cabizbajo o mirando hacia arriba, produciendo una especie de chillidos o gemidos por cada paso que daban, los antiguos estudiantes ahora no eran más que muertos vivientes, carentes de voluntad y conciencia, solo manteniéndose en el mismo lugar por el sonido generado por la campana de la escuela que se activaba automáticamente en varios momentos del día y la noche, anteriormente siendo la alarma que indicaba los cambios de clases y horarios para cada clase
Muchos de los que no habían podido escapar de aquella escuela habían compartido el mismo destino que la mayoría de los ciudadanos de Japón, y nuestros héroes habían tenido que tomar la labor de eliminar a todos los ellos dentro de la academia, solo siendo capaces de encontrar a cuatro estudiantes que habían conseguido mantenerse oculto dentro de sus dormitorios, dos habían sido compañeras de habitación que cursaban el segundo año, mientras que los otros dos eran compañeros de clases que cursaban el primer año, los cuatro habiéndose salvado al evadir con cautela a los ellos y dirigirse rápidamente a sus habitaciones para luego encerrarse con llave y apagar las luces, sobreviviendo a duras penas con los alimentos que tenían a la mano
En otro lugar, mucho más apartado de la academia Fujimi se encontraba una zona residencial de gran altura, con muchas casas bien decoradas y algunas con avanzados sistemas de seguridad, era la misma zona por donde habían pasado su primera noche juntos aquel equipo de supervivientes adolescentes, siendo guiados por la única mujer adulta y donde habían rescatado a los dos nuevos integrantes de su equipo, la pequeña niña de cabello corto color rosa, y el pequeño perro de color blanco y ojos dorados
Nuestros protagonistas como en anteriores ocasiones se dedicaron a limpiar la zona de ellos, habiendo entrado con cuidado a todas las casas alrededor para evacuar a los civiles que aún se encontraran sanos y salvos
Sin embargo hubo un momento en específico en el que el joven N-Warrior se detuvo y puso una mueca de verdadero enojo, solo siendo percibida por su discípula quien se había mantenido cerca de este durante aquella evacuación, Hanabi no percibiendo claramente el motivo de su enojo trato de observar lo que había a su alrededor
Pero no tuvo que buscar mucho, ya que el muchacho de repente empezó a caminar en una dirección, entrando a una pequeña casa con muros de cemento y una reja de color negro, no afectándole el hecho de que los ellos trataran de atacarlo, solo avanzaba en línea recta mientras que con la Moltres Keyblade y la Burning Terra Keyblade cortaba en varios pedazos a cualquiera que se le acercara
Finalmente entro al patio frontal de la casa, avanzando silenciosamente hasta un extremo del patio, donde se encontraba extendida una especie de sábana blanca, cubriendo el rostro de una persona que se encontraba tendida en aquel lugar, con una herida en su pecho que sobresalía de su ropa y había dejado una gran mancha de sangre impresa en esta
Hanabi quien lo había seguido hasta allí vio también a la persona tendida, no pudiendo ver su rostro debido a aquella camisa blanca extendida sobre su cara, pero reconociendo de inmediato la flor purpura puesta encima de la camisa, indicando que aquella persona había sido querida por alguien, que se había tomado la molestia de despedirse de el de la manera más adecuada
Alex simplemente se le quedo mirando sin decir ninguna palabra, pero al pasar varios segundos el agente se puso a buscar alrededor del patio, en busca de algo en específico, y fue cuando lo encontró que volvió a caminar alrededor del lugar sin tomarse la molestia de explicarle a su discípula que estaba haciendo, y quien era la persona tirada en aquel lugar
A paso lento el muchacho se dirigió hacia un rincón del muro de cemento que daba justo al lado de un pequeño arbusto, de donde arranco algo con sumo cuidado y lo guardo en ambas manos como queriendo ocultarlos de todo a su alrededor, para luego volver a acercarse al cuerpo de aquella persona, sin perder por un segundo la mirada en aquella persona
Fue entonces cuando el muchacho se arrodillo frente al cuerpo, y con ambas manos deposito una flor color purpura, del mismo tipo de flor que alguien ya había dejado encima de aquel hombre, y con algo de dolor el muchacho trato de sonreír, tratando de aceptar el hecho de que no había sido capaz de salvarlo a él, así como a muchos otros
"señor Maserato, usted murió tan solo el día de ayer, murió por culpa del miedo y la irracionalidad de las personas que viven en este hogar, moriste porque deseabas con todo tu corazón el ser capaz de proteger a tu única hija, moriste sin saber que ahora buenas personas están cuidando de ella, y que ahora ha conseguido encontrar a personas que la mantendrán feliz y segura"
La postura y el tono que utilizaba el muchacho demostraban un gran respeto hacia aquella persona, siendo la primera vez que Hanabi veía al muchacho con aquella mirada de pesar
"quisiera haber tenido la oportunidad de encontrarlos a ambos y llevarlos a Novaterra, de que tu pequeña no tuviera que sufrir por tu muerte, quisiera haber podido evitar que todo esto sucediera"
Rápidamente el muchacho coloco sus dos manos en modo de oración, pidiendo que el alma de aquel hombre pudiera descansar en paz, y que su corazón fuera directamente a aquel lugar donde los corazones se reúnen
Donde la luz y la oscuridad se mantienen en armonía
"te ganaste mi respeto, es por eso que te doy mi palabra, de que protegeré con mi vida a tu hija, de que la llevare a un mundo donde todo esto no esté sucediendo, y donde me asegurare que consiga ser lo más feliz posible, junto a las personas que ya la han salvado"
Las palabras del pelinegro conmocionaron a Hanabi, haciendo que esta sin querer empezara a sentir escalofríos, pero no de los que te dan cuando te asustas o te sientes mal, sino de esos que te dan cuando recibes una agradable sorpresa o te sucede algo asombroso
Fue entonces cuando esta por instinto se acercó a él y lo abrazo por la espalda, haciendo que este tuviera un pequeño sobresalto, no esperándose aquella muestra de afecto por parte de la muchacha
Pasaron unos segundos en silencio quedándose en aquella posición, hasta que el muchacho le indico que ya se encontraba más tranquilo para que luego ambos se pusieran nuevamente de pie, y se dirigieran sin apuro a la puerta de entrada de aquel hogar, siendo el muchacho capaz de recuperar la compostura gracias al apoyo que le había dado su alumna en ese entonces
Alex y Hanabi habían puesto todo su empeño en rescatar a la mayoría de personas de aquella zona, y eliminar a cuanto ellos se les cruzara, para así poder dirigirse con tranquilidad a la siguiente ubicación a la cual el pelinegro tenía su vista puesta
El atardecer había llegado, de una manera tan natural y pacifica que te hacia dudar de que toda aquella catástrofe en realidad estuviera sucediendo en aquel mundo
En la mansión de la familia Takagi, una de las más poderosas y adineradas familias de la ciudad, se estaba llevando una batalla sin piedad entre vivos y muertos, luego de que los ellos lograran atravesar la barricada que habían puesto los empleados de la mansión para asegurar que estos no pudieran ingresar habían empezado a tomar terreno obligando a las personas a retroceder hasta la gran casa
Usando todo lo que tenían a la mano las personas trataban de derribar al mayor número de ellos que pudieran, sin embargo su número no dejaba de aumentar haciendo que minuto a minuto empezaran a caer los que habían tenido el valor de enfrentarse a ellos
Los que encabezaban el ataque de los vivos eran claramente, el señor Takagi Souichiro, un hombre de alta estatura y cuerpo fornido, de tez morena y cabello color azabache, con unos ojos color marrón que eran capaz de penetrar el alma de cualquiera que los mirara y la señora Takagi Yuriko, una mujer de figura esbelta y bien dotada, de ojos color purpura al igual que su cabello el cual era lizo y largo, usando un vestido muy fino de color rojo que al parecer ella misma había roto en la entrepierna para mayor movilidad al andar
Ellos eran los padres de Takagi Saya y dueños de aquella mansión, siendo también los jefes de todos los empleados de aquel lugar, y los que se habían encargado de organizar a todas las personas presentes para proteger aquel lugar
Aunque la situación hubiera sido así de crítica, aun así habían conseguido crear una ruta de escape, lo suficientemente despejada para que un pequeño vehículo blindado pudiera pasar y escapar de la mansión, estando abordo el mismo grupo de personas que nuestros héroes habían visto pasar por debajo del puente Onbetsu
Luego de que el vehículo donde todos ellos se encontraban se alejara lo suficiente, tanto padre y madre de Takagi Saya se dispusieron a pelear con todas sus fuerzas, sin ningún arrepentimiento ni temor por delante
Solo sintiéndose un poco más tranquilos de que su hija ya se encontrara a salvo
Sin embargo lo que sucedería poco después de que ambos sintieran aquella tranquilidad, era algo que ninguno de los dos habría esperado
Takagi Souichiro, siendo un excelente espadachín cuyo maestro había sido el padre de Busujima Saeko, una de las integrantes que acompañaban a aquel grupo de adolescentes, se encontraba cortando de diestra a siniestra a los ellos con su espada, moviéndose con gran fluidez y fiereza mientras hacía caer las cabezas de los ellos a su alrededor sin ningún signo de duda o debilidad
A su lado y atacando con sus pistola semiautomáticas Takagi Yuriko disparaba con gran certeza a las cabezas de los ellos derribando al que fuera una de sus tantas víctimas, sin vacilar ni dudar, Takagi Yuriko era una de las mejores pistoleras en aquella zona de batalla
Sin embargo, y aunque les costara admitirlo, pronto se les acabarían las fuerzas para enfrentarse a todos aquellos muertos, siendo tanto como que a la señora Yuriko se le acabaran las municiones o que el señor Souichiro llegara al límite de sus fuerzas, era cuestión de tiempo para que ambos perdieran lo que les quedaba de fuerzas para seguir peleando, así como le había sucedido ya a un gran número de sus subordinados
"¡manténganse unidos! ¡Aún tenemos que defender a las personas dentro de la mansión!" dijo a todo pulmón el señor a cargo, tratando de inculcarles un poco más de fuerza a los hombres que aún seguían de pie
"esto no se ve bien querido" dijo la mujer a su espalda, realizando varios disparos certeros a varios ellos que caían ante estos
"hai… pero retroceder no es una opción, ahora mismo nuestro único deber es resistir hasta donde podamos" dijo aquel hombre de gran convicción y fuerza, no queriendo aceptar la derrota mientras tuviera aun su espíritu de guerrero
Los incendios provocados por la dinamita y las velas encendidas alrededor del complejo solo complicaban más la lucha, ya que los ellos no parecían ser capaces de temer al fuego cuando eran envueltos por este, solo seguían su camino hasta donde se encontraban los humanos vivos, con el único objetivo de devorarlos
Todos los hombres que se habían dispuesto a pelear luchaban con todas sus fuerzas, puesto que tenían familias dentro de la mansión que tenían que proteger, sin embargo los ellos eran enemigos realmente letales, y solo un milagro podría cambiar las tornas en aquel campo de batalla
Milagro que por supuesto, nuestros héroes llegarían a brindar
¡SINISTER DARK!
¡DOUBLE IMPACT!
¡TRICK OR SWEET!
¡HYDRO PUMP!
¡FIRE SLASH!
De pronto del cielo empezaron a caer inmensos y variados ataques de la nada, causando grandes explosiones simultáneas en la parte exterior de la mansión, derribando únicamente a un gran número de ellos y aproximándose hacia la parte posterior de dicho hogar
Tanto los vivos como los muertos tuvieron que voltear en dirección ante tal espectáculo de explosiones debido a la fiereza y ruido que habían causado por todo el lugar, siendo el ruido lo único que había atraído la atención a los ellos
Fue entonces cuando cinco figuras misteriosas aparecieron en los aires y aterrizaron dentro de aquella fortaleza de mansión, en medio de todo los ellos que se habían dado cuenta de sus presencias
Sin embargo aquellas cinco figuras tomaron rápidamente diferentes direcciones y empezaron a combatir con fiereza a los infectados
¡STEEL LANCE!
Una de las personas, de cabello largo y azulado se dispuso a invocar a lo que parecía una gigante armadura con lanza, que sin ningún retraso se dispuso a atacar a los ellos atravesándolos con sus lanzas y volviéndolos pequeños pedacitos de carne muerta, pero también arrancándoles las cabezas de un solo manotazo de su lanza
¡NIGHTMARE NIGHT!
Otra de las personas, de cabello naranja y amarrado en dos coletas había invocado una especie de pequeña marioneta con cabeza de calabaza, que saltando en el aire se dispuso a expandir sus capa de color negro, y lanzar desde la parte oscura de esta cientos de cuchillos formados de Furyoku que atravesaban los cuerpos de los infectados en especial la parte posterior de estos, derribándolos sin el menor de los errores
¡LETHAL BOMBER!
Otro de los personajes misteriosos, de cabello rubio amarrado con un pañuelo en dos coletas, se detuvo en lo que era una especie de fuente, invocando a su propia marioneta de trapo en su regazo, para que luego dicha marioneta se pusiera de pie sobre la cabeza de dicha muchacha y alzara sus diminutos brazos, apuntando de lado a lado a todos los ellos que se aproximaban hacia ellos, para luego derribar a muchos a la vez con un incesante bombardeo de Furyoku en formas de balas por parte de aquel muñeco mientras este giraba a gran velocidad sobre la cabeza de la muchacha
¡WATERFALL!
La cuarta persona, cuyo poder no venía de ningún de tipo de objeto como las demás, invoco varios pilares a su alrededor que envolvió y absorbió a varios de los ellos, mandándolos por los cielos para luego realizar otra técnica
¡SUITON SUIRYUDAN NO JUTSU!
Utilizando las mismas columnas de agua la muchacha las transformo en varios dragones de agua, que rápidamente empezaron a esparcirse a su alrededor y a literalmente tragarse a varios de los infectados, llevándose en el interior de cada uno a por lo menos decenas de cuerpos infectados
Pero la muchacha aún tenía un ataque más para finalizar aquel combo
¡WATER PULSE!
La joven, habiendo creado con anterioridad varias esferas de agua en el interior de aquellos dragones, las hizo detonar en una enorme explosión, la cual dejo esparcidos los restos de aquellos infectados, en una lluvia rojiza que se esparció a su alrededor, haciendo que la muchacha cerrara sus ojos por unos segundos para luego abrirlos con fuerza, y hacer uso de su doujutsu sanguíneo
¡BYAKUGAN!
Aquellas cuatro mujeres habían empezado a causar un increíble y eficiente ataque contra los ellos en tan solo unos minutos, dándole inmediatamente la vuelta a la situación que hace unas horas parecía terrible
Los más asombrados eran claramente los empleados y personas que luchaban también en aquel lugar, dejándolos realmente pasmados dé la impresión la fuerza y naturaleza de pelea de aquellas mujeres, que desafiaban a toda lógica que ellos conocían
Sin embargo ese no era sitio ni momento para quedarse de pie en un solo sitio, ya que aún habían demasiados de ellos a su alrededor, y fueron la pareja de casados y amos de aquel lugar quienes lograron reaccionar primero ante aquel importante hecho
Fue por eso que sin tomar un segundo para analizar la situación ambos adultos volvieron al ataque contra los infectados, tratando de evitar que estos se acercaran más a las escaleras de la mansión, donde aún se encontraban ocultas las familias de todos los que peleaban en la parte frontal
Fue entonces cuando el líder de aquella mansión realizando un intento de despejar camino empezó a avanzar en contra de los ellos, cortando la cabeza de varios de estos con su imponente espada
"ahora es cuando tenemos que darlo todo, ¡el que quiera vivir que no deje de luchar!"
Con una gran determinación aquel hombre siguió combatiendo ferozmente, no dejándose intimidar por aquellos muertos que amenazaban con atentar contra la vida de su esposa y sus subordinados
Y eso era algo que él no iba a permitir
"¡esa es una gran determinación señor!"
Fue entonces cuando del cielo apareció aquel muchacho, portando su armadura y con su cabello dorado aterrizo a metros de donde se encontraba el líder de aquella mansión
Rápidamente con su Keyblade empezó a cortar a gran velocidad a todos los ellos a su alrededor, moviéndose de un lado para otro y desvaneciéndose a la vista de muchos, ya que eran incapaces de seguir la velocidad con la que este se movía
No tardo mucho tiempo en llegar hasta donde se encontraba Takagi Souichiro, al cual encaro con la mirada al líder de aquella familia luego de haber eliminado a la mayoría de los ellos a su alrededor
Hubo un poderoso silencio entre aquellos dos guerreros, ambos espadachines y dispuestos a proteger aquel lugar lleno de familias y personas inocentes, pero fue el hombre mayor el primero en hablar
"aquel a quien cargas, ¿se encuentra vivo?"
"si… lo encontré luchando con solo una llave de tubo cerca de aquí, al parecer dio mucha batalla al final" dijo este dejando en el suelo el cuerpo de un hombre robusto con el cabello oscuro y desordenado, quien al parecer el mismo muchacho había dejado inconsciente para que así le fuera más sencillo el llevárselo de donde le encontró
"ya veo…" dijo este revisando el cuerpo que el muchacho dejo en el suelo, siendo en realidad aquel subordinado a quien había dejado encargado de arreglar el vehículo en el que su hija y aquel grupo habían escapado
"si no le molesta señor, quisiera que me permitiera luchar a su lado en esta batalla" dijo el chico de cabello dorado invocando de la nada otra Keyblade en su mano, teniendo la Burning Terra Keyblade en la izquierda y la Moltres Keyblade en la derecha, aunque en realidad eso no había perturbado el pensamiento de aquel imponente guerrero que se encontraba al lado de nuestro héroe
"primero dime muchacho, ¿cuál es tu motivo para querer luchar esta batalla?" dijo este colocándose de espalda con el N-Warrior, poniéndose en guardia contra los ellos que volvían a rodearlos nuevamente
"no se trata de una motivación señor..." dijo esté listo y preparado para seguir combatiendo
"es solo que ya me canse de dejar que personas inocentes sufran señor, es por eso que daré todo de mi de ahora en adelante"
Un poderosa aura dorada rodeo el cuerpo del muchacho, haciendo que aquel hombre sintiera algo de asombro y dicha, ya que aunque no pudiera comprender a la perfección quien era aquel muchacho y aquellos misteriosos peleadores
Si sabía que ellos serían los que les darían la oportunidad de vivir un día más
"¡todos! ¡Concéntrense en los extremos del frente y preparen un contraataque!"
"chicas, concéntrense en los ellos que están ingresando por la puerta de acero, nosotros nos encargaremos del frente"
Todos los que seguían vivos escucharon esto, y por alguna razón fueron capaces de sentir como si sus espíritus fueran renovados una vez más, dándoles a todos las esperanzas de que pudieran salir vivos de esta
Y al igual que aquellas personas, las muchachas sabían muy bien que aquella batalla sería una muy importante para todos los presentes, pero sobre todo, muy importante para su supuesto líder
Y darían todo de su parte para conseguir la victoria ante aquella amenaza
Z-Infection Día 5…
El amanecer, jamás se había visto más hermoso, o eso era lo que habían pensado la mayoría
Luego de una sangrienta y dura batalla las personas que se encontraban en el hogar de la familia Takagi había logrado lo que antes creían imposible, habían conseguido repeler y eliminar a la amenaza en su totalidad, habiendo conseguido remontar la cerca de acero y la puerta corrediza una vez más, los hombres y mujeres que habían logrado sobrevivir ante aquella masacre ahora eran capaces de tomarse un respiro, y reorganizarse una vez más para partir hacia donde tuvieran que ir
Pero la verdad era, que ya no tendrían que ir hacia ningún otro sitio
Luego de haberse presentado respectivamente con el señor y la señora Takagi, nuestros héroes les hablaron sobre su misión y su propósito, buscando la mejor manera de hacerles entender a aquellos dos que su único propósito allí era ayudarlos, y de conseguir que estos dos accedieran a viajar hasta Novaterra para así ser sacados de peligro junto a todos sus empleados y demás sobrevivientes, con la promesa de que ellos se encargarían de rescatar y proteger al grupo en el cual su hija se había embarcado al escapar de la mansión
Tras un media hora de discusión, nuestro héroe consiguió lo que se proponía, y con mucha tranquilidad invoco nuevamente el portón de espejo, haciendo que todos los civiles en aquella mansión pasaran a entrar en él y terminaran llegando al el contenedor, donde serían examinados y finalmente llevados a el área de refugiados
"y con ese ya son todos…" dijo el muchacho viendo partir al último de los civiles dentro del portal mágico para luego cerrarlo con el poder de la Keyblade
"¿ya nos podemos ir? A Mari no le agrada tanto seguir en un lugar como este..." dijo la siempre oscura y cansada Shaman de cabello rubio
"ya solo nos queda revisar los alrededores, además de las zonas en las que el señor Souichiro nos pidió visitar por si habían sobrevivientes aun" dijo el muchacho sonriente mientras tenía en su mano una pequeña hoja de papel, en la que se encontraban anotadas las direcciones de algunos domicilios donde según el señor Takagi se debían encontrar algunos sobrevivientes aun en ese entonces
"me pregunto cuándo será que llegaran los cruceros y demás naves, es un verdadero fastidio tener que esperar a que lleguen" dijo de mal humor Macchi, quien también se encontraba cansada después de haberse quedado en vela luchando
"seguro que no les faltan mucho para llegar" dijo el pelinegro tratando de animar a la pelinaranja, a pesar de que el también se encontraba algo cansado
¡BEEP! ¡BEEP!
Justo después de pronunciar aquellas palabras una especie de alarma se activó en el N-Mod del muchacho, haciendo que todos reaccionaran y pusieran un poco de atención a aquel dispositivo
Justo entonces un holograma salió disparado al suelo, proyectando al instante la imagen de una persona a escala real, siendo esta persona un joven de la misma edad que ellos y usando una armadura similar, sin embargo a diferencia de ellos este no llevaba el casco puesto, sino que mostraba su rostro completo incluyendo su inusual cabello color plateado
"¡hola todos! ¿Me extrañaron?"
"¡Kawahira!" dijeron ambos N-Warrior's, alegres de poder ver nuevamente a su amigo de cabello plateado, quien al parecer los estaba saludando desde un sitio muy lejano debido a la calidad del holograma
"el mismo chicos, ¡ya no tienen de que preocuparse porque el gran Kawahira ha venido hasta acá para patear traseros zombis!" dijo el muchacho con mucha confianza, haciendo que sus amigos pusieran una cara de alegría al saber que por fin habían llegado los refuerzos
Aunque solo nuestros protagonistas tomaron como bueno la aparición de aquel muchacho
"es aquel pervertido"
"hombre desagradable…"
"casanova sin remedio"
… un incómodo silencio se apodero del ambiente en el que todos se encontraban, causadas por las duras y frías palabras de las tres chicas Shamanes, que además de causar una gota al estilo anime en el pelinegro también causo que el joven del holograma se quedara petrificado, para que luego sus ojos se pusieran totalmente blancos y cayera lentamente hacia el suelo donde se encontraba parado
"esto… ¿que acaba de suceder sensei?" dijo la muchacha algo incomoda con aquella situación
"no tengo la menor idea…" dijo el muchacho sintiéndose igual que su alumna, sin embargo el holograma de Kawahira empezó a ponerse de pie nuevamente y puso una mirada de rabia ciega ante su viejo amigo
"¡TUUUU!"
"… ¿yo?"
"¿¡que rayos fue lo que le dijiste a aquellas tres idiota!?" dijo el muchacho a manera de berrinche, sintiéndose verdaderamente herido por las acusaciones de las chicas de Shamuri
"¡yo no les he dicho nada! ¡No me metas en esto anciano!" dijo el muchacho con algo de coraje, como solía ponerse cada vez que su mejor amigo lo llamaba así
"¡no mientas! ¡Sé que es tu culpa que todas las chicas me llamen de esa forma!" dijo el otro sintiéndose más triste que enojado con su amigo
"y como esto puede ser mi culpa…" dijo el pelinegro con una gota al estilo anime, mirando con algo de indiferencia hacia otro lado mientras el holograma de su amigo parecía totalmente desanimado
"traten de calmarse los dos, no es momento de que se pongan a pelear" dijo Hanabi tratando de calmar los ánimos de ambos, aunque el hacerlo era cuestionable, ya que solo uno de los dos se encontraba físicamente presente
"yo no estoy peleando… el sí" dijo el muchacho con algo de indiferencia, mientras su amigo lo veía con una expresión de pocos amigos
"de todos modos hay algún otro motivo por el cual nos hayas llamado Kawahira-san"
"si… la verdad es que venía a avisarles que en pocos minutos los Novaterrans lograremos entrar al espacio aéreo del planeta, el maestro Holyangemon ya se encargó de comunicarse con las autoridades nacionales que aún siguen con vida y estos ya dieron la orden para que las fuerzas policiacas y la milicia trabajen en conjunto con nosotros, de esta forma no existirán ningún malentendido con respecto a la aparición de los supuestos alienígenas" dijo el muchacho un poco más serio
"esa es una buena noticia, ahora la evacuación de civiles será mucho más sencilla"
"también me pidió que te avisara que lo que le pediste al Dr. Light ya se encuentra listo, y que pasaras a buscarlo en cuanto puedas, sea lo que sea" dijo el otro tomando una especie de hoja de papel, en la cual se encontraban detallado todo acerca de aquel asunto
"¿¡en serio!? Entonces iré de inmediato por el" dijo el mostrando una gran expresión de alegría, sabiendo que aquello estaría listo y a tiempo para cuando lo tuviera que usar
"chicas… estos días hemos logrado salvar a un montón de personas, personas que posiblemente estarían muertas sin nuestra intervención en sus vidas, sé que no es justo de mi parte, pero quisiera que volviéramos a Novaterra, hay algo muy importante allá que necesito traer y-"
¡PLAZZ!
Un combo triple de puñetazos al mismo tiempo fue dados rápidamente por las chicas del planeta Shamuri, en mutua decisión de querer hacer callar a aquel muchacho que había empezado ya su discurso moral y decisivo, causándole al muchacho un enorme chichón que lo mando de cuclillas en el suelo
"se ve que aún nos subestimas muchacho" dijo con su usual tono de rudeza Kanna, encendiendo otro de sus cigarrillos para tratar de calmar un poco sus nervios
"nosotras somos capaces de cuidarnos por nuestra cuenta, Alex no tiene que preocuparse" dijo Mari, sintiendo aunque fuera un poco de alegría de que el muchacho se preocupara por ellas tres
"tú puedes irte sin ningún tipo de preocupación, nosotras cuatro nos encargaremos de todo por aquí" dijo Macchi colocando su usual sonrisa mientras ponía su escoba tras su cuello y la usaba como apoyo para descansar su cuello
"ustedes… espera, ¿cuatro?" dijo el muchacho reaccionando sorprendido ante aquel número, dirigiéndose rápidamente su mirada a la única persona quien podría conformar aquel cuarteto, para ver como esta sonreía de una manera muy sincera
"alguien tiene que enviar a las personas a el contenedor" dijo ella invocando la Dialga Keyblade en su mano e imitar la acción de Macchi para expresar una actitud llena de confianza
"… ¿están seguras de esto?" dijo el pelinegro algo inseguro, ya que esta amenaza no eran como las demás que habían enfrentado con anterioridad, y si bien ellas se habían sabido defender estos últimos días durante todas aquellas batallas, eso no evitaba el hecho de que él se preocupara
"no nos obligues a tener que patearte devuelta flacucho, nosotras estamos bien ahora" dijo Macchi siendo la que tenía mayor confianza de las cuatro, y cuya determinación por querer seguir luchando era mucho más palpable que la de los demás
Alex se detuvo un segundo para meditar un poco la situación, pero al ver como las cuatro parecían estar completamente decididas sobre aquello decidió bajar la mirada, y levantar su mano para invocar a la Burning Terra Keyblade
¡PORTON DE ESPEJO ABRETE!
Luego de que el muchacho invocara dicho portal tras de él, decidió mirar una última vez a aquellas muchachas, a quienes sin darse cuenta se habían vuelto un formidable equipo, y eso era lo que necesitaría algún día
De un equipo inigualable
"volveré muy pronto, así que espero que las cuatro sepan cuidarse bien" dijo el muchacho con una gran sonrisa, sabiendo que ellas estarían bien durante su ausencia
"no te pongas con sentimentalismos…"
"perdona Kanna-san, sé que no te agrada que me comporte así" dijo el muchacho con una mano tras su nuca, tratando de parecer lo más relajadamente posible
"cuídense mucho…"
Y sin decir más el muchacho portador de dos Keyblades desapareció dentro del portal místico, dejando a aquellas jóvenes agentes encargadas de seguir salvando vidas inocentes, mientras él iba hacia el lugar de donde habían partido la última vez, buscando algo que le sería necesario para lo que pronto sucedería
Ya que si quería evitar más muertes innecesarias, primero tendría que poder salvarla a ella…
Fin del capítulo 37
En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:
Hanabi: si desean vivir… ¡entonces vengan conmigo!
Kanna: dos millones de personas que vivían en este país terminaron convertidas en ellos
Alex: ya verás como todo se solucionara
No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: Mintiéndole a la muerte
¿?: ¡Te odio! ¡Me desagradas! ¡Nunca me gustaste! ¡Siempre te he odiado!
