Capítulo 22
"El Amor es el significado ultimado de todo lo que nos rodea. No es un simple sentimiento, es la verdad, es la alegría que está en el origen de toda creación."
-Rabindranath Tagore.
Habían pasado varias semanas, y al fin era hora de que a Sasuke le dieran el alta. En cambio, Sasori estaba plácidamente en su casa hacía mucho tiempo ya.
El pelinegro se había curado completamente, y solo tenía una pequeña marca en su hombro y costado, en donde habían estado incrustados los fierros, pero casi nada visible. Una vez que ya había terminado de prepararse agarro su mochila y, apareció Sakura entrando en la habitación.
―¿Estás listo, Sasuke? –pregunto amablemente. Él se giró y asintió levemente. Ella lo acompaño hasta la recepción y le tendió los papeles que debía firmar.
Una vez terminado todo el papeleo, ambos fueron hasta la puerta del hospital, en donde Itachi los estaba esperando. Cuando vio asomarse a su hermano menor por la puerta, no pudo evitar sonreír. "Gracias a Dios que estás bien…Sasuke…", pensó aliviado. Parecía mentira que hacía aproximadamente un mes a su hermano lo habían declarado muerto, y ahora, él estaba sano y salvo. Itachi se acercó y tomo la mochila que tenía Sasuke en su mano.
―¿Vamos? –Sasuke asintió, y se giró a mirar a Sakura.
―Mañana a la tarde iré a ver cómo estás. Hoy tengo guardia y no podré –dijo ella con una sonrisa cálida y un poco triste por no poder ir ese mismo día a verlo, el pelinegro sonrió de lado.
―De acuerdo. Gracias por todo –dijo mirándola profundamente a los ojos, eso provoco que la pelirrosa se sonrojara levemente.
Una vez que estaban en el auto, ninguno dijo nada. Sasuke se limitaba a mirar por la ventana. Aun su cuerpo estaba cansado, y al estar tanto tiempo en el hospital le afecto en el descanso. Dormir y comer en un hospital no se lo recomendaba a nadie, era demasiado tedioso.
Cuando Itachi al fin detuvo el auto, el joven pelinegro miro en donde habían parado, pero, ese no era su departamento, era la casa de Itachi.
Se giró a mirar a su hermano.
―¿Por qué estamos en tu casa, hermano? –pregunto un poco confundido. Itachi sonrió.
―No tenía ganas de tomarme el autobús –dijo sencillamente. Sasuke puso cara de duda―. Me refiero a que te voy a prestar mi auto hasta que el tuyo este arreglado. Úsalo como si fuera tuyo, yo usaré el de Azumi. ―Sasuke iba a protestar, pero Itachi se bajó del auto, lo rodeo y abrió la puerta de su hermano menor―. Vamos, sé que puedes manejar, te conozco. ―Y no tuvo otra opción que bajarse.
―Gracias –dijo Sasuke mirando hacia otro lado. Itachi puso una mano en su hombro.
―No te preocupes –dijo sonriendo. Pero en menos de dos segundos su rostro se tornó tenso―. Sasuke… -lo llamo para que lo mirase, este lo miro―. Decidieron que el juicio será pasado mañana. –Sasuke trago. Estaba nervioso. No terminaba de salir del hospital que ya era el juicio. Apenas salía de un accidente grave. ¿Y si decidían que era culpable? ¿Qué pasaría con él? No. No podían sentenciarlo, él no era culpable, su hermano y Shisui eran muy inteligentes, debía confiar en ellos―. Cálmate, Sasuke. Ahora iré a la comisaría y terminaré de ordenar todo junto con Obito y Shisui. Tú no te preocupes de nada –dijo. Pero, era fácil decirlo pero no hacerlo. Sasuke asintió, pero interiormente estaba gritando.
Itachi se dio cuenta que Sasuke aún estaba alterado, pero debía irse de una vez. Más rápido llegara a la comisaría, más rápido resolvería el caso, y más tranquilo estaría.
―Por cierto, me encargue de llamar a tu compañera de trabajo, Karin Uzumaki, para que testifique a tu favor ―dijo Itachi seriamente. Sasuke lo miro un poco cohibido―. Sé que es un poco molesta, pero ella te quiere y va a testificar a tu favor y necesitamos eso. Solo Sakura no bastara, Sasuke. –El menor de los pelinegros asintió―. Hazme el favor de irla a buscar antes del juicio ¿sí? Me dijo que su auto estaba en el mecánico. –Sasuke dudo, pero asintió. Debía hacerle caso a Itachi, si él decía que Karin era necesaria para ayudar a su causa es porque así era, si era imprescindible la iba a ir a buscar. Además ¿qué tan malo podría ser? Karin podía ser muy molesta, pero era muy fiel, incluso, se podría decir que era como una compañera de equipo.
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―Entonces, eso es todo. Él es el culpable –dijo Shisui sentándose pesadamente sobre la silla de su escritorio. Mientras que Itachi hacía lo mismo con la suya, y Obito se sentaba sobre un sillón que había en la oficina.
―Así es –dijo Obito satisfecho.
―¿Tú que dices, Itachi? –El joven pelinegro de pelo largo miro a uno y luego a otro. Sonrió.
―Claro. Al fin puedo decir que el caso está RESUELTO –dijo para luego suspirar de alivio. Ya habían resuelto el caso. AL FIN. Todo cerraba perfectamente. Costo, pero tenían pruebas congruentes del autor material del hecho. El asesino había sido muy listo, pero ellos lo fueron aún más.
El asesino había dejado cables sueltos que seguro había pensado que los policías no encontrarían, pero erró. Los Uchiha fueron más listos. No tenían una gran reputación por nada.
―¡Buen trabajo! –dijo Obito levantando sus brazos―. Son un gran equipo –dijo sonriéndoles a ambos jóvenes. Shisui hizo una sonrisa amplia.
―Tú también ayudaste, Obito.
―Solo un poco. Los investigadores principales son ustedes dos.
―De alguna manera, las peleas de Sasuke y la inteligencia de Sakura también ayudaron –dijo Itachi. Shisui y Obito rieron.
―¡Sin duda! –dijeron al unísono.
―¡En especial las peleas! –dijo Shisui riendo. El detective y el abogado rieron también.
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Al día siguiente, Sasuke se estaba bañando, intentando despejar su mente pero era imposible. Mientras dejaba que el agua mojara su cabello, pensaba en el día siguiente ¿cómo sería? ¿Sería un día sencillo o alborotado? ¿Dormiría en la cárcel o en su cama? ¿Estaría feliz o triste? Suspiro. Tenía miedo. No lo quería admitir, pero sentía un gran dolor en el estómago. ¿Y si Itachi y Shisui no tenían pruebas suficientes? No. Debía confiar en ellos. Pero…entonces, Sasori iría preso. ¿Tanto lo odiaba? ¿Sasori en serio sería capaz de hacer algo como aquello? Por todo lo que le había contado su hermano, Sasori era capaz de ello y mucho más. Además, tenía mucho sentido. Por culpa de Danzo los padres del pelirrojo habían muerto, y además odiaba a Sasuke ¿qué mejor forma de deshacerse de ambos de un solo tiro? Sakura aún no sabía que Sasori era el segundo sospechoso, y Sasuke no pensaba decírselo. No le gustaría ver el rostro de la pelirrosa si se lo contase. Ella pensaría que todo es su culpa, y eso no llevaría a nada. Solo traería tristeza, y era lo que menos quería el pelinegro. Inhalo y exhalo ruidosamente. Debía ver el lado positivo…bueno, quizá no tenga muchas cosas positivas realmente, pero había admitido, de alguna forma, sus sentimientos y esperaba que ahora que todo estaba aclarado no pasara nada malo, pero eso era imposible. Mañana iba a ser el juicio, y de allí no podría salir nada bueno.
Itachi no lo había llamado ni ayer ni esa mañana. Sasuke se preguntaba el porqué. ¿Estaría muy complicado con el caso? ¿O estaba tan mal el caso que no quería contarle nada? No, deseaba creer que ya tenía todo resuelto y que no lo llamaba porque estaba con su familia. Sí, era eso…seguro…
Sacudió la cabeza, mojando los azulejos de la pared de la ducha.
Termino de bañarse y fue a su habitación a cambiarse. Se puso un jean negro y una remera manga larga azul, y unas zapatillas. Se secó el cabello con la toalla y fue a sentarse al living a mirar una película, mientras esperaba a Sakura. Sí, por primera vez iban a estar solos después de todas las complicaciones, ya que cuando el ojinegro se le 'declaro', por decirlo de alguna manera, al otro día había tenido el accidente y bueno, no habían podido estar juntos. Sasuke se encontraba un poco nervioso, hacía mucho tiempo que no estaba con ella a solas, y por más que intentase actuar como cuando eran adolescentes no era lo mismo. Definitivamente no se podía comparar.
Después de un largo rato, miro el reloj del celular, marcaban las 19:30 p.m. abrió los ojos como platos y se giró a mirar la ventana, ya había anochecido ¡y ni siquiera había ido a comprar! "Demonios, me distraje demasiado", pensaba mientras se levantaba de golpe. Fue en busca de su chaqueta pero cuando se la puso escucho la puerta. Trago. Estaba seguro de que era Sakura y eso lo puso muy nervioso, pero intento no demostrarlo.
Se dirigió a la entrada y abrió, y sí, era la joven doctora. Ella llevaba puesto un jean azul claro, una chaqueta violeta oscuro, un gorro de lana negro, y zapatillas, y en la mano una bolsa de supermercado.
―¡Hola, Sasuke! –dijo con una sonrisa amplia. Sasuke la miro e intento actuar normal.
―Hola, Sakura. Pasa –dijo haciéndose a un lado, ella entro y él cerró la puerta―. Justo ahora iba a comprar algo. Me distraje y no fui a comprar nada. ―Sakura se dio vuelta y alzo la bolsa.
―No te preocupes, traje algo. Ahora me pongo manos a la obra para cocinarte –dijo contenta. Estaba muy entusiasmada por estar con él, y más aún, cocinarle. Él asintió levemente y se dirigieron a la cocina.
Mientras comieron, Sakura le conto cosas del trabajo, sobre Ino, Hinata y sobre la conversación que había tenido con Sasori tiempo atrás. Sasuke solo la escuchaba, y aunque le molesto que ella mencionara al pelirrojo, no dijo nada. Se limitó a asentir sus comentarios y nada más.
Una vez que levantaron las cosas de la mesa y lavaron los platos, fueron al living a mirar una película. Sakura eligió una de comedia. Sin embargo, la pelirrosa comenzó a hablar.
―Ayer en tu mensaje me contaste que mañana es el juicio ¿verdad? –pregunto girando su rostro para mirarlo. Sasuke la miro y asintió―. ¿Y cómo estás al respecto?
―Normal. ―Sakura sonrió.
Siguieron mirando la película sin hablar. Pero no era un silencio incomodo, más bien era ameno, muy tranquilo.
Sasuke miro el celular, ya eran las 11:30 p.m. Se giró a mirar a Sakura y ella se estaba riendo de una parte de la película. Su risa era realmente encantadora, y jamás pensó poder verla así otra vez. Habían pasado demasiadas cosas entre ellos, sin embargo, ahí estaban ambos. Una vez más, juntos.
―¿Qué sucede? –pregunto sacándolo de su mundo. Sasuke parpadeo.
―¿Eh?
―Como me estabas mirando pensé que pasaba algo –dijo un poco nerviosa. El pelinegro negó.
―Ya es muy tarde ¿quieres que te lleve?
―Umm…está bien –dijo un poco triste. Realmente la estaba pasando muy bien, pero el ojinegro tenía razón. Al otro día era el juicio y lo ideal era que descansaran―. Voy al baño y nos vamos –dijo levantándose.
―De acuerdo.
Una vez que salió del baño, se iba a dirigir a donde estaba Sasuke, pero justo paso por la habitación del pelinegro. La puerta estaba abierta. Una curiosidad recorrió todo su cuerpo ¿cómo sería su habitación? ¿Grande o pequeña? ¿De qué color estaría pintada? ¿Tendría fotografías? Ella sabía que estaba mal entrar sin permiso, pero al estar la puerta abierta era una incitación a mirar, después podría poner alguna escusa de su tardanza. Miro para la dirección en donde se encontraba el living pero no se veía a Sasuke, ya que ella estaba en un pasillo, pero quería percatarse de que el joven Uchiha no apareciese. Una vez que no vio ni escucho nada, entro sin prender la luz. Para su suerte, la luz de la luna y de la calle se filtraba por las cortinas. Era una habitación bastante grande. En la pared en donde estaba la puerta había un placar bastante grande color marrón oscuro, en el centro de la habitación había una cama matrimonial. "A Sasuke sí que le gusta dormir", pensó riendo al verla. A sus costados había dos mesas de luz, y había una gran ventana. Giro su vista hacia la derecha y había una televisión y luego una cómoda con algunas fotos en portarretratos, pero algunas otras todas juntas en una pequeña pila. "¿De qué serán?", se preguntó, ya que era obvio que no iban ahí, más bien era como si las hubiera sacado de algún lado y puesto en ese lugar para después colocarlas en algún sitio. Se acercó y las agarro. Sus ojos se abrieron como platos.
"Esto…esto es…"
Se podría haber imaginado cualquier cosa, menos aquello que estaba viendo. ¿Eso era realmente posible? Comenzó a mirar cada foto y más se sorprendía.
Se trataban de fotos de cuando Sasuke era adolescente, y en ellas aparecía Sakura. ¡Él las había guardado! Debía admitir que ella había creído que esas fotos ya no existían, y que Sasuke apenas tuvo la oportunidad las había arrojado a la basura. Pero al parecer así no era. Sintió ganas de llorar.
Quizá Sasuke no era muy demostrativo, pero una acción, una que parecía tan simple como aquella, la hacía sentir querida y que ella era importante para él. Y que lo que el pelinegro había sentido por ella era real, antes y ahora, siempre había sido real.
―¿Qué haces aquí, Sakura? –pregunto Sasuke detrás de ella. Sakura se giró avergonzada por ser pillada husmeando. Y ahí estaba él, apoyado en el marco de la puerta, el joven que ella amaba, con una ceja levantada esperando su respuesta.
―Eh…umm…lo siento –dijo riendo nerviosamente. El ojinegro camino hacia ella y miro lo que tenía en sus manos. Sasuke se ruborizo levemente.
―No debes husmear donde nadie te llama –dijo algo nervioso, tomando las fotos y guardándolas en el cajón. Sakura sonrió.
―Lo siento.
Sasuke suspiro y la miro a los ojos. Por alguna extraña razón le encantaba mirarla directamente a los ojos. Los ojos de ella, grandes y verdes, eran simplemente hermosos. Sakura se sintió nerviosa, él estaba muy cerca.
El ambiente era mágico y único. La oscura intimidad que abrazaba la habitación invitaba a cosas inimaginables. La leve luz que se filtraba entre las cortinas le daba un toque sensual y personal. El suave perfume de Sakura inundaba la habitación, dando un toque tierno y femenino, y el aroma que impregnaba a Sasuke, masculino y sofisticado, le daban el toque faltante. El pelinegro se acercó y la beso suavemente, rodeándole la cintura, mientras que ella rodeaba su cuello. El beso enseguida comenzó a profundizarse. Sus lenguas bailaban en la boca del otro, algo inexpertas y ansiosas por saborearse entre sí.
Sus corazones palpitaban en sus pechos frenéticamente. Latían a la par, como si fueran solo un corazón.
Instintivamente, Sasuke, bajo sus manos hasta llegar a las caderas de Sakura, y luego a su trasero. Ella se sintió nerviosa por el tacto, pero a la vez, placentera. Las manos del pelinegro eran cálidas y suaves. El calor comenzó a dominar en la habitación y los besos eran más y más fogosos, a medida que pasaba el tiempo. Ninguno pensaba, solo se dejaban llevar por sus naturalezas. En cuanto menos lo esperaron, Sakura estaba acostada en la cama con Sasuke encima. El ojinegro dejo de besar su boca y empezó a devorar su cuello. Calor y más calor producían ambos cuerpos.
Sakura gimió. Avergonzada se tapó la boca, y Sasuke levanto la vista.
―No los evites –dijo con la respiración entrecortada. Cuando ella lo miro, lo comprendió. No debía avergonzarse, ese chico que tenía enfrente la amaba y sus sonidos lo único que iba a provocar era felicidad en él. Asintió levemente sonrojada y Sasuke hizo una media sonrisa.
Mientras él besaba su cuello, su mano derecha acariciaba sus muslos, y ella se aferraba a su remera. No aguantando más esa pesaba tela, la pelirrosa le quito su remera, quedando él levemente sentado sobre ella, pudiendo apreciar cada parte de su pecho y abdomen. No era lo mismo haberlo visto en el quirófano que en ese momento. Ahí podía apreciarlo, tocarlo, besarlo y todo lo que ella quisiese. A Sasuke le incomodo un poco su mirada penetrante en su cuerpo, no porque no le gustara, pero le daba un poco de pudor aquello. En un movimiento rápido, Sakura intercambio posiciones con el pelinegro, quedando ella sobre él. Sasuke se ruborizo levemente.
―¿Qu-Qué haces? –Ella se inclinó y le dio un suave beso en los labios.
―Solo cállate. ―Él esperaba cualquier cosa, menos aquello. No esperaba que Sakura fuese así, tan desinhibida, le gusto, pero lo puso nervioso. Ahora ella controlaría la situación.
Sakura acaricio su pecho y abdomen con suavidad, eso provoco que el ojinegro sintiera una corriente eléctrica que recorrió su columna. Sus manos eran cálidas e inexpertas, se movían nerviosas sobre su cuerpo. La joven se agacho y comenzó a besar sus hombros, y recorrió todo con sus labios y manos. Fue bajando hasta llegar bajo el ombligo. Cuando llego allí, tan cerca de su intimidad, Sasuke gimió. Eso fue música para los oídos de la joven de pelo rosa. Él se había estado aguantando provocar algún sonido, pero ya no podía, la excitación y placer lo estaban consumiendo. Con sus manos comenzó a bajar levemente el jean de Sasuke, mientras seguía besando su dulce piel.
El ambiente cada vez era más intenso e íntimo. El único sonido que se escuchaba eran los gemidos del ojinegro. Él no podía creer que se pudiera sentir tanto placer con unos besos, pero así era. Sakura lo estaba calentando, y lo único que deseaba era pasar toda la noche así, con ella. Después de estar por perder la calma, Sakura al fin le quito los pantalones, dejando a la vista su bóxer negro. Ella sonrió al verlo. El pelinegro abrió los ojos y la miro, estaba sonrojada.
En un movimiento rápido, él la tomo de las muñecas y volvieron a la posición inicial.
―Ahora es mi turno –dijo agitado. Sakura asintió. Cuando la miro, ella aún continuaba completamente vestida. Hizo una mueca, y pensó que él era realmente lento. No aguantando más, le quito el suéter y su remera, de un tirón suave. Pudo apreciar la belleza de su figura, su cintura, su piel, era todo más que perfecto. Sin pensarlo, empezó a besar lo que el brasier dejaba a la vista, mientras que con su mano acariciaba su abdomen. Su piel era suave y embriagadora. Podría estar por siempre besándola que jamás se cansaría. El aroma que irradiaba su piel lo encendían más. Su sabor. Todo era exquisito en ella. Sakura gemía, mientras hundía sus dedos en el cabello del pelinegro. Él paso la mano por su espalda y pasado un par de minutos, le quito el brasier. "Las próximas veces será más fácil", pensó para dentro. Porque obviamente lo iban a repetir, una, dos, tres, treinta, veces más, hasta el fin de los días.
Vio sus pechos, suaves y firmes, y literalmente se le hizo agua a la boca. Debía probarlos. Se acercó un poco nervioso y rodeo uno de sus pechos con su boca, sus pupilas se dilataron, eran mejor de lo que él esperaba. Comenzó a succionar suavemente, mientras que con su mano derecha tomo el otro pecho y empezó a masajearlo. Sakura se mordió el labio inferior por el gozó. Tenía miedo de gritar, pero el placer no se podía contener. Poco a poco fue soltando su labio y gimió con voz ronca. El pelinegro dejo su pecho y bajo con sus besos, hasta llegar a su cadera. Él quería que ella lo desee, que gritara su nombre. Bajó su pantalón, dejándola en ropa interior. Sasuke sonrió de lado. Jamás pensó en verla así, pero no se arrepentía de nada, era hermosa. Era perfecta. Sus curvas, sus piernas, sus muslos, todo era mágico, y lo invitaban a desear que ella gritara. Que gritara como nunca lo había hecho. Que gritara hasta que se quede sin voz.
Sasuke bajo para besar sus piernas, mientras sus manos inexpertas la acariciaban entera. Sakura se estaba impacientando. En su intimidad estaba sintiendo una gran presión, que debía ser liberada de una buena vez, pero el pelinegro se estaba tardando.
―Sa-Sasuke… ―dijo soltando un suspiro. Él no le contesto, y prosiguió con lo que estaba haciendo. Después de un momento, el ojinegro ya estaba al límite de la excitación también, deseaba estar dentro de ella en ese mismo instante. Subió nuevamente y le quito la ropa interior, pudiéndola ver enteramente desnuda. Recorrió todo su cuerpo con la mirada. Se mordió el labio inferior. Cuando llego a sus ojos, vio como ella tenía sus pupilas color jade en las suyas, negras. Se acercó y la beso. El beso en seguida subió de tono, haciéndolo más íntimo y caliente. Las manos de la joven paseaban en su espalda con fervor, deseándolo. Él paso su mano derecha por su pecho, bajando por su cintura hasta llegar a su cadera. Deseo tocarla. No sabía lo que estaba haciendo, solo se dejaba llevar por el clima y la excitación. Cuando ella sintió la mano del pelinegro en su entrepierna fue la gloria. Su presión había sido liberada y lo único que sentía era placer. Gimió y gimió en los labios de Sasuke, si no hubieran sido por ellos, los gritos de la pelirrosa se hubieran escuchado a kilómetros. Con un movimiento rápido, Sakura le quito el bóxer a Sasuke, y lo empujo suavemente para que él se sentara, para poder verlo. Y lo vio. Sus mejillas ardieron. Él era perfecto, con todo y esplendor. Sasuke sonrió de lado y se posiciono encima de ella. Sus miradas chocaron. Sakura trago, estaba nerviosa.
―¿Segura? –pregunto Sasuke. Ella ni lo pensó. Lo deseaba, y no veía el momento que aquello pase. Era un sueño hecho realidad eso. Ella iba a perder la virginidad con el amor de su vida, y él, perdería su virginidad con ella ¿qué más podía desear? Ambos se amaban y eso era suficiente. Sakura asintió. El pelinegro se acomodó entre sus piernas, tomo una de las manos de Sakura, a la altura de la cabeza, y entrelazaron sus dedos. Suavemente la penetro. La pelirrosa cerró los ojos por el dolor―. ¿Estás bien? –pregunto intentando no dejarse llevar y penetrarla una y otra vez. Él estaba excitado y el placer que sentía al haber entrado, era espectacular, pero debía pensar en ella. No quería lastimarla.
―S-Sí –dijo abriendo los ojos y mirándolo―. Tú sigue. –Sasuke asintió y prosiguió. Suavemente salió y la volvió a penetrar despacio. El dolor se convirtió en placer. Gimió y se aferró a su espalda―. Continúa… ―dijo con excitación en su voz. Ahí, él se dio cuenta que ya le empezaba a gustar. Poso sus labios en los de ella y la empezó a envestir cada vez más rápido. Ambos ahogaban gemidos en los labios del otro, después de un tiempo, el pelinegro se apodero de su cuello. La pelirrosa hundió sus uñas en la carne del joven Uchiha y sus gemidos se hacían cada vez más fuertes. En su oreja escuchaba los gemidos salvajes de Sasuke, que había dejado de besar su cuello. Era un vaivén de emociones y placer. Ni siquiera sabían cómo habían llegado a aquello, pero eso no importaba. Ahora estaban teniendo relaciones con la persona que amaban, y eso era lo importante.
―Ah…Sasuke…ah –gemía Sakura con placer. Sasuke la envestía una y otra vez.
―Sakura…ah…ah –gimió el pelinegro. Ella lo llevaba a otro mundo. Un mundo que jamás pensó conocer. Su cuerpo, su calidez, su amor, lo llevaban a un lugar magnifico del cual no deseaba volver.
El único sonido que se escuchaba en la habitación eran los gemidos de ambos cuerpos en plena excitación. Sus abdómenes sudorosos se rozaban entre sí, produciendo más calor en el ambiente. Al fin, después de tanto, ambos se sintieron llegar, despidiendo su mágica noche con dos gemidos ensordecedores, que tranquilamente podrían haber escuchado los vecinos de arriba y abajo. Sasuke escucho como Sakura gritaba su nombre al finalizar, y se sintió complacido. Se sintió lleno.
Cuando Sasuke se separó de ella, se recostó a su lado con la respiración entrecortada. Sakura se quedó ahí, sin moverse. Ambos pechos subían y bajaban rápidamente, estaban exhaustos. La pelirrosa giro su rostro y vio al pelinegro con sudor en todo su cuerpo y rostro. Sonrió. Ella había provocado todo aquello, se sentía complacida. Él se giró a mirarla, era hermosa. Se acercó y le beso la frente.
―Te amo –dijo susurrando. Sakura se sonrojo, no esperaba aquellas palabras. Cuando él la miro y la vio sonrojada, había caído que lo había escuchado. Avergonzado se dio la vuelta. Estaba completamente rojo, no deseaba que ella lo escuchara, pero al parecer lo había dicho más fuerte de lo que esperaba. La pelirrosa sonrió.
―Yo también te amo –dijo suavemente sobre su oído, el pelinegro se sonrojo más y sintió una corriente eléctrica recorrer su espalda. Sakura volvió a sonreír―. Iré al baño ―dijo ella levantándose, y poniéndose su ropa interior y la remera que Sasuke había tenido puesta. Cuando él vio que ella salió, suspiro aliviado. Eso había sido muy vergonzoso. Se paró, se puso su bóxer y un pantalón corto, y se volvió a acostar, mirando para el techo. Cuando Sakura volvió, lo miro―. Te vestiste –dijo simulando un puchero, él la observo. Ella sonrió y se quitó la remera, quedando solamente con la parte de debajo de su ropa interior. Sasuke se sonrojo.
―¿Qué haces? –pregunto nervioso, mientras ella se recostaba otra vez en la cama.
―Voy a dormir –dijo simulando no entenderlo. Él trago. Esa chica realmente era impredecible. Sakura se recostó sobre el fuerte pecho de Sasuke―. ¿Puedo dormir así?
―Sí –dijo Sasuke aun levemente sonrojado y mirando para otro lado, intentando restarle importancia al asunto. Sakura sonrió. "Eres muy fácil de perturbar", pensó para sí. El pelinegro pasó su brazo alrededor de ella y la tomo de la cintura. Y es así como la pelirrosa cerró sus ojos y poco a poco fue hundiéndose en las profundidades de los sueños, mientras que el ojinegro no lograba ni cerrar una pestaña, solo faltaban unas pocas horas para el juicio, y eso lo tenía preocupado.
Continuara...
¡Hola! ¿Cómo están?
Espero que muy bien ^^
hgsaagjsgahgsja ¿les gusto el capítulo? :3 Me esforcé mucho en escribir el lemon XD
Quiero agradecer a Rooss por los consejos que me dio :) Ya que me ayudaron mucho a la hora de escribir el lemon ^^
¿Cómo creen que me quedo? Los que siguen mis diferentes historias, saben que no me llevo bien con el lime o el lemon, pero puedo decir que me siento orgullosa de este capítulo jajaja XD Siento que fue el MEJOR de todos los que he escrito (a lemon o lime me refiero). Quiero leer sus opiniones, vamos, dejenme un pequeño review, lo merezco (? XD
Las que me tienen en facebook ya saben, pero lo digo por acá también. En el último capítulo voy a responder dudas o preguntas relacionadas con el fic. (Doy un ejemplo de una pregunta que me hicieron "¿Qué sentiste al escribir los recuerdos de Itachi?" Esa fue justo después de leer el capítulo en donde Sasuke "muere" jaja) Una onda así sería. Son bienvenidas todas las preguntas que deseen ^^ Así que ¡anímense! ¡Y pregunten!
Respondiendo reviews:
ChocoJoshy: ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado el cap. La verdad, me llevo tiempo pensar en como 'revivir' a Sasuke XD No me convencian algunas cosas, pero esa fue la mejor idea que se me ocurrió XD Sé que no queres que la historia termine, yo tampoco quiero T.T pero todo tiene un fin :/
tatutu: Ya te respondí por MP, pero te respondo por acá también jajaj. Me alegra mucho que te guste el fic, espero lo sigas leyendo hasta el final. Se aprecia mucho tu review :) ¡Saludos!
Gloria Moreno: jhagsahgja lo de Shizune no creo que tenga nada en especial por el momento XD Lo puse solo para molestar un poco jajaja Y además amo la idea de que todas quieran con Itachi 7u7 Le da intensidad al asunto (? jajajaja. Sin contar que muero de risa con esas cosas XD "MI ESPOSA me lo recuerda" kjagsjah fue tan 'querida estoy casado, aléjate bitch' jajajjaja. Seguro te va a gustar este cap 7u7 jajajaja.
Nos leemos!
~FenixCarmesi~
