Capítulo 23

"Los hermanos no necesitan necesariamente decirse algo el uno al otro; pueden sentarse en una habitación, estar juntos y estar completamente cómodos el uno con el otro."

-Leonardo Dicaprio.

Sasuke se encontraba acostado en la cama sin conciliar el sueño, mientras que Sakura estaba dándole la espalda, durmiendo plácidamente. Mientras el joven pelinegro miraba el techo, pensaba que dentro de unas horas era el juicio. Por más que confiara plenamente en Shisui, Obito y en su hermano, algo no lo dejaba descansar en paz. Era el hecho de que si no era él el asesino, significaba que el autor material de todo había sido Sasori, y eso no le gustaba en lo más mínimo. La pelirrosa sufriría mucho con eso, y no la quería ver herida. Se echaría la culpa de todo aquello, y se sentiría fatal. Suspiro. No deseaba hacerla pasar por eso. Además de que ella iba a testificar a su favor, iba a testificar contra a Sasori, porque así era, si estaba a favor de uno, automáticamente se estaría poniendo en contra del otro. Él no deseaba ponerla de uno de los dos lados, pero no tenía de otra. Sakura era muy importante, y que testifique a su favor iba a ser de mucha ayuda.

El pelinegro se giró y tomo el celular que estaba en su mesa de luz. Miro la hora y marcaba las 3:45 a.m. Era demasiado tarde, o temprano, dependiendo de cómo se mirase. Medito un momento. ¿Lo hacía o no? No quería molestarlo, pero era lo único que se le ocurría para poder relajarse, ya estaba muy cansado de sentir esa presión en el pecho que no lo dejaba tranquilo.

Busco entre sus contactos y apretó para llamar. No estaba seguro de que le iba a contestar, pero se arriesgó. Aunque conociéndolo se iba a molestar un poco de que lo llamara a esa hora, ya que se iba a preocupar al principio.

―¿Hola? –se escuchó del otro lado del teléfono.

―Hola, hermano. Siento llamarte a esta hora.

―¿Sasuke? ¿Qué sucede? ¿Paso algo? ¿Estás bien? –Lo sabía. Sabía que Itachi se iba a preocupar al darse cuenta que el que lo estaba llamando era Sasuke.

―En sí no pasó nada. Pero necesito hablar contigo. La verdad me tiene bastante intranquilo este tema –dijo Sasuke un poco cansado. En ese momento, la pelirrosa se dio vuelta y abrazo al ojinegro por la espalda.

―Mmmm…Sasuke… -dijo en un susurro, que tranquilamente Itachi podría haber escuchado. El ojinegro se sintió nervioso, no quería que su hermano la escuchara, le daba mucho pudor. Al no escuchar respuesta del otro lado se impaciento.

―¿Hermano? ¿Podemos hablar?

―Lo siento, creo que me dormí por un momento –dijo riendo. Sasuke suspiro aliviado―. Pero de acuerdo, en un rato iré a tu casa para que hablemos. Podemos ir a caminar por el parque que está por ahí cerca, así te despejas ¿te parece bien?

―Sí, está bien –dijo. Se despidió y corto. Suavemente corrió el brazo de Sakura y se levantó. Se puso su jean negro, una remera manga larga con un suéter verde oscuro, y unas zapatillas. Luego, fue al baño a lavarse el rostro. Cuando termino fue hacía la cocina, se preparó un té y se lo tomo mientras esperaba a su hermano.

Su cabeza no dejaba de maquinar millones de situaciones que iban a poder suceder. ¿Y si culpaban a ambos? Quizá podrían pensar que él había sido el autor material pero Sasori la mente detrás del homicidio. Porque no necesariamente era una persona la responsable. Mientras pensaba en mil y una posibilidades, su celular comenzó a sonar. Miro y era su hermano.

―¿Sí?

―Sasuke, ya estoy en la puerta, puedes bajar.

―Ya voy –dijo. Y corto, agarro su chaqueta negra, su bufanda gris y se puso todo. Salió.

Al bajar y abrir la puerta, se encontró con su hermano mayor, que vestía un jean azul, un suéter gris y azul, y una chaqueta bordo con unas zapatillas negras. Cuando se vieron, se sonrieron mutuamente. Sin decir ninguna palabra, comenzaron a caminar. Eran las 4:30 a.m. aún era de noche, ni siquiera se veía el reflejo del sol saliendo. El cielo estaba completamente oscuro y nublado. La luna estaba tapada por las nubes densas, pareciera que iba a llover en cualquier momento. La gran humedad en el aire, y la neblina, hacía que esa madrugada sea especialmente perturbadora y fría. Ambos jóvenes iban con las manos en los bolsillos del pantalón. Iban en silencio, tranquilamente. Eran unos hermanos especiales, podían estar horas juntos sin decir ni una palabra, y aun así, estar cómodos uno con el otro.

Caminaron y caminaron, hasta llegar a un parque. Era el mismo parque al que habitualmente Itachi iba con su familia. Los faroles iluminaban el pavimento y producían sus sombras en él. Se sentaron en una de las bancas que daba a los juegos de los niños, esa vez vacíos.

―¿De qué querías hablar, Sasuke? –dijo Itachi sin mirarlo.

―Es sobre el homicidio –dijo Sasuke sin mirarlo tampoco. El mayor de los Uchiha giro para mirarlo.

―¿No confías en mí? –pregunto. El pelinegro hizo una mueca, sabía que Itachi le iba a cuestionar su fe en él. Sasuke al fin lo miro.

―No es eso, hermano. Es Sasori.

―¿Sasori? ¿Por qué te preocupas por él? –pregunto sin comprender a su hermano menor.

―Es el amigo de Sakura, y si él va preso, ella se pondrá mal. ―Itachi quedo en silencio, meditando si contarle o no lo que él sabía a Sasuke. El detective se apoyó más en el respaldo, mirando hacía los columpios, mientras su hermano lo miraba impaciente por una respuesta. Suspiro. No era el momento de contarle todo, por más que le rogara, no lo podía hacer. Él ya había cometido varios errores al querer que su pequeño hermano estuviera al tanto del caso, pero hasta ahí había ido el contar información confidencial. No porque no confiara en él, pero había cosas que no podía contar, sino interferiría en los dichos sin querer.

―¿Sabes? No conoces a una persona hasta que la conoces –dijo poniendo las manos en sus muslos y levantándose con dicho impulso. Sasuke se lo quedo mirando con una ceja alzada ―. Las personas son impredecibles, Sasuke, lo mínimo que podemos hacer es estar atentos a los hechos –dijo girándose para mirarlo a los ojos.

―No te entiendo. ―Itachi sonrió.

―¿Nunca escuchaste que si quieres entender a una persona debes ver su comportamiento? ¿O que para saber cómo es una persona debes ver cómo se comporta con sus inferiores? ―Sasuke estaba aún más confundido que antes.

―La verdad no te entiendo, hermano.

―Escúchame atentamente –dijo Itachi con las manos en los bolsillos e inclinándose para acercar su rostro al de su hermano―. Las personas son únicas en su clase, pueden fingir cuanto quieran, pero si uno sabe mirar atentamente su comportamiento, la verdad siempre resplandece al final, hasta en el más oscuro momento. Solo hay que saber prender la luz –dijo para luego sonreír y ponerse derecho―. Caminemos un poco más. –Y comenzó a caminar despacio. El joven Uchiha se quedó sentado mirando la espalda de su hermano mayor ¿qué había querido decir con aquellas palabras? Sabía que un mensaje estaba oculto pero ¿cuál? ¿Qué mensaje le estaba transmitiendo? Itachi tenía la costumbre de hacer juegos de palabras, te decía todo y a la vez nada. Por lo general, Sasuke, al principio nunca las entendía, pero a la larga las lograba comprender. Pero no estaba de humor para las incógnitas del hermano, quería una respuesta clara en ese momento. Frunció el ceño y se levantó.

―¡Hermano! –Itachi se giró levemente. Estaban a un par de pasos de distancia―. Explícame ¿qué quisiste decir con eso? ―El joven detective bajo el rostro para el suelo y cerró los ojos, en forma pensativa. Después de un tiempo, los abrió y levanto la vista.

―Solo te diré esto, y será lo último que te diga al respecto –dijo en tono estricto, que muy pocas veces usaba. Sasuke asintió―. Las personas que dicen la verdad, por más cruel que sea, son en las que debes confiar. Mientras que las personas que son falsamente humildes, de ellas debes escapar. Y la única forma de darse cuenta de ello es viendo a través de sus verdaderos intereses. ―Sasuke lo observo, ahora estaba más confundido que nunca. Pero antes que pudiera abrir la boca, su hermano continuo hablando–. El cerebro humano es magnífico ¿no lo crees? Dependiendo de tu esencia y de tus propios principios es como vez las cosas, aunque, claro, siempre está la posibilidad de abrir un poco la mente y ver más allá de lo superficial. Es cuestión de ver cuán abierto eres al respecto ―dijo para luego volver a girarse y darle la espalda a su hermano―. Te repito, las personas son impredecibles, es cuestión de nosotros querer verlo o no. A veces, la persona más callada puede estar preparando un plan tan diabólico que puede arruinar la vida de muchos, solo con un simple fin, satisfacer su propio ego. ―Y comenzó a caminar. Sasuke suspiro. Era obvio que no iba a convencer a Itachi de darle respuestas, porque cuando él decía no, rara vez aflojaba, por no decir nunca. Comenzó a caminar hasta llegar a la par del hermano.

Lo único que él había comprendido era que no debía preocuparse por el juicio porque su hermano mayor lo tenía todo resuelto, ya que esa era la única posibilidad del porqué estaba haciendo juegos de palabras, sino lo hubiera visto tenso, y así no era.

Mientras volvían hacía el departamento del menor de los pelinegros, se veía como el cielo, poco a poco, iba tomando color. Quizá aún seguían las nubes pero medianamente se iba aclarando por la salida del sol. Cuando al fin saliera esa estrella brillante, la humedad se iba a levantar e iba a hacer que hiciese más frio, mientras que la neblina seguiría ahí, intacta, al menos hasta que se hiciera un poco más tarde. Eran las 7 a. m. Ambos hermanos habían estado bastante tiempo hablando y paseando, que el tiempo había volado. Por las calles ya se notaba un poco más de movimiento de gente, que iba al trabajo o volvía de él. Jóvenes y niños que iban al colegio. Adolescentes que iban a la universidad, en conclusión, de todo un poco.

Al llegar a la entrada del edificio en donde vivía Sasuke, ambos se detuvieron y se miraron.

―Nos vemos más tarde, Sasuke –dijo Itachi con una sonrisa. El susodicho asintió. Cuando abrió la puerta e iba a entrar, escucho a su hermano―. Por cierto –dijo. El joven pelinegro de pelo corto lo miro―. Mándale saludos a Sakura, espero que no se haya preocupado por tu ausencia –dijo para luego sonreír y darse la vuelta para comenzar a caminar para irse. Sasuke se ruborizo levemente. ¿Eso significaba que él había escuchado a Sakura por teléfono? El ojinegro deseaba que lo tragara la tierra por el pudor que le provoco eso. Además, si la escucho ¿por qué debía decírselo? ¿No podía simplemente actuar como si nada hubiera pasado? Pero no, su hermano le gustaba molestarlo de vez en cuando, o también podría haber sido porque lo veía tenso y creyó que hacerle ver que él escucho a Sakura cuando Sasuke lo llamo, haría que su hermano menor se preocupará más por ello que por el hecho del juicio. Y no estaba equivocado. El menor de los Uchiha lo único que pensaba ahora era que su hermano mayor sabía que había pasado la noche con la pelirrosa.

"¿Sabes por qué los hermanos mayores nacen primero? ¡Lo hacen para proteger a los hermanos que vendrán detrás de él!"

-Tite Kubo.


¡Hola!

¿Cómo están? Espero que muy bien ^^

Me pone muy feliz que les haya gustado el capítulo anterior :D

Este es el ante-último capítulo. Sí! El próximo ya es el final T.T Estoy como que no me la creo aún, pero ya tenía que terminar jeje.

Les vuelvo a recordar que pueden dejarme alguna pregunta para que yo responda en el último capítulo :)

Este cap es medio corto y tiene muchas cosas en qué pensar, así que, mis lindas lectoras, piensen (?

Ya falta menos para saber quién es el verdadero culpable *0* que emoción!

Respondiendo reviews a las que no respondí:

ChocoJoshy: jsahjagskhsah me alegra que te haya gustado el lemon *0* hice mi mayor esfuerzo con la personalidad de Sasuke, me costo un poco, pero me gusto como quedo al final :) ¡Gracias por leer siempre! ^^

Gloria Moreno: ¿Tan bueno es? jasgajhskja me alagas :3 No sé si será tan bueno como decís jeje, pero hice lo que pude. Me alegro que haya estado dentro de tu gusto :3

¡Se acerca el final!

¡Nos vemos en el próximo y último capítulo!

¡Dejenme sus reviews! :3

~FenixCarmesi~