Capítulo 39: Acto Final, Sobrevivencia de la muerte


-Planeta: Tierra 116: ZomberaXXIII

-Lugar: Ciudad de Tokonosu, tercera escuela elemental de Shintoko

Z-Infection Día 6

En el capítulo anterior, pudimos ver a nuestros héroes luchando contra los ellos en varios lugares, rescatando a las personas que aún no estuvieran infectadas, y siguiendo los movimiento de aquel misterioso grupo de sobrevivientes, los cuales por alguna razón no habían sido evacuados del planeta a Novaterra, debido a que según el líder de aquel equipo ellos tenían un deber que cumplir antes de abandonar aquel mundo para siempre

Y muy pronto ese deber se llevaría a cabo

En aquella escuela, la tercera escuela elemental de Shintoko, cual estaba especializada en la enseñanza de alumnos en la etapa básica y primaria de educación, se encontraban armadas varias tiendas de campaña y de descanso similares, estando el portón del complejo cerrado y siendo custodiado por un par de guardias policiacos pertenecientes a la unidad de la estación de policía este de la ciudad

Mientras en el interior del complejo se encontraban posiblemente cientos de ciudadanos inocentes y un gran número de oficiales de policía, quienes se habían movilizado hasta aquella edificación para mantener a salvo a las personas que habían podido evacuar de las calles con vida, siendo los oficiales de policía los encargados de mantener el orden e ir en busca de las cosas que pudieran necesitar en el lugar

Aquel sitio no era precisamente un bunker, no era un lugar precisamente diseñado para resistir una invasión de aquel tipo, por lo que la policía no sería capaz de mantener la seguridad por mucho tiempo, era por eso que había hecho activación del Plan de evacuación J, un plan de evacuación del sistema de defensa nacional de Japón para evacuar a las personas sobrevivientes de Tokonosu a otro lugar

Era por eso que la prioridad en ese entonces era la de evacuar al mayor número de sobrevivientes que podían, siendo necesaria la ayuda de cualquiera que se encontrara en la capacidad de hacerlo la policía se había visto en la necesidad de solicitar la ayuda de los civiles presentes, coordinándolos a todos para que hicieran pequeñas pero importantes tareas para mantener el orden en aquel lugar, ya que lo último que necesitaban ahora era una rebelión o desastre causado por la paranoia de los ciudadanos

Sin embargo ese no era el único de sus problemas entonces, ya que debido al hecho de que se habían enfocado en rescatar a todas las personas que aun siguieran con vida por allí, habían terminado dejando entrar a varias personas con el virus en sus cuerpos, dándose varias veces el caso de que los que se encontraran infectados terminaran cediendo por el virus hasta la inevitable muerte, para luego volver como un muerto viviente y ser liquidado por los oficiales de policía

Ya habían visto este caso repetirse varias veces, sin embargo el inspector a cargo del lugar, Miyamoto Tadashi, había dado la estricta orden de que se trataran de salvar la mayoría de vidas posibles, y eso también terminaba incluyendo a los que hubieran sido condenados con las mordidas de los ellos

En dos días exactos, el apoyo militar llegaría hasta aquel colegio y podría comenzar la evacuación de todas las personas presentes en aquel lugar, siendo esa la única posibilidad que les quedaba a todos de escapar a aquel terrible acontecimiento

Sin embargo, habría alguien que haría lo necesario para estropear todo aquello, y conseguir obtener su venganza contra aquella familia que había terminado arruinando su vida

La noche había caído, ya había pasado mucho tiempo desde que a aquel grupo de sobrevivientes de preparatoria se les uniera la madre de una de las integrantes, la cual era también la esposa del inspector de policía encargado de todo el proceso de evacuación en Tokonosu

Aquel grupo, sabiendo lo peligroso que era tratar de moverse de noche, decidieron descansar en lo que parecía ser una tienda de comestibles, llena de comida apenas en buen estado y demás cosas que se podrían encontrar el cualquier tienda similar

Claro, excepto por algunos ellos de los que se tuvieron que encargar al final

Aquel grupo sabiendo lo peligroso que sería tratar de seguir su trayecto hasta aquella escuela a esas horas, decidieron buscar la manera de acomodarse para descansar un momento y reponer energías, ya que tanta caminata y movimiento había causado un inmenso agotamiento y hambre en la mayoría

Sin embargo antes de poder tomar un descanso todos ellos decidieron asegurar las puertas y ventanas con cosas pesadas para evitar que cualquier infectado llegara y los atacara por sorpresa, usando los estantes para cerrar la entrada y varios sacos de comida para mascotas para tapar las ventanas a las que alguno de ellos se pudiera introducir

Luego de todo aquello aquel grupo consiguió por fin tomar un respiro, empezando la pequeña del grupo y la mascota a empezar a devorar sus alimentos favoritos que también se encontraban en aquella tienda de víveres, mientras que el muchacho experto en armas y la chica con la espada de doble filo montaban guardia para asegurarse de que ningún muerto se encontrara alrededor, la madre e hija de aquel grupo empezaron a ponerse al día sobre todo lo que había sucedido desde el inicio de aquel evento, siendo incluidos en la conversación el líder del equipo y la doctora de cabello largo y rubio, mientras que la joven de lentes y cabello rosa en vez de participar se encontraba escuchando con detalle cualquier información que le diera la madre de su compañera de salón que le fuera útil para sus futuros avances, tratando también de pensar en algún método que les permitiera movilizarse con mayor seguridad hasta el colegio de Shintoko

Afuera de aquella tienda, una cierta tranquilidad se podía percibir, debido a que por alguna razón ningún infectado parecía llegar a acercarse a aquel lugar, o por lo menos eso era lo que lograban ver los dos adolescentes que montaban guardia


-En otro lugar...

Parados en la cima de un edificio frente a aquella tienda de víveres, se encontraba el héroe de esta historia, observando con cautela el lugar donde aquel grupo de personas se encontraban descansando

Fue entonces cuando con su vista alcanzo a ver a un par de ellos que empezaban a caminar en dirección hacia aquel lugar, por lo que rápidamente de sus bolsillos saco algo parecido a una pistola, solo que esta era de color roja con detalles dorados y no usaba balas de metal como proyectiles

Sin ninguna distracción el muchacho realizo dos disparos de fuego centrados en las cabezas de ambos infectados, que aun encontrándose a una gran distancia fueron derribados por ambos proyectiles ardientes, atravesando sus cráneos y haciendo que ambos cayeran al suelo de repente

Y era gracias al eficiente silenciador que tenía aquella arma que ningún ruido fue percibido por aquel grupo de sobrevivientes abajo del pelinegro, ignorando totalmente el hecho de que estaban siendo protegidos por el pelinegro en armadura

"sensei… ¿está seguro que esto es lo único que quiere que hagamos por ahora?" le dijo una muchacha de cabello peli marrón parada a su lado, sosteniendo una Keyblade de color azul oscuro firmemente mientras que con ella invocaba esferas de agua que absorbían y lanzaban a lo lejos a varios ellos en el suelo que también se acercaban hasta aquella tienda

"si… mientras ese grupo se mantenga a salvo será suficiente para mí, aunque si lo deseas puedes irte a pelear contra más de esas cosas en la oscuridad de la ciudad, no te detendré" dijo el muchacho hablando con sarcasmo al final, no haciendo sentir mejor a su discípula con aquel comentario

"no me refiero a eso, le estoy preguntando si está bien que les haya pedido a Mari-san y las demás ir y despejar aquella carretera de por allá" dijo ella señalando con su mano en una dirección similar a la que caminaría aquel mismo grupo luego de descansar esa noche

"ellas dijeron que querían seguir combatiendo mientras les quedaran fuerzas, además de que sus niveles de energía no han descendido lo suficiente para que se encuentren en verdadero peligro" dijo el muchacho con cierta tranquilidad, que en aquel momento y lugar no sería muy útil para un ser humano común y corriente

"¿¡pero y si algo les pasa sensei!? No cree que deberíamos permanecer todos juntos para así no correr ningún peligro innecesario" dijo ella algo alterada, no queriendo pensar en la posibilidad de que algo malo les pasara a aquellas tres

Sin embargo en vez de preocuparse lo único que hizo el muchacho fue reír por debajo, causando cierto desconcierto en su discípula

"¿Qué es tan gracioso sensei?"

"nada nada, es solo que me alegra ver que te preocupes de ellas tres de esa manera, me hace muy feliz ver que no has cambiado en ese aspecto"

Las palabras del pelinegro terminaron causando un pequeño sobresalto en la Hyuga quien no se esperaba un alago parecido en aquel momento, sin embargo el muchacho siguió hablándole mientras trataba de buscar la mejor manera de explicar lo que quería decir

"veras… me hace muy feliz que te hayas vuelto amiga de ellas tres, ya que desde muy chicas esas tres solo han tenido como amigas a ellas mismas, es por eso que me alegra ver que hayas conseguido hacerte su amiga" dijo este con cierto pesar, aunque alegre de que todo aquello se diera de esta forma

"sensei… a Kanna Macchi y Mari, usted las conoce porque formaron parte de alguna historia dibujada o animada ¿no es así?" dijo la muchacha estando casi segura de aquello

"así es Hanabi, la verdad es que ellas tres habían formado parte del grupo de villanos en una historia muy popular basada en su mundo de origen, la cual se llamaba Shaman King, una serie cuyo protagonista era el hermano menor del chico al cual aquellas tres servían ciegamente"

Fue entonces cuando el semblante del muchacho cambio, y el recuerdo de los sucesos ocurridos en aquel entonces volvieron a el

"Sin embargo, gracias al trabajo combinado del hermano menor y de sus amigos, el hombre al cual Kanna y las demás servían logro ser derrotado, destruyendo momentáneamente sus ambiciones de apoderarse de su mundo y aniquilar a la raza humana"

"¡aniquilar a la raza humana! ¿¡Quién podría querer algo tan terrible!?" dijo ella algo asustada, siéndole difícil creer que sus nuevas compañeras de batalla hubieran servido a un hombre así

Sin embargo aquella pregunta causo una risa algo siniestra en aquel muchacho, la causo cierto escalofrió en el muchacho cerca de el

"la verdad es… que yo puedo entender ese deseo a la perfección"

La manera tan tranquila y sincera en la que Alex había dicho eso había dejado estupefacta a la muchacha, siéndole duro creer que su sensei fuera capaz de estar de acuerdo en un acto tan cruel como aquel

"sensei… ¿¡cómo puede decir eso!?" dijo la muchacha algo ofendida, de que el muchacho al cual ella tenía como modelo a seguir fuera capaz de pensar algo así

"no me malentiendas Hanabi, en ningún momento yo sería capaz de eliminar a un mundo lleno de personas inocentes, o de permitirle a alguien que lo haga por pura maldad"

La cara del muchacho se tornó de tranquila a una muy seria de repente, recordando fugazmente el rostro de su antiguo capitán momentos antes de que este perdiera la vida por su propia mano

"aquella persona deseaba eliminar a los humanos porque estos siempre terminan causando desastres y muerte en cada mundo en el que existen, el creía firmemente que si conseguía crear una utopía de Shamanes entonces el mundo podría volver a su forma más pacífica y pura, en simples palabras el esperaba crear un Edén"

"un mundo pacifico…" repitió el muchacho recordando el rostro de aquel Shaman, para luego recordar el rostro del muchacho que había sido capaz de detener su ambición de conquista

"Sin embargo, aquella persona fue derrotada por alguien cuyos ideales eran un tanto diferentes, él también sabía que los humanos eran una terrible amenaza para la naturaleza y el mundo entero, sin embargo el creía firmemente que los Shamanes y los humanos no eran tan diferentes, y que podían vivir en armonía junto a la naturaleza"

Alex, quien se encontraba de pie sobre aquel alto edificio, empezó a ver a todos los ellos debajo de él, y no pudo evitar pensar en la posibilidad de que algunos de ellos podrían haber sido personas decentes, de buen corazón y espíritu

"los humanos de hoy en día solo les importa vivir cómodamente, mientras que el planeta siga girando ellos seguirán destruyendo a la naturaleza por aquel deseo de ambición egoísta, no tomando en cuenta las consecuencias de sus actos, ellos solo terminan queriendo más"

Hanabi viendo con tristeza la manera en la que su sensei hablaba, termino aceptando que parte de lo que el muchacho decía era cierto, incluso en su propio mundo habían personas que hacían lo que fuera por poder, no importándoles las consecuencias que pudieran llevar aquellos deseos, esa también había sido una de las razones por la cual las guerras ninja se habían suscitado entre las cinco naciones

"Sin embargo…"

El muchacho empezó a ver el rostro de varias personas en su mente, recordando a aquellas personas que solo siendo humanos habían logrado cosas verdaderamente increíbles

"yo seguiré creyendo en la humanidad, porque esa es la manera en la que he decidido vivir"

La manera tan tranquila en la que el muchacho había dicho aquello ánimo ligeramente a la muchacha peli marrón

"se ve que usted no ha cambiado desde que lo conocí" dijo ella con los brazos cruzados y los ojos entrecerrados, sintiendo algo de nostalgia por alguna razón

"la verdad es que muchos me han dicho lo contrario"

"yo no estoy de acuerdo, ya que desde que lo conocí usted en ningún momento ha dejado de actuar de manera impredecible, altanera e irresponsable" dijo ella con mucha confianza y honestidad, cosa que en vez de alegrar al muchacho lo hizo sentir como si le hubieran apuñalado el orgullo

"es bueno saber que eso está bien para ti…" dijo el muchacho con un aura de depresión a su alrededor y una gota al estilo anime, sin embargo la muchacha no cambio su expresión para nada

"pero hace poco entendí, que esas son las cosas que lo hacen único en el mundo sensei, y no quisiera que fueran a cambiar por nada en el mundo, ya que esas son las cosas que más me agradan de usted"

Las palabras de la Hyuga eran lo que en realidad ella creía de él, y el poder decirlo le causaba una sensación muy agradable de libertad, una que solo había podido experimentar desde que se había vuelto la discípula de aquel muchacho, que había ampliado sus horizontes y le había enseñado lo que quizás era lo más importante para todo ser humano aprender

A vivir siempre con una fuerte determinación y confianza

El muchacho habiendo escuchado aquellas palabras, no pudo evitar sentir una extraña sensación apoderándose de él, una sensación cálida y agradable en su pecho que empezaba a causar un poco de nervios a su ser, no sabiendo cómo interpretar aquellas palabras con tranquilidad

"me alegra saber que pienses eso, de verdad" dijo el muchacho algo nervioso, no pudiendo evitar sonreír ante aquel cumplido de la muchacha, que parecía no notar que el muchacho se encontraba totalmente paralizado de los nervios

"me alegra haber tenido esta conversación con usted sensei, es bueno saber que no habrá nada en el futuro que lo vuelva diferente a lo que es ahora" dijo la muchacha acercándose al borde del edificio para luego observar a lo lejos a un par de ellos caminando en la misma dirección, y convocar otra esfera de agua entre ambos infectados para luego hacerla explotar y lanzarlos a ambos contra los muros de concreto de los edificios a su alrededor

Alex, recuperando algo en control de su cuerpo, inconscientemente se repitió en su cabeza las mismas palabras que la muchacha había dicho hace poco

"nada en el futuro que me vuelva diferente"

"En realidad… eso es algo que ni siquiera yo sé con certeza" se dijo a sí mismo el muchacho, sabiendo que aquella posibilidad en realidad podía suceder, ya que a diferencia de la Hyuga, el muchacho ya había pasado antes por un cambio severo de actitud, del cual solo se había podido recuperar gracias a la amistad que tenía con ella

Sin embargo, él sabía muy bien que había algo que lo podría volver a cambiar, siendo aquel cambio mucho peor que el que ya había experimentado antes

Fue por eso… que el muchacho ya se encontraba preparado por si algo así sucedía al final


Z-Infection Día 7…

Siete días, era el número de días que habían transcurrido desde el inicio de todo aquel incidente, en el que los muertos regresaban a la vida y las personas habían tenido que empezar a luchar por sus vidas si querían sobrevivir en aquel infierno en el que había terminado convirtiendo el mundo entero

Volviendo al lugar donde había iniciado esta historia, en la tercera escuela elemental de Shintoko, un grupo conformado por al menos veinte o treinta policías se encontraban reunidos dentro de la gran institución educativa, tomando uno de los que habían sido los salones de los estudiantes de etapa básica, siendo el que dirigía aquella reunión el inspector a cargo de toda la operación, el hombre conocido como Miyamoto Tadashi

En esos momentos se encontraban discutiendo sobre un asunto muy delicado para todos, ya que se refería a lo que terminaría sucediendo dentro de un par de días cuando la operación de evacuación llegara a darse a cabo

"¡dejen de decir tonterías!"

Y al parecer, la cosa se empezaba a tornar fea

Tadashi, siendo el encargado de aquella reunión, golpeo fuertemente la mesa en la cual se encontraba arrimado mientras una expresión de enojo se apoderaba de su rostro

"trate de calmarse inspector Miyamoto, tiene que entender que esto es algo que es necesario hacer" dijo uno de los oficiales que se encontraba en medio de todo el grupo de policías, quien se mostraba algo nervioso y asustado por la actitud de su superior

"el oficial Taruki tiene razón inspector Miyamoto, era cuestión de tiempo que nos viéramos obligados a tomar esta decisión" dijo otro de los oficiales entre el inmenso grupo, mientras se sentía algo apenado de tener que hacer aquello

"¿¡se han vuelto completamente locos!? Como quieren que nos pongamos a prohibir la entrada a los ciudadanos del exterior" dijo el inspector con tremendo enojo en su voz, no pudiendo creer que las personas allí presentes estuvieran de acuerdo en hacer tan cruel acción contra los ciudadanos de Tokonosu

"no podemos seguir aceptando a cualquier persona que represente un peligro para los que ya se encuentran dentro de la institución, sería lo mismo que dejar que aquellas cosas entraran libremente a este lugar" dijo otro policía de edad avanzada, quien se encontraba realmente en contra del inspector Miyamoto en aquel asunto

"pero negarle la entrada a los que no han sido infectados, ¿¡cómo pueden querer que hagamos algo así!? ¡Nosotros que somos la fuerza policial de esta ciudad no podemos abandonar a los ciudadanos a su suerte de esta manera!"

"tú ya lo has visto con tus propios ojos, no importa cuánto tratemos de curar las heridas de los que han sido mordidos, siempre terminan volviendo convertidos en esas cosas y tratan de atacar a todos, ya no podemos permitir que este tipo de cosas sigan sucediendo" volvió a decir el oficial de edad mayor, haciendo que el inspector empezara a perder algo de autoridad frente a todos sus oficiales a cargo

TOCK, TOCK

"disculpen la intromisión…"

Apareciendo detrás de la única puerta de aquella habitación apareció un hombre de complexión delgada, de cabello oscuro y liso y unos ojos color marrón oscuro, usando un par de anteojos de cristal que al parecer se encontraban algo agrietados, un traje oscuro y de rayas con una camisa blanca por debajo, además de unos zapatos oscuros con plataformas muy pequeña, parecidos a los que utilizan los empresarios y hombres de alto poder

"oh no se preocupe Shidou-san, estábamos discutiendo lo que usted nos había sugerido hace poco" dijo aquel oficial de edad mayor, mientras aquel hombre de traje oscuro aparentaba una actitud calmada y relajada

Sin embargo, el inspector detrás del escritorio fue capaz de ver tras esa fachada inocente, ya que ya conocía la verdadera naturaleza de aquella persona, ya que él era el compositor de varias de las desgracias que habían sido orquestadas en contra de su familia, pero en especial en contra de su única hija

"es cierto que Shidou-san fue capaz de evacuar a varios alumnos de la academia Fujimi, siendo solo un profesor ordinario el logro tal proeza" dijo uno de los oficiales presentes, quien por su apariencia no aparentaba tener mucha experiencia como policía

"rodeados de todos aquellos seres que rondan por las calles, usted fue capaz de guiarlos a todos hasta este lugar, es una hazaña digna de elogiar" dijo otro de los presentes, quien solo conocía a aquel hombre por ser el hijo de aquel famoso senador que había muerto hace un par de años atrás

La mayoría de los policías pensaban de la misma manera, ya que todos habían sido testigos de cómo aquel profesor había guiado a sus alumnos hasta aquella escuela elemental, haciendo parecer a aquel hombre como un supuesto héroe, logrando engañar a todos y a cada uno de los oficiales de aquel lugar

A todos, menos al inspector de policía, Miyamoto Tadashi

"usted no tiene nada que hacer aquí, esta es una discusión que solo le concierne a los oficiales de policía" dijo Miyamoto mirando con desprecio a aquel hombre, quien solo se encontraba aparentando inocencia ante ellos

"oh señor inspector, no quería causarle ningún problema a usted o a los oficiales de policía, solo había venido a saber si ya habían tomado una decisión" dijo aquel hombre aparentando una sonrisa inocente, mientras los demás oficiales presentes se creían aquella falsa actuación

"en primer lugar lo que usted sugiere va en contra de todo lo que los oficiales de esta ciudad representa, ¡no podemos por ningún motivo negarle la entrada a cualquier persona que necesite de nuestra ayuda!, y menos cuando la ayuda esta tan cerca" dijo aquel hombre con firmeza y determinación, una que hizo poner en duda la decisión de aquellos oficiales de seguir el consejo de aquel profesor de escuela

"por supuesto que comprendo eso señor inspector, yo más que nadie puedo entender el impulso de querer ayudar a los inocentes ya que yo fui el único en la academia Fujimi que tuvo el valor de salir de aquel lugar y llevar a los inocentes estudiantes de la academia hacia algún lugar seguro" dijo este con un tono muy dramático y benevolente, haciendo enojar al inspector de policía quien sabía que eso no era más que una sarta de mentiras

"Sin embargo, cualquier persona con un conocimiento avanzado y un gran sentido de liderazgo seria también capaz de comprender que la seguridad de las personas inocentes siempre es lo más importante, y eso incluye también el protegerlos de las amenazas que ahora deambulan en las preciosas calles de nuestra ciudad, quien ahora se ve manchada de sangre y muerte"

El profesor Shidou, mostrando poco a poco su verdadera intención empezó a dirigirse a aquellos quienes eran la autoridad presente

"todos aquí hemos sido conscientes de que las personas quienes han sido introducidas al interior de este establecimiento han terminado en su mayoría convirtiéndose en esas cosas, y es nuestro deber no como oficiales o profesores, sino como la única justicia en el lugar el proteger a los ciudadanos inocentes de aquellas terribles amenazas"

"le recuerdo señor que usted fue también aceptado como todas aquellas personas del exterior del lugar, usted se encontraba en las mismas condiciones que todos aquellos a los que está culpando de todo esto" dijo el inspector Miyamoto, no agradándole para nada la actitud de aquel hombre

"es por eso mismo que este razonamiento es tan difícil para mí, yo que fui acogido junto con mis queridos estudiantes a la seguridad que posee este sagrado establecimiento de educación, soy capaz de comprender lo triste que resulta el tener que dejar de aceptar a mas sobrevivientes, ya que si no impedimos la entrada de más extraños a este lugar terminaremos enfrentándonos a una amenaza que seremos incapaces de controlar, y los esfuerzos que todos han puesto para conseguir evacuarnos a todos nosotros terminaran siendo en vano"

Las palabras de aquel hombre, aunque totalmente falsas y egoístas, habían conseguido entrar en razonamiento a todos aquellos oficiales inexpertos sobre lo que en realidad deberían de hacer, haciendo que el inspector Miyamoto empezara a preocuparse seriamente sobre lo que terminaría sucediendo en aquel lugar

Después de todo, aún tenía fuertes esperanzas de que su esposa e hija siguieran con vida y estuvieran yendo en dirección a aquel lugar

Sin embargo, si no era capaz de impedir que aquel hombre dejara de lavar los cerebros de todos sus colegas, muy pronto sería incapaz de proteger a las personas más importantes en su vida

"es por eso, que si no ponemos un paro en la admisión de completos extraños a este lugar y nos enfocamos en fortalecernos como grupo igualitario no seremos capaces de sobrevivir a esta terrible tragedia que amenaza a nuestro mundo" dijo Shidou, quien como gran actor y mentiroso que era empezó a derramar lágrimas para aparentar completo interés y devoción en lo que estaba diciendo, lo cual había sido suficiente para convencer a varios de los policías presentes

"¡el señor Shidou tiene razón! Nuestro deber es proteger a las personas que ya se encuentran aquí" dijo uno de los oficiales más jóvenes e inexpertos presentes, habiéndose creído totalmente la mentira de aquel hombre

"¡es verdad! No podemos permitir que más amenazas vuelvan a entrar a este lugar, ya esta ciudad se encuentra condenada, lo mejor que podemos hacer es evacuar a las personas que sabemos que no están infectadas, y largarnos de una vez"

"¿¡se dan cuenta de lo que están diciendo!? ¡No podemos negarles la entrada a los ciudadanos inocentes! Nosotros como la policía no podemos abandonar a nadie que necesite ayuda, es el deber que cada uno acepto al momento de hacer el juramento, ayudar al inocente" dijo con gran enojo el hombre a cargo de aquel grupo, mientras recibía varias miradas desaprobatorias de sus colegas y subalternos

"reaccione de una vez inspector, ya ha pasado una semana desde que todo este incidente ocurrió, si hay alguien haya afuera que sigua con vida no existe manera de que sea un ciudadano inocente, todos ellos han muerto ya, y los que no lo han hecho se han convertido en asesinos sin cordura, todos los hemos visto señor" dijo con gran enojo el mismo policía de edad mayor, habiendo visto con sus propios ojos como varios de los ciudadanos de aquella ciudad habían empezado a enloquecer y a actuar como verdaderos psicópatas en el momento en el que todo se salió de control

Tadashi, sabiendo que las posibilidades de que hubieran ciudadanos con vida rondando por las calles de aquella ciudad eran casi nulas, no podía aceptarlo aún, no podía aceptar el hecho de que las dos personas más importantes en su vida hubieran terminado siendo convertidas en esas cosas, y mientras hubiera tiempo jamás llegaría a darse por vencido, jamás desistiría en la posibilidad de verlas de nuevo

¡KYAAAAAAHHH!

El grito de temor de una mujer llego a los oídos de todos los presentes que se encontraban en aquella aula de educación, haciendo que la mayoría de los oficiales incluyendo al inspector Miyamoto salieran rápidamente a buscar el origen de aquel grito

Quedando solo en aquella habitación, se encontró silencioso aquel profesor de secundaria, quedándose de pie sin moverse y poniendo una sonrisa siniestra aprovechando el hecho de que ya nadie lo estaba viendo, sintiendo une horrible regocijo al saber que las cosas iban de acuerdo a su plan

Volviendo con Miyamoto Tadashi, el junto a la mayoría de oficiales de policía se encontraban corriendo alrededor del campus estudiantil en busca del origen de aquel grito, para que luego de varios segundos después fueran capaces de encontrar a la persona que había causado tal sonido, y la causa de que esta hubiera gritado

¡UUUGGH!

La persona que había gritado era en realidad una estudiante de secundaria de diecisiete o dieciocho años al parecer, usando el uniforme de la academia a la cual asistía anteriormente, y se encontraba en una esquina de aquel complejo siendo arrinconada por lo que parecía ser un hombre tambaleante, que vestía una suéter de lana color beige y unos jean oscuros, encontrándose su cabello oscuro cubierto de sangre y la parte posterior de su cara deformada por lo que parecía ser una mordida humana, dando a entender que se había convertido en un infectado

"¡alguien ayúdeme!" dijo la chica con una voz chillona, mostrándose aterrada por aquel muerto viviente que se encontraba frente a el

"¡quédese ahí!" dijo el inspector Miyamoto sacando rápidamente su pistola Smith & Wesson M37, pistola oficial del cuerpo de policía de la ciudad de Tokonosu, y apunto a la cabeza de aquella criatura, quien al parecer solo avanzaba contra la chica indefensa

¡BANG!

Un tiro certero a la cabeza fue lo único que se necesitó para derribar al infectado, quien callo de cara frente a los pies de aquella mujer que pego un gemido de susto

"Se encuentra bien señorita" dijo uno de los oficiales acercándose a la chica para alejarla del cuerpo inerte del infectado

"sí señor, no sé qué sería de mi si ustedes no llegan en mi rescate" dijo la mujer de cabello anaranjado, mostrando un rostro muy seductor a aquel hombre que la tenía en brazos y que no pudo evitar notar aquellos encantos de la muchacha

"¿¡de donde rayos salió aquel infectado!?" dijo con gran enojo el oficial de edad mayor, no pudiendo creer que una de esas cosas lograra adentrarse tanto en aquel lugar

"esta persona… es el señor Morishita, él y su esposa habían llegado ayer a este lugar" dijo otro de los oficiales que se había acercado al cuerpo para verlo de cerca, reconociendo inmediatamente al cuerpo por las ropas que llevaba puestas

"que, ¿¡pero quien rayos fue el que permitió que alguien ya mordido deambulara así por la institución!? Se supone que todos los que han sido mordidos debían mantenerse en observación dentro del área asignada"

"pero cuando el llego aquí, no había sido mordido ni mostraba ningún síntoma similar señor" dijo el oficial que había sido capaz de identificar al occiso

"pero que calamidad…"

A espaldas de todo el mundo apareció el profesor Shidou, mostrando una extraña y macabra sonrisa, al parecer habiendo sido testigo de todo lo ocurrido

"Esto era justo a lo que me refería, sino hacemos algo pronto con respecto a la gente del exterior, las inocentes personas que han conseguido llegar hasta aquí podrían verse amenazadas por aquellos a los que la policía de nuestra amada ciudad dejaron entrar"

Las palabras de aquel hombre estaban causando efecto en las cabezas de la mayoría de los presentes, quienes oían eso como si se tratara de alguna profecía o advertencia divina

"Aquel ser inmundo que termino entrando aquí ocultando su verdadera naturaleza, solo termino poniendo en peligro a una vida inocente y pura, ustedes que son los encargados de protegernos a todos nosotros, ¿no deberían estar haciendo algo para remediar esta situación? ¿¡No es su deber como oficiales de policía!? ¿¡Cómo hombres de la justicia!?"

La fuerza con la que el profesor Shidou había pronunciado aquellas palabras, logro conseguir que casi todos los policías desde jóvenes a los más viejos, creyeran en las mal intencionadas palabras de aquel hombre, causando una terrible sensación de fracaso en el inspector Miyamoto, quien sin poder hacer nada al respecto había sido testigo de otras de las manipulaciones de aquel profesor de preparatoria

"Shidou-san tiene razón, ya no podemos permitir que más amenazas sigan entrando a este lugar"

"Es verdad, ahora más que nunca, debemos proteger a los ciudadanos de nuestra amada ciudad"

"¡Sí!"

Todos aquellos que habían terminado siendo manipulados, formaron un grupo para dirigirse hacia la entrada de la escuela elemental, con el propósito de bloquearla y así no permitir más entradas desde el exterior

Miyamoto Tadashi veía esto desconcertado, apenas siendo capaz de creer que aquello estaba sucediendo bajo su autoridad, o mejor dicho sin esta, ya que aquel hombre había conseguido causar la rebelión de sus propios hombres, a quienes conocía de años y con los que había trabajado durante años como oficial de la ciudad, el ver como esto sucedía, hería su orgullo como oficial, y como hombre de justicia

Apartado de los pensamientos del inspector de policía dos personas habían desaparecido de la escena, siendo el profesor y la joven indefensa quienes ahora se encontraban reunidos junto a una tercera persona, un muchacho que portaba el uniforme de la academia Fujimi y llevaba un bate consigo, de cabello rubio y corto con unos ojos oscuros, que mostraban la negatividad y la locura que albergaba aquella persona dentro de sí mismo

"Todo salió como lo planeamos, os felicito a ustedes dos por cumplir tan esplendorosamente sus objetivos".

Ambos actores de todo aquel espectáculo sonrieron con una maliciosa sonrisa, habiendo cumplido con éxito sus objetivos

El muchacho siendo en realidad uno de los estudiantes del profesor Shidou, de nombre Tsunoda, se había encargado de noquear al antes conocido como el señor Morishita, y llevarlo al exterior, subiéndose encima de un carro aparcado dentro del establecimiento que daba con uno de los muros, para luego llevar el cuerpo al otro lado del muro y conseguir que un infectado mordiera parte de su brazo, haciendo que este chillara del dolor pero siendo lanzado al lado seguro para ser noqueado después por un batazo en el estómago propinado por Tsunoda, haciendo que este cayera en la inconsciencia y próximamente a la transformación de vivo a infectado

Mientras que la muchacha, siendo conocida ahora como Yuki Miku, había perpetrado a la perfección el papel de mujer indefensa, arrinconándose ella misma a un lugar alejado para así hacerles creer a todo el mundo que había sido atacada por el infectado en aquel sitio, cuando en realidad todo había sido planeado para crear el escenario adecuado para que el profesor Shidou hiciera su actuación, y lograra manipular a todo los policías con sus engañosas palabras

"Shidou-sensei, déjeme darle lo que me pidió" dijo la muchacha sacando de su falda un objeto pequeño pero de gran importancia

"excelente trabajo Miku-san, ahora podremos empezar con los últimos preparativos de nuestro plan" dijo el hombre de traje con una sonrisa maléfica

Ya que todo lo que había hecho hasta ahora, había sido con el objetivo de adquirir el mando en aquel lugar, Koichi Shidou había manejado a aquellos dos muchachos como sus marionetas para que lo ayudaran a obtener el respeto y posición que tanto le convendrían tener

Ya que sus únicos deseos en ese entonces, era conseguir perjudicar a aquella familia que le había causado sus desdichas, perjudicar al inspector de policía como lo había hecho ya solo era principio, ya que el muy bien sabía que tarde o temprano Miyamoto Rei, la hija de Miyamoto Tadashi, y los otros que conformaban el grupo de HOTD vendrían hasta aquel lugar buscando al padre de la peli naranja y algo de seguridad dentro de los muros de aquella instalación

Pero ahora que tenía el control, nada ni nadie los ayudaría a pasar estos muros, siendo al final convertidos como aquellos que ahora deambulaban por las calles de la ciudad

Era un plan perfecto... De no ser por la presencia de nuestros héroes

Tres horas después...


Lugar: Terraza cercana a la escuela elemental Shintoko

Ya era más tarde, y la lluvia seguía a cantaros y sin la señal de llegar a detenerse, los ellos caminaban por las calles y los árboles Sakura desprendían sus pétalos sobre las calles cubiertas de sangre

Sip, era una tarde ordinaria... Esperen ¿¡que!?

"Que tranquilidad hay, ¿no les parece muchachas?" Dijo el muchacho acostado en lo que sería la terraza de algún edificio que daba a la vista con el colegio elemental de Shintoko, no siendo empapado por la lluvia que caía gracias a una barrera de calor que había creado a su alrededor y del de las chicas presentes

"Usted se lo toma muy a la ligera sensei" dijo la Hanabi acostada al lado de Alex de la misma forma en la que este estaba, mientras las tres chicas Shamanes los veían con un gesto muy serio

"Los dos se están tomando todo muy a la ligera" dijo Macchi sorprendida de ver a ellos dos en el suelo y acostados de la misma manera, como si se trataran de dos seres idénticos

"A Mari le sorprende lo bien que se llevan esos dos" dijo la pelirrubia poniendo una pequeña sonrisa mientras apretujaba al pequeño muñeco de Billy The Kid

"Sin embargo, no es el mejor momento para estar tranquilos"

Kanna, quien se encontraba en uno de los extremos de aquella terraza estaba observando algo con mucha seriedad, haciendo que por el tono de sus palabras todos los presentes fueran hasta donde ella se encontraba, para luego observar con una cara de asombro aquello debajo de sus pies

"Esto... No puede ser..."

"... Parece que aun en este punto, hay cosas que no fui capaz de predecir" dijo Alex poniendo una mirada seria, mientras observaba con genuina incertidumbre lo que se encontraba en las calles de aquella ciudad

Eran cientos, no... Tal vez eran miles los ellos que caminaban en manada por aquella extensa calle, quedando todo el camino repleto de estos no dejando siquiera un pequeño pedazo de suelo visible desde donde se encontraban nuestros héroes

Pero muy pronto se dieron cuenta de que no solo estaban en la calle debajo de ellos, sino que al mirar a su alrededor lograron observar muchos ellos acercándose a dicha zona, tomando la apariencia de un inmenso ejercito de ellos marchando hacia el mismo objetivo, uno que también era el objetivo del equipo de supervivientes que nuestros héroes se habían mantenido siguiendo

La tercera escuela elemental de Shintoko

"¿¡Cómo es posible!? Si hace unos momentos no habían tantos reunidos por la zona"

"Se reunieron en cuestión de minutos, es como si hubieran dejado de deambular por las calles para moverse como una sola entidad" dijo Kanna ante aquella situación, siendo la única que había visto el inicio de aquel evento inesperado

"Son demasiados para que cualquier persona normal los enfrente, nadie podrá sobrevivir ante todos esos ellos" razono Alex sabiendo el poder destructivo que podía causar un ejército de ellos de esa magnitud

"Sensei, aquel lugar es donde se dirigen aquel grupo de personas, que pasara si todos los ellos llegan al mismo lugar" dijo algo asustada Hanabi, quien veía por primera vez a tal cantidad de estos reunidos en las calles

"No hay manera de que con su armamento actual puedan hacerle frente a un ejército como este, además de que dudo que los muros de aquel establecimiento sean lo suficientemente fuertes para resistir a tal cantidad de ellos, morirán si se quedan allí"

Alex sintió un gran pesar al ver aquella situación, siendo algo sin ninguna explicación coherente para él, ¿cómo habían aparecido tantos de repente? ¿Qué era lo que los atraía en la misma dirección? Esas y otras eran las preguntas que inundaban su ser, pero rápidamente consiguió reaccionar al recordar por qué se encontraba allí

"¿Dónde se encuentra ahora el grupo de Komuro? Hanabi"

Hanabi, reaccionando ante la orden de su sensei la muchacha activo rápidamente su técnica sanguínea

¡BYAKUGAN!

"... Se encuentran en esa dirección sensei" dijo la ojiperla mirando en la dirección en la que se encontraban el grupo liderado por Komuro Takashi, que al parecer avanzaba con rapidez por un callejón no muy lejos de donde ellos se encontraban

Sin embargo lo primero que noto el muchacho al ubicar la posición de aquel grupo fue la falta o poca cantidad de ellos cerca de la zona por la que estaban corriendo, aunque estos empezaban a reunirse a su alrededor parecía que no representaban una mayor amenaza que les impidiera avanzar a ese grupo en especial

"Que significa esto... Como es posible que los ellos se hallan reunido de esta forma sin poseer ninguna clase de inteligencia base, es más el hecho de que hayan llegado hasta aquí quiere decir que algo sobrenatural está ocurriendo en este mundo a la vez que la Z-Infection, esa es la única explicación a la que puedo llegar para entender el como aquel grupo de personas se encuentra en la única ruta donde los ellos no se encuentran en tal magnitud, es como si este mundo quisiera que esas personas llegaran hasta su objetivo, y esta reunión de infectados fueran el máximo reto para este grupo, es la única explicación que concibo..." se dijo a sí mismo el muchacho, sintiendo una extraña tranquilidad mientras todo aquello sucedía frente a sus ojos

"Sensei, tenemos que sacarlos de allí, si no lo hacemos terminaran siendo rodeados por los infectados y ya no podremos hacer nada por ellos"

"No... Vamos a dejar que ellos lleguen primero a aquella escuela, nosotros tenemos que hacernos cargo de todos los ellos que podamos, y en el momento indicado los ayudaremos" dijo el muchacho dando un pequeño salto para ponerse de pie sobre el borde de aquella terraza

"Kanna, Macchi, Mari, sé que esto es demasiado egoísta de mi parte, pero quiero que me ayuden a-"

No llego a terminar dicha frase, ya que como se había vuelto usual, había sido interrumpido con una patada triple de las Shamanes

"Si si... Quieres que nos hagamos cargo de cuantos podamos, no tienes que repetirlo tantas veces" dijo Kanna encendiendo un cigarrillo mientras su posesión de objetos se manifestaba a su lado

"Nosotras ya entendemos a la perfección los deseos que tienes en estos momentos" dijo la peli naranja quien se asomó al borde para ver como el muchacho caía sin control hacia el suelo

"Es por eso que las tres seguiremos luchando a tu lado" dijo Mari con una sonrisa y mirada alegre

"Nosotras lucharemos porque creemos en usted sensei" dijo la ojiperla del grupo, invocando la Dialga Keyblade preparándose para la batalla

Mientras tanto, cayendo hacia el suelo de concreto, el muchacho se encontraba de brazos cruzados, ignorando por completo el peligro de morir por la caída

"Esas tres se han vuelto demasiado activas, me pregunto cuando fue que esto sucedió, pero mejor dejo de darle vueltas"

Frenando su caída en el aire, el pelinegro empezó a levitar para luego transformarse en un Súper Novan, e invocar ambas Keyblades a la vez

"¡Es hora de que el acto final de comienzo!"

Y diciendo aquello el muchacho salió despedido como una estela de luz hacia la superficie de la ciudad, creando una inmensa explosión que quebranto el suelo donde se encontraba y mando a volar a muchos ellos por los aires

"Sera mejor que se vayan despidiendo, porque acabare con todos ustedes en este momento" dijo el muchacho lanzándose contra los ellos solamente usando la transformación del Súper Novan, y moviéndose a velocidad supersónica entre los ellos decapitándolos y volviéndolos cenizas, mientras que el resto de su equipo se dispersaba y tenían sus propios enfrentamiento con aquellas criaturas


-En otro lugar

Mientras tanto en una zona apartada pero no lejana, un grupo de supervivientes, conformados por Komuro Takashi, Kohta Hirano, Miyamoto Rei, Miyamoto Kiriko , Busujima Saeko, Takagi Saya, Marikawa Shizuka, Maserato Alice, y el pequeño perro Zeke se movían con rapidez por las calles de la ciudad, enfrentándose en combate físico a los ellos que empezaban a aparecer en su camino

¡SMASH!

"¡Maldición! Desde la mañana no hemos podido tener un solo descanso de estos, pareciera que se encontraran alrededor de nosotros esperando que avancemos" dijo Komuro, habiendo ya golpeado a una decena de ellos con un bate de metal que había conseguido en la tienda en la que habían pasado la noche

Sin embargo mas ellos aparecían entre los callejones por ambos extremos de donde se encontraban, apareciendo en parejas y causando que el grupo tuviera que enfrentarlos mientras avanzaban por aquella calle, no siéndoles posible retroceder debido a que varios ellos ya se habían colocado atrás de sus espaldas y bloqueándolas el camino de regreso

¡SLASH!

"Nuestro objetivo se encuentra a unas cuadras de distancia, si seguimos con este ritmo no tardaremos mucho en llegar" dijo Busujima adelantándose a Komuro para cortar a gran velocidad las cabezas de un par de ellos frente a ellos

¡BANG!

"La tercera escuela elemental de Shintoko, donde no solo se encuentran el papa de Rei y la mama de Komuro, sino que también será la locación donde se dará la evacuación de los civiles hacia un lugar seguro, ese es el lugar al que tenemos que llegar sin falta" dijo Takagi mientras realizaba un disparo directo hacia la cabeza de un infectado que había salido de uno de los callejones cercanos al grupo, y de donde más ellos seguían saliendo en dirección a la fuente de sonido que eran aquel grupo

¡BANG! ¡BANG! ¡BANG!

"Si no hacemos algo pronto, se nos terminaran las municiones antes de llegar a aquel lugar Takagi-san" dijo Kohta con un tono muy serio mientras derribaba a tres ellos sin fallar un solo disparo

"No es solo el sonido de los disparos, pareciera que hubiera algo que los estuviera atrayendo hacia nosotros" dijo Rei atravesando con la hoja de su rifle la garganta de un infectado, eliminándolo y dándole una fuerte patada al cuerpo para lanzarlo lejos del grupo

"Podría ser su olfato, a diferencia de ellos nuestros cuerpos aun no desprenden el olor a putrefacción" dijo la Madre de Rei atravesando con su lanza de tres picos a un infectado para luego estamparlo contra la pared más cercana y darle un disparo directo en la cabeza

"No puede ser eso, ya que la lluvia de ayer y hoy debió de haber eliminado el olor a sangre entre ellos y los vivos, debe haber otra cosa que los esté reuniendo a todos aquí" dijo con un tono muy tranquilo Marikawa, quien se encontraba en el centro del grupo junto a la pequeña niña de cabello rosado y la mascota del grupo

"No podemos perder más tiempo, la escuela de Shintoko está a solo unas cuadras de aquí" dijo Komuro mirando hacia donde se encontraban los demás del grupo, para luego fijar su mirada en la torre de dicha escuela que ya era visible para ellos, lo que quería decir que ya no les faltaba mucho para llegar hasta aquel sitio

"¡Vamos!"

Dejando a aquel grupo un momento volvemos al interior del tercer colegio elemental de Shintoko, donde Miyamoto Tadashi, el padre de Rei y esposo de Kiriko Miyamoto se encontraba sentado sobre una caja de madera tamaño mediana y con la cabeza hacia abajo mirando al suelo con una expresión de derrota

"deja de poner una cara tan lamentable Miyamoto-san"

El nombrado, levanto la cara para ver a una mujer de un metro setenta y cuerpo esbelto, con el cabello largo de color azabache, una blusa color lila y unos jean color beige

"usted es Komuro-sensei, ¿no es así?" dijo el señor reconociendo a la mujer que estaba parada frente a el

"ara, me alegra que recuerde quien soy, ya que nuestros hijos eran grandes amigos de pequeños"

"hai, su hijo y mi hija estudiaban juntos, ellos debían de encontrarse juntos cuando todo esto empezó"

El inspector poniéndose de pie empezó a hablar cara a cara con aquella mujer, ya que en un sentido ambos tenían la misma preocupación en ese momento

"estoy seguro que mi hijo aún se encuentra con vida, y si conozco muy bien a Takashi de seguro se habrá asegurado de mantener a salvo a Rei" dijo la mujer con optimismo, tratando de ver el lado positivo mientras que el inspector solo podía bajar la mirada

"ya han pasado varios días desde que esto inicio, y ya se nos ha informado que la academia se encuentra rodeada por esas cosas, las posibilidades de que ellos dos hallan escapado es…" empezó a decir el inspector con un aura lúgubre

"desde cuando eres tan derrotista, tú fuiste el que guio a toda la policía de Tokonosu y monto esta zona de seguridad, la mayoría de las personas que se encuentran aquí no estarían con vida sino fuera por ti, y sobre todo, tú fuiste el ultimo que supo algo de nuestros hijos, si alguien tiene que tener esperanzas ese eres tú" dijo la mujer a punto de llorar amargamente mientras el hombre solo podía bajar la cabeza con pesar

"de todos modos, ahora la situación ha empeorado demasiado, si Takashi y Rei no consiguen llegar para mañana a este lugar no seremos capaces de evacuar a toda la gente a un lugar seguro" dijo el señor mirando en dirección a la reja que daba con el exterior de aquel complejo, mientras aquella mujer veía aquel mismo lugar

"yo no me iré a ningún sitio sin mi hijo, sé que él se encuentra vivo, y mientras pueda me quedare esperándolo, tú también harías lo mismo por Rei" dijo aquella mujer con gran convicción, confiando en que su hijo se mantendría con vida allá fuera, y que con suerte pronto lo volvería a ver

Tadashi quería pensar igual que aquella mujer, quería creer que su hija y su esposa seguirían aún con vida, y que de alguna forma ambas serían capaces de llegar a aquel lugar

Sin embargo debido a las acciones de Koichi Shidou, ya no le sería tan sencillo a su familia el entrar allí, así que si quería reunirse con ellas de nuevo, tendría que salir el mismo a buscarlas

Pero eso podría también traer sus consecuencias, ya que si dejaba aquel lugar solo, nada ni nadie evitaría que Koichi Shidou tomara el liderazgo del lugar y detendría las terribles acciones de las que era capaz ese hombre, ya que no tenía la menor duda que aquel hombre era capaz de manipular y corromper las mentes de todos los que se encontraban allí, incluso las del cuerpo de policía

Debía de tomar una decisión, quedarse y esperar a que su familia le encontrara allí, o dejar la escuela de Shintoko, y arriesgarse a buscarles con todas aquellas criaturas deambulando por las calles

Su sentido común le gritaba que lo más seguro era esperar, pero su corazón y su orgullo no podían permitirle el no hacer nada para buscarles

Sin embargo, él no tendría que tomar una decisión como aquella aquel día

¡KYAAAHHHHH!

Un grito a todo pulmón fue escuchado por ambos adultos, y llegaron a darse cuenta de inmediato de dónde provenía

Rápidamente ambos corrieron en dirección de dónde provenía aquel grito, y cuando llegaron fueron capaces de ver el origen de aquel y los demás gritos


-En otro lugar...

Mientras tanto volviendo con el grupo de Komuro Takashi, que ya se había abierto paso por varias cuadras, empezaron a acercarse a la entrada de dicho centro educativo, siendo capaces de ver el enrejado de color negro, estando completamente despejado y con el portón siendo vigilado por al parecer dos personas que llevaban puesto el uniforme de policía estándar, cosa que causo la emoción de aquel grupo

"al fin hemos llegado, ¡el lugar donde mi papa se encuentra!" dijo con gran alegría Rei, cuyas ropas se encontraban manchadas de la sangre de los ellos contra los que había tenido que pelear

"me pregunto cuántas personas se encontraran dentro…" dijo Kohta con un tono algo serio

"temes que te vuelvan a quitar las armas como sucedió dentro de mi casa" dijo Rei colocándose de brazos cruzados al lado del muchacho, mientras el muchacho inconscientemente apretaba el rifle que llevaba consigo

"es posible que al entrar los oficiales que hayan sobrevivido hasta ahora traten de quitarnos nuestras armas, ya que podrían considerarnos como un peligro para todos aquellos que ya se encuentran allí" dijo Busujima posando ligeramente su mano sobre el mango de su katana

"¿es cierto que si entramos allí ya no tendremos que seguir huyendo Shizuka-sensei?" pregunto la pequeña Alice a la doctora quien se encontraba a su lado

"hai Alice-chan, todos nosotros ya no tendremos que pelear más, allí estaremos seguros de los ellos"

"¡yeiii! Oíste Zeke-kun, ya no tendremos que seguir luchando" dijo la pequeña agarrando al pequeño perro color blanco, quien dio varios ladridos de alegría

"démonos prisa, si seguimos aquí tarde o temprano los infectados nos volverán a alcanzar" dijo Miyamoto Kiriko, quien miraba con seriedad los ellos que se les acercaban a lo lejos

"¡vamos muchachos!" dijo el líder del grupo, empezando a avanzar en dirección a aquel portón de metal, siendo seguido por los demás del grupo

¡BANG! ¡BANG!

Tuvieron que detenerse en seco al oír el sonido de dos disparos muy cerca de sus pies, haciendo que dirigieran sus miradas hacia aquellos dos oficiales dentro del complejo, quienes habían disparado a manera de advertencia

"¡ustedes no pueden entrar a este lugar! ¡Lárguense ahora y busquen otro lugar!" dijo uno de los oficiales con un tono muy alterado, apuntando con su rifle de mira al muchacho de ojos dorados

"¿¡pero que rayos significa esto!? ¿¡Porque nos acaban de disparar!?" dijo Komuro bastante alarmado por los disparos, mientras aquellos hombres no dejaban de apuntarles con sus rifles

"nadie del exterior puede entrar a este lugar, será mejor que se vayan en este instante"

"eso no tiene sentido, ¿no se supone que este era el lugar donde se va a llevar a cabo una evacuación por parte del ejército nacional? porque rayos no nos permiten entrar" dijo Takagi también enojada de que aquellas personas se les interpusieran habiendo llegado tan lejos

"¿¡cómo rayos saben eso!?" dijo el oficial de la izquierda quien era más corpulento que el de la derecha

"estuvimos en la estación de policía de la zona oeste de Tokonosu, encontramos el computador que explicaba con todo detalle la operación que se llevara a cabo mañana, es por eso que hemos venido para acá" dijo Busujima con una mirada seria en su rostro, y preparándose en el caso de que tuviera que enfrentarse a aquellos dos oficiales

"mi padre es el inspector Miyamoto, es el encargado de este lugar, es por eso que hemos venido a encontrarnos con el"

"el inspector Miyamoto, ¿eres en serio su hija?" dijo el guardia de la derecha, llegando a recordar al inspector en jefe de seguridad publica mencionar que tenía una hija

"ella dice la verdad, y yo soy Miyamoto Kiriko, la esposa de mi Tadashi, ahora abran esa reja para que podamos pasar" dijo la mujer con algo de mal carácter por tener que haber corrido y peleado todo el día

"oye, es posible que ellos estén diciendo la verdad y sean la familia del inspector..." dijo el guardia de la derecha a su compañero, quien solo apunto a los pies de aquellas personas con su rifle

¡BANG!

El disparo hizo retroceder unos pasos al grupo y que Alice tuviera que esconderse detrás de Saya, mientras que la doctora Marikawa imitaba la acción de la pequeña solo que escondiéndose tras de Hirano

"¡Cállense! No me importa si son la esposa e hija del inspector Miyamoto, no podemos permitir que nadie más que sea peligroso para nosotros llegue a entrar, ahora lárguense o el siguiente disparo no irá al suelo" dijo aquel hombre con un tono grave mientras apuntaba ahora directo hacia la cara del líder del grupo, quien se mantenía sin moverse un centímetro tratando de idear la manera para resolver todo aquello

En cambio Hirano, quien era el único hombre del grupo además de Komuro, quito el seguro que tenía su fusil de asalto preparado para dispararles a aquellas personas en el momento indicado, no atemorizado por tener que enfrentarse a aquellas personas que hace mucho habían abandonado el ideal de los policías

"¿¡que hacemos muchachos!? Esas personas no nos dejaran entrar" dijo Marikawa con un tono de angustia mientras mantenía ambos brazos contra su pecho

"tenemos que encontrar la manera de convencerlos para que nos dejen entrar, al parecer algo debió de suceder dentro de aquel establecimiento que comprometió la seguridad de los civiles, y provoco que ya no permitieran la entrada a mas supervivientes" dijo Saeko de forma analítica y tranquila, como si no fuera ya bastante malo para ellos estar parados en medio de la calle y con los ellos acercándose a pasos lentos

"¿piensas que los ellos pudieran haber entrado dentro del lugar Saya?" dijo Komuro volteándose a ver a la pelirrosa quien había hecho aquella deducción

"es lo más probable, en este punto es extraño pensar que alguien no sepa ya que cuando alguien es mordido no hay manera para evitar que se transforme, pero estamos hablando de los oficiales de policía, ellos seguramente debieron de haber permitido el acceso de personas heridas por mordidas, creyendo que con medicamentos serían capaces de evitar que las personas murieran" dijo Saya con una mirada seria, mientras observaba con todo detalle las reacciones de aquellos dos oficiales y sus aspectos, pudiendo notar leves manchas de sangre en sus uniformes que posiblemente debieron de crearse al tener que liquidar a los ellos que se habían transformado dentro del lugar

"¡no me jodan!"

Rei, ignorando por completo la charla entre ambos jóvenes dio varios pasos hacia adelante y tomo su rifle para luego apuntar contra el oficial corpulento que también les apuntaba

"hemos recorrido un largo camino para llegar hasta aquí, ¡no permitiré que ustedes me impidan reencontrarme con mi padre!" dijo la muchacha llena de ira mientras apuntaba su arma contra aquel policía, mientras este dirigía su arma en contra de aquella muchacha peli naranja

"¡no estoy jugando niña!, baja tu arma ahora y lárguense de aquí si no quieres que dispare" dijo aquel policía bastante enojado con la actitud de la estudiante de preparatoria

"no me iré de aquí sin mi padre, ¡háganse a un lado!"

"¡Detente Rei!" le grito Komuro queriendo impedir que la muchacha cometiera alguna estupidez

"no seas tan obstinada Rei, baja el arma en este momento hija" le dijo su madre notando la testarudez que poseía en ese momento, misma testarudez que había sacado de su padre

"te lo advierto niñita, voy a disparar"

"detente Rei-nee-san" dijo la pequeña Alice en un intento de detener a la encolerizada muchacha, sin embargo ella no estaba para escuchar razones en ese momento

¡KYAAAHHHHH!

Un grito se escuchó a lo lejos, haciendo que la tensión creada en aquel lugar desapareciera de repente, y los guardias de policía voltearan a ver a sus espaldas

"¿Qué ha sido eso?" dijo el guardia de la derecha con una expresión de susto

"se ha oído en la parte de atrás del complejo, algo debió de haber ocurrido allí" dijo aquel guardia con la misma mirada que hace unos momentos, solo que ahora estaba enfocado en donde se había provocado aquel sonido, ignorando completamente lo que sucedía atrás de el

¡HYAAAH!

De una sola patada, Rei abrió aquel portón oscuro que se encontraba a espaldas de los dos oficiales, e hizo que ambos fueran golpeados por las puertas de la reja y salieran despedidos contra las paredes de concreto de la escuela, quedando tirados en el suelo y aturdidos por la fuerza del impacto

"no permitiré que nadie más me detenga ahora" dijo la muchacha realmente enojada, sintiéndose como si fuera capaz de enfrentarse a un ejército de ellos en ese instante

Fue entonces cuando sintió una mano en su espalda, que provoco que volteara con rapidez para ver de quien se trataba, pero antes de siquiera verlo pudo sentir una fuerte cachetada en su mejilla izquierda, dada por la persona que la había hecho voltear

"¡trata de calmarte! Si sigues con esa actitud provocaras que te maten Rei, no podemos permitir que algo nos pase ahora, todos nosotros hemos llegado hasta aquí porque queremos encontrarnos con nuestros padres, es por eso que no podemos cometer más errores, asi que tienes que conseguir calmarte…"

Komuro, quien había sido el que le había dicho todo eso a la muchacha, se mantenía con una mirada serena, sintiendo lo mismo que aquella muchacha sentía en esos momentos, y comprendiendo a la perfección aquella desesperación, sin embargo él quería demostrarle a la muchacha que actuar de aquella manera no era lo mejor que podían hacer entonces

"mi madre también se encuentra aquí, es por eso que quiero que todos juntos nos reunamos con ella y con tu padre" dijo el muchacho sonriendo levemente, calmando la ira de su compañera de clase y amiga de la infancia

"Takashi… perdón" dijo la muchacha de ojos color rubí mientras cambiaba su semblante de enojo a uno más relajado, causando que todo el grupo pudiera eliminar aquella tensión que les había provocado a todos

"de verdad, solo a ella se le ocurre actuar de una manera así en un momento como este" dijo Saya encogiéndose en hombros mientras hacía como si no hubiera visto nada, después de todo ella había actuado de la misma forma hace poco tiempo

"esa actitud debió de haberla sacado de Tadashi, ambos son tan temerarios" dijo la madre de la peli naranja con un tono de orgullo, aunque la mayoría vio eso un tanto extraño

¡KYAAAHHHHH!

Otro grito se logró oír, haciendo que todos ellos volvieran a mostrarse alertas

"tenemos que ir a ver qué es lo que sucede, Hirano y Saeko ustedes asegúrense de proteger la retaguardia, Saya y señora Miyamoto ustedes cuiden los costados, Rei y yo iremos adelante y nos encargaremos de cualquier amenaza que nos podamos a encontrar" dijo el muchacho dando a entender la nueva formación que optarían en aquella ocasión, tomando como mayor prioridad la posibilidad de que los ellos pudieran atacarlos desde sus espaldas

"¡Vamos!"

El grupo que conformaban rápidamente se dirigió al interior de aquel establecimiento, tratando de cerrar primero el portón que mantenía a raya a los ellos del exterior, que muy pronto podrían llegar a aquel lugar si nada los detenía

Desde el techo, Koichi Shidou observaba con deleite la llegada de aquel grupo, sabiendo de anticipo que ellos llegarían tarde o temprano a aquel lugar en busca del padre de Rei, y ahora que se había conseguido encerrar dentro de la terraza de aquel edificio, lejos de todo el genocidio que se llevaría debajo de él, solo podía sonreír con maldad, esperando con deseo el ser capaz de ver las muertes de aquellas personas que lo habían humillado tanto

"estúpidos… les ha llegado su fin"

Su plan era muy simple, primero que nada conseguirse el respeto de la gente de aquel lugar, demostrando el peligro que significaba el estar en el exterior, luego permitir la entrada de los ellos, para que así pudiera eliminar a la mayor cantidad de personas posibles, incluyendo a los policías quienes serían los primeros en enfrentarse a los ellos y caer

En el momento en el que llegara la ayuda militar, todo lo que tendría que decir seria que los ellos habían logrado entrar y atacar a toda la gente inocente, y que él había sido el único que había conseguido ocultarse en la azotea del colegio, tomando a sus alumnos a su cuidado y salvándolos de aquel terrible incidente

Todo esto, con el objetivo de eliminar a Miyamoto Tadashi de la faz de la tierra, pero ahora que había sido capaz de ver al grupo de Komuro ingresar al colegio de Shintoko, sería capaz de ver como aquellas personas también encontraban su fin

"jamás serán capaces de sobrevivir a todos los muertos que vendrán, será el fin de todos esos desgraciados que se atrevieron a desafiarme"

Mientras tanto volviendo con Miyamoto Tadashi, quien había corrido en dirección a donde se había oído un grito de auxilio, se encontró con algo terrorífico

Eran una pequeña cantidad de ellos los que se encontraban dispersos en la parte trasera de aquel colegio privado, que se encontraban atacando y devorando a varias personas que habían sido atrapadas y sometidas por estos, gritando del dolor que les provocaban las mordidas y desmembramientos que les causaban los ellos en esos instantes, algunos muriendo en el acto mientras los ellos seguían con su festín de carne humana

"no… ¡no te acerques más!" Dijo una señora de aspecto joven mujer de cabello rubio y cuerpo esbelto, que cargaba en sus brazos a un pequeño bebe que rompía en llanto mientras era arrinconada por un infectado con las ropas desgarradas sin oportunidad de escape

"¡NOOOO!"

¡BANG!

Un certero disparo a la cabeza detuvo el avance del infectado haciendo que este cayera al suelo, mientras la mujer indefensa buscaba con la mirada a su salvador logro divisar a Miyamoto Tadashi, con su pistola en mano el policía se dirigió rápidamente en ayuda de la madre y el infante

"será mejor que vaya adentro de la institución, busque un lugar aislado y enciérrese allí hasta que todo termine" dijo el inspector ayudando a la mujer a levantarse y señalándole con la mano para que fuera dentro del edificio educativo

"pero no podemos, alguien cerro todas las puertas de la escuela con llave, ya no somos capaces de entrar a la institución" dijo la mujer angustiada con una gran pesar en su voz

"¡eso es imposible! Los únicos que pueden hacer eso son los oficiales a los que se les encargaron las llaves de la escuela"

"tiene razón inspector Miyamoto, la entrada trasera de la escuela esta con llave y no puedo abrirla sin esta" dijo la profesora de aquella institución y madre de Takashi quien se encontraba forcejeando una puerta de metal que llevaba a donde era el gimnasio del colegio

"como pudo suceder algo así…" dijo el inspector mientras trataba de pensar en quien podría haber hecho algo tan terrible en un momento así

Sin embargo, como si se tratara de un cubetazo de agua fría la respuesta le llego de pronto


Flash back:

"¿se encuentra bien señorita?" dijo uno de los oficiales jóvenes quien alcanzo a llegar hasta donde se encontraba la muchacha para luego empezó a llevarla lejos del cuerpo del infectado, quien había dejado de moverse gracias al disparo del inspector Miyamoto

"sí señor, no sé qué sería de mi si ustedes no llegan en mi rescate"

Fin del Flashback


"fue en ese momento, esa chica debió de haber tomado las llaves del oficial que la socorro, ¿pero porque lo haría?... esa chica tenía el uniforme de la academia Fujimi, la misma academia donde Rei estudia y Koichi Shidou enseña, si ese sujeto logro manipular las acciones de esa muchacha, eso quiere decir que fue él quien planeo todo aquel incidente, de ese modo el conseguiría encerrarse dentro del edificio manteniéndose a salvo de todo esto, lo que significa que…" se dijo a sí mismo el inspector mientras hacía uso de toda su gama de habilidades deductivas para saber la verdad tras toda aquella locura

"¡El que cerró las entradas al edificio! ¡No fue nadie más que Koichi Shidou!" dijo este a lo alto, señalando a la terraza del complejo donde se podía avistar la figura del nombrado, que veía aquello con gran deleite

"¿pero cómo sabia el que los muertos traspasarían la puerta trasera en un momento como este?" dijo la profesora Komuro, que junto al inspector Miyamoto, se encontraba enfrentando a aquellas criaturas con un palo de escoba, solo pudiendo mantenerlos a raya debido a la naturaleza de aquella arma

"esto no fue ningún accidente, estoy muy seguro que fue él quien quito los seguros que habíamos puesto para impedir el paso de los infectados por la parte trasera del complejo, hizo todo esto con el propósito de acabar con nuestras vidas" dijo Tadashi recargando su pistola para seguir disparando en contra de los infectados que empezaban a rodearlos

"¡maldición! Tenemos que salir de aquí si queremos mantenernos con vida" dijo con apuro disparándole a dos infectados que se les acercaban por el costado izquierdo

"¡rápido por aquí!" dijo con fuerza el oficial abriéndose paso por el único sendero que había sido capaz de crear, siendo seguido por la profesora y la madre con él bebe, mientras que una cantidad incrementada de ellos hacían aparición y empezaban a ir tras de ellos

Moviéndose con rapidez los tres adultos empezaron a correr por uno de los costados del edificio, siendo seguidos a paso lento por los ellos, sin embargo antes de poder llegar al otro extremo del colegio vieron su camino obstruido por mas infectados que los esperaban adelante, haciendo que los tres tuvieran que frenar de repente su avance

"no tengo balas suficientes para derribarlos a todos de un tiro" dijo el inspector sintiéndose presionado ante aquella desafortunada situación, mientras que la madre de Takashi se ponía en guardia contra los infectados que los habían seguido hasta allí, y la madre con él bebe, sintiéndose tremendamente asustada se terminó colocando detrás del inspector, pidiéndole que lograra salvarla a ella y a su bebe de aquella situación

Sin embargo el inspector no conseguía verle salida a aquella situación, no teniendo que proteger a la vez a aquellas dos mujeres y al infante, ya que aunque él fuera capaz de avanzar en medio de los infectados sin ser mordido, no sería el mismo caso para aquellas dos

"no puedo dejar que nadie más muera… tengo que hacer algo" dijo con gran ansiedad, no pudiendo idear la manera en la que podría salir con vida de aquella situación, sintiendo como la poca esperanza que le quedaba empezaba a desaparecer

"¡maldiciooooonn!"

"¡Papa!"

La voz de una muchacha se escuchó enfrente del inspector, detrás de todos esos infectados que iban tras él y las dos mujeres, entonces el inspector fue capaz de notar a varios de los ellos siendo derribados o atacados por alguien del otro lado del callejón, para luego ser capaz de oír el sonido de varios disparos en contra de los infectados, derribando a una gran cantidad de muertos con gran rapidez

"esa voz… ¡podría ser!" dijo el policía dando un paso hacia adelante y con los ojos bien abiertos, tratando de ver a alguien en medio de todos los muertos frente a el

Fue entonces cuando la vio, su inconfundible cabello naranja moviéndose entre aquellos cuerpos sin vida con destreza y rapidez, derribando a varios ellos con una rifle con navaja a manera de lanza, siendo acompañada de otros dos individuos que peleaban cuerpo a cuerpo contra aquellas criaturas, a uno de estos eras capaz de reconocerlo pero al otro jamás le había visto, y pudo darse cuenta después que los disparos eran provocados por otras dos personas atrás de aquellos peleadores, además de otro grupo de personas que se encontraban detrás de aquel grupo, siendo al parecer protegidas por una mujer que portaba el uniforme de policía

Aquella era su esposa, y la persona que peleaba armada era su única hija

"¡Kiriko! ¡Rei!"

Lo habían encontrado, no lo podía creer, su familia de la cual no había sabido nada desde el inicio de la Z-Infection le había encontrado, ambas con vida y junto a un grupo de personas fuertes, que sin ningún temor o vacilar se enfrentaban a aquellas criaturas con gran facilidad

"¡Fuera de nuestro camino!" grito Komuro dando un fuerte batazo a la cabeza de un infectado que iba en su contra, mandándolo contra uno de los muros del colegio dejando la pared manchada de su sangre, mientras tanto Busujima, que ahora se encontraba peleando con su katana, empezó a acercarse más y más hacia donde encontraba el inspector, abriéndose paso cortando las cabezas de varios ellos en su camino hasta ser capaz de ver a aquel inspector sin ningún infectado de por medio

"¡atrape esto!" dijo la peli azul tomando rápidamente la pistola M92 Vertec que Hirano le había dado apenas ayer, arrojándosela al inspector que por puro reflejo fue capaz de atraparla en el aire con una sola mano, dándose cuenta de inmediato el tipo de arma que se trataba

"úsela para encargarse de los del otro lado, nosotros nos encargaremos de estos" dijo la joven mujer espadachín mientras se colocaba en frente de los infectados, haciéndole entender a aquel hombre que ellos se encargarían de aquella situación

Tadashi no supo bien cómo reaccionar al principio, ver a un montón de adolescentes armados y luchando a muerte contra aquellas criaturas sin ningún temor era algo difícil de entender, pero en el fondo supo que ese no era momento de vacilar o ser insensato

Era un oficial de Tokonosu, y su deber era proteger a los inocentes

"entendido" dijo el hombre dándose la vuelta y tomando su nueva arma en la mano derecha, y la que siempre usaba como oficial en la izquierda

¡BANG! ¡BANG!

"ahora es imposible que muera en este lugar" dijo el con la determinación renovada, sintiendo nuevamente las fuerzas para seguir luchando contra aquellas criaturas, que aunque los superaban en número carecían de toda determinación de lucha

Y esas personas estaban totalmente dispuestas a sobrevivir un día más


-En otro lugar...

Mientras tanto, observándolos desde las alturas, se encontraban aquellos tres personajes que habían sido los causantes de aquel caos, mirando con desagrado la manera en la que el grupo de HOTD superaba en combate a los ellos

"¡esos malditos! Se supone que serían devorados por esas cosas"

"cálmese Tsunoda-kun, todo va de acuerdo al plan" dijo el hombre de traje a rayas con una mirada fría y calculadora

"pero Shidou-sensei, esos sujetos se están encargando de los muertos con facilidad, que pasara si logran vencer a todos los muertos del lugar"

"eso es algo que no pasara Yuki-chan, ya que todos los impuros de la ciudad se están reuniendo en este lugar, ellos eliminaran a todos los que no fueron elegidos para sobrevivir a esto, simplemente tenemos que observar tranquilamente como todo ocurre, muy pronto todos ellos morirán" dijo aquel hombre con una mirada siniestra, sabiendo de antemano que ellos no serían capaces de resistir tal ejercito de muertos que venían hacia aquel lugar

Ya que aunque no supiera a ciencia cierta la razón por la que todos aquellos infectados se dirigían a aquel lugar, si sabía que no habría nada en este mundo que fuera capaz de salvar a aquel grupo de sobrevivientes

Volviendo con nuestros héroes, pasado ya unos minutos y habiendo usado una gran cantidad de munición, el grupo se encontró con un escenario despejado, sin ningún infectado con vida cerca de ellos, y sintiendo ya la tranquilidad del final de una batalla


-En otro lugar...

"parece que esos fueron todos Komuro, yo diría que no veremos más rondando por aquí dentro de un rato" dijo Hirano quien había cambiado su semblante de combate a uno más relajado, mientras el muchacho se mantenía callado y sin responderle a su comentario

Pero la razón por la que este no le contestaba era totalmente comprensible, ya que en ese momento el muchacho se encontraba totalmente absorto, siendo incapaz de oír cualquier cosa que le dijeran en ese entonces

Ya que solo podía concentrarse en la persona a quien tenía en frente, aquella persona que le había dado la vida y le había enseñado todo desde niño

"sabía que llegarías con vida Takashi" dijo aquella mujer con una sonrisa resplandeciente, mientras el muchacho únicamente podía apretar sus puños y dientes con fuerza, para que luego lagrimas empezaran a caer de su rostro

"madre…" murmuro el muchacho, no sabiendo cómo expresar aquella inmensa alegría que sentía por dentro al verla a ella con vida, después de todas aquellas batallas y sangre que se había derramado, el que ella siguiera con vida, era sin lugar a dudas la alegría más grande que había tenido entonces

"qué bueno ver que estas bien hijo" dijo la mujer acercándosele lentamente hasta llegar a abrazar al muchacho inmóvil, quien apenas era capaz de corresponder aquel abrazo

Los compañeros del muchacho, dándose cuenta de inmediato el sentir del muchacho se mantuvieron con una sonrisa, felices de poder ver a su líder reunido nuevamente con su madre, y felices de que este fuera capaz de sentir aquel cálido afecto que solo una madre puede dar

Pero él no era el único que se encontraba así de feliz, ya que nuevamente la familia Miyamoto también se encontraba reunida, los tres dándose un fuerte abrazo siendo Rei la única que lloraba de alegría al estar junto a sus padres de nuevo, mientras estos se enfocaban en darle todo el consuelo que pudieran a su única hija

"me alegra tanto tenerlas a las dos aquí, les juro que en verdad trate de encontrarlas en cuando todo inicio, pero debido a todo lo ocurrido, me vi obligado a permanecer protegiendo este lugar, les pido por favor que me perdonen" dijo el hombre de la familia mientras veía con total alegría los rostros de ambas mujeres

"no tienes que explicar nada querido, hiciste lo correcto en proteger este lugar hasta nuestra llegada, Rei y yo sabemos que no tenías otra opción"

"es verdad papa, nosotros jamás perdimos las esperanzas de que ustedes siguieran con vida, fue así como fuimos capaces de llegar hasta aquí" dijo la muchacha realmente alegre de estar junto a sus padres nuevamente

"qué momento tan conmovedor, es como el final de una de mis novelas favoritas" dijo la doctora Marikawa con un tono un tanto infantil

"qué bueno que Rei-nee-san y Komuro-nii-san se encontraran con sus papa ¿verdad Zeke?" dijo la pequeña Alice quien sostenía a la mascota del grupo mientras este daba varios ladridos estando de acuerdo con la pequeña

"siento romper este momento conmovedor"

Fue Saya, la estratega del grupo quien decidió atraer la atención de todos los presentes, ya que tenía algo importante que decirles a todos

"pero este no es el momento indicado para estar tranquilos, primero que nada quisiera que usted nos dijera porque habían tantos ellos dentro de este lugar, se supone que este debía ser un lugar bien vigilado por los oficiales" dijo la muchacha de gafas dirigiéndose al inspector Tadashi

"es verdad, ya que por donde nosotros entramos no había ninguno de ellos rondando cerca" dijo Busujima, siéndole extraño el hecho de que hubieran enemigos dentro de aquella zona segura

"será posible que estos sean las personas que se encontraban dentro de este lugar, conociéndote Tadashi estoy seguro que te habrás encargado de traer a la mayoría de los civiles que conseguiste con vida" le dijo Kiriko a su esposo, quien al oír esto decidió acercarse a uno de los cuerpos ya muertos

"no… estas personas deben venir del exterior, ya que tanto las ropas como sus rostros no me son familiares, y yo encabece a todos los grupos de búsquedas que trajeron a todos los sobrevivientes a este lugar" dijo el inspector luego de verificar varios de los cuerpos

"algunos si son personas de aquí, pero solo los que fueron mordidos al momento en el que Komuro-sensei y yo llegamos a la parte trasera, todos estos ya eran infectados al momento de entrar aquí"

"¿este colegio tiene alguna entrada trasera o entrada alterna?" pregunto Saya resultándole muy extraña aquella infiltración

"hay un pequeño estacionamiento en la parte trasera, pero este fue cerrado con candado y cadenas justo el mismo día en el que los oficiales llegaron al colegio" dijo la madre de Komuro recordando ver con sus propios ojos el momento en el que varios policías se aseguraban de cerrar dicha entrada

"es posible que ellos hubieran sido capaces de romper aquel candado, ya los hemos visto muchas veces usando aquella fuerza sobrehumana para romper varias puertas" dijo Komuro recordando la manera en la que los ellos habían conseguido irrumpir en la mansión de su amiga Takagi

"el candado así como el portón son de metal, es imposible que esas cosas hayan conseguido romperlos, es mas en este caso lo más seguro es que alguien abrió aquel portón para así dejarlos entrar hasta acá"

"¿a qué te refieres Tadashi?, porque alguien querría dejar a esas cosas entrar, ¡es una locura!" dijo Kiriko con indignación ante tal ocurrencia

"no Kiriko, es muy posible que aquella persona haya sido la que dejo abierta aquella entrada, además de que sospecho que él fue el causante de varias de las tragedias que han ocurrido desde su llegada a este lugar" dijo el padre de Rei con un tono y mirada sombría, sintiendo entonces un enorme enojo"

"¿aquella persona?" dijo Komuro teniendo un mal presentimiento por el tono del padre de su compañera de clases

"estoy seguro que ustedes han de conocerlo, se trata de aquel profesor que escapo de la academia Fujimi, me refiero a Koichi Shidou"

Todos los que pertenecían al grupo de Komuro sintieron un escalofrió al oír el nombre de aquel hombre, no pudiendo creer que ese sujeto siguiera con vida y hubiera logrado escapar hasta aquel lugar

"imposible… Shidou-sensei sigue con vida, esto no puede ser verdad" dijo Saya con gran desagrado, aunque no tanto como el que experimentaba en ese momento Rei, quien había sido la única del grupo que había tenido la oportunidad de terminar con la vida de ese hombre, pero al final ella se retractó y le dejo con vida, dejando que este fuera capaz de escapar en aquella ocasión y permitirle llegar a aquel lugar, donde al parecer había causado problemas catastróficos para la gente inocente

"no debí dejarlo vivir esa vez, si lo hubiera matado en cuando tuve oportunidad, nada de esto estaría sucediendo" dijo Rei de manera muy perturbada, haciendo que la mayoría empezara a preocuparse por ella

"trata de calmarte Rei…" dijo Takashi buscando apaciguar la ira de su amiga, pero tuvo que detenerse al ver la mirada en los ojos de la muchacha

"¡no me pidas que me calme Takashi! No me calmare hasta ver a ese sujeto muerto" dijo la muchacha alejándose del muchacho para golpear con todas sus fuerzas el muro del colegio, mientras su semblante pasaba a uno muy sombrío, sorprendiendo con enormidad a sus padres quienes jamás la habían visto tan enojada

"él es culpable de cada una de las calamidades que me han sucedido, fue por su culpa que la casa de Takagi fuera invadida y fue el culpable de todo lo que ha ocurrido en este lugar, si no le hubieras permitido subir al bus en esa ocasión nada de esto habría sucedido" dijo la muchacha con demasiada rabia, sorprendiendo a la mayoría de sus compañeros, que hasta ese momento nunca la habían visto actuar de aquella forma contra su líder, sin embargo lo único que hizo Takashi fue bajar la mirada y quedarse callado unos segundos para luego mirar a la muchacha con aquella determinación que lo caracterizaba

"puede que tengas razón y todo esto sea mi culpa en realidad, pero ahora no tenemos tiempo para pensar en ese tipo de cosas, cuando llegue el día en que todo esto haya terminado entonces responderé por mis errores, pero hasta que ese día llegue, yo seguiré buscando la manera de seguir con vida, no importa lo que haya sucedido atrás, no importa a quienes hemos tenido que dejar atrás, ahora nosotros nos encontramos con vida, y si queremos seguir así entonces tenemos que aprender de aquellos errores que cometimos y seguir adelante, así seremos capaces de enmendar esos errores que cometimos" dijo el muchacho recordando todas las experiencias por las que habían tenido que pasar para llegar a ese punto, el escape de la escuela, el rescate de la pequeña Alice, la batalla en la mansión Takagi, la fuga del centro comercial, y la búsqueda en la estación de policía de Tokonosu, todas aquellas situaciones eran las que los habían fortalecido para llegar hasta aquel momento, es por eso que no había arrepentimiento en su mente por ahora, no podía tenerlo si quería mantenerse con vida, a él y a todos sus amigos

Rei, así como todos los de su grupo fueron capaces de entender lo que el muchacho decía, y estando de acuerdo con aquellas palabras, la muchacha fue capaz de calmar un poco aquella rabia, pero sin perder de vista aquel objeto que los causaba

"sé a qué te refieres Takashi, no tienes que preocuparte por mí, hare lo que tengo que hacer de la mejor manera posible" dijo la muchacha sosteniendo con firmeza su rifle, mientras el muchacho cambiaba su semblante de serio a uno más tranquilo, sintiendo que así al menos la muchacha no pasaría a realizar alguna locura

"me parece bien Rei…"

"ejem…" dijo Saya tratando de que le volvieran a prestar atención a lo que la muchacha quería decir, sintiéndose enojada de que aquel par volviera a interrumpirla

"me parece bien que ya se encuentren más calmados, pero aún tenemos un problema serio en nuestras manos, que vamos a hacer ahora que encontramos a sus padres" dijo la muchacha queriendo recalcar aquel importante punto, ya que hasta ese momento jamás habían pensado en lo que harían después de cumplir con aquel objetivo

"podríamos quedarnos aquí y asegurar este sitio, después de todo este sigue siendo el punto donde se dará la evacuación por parte del cuerpo de defensa nacional" dijo Busujima recostándose en la pared del colegio, mostrando su usual temple ante aquel tipo de situaciones

"para lograr eso tendríamos que cerciorarnos de poder volver a cerrar la puerta trasera del estacionamiento, ya que ese es el lugar por el que aquellas cosas están entrando" dijo Saya tratando de tomar en cuenta los pros y los contras de aquella decisión

"este lugar aún posee a varios oficiales y personas que pueden ser capaces de mantener seguro el complejo, si logramos exterminar a todos los ellos que se encuentren dentro de la instalación antes de que infecten a todo el mundo seremos capaces de mantenernos un día o dos" dijo Komuro sintiéndose cómodo con aquella idea

"¿hay provisiones suficiente para resistir durante dos días señor inspector?"

"ah, logramos recolectar lo suficiente para durar un par de semanas, así que ese no será ningún problema" dijo el señor algo sorprendido de la manera tan rápida en la que pensaba aquella muchacha

"bien, lo que tenemos que hacer ahora es asegurarnos de cerrar ambas entradas, eliminar a todos los ellos que hayan conseguido entrar y proteger este lugar hasta que la ayuda llegue"

"ya oyeron muchachos, nuestros siguientes objetivos serán proteger este lugar, eliminar a los ellos que aun sigan dentro y mantenernos con vida hasta que lleguen a ayudarnos" dijo el muchacho dejándole el bate de metal que llevaba consigo a la doctora Marikawa, para volver a usar su escopeta Benelli, mientras que el resto de su grupo se alistaban para hacer lo que tenían que hacer

Mientras tanto sus padres, más específicamente al inspector Miyamoto y la profesora Komuro sentían ambos una punzada en el pecho al ver a sus propios hijos tomando armas y hablando de usarlas de una manera tan tranquila, sintiendo dentro de ellos que su deber era tratar de detenerlos para que no hicieran cosas tan arriesgadas

Sin embargo recordaron de inmediato en la situación en la que se encontraban, sabiendo entonces que aquellos pensamientos resultarían obsoletos e inadecuados para aquel grupo de personas que ya se habían enfrentado a la muerte innumerables veces, ya habían dejado de ser sus hijos tranquilos y soñando con el futuro, ahora eran personas independientes y dispuestas a forjar su futuro

"señor Miyamoto, necesitamos que se comunique con los oficiales que aun queden dentro del lugar, tienen que dirigirse rápido a cerrar la parte trasera, nosotros nos encargaremos del frente" dijo Komuro adelantándose para volver a donde se encontraba la parte del frente

"¡Takashi!"

El muchacho deteniendo su andar, volteo un momento para ver a su madre, quien se encontraba con una cara de preocupación, preocupación que tendría toda madre al ver a su hijo partir a una batalla

"por favor Takashi, mantente con vida" dijo la mujer temblando un poco por lo difícil que le era el no poder impedir la marcha de su hijo, y este entendiendo aquel sentimiento puso una sonrisa sincera

"lo hare mama, así que por favor tú también sigue con vida" dijo el muchacho para darse la vuelta rápidamente, y alcanzar a los demás de su grupo que ya se habían adelantado al frente de la escuela

"esos jóvenes de verdad que son especiales ¿no te parece querido?" dijo Kiriko a su marido, quien solo se mostraba asombrado ante todo aquello

"han vivido cosas que yo soy incapaz de soñar, solo me queda confiar en ellos ahora" dijo el señor dándose la vuelta y yendo en dirección a la parte trasera, para luego sacar ambas pistolas y dirigirse a la parte trasera, teniendo la esperanza de encontrarse con algún policía o cualquiera que pudiera ayudarles


-En otro lugar...

Mientras tanto fuera de aquella instalación, no muy lejos de aquel lugar, cientos de explosiones llameantes aparecían en una de las calles que daban con el tercer colegio de Shintoko, mientras varios ellos salían despedidos por los aires o eran convertidos en cenizas por la fuerza de estas explosiones, un muchacho se encontraba en medio de todo aquel caos, moviéndose a velocidad supersónica rebanando y cortando ellos con absoluta maestría, no sintiéndose abrumado por la cantidad de estos que habían, es más esto le parecía conveniente, ya que le permitía encargarse de una mayor cantidad en menos tiempo

Y todo aquello con un único objetivo, ayudar a aquel grupo de sobrevivientes

"equipo de HOTD, por favor resistan un poco más, ya vamos en camino" se dijo mentalmente el pelinegro para empezar un movimiento giratorio en el sitio donde se encontraba mientras sostenía ambas Keyblade en cada mano

¡FIRE BARRIER!

Girando a una gran velocidad el muchacho consiguió crear un muro de fuego a su alrededor que empezó a expandirse quemando todo lo que se encontrara a su alrededor, incluyendo a todos los ellos a su alrededor y algunos edificios abandonados, generando varias explosiones a su alrededor que termino causando más daño a los infectados


-De vuelta en la primaria

Volviendo con el grupo de Komuro, habían tenido que volver al portón por el cual habían ingresado anteriormente, debido a la preocupación de la mayoría de que los ellos que los llevaban siguiendo desde la mañana hubieran conseguido acercarse hasta aquel lugar, y tristemente vieron sus temores hechos realidad cuando pudieron ver como una gran cantidad de estos chocaban contra el portón de metal por el que Rei había conseguido derribar de una patada, que ahora empezaba a ceder por la cantidad de ellos que empujaban sin descanso

"¡esto es malo! Si siguen así romperán el portón en cualquier segundo, ¡Hirano!"

"hai, no tienes que decírmelo" dijo el muchacho deteniendo su correr, para luego colocarse cuclillas y empezar a apuntar con su arma a los ellos que eran visible en ese momento

¡BANG! BANG!

"Saya necesito que tú y Hirano se queden aquí y hagan fuego de cobertura, Shizuka-sensei y Alice quédense junto a Hirano y Saya y ayúdenlos con las municiones, Rei, Saeko y yo nos encargaremos de los que están a nuestro alrededor" dijo el muchacho que corría hacia uno de los ellos dentro del complejo para luego darle un fuerte batacazo con la escopeta que llevaba, rompiéndole la cabeza de un solo golpe, mientras ambas muchachas se encargaban de otros ellos a su alrededor, mientras que Hirano y Saya, siguiendo las órdenes de su líder, empezaron a disparar contra el portón de metal tratando de derribar a la mayor cantidad posible, aunque Saya notando como varios ellos empezaban a acercarse a donde ellos se encontraban cambio rápidamente su objetivo a los que se encontraban a sus espaldas, derribando a un par de ellos con el rifle semiautomático que llevaba, sabiendo que pronto se le acabaría la munición de aquella arma y tendría que pasar a usar el arma que le había dejado su madre

Mientras tanto Rei y Takashi, enfrentando a su manera a aquellas criaturas se pusieron a disparar en cuanto notaron la presencia de varios infectados acercándose a su alrededor, mientras Saeko, siendo la única combatiente acostumbrada al combate cuerpo a cuerpo se movía con rapidez derribando y cortando a varios ellos cercanos a la doctora y a la pequeña Alice

De pronto y sin ninguna advertencia, el portón que antes protegía el lugar termino cediendo mientras que varios ellos empezaban a avanzar con rapidez hasta donde estos se encontraban, haciendo que el grupo sintiera la necesidad de empezar a retroceder y abrir fuego contra todos ellos, siendo Saeko la única que se encargaba de los ellos alrededor del grupo

"entran con mucha rapidez, es como si algo los atrajera con desesperación" dijo Rei disparando consecutivamente a aquellas criaturas logrando acertar la mayoría de los disparos

"no tenemos tiempo para pensar en eso" dijo Komuro logrando derribar a un par de un solo tiro al cráneo, pero sin ser capaz de disminuir su numero

"por cada uno que matamos aparece otro más, no podremos seguir así por mucho tiempo Komuro" dijo el tirador experto del equipo

"tenemos que resistir hasta ser capaces de cerrar nuevamente este lugar, solo así podremos proteger este lugar" dijo Saeko quien al encontrarse cerca pudo enterarse de la conversación de sus compañeros

"necesitamos retroceder ahora Komuro, de otra manera no seremos capaces de evitar que nos rodeen" Dijo Saya viendo que las posibilidades no estaban a su favor

"¡si retrocedemos ahora entonces no habrá manera de que consigamos cerrar aquellas puertas!" Dijo Rei sabiendo que si perdían mas terreno podrían terminar acorralados por los ellos

"tendremos mayor ventaja si evitamos acortar distancia, una retirada estratégica es nuestra mejor opción ahora" dijo Hirano mientras recibía de la pequeña Alice otro cartucho de munición, para comenzar nuevamente con una ronda de disparos a los ellos

"¡Takashi!"

"¡Komuro-kun!"

Takashi tenía que tomar una decisión, por un lado sabía que muy pronto se le acabarían la munición de la escopeta, sin embargo aún tenía el bate de metal, lo cual le permitiría seguir luchando en aquellas condiciones, pero la cosa era diferente para Hirano y Saya, quienes dependían de esta para poder pelear contra los ellos, y si perdía la potencia de ambos en combate les sería imposible salir de allí con vida, ya que aunque ya llevaran a una gran cantidad de ellos en el suelo el número de estos que aparecían no descendía

"¡todos retrocedan!"

Takashi bajando su escopeta le indico a todo el grupo que empezara la retirada, empezando a caminar hacia el colegio formando un círculo para proteger tanto a Alice como a la doctora Marikawa

Su objetivo había cambiado ahora, habían entendido que no poseían la suficiente munición para hacerse cargo de todos los ellos que aparecían sin parar, y que un enfrentamiento físico jamás daría resultado con aquella cantidad de oponentes, así que lo más lógico que podían hacer ahora era retroceder, dirigirse a donde se encontraban sus padres junto a los demás policías e idear la manera de abordar los vehículos que debían de hallarse en el área de estacionamiento del colegio, para así salir de inmediato de aquel lugar

"esa es la mejor estrategia que podemos seguir ahora Komuro" dijo Saya explicando con todo detalle la única opción viable que tenían para escapar

"estoy de acuerdo, será mejor que salgamos de aquí mientras podamos" dijo el muchacho corriendo a toda velocidad mientras que junto a Saeko se encargaban de los ellos a su alrededor, usando nuevamente el bate de acero para poder abrirse paso entre los ellos que aún tenían a su alrededor

"tenemos que encontrar a nuestros padres para poder irnos de aquí" recalco Rei quien tuvo que derribar de una patada a un infectado que se le acerco por el costado derecho y estuvo a punto de agarrarla

"ya sabemos el lugar exacto donde deberían de encontrarse, el único problema sería hacer arrancar los automóviles que se encuentran allí, si es que alguno de ellos aun sirven" dijo Saeko quien aún tenía fresco en su memoria el efecto que había tenido en la ciudad el pulso electro magnético que habían experimentado hace poco

"los autos del cuerpo de policía habían partido de la terminal oeste a la que fuimos, eso quiere decir que es muy probable que hayan conseguido remplazar las partes averiadas de estos o que poseían protección ante estos ataques, en todo caso debemos rezar porque hayan al menos suficientes vehículos para poder irnos todos de una vez" dijo Saya quedándose cerca de la doctora Marikawa y la pequeña Alice

Habiendo ya recorrido un largo tramo, Komuro y su equipo se habían dirigido a donde se suponía que se debía encontrar el estacionamiento privado del colegio, estando algo oculto por varios árboles el grupo se vio obligado a ir con paso lento para ser capaces de hallarlo, pero cuando llegaron a este recibieron una sorpresa desagradable

El estacionamiento, cuya capacidad era suficiente como para veinte vehículos normales, se encontraba atestado de los ellos con los que habían combatido todo este tiempo, siendo una gran multitud de estos que al parecer empezaban a dirigirse en dirección al colegio, siendo del mismo tipo de ellos que habían hecho retroceder con anterioridad al inspector Miyamoto y a la madre de Takashi

Pero lo peor fue cuando lograron ubicar a ambas personas dentro de aquella multitud, en una pequeña área en el centro de toda aquella multitud de infectados, siendo ambos padres de la joven Miyamoto los que se encontraban peleando a toda máquina contra los infectados que se les acercaban, usando aquella lanza tipo tridente que portaba la madre de Rei y ambas pistolas que ahora usaba el señor Miyamoto, siendo únicamente apoyados por otro par de oficiales que se encontraban junto a ellos y que parecían ser los únicos no infectados, mientras que la madre de Takashi, junto a la misma mujer que ella y el inspector habían sido capaces de proteger, se quedaban atrás tratando de estar fuera del alcance de aquellas criaturas

"¡tenemos que ir a ayudarles!" dijo Komuro a punto de ir en contra de todos los ellos que tenía en frente, pero siendo detenido por Hirano quien lo agarro del antebrazo, impidiéndole que fuera a aventurarse en aquel mar de infectados

"¡suéltame Hirano, tengo que ir a ayudarles!"

"¡trata de calmarte Komuro!, no serás capaz de ayudarlos si actúas sin pensar" dijo Hirano queriendo evitar que su compañero hiciera alguna locura, sin embargo este rápidamente se deshizo del agarre

"¡no dejare que esas cosas le hagan daño a mi madre!"

¡KYAAHHH!

Un grito se oyó de inmediato, siendo el de la madre con él bebe al ver como varios ellos se acercaban con rapidez, empezando a retroceder junto a la madre de Takashi

"¡MADREEE!"

"¡PAPA! ¡MAMA!" grito Rei viendo como sus padres retrocedían también, viendo como estos también empezaban a retroceder siendo arrinconados por los infectados

Komuro no podía esperar más, no había recorrido todo aquel trayecto para dejar ver morir a la persona que le había dado la vida, así que sin oír las advertencias de sus amigos empezó a correr, siendo seguido por Rei y Saeko, que había sido capaces de reaccionar a su falta de cordura

Pero no llegarían a tiempo, si su propósito era llegar a donde ellos se encontraban, entonces les sería imposible lograr su cometido, ya que la distancia que los separaban era demasiada para que ellos pudieran llegar a tiempo

Y Komuro lo sabía, había luchado demasiada veces para saber que no había manera en la que el fuera capaz de llegar a tiempo con su madre y con los padres de Rei, sin embargo el rendirse era algo que tampoco podía hacer, ya que no podía desperdiciar todos los sacrificios que sus amigos habían tenido que hacer para que pudieran llegar hasta allí

No habían luchado para verlos morir allí

"No permitiré… ¡no permitiré que nadie más vuelva a morir!"

¡FIRE SLASH!

De pronto, desde el cielo una onda de fuego se estrelló contra el suelo incinerando a los ellos que se encontraban frente al grupo de Komuro y sus amigos, haciendo que estos por puro acto reflejo se cubrieran la cara con sus brazos para luego retroceder por la fuerza de la onda de aquella explosión

Justo después de la explosión, una figura empezó a moverse entre los ellos con agilidad y destreza, hasta llegar justo al lado del inspector y de su esposa, quien se encontraba paralizados por aquella explosión

"no se muevan…" dijo un muchacho pelinegro colocándose a espaldas de ambos adultos, mientras sostenía dos espadas rojizas con dientes como los de una llave

"ellos son míos…" dijo este para luego reaparecer en una ráfaga de fuego, y reaparecer en varios sitios a su alrededor cortando a la mitad y en ocasiones degollando los cuerpos de los infectados con gran facilidad, y a una velocidad a la que era imposible seguir con la vista

¡FIRAGA!

El muchacho, luego de haber eliminado a una gran parte de los infectados volvió a reaparecer ante aun los paralizados padres de Rei Miyamoto, para luego desaparecer una de las espadas de su mano y apuntar en dirección hacia donde se encontraba el grupo de estudiantes de la academia Fujimi, haciendo que un pilar de fuego saliera despedido de su mano y empezara a consumir a los infectados con los que impactaba la técnica

Pero antes de llegar a impactar con alguno de los de aquel grupo de sobrevivientes, la técnica se detuvo, para luego consumirse en el aire y desaparecer sin herir a ninguno de los de aquel grupo

"¡ahora! Aprovechen esta oportunidad para ir con aquel grupo de personas, tienen que llegar hasta donde ellos se encuentran si quieren sobrevivir" dijo este muchacho volteándose a ver a los adultos detrás de él, con una determinación y fuerza que superaban a cualquiera de los presentes

"¿quién eres tu…?" fue lo único que atino a decir el inspector Miyamoto, sintiéndose por primera vez intimidado ante aquel niño que ni siquiera se veía mayor a su propia hija

"mi nombre es Alex… ¡y no permitiré que nadie más muera el día de hoy!"


Fin del capítulo 39

En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:

Komuro: un momento, ¿a qué te refieres con evacuación?

Alex: no se ofendan, pero en menos de media hora ya no quedara nada de este lugar

¿?: ¿¡Cómo sabemos que eso no nos matara!?

Alex: Tienen que confiar en mi...

No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: El final de un historia, y el inicio de otra

Alice: Onii-chan...