Capítulo 42: Los usuarios del miedo


-Planeta: Tierra 002: Novaterra

-Lugar: N-Warrior's Nova-Sky Tower

Han pasado un día desde que supimos algo de nuestros héroes, habiendo ya descansado lo suficiente Alex y Hanabi habían sido capaces de obtener el alta del departamento de medicina de la N-Warrior's Nova-Sky Tower, habiendo tomado cada uno un camino diferente

El pelinegro como vimos con anterioridad había ido a visitar la tumba del capitán Taylor Star, habiendo dado sus respetos al N-Soldier y la promesa de que se volvería mucho más fuerte a partir de ahora, y mostrándoselo haciendo lo único que no había podido hacer desde su muerte

Encarar a la persona más amada por este, y cumplir la promesa de devolver aquel importante recuerdo

Mientras tanto Hanabi, quien se había recuperado más rápido de las heridas superficiales que habían dejado su cuerpo gracias a la avanzada tecnología de Novaterra, había decidido explorar por sí misma la ciudad de Novaterra, llevándose al pequeño robot androide Giru casi a la fuerza, este habiendo luchado para evitar caer en los brazos de la muchacha de cabello oscuro que de alguna forma le recordaba a su primera dueña hace millones de años


-Lugar: The Rikku's Palace

Primero que nada la joven heredera había decidido visitar los distintos sitios de reunión de la ciudad, visitando primero uno de los más grandes parques de diversión de Novaterra, el cual estaba compuesto por varios kilómetros a la redonda de terreno, lleno de diferentes atracciones temáticas como restaurantes, tiendas y espectáculos, un lugar que se había ganado el nombre dado por los líderes de Novaterra por su gran popularidad entre los Novaterrans

Decir que la muchacha se había divertido con el pequeño robot era decir poco, ya que en su mundo las cosas como parques de diversiones no existían la experiencia de estar en uno y poder montarse a varias de las atracciones había sido algo para recordar

Dentro del parque la muchacha había conseguido subir a un gran número de atracciones, pero luego de un par de horas la muchacha decidió probar otros sitios, así que con mucha tranquilidad y alegría salió del parque, llevando consigo a un pequeño androide que ya no era capaz de distinguir el suelo del cielo

Buscando ahora un lugar más tranquilo que visitar, la muchacha decidió visitar el siguiente lugar que atrajo su atención, siendo algo similar al parque del que había salido, solo que este estaba bajo techo y la temperatura dentro era algo baja


-Lugar: The Tidus Acuarium

Al pasar por las puertas del local la muchacha consiguió ver lo que era quizás el acuario más grande que llegara a ver en su vida, un complejo con más cincuenta pisos diferentes repletos de lo que ella creía, era todas las especies acuáticas existentes en la galaxia, habiendo visto desde los peces más comunes como las sardinas y atunes a especímenes que jamás había visto en su vida, desde peces que vivían en las zonas más profundas del océano en los planetas humanos, a peces que en el planeta tierra serían considerados como nuevas especies o de otro mundo, habiendo desde especímenes de un centímetro de tamaño hasta otros que median más de diez metros de largo

Aunque lo más sorprendente para ella fue el hecho de que esos no eran todos los pisos del establecimiento, ya que luego de que giru lograra soltarse del fuerte agarre de la ojiperla, este pudo enseñarle un camino que la llevaría a los pisos subterráneos, en donde al parecer se encontraban los especímenes de mayor tamaño, además de que al parecer también se encontraba el estadio donde se jugaba uno de los deportes acuáticos más populares en el planeta, un deporte cuya existencia había trascendido millones de años, y aun se mantenían los mismos principios desde su creación

The Blitzball

Desafortunadamente para la muchacha, aquel era uno de los deporte más populares del planeta, por lo que no tuvo oportunidad de visitar el estadio en donde se estaba llevando a cabo uno de los partidos de eliminatoria para la Spira Cup, el campeonato más importante del año de Blitzball en Novaterra

Lo máximo que la muchacha había conseguido era un asiento en uno de los restaurantes subterráneos en donde se transmitía el partido que sucedía en ese entonces, viendo como a su alrededor habían demasiadas personas fanáticas del deporte, que llevaban camisetas similares las cuales representaban a los equipos que apoyaban en el torneo

Hanabi había quedado realmente fascinada con el partido de Blitzball, ya que era un deporte en donde las habilidades y destrezas acuáticas eran primordiales, le dieron grandes deseos de querer intentarlo alguna vez, aunque no pudiera hacerlo debido a lo tarde que se había hecho

La joven Hyuga, sabiendo que lo más recomendable era volver pronto a la base, salió del restaurante al que había encontrado y busco una área más o menos despejada para irse de allí de una vez, ya estando allí invoco repentinamente la Dialga Keyblade en su mano derecha, para luego empezar a reunir la energía necesaria para abrir el portal que la llevaría de vuelta a su dormitorio

"¡miren todos! ¡Es una N-Warrior!"

Aquel grito hizo que la muchacha perdiera la concentración por un segundo, para luego empezar a mirar a su alrededor con confusión, para luego cambiar su expresión a una de temor, ya que de la nada una gran multitud de personas apareció a sus espaldas, corriendo como locos tratando de llegar hasta donde la muchacha se encontraba, gritando tantas cosas a la vez que era imposible para ella entenderles

"¡peligro giru! ¡Peligro! ¡Grupo de fans peligrosos giru! ¡Hay que escapar giru giru!"

Haciendo caso a la advertencia del pequeño androide y de sus propios instintos, la muchacha se dispuso nuevamente a abrir el portal, esta vez aplicando la energía necesaria para que esta se abriera solo por un par de segundos

¡PORTÓN DE ESPEJO ABRETE!

Sin mirar hacia atrás, la chica de ojos perlados entro rápidamente al portal, para que luego este se cerrara tan rápido como se había abierto, logrando escapar de la turba misteriosa que al parecer tenía interés en ella, aunque algo dentro de ella le decía que el quedarse no habría sido una opción inteligente


-Lugar: N-Warrior's Nova-Sky Tower

Habiendo vuelto a lo que ya era la entrada inferior de la N-Warrior's Nova-Sky Tower, la muchacha se apresuró a entrar al edificio, siendo escaneada a gran velocidad por los sensores de la puerta de entrada, junto al pequeño Giru quien se encontraba entre sus brazos, de alguna manera más calmado que cuando se habían marchado

La muchacha rápidamente empezó a subir a los pisos más altos de la instalación dirigiéndose a su habitación, ya que se encontraba ligeramente cansada de toda la caminata que había tenido en su día libre, además de que quería ver si su sensei ya había vuelto devuelta a la torre

Era extraño, desde que se había convertido en la discípula del pelinegro no había pasado un día en el que se hubieran separado el uno del otro, siempre se habían mantenido entrenando o visitando mundos juntos, enfrentándose a los Heartless o en busca de sobrevivientes, pero esta era la primera vez que el muchacho le había pedido que se tomara un descanso, habiendo partido a uno de los planetas satélites de Novaterra para hacer algo a sus espaldas, lo cual causo un sentimiento de angustia en la muchacha

¡BA-DUMP!

La muchacha se detuvo un segundo como si estuviera paralizada, llegando a su mente el recuerdo de lo que había sucedido dentro de la habitación del hospital entre ella y el muchacho, para que luego los colores rosa y rojo empezaran a subírsele al rostro y se tapara el rostro con ambas manos, soltando de improviso al pequeño androide que termino cayendo al suelo y dándose un buen golpe en su parte trasera… claro si él tenía una

"el sensei y yo… no, no, no eso no pudo haber pasado… pero..."

Hanabi había pasado de estar con un increíble humor y sumamente cansada, a volverse un manojo de nervios en un segundo, mientras en su cabeza trataba de repasar todas las cosas que habían sucedido en ese momento, tratando de entender cómo es que ambos habían llegado a aquella incómoda situación

Desde que había conocido al muchacho había sentido un sentimiento similar al que ahora la afligía, pero siempre había creído que era un sentimiento de admiración y respeto, ya que era la primera persona que conocía que hacia siempre lo que su corazón le dictaba, no importando lo incomodo o absurdo de la situación, el solo seguía siendo el mismo, y aunque eso causara que pasara por momentos de vergüenzas con frecuencia, al final le terminaba gustando eso de el

Pero fue entonces cuando se detuvo a sí misma, y empezó a preguntarse si ese sentimiento era el mismo que su hermana sentía por el muchacho de cabello rubio portador del Kyubi, ya que al haber sido capaz de leer la mayoría de los tomos conocidos del manga Naruto, era capaz de reconocer aquella fuerte devoción de su hermana por el Uzumaki, no siendo cualquier enamoramiento pasajero como el que tienen los adolescentes normales, lo que sentía su hermana por aquel muchacho era amor

Y se detuvo a pensar… ¿qué era lo que ella sentía por el pelinegro?

Trato de analizar sus sentimientos, pero le era imposible llegar a una respuesta clara, para empezar, ¿cómo ella podría saber que era estar enamorada si jamás había tenido la oportunidad de tener una cita o siquiera un novio? debido a su entrenamiento ella se había saltado todas aquellas experiencias, y aunque no fuera, tenía muchas dudas de que en su mundo las cosas hubieran sido diferentes

Durante su estancia en la academia ninja la muchacha siempre se había destacado por ser una de las mejores estudiantes, tanto en el estudio como en la práctica, siendo hasta mejor que los chicos de su misma edad y por lo tanto consiguiendo graduarse antes que la mayoría de los de su curso, pero debido a eso una muralla entre ella y los demás se había levantado con firmeza, haciendo que siempre le fuera difícil comunicarse con ellos, ya que a varios no les agradaba el hecho de que esta fuera de las mejores, por estar celosos de que fuera del clan Hyuga, por estas y otras razones, es que jamás se había sentido cómoda con aquellos de su misma edad

Es por eso que siempre se habría preguntado cómo era aquel sentimiento que su hermana experimentaba, aquel que hacía que empezara a actuar con cierta torpeza y que le causaba un tartamudeo, aquel sentimiento que según ella le había dicho era el que le había dado las fuerzas para querer seguir adelante y jamás bajar la cabeza

Era ese uno de los aspectos, en el que su hermana la había empezado a superar

Y en ese momento, un sentimiento de regocijo la invadió, recordando el hecho de que ella ya no se encontraba más sola, de que había sido capaz de hacer amistad con personas increíbles a través de sus viajes, incluso había sido capaz de hacer mejores amigos, como Kawahira y el pequeño robot Giru, amigos como la señorita Reina y Miu Furinji del planeta Artisca y recientemente del equipo Hanagumi del planeta Shamuri, aunque fuera pocos ella había sentido que había sido capaz de hacer grandes amigos

Y luego estaba Alex, quien ella debía reconocer que estaba en otra categoría que los demás, siendo la persona que la había hecho sentir muchas más emociones que los demás, tanto tristeza como alegría, sorpresa como decepción, rabia como tranquilidad, de alguna forma el muchacho la había hecho sentir mucho más viva cada día, y eso era algo que no tendría nunca comparación

Pero aún estaba confundida, ¿era ese el mismo sentimiento que su hermana le había contado? O solo era una admiración y respeto lo que la hacía sentir así, quería saberlo, aun si eso pudiera poner en riesgo su relación con el muchacho necesitaba saber que era aquel sentimiento

Pero fue en ese entonces cuando la muchacha volteo a mirar su reflejo en la ventana a su derecha viendo claramente como su rostro había pasado de su tono normal a estar de un color similar al de un camión de bombero

Fue entonces cuando en un rápido e inútil movimiento, la muchacha empezó a dar fuertes cabezazos contra las paredes del pasillo en el que ahora se encontraba, no abollándose o agrietándose por los cabezazos dados por la muchacha, aunque si era notorio que su frente empezaba a tornarse roja por la fuerza de estos golpes

"giru, niveles de hormonas alrededor de Hanabi aumentando con rapidez giru"

El pequeño robot, ignorando el peligro que representaban aquellas palabras no pudo evitar sentir un inmenso temor al mirar los ojos penetrantes y amenazadores que ponía la muchacha al oír su comentario, no importando en ese momento en que tonalidad se encontrara su rostro, ya que sus ojos habían sido suficientes para hacer que el robot saliera corriendo a gran velocidad no queriendo recibir la furia tras esa mirada

Ya estando sola la muchacha empezó a calmarse y a sentirse un poco menos frustrada, sin embargo un sentimiento de inconformidad en su pecho se mantenía presente, que no llegaría a desaparecer hasta que ella supiera que era en realidad lo que le había sucedido aquella vez

"¡uaahh! ¡Que hambre tengo! Mejor voy en busca de algo para comer"

Hanabi, sintiendo un terrible escalofrió en su espalda al escuchar aquella voz, trato de ocultarse tras uno de los muros que daban a una de las esquinas del pasillo, mismo pasillo en el cual se encontraba la habitación del pelinegro, el cual había salido de esta con una expresión de sumo cansancio y apetito, ignorando por completo del hecho que estaba siendo observado por la chica del clan Hyuga

Hanabi ocultándose en aquella esquina se mantuvo observando al pelinegro mientras este se marchaba en otra dirección en busca de cualquier sitio para poder comer algo, y si lo conocía bien el muchacho se tardaría más o menos una hora para encontrar dicho lugar

Saliendo ya de su escondite la muchacha empezó a caminar unos cuantos pasos en la misma dirección en la que el muchacho había partido, sintiendo como su corazón se aceleraba y el rubor subía a sus mejillas

Fue entonces cuando se disponía a seguir al muchacho que noto algo a su alrededor, específicamente cerca de ella se encontraba la puerta de la habitación del pelinegro, literalmente abierta como si esta misma la estuviera invitando a entrar

Un pequeño y muy corto debate interno se libró en la muchacha, preguntándose si era correcto que ella entrara sin permiso a la habitación del muchacho, en la cual jamás había sido capaz de ver ni una sola vez desde su llegada a Novaterra

Pero finalmente se decidió a hacerlo, después de todo, ¿qué daño podría hacer echar una rápida mirada?

Caminando lentamente la muchacha empezó a acercarse a la puerta teniendo mucho cuidado de que nadie la fuera a ver, hasta ser capaz de entrar al interior de la habitación con gran cautela, no creyendo lo que veía en su interior

O bueno… tal vez si lo creía

La habitación era de por si completamente tapizada de pies a cabeza con un estampado de puros símbolos negros y blancos, muchos de ellos siéndole imposible de reconocer ya que le eran desconocidos, pero siendo capaz de encontrar en una de las paredes sobre la cama individual del muchacho un símbolo en específico que conocía muy bien, y era el mismo símbolo de su aldea, junto a otros cuatro símbolos los cuales correspondían a las otras cuatro grandes aldeas que existían en su mundo

Sin embargo eso termino causando curiosidad en la muchacha, ¿porque esos cinco símbolos estarían tapizados en la pared del muchacho? para luego volver a ver los demás símbolos y notar algunos tantos que le eran llamativos, un símbolo que era simplemente un circulo oscuro con siete estrellas blancas en su interior, otro era un símbolo pentagonal invertido con una calavera en su interior, otro era muy similar al anterior solo que a diferencia de este era más bien una símbolo de una bandera negra con una calavera en el centro, la cual peculiarmente llevaba lo que en su opinión era un sombrero de paja

Esos y otros símbolos estaban estampados en las cuatros paredes de la habitación del muchacho, siendo las paredes de un color rojo metálico con un baño incluido y un escritorio personal, en donde se encontraba una laptop muy similar a la que el muchacho le había regalado con anterioridad, además de varias carpetas color beige con unos nombres escritos, una compuerta automática donde ella asumía que el muchacho debía de guardar su otras prendas de vestir

La muchacha sintiendo algo de curiosidad se acercó al escritorio y dio una mirada rápida a las portadas de dichas carpetas, siendo capaz de reconocer algunos de los nombres escritos, ya que estos eran los nombres de las personas que el muchacho había rescatado de, según él, una muerte segura

Encontró los nombres de Reina y Simón en las carpetas, no queriendo ojear en su interior ya que sentía que no era apropiado verlos sin su permiso

Fue entonces cuando llegaba a la última carpeta que noto algo extraño en la inscripción de su portada, siendo que en vez de algún nombre o título solo había un símbolo impreso en ella, un símbolo similar al rostro de una bestia enfurecida, así que como acción lógica trato de abrirla para ver el interior de esta

Para darse cuenta de inmediato que no podía

La carpeta que parecía ser común y corriente no parecía tener ningún truco o cerradura que la protegiera de un ojo curioso, sin embargo al momento en el que había tratado de abrirla de par en par fue incapaz de hacerlo, lo cual aunque solo la molesto al principio luego causo un poco de sorpresa, ya que había empezado a aplicar algo de fuerza para tratar de abrirla, pero el resultado era el mismo, la carpeta no se habría

Fue entonces cuando la muchacha concentro una gran cantidad de Chakra en sus manos, tratando de incrementar la fuerza en estos y así ser capaz de abrirla, solo para terminar con el mismo resultado y su cara roja del esfuerzo que había aplicado

La muchacha algo frustrada echo una mirada nuevamente a dicha carpeta, no viendo o sintiendo nada extraño en su material o peso, dando la apariencia de ser un documento común y corriente, sin embargo el que fuera para ella imposible el abrirlo hacia sencillo entender que no lo era en verdad

Fue entonces cuando llego a su cabeza la respuesta a aquel problema, la cual en retrospectiva era muy sencilla de pensar

Su sensei era un N-Warrior, un usuario de la Keyblade el cual era capaz de crear y romper cualquier tipo de sello conocido en la galaxia, seguramente ese documento tenía un sello en su interior que hacía imposible abrirlo a la fuerza, así que simplemente invoco la Dialga Keyblade en su mano, creyendo que así sería capaz de abrir dicho documento

Lástima que el destino no la querría dejar ver el interior de ese documento aun...

¡BEEP! ¡BEEP!

Fue el sonido que produjo su N-Mod el que causo que la muchacha detuviera todo lo que estaba haciendo y se quedara tiesa por un momento, sintiendo por un momento que había sido descubierta haciendo algo que no debía, pero luego de tomar un gran respiro se mostró más serena y empezó a revisar su N-Mod para averiguar la causa de aquella alarma, y darse cuenta que en realidad estaba siendo llamada por el mismo pelinegro del cuya habitación se encontraba infiltrada

"Hanabi, ¿me escuchas? Soy yo, Alex" dijo el muchacho apareciendo como un pequeño holograma desde el N-Mod mirando a la usuaria a través de su propio reloj

"a-aquí Hanabi, ¿se le ofrece algo?" dijo la muchacha tartamudeando del miedo que le daba que el muchacho se diera cuenta de donde estaba ahora

"Master Gabriel nos ha llamado, dice que tenemos que ir a centro de mando para recibir una nueva misión, nos vemos allí en cuanto pueda llegar" dijo el pelinegro quien al parecer se encontraba corriendo por alguno de los miles de pasillos que contenía la N-Warrior Nova-Sky Tower

"iré lo más rápido que pueda, lo veo allá" dijo la muchacha un poco más tranquila al saber que el muchacho ya debía de estarse dirigiendo a el centro de mando y no a su habitación, lo cual le daba suficiente tiempo para dejar todo como estaba e irse de allí sin ser descubierta

Cortando la transmisión por holograma la muchacha se dispuso a ordenar las carpetas en el escritorio de la misma forma que las había encontrado, y mirar a su alrededor cerciorándose de que no hubiera nada fuera de lugar, o por lo menos muy fuera de lugar para que el muchacho llegara a darse cuenta

Ya más tranquila la chica se dispuso a salir del lugar, dejando atrás aquella habitación la cual no había sido capaz de ver tanto como había querido, sin embargo al haberse ido así, había sido incapaz de ver algo más importante que aquella misteriosa carpeta, algo que por su tamaño había sido incapaz de percibir en su totalidad

Aquello que descansaba en el interior del que era el guardarropa del pelinegro, o que al menos aparentaba serlo, era un objeto muy similar a la figura impresa en la carpeta que no había sido capaz de abrir, aquel objeto que flotaba en el interior del compartimiento mientras a su alrededor habían varias cadenas que brillaban con un color rojizo y al parecer mantenían a dicho objeto en el interior del compartimiento, para impedir que este escapara y fuera capaz de ir a un sitio indeseable para el que lo había puesto ahí

Aquel objeto, que muy pronto seria el origen de las desgracias para nuestros protagonistas…


-Lugar: Centro de mando

De vuelta con la muchacha de cabello largo oscuro y ojos color perla, había tardado más o menos diez minutos para encontrar la puerta que llevaba al centro de mando, siéndole aun algo difícil el moverse dentro de los pasillos de aquella base sin el pequeño robot Giru como guía, el cual se había desaparecido después de aquel incomodo momento que había experimentado

Fue entonces cuando recordó aquel mismo asunto que la había puesto tan nerviosa, haciendo que sus mejillas empezaran a tornarse rojas por el simple recuerdo de aquel momento entre su sensei y el, no sabiendo si podría actuar de manera normal una vez que fuera capaz de verlo a la cara, o de si el llegaría a actuar como siempre sin darle importancia a aquello

Se detuvo un momento en frente de la puerta que llevaba al centro de mando, preguntándose si este ya se encontraría adentro esperándola, no sabiendo como tendría que actuar si él le preguntaba algo sobre aquel momento, ya que el solo recordarlo la ponía realmente incomoda

"¡eh Hanabi gracias por esperarme!"

¡KYAAHHH!

Hanabi, habiendo estado tan distraída en sus pensamientos no fue capaz de ver al pelinegro acercándosele a lo lejos, mientras este aceleraba el paso al ver como la muchacha se mantenía parada allí sin hacer ningún movimiento, lo cual a su parecer quería decir que ella había decidido esperar a que este fuera capaz de llegar para que ambos entrara juntos

Por lo que, con su común sonrisa el pelinegro se colocó al lado de la muchacha y puso su mano derecha sobre el hombro de ella, que como no había sido capaz de verlo venir, dio un pequeño pero fuerte grito de espanto al ver al muchacho, haciendo que este se asustara un poco también por aquella reacción

"¡Whoa! ¿Hanabi porque gritaste así?" dijo el pelinegro entre sorprendido y asustado pues había retrocedido al oír el grito de la muchacha, que al verlo y darse cuenta de lo que había hecho solo bajo su rostro y miro al piso, tornándose rojo el color de su rostro

"oye ¿te encuentras bien? tu cara se ve algo roja" dijo el muchacho algo preocupado y sin darse cuenta del porque la muchacha había gritado así, quien sabiendo que no podía mantenerse callada trato de calmarse todo lo que pudo y empezar a articular palabras

"eso fue... ¡porque usted me asusto!" dijo la muchacha con la mirada entrecerrada y la cara aun sonrojada

"jeje perdón, pero es que te veías muy quieta cuando te vi y no pude evitar gritar un poco, espero me perdones" dijo el muchacho más tranquilo al saber que no había sido algo tan grave, mientras la muchacha solo se volteaba y veía a otro lado, ya que ahora se sentía enojada con el muchacho

Fue entonces cuando la puerta que debían cruzar se abrió de la nada, haciendo que ambos vieran al mismo tiempo a la persona que la había abierto y que también estaba saliendo de dicho lugar, dejando la puerta de entrada abierta para que nuestros protagonistas entraran

"será mejor que vayamos" dijo el pelinegro con una sonrisa en su cara, mientras la muchacha se mantenía de brazos cruzados y sin darle la cara

"si… es una buena idea"

Ambos jóvenes, aun estando algo incomodos el uno con el otro fueron directamente a donde se encontraba su sabio y poderoso maestro, el cual al parecer se encontraba observando un montón de pantallas digitales que se movían a su voluntad

"Master Gabriel hemos venido como nos pidió" dijo el pelinegro haciendo una reverencia a su maestro como usualmente solía, siendo seguida por la reverencia de la muchacha quien había querido imitar aquella acción también

Master Gabriel, dejando a un lado lo que estaba haciendo se dispuso a ver a ambos humanos que se encontraban frente a él, tratando de hallar algo extraño o diferente de la última vez que los había visto

"¿Cómo se sienten ustedes dos? ¿Ya se han recuperado totalmente de lo sucedido?"

"si Master Gabriel, estamos listos para volver a las misiones"

"sentimos haber estado ausentes, pero estamos listos para luchar maestro" dijo la muchacha con una mirada llena de determinación, una que causo cierta impresión en el ser alado

"me alegra saber que ambos se encuentran bien, y hay muchas cosas que ambos tienen que explicar en cuanto a lo sucedido en aquella misión…" dijo el ser de manera seria viendo como ambos muchachos aún se encontraban algo afectados por aquello "pero ahora mismo se les necesita en otro mundo, una gran cantidad de Heartless ha sido vista en las zonas boscosas de una ciudad llamada Ukiyoe, en el planeta Youkaima, tienen que ir hasta allá y asegurarse de que no causen ningún problema"

A diferencia de las demás veces que el ser les había pedido que fueran a luchar con Heartless, esta vez el muchacho sintió algo extraño con esta misión

"un momento maestro, creí que en ese planeta los Heartless no se manifestaban tan fácilmente, es más recuerdo que usted me dijo que no interfiriera en ese mundo"

"esta es una ocasión especial. Al parecer una serie de eventos ha causado que la oscuridad en su mundo empezara a tomar la forma de los Heartless, puede que exista una razón tras ello y es por eso que necesitamos vallan allí e investiguen" dijo el ser notando como los instintos del joven Keyblader empezaban a despertar haciéndole lo extraño de aquel acontecimiento

"disculpe sensei ¿pero qué mundo es ese del que hablan?"

"el planeta Youkaima, un mundo en donde la oscuridad y las criaturas demoniacas son lo más predominantes de su mundo, llamándose a sí mismos como Youkais estas criaturas poseen un nivel de inteligencia similar al de los humanos, además de que estos seres pueden ser capaces de vivir por siglos si es que nadie los elimina o los asesinan" dijo el muchacho cruzándose de brazos, recordando varias veces el manga que había leído de ese mundo, y del protagonista de aquella historia, preguntándose si él podría terminar relacionado con todo esto

"espere… eso quiere decir… que allí hay…"

Hanabi empezó a dar unos pasos hacia atrás con una expresión de terror, mientras el muchacha apenas se daba cuenta de la reacción de su alumna

"ah, sí hay fantasmas y todos sus semejantes"

El rostro de la Hyuga empezó a tornarse azul de pronto, mientras un escalofrió pasaba por su espalda haciendo que empezara a temblar inconscientemente

"la verdad sensei, creo que no me estoy sintiendo bien, quizás sea mejor que yo no vaya y-"

Antes de que la muchacha pudiera realizar una graciosa y a la vez cobarde huida el pelinegro la sostuvo desde el cuello de su camisa sin mangas, haciendo que esta pegara un pequeño chillido para voltear a ver al pelinegro quien la veía con una cara de asombro

"un momento… ¿será posible que a ti te asusten los espíritus?"

La muchacha no queriendo ver al pelinegro de frente solo miro a su izquierda, mientras sus piernas empezaban a temblar ligeramente, cosa que el pelinegro logro notar con rapidez para poner una sonrisa picara

"je, esta misión será más interesante de lo que esperaba"

El pelinegro no soltando el cuello de la camisa de la muchacha invoco con su mano libre la Burning Terra Keyblade, para enfocar su aura en la Keyblade y abrir el portal con rapidez

¡PORTÓN DE ESPEJO ABRETE!

Sin detenerse a pensárselo el muchacho salto rápidamente al portal, llevándose a la muchacha a cuestas quien no había podido evitar verse asustada antes de entrar al portal, para que luego este volviera a cerrarse y dejara como de costumbre al líder de la torre solo en sus pensamientos, mientras volvía a abrir las mismas ventanas virtuales que veía hace un rato

"como pensábamos, hay algo inusual en la reaparición de los Emblem Heartless" dijo el observando varios informes que eran enviados de otros planetas en el Ninterverse, revelando la aparición de una gran cantidad de Heartless en cada uno de estos y que solo eran posible contener por los N-Soldiers ubicados en las zonas de mayor peligro

Rápidamente abrió un nuevo cuadro virtual mostrando ahora unos mapeos y datos provenientes de algunos mundos en específico, siendo estos los mismos mundos a los que había enviado a esos dos desde el inicio de la muchacha como agente, que eran también los mundos más peculiares según su información, ya que los Heartless empezaban a aparecer en sitios en donde no deberían estar, o en cantidades de gran magnitud, lo cual en ese tiempo era algo muy raro de ver

Por eso es que había mandado al par a Youkaima, en donde supuestamente otra anormalidad similar llegaría a presentarse pronto, y contaba con que esos dos fueran capaces de averiguarlo

Ya que había algo que le decía que una tragedia muy pronto se llegaría a dar…


-Planeta: Tierra 523: Youkaima

-Lugar: Ciudad de Ukiyoe

Youkaima, uno de los tantos planetas en donde los humanos habían alcanzado un nivel óptimo en tecnología, era el hogar también de unas criaturas que se mantenían en las sombras, formando parte de la mitología y los cuentos de terror, aquellas criaturas conocidas como los Youkai

A través de los siglos, los Youkai habían sido la parte oscura del planeta, siendo capaces utilizar poderes especiales y volar, aparecer y desaparecer de la nada, incluso sus apariencias eran fuera de lo normal, viviendo en la oscuridad y siendo repudiados por los humanos estas criaturas acostumbraban atacar a las personas destruyendo sus hogares y asesinando a sus familiares, a veces haciéndolo por simple instinto o por un motivo mayor, los Youkai en si eran una parte fundamental de aquel mundo

Y uno de los más poderosos Youkai de la isla de Japón, era sin lugar a dudas Nurarihyon, quien en la era de Edo comando su Hyakki Yakou y defendió a la región de los Youkai que causaban problemas tanto a los humanos como a los otros Youkai, siendo temido y a la vez respetado por sus enemigos, y conocido como el primer comandante del clan Nura, un clan de Youkai de todo tipo que se extendía por todas las regiones de Kantou

Era conocido como el señor de la oscuridad…

En la época actual la leyenda de Nurarihyon empezó a perderse, así como la creencia en la existencia de los Youkai empezó a perderse de las mentes humanos

La muerte del hijo del primer comandante, el segundo comandante trajo debilidad al clan Nura, solo quedando con vida el primer comandante y su nieto, quien algún día tendría que tomar el papel del tercero

Solo que el tercero, el que algún día comandaría a los ejércitos Youkai de todas las regiones de Kantou, eran tan solo cuarta parte Youkai

Ya que en esencia… él era en verdad un humano

Pero a la vez un Youkai

En la ciudad de Ukiyoe, en una de las tantas zonas urbanas del lugar, un portal de luz se abrió varios metros encima del suelo, dejando salir a nuestros protagonistas de su interior mientras empezaban a planear para aterrizar encima de uno de los techos debajo de sus pies

Al hacerlo rápidamente dieron un salto hacia atrás, elevándose a gran altura para aterrizar en un callejón de la zona urbana, en donde por suerte no había nadie que los pudiera ver

"uf, buen aterrizaje en mi opinión" dijo el muchacho quien habiendo caído agachado empezó a levantarse y a estirar los brazos a manera de calentamiento, mientras su alumna aterrizaba a pocos metros del muchacho quedando ambos de espaldas

"no tendríamos que aterrizar así si usted fuera más cuidadoso con el lugar en donde decide abrir los portales" dijo la muchacha acomodándose la ropa y asegurándose de que no se le hubiera perdido nada durante la caída"

"jejeje ya sabes que no puedo hacer nada al respecto, y a ti aun te falta mucho para poder abrir portales a mundos que no has visitado" dijo el pelinegro colocándose de brazos cruzados con una sonrisa, aunque la muchacha había decidido no hacerle caso esta vez

"¿y qué hacemos ahora sensei? ¿Buscamos a los Heartless para así derrotarlos rápido?" dijo la Hyuga revisando los alrededores, siéndole algo extraño que no hubiera ninguna persona alrededor a esa hora del día

"no, este mundo es algo diferente a los que hemos visitado antes, así que tendremos que ir con cautela mientras estemos aquí" dijo el muchacho sacando del bolsillo de su chaqueta sus gafas de sol, las cuales aunque no lo parecían tenías incorporadas un sistema GPS y un rastreador de seres vivientes en donde se proyectaban la mayoría de los datos del objetivo, tanto el nivel de poder como características fisiológicas

"primero que nada tenemos que presentarnos con el líder de esta región, para que así nos permita movernos sin causar problemas a la autoridad"

"¿está seguro de que podrá encontrarse con aquella persona así de sencillo? Habla de él como si fuera alguien muy importante en este mundo" dijo la muchacha con una expresión muy seria, pero el pelinegro solo puso una sonrisa de mucha confianza

"claro que sí, ya que fui capaz de abrir el portal cerca de su casa" dijo el pelinegro empezando a caminar pasando al lado de la muchacha y seguir avanzado, mientras que ella solo le quedo seguir al pelinegro, preguntándose si era cierto que el pelinegro había conseguido hacer tal proeza, y no estuviera fanfarroneando solamente

¡FLASH!

Para sorpresa de la Hyuga, era verdad lo que dijo el pelinegro, ya que al poner un pie dentro de lo que ya era el frente de una casa de gran tamaño, de apariencia antigua y muy similar a la casa del clan Hyuga en el planeta Bijuura, un escalofrió luego de una fuerte corriente de frio se apodero de su cuerpo, sintiendo como una gran cantidad de energía oscura se encontraba muy cerca de allí

"pudiste sentirlo ¿no es así?" dijo el pelinegro quien se encontraba como a cinco pasos delante de la muchacha y sin ningún cambio aparente, cosa que hizo que los sentidos de la muchacha se despertaran haciendo que casi activara su Byakugan por instinto"

"esta presencia… no, son muchas presencias del mismo tipo, y todas se encuentran dentro de esa mansión" dijo la muchacha empezando a sudar frio, sintiendo como el miedo se empezaba a apoderar de su cuerpo

"respira profundamente…"

El pelinegro, quien se había devuelto para encarar a su discípula, coloco levemente su mano izquierda en el hombro derecho de la muchacha, insertando un poco de su aura en la palma de su mano para tratar de calmar el desbalance que presentaba su aura

"es cierto que has adquirido la habilidad de sentir las presencias cercanas desde nuestra ida a ZomberaXXIII, pero puedo ver que aún nos has adquirido el control para asimilarlas e interpretarlas" dijo el muchacho soltando a la Hyuga, quien ahora se veía un poco más calmada

"tienes que ser capaz de entender la verdadera naturaleza de las presencias que sientes, no solo su elemento u origen, sino la naturaleza y el corazón de a quien le pertenece, en este caso solo estas sintiendo la oscuridad nata en las presencias, cuando debes ser capaz de percibir la bondad dentro de sus corazones" dijo el muchacho con suma confianza, no sintiéndose intimidado por aquella sensación que había absorbido a su alumna al principio

"¿es posible que la gente buena tenga este tipo de aura? Creí que todas las personas con oscuridad eran malas…"

"todos tenemos oscuridad dentro de nuestros corazones Hanabi, algunos nacemos con ella, otros la elegimos ya sea para hacer el bien o el mal, sin embargo jamás hay que dejar que esta te domine, porque podrías terminar perdiendo las cosas que más quieres…" dijo dándose la vuelta mientras ponía un semblante sombrío, uno que no le quería mostrar a ella en ese momento

"nuestros poderes no nos definen como personas, sino la manera en la que los utilizamos"

Hanabi, quien aún se sentía algo cohibida por aquellas presencias sintió como el estómago se le revolvía al oír aquellas palabras, ya que esa frase describía comúnmente a los héroes que su sensei siempre admiraba, aquellos cuyas decisiones los diferenciaban de los que originaban el mal en cada mundo

"si usted lo dice…" dijo la muchacha mirando hacia otro lado, mientras un casi invisible rubor se apoderaba de sus mejillas

"ahora será mejor que avancemos, ya que siempre he querido conocer al líder de este lugar" dijo el muchacho con una sonrisa confianzuda, para luego seguir caminando acompañado de su discípula quien ya no se sentía tan afectada por la cantidad de presencias oscuras

Ambos jóvenes dieron un par de vueltas a la casa de apariencia antigua, hasta llegar a la que era la gran entrada de aquel lugar, mostrando como las dos puertas de madera que cubrían aquella entrada se encontraban abiertas de par en par

"aquí es…" dijo el muchacho un tanto emocionado, mientras la muchacha no podía evitar acercarse a este por los nervios que le causaba entrar a aquel lugar

"vamos Hanabi" dijo el muchacho con una sonrisa sincera, mientras la muchacha solo podía sentirse mal de tener que hacer esto

"hai…"

Ambos jóvenes decidieron adentrarse al interior de la casa, no notando nada extraño al dar los primeros pasos dentro del gran complejo, pero fue entonces cuando estuvieron frente a la puerta interior de la casa que fueron rodeados por los habitantes de aquel hogar

Ambos jóvenes se pusieron espalda contra espalda al ser capaces de divisar a aquellos seres de aura oscura, siendo estos de tamaños diversos y apariencias inusuales, algunos teniendo semejanzas con algunos animales y objetos, y otros con algunos seres mitológicos y que formaban parte del folklore japonés, todos teniendo una mirada amenazadora ante los jóvenes intrusos

Rápidamente la Hyuga se dispuso a ponerse en guardia invocando de la nada a la Dialga Keyblade en su mano derecha, creyendo que tendría que enfrentarse a esos seres, sin embargo antes de que pudiera hacer algo el muchacho se interpuso en su camino, colocándose en medio de ella y los Youkais en frente

"recuerda lo que te dije Hanabi, nos estamos aquí para pelear"

"pero sensei…" dijo la muchacha aun sintiéndose amenazada en ese lugar, no comprendiendo como el muchacho podía mantenerse tan tranquilo

"solo respira… y déjamelo todo a mi"

El muchacho entonces se dispuso a ir hacia donde se encontraban los Youkais, sin ningún tipo de arma a la vista y buscando de entre todos los seres a alguien en específico, hasta que luego de unos segundos fue capaz de verlo justo entre la entrada que habían pasado y donde se encontraban ahora, teniendo una mirada muy seria y analítica

Aquel ser el cual como la mayoría de los presentes era un Youkai, se veía como un ser humano adulto, de cabello largo y oscuro con un tono azulado y una piel clara con un leve tono amarillento, de ojos azul oscuro

Su vestimenta que era un tipo de yukata negra con una cubierta de color verde a cuadros era muy similar a la de los monjes peregrinos, usando un sombrero de paja con un símbolo negro en forma de diamante en la parte superior, de los que se usaban para proteger la cabeza de la lluvia y un traje de monje oscuro con una bufanda blanca cubriendo su cuello, además de un báculo sagrado de oro que llevaba consigo y era similar a los que se usaban en rituales de purificación

El pelinegro sabia a la perfección quien era aquel Youkai, quien llevaba un peinado similar a la de su discípula exceptuando el hecho de que el mechón que pasaba entre su cara era más largo que el de la muchacha y sobresalía de su bufanda

Aquel ser era Kurotabo, el monje asesino y destructor

"Discúlpenos por haber entrado sin permiso a su hogar, pero hemos venido desde lejos para poder hablar con el que es conocido como el tercer comandante del clan Nura" dijo el pelinegro haciendo una pequeña reverencia con su puño sostenido al Youkai de apariencia humana, que lo veía con un rostro serio y analítico

"Para saber del tercer comandante eso quiere decir que no son humanos ordinarios, al menos esa muchacha no lo es" dijo el ser con una mirada acusadora mientras no podía evitar dar un rápido vistazo al arma que esa muchacha sostenía en su mano

"No son Youkais, pero tampoco humanos ordinarios..."

"Es verdad, nosotros no somos humanos ordinarios" dijo el pelinegro mirando directamente al monje frente a él, sabiendo que no había razón para tratar de ocultar ese hecho ante los seres presentes

"Hemos venido desde muy lejos, trayendo una advertencia para su líder sobre una amenaza que se encuentra oculta en las sombras de la ciudad, y con la que él no se encuentra capacitado para enfrentar"

"¿¡Que es lo que tratas de decir!? ¡Rikuo-sama es capaz de enfrentarse a cualquier cosa y salir victorioso!"

Un poco lejos del pelinegro, apareció un Youkai de forma humanoide y cuerpo corpulento, de piel oscura y el cabello a rastas de un tono plateado, siendo sus ojos blancos sin ningún tipo de pupila visible, y a diferencia de Kurotabo, este poseía una traje oscuro con mangas azules similares a la de un sacerdote de los templos, y un rosario hecho por siete calaveras que estaban conectadas por una melena amarilla que cubría todo su cuello

Aquel que poseía el mismo rango que Kurotabo, era Aotabo, el sacerdote de la túnica azul

"¡Aotabo! No pierdas el temple ante las palabras de este chico"

"¿¡Quien se cree el que es!? Nadie debe subestimar el poder del tercero"

Yo no me creo nadie señor Aotabo" dijo el pelinegro volteando a ver al Youkai de gran tamaño, que lo miraba con mala cara

"Pero mi discípula y yo somos los únicos que poseen el poder para hacerle frente a esta amenaza, ya que poseemos estas armas"

Rápidamente el muchacho levanto su brazo izquierdo por encima de su cabeza, haciendo aparecer la Burning Terra Keyblade de la nada, sorprendiendo a algunos Youkais quienes eran capaces de sentir el tipo de energía que emanaba dicha espada, en especial a ambos Youkais que servían al líder de aquel clan como generales

"No subestimes a este niño Aotabo, el arma que lleva consigo no es algo que haya visto antes"

"por favor no se preocupen, mis únicas intenciones aquí son las de hablar con su líder, después de eso nos iremos pacíficamente" dijo el pelinegro haciendo desaparecer la Keyblade en el aire, mientras era el objetivo de las miradas de todos los seres a su alrededor

"muy bien, entonces que ambos esperen dentro a que el amo Rikuo vuelva de la escuela"

Apareciendo detrás de una de las puertas corredizas de la casa, apareció un Youkai con apariencia humana, de cabello rubio en la parte superior y negro en la parte de atrás, unos ojos color marrón y una piel clara, u kimono tradicional de color verde con una chaqueta azul verdoso por encima, una bufanda negra como la noche y una sandalias de paja con medias blancas por debajo

Esa era la apariencia física de aquel ser, aunque estoy seguro que lo primero que notaron nuestros protagonistas fue algo un tanto inusual

Que su cabeza flotaba sobre sus hombros…

"¡espera un momento Kubinashi! ¿¡En verdad vas a dejar que estos sujetos entren a la casa del clan!?" dijo muy exaltado Aotabo, mientras observaba con detenimiento a su compañero Youkai

"no veo ningún problema en ello, después de todo nadie es tan estúpido como para entrar a atacar este lugar estando todos nosotros presentes, y si ese fuera el caso…" dijo el ser sin cuello mientras tensaba un par de hilos rojos de gran filo en frente de todos, los cuales eran su arma principal en todo combate

"es cierto Aotabo, al menos tenemos que dejarlos hablar" dijo Kurotabo de brazos cruzados y la mirada entrecerrada, teniendo en cuenta el hecho de que claramente ese par de jóvenes se encontraban en total desventaja numérica, lo cual por lógica no haría alguien que viniera con las intenciones de atacarlos

"¿¡tú también Kurotabo!? ¡Rayos!" dijo muy alterado el Youkai de cabello plateado, para luego señalar con el dedo al pelinegro "¡tú! No creas que te quitare los ojos de encima, te estoy vigilando mocoso" dijo este mostrando claramente su desconfianza, aunque eso era algo que no le molestaba al pelinegro, ya que estaba acostumbrado a aquel sentimiento

Minutos después de superar aquel incomodo encuentro, ambos Keybladers llegaron al interior de lo que parecía ser una sala de espera, habiendo tenido que quitarse sus botas deportivas y sandalias para poder entrar al complejo

La habitación en la que se encontraban era de un tamaño algo pequeño y con las cuatros paredes siendo de madera de bambú, teniendo una pequeña puerta corrediza por la cual ambos habían entrado y que ahora estaba medio abierta, siendo posible ver para ambos jóvenes que se encontraban solos dentro de la habitación varios ojos que pertenecían a los Youkais que los observaban

Además de eso, los dos N-Warrior's no pudieron evitar notar las diferentes sombras que se proyectaban desde el exterior de las cuatro paredes, haciendo que una de las muchachas empezara a tener sus dudas de aquella situación

"sensei tengo miedo..."

"no te preocupes Hanabi, los Youkai de este lugar no nos harán nada... creo... eso espero" dijo el pelinegro no sintiéndose tan seguro de la idea que había tenido, ya que esta sería la primera vez que trataría con aquel joven quien lideraba a todos los Youkai de la región, ya que el simple hecho de estar rodeados por todos ellos ya le causaba un poco de miedo

"¿está seguro que esto es necesario?, no sería más sencillo ir al lugar donde se encuentran los Heartless y eliminarlos con nuestras propias fuerzas"

"no es tan sencillo, ya que también está el hecho de que muchos de los seres que habitan esta región tienen cierto parecido con los Heartless, y podríamos causar ciertos problemas si nos enfrentamos a alguno por equivocación"

"¿pero cómo es posible que estos seres existan? En mi mundo la única manera de encontrarse con uno de estos eran por medio de rituales oscuros que fueron prohibidos por las cinco naciones debido a lo peligrosos que eran" dijo la muchacha sabiendo mucho del tema por las enseñanzas de su padre, además de haberse documentado sobre los diferentes tipos de seres así cuando solo era una niña del clan

"recuerda que existe una gran variedad de mundos en el universo Hanabi, es normal que todo tipos de criaturas existan en él, los Youkai por ejemplo existen desde hace miles de años en este mundo, algunos teniendo esa misma edad, y habiendo causado grandes estragos a los habitantes de este mundo, sin embargo los del clan Nura son un tanto diferentes, ya que su líder Nurarihyon lidero a todos los Youkais de esta región y los protegió de las garras de los Youkai malignos" dijo el pelinegro con un ligero tono de admiración

"suena algo así como los héroes que usted tanto admira…"

"si… la verdad es que el primer Nurarihyon hizo grandes cosas durante su era, habiendo sido uno de los responsables en la resurrección de Japón en las épocas de guerra, aunque ahora mismo el actual también está haciendo cosas increíbles" dijo el muchacho con genuina admiración, mientras observaba en una de las paredes como el logo del clan Nura estaba impreso en todo el centro de esta

"¿y cómo es ese joven sensei?"

"no es mayor que tú y yo Hanabi, creo que ahora mismo debe tener unos doce o trece años de edad, aunque posee una fuerza similar a la de Uzumaki Naruto cuando se emplea a fondo, así que no es alguien a quien debamos de subestimar" dijo el muchacho algo emocionado, preguntándose cómo sería un combate entre aquellos dos héroes

"mmm me pregunto si es tan fuerte…" dijo la muchacha con algo de curiosidad, llamando la atención del pelinegro

¡TOCK TOCK!

El golpeteo oído por ambos jóvenes hizo que ambos tuvieran que prestar atención a la única puerta en esa habitación, viendo como de esta aparecían dos jóvenes con uniforme escolar, el primero de ellos siendo un joven un poco más bajo que la Hyuga, de cabello marrón con un tono más oscuro en la parte inferior, de piel morena y ojos del mismo color que el cabello, usando un par de lentes de cristal de soporte muy delgado, usando un uniforme negro con una chaqueta rojiza por debajo que sobresalía por las mangas y la parte inferior del uniforme, un pantalón del mismo color que el uniforme y unos medias blancas sin ningún calzado en los pies

La otra persona, de ojos azules con varios anillos que conformaban su iris siendo un poco más alta que el peli marrón, su cabello era largo y de color azul claro en la parte superior y todo oscuro desde su cuello hasta el final de este, varios mechones oscuros ocultándose debajo de la bufanda blanca que llevaba en ese momento

Además de su bufanda, también llevaba una suéter color beige con cuello azul y una falda color azul con una franja azul en la parte inferior del borde, que cubría su entrepierna y medias largas de color blanco que llegaban a cubrir un poco más de las rodillas, sin ningún tipo de calzado como el muchacho

"buenas tardes, disculpen haberlos hecho esperar" dijo el joven de manera educada, observando con detenimiento a los dos muchachos que se encontraban sentados en los futones dentro de la habitación para luego dejar su bolso escolar en el suelo y sentarse en frente de ellos, mientras la muchacha de cabello y ojos azulado se mantenía parada al lado de la puerta

"entonces joven amo, iré a cambiarme para hacer mis tareas" dijo la muchacha con un tono muy alegre, haciendo una pequeña reverencia al joven de cabello peli marrón

"hai Tsurara, yo me quedare aquí para hablar con ellos" dijo el muchacho con una sonrisa sencilla, mientras la joven de ojos azules se despedía de este para luego irse con una sonrisa risueña, cosa que llamo un poco la atención de nuestro héroe

"que interesante…"

"supongo que lo mejor será que me presente, mi nombre Nura Rikuo, ¿ustedes dos son…?"

"mi nombre es Alex Vanegas, y ella es mi-"

"mi nombre es Hanabi Hyuga, es un gusto poder conocerlo Nura-san" dijo la muchacha interrumpiendo al pelinegro, el cual se sintió algo despistado al respecto

"Alex… ese no es un nombre que se oiga en esta región, ¿acaso provienes del extranjero?"

"... ¿eh? Ah sí, más o menos, venimos desde lejos para hacerle a una advertencia sobre unos seres que fueron detectados en esta región de Japón hace un par de días, estos seres aunque lo parezcan no son Youkais, por lo que no se puede razonar con ellos" dijo el muchacho poniéndose un poco más serio para estar al nivel de la conversación

"sus nombres son Heartless, criaturas nacidas de la oscuridad originada del corazón de las personas, últimamente una gran cantidad de estos han sido vistas cerca de la zona rural de la ciudad, dirigiéndose más y más a sitios poblados, es posible que usted sepa algo al respecto" dijo el muchacho de brazos cruzados mientras mantenía en su cabeza una imagen clara de un Pureblood Heartless, siendo ese el tipo de Heartless que esperaba encontrarse en ese mundo

"Lo que me dices es verdaderamente sospechoso, ya que ninguna de las facciones del clan por toda la ciudad han sido capaces de detectar a algo similar, además de que suena algo extraño que existan seres así y que no sean Youkais"

"sé que puede sonar extraño, pero tiene que creer en nosotros, ya que esas criaturas empezaran a atacar a las personas para devorar sus corazones, lo que quiero es que nos permita patrullar la ciudad hasta que podamos dar con ellos, y así encargarnos nosotros mismos" dijo el muchacho con una expresión de sincera preocupación

Rikuo se detuvo a pensar un momentos en aquellas palabras, tratando de pensar si sería correcto en creer en las palabras de dos completos extraños, que además de eso presumían ser los únicos capaces de combatir una amenaza de la que jamás había oído, claro que en anteriores ocasiones él también había hecho cosas similares, pero había algo sospechoso en esos dos jóvenes que no podía evitar sentir, como si estuvieran guardando algún tipo de secreto

"¿y dicen ser los únicos que pueden contra tal amenaza?"

"hai, nosotros que somos los portadores de las Keyblades somos los únicos capaces de eliminar a estas criaturas, ya que si alguien más lo hiciera estos volverían a aparecer eventualmente" dijo Hanabi, haciendo el ademan de aparecer la Dialga Keyblade en su mano derecha, mostrándosela al joven humano con sangre Youkai

"Sin embargo, es algo difícil de creer que hayan seres que solo podamos derrotar con ese tipo de armas, aun cuando he conocido a toda variedad de Youkais, jamás había oído de seres que fueran imposibles de destruir con miedo"

"¿miedo?"

"es el tipo de poder que manejan los Youkais, así como tu manejas Chakra ellos manejan una energía que se origina de una fuente alterna como entrenamiento o enfrentamientos cercanos a la muerte" dijo Alex notando la falta de conocimiento de la Hyuga ante aquel importante dato sobre el planeta en el que se encontraban, aunque esta solo frunció el ceño en cuanto vio al muchacho, haciendo que esta se callara y no fuera capaz de decirle algo mas

"quisiera poder ayudarlos, pero esto es algo que tendría que discutir con los líderes de los clanes, y todos ellos se encuentran en sus respectivos territorios" dijo el joven bajando su mirada como meditando la situación

"sé que es mucho pedir, pero al menos quisiera que les dijera a los Youkai a su mando que no somos una amenaza para ellos, nuestros únicos enemigos son los Heartless"

"pero aún está el hecho de que no tengo conocimiento verdadero de que son esas criaturas, y si ustedes llegaran a atacarlos siendo estos similares a nosotros entonces podrían causar un enfrentamiento con otros Youkai"

Alex, quien rara vez se sentía impedido por otras personas en discusiones, trataba de ver la manera de convencer al joven frente a él que no parecía querer aceptar sus condiciones

"Entiendo, en tanto sus palabras sean ciertas me encargare de pedirle a los Youkais del área que mantengan los ojos abiertos por si ven algo extraño, pero..."

De pronto la mirada del joven comandante se volvió muy seria y hasta un tanto amenazadora

"Atrévanse a atacar a una sola persona o Youkai de la ciudad, y se tendrán que enfrentar a la furia del clan Nura"

Fue entonces cuando aquel joven quien en ese momento solo era un simple humano, empezó a despedir un aura oscura a su alrededor, causando el estremecimiento de ambos jóvenes quienes no pudieron evitar sentir un escalofrió

Pero eso no fue todo, ya que luego de sentir aquella presión en sus cuerpos esta se le sumaron otras presencias, varias de estas reaccionando con la de su líder y haciendo que la misma presencia del joven se incrementara, causando un gran estremecimiento en la Hyuga quien por primera vez había sido capaz de percibir energías de ese tipo

Fue nuevamente cuando el joven coloco su mano izquierda sobre el hombro derecho de su alumna, cancelando algo de aquella presión con su propia aura y levantándose del lugar en el que se encontraba sentado

"Comprendo a la perfección sus palabras Nura-san, y le agradezco que se haya tomado la molestia de escuchar nuestras intenciones, le prometo que no haremos nada que sea capaz de perjudicar tanto a la ciudad como a los Youkai, tiene mi palabra" dijo Alex caminando en dirección al joven comandante, extendiendo su mano para que este también se levantara

"Entonces tomare tu palabra Alex-san, y espero tengan suerte en su búsqueda" dijo este mostrándose un poco más relajado para luego tomar la mano del pelinegro y levantarse, Hanabi levantándose al ver que era la única aun sentada

Sin embargo hubo algo que captó la atención de la Hyuga al levantarse, y fue el mismo símbolo pintado en una de las paredes de la habitación que Alex había observado con anterioridad un rombo de color negro con el interior de color blanco, con una franja horizontal del mismo color que el rombo en el centro del símbolo, sin tocar ninguna de las esquinas del rombo

"Ese símbolo... Siento que ya lo he visto antes"

La joven viendo con detenimiento aquel símbolo no presto atención a las palabras dichas entre ambos hombres dentro de la habitación, quienes discutían de cosas importantes

"Entonces ya tienen algún lugar en donde pasar la noche"

"Aun no, pero esperaba que me pudieras recomendar algún hotel cercano, ya que es posible que tengamos que pasar unos días en la ciudad" dijo el pelinegro de manera despreocupada, mientras el de cabello castaño, que era unos años menor a él, llevaba su mano al mentón, tratando de pensar en algún sitio"

"Pues yo no estoy muy bien informado, pero estoy seguro que si le pregunto a Kurotabo el sabrá de algún sitio"

"Jeje te lo agradezco de verdad"

"Entonces vayamos a buscarlo" dijo el chico de anteojos, quien se aproximó a abrir la puerta corrediza, siendo seguido por el pelinegro

Fue entonces cuando al abrir dicha puerta corrediza, fue que un desafortunado accidente sucedió

"¡Joven amo tenga cuidado!"


Cinco minutos antes...

Tsurara Oikawa, como era conocida por los compañeros de escuela de su joven amo caminaba con alegría por los pasillos de la casa del clan, habiendo pasado un gran día junto al joven de cabello castaño en la academia Ukiyoe, lugar en donde la joven Youkai fingía tener clases para poder cuidar de Rikuo, aunque también era una buena excusa para pasar tiempo con el chico, que aunque conocía desde niño era alguien a quien le gustaba ver y conversar

La joven, quien también era conocida como Yuki Onna, una Youkai que dominaba el hielo había decidido servirle de por vida a aquel joven comandante, habiendo hecho el tradicional intercambio de sake, en donde dos personas se sirven un poco de licor japonés y le dan de beber a la otra persona de su copa, convirtiendo a esas dos personas en hermanos de por vida, o en su caso maestro y sirviente

Aunque para otras personas pudiera sonar extraño, ella no tenía ningún inconveniente con aquella situación, ya que esto le permitía a ella permanecer siempre cerca del joven amo, tanto en los días tranquilos como en las batallas, volviéndose una del Hyakki Yakou de Nura Rikuo

Ya que su único deseo era permanecer a su lado

Habiendo vuelto de la escuela, la joven había decidido empezar de una vez con sus actividades dentro de la casa, pero se vio interrumpida por las conversación de un par de Youkais, quienes no se habían dado cuenta que ella los estaba escuchando y diciendo varias cosas acerca de ambos jóvenes que se encontraban junto a su amo

La joven quien no pudo evitar la curiosidad se dirigió rápidamente a la cocina, en donde intercepto a una mujer de cabello corto y oscuro con un leve tono a vino tinto

La mujer era la madre de Nura Rikuo, quien vestía en ese momento un kimono de color amarillo con medias de color blanco y unas sandalias delgadas, teniendo en sus manos una bandeja de madera en donde tenía servida tres tazas de té verde, que iban dirigidos a los dos jóvenes que habían venido y a Rikuo que está hablando con ellos

Rápidamente la muchacha vio su oportunidad y convenció a la amable mujer de dejar que ella fuera la que llevara las bebidas al trio de humanos, moviéndose a gran velocidad para poder ver al joven de cabello castaño

Tanta era su prisa, que no presto atención a los pequeños Youkais que corrían también en medio de los pasillos, teniendo en sus pequeñas manos lo que parecía y era un rollo de papel higiénico, desenrollándolo y dejando un camino de este papel en el suelo, esperando que un incauto llegara a tropezar con este al caminar y cayera de manera graciosa

Y ese alguien iba a ser Yuki Onna

La joven a solo unos pasillos de distancia de la puerta que llevaba con el joven amo y los demás humanos se movió con velocidad, haciendo difícil creer el hecho de que no se le hubieran caído ninguno de los vasos, pero fue entonces, cuando solo quedaba un sendero recto para llegar a su destino, que la muchacha Youkai dio un paso en falso sobre la línea de papel, haciendo que en vez de correr había empezado a deslizarse sin control en dirección a aquella puerta, sin nada que pudiera impedir su colisión contra la puerta corrediza

Hasta que esta se abrió de par en par...

"¡Joven amo tenga cuidado!"

Tsurara, quien rápidamente había sido capaz de divisar al joven que había abierto la puerta rápidamente le grito para que se apartara del camino para no chocar con él, y este dándose cuenta a tiempo de la situación de la muchacha rápidamente se hizo a un lado para evitar el choque, haciendo que la muchacha pudiera evitar estrellarse con el

Claro que nuestro héroe no tuvo la misma suerte

"¡Uwah!"

¡PUM!

Hanabi, habiendo estado concentrada en descifrar de donde conocía el símbolo tatuado en la pared de la habitación reacciono al escuchar un fuerte golpe seguido del sonido de varias cosa cayéndose

Al voltear, la muchacha no pudo evitar paralizarse al ver lo que había frente a sus ojos

Era su sensei, quien ahora se encontraba tirado en el piso boca arriba y la mirada fija, en la joven de cabello azulado y ojos de un azul más fuerte encima de él, teniendo a la muchacha de la cintura y sus rostros cerca uno del otro, y el rostro del pelinegro ocultándose entre los mechones de la Youkai

La posición en la que ambos se encontraban hizo que la Hyuga inmediatamente abriera sus ojos con sorpresa, además de que empezara a sentir una sensación que solo pudo percibir como enojo... Mucho enojo

Y lo peor era que el pelinegro tenía otra razón para sentirse preocupado, una muy dolorosa razón

"¡ME QUEMO!"

El muchacho quien no se había esperado chocar con la Youkai de hielo había terminado cayendo junto a la chica, apenas reaccionando a tiempo para sostenerla de la cintura y evitar que esta se lastimara por la caída, aunque no midió las consecuencias de hacerlo, ya que junto a la Youkai, también habían caído las bebidas que había traído… justo encima del pelinegro

Rápidamente el muchacho grito del dolor que le causaban las quemaduras ocasionadas por las bebidas, y Tsurara, como acto reflejo trato de curar las quemaduras con su propio poder

"¡lo siento mucho!" dijo la chica poniendo ambas palmas frente al muchacho, para luego expulsar un aire frio frente al muchacho, quien en vez de estar agradecido, solo se sintió peor

"¡me-me-me con-congelo!" dijo el joven ahora abrazándose a sí mismo, mientras su piel y ropa empezaba a congelarse debido a la fuerza del aire frio

"¡Tsurara cálmate!" dijo el chico de cabello castaño a la Youkai de cabello azulado, quien aún seguía expulsando aire frio frente al N-Warrior, haciendo que esta reaccionara y detuviera su ventisca, prácticamente convirtiendo al pelinegro en un enorme cubo de hielo, mientras todos le miraban con algo de preocupación

¡CRACK!

Fue una suerte, que el elemento fuego del muchacho le permitiera derretir el hielo a su alrededor para luego romperlo en varios fragmentos, liberándose de la probable trampa mortal

"ha ah por un momento creí que me iba a morir…" dijo el muchacho con la mirada perdida, mientras usaba parte de su aura para calentar su cuerpo y evaporar el agua que había quedado en sus ropas y cabello

"perdóneme por favor…" dijo la muchacha de ojos azules, haciendo unas reverencias rápidas y cortas mientras el joven de pelo castaño solo ponía una sonrisa nerviosa, no pudiendo creer que aquello acabara de suceder

"no… no te preocupes... pero por favor… no lo hagas de nuevo" dijo el joven con un aura azul alrededor del rostro al estilo anime, mientras una diferente aura empezaba a rodear a su discípula, una no muy amigable

Luego de un par de minutos de más conversación, y de pedirle algunas recomendaciones a Kurotabo de donde hospedarse, ambos jóvenes se despidieron de la casa del clan Nura, para ir en busca de un lugar para hospedarse e ir en búsqueda de los Heartless, alejándose de la casa del clan el grupo empezó a mirar los alrededores de la ciudad con cierta tranquilidad

"bueno… eso fue interesante, ¿no lo crees Hanabi?"

"si usted lo dice…" dijo la muchacha de manera fría y sin mirar al muchacho, lo cual le hizo preguntar al muchacho si algo le estaba pasando a la Hyuga

"oye… ¿te encuentras bien?"

"no es de su incumbencia"

Aquellas palabras fueron algo duras para el muchacho, quien no entendía porque ese repentino enojo, ni recordaba haber hecho algo para causarlo

"disculpe sensei… pero quiero estar sola por un rato" dijo la joven empezando a caminar lejos del pelinegro, quien sintió un pequeño malestar en el estómago al ver a la muchacha así

"bueno…" dijo el muchacho algo preocupado, por lo que trato de buscar en su mochila al único ser que sabía que podría cambiar el humor de la muchacha

"¿quieres llevarte a Giru?, así no te perderás en la ciudad" dijo el sacando a Giru quien ahora se encontraba en su modo esfera, para que luego este sacara sus extremidades y empezara a ver a su alrededor para entender lo que sucedía, aunque solo necesito darse cuenta de la presencia de la Hyuga para saber qué tipo de reacción era la más adecuada

"¡PELIGRO! ¡PELIGRO! ¡EXISTENCIA DE GIRU EN PELIGRO INMINENTE!"

El robot blanco, detectando el aura amenazadora de la joven Hyuga no espero ni un segundo para ir a esconderse encima de la cabeza del pelinegro, el cual siendo honesto no era un buen lugar para esconderse

"si me necesita solo avíseme por el N-Mod, hasta entonces" dijo la muchacha despidiéndose del joven sin siquiera voltear a mirarlo, lo cual le dejo realmente confundido y preocupado, no entendiendo que había hecho el para que se pusiera así

"ok… eso fue extraño" dijo el muchacho rascándose la mejilla, para luego levantar ambos brazos y mirar cara a cara al robot sobre su cabeza

"¿sabes por qué esta así Giru?"

"giru, los sensores demuestran un incremento exponencial de sentimientos agresivos en contra de Alex"

"¿¡eh!? ¿Y yo que hice?" dijo el muchacho tratando de recordar algo que hubiera hecho para ponerla de ese modo, no llegando a ninguna conclusión coherente

"¿tienes alguna idea de que pude haber hecho Giru?"

"giru giru, hay una alta probabilidad de que su enojo sea debido al olvido de Alex en algún evento, Alex debió haber olvidado algo muy importante giru"

El pequeño robot hizo que el joven tuviera que ponerse a meditar la situación, no estando muy seguro de haberse olvidado de nada importante

A no ser que…

"¡UUAAAHHHHHH!"

Un idiota, esa era la mejor manera en la que podía definirse a sí mismo ahora, ya que apenas se había dado cuenta de aquello que no debía haber olvidado, aquello que si el olvidaba sabría que sufriría un montón, y ahora mismo lo estaba experimentando

"¡Rayos! ¡Rayos! ¡Rayos! ¡Cómo se me pudo olvidar eso! ¡Dios con razón esta tan enojada conmigo!" dijo el muchacho soltando al robot para luego agarrarse la cabeza y revolverse el cabello con frustración

Alex no sabía qué hacer, si esa era la razón para que ella estuviera tan enojada entonces todo tenía sentido, su mal humor, y la manera agresiva con la que había visto a Giru

Tenía que hacer algo, encontrar la manera en la cual pudiera compensar el hecho de haber olvidado algo tan importante, pero nada bueno se le ocurría

Y fue entonces cuando lo vio, pegado en lo que era un poste eléctrico un poster de colores festivos, que logró atraer la atención del joven pelinegro, quien en ese momento se encontraba en medio de un dilema moral

"esto… ¡esto podría funcionar!"

Una sonrisa apareció en su rostro, no creyendo la suerte que había tenido en encontrar aquel cartel, que podría ser la respuesta a todos sus problemas actuales con la Hyuga

Pero lo que aún no sabía, era que ese cartel seria lo que lo guiaría al lugar en donde debía estar, para resolver varios conflictos que había dejado pendiente


Fin del capítulo 42

En el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga:

Alex: Esto... Te ves muy bien Hanabi

Hanabi: Gracias sensei...

Alex: Son hermosos ¿no lo crees?

No se pierdan el próximo capítulo de The N-Warrior's Ep0: Alpha N-Warrriors Saga: Celebración de noche

Hanabi: Esto... podría ser...