Capítulo 4: Viejos hábitos nunca mueren

Elijah tuvo que jurarle y perjurarle que no harían nada malo a Rebekah o a Kol para lograr que Jackson y Hayley se marchasen al fin al bosque para acudir a la reunión con los de su manada.

Ni Elijah ni Klaus parecían tener mucha prisa por tratar on sus hermanos, ambos se demoraron todo lo que pudieron, pero nada se puede alargar eternamente. Ambos se miraron mutuamente y supieron que era el momento de lidiar con sus hermanos menores.

- No seas muy duro con Rebekah , Kol ciertamente es un grano en el culo (dijo Niklaus levantándose de su sillón para salir del despacho).

- ¿No seas muy duro? Oh no Niklaus, no vas a colgarme el marrón. Estaban bajo tu cuidado cuando pasó (dijo mirando con reproche a su hermano).

- ¿Bajo mi cuidado? Ya dije que me lavaba las manos

- Son nuestros hermanos Klaus, sabes que eso de me lavo las manos, no funciona con la familia (le amonestó usando las mismas palabras que hubieran usado sus padres).

- Oh, venga Elijah, tú tienes ya experiencia en esto (aunque normalmente cuando no estaban Esther o Mikael era Finn el que se encargaba de mantener a raya a sus hermanos. Finn si que solía lavarse las manos y le tocaba a Elijah regañarles, pero también era porque Elijah se preocupaba más de ellos que parecía preocuparles a Finn. También les tapaba más travesuras de las que Finn nunca les tapó). ¿O no te acuerdas ya cuando use aquellas vasijas de madre para practicar la puntería? (Niklaus se frotó el trasero con una mueca de dolor) Porque yo te aseguro que no lo he olvidado (Niklaus sabía que su hermano le había castigado él porque de haber esperado a que su madre regresase y se encargara ella de castigarle por su travesura, ella habría sido mucho más dura con él. Aquellas vasijas eran muy apreciadas por Esther ya que habían pertenecido a su familia durante generaciones).

- Madre me dejó al cuidado de ti y de Kol. Erais mi responsabilidad. Como lo eran Kol y Rebekah cuando los dejé a tu cargo para ir a hablar con Freya (le contestó Elijah con un brillo de picardía en los ojos).

- Ves, es por esto mismo, que quería encerrarlos.

- Déjalo Klaus, Hayley ya no está aquí, solo estamos tú y yo, y a mi no me engañas. Veo perfectamente como miras a Rebekah , te parece adorable.

- Nuestra hermana siempre ha sido un grano en culo adorabilísimo (dijo sarcásticamente pero Elijah ni parpadeó) De acuerdo, está monísima y me trae muy buenos recuerdos, cuando todos éramos hermanos y nos queríamos y …(se mordió la lengua no quería seguir por ese discurso tan sentimentalista) Por favor, hermano, encárgate tú. Yo no puedo.

- ¿No has tenido problemas por clavarles una daga y confinarlos en un ataúd durante décadas y ahora me dices que tienes reparos en darles unos azotes? (Elijah alzó una ceja y sonrío maliciosamente)

- ¡Era distinto!

- Ella no va a dejar de quererte por eso (viendo que era lo que le preocupaba a su hermano). Sino te ha dejado de querer después de todo lo que le has hecho durante estos 1000 años, no lo va a hacer ahora por algo que ella misma sabe que se ha más que ganado (Elijah le puso una mano en el hombro para darle apoyo moral).

- Se supone que el castigo es para ellos, pero tengo la sensación que también soy yo el que está siendo castigado.

- Te diré lo mismo que me dijo una vez madre cuando le hice esa misma reflexión (Elijah volvió a sonar tan sofisticado y elegante como siempre, Niklaus lo miró con escepticismos) "Si tanto odias tener que castigar a tus hermanos. Haberlos vigilado mejor".

- ¿Recuerdas que maté a nuestra madre? …Dos veces (dijo Klaus mostrándose orgulloso de ello)

- Jajaja (Elijah no pudo evitar reírse por el comentario)Klaus, no te mentiré no va a ser agradable pero no es ni de lejos lo peor que les hayas hecho antes a esos dos

- Clavarles una daga es más fácil.

- Jajaja más cómodo sin duda.

- ¿No vas a ayudarme en esto, verdad? (le preguntó aun sabiendo la respuesta).

- No fue bajo mi vigilancia, hermano (dijo aguantándose la risa. Ahí estaba Klaus asustado por tener que darle unos azotes a un par de mocosos traviesos. Niklaus dio un resopló dejando patente su disconformidad y se encaminó hacía el antiguo dormitorio de Rebekah , que ahora se había convertido el la habitación de esos dos pequeños diablos)

Al entrar en el cuarto Niklaus observó extrañado como Kol estaba sentado muy modosito en el banco de la ventana y en la otra punta e la habitación estaba sentada Rebekah sobre la cama en total silencio con los ojos hinchados por haber estado llorando durante mucho rato y con la tablet de Cami sobre su regazo. Niklaus no pudo evitar rodar los ojos al ver tal panorama. Debía de reconocer que vistos así parecían dos angelitos incapaces de romper un plato. Era extraño porque la última vez que había visto a Kol así, él era otro niño más, así que nunca se paró a mirar a sus hermanos de una forma tan detenida. Kol con su media melenita rubia oscura y su piel blanquecina, su carita de medio demonio medio angelito y su apariencia de estar siempre sopesando. Y Rebekah tan rubia que parecía que tuviera el pelo blanco, con los ojos grandes y ávidos de conocimiento, con esa carita redondita y mofletuda. Klaus recordó las horas de juegos sin fin en el bosque con sus hermanos cuando todos eran felices e inocentes.

Niklaus se sentó en la cama cerca de Rebekah y le quitó la Tablet de las manos y la tiró a la papelera.

- Lo siento mucho ( dijo Rebekah sin poder mirar a su hermano a los ojos. Klaus no dijo nada solo la escuchó). Sé que estáis muy ocupados con salvar a Hope. Y se supone que nosotros deberíamos ayudaros y en vez de eso…(Rebekah empezó a mordisquearse un mechón de pelo. Niklaus había olvidado por completo esa manía que tenía su hermana de muy pequeña)…lo siento, de verdad, Nik (y Klaus sabía que aquella disculpa era sentida de verdad).

- Lo sé, BabyBex (y con un gesto de ternura que hacía siglos que no se permitía tener Klaus le limpió las lágrimas con la yema de su dedo gordo). Ahora que estamos más calmados los tres (miró a Kol que seguía callado mirando por la ventana) ¿Me podéis explicar mejor que pasó antes ahí abajo?

- Nada (intervino de repente Kol) yo le quité la Tablet y empecé a chincharla, me subí encima de la vitrina y debió ceder porque acto seguido estaba en el suelo, y la Tablet y la vitrina están hechas trizas (Kol dijo muy rápido pero muy claramente. Kol no quería que Klaus se enfadara con Rebekah al fin y al cabo había sido culpa suya por quitarle el juguetito).

- ¿Eso es todo? (preguntó Klaus mirando fijamente a Kol y Kol asintió con la cabeza muy solemne. Entonces se giró un poco para mirar a su hermana a los ojos) ¿Eso es todo, Rebekah? (preguntó con firmeza pero sin resultar amenazador. Rebekah dudo durante unos segundos antes de contestar a Klaus).

- Sí, es todo (contestó Kol rápidamente antes que su hermana pudiera hablar).

- ¿Kol, Te llamas Rebekah? No, verdad. Pues sé un buen niño y estate calladito un ratito (Kol le echó una mirada de puro odio, puede que estuviera en ese mini-cuerpo pero eso no le daba derecho a hablarle como si fuera idiota).

- Capullo (dijo Kol bajito y se cruzó de brazos. Kol sabía que el oído de hibrido de Klaus seria capaz perfectamente de oírlo y contaba precisamente con ello).

- Ahórratelo hermanito, sé perfectamente que intentas hacer y no voy a caer (Kol le volvió a echar otra mirada de puro odio) ¿Rebekah?

- La vitrina no cedió (Klaus abrió mucho los ojos, fingiendo sorpresa, aunque sabía perfectamente que aquella vitrina no podía haber caído por el mero peso de un niño) utilicé mis poderes para tirarla.

- ¡Rebekah, no! (le gritó Kol para que cerrara el pico pero Klaus alzó un a mano para mandarlo callar y que Rebekah continuara hablando)

- Eso me imaginaba ¿Pero lo que no me cuadra es como acabaste en la otra punta de la sala inconsciente? (dijo Klaus arqueando una ceja).

- Aún no controlo bien estos poderes (dijo bajando la cabecita y casi en un susurro. Niklaus podía ver perfectamente como su hermana de vez en cuando buscaba la mirada de Kol por el rabillo del ojo).

- Ya (dijo decepcionado Klaus) ¿Kol? (y miró fijamente al pequeño mocoso rebelde que tenía ante él) ¿Quieres añadir algo más? (Niklaus de repente tuvo la rara sensación de estar imitando a Esther cuando lidiaba con ellos cuando eran pequeños y hacían piña para cubrirse las travesuras típicas de la edad).

- Yo…yo la lancé contra la pared. No quería hacerle daño, lo juro, sabes que no, de verdad lo juro Nik, lo juro por lo más sagrado, de verdad. Me asusté, se movía demasiado y solo quería que parase, no pensé que se golpearía con la pared (para cuando Kol acabó estaba llorando a moco tendido. Niklaus no supo como pero acabó agarrando al niño entre sus brazos y consolándolo) No quise hacer le daño, lo juroooooo

- Lo sé, Kol. Sé que antes de hacerle daño a Rebekah te arrancabas un brazo. Bex es tu hermanita pequeña y la quieres mucho. Todos la queremos mucho (dijo mirando a Rebekah que también estaba llorando, Klaus le indicó que se acercara y también la abrazó para darle consuelo).

- Lo siento, Bex ¿Me perdonas? (Kol volvió a poner la pose de hermano mayor con Rebekah)

- Lo siento Kol ¿Y Tú, me perdonas? (y ambos niños se abrazaron entre llantos, Niklaus sonrió porque aquellos dos eran muy tiernos). Prometo que nunca más usaré la magia contra ti.

- Yo tampoco, no pensé que fuera tan poderoso (Rebekah rodó los ojos no podía dejar la pose de chulito ni cuando se disculpaba)

- Ahora que ya habéis hecho las paces es hora de ajustar cuentas (dijo y empezó a arremangarse)

- ¡No puedes clavarnos una daga, Nik! Ahora no somos vampiros ¡Nos matarías!

- Oh, no Kol, hermanito, no pienso clavaros ninguna daga ( y con eso lo agarró por el brazo y tiró rápidamente de él, colocándolo sobre sus rodillas)

- ¿Qué? (sin darle tiempo a reaccionar) ¿Qué vas a hacer? (preguntó en pánico ya que no tenía nada que hacer contra un hibrido, y mucho menos en su estado actual)

- Sencillo. Vosotros decidisteis comportaros como dos mocosos malcriados así que ahora me toca a mi castigaros como lo que sois, "dos niñitos muy pero que muy traviesos" (dijo con sarcasmo y tras eso le bajó el pantalón hasta los muslos, dejando todo el trasero al descubierto. Rebekah, confusa, abrió mucho los ojos y la boca . No podía acabar de creer lo que estaba viendo) PLASS (y el sonido del primer azote hizo que ambos niños salieran de su estado de estupefacción)

- ¡AAAAAAAAAAAAAAU ESO DOLIÓ, NICK! (dijo indignado volteándose para mirar cara a cara a su hermano)

- ¿Dolió? Oh, disculpa, querido hermanito. Hace siglos que no zurro a un niñito estúpido, debo haber perdido la práctica, bueno volvamos a probar (dijo con malicia y volvió a alzar la mano) PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- Aaaaaaaaah para, Nick, para, no tiene puta gracia

- Definitivamente debo haber perdido la practica, se supone que los niños buenos no blasfeman y mucho menos durante una zurra. Pues nada, habrá que practicar más PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- AAAAAAAAAAAAU AU AYYYYY YA, YA NICK, YA DEJASTE CLARO TU PUNTO, AHORA SUÉLTAME.

- ¿Punto? ¿De qué punto hablas, querido hermanito? PLASS

- Auu Fue estúpido usar la magia contra Bex, no debí hacerlo (dijo intentando controlar su voz para no sonar como un nene llorón)

- Claro que no, pero eso ya lo sabías cuando lo hiciste. No eres un estúpido Ni un loco, Kol. Querías empujarla para que parase de agitar la vitrina y por eso usaste la magia, aún cuando ignoraba como de fuerte era tu magia ahora. PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- AAHHHHHH AUUUU PARA NIK, PARA ME HACES DAÑO AUUUUUUU ELIJAAAAAH

- Kol Yo de ti no llamaría a Elijah, ¿De quién crees que fue la idea de daros unos buenos azotes en vez de encerraron en una cripta hasta la próxima luna llena? ( Kol recordó las innumerables ocasiones en las que había acabado sobre las rodillas de Elijah) PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- Aaaaa auuuuuuu para por favor para ya no más, ya Nik, ya para ayyyy te lo adviertó sino paras te

- PLASSS (Un azote particularmente fuerte cayó en cuanto oyó la amenaza)

- AAAAAAH

- Por no saber controlar vuestro carácter os encontráis en esta posición.

- ¡No eres la persona más indicada para hablar de autocontrol, Nick!

- PLASS (Ese azote le hubiera dolido hasta a un vampiro)

- AAAAAAH

- Kol, Kol, Kol nch nch nch (negó con la cabeza)Querido hermanito parece que tu tamaño no es lo único que ha menguado PLASS PLASS PLASS hablar de esa manera al tipo que te está zurrando PLASS PLASS muy estúpido PLASS muy PLASS pero que muy PLASS estúpido PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- AAAAAAH AAAAAAH BWUAAAAAAAAA BWUAAAAAAAAA NICK NICK NOOOOOOOOO POR FAVOR NOOOOO

- PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS

- BWUAAAAAAAAA AAAAAAH PARA, PARA, AAAAAAH POR FAVOR, NICK,POR FAVOR, LÓ SIENTO, NO VOLVERÉ A LANZAR UN ATAQUE SIN SABER EL ALCANCE DE MI PODER, LO JURO AAAAAAH ARGHHHH BWUAAAAAAAAA

- PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS Se acabaron las estupideces Kol, sé que no te gusta pero ahora sois frágiles y por desgracia ni Elijah ni yo podemos estar mucho por vosotros, así que TE lo pido como un favor especial "Dejaros de chiquilladas" no más peleas, no más muestras de poder y no más subirte a mis muebles...podrías haberte hecho algo peor que un feo corte y unos moratones...eres mortal Kol y un niño...¡Te podrías haber roto el cuello! (Kol entendió porque estaba realmente enfadado Niklaus y se sintió querido como hacía siglos que no se sentía. Niklaus ayudó a su hermano a ponerse de píe, negó con la cabeza y le sonrió) ¿Tengo tu palabra que a partir de ahora te comportarás? (dijo alargándole la mano para cerrar el trato. Kol no se lo pensó dos veces y estrechó la mano con Niklaus).

- La tienes (dijo decidido y se limpió la cara con la mano libre).

- Muy bien, ve a molestar a Elijah, es lo mínimo después que lo de castigaros así fuera idea suya (dijo dándole una palmada en el trasero para encaminarlo hacía la puerta. Kol se puso ambas manos en el trasero para protegerse y salió corriendo de allí).