Capítulo 5: El espíritu de la hija del Vikingo
En cuanto Kol salió del dormitorio Niklaus se giró para mirar a su hermana, ahora tocaba la parte más difícil. Castigar a Rebekah. ¿Cómo podía ser más fácil clavarle una daga que ponerla sobre sus rodillas para darle unos azotes? Y el hecho que Rebekah ya estuviera llorando con el corazón encogido no lo hacía más fácil.
Rebekah, se sentía en parte culpable por la zurra que se acababa de llevar a Kol. Al fin y al cabo si ella no hubiera usado su magia para hacer tambalearse la vitrina, Kol no habría usado la suya para empujarla. Y como decía Niklaus todo por una estúpida Tablet. Y al pensar en la Tablet se puso más triste porque sabía que aunque Niklaus la castigara aún tendría que decirle a Cami que habían roto su Tablet. Y Cami se pondría muy triste o peor se enfadaría con ella, y Cami no tenía culpa de nada. Por supuesto Niklaus no estaba dentro de la cabeza de su hermana y no podía saber en e estaba pensando en esos precisos momentos su hermanita. Niklaus asumió que Rebekah lloraba porque tenía miedo.
Niklaus respiró hondo, ahora ya no había marcha atrás, ya había zurrado a Kol no podía dejar a Rebekah con un simple "que no vuelva a pasar". No es que le importara mucho que lo tildaran de injusto, pero sentía como que debía hacerlo a pesar de que el simple hecho de pensarlo le pusiera enfermo.
- ¿Tengo que hacerte el mismo discurso que a Kol o has escuchado algo de lo que he dicho? (Rebekah negó con la cabeza muy sumisa) Desde que tengo uso de razón vosotros siempre os estáis buscando las cosquillas. Por lo general no estoy encontrar de chinchar un poco a Kol, pero ¿Estarás de acuerdo conmigo que este no es momento para empezar una de vuestras interminables guerra de putaditas, no? (Rebekah volvió a negar con la cabeza) Oh, venga Bex (y Niklaus sabía que sonaba como si le estuviera suplicando su consentimiento para castigarla, cosa que en cierto modo era cierta), No lo hagas más difícil, cielo. No voy a matarte solo te voy a dar una azotina y no es como si fuera a darte de latigazos o torturarte.
- Nik snif snif (Rebekah gimoteaba, si había permanecido callada era porque no quería parecer una niña pequeña asustada, pero eso es lo que era) lo sientooooo snif snif estaba enfadada por todo esto y Kol…ya sabes como es Kol (Niklaus alzó una ceja y la miró fijamente) no me estoy excusando Nik, pero Kol y Tú sabéis que teclas pulsar para sacarme de mis casillas (ahora estaba enfadada y Niklaus no pudo más que parpadear un par de veces para salir de su asombro).
- Aunque tengas razón y Kol te provocara, fuiste tú la que no dudo en usar unos poderes que no conoces ni controlas para atacarlo, a tu propio hermano. Y no me vengas como Kol con que soy un hipócrita porque soy el primero en haberos atacado un centenar de veces en estos 1000 años. Porque hermanita nunca os he atacado sin saber al 100x100 lo que estaba haciendo y el alcance de mis actos (Niklaus le riñó poniendo su porte más serio que tenía).
- Pero estarás de acuerdo que nada de esto habría pasado si ÉL no hubiera empezado.
- No estoy enfadado porque os hayáis peleado, somos hermanos, como he dicho llevamos toda la vida peleándonos. Y en nuestro caso "toda la vida" es mucha vida, hermanita (dijo molesto porque ni Kol era tan testarudo como su hermana). Estoy enfadado, y tengo motivos para estarlo, porque atacaste a tu hermano sin saber el daño que le podías causar. Solo querías salirte con la tuya y
- ¡SALIRME CON LA MÍA! (le interrumpió Rebekah ofendida) ¡No te atrevas, NIKLAUS, no soy yo el que es famoso por sus accesos y su falta de autocontrol! Puede que al mover aquella vitrina no calculara bien mis poderes, pero Kol se cayó porque me lanzó contra la pared y
- Me da igual, lo que hiciera Kol, Kol ya ha pagado por lo que hizo y ahora señorita es su turno (dijo ya sin paciencia y agarrándole la muñeca para estirar de ella y colocarla sobre su regazo, pero Rebekah en vez de dejarse llevar le apartó la mano)
- ¡NO! No es justo. Esta mañana se ha pasado el día estirado en el sofá haciendo nada mientras Cami y Yo buscábamos en libro de Madre algo que pudiera ayudar a Hope. Después me quitó la Tablet que me dejó Cami por haberla ayudado. Y no contento con eso vino hasta aquí para enseñarme que la tenía y él y que no tenía intención de devolvérmela, él me molestó (dijo ya furiosa, Niklaus sabía que debía de dejar primero que su hermana se desahogara). Después se subió a esa estúpida vitrina, sabiendo que yo no subiría. Y…
- ¡Y después usaste la magia, una magia que ni conoces ni controlas, y la usaste contra él!(le interrumpió entonces Klaus alzando un poco la voz. Rebekah de repente se dio cuenta que estaba discutiendo y haciendo cabrear a la persona que en breve la iba a poner sobre sus rodillas y le iba a dar una buena zurra)
- Él empezó (protestó enfurruñándose como cabría de esperar de una niña de seis años. Niklaus rodó los ojos y respiró lentamente varias veces para mantener la calma).
- ¿Esa es tú última palabra? (le preguntó cansado, no recordaba lo obstinada que podía a llegar a ser Rebekah cuando se lo proponía. Rebekah aunque reconocía que sonaba infantil y penoso no iba a retractarse. En esos instantes sentía que estaban siendo injustos con ella. Así que la mejor cara de perro rabioso que podía poner una muñequita de porcelana asintió con la cabeza. Niklaus solo negó con la cabeza y volvió a agarrarla por la muñeca para colocarla sobre sus rodillas. Esta vez Rebekah no luchó con él, sabía que aquello era algo de lo que no iba a escapar y que Nik no era de los que se enfrían con el tiempo sino más bien todo lo contrario. Niklaus tomó aire y alzó la mano para dejarla caer. A Rebekah aquella primera nalgada le pilló por sorpresa aunque supiera que era exactamente lo que le esperaba cuando se vio sobre las rodillas de Niklaus). PLASS (Niklaus dejó caer la mano con la misma fuerza con la que había usado con Kol, dos años, no suponían tanta diferencia, eran niños los dos) PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS
- Bwuaaaaaaaaaaaaaaaaa (Rebekah rompió a llorar cuando apenas le había dado 20 palmadas en el trasero, eran firmes pero no para hacerle moratones, solo para causar impacto en su conciencia y un poco de incomodidad las próximas horas) bwuaaaaaaaaaaaa no Nik Noooo auuu me haces daño bwuaaaaaaaaaa (a Niklaus se le removieron todas las entrañas, lo último que quería era hacer daño a su hermana, pero sabía que sino dejaba las cosas claras ahora después sería mucho peor)
- NO MÁS ATAQUES, NO MÁS Magia sin supervisión, no más estupideces, Rebekah. Ahora estás dentro de este cuerpo y no solo eso ahora eres una niña y por lo tanto eres frágil. Así que dejarás que Nosotros cuidemos de ti. Y eso significa que tendrás que hacer lo que os digamos. Empezando por nada de magia sin MI permiso PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS
- BWUAAAAAAAAA AAAAAAH PARA, PARA, AAAAAAH POR FAVOR, NICK,POR FAVOR, LO SIENTO, NO VOLVERÉ A LANZAR UN ATAQUE SIN SABER EL ALCANCE DE MI PODER, LO JURO AAAAAAH ARGHHHH BWUAAAAAAAAA (dijo palabra por palabra lo mismo que había dicho Kol y que había parecido ser del agrado de Nik. Pero algo no salió bien porque los siguientes 6 azotes fueron incluso más duros que los anteriores)
- PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS PLASS ¿Es que no escuchas, señorita? He dicho que NADA de magia sin MI permiso (dijo marcando cada palabra). Kol no solo es mayor que tú, sino que tiene más conocimiento de la magia que tú, ya hacía magia cuando era niño y todos estos años ha seguido investigando sobre todo tipo de magias.
- ¿Y si él usa magia contra mi? (dijo tras recobrar la vos y sonando aún frustrada)
- PLASS PLASS PLASS No te preocupes, tu hermano no volverá a usar la magia contra ti. Pero si así lo hiciera, Elijah o yo nos encargaríamos de él, así que no hay excusas. PLASS PLASS ¿Quiero oírte decir que no habrá más magia sin mi permiso, Rebekah? PLASS
- Aaaaaaaaaaah no, no, ay vale, vale no haré magia sin tu permiso (dijo todo estresada. Nik respiró hondo y cerró los ojos, ahora tocaba mirar a la cara de su hermana después de haberla castigado de aquella forma tan poco digna. Cuando Rebekah se dio cuenta que Niklaus hacía ya rato que había dejado de zurrarla se levantó y lo miró y entonces arrancó de nuevo a llorar pero abrazándose a su cuello y sollozando disculpas)lo siento Nik, lo siento, soy una estúpida y una egoísta, lo siento, lo siento, por favor Nik perdóname
- Sssssssssshuuushhh pequeña, shhhhush (la abrazó con ternura) ya está Bex, todo perdonado, todo olvidado. Sabes que no puedo enfadarme contigo por mucho rato, al fin y al cabo eres mi Mikaelson favorito (Rebekah sonrió al oír eso. Cuando Niklaus se aseguró que su hermana ya estaba más tranquila y que no arrancaría a llorar de nuevo se levantó de la cama y le alargó la mano para que la tomara, Rebekah le sonrió y le agarró la mano) Anda, vamos, vamos a que le des un poco de penita a Lijah y te colmé de cursis, pomposas e innecesarias muestras de afecto ¿eh? (Rebekah sonrió sabiendo que Elijah no era él único que acabaría colmándola de "cursis, pomposas e innecesarias muestras de afecto").
FIN
