Disclaimer: Ni Percy Jackson ni La Casa de la Noche me pertenecen.
Advertencia: Este escrito tendrá tanto slash como fem-slash; están advertidos.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Entre mundos
— ¡¿Has perdido la cabeza?! —pregunta Helios; al verle parecía irónico que dijera eso porque lucía mucho más histérico que la diosa de la noche. Le hizo un gesto de reproche.
— Créeme, para nuestra desgracia, esto es lo más cuerdo que se me ocurre—decía decidiendo que era mejor guardar su genio; si bien sus hijos la veían como una dama dulce no había duda que podía enojarse y eso era algo que no quería verse, lamentablemente el titán no parecía darse cuenta del asunto. Selene, mucho más pacífica, trataba de pensar en algo pero no se le ocurría nada; Nix hablo— Mi padre está despertando, si llevamos parte de mis hijos al mundo olímpico; quizás se calme.
— ¿Quizás? —dijeron al unísono los hermanos. Hablaban del caos mismo, un "Quizás" no era suficiente.
— ¿Ven alguna alternativa? —hablo notándose su desesperación. De los tres era la que menos deseaba esto; era un grupo de sus adorados hijos, los mismos que ya habían pasado por demasiado para que al final solo pudieran retrasar un año la venida de aquella fuerza; ciertamente lo último que deseaba era dejarlos a manos de sus desagradables familiares mas no quedaba alternativa.
— De acuerdo, ¿Qué necesitas que hagamos? —interrogo la albina; haciendo que la otra mujer se calmara un poco. Al menos no estaba sola, si bien no siempre concordaba con ellos, le tranquilizaba que estuvieran aquí.
— Iré con ellos, yo misma los escoltare; Selene, necesito que aguardes al otro lado, vendrás conmigo ya que no todos mis hijos que irán se quedaran, tendré que hablar con los olímpicos para que Zeus y los otros no hagan nada drástico, tú los llevaras devuelta aquí y responderás sus preguntas; Helios, necesito que aguantes lo mejor que puedas, no sé si estos viajes puedan perjudicar en algo y es mejor que aguardes por si algo malo pasa; ¿Alguna pregunta? —se miraron entre todos, antes de que asintieran de acuerdo al plan. Suspiro— bien, deséenme suerte.
En resplandor la diosa se transportó.
. . .
"La pena debería ser solo una emoción mortal" pensó mientras esperaba tranquilamente en la cocina, ya con el último periodo terminado de las clases y con su grupo de niños dirigiéndose a los túneles que era su hogar. Se supone que ahí tendrían que tener las clases, pero se encontraban en renovaciones y alistando detalles, razón por la cual Thanatos y Kalona iban en camino.
Claro, ella podía haber aparecido en la casa de la noche o hasta en el autobús; mas pensaba que eso solo complicaría las cosas y era mejor quedarse allí hasta que llegaran. Por raro que pareciera en una inmortal, se sentía increíblemente estúpida por quedarse con ese simple aspecto hasta su llegada, más las medidas lo ameritaban.
Como estaba en el subterráneo y no quería alarmar al resto que iba con ellos; estaba con un tamaño promedio de una mujer, su cabello negro brillante combinando con sus ojos y la piel resplandecientemente blanca, y a juego un vestido blanco largo hasta al suelo y el contorno de una luna en su frente. A simple vista parecía una vampiresa, más al fijarse se notaba quién era.
— ¡Vamos Zoey, necesitamos un spa en la nueva escuela! —se oía reclamante por el pasillo junto con unos pasos que se aproximaban; la única ocupante del comedor estaba tan sumida en sus pensamientos que no noto esto.
Un grupo de vampiros, iniciados, humanos bendecidos por la diosa y un dios alado entraron al cuarto. Había pasado un año desde que derrotaron a Neferet, el circulo de Zoey habían pasado por totalidad el cambio-incluyendo a la mencionada-y ahora que habían obtenido un poco de paz se notaban más calmados y responsables de la segunda casa de la noche. Entre ellos estaban los iniciados rojos y algunos azules que decidieron seguir a Stevie Rae y a Zoey-dependiendo del color de su luna-como su nueva alta sacerdotisa.
Sin embargo, las risas y discusiones pararon cuando notaron la presencia desconocida de la mujer.
— Um, disculpe, ¿Necesita algo? —pregunto amablemente Stevie Rae acercándose; la "persona" finalmente noto que quienes había esperado finalmente hacían acto de presencia y se volteó para verles.
— ¿N-Nix? —menciono el nombre totalmente sorprendida la chica cherokee, que al verla a los ojos noto a su diosa en ellos. Había oído su voz algunas veces, pero en los últimos meses mantuvo silencio; pensando que eso era una buena señal como que el mundo por fin estaba en paz, y ahora de repente aparecía.
La mencionada se levantó rápidamente, quizás demasiado notándose nerviosa, lo que fue más obvio con la sonrisa que dio; aun si trataba de parecer tranquila— Si mi hija, necesitare que las sacerdotisas, tu circulo, sus consortes, guerreros y profesitas vengan conmigo—hablo en un tono suave tratando de denotar confianza. Puede que los otros se sintieran celosos de que la diosa no los mencionara, de no ser porque para todos eran demasiado estrambótico que estuviera allí; tardando un poco por la sorpresa, se acercaron hacia ella.
— No se separen—les instruyo a tiempo que se concentraba, y en un haz de luz todos desaparecían de la cocina.
. . .
Nix hizo que todos aparecieran en su recamara; no podía hacer que fueran de golpe a su otra casa y mucho menos al mundo mortal de la otra dimensión sin pasar por allí. Kalona, que antiguamente había estado en el palacio; se quedó sin aliento.
— Esta, ¿Acaso es su…—no termino la frase, sin poder creérselo. Apenas su hermano había podido ir allí una que otra vez y no era muy frecuente; de todas las leyes que había esa era la más fuerte.
— Vamos niños, por aquí—se voltearon a ver a una voz melodiosa que solo una de los presentes había escuchado. La puerta que iba hacia el otro mundo estaba abierta; Selene se encontraba del otro lado haciendo guardia para que nadie de alguna de las dos dimensiones pasara por allí.
— Gracias—le dice la primordial; el tener otra presencia que sabía de su plan y que le ayudaría le tranquilizaba bastante. Los vampiros habían estado reacios al principio-entre la sorpresa y la desconfianza no querían pasar-no obstante siguieron a su diosa.
— ¿Quién eres? —pregunta con algo de brusquedad el ser alado; el único que probablemente no reaccionaría a la imponente aura debido a su poder. La otra ni se inmuta.
— Soy Selene, diosa de la luna; me alegra verte de nuevo Kalona—instruyo con una gran sonrisa. El otro no tenía idea, debido a los secretos nunca supo que ella era su madre, debido a que el ángel nació cuando la noche beso la luna. Por la cara que mostro, no le aclaro mucho.
— Lo siento, pero las explicaciones para después; siendo mis hijos me imagino que tendrán cierta resistencia, pero en general este lugar no es bueno para…—se detuvo, iba a decir "semidioses" sin embargo ninguno de estos sabía al respecto, y no podía decirlo ahora. Presiono sus labios en una línea recta— ya se enteraran.
"Esto es realmente serio" pensaron intercambiando miradas Zoey, Stevie Rae y Aphrodite. Ellas habían pasado por cosas difíciles y en si podían comunicarse con la mirada; ya que ninguna poseía el valor de decir algo-ni siquiera la profetisa, que sentía un nudo en la garganta-, sin importar como estuvieran las cosas, su diosa nunca pareció perder la esperanza en ellas; el que se comportara de forma tan nerviosa y los llevara hasta ya…realmente, no pintaba bien.
No les animo mucho cuando a paso veloz detrás de las diosas vieron la casa; ellos no le temían a la noche o la oscuridad, empero la sensación que transmitía era de maldad, algo demasiado obscuro. ¿Por qué su diosa estaría en un lugar así?
Por suerte, no se quedaron demasiado; tan pronto como Nix piso la entrada hizo aparecer su carro de sombras, ajustándolo para que no tuviera una altura de 12 metros y que fuera lo suficientemente grande para todos. Agarro las correas haciendo que los caballos se formaran como acto de magia.
— ¡Sombra, Sombra; rápido, al mundo mortal! —demando, haciendo que las volutas de sombras se multiplicaran alrededor del carro; el tártaro no era un lugar para mestizos y ellos no eran la excepción, el que vieran su casa ya debió ser demasiado como para que contemplaran ese paramo de monstruos. Los corceles se dieron prisa gracias a las ordenes; pasando hacia el inframundo siendo la vía más rápida-la distancia que había allí era diferente que en la tierra, y no iba a salir de Roma si podía hacerse una entrada desde el infierno-. La hija de Caos estaba totalmente centrada en su tarea, a tal punto que sin estar segura si fue veloz o solo era su percepción; rompió el suelo en el campamento mestizo estacionando su carro, y obviamente haciendo un alboroto.
Los semidioses claramente oyendo el estruendo por el silencio de la noche, salieron de sus cabañas en una combinación de armaduras y piyamas portando sus armas. Percy y Annabeth se miraron una vez se encontraron en la estampida de medias sangres; hace un año derrotaron a Gea y por la velocidad que hubo de la titanomaquia a la gigantomaquia, en secreto temía que otra cosa parecida sucediera.
Como líderes a los ojos del campamento, no tardaron de abrirse paso hasta ser los primeros entre las decenas de adolescentes. Al lado pino de Thalia, se encontraba un carro hecho de acero de estigio, un grupo de chicos de su edad con lo que parecía un par de Adultos, y dos diosas donde una llevaba el carro.
— ¡¿Nix?! —hablo temerosa la hija de Atenea. Puede que quién condujo el carro se viera diferente, pero nunca había podido olvidarlo y dudaba que esta dejara que otro lo tomara.
Bajándose de primera para que sus hijos fueran detrás de ella y de Selene, miro a quién le había llamado. Ella tampoco los había olvidado, con su ira burbujeante recordando el insulto; su forma parpadeo hasta mostrarse la Nix que ambos semidioses vieron.
— ¡Los turistas malagradecidos! —exclamo la primordial. Aparte de los tres que estuvieron en la escena, nadie entendía a qué diablos podría referirse.
— Um, Nix—suavemente tocaron el brazo, Selene le indico que mirara hacia atrás. Aun enojada y aspecto macabro, observo como sus hijos estaban entre incrédulos a horrorizados. Esa visión hizo que se calmara de golpe, retomando la compostura hasta mostrar a la Nix que reverenciaban.
— Lo lamento—se disculpó; sin embargo solo fue con el grupo de vampiros, en lugar de los dos semidioses que había estado a punto de amenazar de muerte.
— Entonces, ¿Eso quiere decir que no viniste a que nos comieran? Porque ellos aun quieren comernos—improviso Percy apuntando a los caballos; aunque estuviera a punto de cumplir los dieciocho, el pensar antes de hablar seguía sin ser uno de sus puntos fuertes. Su novia, que se había aliviado porque la diosa se viera menos atemorizante, golpeo al chico con el codo para ver si cerraba la boca.
Para su desdicha, eso hizo que la dueña se volteara; mirándolos despectivamente— Si bien me encantaría que lo hicieran, necesito que los olímpicos me apoyen y sin duda Poseidón y Atenea no estarán contentos si hago eso.
— ¿Poseidón y Atenea? —inquirió Shaylin, abriéndose paso entre los demás. Ahora que había pasado por el cambio, poseía un tatuaje rojo como corrientes de agua, con las olas enmarcando su rostro. Su novia, Nicole; le agarro la mano con fuerza en un intento de que se callara; quería a su pareja y entendía que estuviera curiosa-todos lo estaban-mas no le parecía que fuera buen momento para hacer preguntas, sobretodo rodeados de un grupo de humanos armados. Los guerreros estaban alertas por esto, si bien parecían humanos eran demasiados y no parecían muy de su lado, observando con una mezcla de pavor y recelo hacia Nix. La diosa iba a voltearse para hablarle, pero no le dio tiempo.
— A ver a ver, ¿Qué está pasando aquí? —pregunto Dionisio, que si bien podía haber llegado antes había estado disfrutando de un partida con Quirón y alegaba que fuera lo que fuera podía esperar; sin saber lo importante que esto era. Había llegado con el centauro; y rápidamente aprecio a la inmortal— ¿Nix? ¿Qué haces aquí? ¿Y desde cuando te ves TAN bien? —dijo mientras observaba con detenimiento, notando que era mucho más hermosa que lo que normalmente veía. La mencionada rodo los ojos.
— Si, soy yo; ahora te explico; y te lo digo de una vez, si rechace a Hades, ¿Tú de verdad crees que tendré algo contigo? —si bien delante de sus niños trataba de parecer calmada y amable; no había manera que fuera cordial sobre ese tema incluso si necesitaba de su ayuda, en definitiva no apreciaba a sus familiares. Ignorando al hijo de Zeus, miro a Quirón— ¿En su salón de reuniones habrá suficiente espacio? Necesito que tanto mis hijos como sus consejeros estén presentes.
— ¿Hijos? —ahora quién pregunto fue una de las pocas romanas, Hazel. Se había decidido a permanecer junto con su hermano luego de la guerra y actualmente estaba al lado suyo, portando sus armas. La morena había hecho un esfuerzo para saber de los griegos y nunca escucho acerca Nix tuviera hijos semidioses.
— Si, somos los hijos de Nix—reclamando algo de valor, Zoey fue hasta al lado de su señora; tratando de parecer valiente y menos cobarde de cómo se sentía, a causa de tantos eventos— ¿Podrían explicarnos que sucede aquí?
— Créeme hija, eso queremos saber— el mitad caballo troto hasta ellos, inspeccionando con la mirada al grupo que en mayor parte conformaba adolescentes— Permíteme presentarme, soy Quirón, director de actividades del campamento mestizo, el único lugar apto para semidioses.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Vale, iba a hacer esto más largo pero seriamente no quería que el capítulo quedara tan grande; igualmente escribiré el otro enseguida y con algo de suerte pondré los dos de una.
Con respecto a Selene y Kalona; como dijeron en la saga así fue como nació Él y por lo tanto supongo que se le puede tomar como si fuera su hijo, ideas mías.
Lo de Hades y Nix me lo invente, no sé porque me parece que al menos la Nix de PJ y Hades harían buena pareja.
Les recuerdo a todos y a cualquiera que lea esto; lo publique antes de que saliera el último libro de la casa de la noche y de héroes del olimpo; no tengo idea de cómo son los tatuajes o poderes de los vampiros-si salió alguno nuevo-o si algunos muere o vive. Si luego de leerlos noto algunos detalle que pueda cambiar lo hare, sino es posible lo ignorare de plano.
Algunos se preguntaran porque traje a Nicole; en lo último que apareció de revelada parecía que sería pareja de Shaylin, y como ella venía lo haría también. ¿Por qué no traje a Aurox? No, no iba a poner ningún dramón Aurox-Zoey-Stark y lo mejor era sacarlo de en medio. Hare esto lo más cannon posible, por respeto a los escritores porque créanme, si por mi fuera esto sería un revoltijo slash fem-slash con Zoey, Stark y Frank muertos.
Seriamente no sé qué decir de este cap, estuve metida hasta la medula por lo cual escribía conforme imaginaba-literalmente tuve que parar un momento porque mi corazón se aceleró-, así que de seguro tiene varias fallas.
Lamento eso y gracias por leer el capítulo, se despide;
Lira.
