Por la noche ella estaba tumbada sobre la cama la música de fondo era romantica, no dejaba de pensar en lo ocurrido en la tarde, Albert, Albert, Albert, últimamente era todo lo que tenía en sus pensamientos, no dejaba de repetirse las palabras dichas por el
"no quiero ser solo tu amigo" entonces aunque él no lo digiera directamente, será a caso que ahora eran novios?, ella abrió los ojos sorprendida, pensando "que tonta el jamás me pidió que fuera su novia", su hermana entro a la habitación y le dijo
-hey perezosa te busca Annie!
-esta bien, en seguida voy-contesto poniéndose de pie
Al salir Annie se encontraba conversando con la madre de Candy, ella las observo sin acercarse todavía cómo era posible que aun con su amiga su madre fuera tan amable, y a ella solo le lanzaba frías miradas, definitivamente y aunque le doliera algo muy extraño le sucedía a su mama, respiró profundo como dándose valor, ojalá algún día se atreviera a preguntárselo, que era lo que tenía en contra de ella?
-Candy!, le decía a tu mama que tenemos que hacer un trabajo-le guiño un ojo
-ah sí lo había olvidado-rayos ojala no fuera tan mala para mentir
-puedes ir con Annie si así lo deseas hija-dijo su madre
-te prometo que no tardare-le dijo-gracias mama
Por toda respuesta la mujer dio la vuelta y entro nuevamente a la casa, Annie tomo a Candy del brazo y la arrastro hacia la calle, una vez estando lo suficientemente lejos le dijo
-que ha pasado, qué te dijo, le has creído?
-An ,por favor, no puedo responder tan rápido, así que calmate
-es que no me llamaste y te fuiste con el "imbécil numero dos",me tenias preocupada
-no le digas así por favor-le pidió seria-él para nada es un imbécil
-dime por favor que es lo que ha pasado
-si me dejas continuar, lo oirás-Annie se tapo la boca-sabes me dijo que ella solo era su ex novia pero que por lo visto aun a ella no le quedaba claro, sabes? el me ha besado
-que?-sorprendida-se lo has permitido, una vez mas
-hay amiga-suspiro-no fue solo una vez más, fueron varias veces mas, me dijo que no quería ser solo mi amigo, qué lo hacía sentir muchas cosas
-entonces te pidió que fueras su novia?
-ese es el problema, estaba tan mareada por sus besos que no lo sé, el no me dijo nada-dijo
-pues espero que lo haga, no le permitiré que juegue contigo
-amiga no siempre tienes que defenderme, creo que es tiempo de que lo haga yo
-sabes que te quiero muchísimo y lo que quiero es que tú seas feliz
-gracias An, ojala mi hermana fuera como tú, así no me sentiría tan sola
-hey no estás sola, tú eres mi hermana, ya que no tengo de sangre, tú eres mi hermana de amor
-Annie a veces se te ocurre cada cosa-ambas rieron
Esa noche Albert había invitado a cenar a su madre después de llevarla al cine esa era su cita de la semana, desde que el empezó a trabajar habían empezado a tener esa cita, algunas veces iban al cine, otras simplemente a caminar por el parque, conversaban de sus sueños, de cómo había estado la semana de cada uno el hubiera querido hablarle de Candy pero sabía que aquello lo llevaría a escuchar un sermón sobre su relación con Ericka,sobre formar una familia y sabia que Candy no era candidata para ser su esposa ante su madre, no ahora, ella apenas empezaba a vivir, era solo una jovencita, su madre seguramente pondría un grito en el cielo, sonrió al imaginársela
-vaya estas muy sonriente hoy hijo, te has arreglado con Ericka?
-mama!-dijo molesto-ella ya no me pone feliz deberías saberlo
-no pensé que su distanciamiento fuera tan serio
-madre-le tomo la mano y la vio a los ojos-he decidido terminar definitivamente mi relación con ella
-pero William, ya lo has pensado bien, ella es tan dulce y hermosa, es la mujer ideal para ti
-es que ya no la amo, deseas mi felicidad?-le pregunto
-sabes que si, lo que más deseo es verte realizado, con una familia, así podría morir en paz
-mama yo no deseo casarme, no ahora, sólo quiero estar a tu lado y algún día no ahora he-le dijo señalándola-casarme con una mujer que me ame y sé que Ericka no es esa mujer, se lo mucho que la aprecias pero ella no es lo que yo crei, además quien te ha dicho que tu vas a morir?
-hay William, ya estoy en una edad muy avanzada y quiero nietos. En cuanto a tu novia, si que debes estar molesto con ella, pero sé que se arreglaran tarde o temprano, siempre la has amado
-por favor Isabella lo digo en serio, no volveré con ella de acuedo?,es mejor que lo sepas, además hoy no hablaremos mas de eso
La dama le sonrio,ella adoraba a su hijo, sé había vuelto un niño muy serio e introvertido cuando su esposo la abandono, para buscar su destino," él muy canalla", pensó ella, la dejo sola con sus dos hijos, por quien ella lucho incansablemente, su dolor poco había interesado, por sobre todo estaban ellos su motor, su alegría. Por suerte tenían un pequeño restaurante el cual ella hizo de la nada, su incansable esfuerzo fue compensado y para cuando sus hijos crecieron pudo darles una vida llena de lujos, ahora pertenecían a la alta sociedad de Chicago y ella se sentía orgullosa, sobre todo de Albert quien estaba siempre al pendiente de ella, le daba tanto cariño, a veces más que su hijo ella sentía que tenía en él un amigo, su apoyo, siempre había sido tan maduro para su edad, pero para ella nada estaba oculto sabia que dentro del corazón de su hijo aun estaba cierto recelo hacia su padre, y también que aunque se mostrara fuerte y seguro, por dentro era noble y lleno de miedos.
-ha llegado la hora de irnos-le dijo
-claro mama, lo que tu digas-la tomo del brazo y salió con ella orgulloso
Al llegar a su casa se refugió en su habitación, no dejaba de pensar en lo mucho que le gustaría verla, escuchar su voz, pero era muy tarde, aun no sabía cómo había sucedido, tenía tan poco de conocerla y cuando estaba junto a ella se sentía como si tuviera una vida a su lado, sólo a su lado sentía paz, como alguien podía hacerlo tan vulnerable, como ella era capaz de transmitir tranquilidad a su vida y al mismo tiempo causaba una revolución dentro de el?, tenía miedo de el mismo, miedo de amar, cuando no lo esperaba, cuando no necesitaba más drama en su vida había llegado ella.
Ella con su inocencia, con su ternura con su mirada limpia, ella quien ahora ocupaba la mayoría de sus pensamientos, quién hacia que le faltara el aire tan solo al sentirla cerca, William Albert Andley, tuvo que admitirlo, si estaba enamorado
Los días habían pasado lentos para ambos ya que solo pudieron verse fugazmente, era época de exámenes así que a ella le quedaba poco tiempo a él le agradaba que fuera tan dedicada en sus estudios, esa tarde su amigo Wallace había pasado a saludarlo el no le agradaba mucho la idea estaba consciente de que el siempre había sido un espía de su querida Ericka, pero en fin era su amigo, rogó al cielo que Candy no fuera a verlo esa tarde, no con Wallace ahí, lamentablemente sus ruegos no fueron escuchados y de pronto apareció ella
-hola!-saludo con una sonrisa-deseaba verte
-has venido por pastelillos?-pregunto el fríamente
-es…si dame uno de chocolate-dijo desconcertada
-que tengas buen dia, dijo entregándoselo
Ella solo bajo la mirada, no podía creer que él se comportara asi,no le había agradado para nada el tipo que estaba con él, tal vez y era el dueño y por eso el había sido asi,suerte que no había ido Annie con ella por que las cosas hubieran sido muy distintas, salió del lugar con una sensación de dolor agudo, el dolor que causa la desilusión, ella había imaginado las cosas muy diferentes, al fin después de varios días de arduo estudio, al fin podía ir a verlo y estar a su lado ,simplemente lo que ella imagino fue muy distinto a la realidad, quería llorar pero verse en la calle sola y expuesta la hizo sacar fuerza de su interior y contener las lagrimas.
En cuanto ella salió el quiso correr tras ella, sabía que la había lastimado en su mirada nunca estaba nada oculto, pero no quería exponerla a lo que sabía Wallace trataba de averiguar, sabía que Ericka era capaz de todo cuando se encaprichaba en algo y por ahora él era su capricho, por supuesto que ella lo había llamado y le pregunto si existía alguien más lo que el negó rotundamente, pero conocía a su ex novia, no se iba a quedar tranquila hasta averiguar el motivo por el que él se alejo de ella. Se odio en silencio por haber actuado como lo hizo pero en ese momento el miedo a verse expuesto pudo mas, él no quería que la lastimaran, no quería dejarla a la merced de Ericka porque sabía que en cuanto Wallace supiera quién era ella correría a decírselo a su ex novia.
-te ocurre algo, parecería que viste un fantasma-dijo su amigo sonriendo
-no…no pasa nada, es que estoy un poco cansado-le mintió
-pues porque no vamos a mi bar y tomamos una copa
-me encantaría pero debo revisar unas notas, espero y no te moleste
-claro que no, entonces me voy, si deseas ir mas tarde ahí estare
-gracias, así lo hare
Dio un suspiro de alivio en cuanto el salió del local, necesitaba hablar con Candy darle una excusa por haberse comportado como un patan, se sentía un miserable traidor, sin dudarlo empezó a marcar su número, rogando al cielo que ella respondiera
-diga?-contesto la Sra. Withe
-me podría comunicar con Candy?-pregunto
-un momento, pero quien la busca?-dijo en tono molesto
-Albert, es usted muy amable-dijo tratando de suavizar a la mujer
No obtuvo respuesta, esperó momentos después una voz le alegro el corazón
-hola, Albert?-dijo ella
-si,Candy tenemos que hablar
-en verdad? por que hace un momento pensé que no me recordabas
-por favor ven a verme y te lo explicare, o deseas que yo lo haga?
-no ni una cosa ni la otra, ahora no es el momento-dijo bajando la voz
-de acuerdo, puedo ir a buscarte al colegio-dijo resigando
-si así lo deseas está bien, te veo entonces
-nos vemos, ha sido lindo oír tu voz-dijo colgando el audicular
Candy colgó esperando que él no pensara que estaba molesta, pero ella no le podía decir que su madre se había quedado lo suficientemente cerca como para oírla, ella la vio un tanto nerviosa, solo su mama tenía el poder de hacerla temblar sin siquiera decir una sola palabra, trato de recordar si alguna vez la había cobijado en sus brazos, o la última vez que le dio un beso de buenas noches, pero si alguna vez sucedió, lo olvido.
-Candy-dijo la mujer-de ninguna manera pienses que vas a salir
-lo sé mama, no lo hare-dijo con tristeza
-espero y no andes saliendo con chicos ya sabes lo que pienso al respecto
-mama puedo preguntarte algo-dijo dándose valor
-pero que sea rápido, tengo que regresar a mi trabajo y casi no me da tiempo-dijo presurosa sin ponerle atención
-no te preocués, ya será en otra ocasión-bajo la mirada y entro a su habitación
Se sentó frente al espejo viendo como caían las lagrimas en su rostro, ella necesitaba a su mama, quería que por un momento se sentara junto a ella, compartirle sus secretos, reír a su lado pero siempre estaba de prisa, tanto que ni siquiera había notado la tristeza de su hija.
Marie Whithe, trabajaba en una modesta oficina de contabilidad que el padre de Candy le había dejado, no eran ricos pero tenían una vida comoda ella no era muy vieja como para rehacer su vida, pero en realidad aun tenía muy poco de la muerte de su esposo.
Candy vio por la ventana como su madre salía y se subía a su auto, suspiro pensando que es lo que pasaba en realidad por la mente de aquella mujer, porque siempre mantenía distancia entre ellas, vio a Susan que se encontraba hablando por teléfono,su hermana otro misterio para ella últimamente sentía que ella simplemente no encajaba en aquella familia y entonces la duda asalto su corazón…¿seria posible que no lo fueran?, pero al momento sacudió su cabeza como tratando de desechar esa idea, su corazón latía desbocado tan solo de pensar en ese absurdo
Entonces pensó en su padre, su mirada buena, el rostro apacible la sonrisa que cada noche al regresar de la oficina le regalaba, extrañaba cobijarse en sus brazos y platicarle como le había ido en el colegio mientras el acariciaba su cabello, escuchando atento cada detalle, nunca estaba cansado para oírla ni demasiado molesto como para reírse de sus chistes de sus ocurrencias, se dejo caer en la cama llorando, como extrañaba a su padre, su amor, su dedicación y todo sucedió tan de repente, no supo en qué momento el sueño la venció
Un nuevo dia llegaba, la luz ilumino el rostro de Candy quien presurosa se vistió para acudir al colegio, y a su mente llego una mirada azul y una sonrisa encantadora que hacía que su ser se estremeciera solo al recordarla, dio un suspiro pensando que ojala y el día no fuera tan lento, ojala y pronto llegara el momento de verse reflejada en esos ojos que le quitaban el aliento
El día en el colegio transcurría de forma normal, demasiado bullicio pensaba ella quien no había tenido una buena noche, pero en fin con resignación sonreía tímidamente
-estas bien Candy?-dijo Patty
-claro por qué no había de estarlo?-contesto
-bueno es que por lo general te encanta ser partícipe de los juegos y las bromas y hoy estas alejada del grupo
-estoy bien es solo que no tuve una buena noche
-algo sucede, es tu madre o acaso has visto a Terry?
-Patty, querida, en verdad eres nuestra amiga?-dijo Annie quien se acerco y escucho la pregunta-dejala en paz y no le recuerdes al "imbécil"
Candy sonrio, Annie se llevo a Patty cosa que la rubia agradeció en verdad no estaba para un interrogatorio,Terry pensó, hacia tanto que no pensaba en él, no pudo evitar sentir un leve dolor en el pecho, aún le dolia ,recordó la primera vez que lo vio,el había ido al secundario por su prima Amy y ella los presento, las cosas con el habían sido lentas la había cortejado con detalles y cartas, muchas cartas
Dos años de noviazgo y cuando su mama por fin lo había aceptado el decidió que quería tiempo, entonces pensó en las cosas que sus compañeras de colegio le decían sobre todo Dayan quien ahora era muy amiga de Amy,Terry siempre la había engañado con infinidad de chicas,por supuesto que jamás hizo caso de esos rumores, ella lo amaba y el jamás le dio motivos para desconfiar, hasta que lo vio con aquella pelirroja, y entonces la sonrisa de Albert en su mente, es sonrisa que lo iluminaba todo,era esa la razón por la que casi olvidaba lo que su ex novio le había hecho
Era él quien ahora todo lo llenaba con su presencia, era él quien la hacía olvidarse de todo aun de lo que ocurría con su madre,y era él quien esperaba en el auto por ella a la salidas del colegio, al verla aparecer salió de un salto y se aproximo al grupo de jóvenes
-Hola, como están-saludo en general
-hola Albert-respondieron en coro
-hola Candy-le dio un beso en la mejilla-nos vamos?
Ella solo asintió, se despidió de sus amigos y el la ayudo a subir al vehiculo, Amy, no perdía detalle de lo que ocurría a unos metros de ella, sonrió con malicia, "esto lo tiene que saber Terry"pensó.Como era posible que su ex amiga estuviera saliendo con alguien más si apenas unos meses atrás decía morir de amor por su primo.
Amy Grandchester,había sido amiga de Annie y Candy durante todo el secundario pero ella siempre había amado a Archie en secreto,asi que cuando el cortejo a Annie ella se había enfurecido y desde entonces odiaba a las amigas,solo que Annie siempre había sido una rival muy dura de vencer,pero Candy ella era como un manso corderito y tan inocente, que no era difícil sugestionarla,llenarla de inseguridades y ella era el punto débil de Annie,ella sabia lo mucho que ambas se querían,cuando una sufrías inevitablemente la otra también lo hacia
Candy aun se sentía como si flotara en el aire,tenían unos segundos de haber llegado a su refugio,estaba con "su príncipe" rio al recordar la ocurrencia de Annie,pero tenía razón él era su príncipe tal y como siempre lo había soñado ,ahí estaba el,su pelo rubio se movia con el viento,sus ojos azules profundos como el mar y sus labios perfectamente delineados,ella lo observo detenidamente,¿como alguien como él podía estar así por ella?.Ella no tenía un cuerpo bien formado como Annie o su hermana,ella era más bien "rellenita",su pelo rizado siempre era un desastre,además era muy pequeña,y su rostro tan lleno de pecas,ella lo veía y simplemente no entendía,y entonces la duda,¿seria acaso que el solo jugaba con ella?
-Candy,yo solo quiero disculparme-dijo tomandole las manos-ayer me porte como un patan,me perdonas?
-este…si…-contesto nerviosa "rayos esa mirada"pensó-yo entiendo
-no,no creo que lo hagas-dijo serio-el tipo que estaba conmigo no es digno de confianza
-pero yo crei que él era tu amigo, el dueño del negocio-le dijo
-si es mi amigo, pero no es el dueño del negocio, Candy hay algo que debo decirte
-Albert,no importa, confío en ti, de acuerdo? si tú me dices que no es de confianza así es,olvidemoslo si?
-entonces, no estas enojada?-dijo abrazandola
-claro que no-se recostó en su pecho-nunca podría enojarme contigo, es solo que mi madre estaba cerca para oír lo que hablaba
-entiendo, aun no te deja salir con chicos, cuántos años tienes Candy?
-si te lo digo, te alejaras de mi, además a una dama no se le pregunta su edad-dijo sonriente
-por favor quiero saberlo-le dio un beso en la frente
-no te lo dire, solo te hare saber que si me llegas a faltar tendrás serios problemas legales-rio, pero se puso seria al ver el rostro de el
-entonces, aun eres muy joven-dijo frunciendo el ceño-de acuerdo iré con cuidado contigo-bromeo
-Albert, gracias por llegar a mi vida, a mi no me importa cuántos años me llevas, ni me importa tu pasado, solo quiero que saber qué es lo que quieres en tu presente, y si en verdad sientes algo por mí, qué es lo que soy yo para ti?
El la vio por unos segundos, ¿en verdad ella loe estaba diciendo eso?, sonrió en verdad era más madura que muchas mujeres que había conocido, entonces cayó en la cuenta de que jamás le pidió que fuera su novia y aunque para el eso ya era un hecho, por la juventud de ella entendió que lo que quería era escucharlo de sus labios así que le dijo
-Candy,que es lo que siento por ti?, te responderé, siento todo lo que un ser humano puede llegar a sentir, siento lo que nunca en mi vida había sentido por nadie, creo que ya te lo había dicho,¿recuerdas?,y se que no te lo pregunte pero ¿quieres ser mi novia?
Ella lloraba mientras lo escuchaba nunca antes le habían dicho algo tan lindo, sólo él le decía cosas hermosas, y ahora estaba claro el quería que fueran novios, él le acaricio el rostro secando las lagrimas la acerco aun mas y puso sus labios sobre los de ella y así se perdieron una vez más en un beso intenso, qué gritaba lo que sentían sus corazones.
Continuara…..
Gracias a todas las chicas que han dejado sus reviews,como ya les he repetido son mi inspiración y lo que escribo es para ustedes,esta historia es suya,Gracias por leer!
