Buenas. Ni siquiera me acuerdo cuando fue la última vez que actualicé.
Sé que va a ser una desilusión (en parte) porque la mayoría me figuro yo estaba esperando otra cosa, es decir otro personaje pero ya llevaba mucho trabajando en esté y me apreció lo más justo que se publicare primero. Así que, a pesar de que ha pasado mucho tiempo es mi placer actualizar el día de hoy. Espero que esté bien, me disculpan los errores que pueda tener.
Disfruten.
PARTE II
Capítulo VII: Durandal
Vanir – Guerrero
¿Dónde estoy?
Valkiria… su espada en mi cuerpo. Lo que recuerdo.
"-Qué bueno que despiertes tan pronto."
¿Quién habla?. Estoy mareado, no alcanzo a distinguir nada, todo es una mancha difusa. Y mi cuerpo se siente pesado y adolorido. Intento incorporarme pero siento que algo no me lo permite, despacio me devuelve a mi posición inicial.
"-Aún no estás listo para levantarte joven guerrero. Necesitas un poco más de descanso."
"-¿Dónde estoy?"
"-En Teldrasill."
¿Asgard? ¿Pero cómo es posible?.
Mi cuerpo. Me siento cansado.
"-En un complejo de cavernas con un poderoso irruptor mágico natural. No te preocupes nadie además de mí y Fate sabe que estás aquí. Ó con vida."
¿Valkiria?
"-¿Quién eres?"
"-Alguien que puede ayudarte. Dime joven Vanir. ¿Por qué estabas allí solo con tus soldados?"
Estaba esperando en el cañón ¿No?. Recuerdo que el ejército Aesir era bastante más numeroso y poderoso que nosotros aún sin Valkiria podían acabar con nosotros sin contratiempo, solo era una cuestión de tiempo para que fuéramos derrotados. Así que se me ocurrió un plan, separar el ejército y apelar al instinto heroico de los einherjar para que se convirtiera en su debilidad. Me ofrecí como señuelo para llevarlos a un cañón entre las montañas Filos Espada, allí estarían esperando por nosotros armamento y víveres. Los Aesir acamparían esperando por nosotros en la entrada del cañon y aunque yo estaría atrapadoel resto del comando marcharía a sus espaldas. Cuando llegare el momento acataríamos por ambos flancos, atrapados en el medio ni siquiera la poderosa doncella iba a poder repeler nuestro esfuerzo y obtendríamos una victoria importante.
Sin embargo, fui vendido, traicionado y dejado para morir. Solo un idiota prescindible.
"-¿Por qué sigo con vida?"
"-Fate. Ella te sacó de allí y te trajo hasta aquí."
"-No comprendo…"
La cabeza al fin ha dejado de darme vueltas, pero no me atrevo a abrir los ojos completamente. Esperare un poco más.
"-Chrono es tu nombre ¿Verdad?."
"-¿Qué pasó… con la batalla?"
Empiezo a sentirme un poco mejor.
"-No hubo una. Fue una masacre por el reporte de Fate. Tus tropas al verte caer terminaron por huir despavoridos, y los einherjar... bueno, aún son víctimas de sus emociones más humanas, así que, les dieron caza. La mayoría murió, unos pocos se lograron lescapar."
"-No llegaron refuerzos ¿Verdad?"
"-Aprovecharon para atacar la puerta norte, la destruyeron. Pero uno de los capitanes logró detener su avance hasta que llegaron refuerzos."
Ese era el plan que pensaban seguir ates de aceptar mi idea. Así, que me usaron y de paso se deshicieron de mí.
Ratas.
"- Yo…"
Cuando pueda levantarme. Espero poder hablar con ella, quiero saber porque me trajo a este lugar, la razón por la que salvo mi vida.
Me escuece mucho el costado, la zona exacta por dónde me penetro con su espada quema, duele tan solo con respirar.
"-Chrono."
¿Qué es esto? La sensación de agotamiento se desvanece poco a poco, me voy sintiendo con más energía y no me duele tanto. Va calmando es escozor de la herida y también la cabeza deja de dolerme. Abro los ojos.
Esta mujer, la conozco. Más bien la he visto antes. Ella es…
"-Lindy."
"-Me conoces."
Quién entre nosotros no lo haría. Ella sola si quisiera pudiera acabar con hordas de soldados ó es dicen los generales, le tiene bastante temor. Pero que puedo esperar de esos cobardes.
"-Tu eres la segunda al mando en Valhalla. Después de Odín eres la que toma las decisiones."
"-Puede decirse."
El brillo en sus manos…
"-¿Me has sanado?"
"-Si. Fate hizo lo que pudo, pero su magia de sanación es limitada. Considerando la cantidad de daño que ella misma causo en los tejidos, me sorprende que sobrevivieras. Eres un guerrero con unas ganas de vivir muy fuertes."
¿Por qué estos Aesir me han salvado? Soy su enemigo.
"-Joven guerrero, Fate no lo sabe pero al salvar tu vida me ha mostrado que ella misma aún tiene esperanza."
¿De qué está hablando?
"-Te pareces mucho a tu padre."
"-¿Conoció a mi padre?"
"-Y a tu madre también. Hace mucho tiempo."
Mi padre fue también un militar. Llegó a ser general y por lo que he escuchado, era un gran guerrero. Si él siguiera con vida seguro estaría avergonzado de mí.
"-Estoy segura que no te quedarás en esta cueva por más tiempo."
"-Debo regresar."
Necesito hacerlo. Quiero saber cuál de ellos lo hizo. Aunque no importe mucho, se encubrirán seguramente y ninguno dirá nada en contra de otro, porque sus secretos son demasiados y el precio de abrir la boca será muy alto. Probablemente no obtenga nada al regresar, solo no quiero darles la satisfacción de creer que se han librado de mí tan fácil, tan pronto.
"-Valkiria, ¿Dónde está?"
"-En Midgard."
Quería al menos agradecerle por lo que hizo.
"-Chrono. No regresarás a Jotunheim. Al menos por ahora…"
"-¿Qué?"
"-Como dije, no regresarás."
Me siento extraño, la forma como me mira.
"-Eres un campeón, y como los demás es has de encontrar tu Flame Jewel."
Así que, Flame Jewel. Las armas que contiene el alma de Ysera, la última inmortal.
"-Asumiré que conoces la leyenda."
"-Si."
Los mundos estaban en caos porque los artefactos creados para mantener el orden y la estabilidad eran buscados para ser utilizados como armas. Durante la guerra de los mil años, Ysera previó el gran peligro que se cerniría sobre el mismo Yggdrasil si lograban su objetivo. Así que utilizando todo su poder, en las forjas enanas de Stravaheim creo siete armas, las cuales imbuyó con su poder y esencia. Luego, antes de fusionarse por completo con el árbol de los mundos ella escogió 7 campeones, uno por cada Flame Jewel. Uno de ellos, Surt era un vanir, como yo.
"-Debes recuperar a Durandal antes. Ha estado perdida durante periodos…"
"-¿Tengo que matar a Fenrir?"
Es imposible, es una bestia muy poderosa. Ni con el poder de Durandal, Hermir fue capaz de enfrentarse a él. Al final la bestia le arranco el brazo de un mordisco y se lo trago, de paso el dispositivo.
"-No en tu estado, es un ser poderoso. Pero hay formas en que puedes tener una oportunidad…"
No puedo hacerlo por mí mismo. No tengo el poder suficiente.
"-¿Qué es eso?"
Una esfera cristalina. No la distingo bien, parece tener algo en el centro.
"-Esta es la Llama de Xavis. Ó lo que queda de ella."
¿Me la está dando?.
El cristal está roto, la flama azul celeste brilla débilmente.
"-Un maestro artesano puede repararla. La necesitarás para enfrentarte a Fenrir."
Recibo el artefacto.
Pudiera ser que Durandal sirviera a mi causa, cuando regrese puedo utilizar su poder para obtener las respuestas que quiero.
"-Dijiste que había otros."
"-Si. Fate se está encargando de eso. Se avecina un momento decisivo Chrono, puedo sentirlo. Algo que va a cambiar radicalmente la co-existencia de los mundos sucederá pronto. Hay que estar preparado."
Necesito saber porque luchar. Aún si me vendieron, soy un Vanir, no voy a traicionar a mi patria ayudando un Aesir sin más. Aunque me hayan salvado la vida, ahora parece quiere utilizarme como un peón en su juego. No seré un idiota útil de nuevo.
"-No lucharé, no sin saber exactamente contra que me enfrentaré. No pondré a Durandal a tu servicio sin estar seguro que no utilizaras su poder a través de mí para acabar con esta guerra. Pude haber sido vendido, por aquellos que consideraba mis compañeros de armas, pero no me voy a convertir en un traidor."
"-Esto no tiene nada que ver con la larga disputa entre nosotros, Chrono. Algo está bloqueándome, no logro canalizar mi concentración pero es imperativo que se reúnan sino todos al menos tengo la esperanza que menos sean suficientes."
Pudiera matarme si lo desea, con un movimiento acabaría conmigo y no hubiera nada que yo pudiera hacer para evitarlo. Haré lo que me pide, no tengo opción, si regreso ahora y ella tiene razón, si habla con la verdad mi hogar está en peligro. Juré que lo protegería, y planeo cumplir mi palabra al precio que sea. Y no tengo opción tampoco ¿Acabaría conmigo si me niego?.
"-Haré como me pides. Por ahora, estaré a tu servicio."
"-Eres justo como tu padre"
No soy ni la sombra de lo que él fue.
Guardo la gema en una mis alforjas. Ella camina delante de mí. No tiene prisa, parece muy confiada. Sabe que no la atacaré.
Dije que no traicionaría lo que soy y por lo que he luchado, pero justo ahora es como me siento. Aún no he hecho nada por ella, no he cumplido ninguna de sus órdenes pero para mí el solo hecho de aceptar el artefacto para ser reparado, me hace sentir que he cambiado de bando. Yo, ahora al servicio de un Aesir… solo que no voy a ser tan confiado. No puedo confiar en ella, o en Valkiria. Aunque me hayan salvado.
"-Alfheim está sumergido en su propio conflicto, mantente alerta."
"-¿Cómo voy a encontrar al Artesano?"
Levanta una de sus manos y una esferita blanca brillante aparece. Una invocación Etherea.
"-Mantenla siempre contigo, nadie más que tu podrá verla. Te dirá la dirección que debes seguir para encontrar al maestro reforjador."
También sabrá en todo momento donde me encuentro. Pero ya he dado mi palabra y que pienso cumplir, además si obtengo el dispositivo y escapar con el sería de gran utilidad. Dije que lo haría, y por mi honor, que es lo único que me queda en este momento no fallaré.
Cuando haya saldado mi deuda volveré a casa, a Jothunheim. No por venganza, pero deseo ver la expresión en sus rostros cuando me vean.
"-Buena suerte joven guerrero".
Desaparece frente a mis ojos.
La esfera de energía que es mi guía ha empezado a flotar delante de mí. Si la memoria no me falla este lugar es un laberinto, pudiera pasar varios periodos dando vueltas por el complejo sin encontrar al salida. Camino tras la lucecilla.
No comprendo del todo porque ella me ha salvado. Somos enemigos, estaba derrotado, lo que debió hacer fue darme una muerte limpia. En cambio me dejo existir. Yo no lo hubiera hecho lo mismo, de haber sido yo el ganador de nuestro combate sin pensarlo dos veces la hubiera asesinado. Aunque luego lo más seguro es que hubiera muerto también, los einherjar hubieran acabado conmigo y mi muerte hubiera sido en vano, igual ella posiblemente regresaría algún día.
Fui tan torpe, tan ingenuo. Debí sospechar al menos de lo fácil que resultó, pero estaba tan orgulloso porque al fin había logrado que me escucharen que no vi más allá de mi nariz.
Al fin, veo luz y la salida está justo al doblar. La brillantez en insoportable y me obliga a entrecerrar los ojos, en tanto con mi brazo intento resguardarme de la luz. Me cuesta un poco cacostumrbar mis ojos pero cuando al fin lo logro, tengo que parpadear varias veces.
Camino unos cuantos metros.
El paisaje es verde, cálido, una tierra basta y llena de vida. El viento sopla gentil y suave, puedo sentir como roza mi piel pero es tan diferente al gélido azote de los vientos que estoy acostumbrado. Es cierto, antes que la guerra empezaré, los Vanir vivíamos en este lugar también pero, al ser derrotados fuimos expulsados a las estepas heladas de Jothunheim. Es decir, que hace mucho tiempo, este fue también nuestro hogar y de alguna forma, toda mi vida he luchado por este lugar, pero es la primera vez que realmente lo veo. Es precioso.
Pero ya no estoy seguro si es realmente por esto que luchamos tan vehementemente. Si en verdad llegare la batalla a su fin, si pudiéremos vencer a los Aesir y sus aguerridos einherjar, si por la voluntad de los antepasados pudiéramos vencer al final. ¿Esta tierra sería nuestra?. Es lo que nos han dicho, pero ya no puedo pensar que es tan simple. Si se acaba la guerra, entonces todos ellos no serán más grande Generales sino que perderán su poder y es obvio que dejarán que eso suceda. No peleamos por nuestro hogar, sino por sus intereses, luchamos una batalla sin sentido para su propio y único beneficio.
Y yo no he sido más que el de turno, habrían vendido a cualquiera que amenazare con acabar su centro de poder. Pero no estoy muerto, por ahora no puedo hacer mucho y no está mal. De momento, pagaré la deuda por mi vida y cuando este saldada regresaré.
La pradera es amplia pero no veo señal alguna de movimiento. Únicamente el viento.
Me agacho con la esfera aún flotando metros delante de mí. Tomo una de las flores blancas entre mis dedos, con suavidad aplico fuerza para arrancarla y la llevo hasta mi nariz. Aspiro. Es un aroma dulce, suave y bastante agradable. No sabía que las flores podían tener un rico aroma, me pregunto si será el mismo para todas. Aunque, pare ser franco es la primera vez que sostengo una flor con mis propias manos. Es tan pequeña, si hago algo más de fuerza seguro que se deshace entre mis dedos o queda una mezcla blanca y horrible pegada a mi palma, pero seguro que conserva su aroma. Si, lo conserva pero también puedo percibir un olor fuerte.
Me levanto y continúo la caminata. El paisaje no varía mucho, es una enorme pradera cubierta de verde pasto y estas pequeñas flores blancas. Han de tener un nombre supongo, cuando regrese le preguntaré. Y si no demasiado quisiera escuchar también la verdadera historia de cómo fue que terminamos siendo expulsados de este lugar, tengo la impresión de que he vivido una mentira y cuando regrese a Jotunheim necesitaré la verdad.
A la distancia logro ver una construcción, un puesto de vigilancia. No me parecer aconsejable tomar ese camino, pero mi guía de luz al parecer ha decidido que es allí por dónde cruzaremos. No tengo arma alguna, sé que puedo intentar canalizar alguna de mis habilidades pero no sería sencillo. Me siento bien, pero mis niveles de DME son apenas estables. Me acercó a pesar que el guía de luz se adelanta bastante, no parece haber nadie, pero no luce como un puesto abandonado es mejor que tenga cuidado.
Me acerco despacio, es puesto de vigilancia normal, los he visto antes, pero no veo los guardias por ninguna parte.
"-¡Ey!"
Lo sabía. Estaba recostado contra la estructura, descansando me supongo. ¿Qué hago?.
Me mira extraño, pero no se alarma.
"-¿Eres el nuevo sujeto?"
Me observa pero esta calmado, no parece notar nada extraño en mi presencia. ¿Será posible que me estuviere esperando'. No lo creo. Se acerca, me rodea y no deja de mirarme curioso pero tiene una sonrisa en el rostro, está demasiado relajado. Cree que soy uno de ellos. Me he estado sintiendo un poco extraño, ¿Pudiere ser que esa mujer me ha imbuido con algo de su propia energía y por eso no reconoce que no soy como él?.
"-Bueno mira, como eres nuevo. Supongo que no sabes que hacer, ya sabes con todo ese asunto de ser elegido. "
Apoya su lanza en la pared de la torre y empieza a caminar a mí alrededor.
"-A mí me paso, estaba bastante desubicado al principio. Pero ya te acostumbrarás."
Apoya su mano en mi hombro y me obliga a caminar a su lado, doy un par de pasos. Parece que quiere llevarme al interior del edificio, pero se abre la puerta en ese momento y un sujeto una cabeza más alto que yo, de cabello castaño y ojos marrón asoma. Me observa durante un momento antes de terminar por decidirse a salir.
"-Sellim, deja que me encargue."
"-Bien, entraré entonces estoy algo cansado. Me viene bien el receso."
Me da un par de palmadas en la espalda, agarra su arma olvidad a un costado y entra tarareando una melodía. El nuevo sujeto me mira, su expresión es neutral. Me pide lo siga con un movimiento leve de su cabeza y lo hago, este einherjar es diferente parece haber notado algo en mí. Lo sé por la forma como me mira.
Nos alejamos unos cuantos metros del puesto. Levanta su mano y hace un corte en el aire. Una especie de fisura aparece y una puerta empieza a hacerse visible, es enorme y de un material que desconozco. Gira hacía mí, deshace el broche de su espada y me la entrega, ahora sonríe y me habla con tono amable.
"-Lady Lindy dijo que vendría. No esperaba que fuere un Vanir, pero ordenes son órdenes. Cuando necesite regresar solo tiene que rasgar el portal con la espada. Está encantada y se abrirá al instante."
"-Entiendo"
"-Si no estoy yo aquí. Basta con que muestre usted la espada y le dejarán seguir. "
Se hace a un lado y me permite avanzar, la puerta se abre y no logro ver más que el suelo multicolor, lo demás es de un tono azabache. Así que este es el Bitfrost. Ó una parte por lo menos. Es solo un camino, el más largo, para cruzar del Asgard hasta Alfheim. No importa, al menos ahora tengo un arma, no dudo que además del encantamiento que le ha colocado para abrir el portal sin mayor problema, también debe tener alguna especie de localizador. Más o menos como la lucecilla guía que continua flotando metros delate, ya en el portal incitándome a seguirle. Sé que es peligroso, pero lo primero es saldar mi deuda. Y me gustaría también volver a verle, a Valkiria me refiero. Quisiere preguntarle porque perdono mi vida. Muy seguramente si hubiere yo estado en su lugar, la hubiere asesinado.
"-Buena suerte."
Sin embargo, pudiere ser de ayuda conocer quién es este einherjar. En caso que el viaje de regreso sea más accidentado.
"-¿Cúal es su nombre?"
"-Kyouya Takamachi. Tenga cuidado, hay unas criaturas bastante peligrosos. Son productos se la distorsión temporal del Bitfrost con la espada debería poder acabarles con un solo tajo."
"-Bien."
Por supuesto. No podía ser tan sencillo como caminar. Pero lo prefiero así, me ayudará a retomar el ritmo.
Cruzo el enorme portón que se cierra a mi espalda, desapareciendo e integrándose al gran muro negro. A mi lado hay una estatua y sostiene un cartel, uno que convenientemente reza el final de este camino. Pero para mí, solo es el principio.
A medida que avanzo noto que el panorama a mí alrededor cambia extrañamente. Por momentos, la negrura impenetrable se distorsiona y constelaciones enteras aparecen reflejadas en ella, la sensación es agradable porque no hay forma que pudiere verlas realmente, pero no es como si realmente estuvieren allí aún si segundos después desaparecer o son reemplazadas por otras. Pero no es lo único. A veces en el firmamento ó lo que pretende serlo, se ven escenas de cualquier lugar, uno de los mundos que están conectados entre sí por el Bitfrost aparece, dura algunos segundos y cambia.
Asumo que es apenas natural para este lugar ese tipo de situación. Pero me hace caer en la cuenta de lo poco que sé realmente.
La luz guía ya no flota por encima de mi cabeza, ó muy por delante sino que está justo frente a mí a la altura de mi estómago, hay tramos en que baja hasta casi rozar el etéreo suelo y es como si me indicare exactamente dónde he de dar el siguiente paso. Es ridículo que este siguiendo a una lucecilla flotante, invocada por uno de mis enemigos. Pero es más ridículo que mis supuestos aliados me vendieren y quien se suponía acabaría con mi vida terminaré por salvarme. Estoy bastante molesto no lo niego.
Curioso que me he topado con un par de caminos alternativos y la única pregunta que viene a mí mente sea si alguno llevará a Jotunheim. No puedo evitar desear regresar, quisiera poder volver y arruinar lo que sea que planeen, mostrarles que su baja estrategia no funcionó y estoy con vida. Pero tengo que resistir, porque si regreso ahora es seguro que estaré muerto antes que la oscuridad se cierna en la tierra congelada. Tengo que ser más inteligente que eso. Si estoy vivo, por la razón que sea, es una oportunidad que simplemente no puedo dejar perder. Sin embargo, ahora no puedo hacer nada, es tiempo de aceptarlo.
Continuo caminando cuando de repente una luz púrpura empieza a titilar unos cuantos metros delante de mí. Mi guía se detiene y comienza a emitir un haz de luz similar pero en tono verde pálido. Me quedo quieto, observando en silencio. Súbitamente la luz no brilla más y una sombra empieza a desplegarse y toma forma, una criatura humanoide desprovista de rostro, con tres pares de brazos gelatinosos y enormes orejas flota hacía mí. Mi guía nos e mueve pero su brillo es frenético, lo tomo como una señal de advertencia, con cuidado desenvaino la espada que me dio el einherjar. Sus orejas enormes se mueven independientes la una de la otra, sabe que estoy aquí, que no pertenezco a esta dimensión y sus brazos se convierten en espadas afiladas.
Se aproxima despacio, de costado.
No puedo moverle con libertad en este lugar, si doy un paso en falso no tengo idea que pudiera suceder. El hombre dijo que con un corte bastaría para acabar con estas criaturas, tendré que confiar en sus palabras.
Procurando no hacer ruido deslizo la espada fuera de su vaina, pero al salir la punta roza y produce un levísimo ruido que es captado por las enormes orejas de esta criatura y lanza sus seis brazos en un movimiento descendente, casi al mismo tiempo la luz guía se mueve rápidamente a un costado y yo brinco segundos antes que las espadas me rebanen la cabeza. Sin perder tiempo lanzo un golpe, aunque la criatura esquiva le he hecho un corte pequeñito que apenas se nota más en ese momento la criatura queda completamente quieta y empieza su cuerpo a cristalizarse. Segundos más tarde está por completo paralizado y sin que lo roce se resquebraja haciéndose pedazos, como un cono de hielo que se ha estrellado con el congelado suelo.
Al mirar el arma no parece tener nada especial. Solo una espada común que utilizaría cualquier guerrero en batalla, pero habiendo atestiguado lo que es capaz de hacer, es mejor que la conserve. Seguro que no es el único truco interesante que tiene.
El guía vuelve a su anterior estado, camino tras la pequeña esfera flotante tal como antes del encuentro con esa criatura, nos topamos con un par más y logro derrotarlos con relativa facilidad. El segundo sin embargo, en lugar de tener un par de enormes orejas como los dos anteriores portaba un ojo enorme en el centro de su gelatinoso cuerpo, pero al parecer la luz que emite el guía afectó su capacidad y a pesar que no cayó al primer intento no costó mucho. No sé por cuanto estuve caminando, pero al final diviso una estatua y el guía se detiene.
Rasgo el espacio frente a mí con la espada y un portal aparece segundos después. No es una puerta exactamente, sino un rectángulo apenas para mi estatura de un color verde pálido. Aferrándome al arma doy un par de pasos y cierro los ojos antes de cruzar. No siento más que una rara calidez y al abrirlos me hallo en medio de un extenso bosque, a mi espalda el portal comienza de desvanecerse hasta que ya no está más.
Es la primera vez que veo un lugar como este, los árboles son enormes, casi tan altos como las dunas heladas de Jotunheim, pero este bosque está lleno de vida. Puedo sentirlo, no sé bien cómo explicarlo pero es como si cada partícula a mi alrededor fuere vida misma, el sol se filtra a través de las elevadas copas y los rayos caen sobre el panorama dándole un aspecto sublime y es cálido pero no molesto. No me lastima los ojos ver esta especie de enmarañado techo que forman las copas de los árboles. Me transmite una sensación de tranquilidad, de paz.
Pero también puedo sentir la poderosa magia que emana de cada hoja, y también otros tipos de energía que están raramente mezclados y que por lo que logro percibir son de varios tipos. Sin embargo, minutos después empiezan a atenuarse, poco a poco pierdo la fuerte sensación y aunque no desaparece si se vuelve bastante leve.
El guía de luz que he olvidado momentáneamente flota de nuevo por encima de mi cabeza, apenas unos metros delante. No sé a dónde me lleva con seguridad, pero sí que en algún lugar de este mundo esta quién puede reparar este artefacto y con mi deuda saldada tendré mi libertad.
-.-.-.-.-.-.-
"-Así que… ¿Necesitas que repare este curioso artefacto?"
"-Si."
El guía me ha traído a través de un espeso bosque de setos hasta un pequeño claro, aquí hay un taller, una forja y una pequeña casa dónde un elfo alto, de largas orejas, cabello plateado y prominente barba también plateada estaba ya, según dijo, esperando por mi llegada. No tuve ni que decir mucho, de inmediato me saludó y preguntó cuál era el motivo para mi visita, pensé que podía probarlo un poco, ya no me fio de nadie con tanta facilidad. Así que le pregunté si no lo sabía él ya, tal como supo que estaba en camino. Pero el sujeto rió, me miró de una manera extraña y repitió su pregunta. No cedí, él tampoco. Ó eso creí, al cabo de unos minutos comentó que su ayudante se lo dijo, lo cual no me convenció pero ya que cedió me pareció lo más correcto contestar también a su pregunta.
Al cabo de unos minutos, me peguntó que era lo que buscaba reparar, y sé que existe la posibilidad de que me esté equivocando nuevamente al fiarme de este hombre, pero si no cedía no creo que hubiéremos avanzado. E igual ni yo sé bien que es este artilugio, así que me viene bien un poco de información.
"-¿Sabes lo que es?."
Lo miro aun prevenido, pero él sonríe. Al parecer comprende que mi respuesta es negativa, aunque no he dicho nada.
"-Xavis fue un archimago, uno de los más grandes según dicen. Hizo un gran número de aportes a las ciencias mágicas, y creó también una buena cantidad de curiosos artefactos, como este. De hecho, este fue uno de los más raros, hasta yo he intentado recrearlo pero no me ha ido muy bien…"
Ríe, me hace una seña para que le siga y entramos en la cabaña, tengo que permanecer alerta por si intenta algo raro. Aunque de momento, el guía e luz no parece advertir nada tampoco. Parece ser un hogar cualquiera, pero me lleva hasta una habitación llena de escaparates, huele algo extraño y está casi sumida en la penumbra, solo un par de velas colgadas en un precario candelabro brindan algo de luz. Él busca algo en las estanterías, revolotea por varios lugares, hasta que abre unas gavetas y extrae de un pequeño cofre una esfera similar a la que yo le entregué.
"-Oh mis disculpas, ustedes no tiene la vista tan aguda como nosotros."
Chasquea los dedos y varias velas se encienden iluminado por completo la habitación, debo confesar que el cambio repentino de luz me lastima un poco. Luego de parpadear varias veces finalmente lo soporto, así que centro mi atención en las dos esferas. No es difícil saber cuál es la que yo le he dado y cuál es la que él ha sacado de sus pertrechos.
-Vera, la Llama de Xavis como la conocen comúnmente, es un complejo dispositivo mágico que brinda a su portador, de hecho no hay un conceso claro si es a su portador o en si un efecto de área en derredor a la esfera misma. Pero el punto es que, su efecto principal es mantener siempre, no importa que clima haga, la misma temperatura.
Hace una pausa, parece que está bastante emocionado.
"-Pero tiene otros muy interesantes y poco conocidos usos. No es la forma más apropiada de explicarlo, pero cuando estuve experimentando con una de estas, hace mucho tiempo. Tuve un curiosísimo accidente."
Camina emocionándose aún más.
"-Pasaba por El Fiordo Aquilonal y me resbalé, una ridiculez lo sé, pero la esfera que llevaba en la alforja se salió, rodó colina abajo y justo cuando iba a lanzarme para atraparla…¡Estalló!."
Hace una además con ambas manos.
"-¡Un hueco enrome de varios metros!. Hermoso la verdad, claro que la esfera se hizo pedazos y tuve que pasar trece periodos buscando otra para comprobarlo… Perdón, me dejo llevar. La cuestión es que si la esfera entra en contacto con una superficie helada reacciona violentamente."
Lo dejo que hable todo lo que guste, al final acepta más que dichoso reparar el artefacto y llama a su asistente, una mujer de cabello plateado y brillantes ojos azul celeste me observa curiosa, pero sonríe.
"-Sasha necesito que acompañes a este caballero hasta el nido de terañas, requiero seda ah y luego debemos arrancarle una pluma al Cockatrice, de la cola joven Chrono son las mejores pero hay que tener cuidado una picadura de ese animalejo es muy dolorosa, si alcanza a inocularle veneno es posible que le tome semanas recuperar siquiera la conciencia."
La elfa me pide que la acompañe. Tomamos un sendero escondido entre los matorrales y caminamos, ella va delante no dice anda y se limita a de vez en cuando darme instrucciones. Si recuerdo bien el elfo mencionó que sabía ya que vendría pues su asistente se lo mencionó. ¿Se refería a ella?. Continuamos durante un largo rato caminando en silencio, al fin la geografía del lugar cambia y tómanos un desvió que lleva a una montaña escarpada, es extraño a la vista encontrar un lugar así en medio de este verde panorama. Subimos por la ladera, rodeamos a medida que ascendemos y al fin nos topamos con una cueva. Antes de entrar ella conjura una bola de fuego y un campo de energía, me entrega una esferita azul pálida y me pide que la sujete, nos adentramos en la cueva. Gracias a la bola de fuego que flota en su mano diestra podemos ver hacía dónde nos dirigimos.
Nos adentramos en la cueva que desciende rápidamente, percibo un aroma levemente rancio, pero al mirar con atención las paredes de la cueva noto que están cubiertas de algo líquido y baboso, y en las cámaras que se abren a nuestros costados están llenas de ese raro material pero parecieren tener forma de gota. Continuamos descendiendo, el eco de un ruido raro llega a mis oídos y de una recámara veo un animal enorme, tan grande como yo, sus ocho patas cubiertas de un pelillo negro burdo y sus cuatro ojos negruzcos parecen observarnos durante un momento, tanta con sus patas delanteras que penetran en el campo pero no llega a tocarnos. Su baba cae en el suelo y noto que esta el suelo cubierto de deshechos, pequeños huesitos y carne aún en proceso de descomposición. La elfa me hace una seña para que permanezca en silencio, tómanos un desvió y en medio de la recámara hay otro de esos animales, de su cola sale un líquido transparente que lentamente envuelve algo, por lo que puedo distinguir lo más seguro es que sea un elfo. Ó más bien, el cadáver de uno. Esperamos hasta que el animal termina de envolverlo y se va reptando por el techo de la caverna, tenemos que movernos para evitar que nos toque y Sasha se acerca para raspar con una pala seda fresca y colocarla en un recipiente sellado.
Finalmente salimos de la cueva y emprendemos la marcha de regreso.
Durante el camino la mujer me pregunta un par de cosas. Aunque respondo tan lánguidamente como me es posible pareciere que empieza a sentirse cómoda pues a medida que avanzamos habla animadamente, aunque yo no interactuó de la misma manera.
Cuando finalmente llegamos al claro nos detenemos justo a tiempo para evitar ser vistos por un grupo de hombres, soldados que al parecer están vigilando en tanto otro elfo habla con Ishalim.
Al acercarnos notó como Sasha luce bastante nerviosa, se torna inquieta y mira para todos lados asustada. No tengo tanta sensibilidad arcana como ella, pero también logro detectar un rastro bastante cercano de energía, la dirección sin embargo no estoy muy seguro pero por la reacción de esa me parece que viene de la forja. Caminamos con mayor cuidado, escondiéndonos en la espesura del bosque y caminamos hasta que estamos lo más cerca posible del claro pero sin arriesgarnos a ser vistos. Ishalim está hablando con uno de ellos, seguramente es el que está al mando. Aunque esos elfos son muy similares a Sasha, lar orejas más cortas y delicadas, su contextura algo menos ancha que Ishalim.
Como no tengo el sentido del oído tan desarrollado como ellos, Sasha toma de su faquitera una esfera y la coloca en su suelo, pronuncia unas palabras que no comprendo en su idioma nativo y la esfera desaparece. Unos minutos después coloca sus manos sobre mis orejas, se ya que se trata de algún encantamiento para que pueda yo saber que sucede. Está elfa se esfuerza todo lo que ha podido para que me fie de ella, pero aún no estoy seguro de hacerlo.
"-No puedo hacer nada, no hay forma que logre construir un artefacto capaz de rastrear una Flame Jewel."
"-Ishalim, no seas modesto. Eres por mucho el mejor forjador arcano que hay en Alfheim, estoy seguro que con toda tu genialidad encontrarás la forma de hacer lo que te pido.".
Aun desde aquí puedo ver que Ishalim está bastante incómodo.
"-No tengo manera de rastrearla."
"-Estoy seguro que hay algo que debes querer. Pudieres dejar esta casucha y regresar a la ciudad con tu familia, si lo haces pronto te permitiré regresar a Silvermoon como el gran arcanistas que fuiste."
Lo veo apretar levemente los puños, toma aire y habla con voz tajante. Espero que sepa lo que hace, hay cuatro de ellos y está solo. Además, no veo que lleve arma alguna y dudo mucho que sus artefactos puedan salvarlo de un corte profundo con cualquiera de esas espadas.
"-Aunque pudiere hacer lo que me pides, no lo haría Balkar. No te daría el poder de Thor'idal solo para que puedas utilizarlo para acabar con esta guerra a tu favor. Es un arma demasiado poderosa para que se use con un fin tan egoísta."
Sus cuerpos se tensan, los que han estado esperando pasivamente hacen un ademán de tomar sus armas pero el que ha estado hablando con Ishalim les indica que se descansen, sabe que tiene la ventaja y dando un par de pasos al frente continúa hablando con su voz tan imperturbable y burlona.
"-Esta guerra es mía, simplemente quería evitar más bajas. Cuando los Guardianes de Hyjal supieren que tengo ya el arma más poderosa en mis manos tendrían que rendirse de inmediato, y así evitarían ser asesinados."
Ishalim rie.
"-La alta sacerdotisa Amhiya no se va a rendir ante ti, y sabes mejor que yo que tampoco lo hará Jhaen. Incluso si llegas con todo su magnífico ejército para asediar Hyjal ellos van a luchar, porque cada elfo refugiado en esa ciudad está más que dispuesto a dar sus vidas para que no logres tu objetivo. Incluso los tuyos han estado escapando en secreto de Silvermoon para unirse a los Guardianes y su ejército provisional."
¿Acaso quiere que lo maten?.
Sasha está ya suficiente preocupada, puedo verla como está dispuesta para acudir en su ayuda si la situación se torna violenta. Si lucho pudiere interpretarse mal y sinceramente este no es mi problema, pero detestaría que ella terminare con una de esas espadas atravesada en el pecho solo porque un viejo no logró mantener la boca cerrada.
"-Siempre habrá cobardes, desertores y traidores. Pero no importa, cuando llegue el momento me encargaré de cada uno, y me pregunto si prefieres estar en la reducida lista de aquellos con quienes pienso hacer una concesión."
El silencio se mantiene por algunos minutos. Hasta que el viejo elfo decide hablar, pero esta vez su expresión es más calmada. ¿Será posible que esté considerando la propuesta de este sujeto?.
"-Mi esposa estaría muy decepcionada de mí si por el motivo que sea llego a aceptar alguna de tus propuestas. Solo soy un reforjador, no quiero participar ni me interesa esta guerra ridícula que has iniciado. Hace demasiados periodos que todos convivíamos en paz y armonía. No veo razón para que ahora, solo por un insensato sentido de pureza que has despertado en esta gente tengamos que matarnos unos a otros."
"-Es tiempo ya de una purga. Estás igual de ciego a los que se esconden en esa ciudad, no ves acaso que somos superiores, que podemos gobernar Algheim y llevar nuestro mundo a una época de oro. Pero requiere sacrificios, estos impuros no pueden formar parte del mañana. Ellos son la cusa porque nuestro poder ancestral se ha fracturado y debilitado de esta manera."
He escuchado algo similar antes. Y nunca he estado de acuerdo.
"-Cuando nos deshagamos de los híbridos, podremos restaurar el balance natural y podremos reclamar Midgard, tal como los antiguos lo intentaron una vez."
Balkar, creo que ese era su nombre se ve bastante convencido de sus palabras. Pero puedo ver en sus ojos esa ansia de poder impropia para un verdadero líder.
Isalim ríe y menea la cabeza.
"-Los antiguos Altos elfos no fueron más que un montón de estúpidos resentidos."
"-Mide tus palabras."
Parece que finalmente logra hacerle perder la paciencia, lo agarra fuertemente por el cuello de su atuendo y le mira con profundo disgusto.
"-Si Alleria no los hubiere traicionado, Midgard estaría bajo nuestro control y no tendríamos que preocuparnos porque nuestro mundo colapse."
"-No Balkar, la humanidad puede no ser una especie que goce de gran poder mágico. Pero he visto con mis propios ojos lo que pueden hacer, de lo que son capaces si de defender sus tierras, sus familias, lo que es importante ó valioso para ellos. Eres tan estúpido como los antiguos, si en verdad crees que solo con el poder de Thor'idal conquistarás Midgard.".
Él no responde, e Ishalim al notar que afloja su agarre procede, aunque en esta ocasión su voz es menos agreste. Sin embargo, Sasha no se tranquiliza.
"-Balkar, aún no es demasiado tarde para detener esta masacre. No podrás ni aunque lo encuentres utilizar el poder de Thor'idal para tu beneficio. Sabes mejor que yo que únicamente alguien relacionado sanguíneamente con Alleria puede hacerlo, y además que la reliquia debe estar pre destinada para esa persona. Incluso si tú desciendes de su casa no podrás ni siquiera invocar su verdadera forma."
Sin embargo, el elfo no se rinde, continua hablando con tanto convencimiento que empiezo a dudar si en su mente aún es posible que la lógica sea comprendida.
"-Tendrás que tragarte tus palabras cuando lo tenga en mi poder. Soy un descendiente de pura casta, tal como ella y cuando la reliquia me reconozca tendrá que darme su poder."
"-No Balkar…"
"-Además, Thor'idal ha estado perdido desde que ella regresó a pasar sus últimos días en Alfheim."
Ahora ambos guardan silencio.
"-Te daré unos cuantos días más para que hagas lo que te pido. Espero por tu bien, que tengas el suficiente sentido común para empezar a trabajar diligentemente en mi pedido ó tendré que buscar una manera más eficaz de persuadirte."
Hace una seña a sus soldados para que suban a sus caballos, también él lo hace y parece que se va sin más cuando de repente gira y sonríe.
"-Es una pena que Sasha no estuviere en casa, me hubiere encantado saludarla…"
Esperamos que se vayan, Sasha no comenta nada y una vez entramos en la casa le entrega al elfo el recipiente, él lo abre y un terrible aroma a podrido inunda el lugar, no puedo evitar poner mala cara y dar un par de pasos a la salida, Sasha arruga la nariz y él simplemente nos mira riendo estruendosamente.
"-Del joven Vanir no me sorprende en lo más mínimo, pero de ti mi querida Sasha es algo raro ver como sigues sin acostumbrarte a su particular aroma."
Ella lo mira desafiante, pero luego de unos segundos también ríe y levanta los hombros levemente, me observa apenas antes de contestar.
"-No creo que pudiera acostumbrarme nunca a ese terrible hedor. Será mejor si me doy prisa con las hierbas para refinar la seda."
"-Muy bien. ¿Le importaría ayudarla joven Chrono?."
Supongo que entre será más rápido. Asiento una única vez y la elfa me pide que la siga, vamos hasta otra habitación toma un par de cestas y me las entrega, luego tijeras y una daga pequeña. Salimos de la casa nuevamente y tomamos un camino por entre los árboles, cuando estamos a unos treinta metros pronuncia un encantamiento y nuevamente estamos encerrados en una burbuja mágica.
Reanuda su monólogo, cada vez que nos detenemos para recolectar alguna hierba me ilustra sobre sus propiedades, su crecimiento ó cualquier e información que imagino relacióna fácilmente con ella, también está recolectando hongos de cabeza naranja y pecas violeta. Pero en lugar de tocarlos utiliza un encantamiento para que leviten hasta una canasta exclusiva para su transporte, según me dice son venenosos al contacto y deben ser sumergidos en una infusión de flores Cantoras para que se vuelvan inofensivos. Y las flores Cantoras reciben su nombre porque cuando el viento sopla pareciere que entonan una suave melodía. Es lo que ha dicho, y me resulta extraño el relajado ambiente que hay entre nosotros. Aunque yo no digo nada, ella parece estar bien con que me limite a escucharla y menear la cabeza de vez en cuando. Sin embargo, lo que deseo en este momento es darme prisa para regresar, así que no puedo darme el lujo de dejarme llevar y arriesgarme a restarle prioridad a mi objetivo.
Nos toma bastante recolectar todas las hierbas que necesita, regresamos a la cabaña y en tanto ella prepara la infusión anochece. Ishalim me informa que ha preparado ya una cama para mí ya que el Cockatrice sale de cacería en las noches y es demasiado peligroso enfrentarlo con hambre, si tenemos suerte con la barriga llena estará algo más lento me dice sonriendo. Intentó ir a la cama, no porque este cansado y necesite dormir, sino porque si duermo el día siguiente llegará más pronto. Ishalim me detiene y pide que los acompañe a cenar, ellos hablan y yo me dedico a comer en silencio. No es el tipo de alimento al que estoy acostumbrado pero no está nada mal, además es tibio y su sabor es bastante decente.
Me siento somnoliento al poco tiempo de terminar, llegó a la sencilla cama que han armado para mí y caigo profundamente dormido.
Nos levantamos temprano al día siguiente en busca de la bestia pero no tenemos suerte. Hemos ido hasta su nido pero no está, decide Ishalim que lo más sensato es regresar al día siguietne. Pero pasa casi una semana y sigue sin regresar.
Justo cuando estoy por preguntarle si no hay manera de buscar otro de esos en un lugar diferente tenemos suerte, está tirado, dormido por lo que creo. Ishalim me susurra que ha merecido la pena la espera y con cuidado me deslizo ágilmente por entre el enorme nido hasta que llego a la parte posterior, tomo una pluma larga y sedosa. Intento halarla pero no cede, lo intento una segunda vez con más fuerza y sale, pero la bestia gruñe rascándose la zona aledaña con su enorme pico peligrosamente cerca de mi propio cuerpo. Pero es una fortuna que esté profundamente dormida.
Nuevamente regresamos a la forja, ahora sé un par de cosas sobre estos elfos y no niego que me agradan, aunque son un poco raros ó puede ser que yo lo sienta así porque estoy habituado a un ambiente diferente. Aunque hay una cosa que ha empezado a molestare seriamente.
"-Bien muchacho, tenemos ya la pluma que es el componente principal y debo decir que hiciste un buen trabajo no está demasiado maltratada así que no habrá problemas para integrarla. La seda de teraña también está en buena cantidad, no pongas esa cara chico…"
Este elfo es muy extraño. En ocasiones da la impresión de ser extremadamente serio, pero luego se torna una persona por completo relajada y despreocupada. Me trata como si fuere conocido suyo desde hace mucho tiempo.
"-Qué no te engañe ese pequeño corte en la superficie, es probable que incluso necesitemos más seda para integrar el cristal al nuevo componente y repararlo por completo. Bien, solo faltan unas cuantas gotas de agua Argéntica y ya está, tendríamos todos los componentes. El resto claro está solo dependería de mí, ó que tan deteriorado esté el núcleo de la esfera."
Esto tardará más de lo que pensé en un principio. Y la verdad, empiezo a sentirme algo inquieto con la visita de ese sujeto. No sé si fue solo impresión mía, pero cuando el mencionó a Sasha tanto Ishalim como ella se tensaron y su palidez habitual se acentuó un poco.
"-Joven Chrono, me parece que no ha podido sacarse a mi querida asistente de la cabeza."
Lo miró extrañado.
"-No sé preocupe, ya sabía yo que esto sucedería."
"-¿De qué habla?."
"-Bueno pues, Sasha ha estado actuando también bastante extraño a su alrededor. ¿No me diga que no lo ha notado?."
No sé cómo sea su actuar habitual, así que para mí la forma como ella se comporta es normal.
"-Y aunque lo niegue también usted parece tener ciertas prevenciones menos con ella que por ejemplo, conmigo."
Ríe, toma la espera con un extraño pincel y pronuncia un encantamiento tornando la seda que colocó previamente en un líquido transparente, al cabo de unos segundos el pequeño corte empieza a hacerse más pronunciado. Se supone que debe repararla no hacerlo más grande.
"-No se alarme, es para reforzar en núcleo. Como ve, la seda de teraña tiene múltiples usos".
"-¿Dónde está la fuente que mencionó?"
"-Al norte, no es lejos, pero únicamente pondrá tomar lo que necesitamos cuando se ponga el sol. Sasha conoce el camino perfectamente, esta vez ella será usted quien haga el trabajo y ella se encargue de velar que regrese usted con bien."
¿Qué hay con esa sonrisa?. ¿Se está burlando de mí?.
"-El hombre que vino, ¿Qué quiere con ella?."
Ishalim hace una mueca.
"-Se pudiere decir que son familia, aunque claro no están relacionados directamente por sangre. Su madre se tuvo que intercambiar votos con Balkar obligada por su familia. Pero ella jamás logró siquiera quererlo. Aunque no era eso lo que ese sujeto buscó desde un principio."
Me mira significativamente y con un conjuro cierra la puerta del lugar, supongo que para evitar que Sasha lo escuche.
"-Balkar supo desde que la niña nació que no era su hija, no la repudió para evitarse la vergüenza pero jamás la vio como una hija, incluso menos cuando la niña empezó a mostrar grandes aptitudes para la magia. Por esa época yo era un respetado Arcanista y sabio en Silvermoon y tomé a Sasha bajo mi tutela por el pareció que le tenía a su madre, pero luego me di cuenta que en verdad podía estar frente a una gran maga, incluso mucho más poderosa que yo en mi mejor forma. Infortunadamente también lo hizo él…"
"-¿Quiso reclutarla?"
Isalim ríe con amargura.
"-Ojala fuere tan sencillo. Verá Chrono. Cuando un Alto elfo utiliza demasiada cantidad de magia arcana su cuerpo sufre una trasformación, es como si la cantidad máxima se viere incrementada y entonces cada vez sentirá que necesita una mayor para sentirse pleno. Pero infortunadamente se desarrolla una adicción, los elfos que no son capaces de controlar su sed de magia, se transforman en Altonatos, unas criaturas sin mente, sin corazón que viven únicamente con el propósito de obtener energía."
Ha logrado ya penetrar la esfera hasta el centro, con unas pinzas coloca la pluma de Cockatrice.
"-Sasha debería ya haberse transformado en uno, pero no lo hace. Y Balkar la quiere porque está convencido que es una Alta elfa tan pura como él. De modo, que su obsesión pudiere al fin ser hecha realidad si ella le da un hijo, tan puro como uno de los antiguos. Neila nunca le confesó a nadie quién era el padre de Sasha, pero solamente los elfos Belkas tenían la capacidad de resistir enormes cantidades de energía mágica sin perder el control, solo que no eran muy hábiles disipándola de sus cuerpos y depositándola temporalmente en receptores rúnicos, algo que los altos elfos entrenados en el fino arte mágico hacemos muy a menudo."
Lo observó atentamente, pero la esfera llama mi atención. Con un brillo rojizo la pluma nueva parece combinarse con la antigua, pero no, en verdad es la nueva que absorbe el antiguo núcleo y ahora forman una sola y reluciente pluma como nuevo centro.
"-Así que luego de mucho pensarlo, he llegado a la conclusión que el padre de Sasha era un Belka, y si Balkar lo supiera aunque le incomodaría enormemente ya no estoy seguro si supondría un gran obstáculo para su fin. Ya te habrás dado cuenta joven guerrero que ese hombre no busca nada de lo que predica, lo único que verdaderamente le importa es el poder y está dispuesto a todo para obtenerlo."
Admira su trabajo unos segundos y coloca la esfera sobre un cojin.
"-Bien, ahora necesitamos esas gotas. Creo que es buena idea que partan ya. Así no tendrán que apresurarse mucho. "
Me levanto y camino hasta la puerta, pero antes de salir giro sobre mí mismo y lo observo. No entiendo que sucede conmigo, pero tiene razón en que no logro dejar de pensar en Sasha.
"-¿Lo sabe ella?"
Asiente levemente.
"-Pero no me gustaría que se disguste porque se lo he dicho, aunque no lo parezca ella es bastante sensible con ese tema y aunque no es mi intención ser entrometido creo que usted es una buena persona Chrono. Lo he visto en sus ojos, es valiente, honesto y creo que es confiable. Son cualidades extrañas para un Vanir, pero he aprendido a fuerza de experiencia a no juzgar simplemente porque no se suponga que sea así."
Permanezco en silencio. No sé si merezco o no que este elfo tenga un concepto tan interesante de mí, pero lleva razón en lo otro y me molesta, me disgusta porque no quisiera que esto se interponga en lo que debo y deseo hacer. Toda mi vida estuve sirviendo fielmente, únicamente para que por la razón que fuere me traicionaren de esa manera y me entregaren al enemigo, más por una razón que me gustaría conocer pronto y sé que esa mujer tiene las respuestas que quiero, mi vida fue perdonada por quién se suponía debía aniquilarme dándome una oportunidad de abrir los ojos, de darme cuenta que mis verdaderos enemigos eran aquellos a los que por tantos años tuve a mi lado, supuestamente luchando por la misma causa.
Él se levanta y abre la puerta, llama a Sasha que aparece segundos después y le informa lo que necesitamos, ella me mira y sonríe, de esa forma que he descubierto me gusta tanto. Me levanto y partimos.
"-La verdad, encontrar la fuente es solo un pequeño paso."
Caminamos a buen ritmo por entre los enormes árboles, aún hay suficiente luz para que no sea necesario encender una antorcha y el guía de luz, ha vuelto a volar sobre mi cabeza sin una función clara.
"-He venido un montón de veces, pero en ocasiones es no está allí. Solo que si está, pero a la vez no…"
Frunciendo las cejas y la miro sin comprender, ella ríe.
"-Es muy sencillo, la fuente es por sí misma una acumulación de energía mágica y a veces decide no estar, así que simplemente no puedes verla aunque la tengas frente a tus ojos, incluso pudieres adentrarte en sus aguas pero no sentirías nada."
"-Ya veo. ¿Entonces, tenemos que esperar que sea visible?"
Me mira con una sonrisa pícara, pero en lugar de responder se adelanta acelerando el paso.
"-Si no vinieres conmigo, supongo que es tu única opción. Y claro tendrías que esconderte de los centinelas que ha puesto Balkar por todo el bosque."
"-¿Y para que puede él querer el agua de la fuente?"
"-Cree que Ishalim está haciendo el dichoso artefacto pero se rehúsa a dárselo. Aunque la verdad es que él no ha pensado nunca en siquiera hacerlo. Y claro, incluso si pudiéremos hacer algo tan poderoso como para rastrear una Flame Jewel que lleva mucho perdida, no seríamos tan tontos para entregársela a alguien como Balkar."
Es fácil sentir algo de resentimiento en su voz cuando se refiere al sujeto, aunque no logro ver su rostro, sé sin la menor duda que está enojada. Lo que suceda en este mundo no es de mi directa incumbencia, así que en lo posible me mantendré al margen del asunto, aunque no está de más tener un poco de información en caso que pudiere serme de utilidad. Sin embargo, hasta dónde recuerdo un dispositivo no puede ser simplemente encontrado, la única forma para que sea utilizado es si este está dispuesto a brindar su poder y solo lo hará con quién el dispositivo mismo encuentre afinidad. Así que, incluso si el tal Balkar hallare lo que busca, lo más seguro es que no obtenga lo que quiere.
"-Desde que Lord Theramar murió Balkar ha tomado el control de Silvermoon, primero se suponía que debía ser un gobernador provisional. Mi madre estaba segura que la Oráculo no escogería a Balkar para ser Regente así que, igual que ella sospecho que se deshizo de la mujer y armó todo el alboroto de la purificación, los Wolkenritter y restaurar nuestro legado a su antigua gloria."
El bosque se cierra, los árboles son ahora de un tamaño menor , hay arbustos y setos altos. Pero han aparecido igualmente una especie de hongos gigantescos cuyos lunares anaranjados parecen brillar. Realmente este mundo es un lugar muy extraño.
"-Ya casi llegamos."
Sonríe de nuevo. Es muy raro como puede hacerlo con tanta naturalidad cada vez, como parece tener una gran facilidad para cambiar el tema sin que se sienta incómodo. Y como me arrastra con su buen humor, pero en este momento no puedo evitar pensar que quizá su situación y la mía no son tan diferentes. Pero yo he escogido luchar, en tanto ella prefiere mantenerse al margen.
Después de caminar algunos metros más, cortamos por un sendero atiborrado de hojas altas y planas, con cuidado despejamos las hojas y pasamos procurando no dañar los tallos. Una vez del otro lado levantó la vista y solo hay un enorme claro vacío, solo hierba y pequeñas florecillas cuyos pétalos parecer brillar a medida que la luz del día se agota. También unos cuantos arbustos y animales pequeños que al notar nuestra presencia emprenden la huida. Pero ya lo dijo ella, la fuente está aquí frente a mis ojos, incluso si no puedo verla.
"-Es bastante difícil crear una ilusión como está."
"-¿Cómo harás para que pueda ver la fuente?"
Se acerca a mí, levanta ambas manos y estira sus palmas abiertas a la altura de mi rostro. sonríe. Creo saber que quiere, me quedo en silencio y ella acomoda sus manos sobre mis ojos, pronuncia uno de sus muchos encantamientos y siento una calidez extenderse por mis párpados. Espero un momento, ella retirar sus manos y al abrir los ojos me topo con una impresionante laguna en toda la extensión del claro. Su agua es cristalina, pero emite un poderoso brillo plateado que a pesar de su intensidad no lastima los ojos e incluso, me atrevo a decir que es una vista hermosa. La veo reír, puede que sea un efecto del hechizo que ha utilizado pero lo único que puedo pensar en este momento al verla es que en verdad es muy bella. Con su cabello platead, sus cejas finas pero pobladas y esos ojos azules tan brillantes ha de ser la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
Pero no es momento para que me dé cuenta de ello. No puedo, ni quiero involucrarme en este asunto más de lo estrictamente necesario. Lo único que me puede interesar en este momento es reparar el artefacto este, regresar con esa mujer a Asgard y cuando mi deuda este saldada volveré a Jotunheim. Si sobrevivo, lo cual dudo mucho, entonces pudiere pensar en algo más.
"-Ahora usa el vial que te di para sacar un poco."
Sin perder más tiempo me adelanto hasta el borde más cercano de la alguna. Me arrodillo y destapo la botellita y con cuidado la introduzco en el agua. Cuando creo que ha estado sumergida el tiempo suficiente para que haya llenado la saco, pero para mí sorpresa está completamente vacía.
Sasha se arrodilla mi lado, me mira sonriendo apenas y toma mis manos sujetando así la botella.
"-Piensas demasiado. El agua, tal como magia es sencilla en apariencia aunque tiene su grado de complicación, pero no significa necesariamente que debas estar todo el tiempo elaborando algún razonamiento complicado para entenderla."
"-¿Qué significa eso?"
Sasha me mira directamente a los ojos, su alegre expresión se torna sería antes de hablar.
"-¿Por qué quieres reparar la Llama de Xavis?"
"-Tengo una deuda con alguien que salvó mi vida, así que es la forma que tengo para saldarla."
"-¿Si es tan sencillo, entonces por qué la fuente no te deja tomar el agua?"
Posiblemente porque a pesar de que la respuesta sea así de simple, no así son las implicaciones y el significado que tiene para mí. Pero no puedo decirle eso; ella me observa pacientemente, como esperando que me decida a hablar con sinceridad.
"-Bien. Creo que no podrás tomarla así que lo haré yo."
Le entrego la pequeña botella, ella hace exactamente lo mismo que hice pero al sacarla está llena. Sonríe con melancolía y emprendemos sin más el camino de regreso.
Los días pasan, Ishalim ya casi ha completado la reparación del artefacto, según el mismo estará listo muy pronto. He visto varios elfos ir y venir en las proximidades, mi instinto me dice que no están solo transitando, creo que Balkar los tiene vigilándonos. Aunque es obvio que sabe estoy aquí supongo que debe pensar estoy de alguna forma ayudando a construir el artefacto que busca, supongo que está confiado en que su oferta es suficiente buena para no ser rechazada. Más tal como lo dice Sasha el reforjador jamás ha considerado si quiera la posibilidad de crear un objeto capaz de rastrear un dispositivo. Cuando ese hombre venga seguro que se llevará una gran decepción, pero espero que Ishalim sepa lo que hace porque es seguro que está poniendo su vida y la de ella en juego.
Me he dado cuenta de que cada día me es más complicado no quedarme observándola detenidamente, no importa que haga, si asiste a su maestro en la reparación ó si está preparando algo para consumir. Siempre me encuentro pensando en ella. Y aunque se da perfecta cuenta que no logro apartar la vista de ella, parece que no le molesta. Creo que le gusta que lo haga. Y aunque decidí que ignoraría esto que ha nacido en mi pecho, me temo que no voy a poder seguir haciéndolo durante mucho tiempo más.
No sé dónde me lleva exactamente, pero desde nuestra conversación en la fuente Sasha ha estado algo más callada. No parece estar de tan buen humor como antes y cuando la veo mirándome, puedo distinguir que está sumida en sus pensamientos, claro que es bastante veloz para cambiar su expresión y siempre me dedica una sonrisa, a la que he llegado a acostumbrarme.
Caminamos en silencio. Hemos pasado muy cerca de algunos centinelas, pero gracias al conjuro que ha utilizado no pueden vernos, o sentirnos en lo más mínimo. Según Sasha estaremos bien en tanto no nos topemos con algún mago de buen nivel, ya que ellos si serían capaces de percibir la perturbación en el libre flujo de la energía arcana bajo la cual nos enmascaramos. Pero no comprendo porque nos arriesgamos así, simplemente me pidió que la acompañe y nada más alejarnos de la forja utilizo este curioso truco para que pudiéremos de alguna forma andar libremente por este bosque.
"-Espera…"
Dice deteniéndose abruptamente. Con su mano señala apenas varios metros delante, dos figuras que caminan con cautela.
"-¿Quiénes son?"
"-Eso no importa tanto, lo que quiero mostrarte es otra cosa."
Conjura una pequeña nube plateada y en un parpadeó la lanza no muy lejos de ellas. Ambas reaccionan de inmediato llevando sus manos la altura de sus pechos y al unísono hablan, segundos después cada una está armada y buscan frenéticamente con la mirada la causa de su perturbación.
"-Flame Jewel."
Sasha asiente, las dos mujeres se observan, intercambian algunas palabras y sus armas vuelven a no ser más grandes que un dedo y aun prevenidas continúan su camino, aunque cada tanto la elfa voltea a ver disimuladamente.
"-El maestro no me escuchará si le digo que tenemos que irnos a Hyjal de inmediato. Pero tú le agradas, creo que entre los dos podemos lograr convencerlo."
La forma como me mira me complica decirle que este no es mi problema, que es suyo y que además había decidido ya no meterme en todo este asunto más de lo necesario ó de lo que ya lo he hecho. Pero si me niego, si él se queda también lo hará ella estoy seguro.
"-Balkar aún no lo sabe, pero cuando ella regrese a Hyjal es seguro que no pasará mucho hasta que él se entere y entonces vendrá por nosotros. Ishalim luchará porque es un es un necio, y no lo dejaré solo, la razón porque que él y su familia tuvieron que separarse soy yo. Se lo debo, no pienso abandonarlo."
Su expresión se torna sombría. Me acercó y la abrazo, ella no se resiste y en cambio se aferra a mi cuerpo. La escucho sollozar. Cuando parece que finalmente se calma un poco, se separa apenas de mí, mi mira con sus profundos y brillantes ojos celestes, me quedo congelado y la observo acercarse lentamente. Hasta que por instinto cierro los ojos y siento apenas el roce tímido de sus labios, con cuidado la tomo por la cintura y respondo despacio.
-.-.-.-.-.-.-.-.-
Convencer a Ishalim de abandonar la forja y tomar refugio en Hyjal no fue una tarea sencilla, pasamos casi toda la noche discutiendo con el necio maestro Arcanista. Pero al final, creo que fue más obra de Sasha que mía logramos convencerlo que no había caso si moría solo porque ya no tenía utilidad para Balkar. Además, el famoso dispositivo había ya elegido su portador, nada tenía él ya que hacer para según sus propias palabras evitar que cayere en malas manos. Ahora, lo que debían era buscar refugio y esperar.
La discusión parecía no tener fin, hasta que Sasha le pregunto si acaso el no extrañaba a su familia, si no le gustaría poder tener a su esposa y su hijo con él. Ishalim se quedó en silencio, la miró y asintió algo cohibido, supongo que eso ha sido lo que necesitaba para terminar por convencerse a sí mismo que ya había hecho suficiente. Así que decidimos dormir un poco y partir en cuanto La llama de Xavis estuviere reparado.
Le tomó dos tres días más de arduo trabajo tenerla lista.
Y durante ese tiempo algo cambio en mí. Por tres días casi logre olvidar cual se suponía era mí único objetivo, la única razón que tenía para estar allí. Aprendí a cazar, recolectar y hasta pescar. Creo que es la primera vez en todos mis años que puedo decir logre vivir un poco, gracias a ella, por eso cuando llegó el momento de separamos ese dolor en mi pecho, el que aún llevo conmigo mientras cruzo la estepa helada de Jothunheim, pero no puedo seguir negando que ella tiene razón. ¿Qué hay aquí para mí que todo este tiempo he estado tan empeñado en defenderlo?. Mi padre hace mucho que murió, no tengo hermanos o familiares cercanos y mi madre, según sé también falleció cuando yo nacía. Así que, ¿Por qué me empecino neciamente en llamar a este sitio mi hogar, cuando es obvio que no hay nada querido para mí aquí?.
Le prometí que regresaría, pero no sabía que Lindy me pediría recuperar Durandal. Que ha estado en el estómago de Fenrir, una enorme y feroz lobo que vive en lo alto de las montañas al sur. Según sé, Durandal es una de las dos Flame Jewel que han estado activas seguidamente durante mucho tiempo, pero el último que la blandió se convirtió en un hombre arrogante y presumido, tanto que presumía de poder derrotar a cualquier adversario y aceptó un reto tan ridículo como matar al enorme lobo helado. No solo no lo logró, sino que Fenrir le arrancó el brazo de una mordida y perdió a Durandal en la madriguera de la bestia, desde eso el dispositivo ha estado allí.
No sabía que estábamos relacionados sanguíneamente. Aunque, eso fue poco antes que la guerra estallare y fueren los Vanir derrotados, estoy seguro que él no hubiere dudado en utilizar el poder de Durandal para luchar. Aunque su único objetivo hubiere sido probar que era él más fuerte, no porque le interesare ayudar en el conflicto.
A pesar de todo, ella tiene razón. Si participo lo más probable es que mis propios aliados intenten asesinarme de nuevo cuando hayamos vencido. Así se desharán de un gran peligro como lo supone Durandal, pero también, si eso ocurre y tengo la razón, si muero la Flame Jewel quedará inactiva. Además, su razón para estar reuniéndonos es mucho mayor que una disputa por Asgard. Antes no me hubiere importado mucho si lo hubiere sabido, pero ahora, lo único que puedo pensar es que no deseo ver Alfheim destruido, incluso si sobrevivo de alguna forma es probable que Midgard y Alfheim sean erradicados.
Ha sido bastante complicado, pero al fin lo he conseguido. Y tal como lo dijo el elfo, no siento frío alguno, la temperatura de mi cuerpo es siempre la misma, aunque la tormenta de nieve que me rodea es una de las peores que he vivido. Me adentro en la cueva, camino despacio, el silencio es tal que puedo escuchar los latidos de mi corazón sin mucho esfuerzo. Escucho un gruñido a la distancia, acelero el paso.
No me toma mucho llegar hasta un claro en el corazón mismo del pico. Recostado sobre sus patas traseras y descansando plácidamente sobre la nieve está el lobo. Es enorme, su pelaje es plateado y tal como lo cuentan sus ojos centellean blanquecinos haciendo perfecto juego con sus enormes colmillos.
Me gruñe, se levanta perezoso y apenas me da tiempo para desenvainar la espada antes de lanzarse repentina e inesperadamente rápido contra mí. Por unos centímetros logró esquivar su mortal carga. Aúlla, me observa con la baba blanca y espesa escurriéndose a través de sus colmillos entre abiertos. Si me muerde, posiblemente no pierda el brazo por su gélido aliento por el efecto del artefacto, pero no tengo la menor intención de dejar que me mutile. Esa mujer dijo que me es imposible matar esta bestia en mi condición actual, además es inmune a los ataques mágicos. De modo que solo puedo utilizar la Llama de Xavis para debilitarlo el tiempo suficiente para tomar a Durandal e irme.
Nuevamente Fenrir arremete contra mí, espero hasta el último momento para esquivar. Continuamos así por unos minutos, noto como la criatura empieza a atacar con menos precisión y mayor fuerza, abre sus mandíbulas en totalidad e intenta cerrarlas conmigo dentro, pero hasta el momento mi agilidad me ha mantenido con vida. Sin embargo, me estoy cansando así que es mejor ponerle fin a esto rápidamente. Distrayéndolo con mi mano diestra tomo despacio la esfera con mi mano libre, Fenrir aúlla furioso por no haber atinado hasta ahora su anhelado golpe letal, espero pacientemente que sus enormes fauces estén suficiente cerca, dejo caer la espada y me lanzo a su encuentro, afortunadamente logro detener su mandíbula superior y sin perder un segundo lanzo la pequeña esfera en su garganta. Fenrir cae, logro rodar antes que su peso me sepulte pero la explosión del artefacto es suficiente fuerte para levantarme y mandarme varios metros en el aire hasta estrellarme dolorosamente contra la montaña.
El frío empieza a calarme los huesos. La espalda me quema por el impacto, y siento un líquido cálido brotar de mi sien derecha. Pero al enfocar la vista, el enorme lobo helado yace con la lengua fuera de su mandíbula dislocada, en verdad pareciera que está muerto, más ya sé que solo se encuentra aturdido.
Cierro los ojos, centro mi energía, canalizo el poder mágico que fluye en mi interior. Al principio no siento nada, pero luego percibo una reacción débil. Camino despacio sin perder la concentración, cuando llego a un punto en que el rastro de energía es algo más fuerte levanto mi mano diestra y llamo el dispositivo.
Siento la nieve bajo mis pies temblar. Abro los ojos y veo una ráfaga dispararse justo hacía mi nano, y por reflejo la cierro cuando siento un pequeño objeto parciamente cubierto de nieve estrellarse con mi palma.
Una lanza en miniatura. Es algo difícil de imaginar que esta cosilla sea tan poderosa.
Miró por última vez al lobo y emprendo el camino de regreso, apenas logro salir de la cueva, cuando percibo una perturbación a mi espalda. Un corte aparece, y poco a poco una forma ovalada se hace visible, es un portal de color naranja, con chispas rojas.
Del portal aparece una figura, una mujer alta y cuyos ojos brillan en pálido tono azulado, pero suficiente fuerte para que a pesar de la distancia pueda notarlo con claridad. En su mano diestra lleva un arco finamente decorado, por instinto le apunto con mi recién adquirida arma, pero ella solo me observa fijamente. Y recuerdo que la he visto antes, es la elfa que Sasha me mostró en Alfheim, la que caminaba con la humana y por lo que deduzco entonces ese es el famoso Thor'idal.
"-¿Quieres algo conmigo?"
"-Tu ayuda"
Responde con voz potente y algo grave.
"-¿Por qué habría de dártela?"
Me observa sin decir nada, no se mueve y al cabo de un rato la veo girar a medias. Pareciere que se irá por dónde ha venido, pero entonces se detiene y me mira significativamente. Al parecer no tiene una respuesta para mi sencilla pregunta.
Durante un tiempo considerable ninguno dice nada, no bajo la guardia pero ella tampoco pareciere que fuere a atacarme en ningún momento.
"-¿A dónde lleva el portal?"
Me atrevo a preguntar al fin. La elfa responde con la misma voz estoica.
"-Midgard"
No hay nada para mí allí. Pero si se ha venido por mí supongo que es lo que debo hacer, la Aesir me dio lo necesario para que pudiere derrotar a Fenrir y recuperar así a Durandal. Aún sin fiarme de ella relajo un poco mi postura, camino hasta estar a solo un par de pasos y la insto a cruzar primero. Ella siente y lo hace sin demora, observo el portal centellear, es de un púrpura intenso y tomo aire cerrando los ojos para caminar la distancia apenas necesaria adentrándome en el portal.
No siento nada extraño al cruzar.
Luego una briza raramente cálida, abro los ojos y estoy en medio de una planicie, cientos de florecillas blancas se extienden por entre la hierba a mis pies. La elfa está un poco más adelante y tras ella, cinco o siete metros un hombre rubio de ojos verdes me observa socarrón, ha sido el quién ha invocado el porta. Una mujer está arrodillada y se aferra al cuerpo de una tercera humana tendido en la hierba.
En ese momento la humana que esta arrodillada gira hacia mí, sus ojos también brillan como los de la elfa, pero a diferencia de ella su tono es un verde oscuro e intenso, mucho más que el de la elfa. No dice nada, puedo ver los surcos húmedos en su rostro y es obvio que ha estado llorando. No sé bien la razón que me impulsa a acercarme, ella me observa atentamente hasta que imitándola me arrodilla a su lado. La joven que esta frente a nosotros, tiene el cabello castaño rojizo y está completamente lívida, su piel esta pálida y una leve coloración azul empieza a aparecer ya en sus labios. Con cuidado llevo mi mano hasta sus ojos, levanto despacio sus párpados, y a pesar que están sus pupilas fijas un quedo brillo blanco es aún visible en sus ojos.
"-No es fácil destruir un alma. Ni siquiera para un dios."
Comenta el sujeto con burla.
La mujer a mi lado lo mira con ira, pareciere que en cualquier momento pudiere levantarse y golpearlo.
"-No me importa si es una diosa…"
Su voz destila odio en cada palabra, a medida que habla el brillo en sus ojos se hace más oscuro e intenso.
"-… voy a matarla."
Él ríe con más fuerza. Ella pronuncia unas palabras tan rápidamente que no alcanzo a distinguirlas y una sombra negra aparece tras el sujeto sujetándola con fuerza, él no parece asustado, la mira como desafiándola a que lo haga. Al cabo de un rato la sombra desaparece.
"-Bien, ahora… No queremos que empiece a descomponerse ¿No? "
Menea la cabeza sin dejar de sonreír. Ella gruñe, pero no dice nada más.
La elfa se acerca a mí, me pide que congele el cuerpo de la humana, asiento y ella sin decir nada toma por los hombros a Hayate y la obliga a separarse de la otra chica. Ni siquiera sé por qué razón, pero hago lo que me piden y el cuerpo de la joven queda sellado en un ataúd de hielo del cuál únicamente yo puedo liberarla. Sin embargo, el fragmento de alma que está aún adherido a su cuerpo continuará deteriorándose poco a poco, así que eventualmente se desfragmentará y cuando lo haga ella dejará de existir.
Por eso tenía que ser Chrono y no Fate, debía divertirme ¿No?. En fin, como he estado trabajando en varias cosas, además que no hay tiempo para trabajar en todo lo que se quiere a la vez creo que no ha quedado tan mal. Además, el pobre Chrono estaba en un limbo, era justo y necesario que saliere.
Corregí lo mejor que pude pero como tenía unos errores de trama lo más seguro es que se me hayan escapado algunos ortográficos.
PD: Espero que hayas alcanzado a leerlo de nuevo para acordarte de que iba, sino, propongo que lo hagas y luego ya xD.
No sé cuándo actualizare per el próximo si es Fate, que tanto quieren y con ella termina la segunda parte.
Gracias por tenerme paciencia y leer.
