Albert parpadeo varias veces tratando de asimilar si lo que había escuchado era cierto, sabía que ahora que Candy terminaba el colegio era lógico que fuera tras su sueño, el hizo lo mismo en algún momento de su vida; ahora veía que algunas cosas simplemente eran inevitables, él no podía pedirle nunca que dejara de vivir su juventud, que experimentara la vida, aunque él lo quisiera jamás podría apartarla de sus metas
-¿te vas?, ¿Cuándo lo decidiste?-pregunto sintiendo como la boca se le secaba
-yo quería decírtelo, se que debí informarte de mi decisión hace algunos días pero, nunca encontré las palabras-se sentía muy culpable, bajo el rostro esquivando su mirada-lo siento Albert, sé que no es algo que esperabas
-En verdad, no sé qué decir Candy, yo deseo que tú seas una profesionista, se que estar separados no será facil,pero por favor no termines nuestra relación-dijo afligido
-¿Terminar?, no Albert créeme que lo que menos deseo es romper nuestra relación, yo te amo y no pienso dejarte nunca-sonrió
-No sabes lo feliz que me hace el escucharlo, se que no será sencillo pero iré a visitarte, te llamare todas las noches, nada tiene porque cambiar, nuestro amor debe de ser fuerte-más que para ella lo dijo para el mismo
-Albert-por sus mejillas corrían las lagrimas-no quisiera estar sin ti nunca mas
-ni yo hermosa-se acerco y la tomo en sus brazos, beso sus cabellos-pero no será el fin, siempre esperare por ti y tu regresaras a mi
-¿lo prometes?-lo miro a los ojos suplicantes
-solo si lo prometes tu…-ella asintió-entonces no tenemos de que preocuparnos
-me supongo que no, ¿quieres que nos marchemos?-pregunto
-Sera lo mejor, estoy cansado-se encogió de hombros
-Está bien, solo me despediré de Annie ¿Vienes conmigo?
-Si no te molesta prefiero esperarte aquí
-De acuerdo, en seguida regreso-se soltó de sus brazos y entro al salón
Albert metió las manos en los bolsillos de su pantalón, después tomo su cabello rubio en sus manos como tratando de ordenar sus ideas se apoyo sobre la baranda y soltó el aire que segundos antes aspiro fuertemente, aquella noticia le causaba mas desasosiego del que estaba dispuesto a admitir
¿Tendría su amor la fuerza necesaria para sobrevivir?, aquella pregunta se aferraba a su interior, las cosas no pintaban nada bien, el futuro parecía algo tan confuso, la universidad era completamente diferente al colegio, Candy tendría experiencias nuevas, conocería gente distinta, lo que más le atormentaba era pensar que conocería chicos diferentes, que estaba aprendiendo a su mismo ritmo, con quienes compartiría ideas y sobre todo tiempo, mucho tiempo libre
Trato de desechar esos pensamientos, después de todo nada ganaba con atormentarse ,el tiempo sería el único encargado de disipar todos sus miedos, pero sin duda no era nada agradable la separación, pero nada podía hacer, solo esperar
Marie se encontraba inquieta, el solo hecho de saber en donde se encontraba su hija y con quien le producía un enorme desasosiego, ella recordaba a la perfección su baile de graduación, fue esa noche que perdió su pureza con el hombre que amaba, sus sueños y esperanzas, se fueron por la borda
Se suponía que iría a la mejor universidad pero la llegada de un nuevo ser se lo impidió así que tuvo que conformarse con terminar sus estudios en la universidad de su ciudad natal, mientras sus compañeros y amigos vivían emociones nuevas, ella debía de lavar pañales al volver de la escuela, no era el gran sueño que tenía en mente pero pese a todo no se arrepentía, tenía a sus hijas y los brazos cálidos de un hombre a quien a pesar de todo amo
Trato de olvidar su experiencia, Candy era una chica tranquila y con ideas firmes, pero no dejaba de preocuparle después de todo aunque tuviera los mejores valores morales del mundo, solo era una chica enamorada y el amor en ocasiones podía cegar
El día de partir a la universidad llego sin que ninguno de los dos pudiera evitarlo, el verano había pasado tan rápido, pero sin duda para ambos era un verano inolvidable, su relación se había vuelto más madura, en ocasiones en verdad les era difícil detenerse ante tantas caricias, pero esperar el momento correcto era muy importante para ambos, en eso siempre estuvieron de acuerdo, Candy agradecía eso infinitamente pues comprendía que su novio era mucho mayor que ella
Las cosas con su madre extrañamente funcionaban bien pero siempre rehuía a conocer a su novio lo que le era aun más extraño, pero prefirió guardar silencio ante la situación quizá era lo mejor
Esa tarde tendrían una pequeña reunión en el negocio de Albert, quien se mostraba ausente en esos últimos dias,al menos así lo sentía ella ¿y si dejaba de quererla?,aquella posible realidad golpeaba su pobre corazón, entonces pensó que algunas cosas simplemente eran inevitables, no podía estar siempre viviendo con miedos sobre lo que podía o no pasar, le daría tiempo al tiempo, además siempre tendría el recuerdo de ese intenso verano
La rubia suspiro y siguió haciendo sus maletas, esta vez tendría que enfrentarse al mundo ella sola no estaría ni su madre, ni su hermana y mucho menos Annie que tomo un destino diferente, esa sería la primera vez que estaría completamente sola, por esa razón decidió vivir en el campus, así no tendría que vivir en completa soledad bueno al menos estaría Patty que se iría a vivir con su abuela y aunque en un principio pensó en la posibilidad de tomarle la palabra y vivir con ellas, finalmente no lo hizo, se sentó en la cama de su habitación, pensando sin pensar, solo un día…un día y se alejaría de su Príncipe
Para Albert el panorama no pintaba mejor, trataba de disfrutar y estar animado pero sencillamente no lo conseguía por el contrario estaba de un humor terrible, sus empleados lo notaron ya que se irritaba casi por cualquier cosa, él jamás había actuado de aquella manera
Las cosas en casa eran terribles su madre seguía con aquella actitud hostil ante Candy, insistia sin cesar en querer que terminara aquella relación, las visitas de Ericka a su hogar eran cada vez más constantes lo que le hacía sentir que tal vez debería de mudarse después de todo ya no era un jovencito y lo más normal es que lo hiciera
George lo veía cabizbajo y distraído esa mañana decidió llevarle los balances de su pequeña empresa, que cada día estaba mejor, pero lo escucho hablar de una manera hosca a su repartidor cosa que no le agrado en lo absoluto, así que se acerco a el
-¿Qué te está pasando William?-dijo palmeando su hombro
-No es nada George, es solo que…la situación en casa es insoportable, de verdad estoy conociendo una faceta de mi madre que desconocía por completo
-En verdad lo lamento, pero ¿a que se deben sus discusiones?
-A Candy, mi novia-dijo tomando su pelo entre sus manos desesperado-a ella le parece que es muy joven por lo cual por el momento no podre formar una familia
-Pero esa es una decisión personal, disculpa que te lo diga, pero ni Isabella, ni nadie más tiene derecho a opinar en esa decisión que es solo tuya
-Lo sé, pero quiero a mi madre demasiado para serte sincero, es por eso que nunca quise dejarla sola en casa pero creo que el momento llego-dijo suspirando
-Es difícil tomar una decisión tan drástica, pero en ocasiones es necesario
-No sabes lo bien que me hace hablar contigo-confeso con una sonrisa-siempre has sido como un hermano para mi
-Tú también William, y por favor vuelve a ser el mismo de antes, cualquier situación puede solucionárselo es que hay algo más?
-Candy se irá…y yo no puedo hacer nada para impedirlo, ella tiene que ir a la universidad-sus ojos reflejaban tristeza
-No sé qué decirte-meneo la cabeza-solo que cuando el amor es verdadero sobrevive a cualquier circunstancia
-Lo sé pero en ocasiones no dejo de preguntarme si el nuestro será lo suficientemente fuerte
-Solo el tiempo lo dirá, además tú puedes ir a visitarla de vez en cuando, eres tu propio jefe!-sonrió
-Tienes razón George, muchas gracias-le dio un abrazo-ahora quiero pedirte un último favor, podrías conseguirme un departamento?, me mudare cuanto antes
-Cuenta con eso muchacho!-dijo animado
No le gustaba del todo dejar sola a la mujer que le dio la vida, nunca antes tuvo la necesidad de conseguir un departamento y tener su intimidad, pero en esta ocasión las cosas se estaban saliendo de su control, su madre le dirigía miradas de reproche, ya no tenía privacidad en su dormitorio ya que en ocasiones llego a descubrirla revisando sus cosas, verdaderamente Ericka la había manejado muy bien
¿Pero qué era lo que esa mujer quería?¿porque después de más de un año de terminar su relación seguía insistiendo?, lo más lógico es que ella siguiera con su vida pero eso no ocurría por el contrario entre mas pasaba el tiempo ella seguía mas aferrada a él ¿sería acaso su orgullo herido?
Isabella estaba muy molesta su hijo era casi perfecto hasta que apareció esa chiquilla, que según Ericka era de lo peor, entre amabas se pusieron de acuerdo para investigar su dirección tenían que terminar con aquel absurdo escudándose en que era lo mejor para el
Al menos así lo sentía su madre después de dejarse convencer por la chica, esa mujer que se dedico a seguir a los enamorados por todas partes con el fin de averiguar la dirección de la rubia
Aquella "muchachita" como solía llamarla la escucharía, no permitiría que su hijo siguiera perdiendo mas el tiempo con ella cuando lo que él debería de estar haciendo era planear su boda con la única mujer que le convenía (según su criterio),esa solo podía ser Ericka y nadie más que ella, después de tantos años de noviazgo eso era lógico que algún día terminara por formar una familia pero en lugar de eso se encapricho con esa chiquilla
Gracias a Dios aun la tenía a ella para abrirle los ojos, para demostrarle que estaba completamente equivocado, solo tenía que hablar con la rubia, a quien ya conocía por fotografía, ahora ya sabía dónde vivía en donde se reunía y a que personas frecuentaba, también la veía muy seguido en el negocio de su hijo cosa que no le caía nada en gracia
Saco la fotografía para verla una vez más, no le fue muy difícil conseguirla, su hijo tenía decenas de ellas en sus habitación, esa era la gran ventaja de tenerlo viviendo bajo el mismo techo, la observo unos segundos
Tenía que reconocer que la chica era linda, tenía el pelo rizado y dorado, una sonrisa encantadora pero lo que la dejo sin duda totalmente impresionada fueron esos ojos color esmeralda, esos ojos que tantos recuerdos traían a su mente ¿Dónde había visto aquellos ojos tan expresivo y profundos?, esa mirada llena de luz era imposible no quedar prendada de ella, tanto como tratar de olvidarla
Telefoneo a Ericka antes de salir a su destino, esa tarde tenía que hablar con ella, nada podría impedírselo, estaba dispuesta a jugar aquella carta, aun cuando su hijo se lo prohibió, no tenia porque enterarse de que fue a velay aunque ella se lo dijera ella lo negaría con indignación, quizá hasta le resultaría contraproducente a la rubia, se subió al auto y decidida condujo hasta aquella dirección
Candy termino de empacar sus últimos libros, cerro la caja y exhalo un suspiro ,aquello realmente estaba siendo muy difícil, las lagrimas corrían por sus mejillas sin que pudiera evitarlo, era nostálgico ver su habitación, los afiches que colgaban de las paredes, su cama, las fotografías, echaría tanto de menos su hogar
Tomo la fotografía que estaba sobre su buro y la apretó en su pecho antes de meterla en la caja, en ella estaba su familia, su padre su madre y su hermana, recordó los días felices que paso junto a su padre cuando aun eran muy pequeñas, cuando su hermana era alegre y traviesa ¿en qué momento se convirtió en una extraña?
Cuando eran niñas se sentaban horas en la terraza a ver el atardecerse contaban sus secretos, se abrazaban y consolaban cuando su madre les retaba, en algún momento lo compartieron todo y ahora Susan le parecía una persona totalmente distinta, en el pasado la diferencia de edades nunca fue un problema, ahora ella ya no era la misma
El viejo reloj le recordó que tenía una cita con sus amigos y su novio,estaba contenta y a la vez muy sentimental, un gran cambio venia a su vida, sabía que las cosas no serian sencillas, pero el amor de Albert siempre estaría ahí para ayudarle a seguir adelante, ella quería ser una mujer digna de estar a su lado y no era que se menospreciara era solo que necesitaba sentirse realizada
Escucho como su madre regresaba de la oficina, Susan se encontraba aun en la universidad, quería salir a saludarla pero aun se estaba terminando de arreglar para salir a comer con sus amigos, unos pequeños golpes en la puerta la hicieron apartar su vista del espejo, se acerco a abrir con una sonrisa pensando que quizá Annie había llegado, pero en lugar de eso se encontró con la mirada gris de su madre
-Hola hija ¿Terminaste?-pregunto entrando a la habitación
-Por fin!-sonrio-mama,voy a salir a comer con mis amigos y con Albert ¿no te molesta?
-Claro que no hija, ve…Candy ¿Continuaras tu relación con ese chico?
-Por supuesto mama, al menos eso es lo que ambos deseamos
-La verdad estoy algo preocupada, el es mucho mayor que tu lo que me hace pensar que…
El timbre de la puerta las interrumpió Candy corrió a abrir pensando que eran sus amigos que venían a recogerla, pero sus risa se congelo en sus labios al ver a una mujer completamente extraña para ella
-¿En qué puedo ayudarla?-pregunto con amabilidad
-soy la madre de William, tú debes de ser Candy-dijo con la mirada altiva
-Claro ¿Qué es lo que desea?-estaba muy nerviosa
-Mira niña-dijo sujetando a la rubia por el codo-quiero que entiendas que mi hijo no es para ti…tu solo eres una…
-Suelta a mi hija!-grito Marie entrando al recibidor
-¿Tu?-exclamo la mujer con los ojos desorbitados
-Si Isabella,Candy es mi hija ¿No te parece curioso como el mundo es tan pequeño?
-Eso no es posible…tu…yo..-balbuceaba la mujer
-Candy,¿Por qué no te marchas a tu cita? esta mujer y yo tenemos mucho de qué hablar
-Estas equivocada, yo no tengo nada que hablar contigo!
-Si sabes lo que te conviene lo harás ¿cierto?-dijo desafiante
-Mama ¿estás segura que estarás bien?-pregunto la chica
-Lo estaré Candy, ahora vete con tus amigos
La rubia salió dejando a dos mujeres que aun tenían muchas cosas que decirse, una de ella jamás pensó que ese día llegaría, la otra esperaba ansiosa el momento de que la vida las pusiera una vez más frente a frente, ese día llegaría y entonces aquella conversación sería inevitable
Continuara…
Chicas hermosas…jajaja ya saben que me encanta hacerla de emoción,ahora si muchas cosas cambiaran para ambos rubios
Mis especiales agradecimientos a:
Jenny,Paloma,Gatita Andrew,CandyFan72,Flor Fritzenwal,Lu de Andrew,Yuckychan,Quevivacandy,Blackcat2010,Litzy,Victoria,y Guest
Muchas gracias por arrancarme sonrisas cada que leo sus comentarios,por seguirme en mis locuras jajaja y sobre todo por sus palabras y su apoyo…nos leemos pronto!
