Capitulo 13.-frente a frente

Annie vio como Candy se acercaba y levanto la mano en señal de saludo, pero entre mas se acortaba la distancia mas era evidente que algo le pasaba a su amiga, su rostro estaba totalmente palido,algo no andaba bien, apretó la mano de Archie diciéndole sin palabras que algo estaba sucediendo lo cual el joven comprendió perfectamente

Candy sentía que un temblor se apoderaba de su cuerpo, la mamá de Albert había estado en su casa, "la mamá de Albert" se repetía una y otra vez en su mente recordando las desagradables palabras de la mujer, a la lejanía vio como Annie saludaba y sonreía justo afuera del negocio de su amado novio

-¿Sucede algo Candy?-Annie acudió a su encuentro y la tomo de la mano

-La mamá de Albert-dijo casi en un murmullo

-¿Qué es lo que sucede con ella?-la vio al rostro para tratar de entender

-Está en mi casa con mi madre-seguía como si tratara de explicárselo a ella misma

-Candy, escuchame-la tomo por los hombros-entremos al local, te sientas, tomas un vaso de aguate tranquilizas y me cuentas ¿va?

La rubia solo asintió y se dejo conducir al interior por sus amigos, sencillamente no podía hablar, aun estaba tratando de ordenar como sucedieron las cosas, su mente estaba confusa y su corazón latía desenfrenado, nunca pensó conocer de aquella manera a la mujer que le dio la vida al chico que amaba, pero sobre todo no lograba entender ¿qué era lo que le había hecho ella a esa señora para que la tratara así?

Marie observaba de pies a cabeza a Isabella,el tiempo parecía haberse detenido desde la última vez que estuvieron como ahora, frente a frente, solo que las cosas ahora serian muy diferentes ella ya no era más la joven inmadura a la que ella humilló, de la cual podía reírse cínicamente

Tenía que reconocer que aun estaba muy bien conservada, a pesar de ser unos años mayor que ella aun seguía en buena forma, su pelo sedoso e impecable como siempre, su rostro perfecto aunque algunas arrugas se hacían más que evidentes, sus ojos azules aun conservaban su característica altanería, aunque en esa ocasión solo veía confusión en ellos

Isabella se encontraba terriblemente enfadada, encontrarse con el pasado no era algo que ella esperaba, sobre todo con aquella mujer que la observaba detenidamente con una cínica sonrisa

Esa mujer que seguía siendo atractiva a pesar de los años, su pelo rubio y rizado, sus ojos grises sin tantas líneas de expresión como las tenia ella, pero sobre todo esa sonrisa que nunca olvidaba, que se había quedado clavada en su alma desde aquella tarde que la vio al lado del hombre que tanto amo, por el que perdió la cordura por tantos años, por el que lo hubiese dejado toda, mas él nunca la vio como la veía a ella, como le sonreía a ella y lloro amargamente muchas noches al entender que jamás llego a amarla como la amo a ella y maldita fuera Marie White por eso

-Pasa Isabella, no te quedes en la puerta-le señalo una silla

-Lo que tengas que decir lo escuchare desde aquí-dijo quedándose en su sitio más con la mirada revisaba la pequeña casa

-No sé ni por dónde empezar, espere tanto este momento, que ahora no sé qué decir-continuo sincera

-No le des tantas vueltas, y si sabes lo que te conviene, debes decirle a tu hija que deje en paz a mi William

-¿No debería ser al revés?-soltó una carcajada-La relación de nuestros hijos no es algo que me agrade en lo absoluto, pero Candy es aún muy joven, quizá con el tiempo se dé cuenta que no es lo mejor para ella

-Claro que no lo es, William merece una mujer diferente

-no me malinterpretes querida, no es que mi hija sea poca cosa, al contrario, no quiero que tenga que ver con tu familia, para ser exactas contigo

-Por favor Marie-la encaró furiosa-¿se te olvida el daño que causaste en mi familia?

-¿El daño que cause?, tu sí que no tienes vergüenza-dijo alzando la voz-¿o es que acaso ya perdiste la memoria?-dijo furiosa-Tu derribaste tu hogar con tus propias manos…¿Por qué Isabella?,nunca lo he entendido ¿Por qué lo hiciste?...lo tenias todo!;belleza,dinero,un esposo perfecto, alguien que te adoraba, dos hijos hermosos…

-Tú no sabes nada, tu nunca sabrás por lo que yo pasaba

-¿Lo que tu pasabas?¿Sera que estabas aburrida y buscaste diversión?...¿es eso?-las lagrimas se asomaron a sus ojos

-Basta ya Marie!, lo mejor será que me vaya-dijo bajando el rostro

-No Isabella, no te irás, tienes que esperar a que me desahogue, llevo tantos años con este sentimiento en el pecho-dijo poniendo su mano en la frente tratando de disimular su llanto-yo no tenía nada, solo mi absoluta adoración por Fred, tú lo sabías…nos observabas cada tarde que salíamos del corporativo…nadie dudaba que él me amaba, tu debiste saberlo entonces, pero no te importo!...lo sedujiste…lo enamoraste…quisiste robarme lo único que era mío!

-De verdad lo ame Marie, tú no tienes idea de cuánto lo ame-grito derramando algunas lagrimas

-Las cosas sucedieron sin que pudiera evitarlo, tú sabes cómo era Fred-trato de justificarse

-No fue justo, ni para William, ni para mi…

-Lo siento tanto Marie, nunca pensé que las cosas se saldrían de control…cuando conocí Fred supe que sin duda seria una persona muy importante para mí, cada mañana cuando llegaba al corporativo el me sonreía, sus ojos esmeralda parecían regalarme una caricia, no había nada mejor en mi día que verlo a él, por primera vez no me sentía invisible, me escuchaba atento, me comprendía y no sé cómo ni cuándo sucedió pero un día me vi entre sus brazos

Marie sentía que el alma se le helaba con aquella confesión por muchos años se pregunto cómo habían sucedido las cosas, recordar aquella amarga experiencia no le estaba siendo agradable pero en el fondo de su ser lo necesitaba, realmente necesitaba saberlo todo aunque le doliera, la verdad era siempre lo mejor

Pero le lastimaba tanto, aun a pesar de los años transcurridos, aun cuando él le pidió perdón y regreso a su lado, aun así era como si le estuvieran estrujando el corazón, porque en el fondo aun pretendía que él jamás sería capaz de mirar a nadie más que no fuera ella, sabía muy bien que su marido poseía una enigmática forma de ser, pero siempre pensó que era exclusiva de su persona, el solo hecho de escuchar que le brindo la calidez de sus brazos a alguien más la estaba aniquilando

-No sabes cuánto luche contra mis propios sentimientos, en cuanto supe que estabas embarazada quise renunciar a todo, pero fue entonces que su necesidad de estar a mi lado se hizo más grande y yo comprendí que estaba perdidamente enamorada de el

-¿Por qué Isabella?, tu tenias a William-sollozo

-Tu bien sabes que no fue mi intención, trate muchas veces de terminar con ese absurdo, después sucedió lo inevitable…yo quiero decirte con sinceridad que jamás le pedí que te dejara…

-Lo sé, siempre te defendió ante mis acusaciones-cerro los ojos recordando su discusión con Fred cuando le dijo que se iría de la casa- el ya no era más el hombre del que me enamore

-Cuando te vi aquella tarde en el parque quise irme de inmediato, pero tú me lo impediste, recuerdo que llevabas en brazos a tu pequeña hija, entonces me di cuenta que no sería capaz de aquella locura, cuando estaba con Fred era fácil soñar, planear una vida que solo era una fantasia,mas cuando veía la realidad no todo resultaba ser fácil, tú se lo dijiste a William…se que te arrepentiste y fuiste al parque a advertírmelo, pero las consecuencias no se hicieron esperar

-William es un hombre bueno, ver su cara de dolor y decepción me conmovió el alma, él te adoraba, te elevo alto hasta tenerte en un altar y de golpe todos sus sueños se derrumbaron por una aventura

-Se que para ti solo fue eso, pero no me arrepiento de haber amado a Fred, solo me arrepiento de no haber hecho las cosas como debía; le hice daño a William, el es de un noble corazón…se que intento perdonarme, pero jamás pudo olvidar…fue cuando se fue de casa y me dejo aquella carta y los papeles del restaurante

-Entonces decidiste instalarte en Chicago-rio con ironía-de todos los lugares del mundo, tenias que elegir donde nos encontrábamos nosotros…

-Se que nunca me creeras,pero no lo sabía hasta que un día por casualidad me tope con Fred en un supermercado, lo observe sin poder moverme ni un poco, él me vio fríamente y siguió su camino, finalmente comprendí que era una tonta al pretender que algún día volvería a mi lado, él te eligió a ti desde siempre, solo te amaba a ti-sonrió con melancolía-pague cada uno de mis errores, te lo aseguro

-Ahora lo mejor será que te vayas…solo te advierto una cosa, nunca más vuelvas por aquí, pero sobre todo no vuelvas a acercarte a mi hija ¿Lo entiendes?, porque si te atreves a tocar un solo cabello de ella, realmente me conocerás

-Este bien, solo espero por el bien de ambas familias que ese noviazgo no prospere

-Te aseguro que hare hasta lo imposible por lograr que mi hija abra los ojos y se aleje de ese chico que solo le traerá desgracias-dijo apretando los dientes

-Bien, al fin estamos de acuerdo en algo

Isabella salió cabizbaja aquel encuentro la había alterado mucho más de lo que quisiera admitir, era como si el pasado regresara, se apodero de ella un terrible miedo, algo que no soportaría era que sus hijos se enteraran de todo lo ocurrido eso era algo que jamás se perdonaría

Marie vio necesario hacerla salir de su casa ya no podía soportarlo más, tantos recuerdos, tanto dolor volvía de golpe a su vida, tomó el teléfono y marco algunos números

-Pau…¿puedes venir?

En cuanto Albert vio entrar a su novia, acudió entusiasmado a su encuentro, pero por la mirada de Annie se dio cuenta que algo no andaba muy bien, Candy estaba muy pálida y su rostro desencajado

Se sentaron en una mesa cercana y la rubia empezó a contarles que era lo que había sucedido exactamente, Annie no podía creer en el atrevimiento de la mujer, su hijo ya no era un niño, ¿Cuántos años pensaba que tenia?¿cinco?, en verdad aquello la sacaba de quicio era una lástima que no hubiera estado ella presente si no le diría dos o tres verdades

El fuerte golpe que Albert dio la mesa los sobresalto a todos, no esperaban aquella reacción del rubio que por lo general era muy tranquilo y relajado, Archie en el fondo creía entenderlo si sus padres interfirieran en su vida de esa manera, estaría furioso tal y como su amigo parecía estarlo

Candy no dejaba de verlo a la cara, pero él estaba con la mirada perdida y su mandíbula apretada, lo que le decía que en verdad estaba muy enojado, aquella mirada nunca antes la había visto, ni siquiera aquella tarde que Ericka se presento en el parque, aquello la lleno de un terrible presentimiento

-Albert amigo-dijo Archie poniéndose de pie-creo que lo mejor es que nos retiremos, esto ya dejo de ser buena idea

-No te preocupes entiendo-respondió-gracias…

-Lo siento tanto, se que no era lo que teníamos planeado-Candy se encogió de hombros

-Candy, ya saldremos en las próximas vacaciones, además debo preparar mi equipaje..te telefoneo más tarde ¿sí?

La chica asintió y se despidió de sus amigos con un emotivo abrazo, esa se suponía que sería una tarde agradable y divertida, mas gracias a la madre de Albert todos aquellos planes se habían venido abajo

Albert aun no le decía nada, solo tenía esa extraña mirada que no supo cómo interpretar, ahora se sentía mal tal vez ella exagero las cosas, estaba muy lejos de imaginar que lo que sucedía era que él estaba tratando de controlarse, su madre demostró que no respetaba sus decisiones, que no le importaba lo mucho que él se molestara y eso lo tenía demasiado colérico

Se puso de pie, toma la mano de su novia, grito a uno de los empleados que cerraran bien y la condujo hasta su auto, ella lo siguió sin decir palabras, le abrió la puerta y la ayudo a subir para después hacer lo mismo, empezó a conducir

Candy no entendía nada de lo que estaba sucediendo pero se dejo guiar por él, en ese momento se dio cuenta que la podía estar llevando hasta el mismísimo infierno y ella lo seguiría sin chistar a donde quiera que él se dirigiera lo acompañaría sin preguntas

Minutos después llegaban a un lugar que ella conocía muy bien, el sol ya estaba cayendo por lo que la vista era impresionante, él descendió del auto y ella hizo lo mismo, al fin se decidió a decir algo

-Lo lamento Albert, quizá exagere las cosas-trato de justificarse

-No Princesa-la abrazo-mi madre es la que se excedió

-Pero yo no quiero que discutan por mi culpa-bajo la mirada

-No será por tu culpa, es por sus acciones, debe aprender que no puede imponerme a quien amar

-¿Y si ella tiene razón?-pregunto con el corazón agitado

-Candy quiero hacerte una pregunta-la vio a los ojos-¿Me amas?

-Por supuesto que sí, tú sabes lo mucho que te amo-contesto

-¿Al grado de renunciar a tu sueño por mi?-la soltó de sus brazos y le dio la espalda

-¿Qué es lo que quieres decir?-pregunto sin comprender

-Que no quiero que te vayas…pensé que podría lograrlo sin ti, pero ahora realmente no lo sé-se tomaba los cabellos con los ojos cerrados

-Bien, creo que aun en Chicago puedo ser un medico-respondió tratando de escucharse alegre

Se acerco nuevamente a ella y la abrazo con mucha más fuerza que antes, lentamente fue bajando hasta su rostro, la veía con adoracion,tomo sus labios con suavidad, cada vez se fue haciendo más demandante la unión de sus bocas

Candy sintió estremecerse ante aquella demostración de cariño, nunca antes la había besado de aquella manera, nuevas sensaciones se estaban apoderando de ella, ya no pensaba tan claramente en ese momento se dio cuenta que el mudo podía estarse cayendo a pedazos y aun así no le importaría

Albert se aparto aun con aquella agitación dentro de él, sentía que de seguir besando a su novia de aquella manera, no sería capaz de controlar sus emociones, el tiempo de demostrarse cuanto se pertenecían aun no llegaba y él era el responsable de que las cosas se hicieran bien

El saber que ella lo dejaría todo por el fue como un remanso de paz para su insegura alma, ahora ya no debía de tener más dudas ella lo amaba por sobre todo, esa simple respuesta le estaba dando la fuerza que necesitaba para seguir adelante, para enfrentar a su madre y a quien quiera que fuera que quisiera intervenir en su relación

-Hermosa-le acaricio la mejilla-no es necesario que te quedes, lo único que quiero es que tú seas feliz…solo quería saber que tanto me amabas

-Si tú me lo pides me quedare-le beso la mano-para ser feliz solo te necesito a ti

-No será necesario…porque me iré contigo a New York

Candy miraba a su novio que sonreía con una mirada llena de ilusión, aquella precipitada decisión no se la esperaba, pero sin duda aquello le agradaba, y mucho, su corazón saltaba de regocijo en su interior

Continuara…..

Chicas….grandes sorpresas! Verdad? Jajaja

Bueno espero y este capítulo les guste ya saben dejen sus comentarios buenos o malos,estoy preparada para recibirlos!

Lamento la demora ya lo tenía y por error lo borre así que tuve que comenzar de nuevo!,pero al fin el misterio se resolvió…bueno solo una parte de el…aun falta más!,creo que ya me emocione asi que gracias y hasta el próximo

Mis especiales agradecimientos a CandyFan72,Jenny,Quevivacandy,Gatita Andrew,Florcita,Yaz,Lucia Andrew,Lu de Andrew,Blackcat2010 y Litzy gracias y bendiciones