Capitulo 15.-Te extraño…
Anthony sonreía, conocer a aquellos dos interesantes chicas habían alegrado sus días las constantes discusiones con su padre lo ponían de pésimo humor, todo había comenzado cuando descubrió que tenía hermanos y que él se lo oculto todo el tiempo y por más que el exigía explicaciones su padre se negaba a hablar lo que dado su carácter temperamental ,le causaba molestia
Fue una forma peculiar en la que se conocieron pero gracias a eso ahora eran amigos inseparables a pesar de estudiar carreras distintas siempre encontraban la forma de estar juntos
Candy observaba a su amigo con detenimiento, mientras Patty se quejaba una vez mas de algunas cosas sin importancia, pero ella como siempre hacia un drama de todo, ellos se miraban y sonreían de la quejumbrosa amiga, sin que ella pudiera notarlo claro está, algo en los ojos del chico le traía recuerdos a ella de alguien con una mirada muy similar
-¿Sucede algo Candy?-pregunto él con interés
-Nada, solo pensaba en alguien…
-Creo adivinar de quien se trata amiga-sonrió
-Albert llegara en unos días…muero por verlo!
-¿Albert?, tú novio claro está-dijo Anthony algo molesto-bueno chicas debo ir a clases..Cuídense
En cuanto el chico se alejo Patty se acerco al oído de su amiga
-Muero por Anthony…es tan lindo ¿no te parece?
-Patty! ¿Qué hay de Stear?-la reprendió
-Stear se ha olvidado de mi, que suerte tienes de tener a Albert-se encogió de hombros-me ha dicho que necesita tiempo
-Lo siento no lo sabía…pero ya sabes lo que significa eso
-Por supuesto!, es una forma elegante de decir, ya no quiero nada contigo
-Es un tonto amiga ¿de verdad te gusta mucho Anthony?
-Claro!, pero no me arriesgare a perder su amistad
-Patty no puedes darte por vencida antes de intentar…
-Yo creo que tu le gustas…-sonrió
-Vamos Patty estás viendo cosas donde no las hay…el solo es mi amigo-respondió nerviosa
-Se que solo es tu amigo pero en ocasiones he descubierto como te ve, moriría porque alguien me viera así alguna vez…
-Pero tú sabes que amo a Albert y muy pronto estaremos juntos
-Alguna vez te has preguntado ¿Qué pasaría si no amaras a Albert? O sea digo…¿Qué te parece Anthony?
-Anthony es lindo pero no es Albert y creo que en el amor hay cosas que no tienen explicación, amo a mi novio ¿Por qué? no lo sé pero lo amo…basta con que me vea para hacerme sentir cosas indescifrables
-Definitivamente estas muy enamorada-suspiro-ojala algún día llegue a amar de esa manera
La rubia solo sonrio,pero el comentario de su amiga la puso a analizar la actitud de Anthony, entre ellos existía una relación muy buena, ella se sentía libre de expresarse con él ,muchas veces le compartió cosas de las que con nadie mas había hablado, ambos sabían lo que era estar en conflicto constante con uno de sus padres, ella lo consolaba diciendo que al menos aun tenía a su madre, pero ella perdió para siempre a su gran aliado su padre
Amaba a su novio por sobre todo y no sabía cómo a su amiga se le pudo ocurrir semejante absurdo, eso no podía ser posible, no deseaba perder aquella amistad que tan feliz la hacía, contar con Anthony era increíble, con las chicas podía hablar de muchas cosas pero solo con él podía abrir su corazón sin miedo a ser juzgada, además el tenia un instinto protector que le agradaba, gracias a él se sentía segura en aquel lugar, ya que nadie se atrevía a molestarla, si algún joven se aventuraba a acercarse su amigo entraba al rescate, entonces se quedo boquiabierta ¿y si Patty tenía razón?
Las cosas para Albert no estaban resultando sencillas sobre todo por el enorme drama que su madre estaba haciendo de todo eso, finalmente se decidió a salir de aquella casa, agradecía a su amigo Mark por su hospitalida,pero su amigo era un parrandero incorregible cada fin de semana llegaba con un pequeño grupo de amigos y bebían hasta el amanecer, él prefería permanecer en su habitación
Después de cerrar su negocio se dirigió hacia su nuevo domicilio, su madre aun le preocupaba pero a distancia estaba al pendiente de ella, realmente aquella situación lo tenía muy afectado pero ya estaba cansado de ser un títere en manos de la mujer que le dio la vida, la adoraba demasiado y ese siempre fue su problema, esta vez no cedería a sus caprichos si lo hacía, si el daba el primer paso sería el principio de su fin y eso él lo sabía muy bien
George lo mantenía informado de las actividades de Isabella, se encontraba bien después de todo, su madre siempre fue muy fuerte lo sabía muy bien, seguía con su rutina normal, pero seguía con la obsesión de seguir recibiendo a Ericka cada tarde, si no conociera tan bien a su manipuladora ex novia aquella amistad no tendría porque preocuparle pero la conocía a la perfección y eso le daba miedo
No porque pusiera su relación con Candy en riesgo, eso estaba más solida que nunca a pesar de la distancia, pero temía por lo que estaba provocando en su madre, una extraña fijación por sepáralo de la mujer a la que el amaba por la que ya no le importaba romper definitivamente aquel lazo con la dama que le dio la vida, a la que en muchas otras ocasiones considero su mejor amiga, su cómplice pero ahora estaba a un abismo de ser todas esas cosas que en el pasado representaron tanto para el
Tomo el teléfono y marco el numero de Candy, escuchar aquella voz alegre detrás de la línea lo llenaba de esperanza, pero esa noche no se sentía muy entusiasta, por un lado quería ser feliz, sabía que por primera vez sentía la dicha de amar de la forma más pura y natural que jamás conoció, pero por otro la terrible decepción de saber que no contaba con el apoyo de la persona que hasta hace poco fue su adoración
-Hola-escucho la voz de la chica que le robaba el sueño
-Candy…soy yo-saludo
-Mi amor, que alegría escucharte!...
-Te quiero-respondió recargándose en el marco de la puerta
-¿Pasa algo?-ella sintió un poco de temor, su voz no era la de siempre, podía adivinar que algo no andaba bien
-No…solo es que te extraño tanto-dijo soltando un suspiro
-Yo también te extraño…Albert ¿Por qué no me dices lo que sucede?¿has dejado de confiar en mí?
-Dios no!-contesto, en ocasiones desearía que ella no lo conociera tan bien-a decir verdad es solo que la relación con mi madre no ha mejorado
-Lo lamento…yo se que es mi culpa-respondió con pena
-No, nunca más digas que es tu culpa ¿De acuerdo?
-Pero lo es…si yo no hubiera aparecido, tú vida seria perfecta
-No me digas eso-se sentó en el suelo-por favor…no lo hagas ¿Quieres?
-¿Entonces que se supone que debo decir?-su voz se quebraba
-Dime que me amas…que no has dejado de hacerlo
-Te amo y necesitaría no estar viva para dejar de hacerlo-sin poder evitarlo las lágrimas corrían por sus mejillas
-Gracias Candy, por tu amor y por tu paciencia-dijo con voz ronca
-Dime que no estás llorando Albert…por favor-le pidió
-No lo hago-le mintió-se que muy pronto estaremos juntos
-Es lo que más deseo ¿Puedo pedirte un favor?-pregunto
-Por supuesto, lo que quieras…
-Busca a la mujer que te tiene asi, sabes que la necesitas…sabes que la quieres…
-¿No te importa?...es decir que la ame demasiado-sonrió
-Por supuesto que no, al contrario se que ante ella he salido perdiendo, pero no me importa al contrario lo entiendo-dijo segura
-¿Estás segura?-pregunto
-Si, además déjame darte un consejo cómprale flores…sorpréndela!
-Gracias…lo hare por la mañana-no podía dejar de reír y al mismo tiempo sus mejillas estaban mojadas por las lagrimas
-Eso me parece perfecto, aunque estaré un poco celosa-bromeo
-No tienes porque estarlo, mi amor por ti seguirá intacto, lo prometo
-Más te vale que cumplas tu promesa William Andley-solto una carcajada
-De eso no tengas dudas..Dios como quisiera abrazarte!-exclamo
-Y yo a ti, pero debo confesar que no te recuerdo tanto…
-¿Estás jugando?-su corazón dio un vuelco
-Digo no puedo hacerlo porque en realidad nunca te olvido, estas en cada uno de mis pensamientos día y noche ¿No te asusta?
-No ya no me asusta, al contrario me encanta-sonrió satisfecho
-Debo irme, mi compañera me mira con desprecio-soltó una risita-¿Cómo estas ahora?
-Mejor…mucho mejor-y no mentía al decirlo-gracias mi amor, sueña conmigo y hasta pronto
-Que tengas dulces sueño…no olvides que te amo-susurro
Colgó el auricular sintiéndose un poco liberado, solo ella era capaz de saber cuando algo le estaba afectando, aquello para los demás pasaba desapercibido y eso que solo habían hablado por teléfono!, ahora más que nunca sabia que jamás en su vida podría renunciar a Candy, escucharla reír le daba calma y mucho mas escuchar su opinión sobre aquella situación que lo tenía tan mal
Ella lamentaba que las cosas estuvieran tan mal entre Albert y su madre, el solo hecho de recordar a la mujer le erizaba la piel, pero sabía que él la adoraba lo sabía por las muchas ocasiones en que lo escucho hablar de ella, una mezcla de admiración y orgullo se reflejaba en su rostro, en cierta forma lo entendía, ella sentía que ponía cara de boba cuando hablaba de su padre
Se acostó en su cama sin poder dormir, veía al techo pensando en la rapidez con la que ocurrieron las cosas, si alguien le hubiese advertido que aquella tarde conocería al amor de su vida, no lo hubiera creido,pero ahora lo tenía muy claro, nunca más en su vida amaría a nadie como amaba a Albert o al menos así lo creía
Aquella mañana despertó sintiendo unos nervios impresionantes, tenía la misma sensación de la primera vez que acudió al colegio, un revoloteo en su estomago, sus manos sudaban y en su mente repetía palabras que sonaran amables y naturales, compro flores en un puesto cercano y se dirigió en busca de la mujer que estaba causando todos aquellos malestares en el
Su primer amor, aquella que siempre cuido de él, su heroína favorita, una que no era perfecta que quizá se equivocaba mucho pero sabía que ella sentía lo mismo por el aunque le costaba admitir que ya no era más aquel pequeño que necesitaba de su protección
Ahora el ya no era un niño, seguía amándola como el primer día y anhelaba con todo su corazón que aquella conversación no terminara mal, que al fin cediera ante lo evidente, él ya era un hombre
Toco el timbre con el corazón acelerado, escucho sus suaves pasos dirgirendose a la puerta, la expectación de saber que en unos segundos aparecería lo lleno de un jubilo que dibujo inconscientemente una enorme sonrisa en sus labios, la puerta finalmente se abrió
Los ojos de la dama se abrieron de par en par y una lagrima rodo por sus mejillas, sin decir nada lo cobijo en sus brazos y beso su frente, imágenes del ayer cruzaron por la mente del rubio, se sentía tan bien estar rodeado por aquella calidez
-Hijo que sorpresa…pasa por favor!
-¿Cómo estas mama?-pregunto con emoción
-¿Cómo piensas que estoy?, me has dejado sola mucho tiempo
-Lo lamento-se encogió de hombros-¿será que podemos hablar?
-Por supuesto pasa
Mientras se adentraba en la casa se dio cuenta que ahora se sentía un completo extraño ¿Cómo podía ser eso posible si tenía tan solo unas semanas de haberse marchado?, se suponía que aquel siempre seria su hogar, su refugio pero en ese momento no lo sentía asi,mientras caminaba tras de su madre rogaba al cielo porque al fin pudiera hacerla entrar en razón, se sentaron en el amplio sillón de cuero
-Mama, te he extrañado muchísimo-hablo con tranquilidad
-Yo también-tomo su mano-me alegra que estés aquí!
-Quiero decirte que lo lamento-continuo
-Me alegra por fin has abierto los ojos con lo de…
-Isabella-interrumpio tratando de mantener la calma-lamento haberte hablado como lo hice pero no lamento amar a Candy
-Tú no la amas hijo, estas encaprichado-dijo con molestia
-Se que no quieres aceptarlo ¿Por qué?, no lo sé pero te has opuesto tan fuertemente a esta relación que ni siquiera te has dado la molestia de preguntarme porque amo tanto a Candy
-Si eso es lo que quieres, dime ¿Por qué amas a esa niña?
-Porque me hace feliz ¿no te basta con eso?-respondió sereno
-Crees que eres feliz, pero no es así...con el tiempo te darás cuenta que te equivocaste…
-Déjame hacerlo, permíteme equivocarme…
-¿Y si al final sales lastimado?-insistió
-Si eso ocurre, debes abrazarme muy fuerte como cuando era pequeño ¿Recuerdas?-sonrió
-No, jamás aceptare a esa chiquilla
-No quiero que lo hagas, no te impondré su presencia jamás, creo que ya te lo había dicho, pero no puedes evitar que tome mis propias decisiones
-Pues es una decisión errónea y algún día me darás la razón
-¿Sabes?, cuando Candy me aconsejo que viniera a verte, pensé que sería una buena idea, sabes lo mucho que te quiero, lo mal que me siento de saber que las cosas entre tú y yo no están bien
-¿Qué es lo que quieres William?
-Que me respetes tan solo eso es lo que pido, que te des cuenta que no puedes evitar que haga mi vida y que por cegarte podemos perder tiempo importante
-Bien, te prometo que me mantendré al margen de tu relación
-¿Lo prometes?-pregunto sonriendo
-Por supuesto-contesto abrazándolo nuevamente-te quiero tanto hijo
-Y yo a ti mama
Albert quería ser optimista y creer en la promesa de su madre pero algo le decía que no debía de ser tan confiado, las cosas habían resultado fáciles, demasiado fáciles para su gusto
Continuara…
Chicas muchas gracias por continuar al pendiente,prometo que ya en el próximo viene el reencuentro…pero ¿será verdad que la madre de Albert cedera tan fácil?...eso lo veremos jajaja
Mis especiales agradecimientos a:
Quevivacandy,CandyFan72,Karina,Gatita Andrew,Florcita,Lu de Andrew gracias saludo y bendiciones…
