Capitulo 16.-Te amo…
Esa mañana despertó sintiéndose un poco nostálgica, la noche anterior había conversado con Albert largamente, por una parte estaba feliz por él, porque lo escuchaba un poco más tranquilo desde que tuvo aquella charla con su madre, deseaba con toda su alma que en verdad aquella señora no decepcionara una vez más a su hijo, pero algo en su interior le decía que no sería tan sencillo.
Sonrió al recordar las palabras de su amado, era algo tan sorprendente las cosas que le hacía sentir aun en la distancia, su voz al otro lado de la línea la llenaba de un calma infinita, escucharlo susurrándole te amo era algo que le llenaba el corazón, nada en el mundo la había hecho tan feliz antes como saber que existía alguien que la aceptaba tal y como era que en cada acción, en cada palabra y en cada caricia, la hacía sentirse amada y necesitada.
Patty siempre le decía que tanta dicha no era posible, y en algunas ocasiones hasta ponía en duda la fidelidad de Albert y aunque por segundos se dejaba influenciar por esos pensamientos, al instante los desechaba, la amaba ella podía sentirlo, la quería tanto que estaba dispuesto a ir con ella a New York cuando toda su vida estaba en Chicago y si esa no era una prueba de lo que sus sentimientos eran sinceros ¿Entonces que era?
Sus mejillas estaban empapadas no supo en qué momento es que comenzó a llorar, su relación era como un cuento de hadas y sabia que debería de estar saltando de alegría por eso pero en su interior había una sensación extraña, quizá era el temor natural de despertar y darse cuenta de que tan solo fue un sueño, quizá la negatividad de Patty le estaba afectando, cualquier cosa que tuviera que enfrentar la enfrentaría mientras el siguiera amándola ella seria fuerte
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Isabella esperaba sentada en aquel concurrido café, cuando vio aparecer a la joven que esperaba con impaciencia, aquella mañana tuvo que doblegar un poco su orgullo ante su hijo quizá Ericka tenía razón y podrían conseguir muchas más cosas si actuaran por las buenas, levanto una mano en cuanto la vio, sonriente la recibió dándole un beso en la mejilla.
La chica sabia que mejor aliada no pudo haber conseguido, aquel pasado le sirvió de mucho, gracias a que conoció a la familia de Candy es que su obsesión por separarla de su hijo se hizo más grande eso le favorecía a ella en todo, desconocía los detalles por los que odiaba a los White y a decir verdad poco le interesaba lo único importante para ella era conseguir sus propósitos.
En ocasiones no soportaba la forma en la que Isabella se refería a Albert, aquel apego entre ambos siempre la pareció patético, pero en fin cuando su ex novio estuviera junto a ella ya vería la forma de deshacerse de esa irritante mujer.
-Isabella querida…que gusto verte!
-Lo mismo digo, pero que hermosa luces hoy…mi hijo es un tonto!
-No me lo recuerdes, ayer le llame al negocio y por supuesto que no me atendió, creo que está perdiendo sus modales
-Lo siento hija, pero es esa niña, no es para nada buena influencia para él, ya recapacitara y se dará cuenta que tu eres la indicada ya lo veras
-No sabes cómo deseo que eso suceda-fingió tristeza-pero ha pasado tanto tiempo!
-Algún día las cosas cambiaran ya lo veras, en cuanto se canse de esa niñita...Pero tú y yo tenemos que pensar muy bien nuestra próxima jugada
-Quizá deba de aparecerme por su apartamento ¿no crees?
-No estaría nada mal, pero eso no estaría del todo bien…un encuentro casual seria lo más indicado
-Isabella ¿Qué tanto estarías dispuesta a hacer por separar a tu hijo de esa niñita?
-La verdad he pensado un poco en dejarlo por la paz, necesito recuperar la confianza de William
-¿Estás loca? Debemos hacer algo!
-No querida, no me has entendido, voy a dejar de insistir para volver a tener a mi hijo conmigo, contento…bueno eso es lo que le hare creer, por supuesto que jamás aceptare a esa mujercita, pero debo pensar muy bien en hacer las cosas como se deben
-Por Dios deberíamos de actuar ya!-dijo sobresaltada-no soporto la idea de perder a William, él siempre regresaba a mí!...
-Paciencia queridad¿No fue lo que me aconsejaste tu?
-Es que es muy difícil tu no entiendes lo que es amar a alguien con toda tu alma y saber que él está con otra-las lagrimas empezaron a brotar
-Calma hija, tranquilízate…él se casara contigo te lo aseguro…solo te pido que esperes un poco
-¿Mas? He esperado lo suficiente!-levanto la cara altiva
-Pues si lo amas realmente esperaras el tiempo que sea necesario
-Por supuesto que lo amo y lo recuperare a toda costa
Ambas mujeres se miraron mientras sonreían con malicia, la más joven estaba herida en su vanidad, la mayor deseaba verter todas sus frustraciones en aquella señorita, la vida le había presentado la oportunidad y ella no iba a desaprovecharla
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Candy no sabía a qué se debía tanta ansiedad, salió presurosa de clases para dirigirse a la cafetería en donde ya la esperaban sus amigos, Anthony la vio aparecer en la lejanía levanto la mano sonriente para que ella pudiera ver en donde se encontraban, el entusiasmo de su amigo era contagioso y por primera vez en todo el día rio ampliamente, estaba por sentarse cuando escucho una dulce voz llamándola.
-Candy
Ella volteo y al hacerlo sus ojos se abrieron con sorpresa pestañeo un par de veces para comprobar que aquello no se trataba de un sueño; frente a ella estaba el hombre al que le pertenecían cada uno de sus pensamientos, era bellísimo, su pelo rubio ligeramente corto se mecía a capricho del viento, despeinándolo un poco, pero aquello solo lograba darle un aire seductor, le sonreía dulcemente y sus ojos brillaban con la luz del dia,solo llevaba una playera blanca, mezclilla y chaqueta de piel, una ropa muy casual sin embargo para ella era el hombre más sexi que sus ojos pudieran haber visto y entonces sintió que ella lucia terrible al lado de ese ejemplar masculino
-Albert-grito cuando logro salir de su asombro-mi amor!
-Mi Princesa-la recibió en sus brazos y beso sus labios suavemente
Anthony veía incrédulo aquella escena, era como si un balde de agua fría le cayera de improviso, no podía creer lo que estaba presenciando, Candy la chica que lo tenía completamente deslumbrado, aquella a la cual adoraba desde el primer día en que la vio, era nada más y nada menos la novia de su hermano, aquella por la que Albert suspiraba aquella tarde de convivencia en el restaurante, entonces toda esperanza murió dentro de su interior, todas sus ilusiones se rompieron de tajo, si hubiera sido cualquier otro no hubiera dado por vencido, habría luchado por ganar su amor de eso estaba seguro, pero se trataba de su hermano y ante eso nada podía hacer
Pero aunque se diera cuenta de que había perdido, aun no estaba preparado para presenciar ese tipo de escenas, así que lanzando una fría mirada a la pareja que seguía perdido el uno con el otro, se puso de pie, tomo sus libros y se marcho excusándose en que tenía que ir a clases.
Patty vio como el joven se marchaba, su corazón se entristeció. Como seguramente el de Anthony lo había hecho ¿Por qué el amor algunas veces era tan complicado?¿porque no todas las personas se enamoraban solo de quien debía?, se encogió de hombros mientras veía a dos rubios que sonreían viéndose el uno al otro sin prestar atención a lo que ocurría a su alrededor.
Anthony se refugió en su auto, no quería sentirse mal, recordó la tarde que Albert regreso a la mesa radiante con una sonrisa llenándole el rostro después de haber conversado con ella, eso había sido hace más de un año y aun recordaba aquello como si hubiese sucedido el día anterior.
Nunca antes vio a una persona tan enamorada como percibió a su hermano en ese momento, pero ahora que sabia quien era la causante de aquella ensoñación lo comprendía perfectamente, él también se había enamorado curiosamente de la misma mujer que su hermano. Pero en el amor siempre perdía alguien y en esta ocasión fue él quien perdió, aquello dolía pero no existía nada que pudiera hacer, ella nunca le dio motivos, ella desde siempre hablaba de su novio con un brillo en su mirada, fue él…nadie más que él quien se ilusiono, que pensó que tendría oportunidad cuando desde un principio supo que jamás seria así.
Su hermano tenía el privilegio de ser amado con ella, debería de sentirse feliz por ellos, ambos se merecían, no podía decir nada en contra de quien llevaba su misma sangre, no importaba que no hubieran crecido juntos, lo importante era que su hermano era un hombre excepcional, no perfecto…pero sus cualidades eran muchas más que sus pequeños defectos, así que puso en marcha en vehículo y salió del campus con el corazón destrozado.
Necesitaba respirar aire fresco, tenía que ser fuerte, tratar de entender la situación, no podía alejarse de aquel hombre al que admiraba y quería profundamente, tenía que aprender a vivir viendo aquellas escenas, no quería perderlos a ninguno de los dos, lo mejor era renunciar a aquellos sentimientos.
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En cuanto se dieron cuenta de que estaban frente a miles de miradas rompieron aquellas demostraciones de afecto suavemente, solo se tomaron de las manos. Albert veía embelesado a la mujer por la que suspiraba día y noche, el rubor en sus mejillas acentuaba aquella belleza natural de la rubia, para él era la mujer más hermosa de todo el mundo, era perfecta en todos los sentidos.
Candy sintió un poco de pena por haber sido tan efusiva frente a todas esas personas, pero no pudo controlar sus emociones al ver a su amado frente a ella, aunque solo fue poco tiempo el que estuvieron separados aquello le parecía una eternidad sin verlo.
-Patty ¿Recuerdas a Albert?-pregunto a su amiga
-Por supuesto, hola Albert-le extendió la mano
-Hola Patty, es un placer volver a verte espero y no te moleste si me robo un poquito a mi novia-sonrió guiñándole un ojo
-No te preocupes-soltó una risita-es toda tuya!, debo ir a clases…nos vemos tortolitos!
-¿me vas a robar?-pregunto Candy cuando su amiga se había ido
-Si no te molesta me gustaría hacerlo-le susurro al oído
-Albert!-lo reprimió-deja de jugar
-¿Te he dicho que te ves preciosa enojada?-sonrió
-Ah eres insoportable!-se encogió de hombros
-En serio Candy, si te voy a robar un momento de tus obligaciones
-¿Qué tendrás en mente amorcito?-le dijo mientras besaba su mejilla
-Quiero llevarte a conocer a alguien
-¿A conocer a quien?
-A mi hermana Rose-dijo viéndola a los ojos
-¿Tu…hermana?-repitió nerviosa
-Así es, muere por conocerte, hace un momento me dijo que te llevara o no me daría hospedaje en su casa
-Entonces no tengo alternativa!-dijo bajando los hombros-bien vayamos con tu hermana
-¿Qué es lo que pasa Candy?¿No quieres ir?
-Si claro que quiero, es solo que no estoy bien vestida
-Así estas perfecta ¿Vamos?-ella asintió
Momentos después viajaban en el auto compacto de Rose hacia el restaurante en donde ella los esperaba. Candy sentía que no podía respirar ¿Cómo sería la hermana de Albert? ¿y si resultaba ser como su madre?
A pesar de su felicidad en ese momento sentía una terrible angustia, Albert volteo a verla preocupado por el silencio de ella, aquello no era normal, sabía que estaba nerviosa así que le apretó la mano y después la llevo a sus labios para depositar un tierno beso
-Tranquila amor, todo estará bien
Ella solo le regalo una forzada sonrisa, tenía miedo muchísimo miedo de que su corazón tuviera razón de sentirse angustiado.
Continuara…..
Chicas cortito pero espero que bonito…lo que viene ni lo imaginan jajaja espérenlo muy pronto
Mis especiales agradecimientos a:Friditas,Gatita Andrew,Karina,Heidy,Jenny,Quevivacandy,Florcita,Conchy,CandyFan72
Amiga Rose Grandchester:pues que honor que siendo Terry fan sigas mi historia,te lo agradezco con el alma
Muchas gracias a todas ustedes que han creido en esta historia…Gracias Lu! Y espero sea de tu agrado este capitulo
Las quiero…saludos y bendiciones!
