Capitulo 18.-Sueños rotos

Candy abrió los ojos para descubrir el cielo justo frente a ella, la mirada de dulzura de Albert le hizo sentir un leve revoloteo en el estomago, apenada bajo la mirada al comprender que se encontraba completamente desnuda en la cama de su novio. El rostro apacible de Albert la tranquilizo pero simplemente no sabía que decir ni cómo comportarse ¿Hacia dónde iría su relación de ahora en adelante?

-Hola preciosa-saludo con una deslumbrante sonrisa

-Hola-bajo el rostro apenada

-Candy, no tienes de que avergonzarte a menos que…

-No, tenlo por seguro que no me arrepiento de nada

-Te amo preciosa-dijo llevando la mano de ella a sus labios-¡Cásate conmigo!

-Albert-abrió los ojos con sorpresa-yo creo que…

-No debí proponértelo ¿Cierto?-se incorporo sentándose al borde de la cama

-Espera…no es lo que tú piensas-le tomo el hombro

-Candy, sé que es una locura-dijo volteando a verla-Se que tienes sueños que quieres lograr, jamás seria un obstáculo para que los alances pero entiéndeme, te necesito.

Ella enmudeció ¿Podía amar mas a aquel hombre?, su estomago sentía un nudo de emoción, las lagrimas brotaron sin que pudiera evitarlo, la ilusión invadía su pecho. Ser su esposa dormir y despertar en sus brazos, compartir cada segundo de su vida con el único hombre al que por siempre amaría. No importaban los enorme cambios que se vendrían encima, no importaba que su madre la odiara, su amor era lo único que realmente anhelaba poseer, ningún sueño, ningún logro tendía sentido sin él. Albert había aparecido en su vida de improviso, nunca pensó que lo amaría con tanta intensidad como lo hacía, el tiempo solo había logrado fortalecer ese sentimiento dentro de su pecho.

Albert la miraba con atención, era como si tratara de adivinar que era lo que pasaba por aquella mente, sus miedos sostenían una pequeña lucha interna en su interior, ahora sentía que quizá no fue la manera correcta de proponérselo. Nunca antes fue impulsivo siempre analizaba cada acción, pero cuando despertó y la descubrió a su lado supo que no necesitaba nada mas en el mundo que ese amanecer.

Y lo quería cada día de su vida, siempre lo soñó, pero ella era tan joven, ahora las cosas eran distintas, ahora ella era su mujer y nada lo podría separar de su lado. Pero ese silencio de ella estaba afectando de una forma exagerada sus emociones, nunca antes los segundos le parecieron tan eternos, pero sabía que debería de darle su espacio, siempre lo había hecho, quizá aun no estaba preparada para dar ese paso, el solo hecho de pensar que no lo amaba lo suficiente como para unir su vida a la suya para siempre estrujaba su corazón.

-Albert…-murmuro-No me mal interpretes por favor pero ¿sabes lo complicadas que se pondrán las cosas si decidimos casarnos?

-¿No deseas hacerlo? …Se honesta por favor

-Escúchame, porque solo te lo diré una sola vez…no hay nada en este mundo que desee más que ser tu esposa, pero tengo miedo a la reacción de tu madre, tengo miedo a que las cosas no resulten ser perfectas

-Amor, nadie dijo que tiene que ser perfecto, pero sé que lo que siento por ti es tan fuerte que hare lo necesario para que funcione ¿te gustaría casarte conmigo?

-¡Sí!-respondió arrojándose a sus brazos

Albert sonrió satisfecho por la respuesta mientas la estrechaba con fuerza contra su pecho, por unos segundos el miedo de perderla se apodero de él, era como si un mal presentimiento invadiera su pecho. Ahora era él quien temía por tanta dicha, solo esperaba que de sus madres no se opusieran, pero si así era no importaba, no dejaría que nada en el mundo lo alejara de la mujer que era dueña de toda su vida, mucho menos ahora que se pertenecían en cuerpo y alma

O o O

Anthony se sentía un poco más liberado, con entusiasmo se dirigió a la cafetería en busca de sus amigas, su actitud de los últimos meses no fue la mejor, lo sabía. Estuvo enfadado consigo mismo durante mucho tiempo pero al fin decidió ponerle fin a aquella situación tan absurda, debería sentirse feliz de que dos personas que eran demasiado importantes en su vida estuvieran juntas. Había llegado la hora de sincerarse y de romper con aquel castigo que se auto impuso.

No fue nada sencillo evadir a su hermanos en aquellos meses, la realidad es que moría por conocerlo más de cerca, tal como conocía a Rose, sonrió al recordar cuantas veces tuvo que ingeniárselas para no coincidir con la feliz pareja de enamorados, en ese tiempo aprendió cuan tan escurridizo puede serla amistad de Amy solo le trajo amargura, la chica sentía un odio desmedido por la rubia ,le aconsejaba cosas poco honorables, por días intento ser un patán ,pero sabía perfectamente que no podría, él no era así ,fue educado como un caballero por la más dulce de las mujeres, además ni su hermano ni Candy tenían culpa alguna de sus sentimientos por la chica ,por suerte descubrió a tiempo que estaba actuando de una forma infantil y absurda.

La noche anterior estuvo conduciendo sin rumbo fijo por la ciudad, sentía una desesperada necesidad de beber hasta quedar sin sentido ,se dirigía a un bar cercano cuando su móvil empezó a sonar, con enfado respondió aquella llamada, una tierna voz lo trajo de vuelta a donde realmente pertenecía, a ser el chico agradable y considerado que sus padres le enseñaron a ser, el pequeño Bert solo le dijo unas sencillas palabras pero para el cobraron un significado inigualable ,ahora su familia había crecido ya no era más el chico solitario, ahora tenía dos hermanos increíbles y un sobrino que segundos antes le lleno el corazón de una dicha inmensa tan solo al decirle "Te he extrañado tanto, necesito ver la sonrisa de mi tío Tony" .Bert había sido su ángel que le evito inmiscuirse en algo que solo le causaría más problemas ,sin dudarlo ni por un segundo dio vuelta y condujo hacia el restaurante de sus hermanos.

Confiar a Rose los sentimientos que anidaban en su pecho ,fue como liberarse de una carga muy pesada ,obviamente prefirió reservarse el nombre de los enamorados ,solo hablo de lo que sintió al saberse no correspondido. Su hermana había sido una excelente confidente ,pero sobre todo el saber que contaba con una familia lo regreso a la realidad ,no perdería a su único hermano por caprichos infantiles ,adoraba a Candy pero sabía que ella eligió a quien era su verdadero amor.

Observo a Patty sentada en la cafetería, la chica sostenía un menú en sus manos,el aire jugueteaba con algunos mechones de sus castaños cabellos que rebeldes habían caído sobre su rostro ,ella era linda ¿Cómo es que no lo noto antes? La forma en la que ella le sonrió al percatarse de su presencia ,el brillo en su mirada ,y entonces lo supo ,estaba tan concentrado en la chica equivocada que apenas vio a quien estaba enamorada de él, era tiempo de dejar de ser un tonto con aquellas personas que lo querían, quizá Candy no estaba en ese momento ,tal vez necesitaba acudir a buscar a su hermano para pedirle una disculpa ,pero ahí estaba Patty esperando que se acercara ,esperando recibir una oportunidad de conquistar su amor.

O o O

Albert salió de la ducha sintiéndose un hombre distinto ,admiraba a Candy que se encontraba sentada al borde de la cama tan solo con una playera cubriendo su delicado cuerpo ,ese que había vibrado en sus brazos la noche anterior, su rostro tenía una mezcla de sensualidad e inocencia. La recorrió de pies a cabeza con su mirada llena de deseo ,se sintió un poco imprudente al estarla viendo de aquella manera cuando ella ni siquiera se había percatado de su presencia, estaba absorta tan en la lectura de aquel libro que nada mas parecía existir a su alrededor .Podía acostumbrarse a aquella vida sencilla ,podía incluso permitirse soñar con que así seria sus mañanas de ahora en adelante.

Con paso lento se acerco sin perder las sonrisa en su rostro, necesitaba abrazarla nuevamente ,necesitaba tocarla para saber que aquello era real ,nada podía ser más encantador que su sola presencia dentro de aquella habitación que guardaba el secreto de una entrega llena de amor.

-¿Vas a decir algo o solo te quedaras ahí observándome?-la voz tranquila de Candy lo saco de sus pensamientos

-Lo siento-se disculpo apenado-lo que sucede es que me parece todo tan irreal

-No exageres amor-al fin volteo a verlo y le extendió sus brazos

-De verdad hermosa, para mí esto es lo mejor que pudo sucederme en la vida, encontrarte ha sido perfecto-se recostó junto a ella

-No me harás llorar esta vez-sonrió mientras acariciaba el rostro del hombre que amaba

-Creo que lo mejor será que desayunemos ¿te parece?-ella asintió

O o O

Jugueteando empezaron a cocinar en conjunto ,sería una vida magnifica de poder vivir así, Candy de vez en cuando se sentía un poco culpable por no haber hecho las cosas como su madre tantas veces le dijo que lo hiciera ,pero estaba segura de haber hecho lo que su corazón le dictaba, volteó a ver a Albert que ponía la mesa con una amplia sonrisa en el rostro ,era feliz…demasiado para ser real.

Momentos después terminaron de desayunar, Albert le regalo una mirada llena de amor a Candy lo que provoco que la chica se sonrojara por completo, sentía como si la desnudara con aquella sensual mirada, mordió su labio inferior lo que provoco que el sin dudarlo se acercara a ella para tomarla en sus brazos, la beso con pasión logrando con esa caricia despertar el deseo en ella .El timbre de la puerta logro que se separaran bruscamente.

-¿Esperas a alguien?-pregunto confundida

-No, debe de ser el portero-la beso nuevamente ignorando el llamado de la puerta que se volvió a escuchar insistente

-Debe ser importante-murmuro con los labios de él aun sobre los suyos

-¡Rayos!-se aparto molesto-¿No podríamos simplemente ignorarlo?

-Me temo que no-sonrió-además debo ir a cambiarme, necesito ir a la universidad

-De acuerdo, ve a vestirte en lo que me deshago de este portero impertinente-bromeo guiñándole un ojo

Albert se dirigió a la puerta sin dejar de observar cuando ella entraba a la habitación ,si aquello era un sueño esperaba no despertar jamás su corazón estaba completo en ese instante .Pero al abrir la puerta su ánimo cayo de golpe al más profundo de los abismos ,le fue necesario parpadear varias veces para convencerse de que no estaba equivocado .¿Porque aquella dicha tenía que ser empañada?

-Vaya parece que has visto un fantasma-dijo con molestia

-Buenos días mamá -respondió con fastidio-¿Qué haces aquí?

-Si hijo yo también te extrañe-contesto con sarcasmo

-Lo siento mamá, pero en verdad no sé porque has venido sin avisar ,solo estoy un poco sorprendido

-Y espera a ver la otra sorpresa que te tengo-dijo con entusiasmo

-Isabella, no quiero ser grosero pero deberías de ir con Rose y yo te alcanzo más tarde

-¡William!-saludo una chillante voz

-¿Pero qué haces tu aquí?-esta vez su enfado iba en aumento

-Eres un ingrato-exclamo Isabella-nosotros queriendo darte una sorpresa y tú con ese recibimiento ¿Nos dejaras en la puerta?

-Isabella, tu puedes pasar…Ericka creo que debes retirarte, mamá tenemos que hablar-dijo quitándose de la entrada

-Ericka ha venido conmigo y no se irá a ningún lado-respondió la mujer entrando en el departamento tomando de la mano a la chica

-Albert… ¿Ya se fue el portero?-la voz de Candy se dejo escuchar

Las mujeres voltearon a verlo con horror al ver a la pequeña rubia que salía de la habitación. Candy sintió que el mundo se movía bajo sus pies ¿Qué hacían ellas ahí?.Albert meneo la cabeza como queriendo despejar su mente, creía saber lo que venía en seguida, así que haciendo un rápido movimiento se acerco a Candy tomándola en sus brazos.

-Pero ¿Qué demonios es esto Wiliiam?-grito la mujer

-Mamá , quiero que saludes a mi prometida-respondió sereno

-¿Tu prometida? ¿Te has vuelto loco?-su mirada parecía querer fulminarla

-Al fin has logrado tu caprichito Will-dijo Ericka con malicia

-Escúchenme ustedes dos-dijo con fuerza-Candy es la mujer que amo no permitiré que nadie la ofenda

-Albert debería irme-susurro algo confundida-después nos vemos

-De ninguna manera-la sostuvo con firmeza del brazo

-Eres un necio, no sé cómo te atreves a seguir con esta mujercita-Isabella estaba enfurecida-Ahora veo porque decidiste venir a New York…¡ La has traído como tu amante!

-¿Podrías dejar de decir tonterías? Candy no es mi amante, es mi novia y si ella está aquí es porque…

-¡Porque tiene las mismas costumbres de su madre!-grito desesperada

-¿Pero qué estás diciendo?-la vio confundido

-Que gracias a Marie White…¡Mi matrimonio se destruyo!-lloriqueo-la madre de esta jovencita fue la causa de que te quedaras sin padre

En ese instante Albert soltó a Candy de su abrazo y se dejo caer sobre el mueble ,ella se quedo inmóvil sin comprender nada de lo que aquella mujer había dicho ¿Qué tenía que ver su madre con la separación de los padres de Albert? Las lagrimas empezaron a rodar por sus mejillas ,mientras Ericka veía complacida aquella escena.

En cuanto logro sobreponerse busco la mirada de su novio ,necesitaba que le hiciera sentir que todo estaba bien ,porque ella simplemente no entendía nada ,pero él seguía con la mirada perdida y el rostro desencajado ,una lagrima apareció en aquellos hermosos ojos azules, él apretó la mandíbula tratando de contener ese llanto que amenazaba con desbordarse, fue en ese instante que sus miradas se cruzaron ,pero ella tal vez hubiese preferido que no fuera así ,su mirada estaba llena de un rencor ,al principio pensó que estaba equivocada pero su actitud le dijo que en verdad estaba molesto ,por algo que ella simplemente ignoraba.

-Albert-lo llamo con voz temblorosa

-Lo mejor será que te vayas Candy-le dijo con voz cortante

Ella salió a toda prisa de aquel lugar con los zapatos en la mano ,corrió escalera abajo y siguió haciéndolo por la acera, no supo cuanto tiempo lo hizo ,solo sabía que su corazón estaba terriblemente dolorido ,que no comprendía el porqué una sola palabra de aquella mujer lo cambio todo en tan solo unos segundos, le basto con ver a los ojos al hombre que amaba para comprender que todas las promesas hechas horas antes se las llevo el viento para siempre.

Su llanto desmesurado le impedía respirar con regularidad,era tan terrible darse cuenta de cómo la felicidad podía transformarse en el más agudo dolor en tan solo un instante ,no entendía nada. Solo sabía que se vio a mitad de la calle demasiado desorientada, qué no le importaba que la gente la viera de aquella forma como si estuviera demente y probablemente lo estaba ,si él no la amaba mas…si él no la quería nunca más a su lado ,ella enloquecería. Siguió corriendo sin detenerse, pero poco a poco sintió que las fuerzas la abandonaban ,fue cuando empezó a caer en un abismo profundo y obscuro donde todo giraba ,la luz desapareció pero antes de que pudiera tocar el suelo unos brazos la sostuvieron con fuerza ,sus ojos se cerraron mientras a la lejanía escucho una voz llamándola

-Candy…

Continuara…..

Chicas creo que si esta vez recibo puros tomatazos lo entenderé perfecto jajaja solo diré en mi defensa que…no tengo perdón!

Muchas gracias a quienes amablemente leen esta historia en especial a:

Quevivacandy ,Lu de Andrew, Maxima ,CandyFan72,Gatita Andrew ,Josie, Heidy ,Chiquita Andrew,Lio , Jenny ,Tany ,Karina ,Litzy ,Melisa Andrew , Guest , Marijose 73 , Amiriux , Blackcat 2010 , Marisol 92 , Liz….Muchas gracias a todas y también a las que leen en silencio.