Capitulo 19.-Desolacion
Albert se encontraba con la mirada fija en el suelo de la habitación, no quería que lo vieran destruido, no aquellas mujeres que solo le habían hecho daño lo mucho que le afectaban aquellas palabras. Sentía que su cabeza giraba en torno a las palabras dichas por su madre, Candy hija de Marie White.
Se llevo las manos a la cabeza tratando de ordenar sus ideas, no se sentía bien en esos momentos, toda la dicha de esa mañana se había convertido en un terrible dolor, toda la dulzura de aquellos besos ahora eran como hiel que dejaba solo un sabor amargo en su boca. Su boca aquella que solo se abrió para pedirle a la mujer de su vida que saliera, aún no podía entender como esas duras palabras brotaron de sus labios, ni siquiera intento detenerla ¿Qué clase de rufián era?
Elevo poco a poco la vista tanto Isabella como Ericka se encontraban en silencio justo frente a él, no sabía que decir ni siquiera se atrevía a pronunciar una sola palabra, aunque se moría por gritarles que se marcharan y lo dejaran solo ¿Qué había hecho? ¿Cómo pudo mirar a Candy de aquella manera? ¿Y que si su madre había cometido el error de enredarse con su padre? La amaba por sobre todo.
¿Por qué tuvo que dejarla ir? Sintió como su mundo se estaba desmoronando, cerró los ojos tratando de encontrarse a sí mismo, pero solo recordó la mirada suplicante de Candy, eso le causo aun más malestar del que ya tenía. Soltó un profundo suspiro mientras abría los ojos, una sonrisa maliciosa brotaba de los labios de su madre, entonces lo supo, lo había logrado…aquello que por tanto tiempo busco al fin lo había conseguido y el resulto ser tan solo un títere de sus caprichos, se levanto furioso, encarando a la mujer que la había dado la vida.
-Quiero que ustedes también se marchen-dijo con voz firme
-Pero hijo-protesto la mujer-¿A dónde se supone que iremos?
-La verdad no me interesa, solo quiero que salgan por favor-la miro con desprecio
-Will,no debes hablarle así a tu madre ella solo…
-¿Podrías solo callarte? Escucha bien lo que diré Ericka por que será la última vez que cruce palabra contigo, no vuelvas a buscarme jamás, no me interesa tener ningún tipo de relación contigo-dijo alzando la voz
-William! No debes ser grosero con Ericka ella solo se preocupa por ti te quiere tanto
-Mama vete por favor y si Ericka realmente me quisiera me dejaría en paz de una vez por todas-abrió la puerta indicándoles la salida
Las mujeres no tuvieron más remedio que salir cabizbajas, ante la fría mirada de aquel hombre ,Isabella lo miro por última vez antes de que la puerta se cerrara, su hijo estaba sufriendo pudo verlo claramente, ahora no estaba segura de haber hecho lo correcto, pero en seguida se compuso de aquella fugaz tristeza ,trato de convencerse que actuó como debió de hacerlo ,ella solo deseaba que su hijo hiciera una buena elección ,jamás permitiría que la hija de Marie White se saliera con la suya ,sobre todo ella que había sido el fruto de aquella reconciliación entre Fred y Marie.
Aun podía sentir la amargura dentro de su pecho ,esa que sintió cuando por casualidad los vio en aquel parque, era como si aquellas imágenes se repitieran una y otra vez dentro de su mente ,tomados de la mano sonriendo, Marie lucia su evidente embarazo ,se veían radiantes de felicidad mientras ella lo perdió todo. Ericka fingió que las palabras de Albert no habían movido grandes cosas dentro de ella mas la realidad era otra, pero su vanidad era superior a cualquier cosa, ella lograría sus propósitos, siempre lo hacía.
No cesaría hasta verlo a sus pies nuevamente ,sabía que tener a Isabella de su lado era una gran ventaja ,ahora tenía conocimiento del tortuoso pasado de los White con los Andley, aquello era un punto más a su favor .Aquella pequeña rubia se arrepentiría de haberse cruzado en su camino ,de haber puesto los ojos en el hombre que ella sentía le pertenecía ,conocía a Albert a la perfección ,sabia de sus miedos e inseguridades ,había llegado la hora de utilizar todo aquello en contra aquella pequeña intrusa.
O o O
Candy parpadeo varias veces tratando de adaptarse a la luz, sintió un leve pinchazo de dolor en la sienes, observó el techo blanco sin dejar de preguntarse cómo es que había llegado hasta ahí, movió su cuerpo deslizándose por el suave colchón, aquella habitación era tan agradable, le daba la impresión de estar nuevamente en casa. ¡Como echaba de menos su reconfortante hogar!
Observo confundida aquella decoración sobria y elegante, cuándo se sentó al borde de la cama sus pies desnudos tocaron la suavidad de la alfombra, fue cuando se topo con aquel conocido rostro que dejo escapar un suspiro de alivio, por alguna razón el saber que él estaba ahí, la hizo sentir segura, sonrió débilmente mientras intentaba emitir alguna palabra, pero sabía que de hacerlo terminaría llorando inconsolablemente.
-Candy-la llamaron con dulzura-¿Te encuentras mejor?
-Anthony-dijo con alivio-¿Cómo es que tú…que yo?
-Descansa Candy, ya habrá tiempo para hablar-le sonrió -deberías de recostarte otra vez
-Debo ir a la universidad-intento ponerse de pie pero de pronto sintió como si no tuviera la fuerza suficiente para hacerlo
-Candy, aun estas algo confundida, por favor descansa un poco-se acerco y le tomo la mano-te prometo que estás segura
El sonido de la puerta hizo que ambos se giraran en torno a ella, fue cuando una hermosa mujer entro con algo que parecía ser té, la dulzura con la que la miraba mientras sonreía con amabilidad logro que se relajara un poco .Entonces pensó en Marie, reconocía lo complicada que podía llegar a ser en algunas ocasiones, pero era su madre, deseaba algún día poder confiar en ella como grandes amigas ,pero eso jamás sucedió, ni sucedería jamás.
-Hola Candy-saludo poniendo la bandeja sobre la mesita-soy Eleonor la madre de Tony
-Buenas tardes Sra.…
-Andley, pero llámame Eleonor querida
-¿Andley?-preguntó
-Candy, se que jamás te lo he dicho pero mi padre es William Andley
-Pero es que ¿Tú eres…?
-Soy el medio hermano de Albert Andley-interrumpió
-Los dejare conversar-puso su mano sobre la de ella-Si necesitan algo solo pídanlo, estaré afuera
Candy solo asintió, aquel dulce gesto de la madre de Anthony le había hecho comprender cuanto necesitaba hablar con una mujer, cuánto necesitaba el consejo de una madre pero sobre todo cobijarse en ese regazo que le daría la tranquilidad de que existía alguien que la protegería contra todo. Desvió la mirada hacia el chico que mantenía la vista fija en ella como esperando su aprobación para empezar a hablar.
-Antes que todo se que te debo una disculpa, no debí evadirte como lo he estado haciendo los últimos meses, lo cierto es que tú me gustas más que nadie, pensaba que podía algún día conquistarte, todos mis sueños se derrumbaron cuando me di cuenta de quién era el hombre del cual estas enamorada
-Lo siento-murmuro bajando el rostro
-No tienes porque sentirlo-le regalo una franca sonrisa-Albert es mi hermano, aunque no lo sabía hasta hace un par de años, ignoro el porqué nuestros padres se han mantenido herméticos en cuanto a ese tema, pero ese no es el punto…el punto es que me dirigía al departamento de mi hermano, había algunas cosas que tenía que resolver ,la principal disculparme por mi actuar tan infantil, pero te vi salir corriendo despavorida, sabía que estabas mal, aunque no lo creas he logrado conocerte lo suficiente como para saber que algo no andaba bien
-Anthony, no quiero recordar-las lagrimas empezaron a brotar
-Si no quieres decírmelo está bien…te dejare sola-se dio vuelta para salir
-No me dejes sola-suplico-No puedo con esto sola…
-¿Quieres contarme que fue lo que sucedió?-ella asintió
-Albert me ha herido-sollozo-nunca pensé que alguien pudiera hacerlo con tan solo una mirada, jamás pensé que sería posible hasta que el me vio en la forma en lo que lo hizo…me hecho de su departamento sin consideración, por una situación que desconozco
-Es un imbécil-exclamo con enojo-Y yo pensando que en verdad eras feliz con a su lado
-Realmente lo era Anthony ¿o debería decir que lo fui?
-Quédate en casa Candy, Eleonor estaría feliz de que así lo hicieras no sabes lo angustiada que estuvo esperando que despertaras, pensó que te había sucedido lo peor-bajo el rostro-creo que en algún momento también lo pensé
-¿Podría conversar con ella?-pregunto con inquietud
Él asintió mientras salía de la habitación para llamar a Eleonor, quizá era con una dama con la que la chica necesitaba hablar, eso lo comprendió al instante, conocía el pasado de Candy ,la indiferencia de su madre lo afectada que estaba aquella relación. Existía una gran diferencia entre Marie White y Eleonor Andley, eso la rubia lo supo desde que la vio aparecer en el umbral de la puerta, bastaba con ver la serenidad de su rostro y la paz que reflejaban sus ojos de zafiro, que parecían sonreírle con amabilidad.
En cuanto estuvieron solas Candy volvió a desbordarse en llanto, la mujer no dijo ni pregunto nada simplemente la abrazo con fuerza, en medio de todo ese dolor, la chica se pregunto si así era una madre, ojala la suya fuera un poco como Eleonor, pero no se atrevió a juzgarla sabia que a su manera la quería, su mente aun no alcanzaba a comprender las palabras dichas por Isabella, por mucho que su madre tuviera defectos, jamás la imaginaria engañando a su padre.
Ella vio el infinito amor que su madre le profesaba a su progenitor, cada vez que lo veía cuando pensaba que nadie se daba cuenta, le era difícil asimilar que fuera capaz de semejante bajeza, simplemente no podía aceptarlo, no quería hacerlo.
Después de unos instantes se separo de aquel abrazo que le había brindado confianza para poder tratar de aminorar aquella carga, con la mirada perdida en sus recuerdos exhalo un suspiro para comenzar a abrir su corazón, necesitaba hacerlo por su propio bienestar. Eleonor escucho atenta cada palabra y solo hablo lo necesario, actitud que Candy agradeció internamente. Las palabras dulces la dama le dieron la fuerza que necesitaba para retomar su vida, podía caer mil veces pero siempre tendía la fuerza para levantarse una vez más. Aquél sentimiento de abandono que sintió al reflejarse en la fría mirada de Albert, desapareció con la calidez con la que fue tratada por la familia de Anthony.
O o O
Los días habían pasado sin que pudiera notarlo, no había regresado a dormir al campus, Eleonor no se lo permitió alegando que su casa era lo suficientemente amplia como para que estuviera cómoda, no la dejaría que estuviera sola hasta saber que se encontraba completamente estable .Al día siguiente de su desagradable encuentro con la madre de Albert decidió retomar sus clases en la universidad ,le sorprendió la noticia de que sus amigos tenían una cita para el fin de semana próximo ,eso le alegro muchísimo ,ambos eran el uno para el otro y lamentaba que Tony no se hubiera dado cuenta antes de aquello.
Poco a poco su corazón estaba sanando, al menos eso pretendía pensar, necesitaba creerlo, todos los días despertaba haciéndose la misma pregunta ¿Cómo podía dejar de amarlo tanto?Una lagrima traicionera resbalo por sus mejillas, no importaba en donde estuviera, su mente siempre encontraba la manera de regresar a ella algún recuerdo de todo ese hermoso tiempo compartido.
Aun a pesar de todo, aún a pesar de aquel desagradable desencuentro ,no se arrepentía absolutamente de nada ,y se contento en el hecho de comprender que no importaba cuánto daño le hiciera aquel hombre, jamás podría borrarlo de su piel, ni de su corazón, seguiría amándolo aunque jamás pudiera estar a su lado, seguiría siendo una parte necesaria de su alma.
Las risas eufóricas de sus amigos la sacaron de sus pensamientos, se sentaron junto a ella en aquella amplia banca de la universidad. Sonrió a Patty con complicidad ,de verdad le hacía muy feliz ver que al fin estaban llevando su relación a un nivel superior.
Se encontraban discutiendo sobre un libro que ambos leían con interés, estaba atrapado en medio del bullicio así que no tuvo más remedio que unirse al debate ,lo cual estaba provocando que por primera vez en muchos días su risa brotara de forma sincera.
Una sombra se poso sobre ellos sin que pudieran anticiparlo estaban tan enfrascados en sus juegos que no se dieron cuenta cuando aquel imponente hombre planto su presencia justo delante de ellos. La sonrisa de Candy se congelo en un instante, su corazón latió desenfrenado al escuchar aquella voz que aun hacia estremecerse todo su ser.
-Quiero hablar contigo-dijo demandante
-Albert no creo que sea el momento indicado-dijo Tony
-Candy-busco su mirada ignorando a su hermano
-Vete por favor Albert-pidió sin levantar la mirada-creo que no tenemos nada de qué hablar
-Habla conmigo-la tomo del brazo
-¿Acaso eres sordo hermano?-grito Anthony encarándolo-ella no desea hablar
-No te metas Tony por favor este no es tu asunto-se hecho un poco hacia atrás
-Claro que es mi asunto y ¿Sabes porque?, porque Candy es mi amiga…porque es una persona maravillosa que no ha hecho más que amarte aun cuando te has portado algunas veces como un patán
-Tú no tienes derecho a…
-No me importa si tengo o no derecho, lo único que sé es que has actuado como un completo idiota y no permitiré que trates de herirla nuevamente
-A mi no me grites "hermanito"-dijo enfadado
-Pues aunque lo digas con ese énfasis… Sí, muy a mi pesar soy tu hermano y aunque en un principio me sentí orgulloso de serlo ahora no sé ni que pensar al respecto
-Ni si quiera me conoces-gruño
-Tienes razón no te conozco quizá…pero creo que se lo suficiente de ti…se que has sido un cobarde que no supo defender a la mujer que amaba delante de su madre…se que eres un hombre inseguro y necio que se cierra a escuchar lo que las personas tiene que decirle…¿O no es eso lo que has hecho con mi padre?
-¡No me hables de ese tipo!-grito y después se volvió a la chica-Candy hablemos
-Tú no sabes nada Albert aunque creas que has madurado déjame decirte que eres un maldito necio-insistió Tony-No sabes lo difícil que fue ver a mi padre tan triste cuando lo trataste con tanto desprecio, tal como lo hiciste con Candy ¿Y todo porque? Porqué eres un maldito egoísta que se encierra en su pequeño mundo ¿y sabes una cosa? Los demás también sufrimos, no eres el único William…
-Deja de meterte en mis asuntos-dijo poniéndose desafiante frente a su hermano-si no quieres que…
-¿Qué?-pregunto Tony con una sarcástica risita-¿Vas a golpearme?¿Y qué te detiene? Te tengo noticias se defenderme a la perfección
-Vámonos de aquí Candy-ordeno Albert tratando de sujetar a la rubia del brazo
-Ella no irá contigo a ninguna parte-le detuvo el brazo con fuerza
-¿Quién lo va a impedir? ¿Tú?-arqueo la ceja y desvió su mirada a Candy-Dile que quieres hablar conmigo
-No quiero Albert-respondió sintiendo como sus mejillas ardían
-Hablaras conmigo lo quieras o no-dio un paso adelante
Candy abrió los ojos horrorizada, Albert no previo lo que sucedería, solo sabía que estaba derribado en el suelo con la mandíbula sangrando ,su mirada llena de rencor se poso sobre aquel que se había atrevido a propinarle aquel fuerte golpe, sonrió de lado mientras limpiaba las pequeñas gotas que salían de la comisura de sus labios, tristemente murmuro.
-Me lo merecía…
Continuara…
Muajajajaja lo siento es todo lo que puedo decir! Chicas sean buenas!
Mis especiales agradecimientos a:
Jenny , Heidy , Sayuri1707 ,Maxima , Angdl , Amigocha ,Andley,s Babe ,Quevivacandy ,Friditas, Candy Fan72 ,Lu de Andrew , Chiquita Andrew , Karina ,Marijose73,Guest , Amiriux , .Gonzalez
Gatita Andrew…Amiga muchas gracias por tus palabras tan lindas! Me haces sentir muy especial y eso se agradece…me encantan tus comentarios,por cierto te invito a leer mi nueva historia ya que no te he visto por ahí…tu opinión es muy importante para !
Muchas gracias nenas por sus bellos comentarios! Son de gran importancia para mi….
Les invito a leer mi nueva historia "Volverte a Amar"
¡Saludos y Bendiciones!
